HOOOLA! uf, por fin por fin por fin! (sí, estoy feliz de poder publicarlo, no me esperaba que me pasara lo que pasó, en fin), mil disculpas, no quería, de verdad, tardarme tanto en actualizar :(

respondiendo los reviews, que agradezco con toda el alma!

Marcedhampir777 : diiiigamos, que... Fleur no la va a pasar "mal" en el castigo... pero ¿qué está planeando Mione? muajajaja... luego te enteras ;) me alegra que te gustara el capítulo, de verdad, perdón la demora :(

SoDamnBeautiful1: perdón la demora! me alegra mucho que te haya gustado! espero este tambien :)

Celestana : gracias a vos por leer! jajaja yo dije que no iba a ser fácil que se entendieran estas dos ;) pero se aman! así que eso es lo importannnte!

Nara375: como bien señalaste, el fuerte de Hermione es la lectura, así que ya veremos de qué se informa... pobre Fleur. (pobre? bah. no en realidad! jajaj) no voy a abandonar las historias, no hay que preocuparse por eso, tuve problemas técnicos en el medio que se estiraron más de lo debido (además de una pequeña falta de inspiración, prácticamente terminé por reescribir el capítulo) lo bueno es que sé a donde esta historia se dirige, así que final asegurado hay! gracias por leer, mil disculpas :)

Edward-Hyuga : jajaja Fleur fue una chica mala... y sabes lo que le pasa a las chicas malas? preguntale a Hermione... jejeje, gracias por leer! :D

VSATGPFAN88 : ueee! nonono! no quiero dejar colgadx a nadie! jajaja una patada en las bolas... lo tendré en cuenta por si acaso! gracias por la corrección, ya esta solucionado ;). Tengo que decir que se ve que la trampita de Fleur y esa escena dejó a varixs un poco "o.o" porque nadie se olvido de comentar sobre eso! jajajaja espero te guste el cap, saludos! :D

Cecis-drkpotter: aquí está el siguiente capítulo! uuuuuuuuffff, yo sé (y todxs sabemos) que a Mione le va a gustar cobrarse venganza... ;) gracias por leer! abrazo!

dianadethemyscira: lo es, es una tramposa,... no puedo decir que Mione tampoco vaya a hacer trampa así que...nodijenada. jajaja! que bueno te guste la historia y el "detallito" de que Hermione sea muggle, y no, he visto pocas o nulas historias en donde sea muggle, así que dije "por qué no?", así que me alegro de que esté quedando bien en la historia :)

Alexia: sí, voy a continuar este fic :) no te preocupes! mil disculpas! aquí está y espero te guste :D


XIII. Buscando protección

La mañana siguiente Fleur despertó sola en la cama, fuera, una lluvia torrencial golpeaba la ventana y apenas si entraba luz. Lo primero que se preguntó fue dónde estaba Hermione, y aunque se sintió un poco obsesiva, lo justificó pensando en que la situación requería una alerta constante. Se aseó rápidamente y se vistió con jeans y blusa y un sweater de hilo ligero antes de dirigirse hacia la planta baja, sin embargo, se detuvo en su camino cuando notó que la puerta del estudio estaba entreabierta.

Se sorprendió un poco al encontrar a Hermione allí, vestida apenas con una camiseta holgada, la melena todavía suelta y una taza en la mano. La castaña ni siquiera se dio por enterada de su presencia, absorta como estaba sosteniendo un pesado libro de tapa de cuero sobre su regazo, pasando las páginas amarillas con sus dedos suavemente.

-Buenos días, mon amour.- dijo con la voz todavía ronca por el sueño, y los ojos de la castaña parpadearon hacia ella en reconocimiento.

-Buenos días…- respondió con una sonrisa contenida, aunque no dedicó mayores atenciones a su novia antes de volverse hacia el libro entre sus manos.

Fleur la miró con curiosidad, preguntándose qué era más importante que darle sus besos de buenos días, así que se acercó a la mujer y tomándola suavemente por el mentón, unió sus labios en un beso casto.

-¿Qué lees?- preguntó luego, sin dejar de sostener su rostro para mirar a los inteligentes ojos cafés.

-Tienes una biblioteca muy interesante, no sé cómo no se me ocurrió echar un vistazo antes.- respondió Hermione, sosteniendo la mano de la francesa entre las suyas para darle un pequeño apretón cariñoso antes de alejarse, inclinándose hacia atrás en su asiento.

Los ojos azules se deslizaron hacia las páginas, reconociendo la letra pulcra y manuscrita del libro, siendo atravesada por un ligero pánico.

-Estaba buscando información sobre licántropos, supuse que deberías tener algo que fuera de utilidad. Y de repente, me topé con esto.- continuó, el tono lúdico en sus palabras puso más nerviosa a la veela.

-Hermione, ese es un libro sobre mi cultura que no debería leer cualquiera…- comenzó la rubia, incorporándose en tanto se pasaba nerviosamente una mano por el pelo.

-Puedes encontrar libros sobre mi cultura en cualquier biblioteca mundana, y además, yo no soy cualquiera.- argumentó frunciendo el entrecejo, visiblemente ofendida por sus palabras.

Fleur se apresuró a negar con la cabeza, poniéndose en cuclillas delante de la inglesa.

-Por supuesto que no eres cualquiera, eres mi novia. A lo que me refería es que es información… confidencial, por decirlo de alguna manera. Las veelas somos muy cuidadosas con nuestro patrimonio, sería peligroso si cae en las manos equivocadas, pueden hacernos daño con esa información y nuestros clanes ya han sufrido lo suficiente a causa de eso…- explicó pacientemente.

La mano de Hermione se extendió para tomar la suya y acariciarla, con una pequeña sonrisa compresiva, se inclinó para dejar un beso en la frente de la rubia que cerró los ojos ante el contacto.

-Los secretos de tu cultura están a salvo conmigo.- murmuró, y Fleur asintió de acuerdo.

-Lo sé. Y veo que has avanzado mucho en tu lectura…- dijo arqueando una ceja, consciente de que para esas alturas estaba ya a la mitad del libro.-No sé cómo has podido leerlo, se supone que sólo las veelas podrían.

Con un encogimiento de hombros, Hermione ofreció su teoría:-Bueno, probablemente puede ser porque has conectado tu magia a mí.

Frunciendo los labios, pensó qué otras consecuencias, además de las que ya sabía, podía traer aquello. Finalmente, suspiró para incorporarse, bajo la atenta mirada de la inglesa que había olvidado momentáneamente el libro en su regazo.

-¿Ya has tomado el desayuno?- preguntó, con la idea de cambiar de tema antes de que Hermione preguntara por cualquier cosa que podría haber encontrado en aquellas páginas. Ni siquiera recordaba por sí misma qué tan profunda era la información ofrecida, puesto que había ciertos secretos que no estaban escritas en ningún libro y sólo eran trasmitidos oralmente, por cuestiones de recelo.

-Sólo una taza de té.- respondió la castaña, jugando con una de las hojas entre sus dedos, como si estuviera ansiosa por pasar a la siguiente.

-Creo que deberíamos desayunar correctamente antes de seguir con nuestro día.- afirmó la rubia arqueando una ceja, y cuando Hermione abrió la boca para protestar se apresuró a continuar:-Puedes continuar con tu lectura luego.

La sonrisa que estalló en el rostro de la castaña fue maliciosa, y envió una oleada de deseo a través del cuerpo de Fleur, que pensó que sería feliz sólo con desayunar a su novia, hasta que recordó la advertencia de la noche anterior.

-Está bien. Todavía tengo que encontrar la manera más adecuada de cobrarme lo que hiciste anoche.- dijo felizmente, consiguiendo alterar a la veela que le dio una sonrisa nerviosa.

-No puedes decir que no te gustó.- replicó intentando sonar audaz, alejándose tentativamente hacia la puerta a punto de escapar.

La castaña la miró con los ojos entrecerrados y de un solo movimiento cerró el libro y se incorporó, acercándose amenazadoramente hasta Fleur, cuya respiración se enganchó al ver los ojos oscurecidos de su novia.

-No, ciertamente. No puedo decir que no me gustó la forma ronca en la que hablas cuando estas excitada, o negar lo mucho que me gustan tus caricias… cómo me tocas. No puedo negar lo mucho que me gustas, aunque eso sea un eufemismo.- murmuró sonriendo de una forma innegablemente sensual.

La veela pasó saliva, sintiendo que su instinto comenzaba a florecer nuevamente, pulsando en su bajo vientre e instándola a reclamar el cuerpo de la mujer delante de ella hasta la locura. Hermione la miraba con ojo clínico, como si buscara algo en sus facciones, y Fleur adivinó que los cambios típicos estaban comenzando a sucederle sólo con la insinuación de parte de la otra.

Nunca maldijo su herencia, hasta ese momento. Que Hermione conociera las características de su especie le daba cierta ventaja para manipularla, y no es que creyera que la mujer iba a aprovecharse de aquello… si no fuera porque Fleur sí se había aprovechado la noche anterior.

-Pero me las pagarás de todas forma. Aunque te recomiendo no preocuparte por eso, tenemos un hombre lobo que capturar después de todo.- cambió rotundamente el tono a uno más serio, y se escabulló fuera del estudio antes de que la rubia pudiera reaccionar.-¡Tomaré una ducha, más te vale que tengas el desayuno preparado para ese momento!

Fleur sólo pudo suspirar, sin querer imaginarse qué era lo que su novia tenía en mente.


Un búho la esperaba posado tranquilamente en el respaldo de una silla en el patio trasero, y fue imposible no ver desde la ventana de la cocina el hermoso animal de pelaje moteado cuyos ojos miraban fijamente hacia dentro.

Fleur salió a recibirlo, dándole alimento y agua en agradecimiento, mientras acariciaba su cabeza y retiraba la carta atada a su pata. La veela reconoció rápidamente la letra de su padre y leyó ansiosamente el pergamino.

-Merde.- murmuró frunciendo el ceño, regresando dentro de la casa para preparar el desayuno, aunque su mente divagaba en la conversación que debía tener con su novia ni bien bajara las escaleras.

Para cuando sucedió, Fleur ya tenía preparado el desayuno y esperaba ansiosa a Hermione, sentada a la mesa golpeando con sus uñas la taza ritmicamente.

-¿Qué sucede?- preguntó la inglesa sin más, sentándose en una silla libre a su costado.

-¿Por qué lo preguntas?- replicó rápidamente Fleur mirándola con una ceja arqueada.

-Haces eso cuando estás nerviosa.- señaló simplemente el tic nervioso de sus dedos contra la cerámica.

Fleur le dio una sonrisa de disculpas, un poco enternecida de que Hermione tuviera tan en cuenta aquellos detalles de su personalidad.

-Acabo de recibir una carta de mi padre…- comenzó lentamente la rubia, notando la mirada curiosa de Hermione y cómo se contenía para preguntarle más, así que se dignó a continuar:-Además de reclamarme ser el único que aún no te conoce... al parecer, ha habido nuevas pistas sobre Greyback, su intento de robar en un museo francés hace que los aurores de nuestro ministerio también tomen parte del caso, aunque no sé si aquello sea garantía de algo... pero él cree firmemente que Greyback ya no se encuentra en Francia, y que probablemente no actúe sólo... a veces, los hombres lobo se mueven en manada.

La castaña asintió con un gesto pensativo y Fleur tomó un pequeño trago a su taza, esperando que absorbiera la información, después de todo, sólo eran más sospechas de que Greyback tuviera una pandilla u otros magos aliados con las mismas intenciones. Además, era algo fácil de pensar luego de lo sucedido con Ronald.

-Espero que los... aurores, puedan atraparlo o conseguir una pista segura pronto...- suspiró finalmente, algo en lo que la francesa estaba de acuerdo.

-Yo también lo espero... pero te prometo que no deberemos preocuparnos por esto mucho más.- afirmó, aunque lo decía más para sí misma que para Hermione.

La inglesa asintió y ambas se miraron profundamente unos cuantos segundos, hasta que una pequeña sonrisa maliciosa se asomó por los labios de ésta.

-No es lo único que me preocupa.- aseguró entonces la inglesa hablando con deliberada lentitud, lo que despertó la curiosidad de la veela.

Fleur hizo un gesto de confusión, arqueando una ceja para animarla a continuar.

-También... me preocupa que no puedas tener tus manos fuera de mí, esta noche.- aseguró la castaña, inclinándose hacia delante para darle una gran sonrisa.

Fleur apretó los labios, luchando por mantenerse en su posición y no lanzarse encima de la inglesa. Había algo descaradamente maquiavélico detrás de su comportamiento, y le preocupaba un poco que ni siquiera se molestara en ocultarlo.

Sin embargo, antes de que supiera qué decir, la otra se incorporó, dejando un beso rápido en la frente de la veela, robando un par de pastelillos antes de anunciar que regresaría al estudio para continuar con la lectura.

-Merde.- volvió a decir Fleur, antes de llevarse la taza hasta la boca para dar un gran sorbo de té, con la inútil esperanza de que aquello calmara sus nervios.


-¿Entonces, qué piensas hacer?- preguntó Harry con curiosidad.

Hermione se encogió de hombros, mirando a su amigo por sobre su taza de café.

Harry había tenido el buen gesto de acercarse hasta la biblioteca después de su horario de trabajo, con la excusa de que hacía mucho no las visitaba en su trabajo como ellas a él, aunque la castaña sabía que en el fondo, su mejor amigo estaba demasiado preocupado por ella.

-Continuaré investigando, no hay mucho más que pueda hacer por ahora, aunque no es como si pudiera salir a cazar hombres lobo...

Harry la miró cuidadosamente, intentando adivinar qué otras posibilidades barajaban. Finalmente suspiró.

-He hablado con Ginny del asunto, esta mañana, me llamó para decirme que tiene algo para nosotros.

Hermione asintió, interesada en la cuestión.

-Iba a proponerles a ti y a Fleur que nos reunieramos a cenar esta noche. Ginny me contó su historia, sé que no se han llevado de maravillas, pero creo que es hora de dejar eso atrás...

Volvió a asentir y enseguida sacó su celular, escribiendo un rápido mensaje a su novia. Cuando volvió a levantar el rostro hacia su amigo, notó que la miraba seriamente, como si buscara algo en los ojos oscuros de la inglesa, que solían estar llenos de inteligencia y coraje.

-Bien. Tengo que irme ahora, espero que nos veamos esta noche.- habló finalmente Harry, ofreciéndole una pequeña sonrisa.

Hermione le sonrió a cambio, y se estiró sobre el escritorio para abrazar a su amigo, que atrapó la taza de café antes de que se derramara.

-Gracias, muchas gracias Harry, sé que puedo contar contigo.

Después de estrecharla fuerte, la dejó ir, y ambos captaron a Luna, que los miraba con una de sus sonrisas soñadoras.

-¡Abrazo de grupo!- chilló entonces la pequeña rubia, avanzando a los saltitos hasta sus dos amigos y envolviéndolos en sus brazos.

-¡Luna! No grites, sigue siendo una biblioteca.- la retó Hermione en un susurro.

Sus dos amigos se rieron a coro, y la castaña simplemente resopló resignada.


Cuando regresó a la casa de Fleur, donde momentáneamente estaba quedándose, hecho que en realidad no era una molestia, debió revisar habitación por habitación hasta que encontró a la rubia en el estudio.

Le resultó particularme llamativo encontrar a la veela escribiendo con una elegante pluma sobre un pergamino, además, el imponente animal que descansaba en la ventana completaba el cuadro.

-¿Interrumpo?- preguntó suavemente, y al instante Fleur levantó el rostro para mirarla.

-Claro que no, sólo estaba escribiendo una respuesta para mi padre.- respondió, y dejando la pluma de lado, sopló apenas sobre el pergamino para que la tinta secara más rápida, luego, le ofreció una sonrisa, incorporándose para acercarse al búho.

Hermione permaneció en la puerta, observando atentamente la interacción entre la bruja y el animal, que se frotó contra su hombro cuando ésta se acercó.

-Puedes acercarte, prometo que no te morderá.- le dijo Fleur, sonriendo hacia el animal.

Curiosa, caminó hacia ambos, mirando atentamente las reacciones del búho, que parecía no prestarle atención. Fleur la tomó de la mano para terminar de acercarla, y la guió para que acariciara el plumaje suave del ave.

-Arlbert, ella es Hermione.- presentó entonces la veela, y el animal abrió uno de sus ojos en respuesta, mirando atentamente a la inglesa, que titubeó un poco.

Pero Fleur le apretó cariñosamente la cintura para darle confianza.-En la comunidad mágica, utilizamos a las aves como nuestros mensajeros.- explicó,-son animales muy inteligentes...

Hermione asintió, acariciando con un poco más de confianza la cabeza del búho.-¿Este pertenece a tu padre?

Fleur asintió.-A mi familia, en realidad, aunque Gabrielle tiene su propia lechuza, Chantal.

Albert se sacudió ante aquella mención, enderazándose para mirar con cuidado a su alrededor, y Fleur se rió de aquello.

-Albert y Chantal no se llevan muy bien, ella lo molesta demasiado...- dijo divertida la veela, y tras una última caricia, enrrolló el pergamino y lo ató a la pata del animal.

Ambas permanecieron mirando a través de la ventana cuando el búho se alejó, batiendo sus enormes e imponentes alas por el cielo londinense.

Hermione se inclinó hacia la veela, apoyando su cabeza en el hombro de ésta.

-Hay tantas cosas que no sé de tu mundo, Fleur.- suspiró entonces.

La rubia movió la cabeza para dejar un beso en su frente.-Prometo que después de que Greyback sea atrapado, te mostraré muchas más cosas...

Asintió y recordó entonces lo hablado con Harry.

-Ah, invité a Harry y Ginny a cenar esta noche.- le dijo y la vio arquear una ceja por el rabillo del ojo.-Ginny dice que puede tener algo que nos sirva.

Fleur asintió entonces, con un gesto pensativo.

-Está bien, ella también está involucrada en esto gracias a su hermano...- respondió en un tono grave, y luego suspiró profundamente.-Es increíble cuánta gente hemos puesto en peligro por algo que ni siquiera imaginamos...

Hermione levantó la cabeza, frunciendo el ceño.-Como has dicho, no lo imaginaban y sé que no lo has hecho a propósito. No te culpes por esto ¿Me has escuchado?

La rubia asintió, claramente afectada por la solemnidad y seriedad con que le hablaba. Finalmente, le dio una sonrisa de labios cerrados, y la abrazó con fuerza.

-Gracias. Simplemente desearía que no tuvieras que pasar por esto...

La inglesa se alejó, con la misma expresión rotunda.-¿Qué te he dicho?

Fleur se permitió reír, asintiendo con la cabeza un par de veces.

-Lo siento...

Hermione arqueó una ceja con una expresión juguetona, y se acercó nuevamente, para morder apenas el lóbulo de su oreja.

-A veces, lo siento no es suficiente, mi amor...- murmuró, golpeando con su aliento la piel sensible de Fleur, que dejó escapar un suspiro tembloroso. Entonces, se inclinó para besar su cuello, deteniéndose en el punto de su pulso para chupar con manía, mordiendo brevemente para atenuar luego el dolor con su lengua.

Fleur cerró los ojos, dejándose caer contra la pared en busca de apoyo, y torció el cuello para permitir que la castaña continuara sus atenciones. Mientras los labios de la inglesa se ocupaban de besar cada porción de piel disponible, sintió sus manos deslizarse por debajo de su ropa, pasando las uñas suavemente por sus costillas, acunando luego sus pechos con las manos para apretarlos. Sin poder evitarlo, gimió, aferrándose a los hombros de la inglesa, a la que podía sentir sonreír contra su piel.

Estaba haciendo un gran esfuerzo por mantenerse en control, sintiendo su sangre veela comenzar a hormiguear por debajo de su piel, llenándola de sentimientos contradictorios. Por un lado, quería disfrutar de las atenciones de su novia, por el otro, quería tomar el control de la situación y ser ella quien dominara, tal como había sucedido la noche anterior.

Pero no podía pensar con claridad mientras sentía las manos exploratorias de Hermione acariciarla, deteniéndose en cada punto dulce que la hacía suspirar. Pronto, la inglesa había desabrochado el botón de sus jeans y hundido una mano dentro, acariciando tentativamente sobre la ropa interior de Fleur, cuya tela estaba completamente húmeda.

La francesa se estremeció placenteramente, comenzando a mover sus caderas, disfrutando del contacto, pero pronto necesito más, y se lo hizo saber sujetando la muñeca de Hermione en un intento de guiarla.

Se sorprendió al escuchar la risita que la inglesa exhaló sobre su piel, deteniendo sus movimientos dentro de sus pantalones, aunque continuó acariciándole la espalda con suavidad, rastrillado sus uñas a lo largo de la columna de la rubia.

-Harry y Ginny no tardarán en llegar. Será mejor que mantengas tus manos quietas, amor.- susurró con malicia en su oído, y uno de sus dedos presionó el clítoris de Fleur, que dejó escapar un gruñido, estremeciéndose con cada caricia que Hermione deliberadamente deslizaba sobre el pequeño nervio.

La necesidad estaba atenazándola y las burlas constantes sólo agravaban la cuestión. Cuando iba a abrir la boca para quejarse sintió los dientes de la inglesa clavándose en su hombro, haciéndola gemir de placer y dolor, en tanto continuaba el labor todavía sobre su ropa interior.

No se atrevió a moverse demasiado, podía sentir los cambios suaves picándole la piel, y a sus ojos cambiar en una breve contracción, a la vez que sus uñas comenzaban a torarse en pequeñas garras. Fleur sabía que era la acumulación de su magia, buscando liberarse de alguna manera, llenando la habitación con una atmosfera densa y lujuriosa, con el suave olor a sexo, el almizcle picante escociéndoles la nariz.

Pero Hermione parecía ajena a aquello, concentrada en sus labores, atacando sin piedad el cuello y la clavícula con la boca, mientras dividía sus manos entre un pecho y la intimidad aún cubierta de la veela.

-Hermione...- gruñó sin poder evitarlo, estrujando con fuerza el material de la ropa de la inglesa, que podría fácilmente arrancar si seguía tirando de él.

Entonces la inglesa, con una sonrisa, levantó el rostro para dejar un beso súbitamente dulce en los labios de Fleur, que suspiró ante el contacto.

Luego, se alejó, dándole una lánguida mirada antes de caminar hacia la puerta, mirándola por sobre el hombro con una expresión triunfal.

-Hay algo de esta habitación que me gusta, quizá sean los libros...- dijo despreocupadamente la castaña, como si hacía segundos atrás no hubiera estado haciendo lo que de hecho, tenía a Fleur en ese estado.

La rubia parpadeó, intentando respirar profundo, mirando brevemente los cambios que empezaban a manifestarse en su cuerpo.¿Por qué estaba sucediéndole aquello?

Iba a preguntarle a Hermione si había reparado en ello, pero la mujer ya no estaba en la habitación, habiéndose escabullido fuera en el momento de confusión.

Fleur no se arrepentía de sus acciones, pero estaba empezando a temer las consecuencias. Quizás si escondiera esos malditos libros sobre su herencia...

Suspiró. Ya era demasiado tarde. Lo que fuera que Hermione había leído, se convirtió rápidamente en un arma entre sus manos.

Por lo menos, si había llegado a la parte de la transformación, la veela agradeció que la mujer no huyera despavorida.

¿Quién demonios querría tener sexo con un ser mitad ave, que además podría tornarse en algún punto, algo que muchos tildarían de depredador sexual?

Sin embargo, esta vez, Fleur era consciente de que ella era la presa.


Para la hora de la cena Hermione ya tenía aprontada la comida, en poco más de una hora tenía todo listo, dejando la lassagna en el horno para que no perdiera calor.

La aparentemente feliz y reconciliada pareja llegó a horario, trayendo consigo una botella de vino y un par de sonrisas tímidas.

Pero Fleur estaba decidida a dejar ciertas cosas en el pasado, como por ejemplo el horrible apodo que Ginevra le había dado en el pasado y la apatía mutua, así que les sonrió encantadoramente y los invitó a pasar al comedor. Su novia no tardó en aparecer, y se dispusieron a cenar hablando de temas más banales, como si la amenaza constante de Greyback no estuviera presente.

Hasta que por supuesto, fue momento de hablar de ello.

-Aunque no digo que ustedes sean débiles, sé que no lo son...- comenzó Ginny, tornándose más seria y mirando a Harry y Hermione, que arquearon sus cejas con curiosidad.-mientras Fleur y yo tenemos nuestras varitas para defendernos, ustedes no cuentan con nada que sea efectivo contra hombres lobo... hasta ahora.

Con una sonrisa, la pelirroja sacó de su bolso un pequeño paquete envuelto en telas, que apoyó sobre la mesa para desenvolver con cuidado. Finalmente, aparecieron dos vainas de cuero, donde estaban guardados dos dagas con una elegante empuñadura. Los objetos brillaron ténuemente al ser expuestos, y Fleur tenía una ligera sensación de lo que podrían tratarse.

-Estas dagas fueron usadas por cazadores de hombres lobos hace cientos de años, antes de que el ministerio interviniera con otras normas más civiles. Debo decir que no todos los hombres lobos son seres tan despreciables como Greyback.- explicó la bruja pelirroja, alzando una en el aire y mostrando su hoja, de un color violáseo metalizado bastante particular.

-Ginny... ¿dónde conseguiste eso?- inquirió entonces Fleur, mirando con un poco de preocupación las armas. Era obvio que tenían alguna especie de encanto especial, además de la propia naturaleza del material con que estaban hechas, y que agitó su parte veela.

-En el Callejón Knockturn, de todas formas, no creo que estuvieran vendiéndolo allí de forma muy legal que digamos...- se encogió de hombros Ginny.

Fleur estuvo a punto de alegar en contra de aquellos objetos, pero entonces Hermione estiró una mano, tomando la daga en su mano y probando el peso. La veela observó con atención cómo la inglesa examinaba el arma.

-Sólo son para casos de emergencia. Y por supuesto que pueden herir a cualquiera con eso, pero tienen mucho mejor resultado con un hombre lobo, es decir, podrían matarlo si lo apuñalan las veces suficientes... aunque esperemos que no sea necesario.- apuntó la Weasley, y aunque Fleur entendía la intención de la otra bruja, pues era importante que sus parejas tuvieran forma de defenderse, no le agradaba la idea de que llegaran a esos extremos.

Un suave beso en su mejilla de parte de la castaña la sacó de sus pensamientos, y la expresión suave de Hermione la ablandó un poco.

-Seré responsable con esto, sé que no es un juguete.- dijo tranquila la castaña, dejando la daga sobre la mesa para apretar las manos de Fleur con afecto.-Pero no es un juego el asunto con Greyback, y creo que es importante que podamos defendernos.

A la veela no le quedó más que asentir. Le gustara o no, el peligro podía estar más cerca de lo que se imaginaban...


Hasta aquí! ahora, Hermione está disfrutando de su juego de provocación, lo único que puedo advertir es que a veces... no hay que jugar tanto con las veelas, quién sabe lo que puede pasar, no? ;)

En fin, en el próximo cap regresarán (o aparecerán de nuevo) algunos personajes, porque Greyback está a la vuelta de la esquina y el tipo ya está un poquito impaciente, qué decir, no?

Espero sus comentarios, críticas, si les gustó, si no, traten de no insultar mucho por no haber actualizado pronto, perdón, bueno, hasta la próxima!

(lxs quiero, recuerden eso ! ;) jajaja)