Capítulo 13

Cuando Rick se asomó a la cocina sintió que la boca se le secaba. Kate estaba agachada en la heladera buscando frutas en la parte de abajo vestida con su ropa de ejercicio. Ropa que se le ajustaba al cuerpo como su propia piel…

Tragó saliva y tosió con incomodidad. Kate se incorporó y lo miró.

-Buenos días…- dijo con un plato de cerezas en la mano.

-Hey…- dijo él y sonrió.

-¿Quieres?- dijo y le extendió el plato.

-¿Comerás solo eso?- preguntó Rick.

-Por ahora sí, nunca me levanto con demasiado apetito… bueno… usualmente…- dijo y se ruborizó, las veces que se levantaba hambrienta eran luego de una noche intensa… y hacía siglos que no le sucedía…

-Entiendo…- dijo él comprendiendo más de lo que ella hubiese preferido.

-Bien… te esperaré a que desayunes y nos vamos… ¿o te arrepentiste?

-No, no… mírame, estoy listo… desayunaré luego…

-Pero… puedo esperarte…

-No hace falta… estoy listo…

-Bien… vamos…

Ni bien salieron del loft Kate comenzó a trotar y notó que él le seguía el ritmo bastante bien. Sonrió sin poder evitarlo, quizás estaba equivocada con la idea que tenía de él…

Rick la observó de costado, ¿cómo podía estar sola una mujer tan increíble? Porque ella lo elegía, eso estaba claro…

Trotaron en silencio durante un buen rato y cuando Kate comenzaba a sentirse algo cansada, escuchó que él la llamaba.

-¿Castle?- le dijo y se acercó a él, que se había quedado rezagado con la cabeza gacha.

-Lo siento… creo que me doblé un tobillo…

-No te preocupes… volvamos a tu casa… ¿puedes caminar?

-Me duele bastante…

-Bien, siéntate ahí…- dijo y se agachó, levantándole el pantalón y deslizando sus dedos por sobre el tobillo- ¿te duele ahí?- le preguntó y Rick apretó los labios.

-Un poco…- dijo y ella sonrió, le dolía bastante y eso era notorio.

Kate masajeó suavemente aplicando algo de presión hasta que lo sintió suspirar algo más aliviado. Cuando levantó la vista, notó que Rick tenía su vista perdida en su escote y puso los ojos en blanco.

-¿Te sientes mejor?- le dijo sacándolo de su estado de trance.

-Sí, gracias…- dijo Rick tratando de mirarla a los ojos.

-No podrás salir a correr durante unos días… creo yo… pero si te sientes mal, iremos a ver a un médico, ¿de acuerdo?

-Sí, está bien… no creí que podría pasar nada…- dijo él con culpa- discúlpame por entorpecer tu ejercicio…

-No era mucho lo que me quedaba…- dijo ella sacudiendo la cabeza.

-Si quieres puedo esperarte aquí y…

-No, no… ya está bien… necesito una ducha, pero antes un poco de estiramiento… sino me dolerá todo…- dijo y se levantó.


Volvieron al loft caminando despacio, no estaban tan lejos. Cuando llegaron, Rick fue a buscar unas botellas de agua y cuando la vio, sonrió divertido al verla enroscada en una postura complicada.

-¿Qué haces?

-Yoga… para aflojar mis músculos.

-¿Así te aflojas?

-Te juro que sí…- dijo ella y sonrió.

-Bien… me quedaría aquí mirándote… esa ropa te queda increíble…- dijo y ella achicó los ojos- pero creo que iré a darme una ducha fría… y si tardo, no te preocupes… estaré pensando en ti…

-¡Castle!- dijo ella y él sonrió.

Rick desapareció por un buen rato y cuando se encontró con ella Kate no pudo evitar mirarlo. Olía increíble, aún de lejos y el cabello húmedo y el suéter de hilo que llevaba puesto se le hacían difíciles de manejar a ella.

Rick la acarició con la mirada a lo lejos y se excusó para ir a su habitación a seguir escribiendo.

Kate resolvió ducharse y suspiró contenta en cuanto sintió el agua tibia acariciando sus hombros y su espalda. De pronto se imaginó a Rick allí, donde había estado hacía escasos minutos y se estremeció. Ella sabía que no debía permitirse pensar en eso… no porque fuera algo más que una fantasía, sino porque terminaría sucumbiendo ante él y de eso no habría retorno…

Pero Rick era implacable y se había metido en la cabeza que volvería a seducirla y contra eso era muy difícil de luchar… Kate suspiró y terminó de ducharse.

Kate se enfocó en organizar algunas cosas que tendría que hacer y cuando se hizo la hora del almuerzo se acercó al estudio de Rick y golpeó la puerta suavemente.

-Pasa, Kate…- dijo él y cuando ella entró, el se permitió observarla. No podía dejar de hacerlo.

-¿Quieres que prepare algo para almorzar?

-Realmente no tengo demasiado apetito pero creo que necesito un descanso…- dijo y bostezó.

-Bien… te prepararé algo…

-Te ayudo…- dijo él y cuando se levantó, ella lo miró sin comprender.

-Puedo hacerlo…

-Lo sé… pero yo necesito distraerme… y no creo que el porno ayude…- dijo y ella sacudió la cabeza.

-¿Qué es lo que te pasa, Castle? Estás obsesionado con el tema…- le dijo con ironía.

-No sé por qué será…- dijo él y la hizo sonrojar. Que supiera que él fantaseaba con ella no era novedad, pero que él se lo hiciera notar sin avergonzarse, era demasiado.

Kate se puso a trabajar en la cocina y él solo se sentó a mirarla. Luego de varios minutos de silencio, Kate no pudo evitar sentirse incómoda. Parecía que él disfrutaba con ese jueguito.

-Escucha…- dijo cuando colocó una fuente inmensa de ensalada con verduras de todo tipo delante de él- si me quedo aquí es porque se lo prometí a Alexis…

-¿Y eso a qué viene?- dijo él sin comprender.

-Me refiero a todo este jueguito que estás haciendo conmigo… no me gusta… me hace sentir incómoda… y no quiero… no me acostaré contigo, Rick…

-¿Qué?- dijo él riendo.

-Mi miras, me tocas, te acercas, todo el tiempo estás buscando crear tensión…

-Eso… no…

-Puedo entender lo que quieres, pero no sucederá… en otro momento me hubiese pasado una semana contigo sin salir de la habitación…

-Kate…

-Hace dos años, cuando te fuiste con Gina… pero ahora no… y no lo haré no porque no me fascine la idea de tener sexo contigo, creo que tendríamos una piel increíble, sino porque esto hace rato que terminó… y lo que queda de nosotros, son solo los desechos…

-Tú sabes que no son solo deshechos…- dijo él todavía sorprendido por lo que ella le decía.

-Lo son, Rick… yo sufrí mucho cuando te fuiste y no pienso volver a hacerlo… fin de la historia…- dijo y cuando se iba, incapaz de seguir hablando con él, Rick la tomó del brazo y la miró a los ojos.

-¿Cómo tengo que hacer para que me perdones?

-El tiempo pasó… ya no hay nada que hacer…

-No voy a conformarme… no lo haré…

-Entonces esto será muy difícil…

-Kate…- dijo cuando vio que ella intentaba soltarse- voy a ganarme tu confianza y tus ganas de estar conmigo…

-No creo que puedas… por favor no lo intentes…- dijo ella con toda la sinceridad posible.

-No te estoy pidiendo permiso… haré lo que tenga que hacer para que me perdones y me des otra oportunidad…

-Castle…

-No he podido dejar de pensar en ti desde que volví a verte…

-Castle…

-Y si no pensaba en ti durante este último tiempo era porque pretendía que te había olvidado… pero eso no ocurrió… - dijo y miró sus labios, casi incapaz de contener la necesidad de besarla…


Idas y vueltas, idas y vueltas, pero las cosas están cada vez más claras... y eso no puede ser malo. Gracias por seguirla siempre!