Gracias por los recuerdos.
Alexis siguió a Annabeth, le había dicho que ella podía llevar sus cosas pero Annabeth había insistido y a Alexis le dio la impresión de que no debía tratar de llevarle la contraria a esa chica.
Caminaban en silencio entre las Cabañas solo iluminadas por la luna y unas cuantas antorchas que ardían muy tenues. A Alexis le hubiera encantado ver los diferentes diseños de las cabañas pero estaba demasiado cansada.
—Esta es su cabaña —dice Annabeth y Alexis tuvo que retroceder varios pasos porque no se había dado cuenta de que Annabeth se había detenido.
—La cabaña 3, de Poseidon —responde Alexis solamente y ella ni siquiera sabe de donde ha salido esa información.
Annabeth asiente con la cabeza y sube las escaleras a la puerta, abre la puerta y Alexis la sigue con cautela.
—Hace un poco mas de una semana que no sabemos nada de el —dice Annabeth dejando la mochila de Alexis sobre la cama.
Alexis mira los muros como si se tratase de un sueño, ella ya conoce el lugar, pero jamas lo había visto tan real.
—Annabeth, ¿Que hacemos aquí?
—Creí que si dormías aquí podrías soñar de nuevo con el, tal vez hasta descubras donde se encuentra —a Annabeth le brillaron los ojos por un momento.
Alexis la miro, se le encogió el corazón al verla así. Ella ya le conocía, bueno ya la había visto antes como la recordaba Percy. Annabeth era una chica fuerte, calculadora, determinada y sobre todo inteligente, era extraño verla así, tan cansada y vulnerable, sosteniendo sus brazos contra su pecho tanto que parecía que intentaba no destrozarse.
—Te ayudare a encontrarlo —dice Alexis sin pensarlo.
—Gracias —dice solamente Annabeth—. Te dejare para que descanses. Nos veremos mañana.
—Annabeth... —le llama antes de que esta salga de la cabaña.
—¿Si? —voltea confundida.
—Duerme bien —le dice Alexis y Annabeth solo asiente y sale cerrando la puerta tras de ella.
—¿Quien eres Percy? —susurra Alexis mirando la cama y se deja caer.
—Percy... —murmura al ver al chico entrar en la casa.
La casa tenia un aspecto inquietante y no era porque se estuviera cayendo a pedazos o el hecho que estaba quemada, no, era algo mas.
El sueño se distorsiono.
Ella trato de aferrarse a la imagen pero algo parecía estar interfiriendo. Sintió su cuerpo temblar y lo ultimo que pudo ver eran lobos.
Se levanto de la cama temblando y con la piel helada.
Los rayos del sol le llegaron a los ojos y se dejo caer en la cama de nuevo.
—Demonios, no fue un sueño...
Se levanto de la cama y dio una vuelta por la cabaña.
Noto que su playera estaba empapada, por alguna razón que ella desconocía.
—Necesito ropa seca —dijo mientras buscaba algo de ropa en la cabaña aunque ya sabia en donde buscar decidió dar un vistazo.
Al final encontró una playera naranja que le venia muy grande, pero que le hacia sentir un poco mejor.
Abrió su mochila y saco un short que había empacado antes de escapar del instituto.
Recogió su largo cabello pelirrojo en una trenza y salió de la cabaña.
Unos campistas que iban pasando le dedicaron algunas miradas groseras y otros parecían muy confundidos.
—Genial, ya tengo amigos —dijo en un susurro para sus adentros.
Esta vez se permitió ver las cabañas y gracias a sus sueños sabia a que dios pertenecía cada una de ellas. Su favorita siempre había sido la de Demeter, tenia un encanto, un toque de vida silvestre que le recordaba a su jardín en Londres.
Paso por la cabaña de Ares y sintió una pequeña punzada en el estomago, tenia que admitir que le daba algo de miedo o mas bien que temía por su integridad física.
—¡Hola! —le dijo una chica rubia sacándola de sus pensamientos.
Alexis solo la miro, nunca fue muy buena haciendo amistades y eso no había cambiado.
—Soy Angela, hija de Afrodita
—Hola. Soy Alexis —dijo solamente de la manera mas incomoda posible.
—Si, lo se. Eres hija del primer ministro de Londres. Eso debe ser genial. ¿Conoces mucha gente famosa? —la chica parecía muy entusiasmada.
—Mmm... no mucho —responde y voltea a su alrededor como quien pide auxilio.
—Oh, lo siento —dijo Angela con una risita—. No estoy acostumbrada a ver gente importante tan seguido.
—No importa, es solo que aquí no muchas personas reaccionan así al verme.
—¡Angela! Tenemos que ir a entrenar —grita una chica de pelo negro mientras se acerca corriendo.
—Claro, ya voy —responde Angela y no parece estar muy conforme con eso—. Alexis, te presento a Rose, hija de Demeter.
—Mucho gusto —dice Alexis algo asombrada.
—Igualmente —sonríe la chica.
—Bueno, creo que te enseñare el campamento —le dice Angela a Alexis y la toma del brazo.
—¿No iras a entrenar? —le pregunta Rose.
—No, definitivamente no. Escuche que hoy entrenaría Annabeth, ella me mataría —responde Angela—. Es una tarea suicida.
—Annabeth... —dice Alexis casi en transe.
—Si. Es hija de Atenea y novia del mas sexy héroe que he visto, Percy Jackson —dice con una sonrisa y luego se convierte en una mueca—. No entiendo que le vio él a ella.
—¿Percy? —repite Alexis un poco alterada.
—Si... —la cara de Angela se ensombrece—. Te lo presentaría, pero...
—El desapareció —dice Rose—. Annabeth no ha parado de buscarlo.
—¿Y quien no? —dice riendo Angela—. Si ese chico esta tan bueno.
Alexis siente sus mejillas sonrojarse un poco.
—Es algo serio, Angela —le dice Rose—. Ughh. Me iré a entrenar, las veré mas tarde.
Me he tardado, lo se! lo siento mucho! Es que a mi el Domingo no me sienta nada bien, es día familiar y casi no me da tiempo se prender la compu. Pero aquí esta, y si puedo mañana subiré dos capis :)
