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En elemental, mi querido Watson, tengo fuentes confiables que me aseguran que no tienes experiencia práctica en el tema. Pero no te preocupes, ya tendremos tiempo para instruirte adecuadamente ;)
Por cierto, debo decir que tú "acoso visual" a Azumane me divirtió mucho. Me imagino que no te acercaste a preguntarle si él era yo porque el tipo es intimidante, pero yo, desde la otra punta del salón, vi perfectamente que estaba a minutos de mearse del miedo. Creo que deberías pedirle perdón, el pobre no es culpable de nuestra tensión sexual.
(¿Sorprendido? Yo también, no imaginé que serías tan crédulo al pensar que me expondría tan fácilmente. No soy tan idiota, aunque no puedo decir lo mismo de ti; desde pequeño eras demasiado confiado, pero me alivia y enternece ver que eso sigue siendo parte de tu encanto)
Chico espacial.
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Horas más tarde, sentado en uno de los últimos vagones del tren, veo a Iwa-chan bajar las escaleras en compañía de Azumane. Parecen llevarse bien, hablando animadamente de algo que por suerte no alcanzo a oír. Lo último que veo de ellos antes de que el tren se ponga en marcha, es a Iwaizumi riendo a carcajadas apoyado en el hombro del gigantón, que parece nervioso y feliz por la cercanía, tal vez poco acostumbrado a socializar con tipos que días antes lo miraban como si fueran a arrancarle los ojos con una cuchara de té. Sonrío un poco al pensar que es a causa mía que se esté formando una bonita amistad entre esos dos.
Ojala alguien me dé un puñetazo en la cara de camino a casa.
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