editado. 7/abr/13.
Disclaimer: historia completamente mía, personajes de Stephenie Mayer.
Capítulo 12
Alice POV.
Vimos bajar a Esme con una sonrisa enorme.
-¿Todo bien Esme?-Le preguntó Carlisle dudoso.
-Sí, perfectamente bien-Dijo riéndose.
Todos nos quedamos viéndola esperando que nos dijera algo, me moría de ganas pro saber qué era lo que había hecho pero entonces vimos bajar a unos muy raros Edward y Bella, todos los vimos de manera extraña, cada vez tenía más ganas por saber qué rayos había hecho Esme.
-¿Chicos están bien?-Les preguntó Esme.
-Sí, bien-Contestaron los dos como idos.
Esme comenzó a reírse disimuladamente, nadie decía nada ya que estábamos un poco confundidos por el comportamiento de Esme y de los chicos.
-Bueno tal vez lo mejor sea que nos marchemos de una vez-Dijo Jasper poniéndose de pie-La verdad ya es un poco tarde y no me gustaría exponer a Rosalie a estas horas.
-Pero… no se tienen que ir-Dije apresurada. Jasper y Rosalie se me quedaron viendo dando a entender que no habían entendido lo que les quise decir.
-Podrían quedarse a dormir aquí ¿verdad Esme?-Le pregunté con suplica en los ojos a Esme y a Carlisle.
-Claro que sí, aquí es su casa así que no hay ningún problema en que se queden-Les dijo Esme con una sonrisa cálida.
-Enserio se los agradecemos mucho-Comenzó a decir Rose-Pero no queremos causar molestias y además no tenemos ropa para mañana.
-Pero yo te podría prestar ropa y Emmett o Edward le podrían prestar a Jasper-Le dije apresuradamente. La verdad es que no tenía muchas ganas de que se fueran.
-¿No hay ningún problema?-Pregunto Jasper. Esto ya me olía a una victoria.
-No, claro que no-Le dijo Esme- Alice muéstrales las habitaciones donde van a dormir-Me dijo Esme.
-Sí-Le dije mientras tomaba de la mano a Jasper con Rose atrás siguiéndonos.
Primero fuimos al segundo piso que era donde se encontraba la habitación de Emmett junto con el baño y otra recámara de huéspedes.
-Bueno, esta es la primer recámara-Les dije señalándola.
-Yo me quedo aquí-Dijo Rose mientras se metía para ver la recámara, era una de las habitaciones más grandes aparte de la mía por lo que supuse le encanto.
-Bueno, entonces ahora te muestro la tuya Jas-Le dije mientras me daba la vuelta, iba caminando cuando sentí que ahora Jasper fue el que me tomaba de la mano, voltee a verle y él simplemente me dedicó una sonrisa.
Fuimos al primer piso donde se encontraba la recámara donde dormiría Jasper:
-Esta es la recámara que te toca-Le dije señalándola-si necesitas algo yo estoy enfrente y la recámara de mis padres se encuentra en la parte baja.-Le dije explicándole sin poder evitar que se me saliera un bostezo enorme.
-Okay, gracias Alice supongo que debes estar cansada, nos vemos mañana-Me dijo y me plantó un beso en la frente.
-Buenas noches Jas, que sueñes con los angelitos-Le dije y me fui a mi cuarto para acostarme de una vez.
Bella POV.
Seguía completamente como zombie todavía cuando de pronto me di cuenta de que en la sala sólo quedábamos Edward y yo.
-Wow-Solté al fin después de cómo una hora aproximadamente. Edward me vio y también dijo lo mismo.
-Y… ¿tú por qué estas así de extraño?-Le pregunté curiosa. La verdad mi pregunta sonó un poco irónica pues yo me encontraba igual.
-Preferiría no hablar de eso-Me contestó sacudiendo la cabeza-¿y tú?
-También prefiero no hablar de eso-Le contesté sonrojándome y mirando hacia abajo.
-¿Tan malo fue?-Me preguntó viendo hacia otra dirección.
-Pues… dos, dos*-Le contesté simplemente.
-Ahh…-Contestó. Nos quedamos callados otra vez.
Un minuto…
Tres minutos…
Cinco minutos…
Siete minutos…
Diez minutos…
Doce minutos…
-Me voy a dormir-Dijimos los dos al unísono mientras nos parábamos.
-Okay-Volvimos a decir al mismo tiempo.
-Buenas noches-Dijimos nuevamente.
Un minuto…
Cinco minutos…
-Creo que primero voy por un vaso de agua-Le dije mientras me giraba dirección a la cocina.
Escuché el ruido de sus pasos en la escalera. Tomé un vaso y me serví agua. Decidí subirme el vaso a mi recámara, así que lo tomé en mis manos y comencé a caminar con mucho cuidado debido a que todas las luces ya estaban apagadas. Iba subiendo las escaleras cuando choqué con algo –O con alguien- haciendo que el agua se derramara en mi ropa.
-Genial-Murmuré fastidiada mientras veía mi ropa. Gracias al cielo que el vaso era de plástico sino sería un vaso menos.
-¿Estás bien?-Me pregunto un Edward preocupado. Hasta ese momento me percaté de que lo tenía enfrente de mí.
-Este… sí, sólo me mojé un poco-Le dije bajando la mirada para poder hablar coherentemente.
-Perdón, no te vi-Se disculpó mientras recogía el vaso.
-Ah sí, no te preocupes-Le dije casi en un murmuro.-Y ¿para que ibas a abajo?-Le pregunté ahora curiosa, él había dicho que ya se iba a dormir ¿no?
-Ah, es que también iba por un vaso de agua, pero no creí que fuera necesario prender las luces, tengo muy buen equilibrio, aunque por lo visto tú no lo tienes ¿eh?-Me dijo bromeando un poco. Solté unas risitas nerviosas.
-Supongo que ahora tendré que reponerte el vaso de agua-Me dijo mientras comenzaba a bajar las escaleras. Yo en cambio simplemente me quedé pensando sobre a qué se refería con eso de reponerme el vaso. Sacudí la cabeza y me dirigí a mi cuarto para cambiarme y ponerme mi pijama, me puse un pequeño short y una blusa un poco pegada de tirantes con un piolín en el lado derecho. Como adoraba mi pijama, nunca me había gustado usar cosas tan pequeñas pero algo tenía esta pijama que me encantaba. Ya estaba dispuesta a dormirme cuando escuché como alguien abría lentamente mi puerta, me enderecé tratando de ver quién era.
-¿Estas dormida?-Me preguntó la voz de Edward. Seguramente si hubiera sido otra persona le hubiera contestado un "No, ¿que no ves que ya me dormí? Es más estoy roncando del sueño" pero no, no era otra persona, era èl. Esperen ¿qué hace Edward aquí en mi cuarto?
-Emm.. no, sigo despierta.
-Ah bueno..., toma-Me dijo mientras me tendía un vaso lleno de agua- Aquí está el vaso que te debía-Me dijo encogiéndose de hombros. Ahh… o sea que a eso se refería con reponerme el vaso de agua.
-Gracias, no era necesario-Le dije tomando el vaso haciendo que nuestras manos se tocaran ligeramente causando una pequeña corriente eléctrica. Separé mi mano inmediatamente y por lo visto él también sintió eso ya que de igual manera la separó de prisa.
-Bueno, buenas noches que sueñes bien-Me dijo y se fue de mi cuarto cerrando lentamente. Seguro que iba a soñar bien y más con esa imagen tan sexy de él con esos pantalones de rayas azules y esa playera blanca pegada a su perfecto abdomen musculoso. No pude evitar soltar un suspiro en cuanto recordé su imagen. Espera, Isabella. Deja de pensar así de él, recuerda que es un idiota.
Ale AR.
