Capítulo 12: Scorpius Malfoy es…interesante
-Ya estoy un poco cansada James-protestó Sophia cuando su amigo se disponía a bailar la siguiente canción, había pasado un poco más de cuarto de hora desde que estaban en el medio de la pista.
El moreno hizo una mueca de disgusto pero en una fracción de segundo volvió a tener esa sonrisa despreocupada tan característica suya.
La muchacha de ojos miel vio a su madre llamarla con energía para que se acerque al lugar donde estaba conversando animadamente con Hagrid, su padre y esa bruja gigante, la directora de Beauxbatons.
-Y nuestro hijo Octavius recibió el Premio Barnabus Finkley de Hechizos Excepcionales a finales del año pasado, además es prefecto, pero sobre todo es bastante humilde e introvertido…-comentó Severus.
-No me sorprendería que lo nombren Delegado el año que viene-dijo Hagrid.
Ambos padres orgullosos sonrieron tímidamente ante los halagos a su hijo.
-Y esta es nuestra hija Sophía-anunció su madre con una sonrisa de oreja a oreja.
La chica extendió las comisuras de sus labios en esa falsa sonrisa que simulaba ser una niñita educada cada vez que sus padres le presentaban a personas "importantes" la gran mujer le devolvió la sonrisa pero a la joven le pareció demasiado engreída.
-Bonne soirée- Jolly rodó los ojos al oírla hablar en otro idioma así que se desquitó con sus padres al darle su saludo habitual.
-¿Qué hay?- parloteó la chica ante la mirada desaprobatoria de sus padres-linda corbata amigo- habló mirando al semigigante.
-Gracias Jo, es pelo de Crup-bramó el profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas.
-¿Y tú también estas en Slytherin?, imaguino que egues pguefecta también ¿no es así?-preguntó la directora del colegio extranjero.
La chica hizo una leve mueca de asco, como si tomara esas bebidas extrañas en la casa de Hagrid, ¡Prefecta!, ¿le veía cara de marioneta de profesores?
-No, yo soy de Gryffindor- repuso con suficiencia la menor de los Snape.
-Como su madre-agregó Severus como restándole importancia aunque en el fondo sabía que su padre deseaba más que nada que su hija estuviera en la casa de las serpientes, quizás incluso se hubiera alegrado más que cuando se enteró que Octavius efectivamente era un ingenioso Slytherin.
-Pero hay una diferencia-habló la muchacha-yo no soy prefecta-murmuró con petulancia tratando de diferenciarse de sus padres y hermano.
-¡Claro claro, pero eso no es tan importante!-vociferó el guardabosques-Jolly es la mejor cazadora que hay en el mundo, no hay nadie que la iguale y no creo que eso ocurra en muchos siglos-satisfecho se golpeó el pecho- será la mejor cazadora prof…-Jolly traspasó a Hagrid con los ojos, siempre se le escapaban las cosas que eran ¡SECRETAS! Y luego se lamentaba-…la mejor cazadora de que pasó por Hogwarts, ¡Orgullo de Gryffindor!, ¡si señor!-la halagó el semigigante con una mirada de disculpa.
-Interesante-murmuró la bruja no muy convencida-¿y que harás después de salir del colegio?- ¿era un interrogatorio?, ya estaba comenzando a detestar a esta, "fgrancesita", mejor dicho "francesota".
-No lo sé-contestó la chica con desafío-pero obtuve muchos TIMOs-terminó.
-Veo que heguedas la inteligencia y valentía de ambas pagtes-añadió la mujer.
Si-dijo secamente la joven-me voy, mi amigo me está llamando-mintió-un placer conocerla, Madame-concluyó Jolly imitando lo que hubiera hecho su hermano para alejarse hasta detrás de unos matorrales.
Farfullando y quejándose se sentó detrás de un árbol, estuvo un tiempo en silencio tirando rocas a un árbol cercano disfrutando de la tranquilidad.
Una figura alta y de corto cabello rubio se sentó a unos palmos de Sophia lo que la sacó de su trance.
-¿Por qué siempre que busco estar sola apareces de la nada?-murmuró la Gryffindor con frustración.
-Hace algún tiempo me hago la misma pregunta, no creas que a mí también me gusta encontrarte cada vez que trato de tener un poco de paz-respondió el rubio devolviéndole la cara frustrada.- ¿y por qué necesitas algo de soledad con todos esos admiradores efusivos que tienes?- dijo curioso.
-¿Qué te importa?- chilló cabreada.
-Solo preguntaba-susurró Malfoy dándole la espalda para tener un poco de privacidad y no distraerse contemplando el rostro de Snape.
-Deberías tener cuidado con lo que haces, aquí está el padre de Rose y no le caería bien enterarse de que tú eres su noviecito-musitó Jolly con maldad.
-¿Qué tonterías dices?, Rosebud no es mi novia-se defendió el chico claramente enojado y… ¿apenado?, ¿¡Qué demonios!? ¿Qué le importaba a él si Sophía Snape pensaba que mantenía una relación con Rosebud Weasley?
-¿Ah no?, pues no soy ciega, los he visto un par de veces besuquearse en el séptimo piso en la noche, ¡no eres lento Malfoy!-lo picó la adolescente con una expresión muy similar a la de su progenitor, regodeándose.
-Pues creo que debes meterte en tus asuntos Snape-murmuró con desdén- porque la sala Multipropósito se encuentra en ese mismo piso casualmente. Weasley, Potter y tu deberían tener más cuidado con su… negocio-murmuró con la misma malicia que la chica le dirigió las anteriores palabras-porque tu padre merodea en la sala común de Slytherin como un ave rapaz buscando cualquier indicio de actitudes sospechosas, mejor dicho venta de pociones-suspiró y Jolly funció el ceño- ¿pero no encontrará nada en mi casa verdad?, debería de buscar en cierta casa identificada con leones-sentenció.
-¿Es una amenaza Malfoy?-gruñó furiosa sacando su varita y apuntándole al alargado rostro del chico.
-¡Baja la varita que no soy ningún soplón!, además ni me interesa que realices eso dentro de las paredes del castillo, me da igual-gruñó indignado por la acusación de la joven.
-Sí, creo que me adelanté al acusarte-susurró la chica pero tembló un poco al bajar la guardia.
Cuando volvió a sentarse el chico seguía insistiendo en atacarla, bufó y la miró con petulancia.
-Además no tengo miedo de que me apuntes con tu varita, en cambio si fuera tu hermano… claramente estaría algo intranquilo-escupió.
-¡Ay claro! Don presidente del club de Hechizos, el señor Premio Barnabus Finkley de Hechizos Excepcionales, el prefectito, el hijito perfecto- habló la muchacha de forma pedante.-¿Qué te pasa, eres un lame botas de mi hermano?-preguntó Sophía observándolo.
-No, solo reconozco los logros de mi amigo-respondió el rubio devolviéndole la mirada- quizás sea mejor hechicero que el profesor Fliwitch o ese Dumbledore.
-¡Nadie es mejor mago que Dumbledore!-chilló Jolly.
-Yo creo que si-le discutió Scorpius.
-¿A si?- sonrió incrédula-¿quién?-preguntó sujetando fuertemente su varita que estaba nuevamente oculta.
-Tu padre-respondió el rubio encogiéndose los hombros.
Ella siempre estaba orgullosa de su padre y trataba con cortesía a quienes lo halagaban pero nunca pensó que ese muchacho muestre tanto respeto hacia su progenitor.
-Pues quizás sí, pero yo creo que es mejor pocionista que hechicero aunque el muffliato es de sus mejores invenciones-opinó la chica cambiando la actitud con su compañero de colegio.
Este la contempló y su rostro reflejaba algo que James habría traducido como "tú no sabes nada de nada".
-¿Le copias a tu padre la forma de vestir en reuniones y fiestas?-preguntó el chico con una sonrisa.- siempre elijes el negro-murmuró.
A veces-respondió- pero esta vez no es así, el vestido cambia de color para quien lo vea, lo hechizó mi padre, mi madre escogió un color más ñoño y el me ayudó-le devolvió la sonrisa-yo también lo quería negro- añadió.
Después de unos minutos, confirmaba sus sospechas, Malfoy no era tan engreído y esa pinta de brabucón y chico malo la había creado para imponer cierto respeto y tratar de que lo dejen en paz, ella sabía el pasado de su familia.
-…Jaja, eres graciosa Snape- murmuró el rubio sujetándose el estómago de tanto reír.
-Llámame Jolly- le sugirió la Gryffindor.
-De acuerdo Jolly, llámame…-murmuró el Slytherin.
-¿Scorp?-sonrió divertida la adolescente.
-Exacto-dijo el chico acercándose a su acompañante.
Las estrellas adornaban el oscuro cielo y las lámparas flotantes volaban a todos los rincones donde se encontraban los invitados.
Minutos después oyeron unos pasos por el pasto, tenían compañía.
-Hola-habló James con cara de pocos amigos y estudiando las facciones de Scorpius.
-¿Qué hacen aquí?-preguntó Albus tratando de sonar despreocupado pero tenía un dejo de amargura en la voz.
-Buscaba estar sola-anunció Sophia.
-¿Sola eh?-dijo James con rabia.
-Creo que me iré por ahí-murmuró Malfoy caminando con elegancia lejos de ellos.
-Cortarán el pastel, ¿vienes?- la invitó Albus volviendo a su caudal normal.
-Claro-contestó Jolly con extrañeza por la actitud que tomaron los Potter, de James se lo esperaba pero... ¿Qué pretendía Albus?
Caminando hacia donde se encontraban los novios y los barullentos invitados sonrió inconscientemente.
Scorpius Malfoy era un engreído, bastante pedante, algo burlón e indiferente, una persona que por naturaleza se mostraba fuerte, trataba de esconder sus raíces más que evidentes con ese aire de chico malo a quien no deben molestar pero había algo más, hoy Sophía Snape se dio cuenta que Scorpius Malfoy es…interesante.
Hola, ¿cómo estan?, ¿creen que voy por buen camino?, les tengo que confesar que me ha costado un poco rumbear la nueva temporada pero les prometo capitulos emocionantes, creo que ya encontré un antagonista para la historia porque Severus no puede hacerlo solo ¿no?, ademas es muy querido sin tener en cuenta que nuestra Jolly no le tiene una pizca de miedo.
No les doy mas spoilers jaja comenten :)
