Capitulo 12: Un prometido desesperante
Lucio ya estaba algo mareado de la incesante charla de su prometido, al castaño le parecía que este no paraba ni a respirar. Antul caminaba a su lado mientras el chaperón reglamentario los acompañaba un par de pasos mas atrás.
Antul por su parte al ver la cara de su prometido mientras paseaban sonrió triunfante sin parar su cháchara estúpida. Se había propuesto mostrarse como un doncel absolutamente y completamente desesperante para que Lucio lo dejara y quisiera conseguir otro prometido otro "más inteligente" que el. Y su plan al parecer estaba resultando todo un éxito.
-¿No lo crees así?
Le pregunto de pronto Antul y la cara de Lucio fue de desconcierto total hacia como media hora que se había desconectado y dejado de escuchar realmente a su prometido mientras caminaba a su lado asintiendo solo de vez en cuando.
Antul se tuvo que morder el labio para no reír al ver eso.
-¿Lucio no me va a responder?
Le pregunto fingiéndose enfuruñado.
-Si claro tu tienes razón.
Le sonrió Lucio sin idea de lo que Antul había dicho.
-Vaya tenemos mucho en común me alegra que pienses que yo tengo razón sobre los derechos de nosotros y ustedes que deberían ser los mismos y que podríamos hacer lo mismo.-Sonrió Antul dulcemente con una mirada maliciosa mientras Lucio ponía cara de horror.
Oh no, el no pensaba eso, el solo había asentido por que ni sabia de que hablaba su prometido.
-Bueno mi querido Antul, los varones y los donceles tienen cada uno su lugar-le recordó lo mas suave que fue capaz.
Pero Antul se detuvo poniendo sus manos en su cintura.
-Pero tu acabas de decir que estabas de acuerdo con lo que yo dije-le reclamo alzando la voz, segundo paso hacerle un escándalo para que Lucio viera lo mal, malísimo esposo que iba a resultar.
-Ya, ya Antul a lo que me refería es que creo que en parte ustedes son capaces de hacer algunas cosas mas y nosotros también-improviso Lucio.
-Pero eso no fue lo que dijiste-le grito Antul señalándolo con el dedo mientras los transeúntes se paraban a observar a la pareja.
Lucio se sintió tenso al ser victima de las miradas de los demás, puede que Antul fuera muy hermoso pero no estaba dispuesto a aguantarle esos desplantes y mucho menos si iba a ser su esposo.
-Ya deja de gritar Antul y camina-le ordeno serio.
-NO estoy gritando-aseguro siguiendo gritando el cuervo-además ya no quiero caminar-añadió obstinado.
Lucio ya estaba al borde de su paciencia con el desesperante doncel, así que lo tomo del codo y lo obligo a caminar, mientras Antul hacia un escándalo, gritando, llorando y forcejeando por soltarse.
Lucio furioso por pasar semejante vergüenza en la calle lo hizo entrar al auto con brusquedad, espero a que el asombrado chaperón entrara, y entro el también a la limosina ordenándole al chofer que se pusiera en marcha.
-Esto es el colmo, cállate-le grito a Antul amenazante y el cuervo cerro la boca echándose a llorar.-Definitivamente tu hermano no te supo poner modales, cuando nos casemos no saldrás ni siquiera de la casa-le aseguro Lucio furioso.
Antul trago saliva horrorizado, OH no su plan no estaba saliendo bien, su plan era que lo devolviera, que quisiera otro prometido no que quisiera enseñarle modales y casarse aun con el.
-No me quiero casar contigo-le dijo Antul-tu me gritas, no me quieres, me maltratas-aseguro teatralmente sollozando.
-Si no te callas en este momento te pondré sobre mis rodillas y te daré una tunda en tus preciosas nalgas-le aseguro Lucio molesto y Antul se callo, no quería que le pegaran y Lucio ya se veía a punto de hacerlo de verdad.-eres hermoso Antul y se que la única forma de tenerte es casándome contigo así que nos casaremos te cojere todas las noches y si no te aprendes a comportar vivirás encerrado en nuestra habitación-le aseguro Lucio inflexible.
Antul trago saliva, no eso no era lo que el quería, iba a tener que inventarse un nuevo plan, pero aun había tiempo y el no pensaba casarse con Lucio OH no, no lo haría. Aun tenia tiempo para planear la próxima batalla de esa guerra aunque el primer raund lo hubiese ganado Lucio.
Antul quiso replicarle algo fuerte, decirle a donde se podía ir a darle ordenes y que nunca, nunca seria su esposo, pero si habría la boca y hablaba su teatro de doncel idiota se iría al caño y aun no le convenía dejar esa carta, no aun.
-Quiero ir a mi casa-sollozo fingiéndose acongojado, en su casa planearía la segunda estrategia.
Lucio asintió.
-Hacia allá vamos, por hoy e tenido suficiente de ti-le aseguro el varón. Y Antul sonrió mental, bueno tal vez después de todo solo tal vez, su plan no había ido tan mal, solo tal vez.
Continuara....
