12 de Marzo de 2003... No tengo idea de lo que me llevó a escribir esto. Ya tenía la mitad de este capítulo escrito pero lo odiaba y me entró un bloqueo horrible... por eso no lo he actualizado con la rapidez que yo deseaba. Este fic ya va a cumplir un año y me URGE acabarlo. ¿Por qué? Porque se supone que es una traducción y que tenía que terminarlo rápido. Pero no fue así... me tardé muchísimo más que en el original por ampliarlo y meterle quién sabe qué tantas cosas. Hoy amanecí con la idea de este capítulo que es ligeramente distinta a lo que había escrito... mismo que ya borré. No tengo idea de qué les parecerá este capítulo, ojalá les guste. Bue... creo que el estar encerrada en casa tres días con fiebre y las santas inyecciones que me están aplicando *mira con terror su reloj porque en una hora le toca la cuarta* me está volviendo realmente loca.... hasta los estoy choreando de lo lindo como podrán leer.
¡Ya! Ahora sí les dejo el Capítulo 13. Se lo dedico a todos los que leen este fic y lo recuerdan aunque no me dejen review. Porque son ustedes los que me hacen continuar con esto. Muchas gracias ^^. Y claro, si me pueden dejar un review se los agradeceré muchísimo :).
CAPÍTULO 13: Para amar, hay que tener valor.
- "¡Tai! ¡NOOOOO!"- la voz de Izzy rebotó en las paredes de roca de la pirámide. Yo estaba petrificado... las piernas no me respondían, el corazón me latía a mil por hora y sudor frío me recorría la espalda. Era terriblemente extraño ser testigo de tu propia muerte. Bueno, no es que me fuera a morir, el que iba a morir era él, el Tai de esta dimensión que no escuchaba las palabras de sus amigos. Yo tampoco las escuché en esa ocasión... y el finalmente atenderlas ahora, que ya no eran dirigidas a mí, era una ironía muy cruel.
¡No! ¡No podía dejar que las palabras de Izzy fueran ignoradas de nuevo! ¡Y esta vez con consecuencias fatales! ¡No lo iba a permitir!
- "¡AY!"- gritó el pequeño Tai mientras se alejaba torpemente de la pirámide. Joe se había repuesto de su golpe y atrapó al chico entre sus brazos.
- "¿Te encuentras bien Tai?"- susurró mientras el otro se apartaba bruscamente y se palpaba la cabeza... o al menos eso trataba entre toda la maraña de pelo que portaba (¿Y quién soy yo para criticarlo verdad? ;)). Finalmente retiró su blanco guante de su cráneo, descubriendo que ahora estaba manchado de rojo... de sangre.
- "Creo que sí"- contestó mientras examinaba la mancha- "Algo me golpeó en la cabeza... deben ser las rocas que se están cayendo..."
Pues no, no era una las rocas que estaban cayendo del techo producto de la batalla entre los Digimon y Etemon. Se trataba de mi buena puntería, la cual me serviría de mucho si me dedicara al béisbol. Ni modo, había que partirle la cabeza a mi alter ego para hacerlo entender. Bueno, o por lo menos para darle tiempo a Izzy de hacerlo entender.
- "¡Suéltame Joe!"- exclamó de pronto Tai mientras trataba de liberarse del fuerte abrazo de su amigo- "¿Qué no entiendes que Sora está en peligro?"
- "¡Tai! ¡Escúchame!"- gritó Izzy acercándose a los dos muchachos- "Si atraviesas así la reja te puedes lastimar"
- "¿Y qué? Simplemente vuelvo a empezar como en los videojuegos"
- "¡TE EQUIVOCAS!"- Tai se sobresaltó con el tono de voz del tímido Izumi y dejó de forcejear con Joe.
- "¿Qué dices?"
- "Esto no es como un videojuego Tai... si nos morimos aquí, moriremos de verdad"
Y fue entonces cuando observé con lujo de detalle como el rostro de Tai perdía ese cinismo y confianza en sí mismo para dar lugar al miedo. Porque finalmente se dio cuenta de que podía morirse en ese mismo instante, de lo cerca que estuvo de hacerlo y como eso era una idea muy desagradable para él.
- "La salida de esa reja está del lado derecho, a un metro de tí"- informó Izzy con ese tono neutro de voz que emplea cuando da un detalle técnico. Pero Tai no se pudo mover. Lo entendía perfectamente... luchaba entre el deber con Sora y el miedo que lo invadía y le helaba hasta la última célula del cuerpo. Yo había pasado por eso... y era una sensación de impotencia tan grande que te ahogaba y no te dejaba pensar.
- "¿Tai? ¿Qué esperas?"- lo animó Izzy severamente.
- "No puedo hacerlo..."- susurró apesadumbradamente.
- "Pero..."
El desastre comenzó. Una de las paredes del pasillo se desplomó con fuerza y la luz proveniente de una de las cámaras iluminó a las formas novatas y derrotadas de Agumon, Tentomon y Gomamon. Había pasado la oportunidad de Tai. Era momento de escapar para ellos. No tardaría en salir Etemon de la cámara para atacarlos y Matt llegaría a salvarlos junto con Mimi.
Los 3 chicos corrieron hacia donde estaban los digitales.
- "Lo siento Tai"- murmuró Agumon con lo que le restaba de fuerzas.
- "¡Háblame Gomamon!"- gimió Joe con su acostumbrado pesimismo.
- "Tentomon... ¿Estás bien?"
- "Izzy..."
Y a todo esto, ¿Dónde estaba Etemon?
- "¿Qué es esta cosa?"- sentí detrás de mí la presencia del estúpido villano, que me tomó de los hombros y me arrojó fuera de mi escondite y al completo alcance de los niños.- "¿Otro de esos miserables piojosos?"
De la impresión no alcancé a protegerme bien del empujón y caí de bruces en el suelo. Con la nariz pegada a la arena suelta del piso y los cara roja de furia alcancé a escuchar las expresiones de sorpresa silenciosa de los niños.
Estaba frito.
- "Con que creyeron que me iban a engañar, ¿verdad?"- exclamó Etemon con un gesto de triunfo mientras coloca una de sus patas sobre mi cabeza- "¿Creyeron que caería en su trampa? Ustedes 3 distrayéndome mientras su espía acababa con mi ejército. ¡Ja! ¡No llegué a ser el astro del rock and roll que soy ahora por ingenuo! ¡Ahora me dicen donde está Datamon o elimino a su camarada!"
- "No sabemos quién es él"- gritó Joe- "No viene con nosotros, ¡Déjalo en paz!"
Definitivamente, Joe era un gran sujeto. Nota Mental: Decírselo si salgo vivo de esta.
- "¿Ah no? ¿Qué acaso no pueden reconocer a otro piojoso humano como ustedes?"- Etemon tiró de mi cabello y me obligó a mirarlos fijamente a los ojos.
Y todo fue en cámara lenta. El mundo se detuvo. Ya no escuchaba lo que ocurría a mi alrededor. Ya no me dolía el golpe o el que Etemon me tuviera literalmente de los pelos. En lo único en lo que podía fijarme era en la expresión de sorpresa de los 3 niños que tenía frente a mí.
Especialmente la de él... sus ojos castaños estaban abiertos como platos y su morena piel se veía blanca como la leche. Me había reconocido, de eso estaba seguro.
- "¿Quién es él?"- susurró Izzy- "¿También habría caído aquí desde el campamento?"
- "¡Debe ser ayuda del mundo real!"
- "¿Eres tú?"- susurró Tai mirándome atónito. Simplemente asentí y el otro retrocedió como si creyera que todo se trataba de una horrible pesadilla.
Si yo hubiera estado en su posición, desconociendo aún la cantidad de dimensiones que existen en el Universos y las cosas bizarras que pasaría en los siguientes años, seguramente hubiera pensado lo mismo.
- "No puede..."- pero en eso se escuchó un ruido muy fuerte y el techo del pasillo se vino abajo. Etemon se hizo a un lado y finalmente me soltó, pero no pude controlar la cabeza y reboté en el suelo haciendo un horrible ¡PAFF!.
Eso seguro va a dejar un chichón. Pero no era tiempo de quejarme, sino que giré hacia mi costado y me oculté entre un montón de roca suelta.
- "¡Tai! ¿Se encuentran bien?"- la voz de Matt se escuchó a lo lejos. ¡Justo a tiempo!
- "¡Tenemos que salir de aquí"- esta vez fue Izzy.
- "¿Tai? ¿Me escuchas? ¡VÁMONOS!"- la voz de Yamato, autoritaria. Seguramente había sacado al joven Tai de su aturdimiento a la fuerza y lo arrastró fuera de la pirámide.
- "¡No pueden escapar! ¡Regresen!"- Etemon se escuchaba furioso. Cerré los ojos y aguanté la respiración... ¡Lo que fuera con tal de que no me encontrara!.
Lo último que escuché fueron los pasos de Etemon alejándose rápidamente del lugar y murmurando cosas acerca de los niños elegidos muy poco agradables.
Con trabajo me levanté y me sacudí toda la roca, polvo y demás materiales que tenía sobre la ropa, el cabello y el rostro. Sentía la nariz húmeda y el olor me indicó que estaba sangrando de una herida en la ceja. ¡Qué desastre!
¿Qué pasaría ahora? ¿Cómo encontraría la salida de esta estúpida dimensión? Ya de por sí la había regado apareciendo frente a ellos. No fue mi culpa del todo, pero estaba seguro que Tai no dormiría esa noche de la impresión y de la vergüenza de haber dejado sola a Sora.
Sora...
Aún estaba en peligro. ¡Tenía que salvarla!. Sin pensar en nada más atravesé la reja y aparecí en una nueva sección de la pirámide. Exploré los pasillos tratando de encontrar la guarida de Datamon o el portal que me regresara a casa. Lo que fuera primero.
Los gritos de Sora se escuchaban a lo lejos. Apresuré el paso.
¿A dónde crees que vas?
Me detuve en seco- "¿Quién es?"- Nadie contestó a mi llamado. Reanudé mi marcha.
Esta no es tu dimensión Taichi y lo sabes bien. No es tu papel rescatar a Sora.
- "¡Lo sé!"- grité sin detenerme- "Pero aún así necesita ayuda"
Bien sabes que el otro Tai y sus amigos la rescatarán. ¿Para qué pierdes el tiempo? ¿Qué no tienes suficientes problemas en tu propia dimensión? ¿Recuerdas a tu hermana? ¿Lo mal que la está pasando?
¡Claro que pensaba en Kari! Pero Sora era parte del equipo y ya si había causado demasiados problemas con mi presencia lo menos que podía hacer era ayudarla. Después de todo, más loca esta dimensión no podía estar. ¿Qué le pasaba a mi mente? ¿Por qué intentaba detenerme?
¿Crees que así vas a ayudar al Tai de esta dimensión verdad? Evitándole la pena de pasar una noche pensando en Sora. Créeme una cosa, salvándola solo le provocarás más dolor.
¿A qué te refieres?- Me detuve en ese instante. La voz retumbaba en mi mente como si estuviera hablando a través de un altavoz.
Tal vez esta noche la pasará bien... pero sabes bien que el dolor que pasaría esta noche no se compara con el que sentirá en 3 años.
¿Qué?
Tal vez lo mejor para este Tai es que Sora desaparezca. Así no se sentirá rechazado y humillado en 3 años cuando ella lo pase de largo por el otro... Por el chico popular y guapo... ella no necesita un imprudente infantil como Tai... como tú. ¿Lo recuerdas Taichi? No le importó romperte el corazón esa Navidad. No le importó que vencieras a tus miedos en la pirámide. Que fuiste su amigo fiel por años. Nada de eso. Y tú de idiota animándola... qué patético eres Tai...
¡Ya basta! ¡No fue así! ¡Eso no es cierto!
Eso es lo que tú quieres creer... ¿pero qué hay de las noches de febrero que pasaste encerrado y llorando? Después de ese fin de año loco te sentiste un perro olvidado y solo. Si de por sí te ignoraba con su novio te olvidó por completo... ¿Lo recuerdas? ¡Y tú de patético fingiendo que estabas feliz por ella! ¡Si lo que querías era matar al otro!
¡No es cierto! ¡Ella siempre fue mi amiga! ¡Y estaba feliz con él! Por eso yo también estaba feliz...
¿Quieres saber una cosa Taichi? En esta dimensión Tai no regresará a la pirámide por Sora. Está demasiado asustado para ir. Ella desaparecerá como la llama de una vela al consumirse. ¡No alteres las cosas! No le provoques a ese Tai otro dolor.
¿Y acaso el saber que su amiga está muerta no es doloroso?
Si salvas a Sora... en 3 años ella le romperá el corazón a Tai. Pero no creas que las cosas serán como en tu dimensión, donde finalmente la tienes a tu lado. Aquí ella jamás dejará a su novio... se casarán, serán inmensamente felices y pasarán cerca de él con sus hijos... y no les importará que su corazón se rompa cada vez que eso ocurra. Y ese Taichi va a ser infeliz.
¡Eso no es cierto!
¿Qué? ¿Acaso estás tan seguro de que ella irá a su lado? ¡Eres más engreído de lo que pensé!
No me refiero a eso... me refiero a lo de ser infeliz. Lo ví a los ojos... tal vez es de otra dimensión pero siente lo mismo que yo. Tenemos almas similares. Simplemente lo sé... y por eso sé que él no será infeliz... del mismo modo que yo no lo fui mientras ella estuvo con Matt. ¡No trates de hacerme creer otra cosa! ¡Yo sé lo que pasó!
¿Ah sí? ¿Y qué fue lo que pasó?
- "¿Te encuentras bien Tai?"- el muchacho observó como su primer amor se alejaba de él para encontrarse con aquel que había elegido. Le dolía, era cierto, pero sabía que eso era lo que ella deseaba. Y que nada ni nadie cambiaría la amistad que ellos tenían. Y ella estaba feliz... y de ese modo él estaría feliz.
- "Sí Agumon, claro que voy a estar bien"
- "¿Tai?"
- "¿Qué cosa?"
- "¡Ya maduraste!"
Me costó trabajo olvidarla en esos meses que estuvo con Matt. No lo voy a negar, fue muy duro. Pero lo superé, porque sabía que ella era feliz. Y antes que ser su novio, soy su amigo. Siempre lo he sido. Y había que entender que lo que quiere un amigo no es precisamente lo que quiere uno. A veces hay que ceder. Y yo lo entendí todo... y me di cuenta que las cosas cambian y que a veces no del modo que uno quiere. Pero que siempre se puede sacar provecho de eso. Sora siempre me agradeció el impulso que le dí esa noche. Dice que ha sido una de las cosas más valientes que he hecho. Nos convertimos en mejores amigos a partir de entonces. Dejé de verla como un sueño y la vi como era en verdad. Y ahora que estamos juntos la quiero por quién es y no por la ilusión que me producía. Y por eso lo nuestro a funcionado.
Sí pero... ¿Y ese chico? Porque ya te dije...
Sí ya sé lo que me dijiste. Pero te aseguro que aunque al final no esté al lado de Sora será feliz. Porque él va a entender lo mismo que yo. Porque él va a madurar. A golpes tal vez, pero lo hará. Y siempre será amigo de Sora y eso es algo muy valioso. Y bueno... quien sabe, pero tal vez dejando sus fantasías con Sora pueda conseguir una chica que lo haga sentir feliz. Pueda buscar algo real. Y ese va a ser un amor de verdad, no un enamoramiento adolescente y una obsesión. ¿Lo entiendes?
¡Detente! ¡Esas son tonterías! ¡NO LO HAGAS! ¡Cometes un grave error!
No sé quién te mandó a llenarme la cabeza de basura. Así que si me disculpas, tengo una misión con mi mejor amiga, ¿entendido?.
Corrí como loco a través de los pasillos. La voz seguía aturdiéndome. No tengo idea de donde provenía y cómo es que sabía tanto de todas las dimensiones. Pero había que vencerla. ¡Y lo hice!
Llegué finalmente a la guarida de Datamon. Y tal como lo recordaba, el villano estaba atando a Sora a una mesa y le mostraba el emblema burlándose de ella.
- "¡Ya verás lo que haré con tu emblema!"
- "¡Ese emblema es mío!"
- "Ya no tontuela. Porque cuando termine con mi plan lo usaré como medio de venganza con Etemon. ¡Pagará muy caro lo que me ha hecho!"
Entré con paso firme al recinto y Datamon no tardó en detectarme.
- "¿Quién eres tú?"
- "¿Qué no la oíste? ¡Devuélvele su emblema!"
- "¡Jamás!"
- "¡Entonces te la quitaré por la fuerza!"- dije acercándome al Digimon, quien no tardó en detenerme con sus largos brazos de metal. Me envolvió en ellos y presionó con fuerza contra mi cuerpo, como si quisiera aplastarme... como una pitón.
- "¡Suéltalo Datamon! ¡Te daré mi emblema!"- escuché los gritos de Sora desde la mesa. Siempre protegiendo a los demás aunque sean desconocidos.
- "De todos modos ya era mío"- rió maliciosamente el metálico. Yo comenzaba a perder el aire y todo se veía muy nebuloso. Pero en eso noté que una de mis manos estaba libre. Apenas y podía moverla, y sólo me servía para tocar el brazo de Datamon. Tal vez era mayor que el otro Tai y más fuerte, pero jamás podría soltarme de su abrazo con ayuda de la fuerza.
Sonreí maliciosamente. Datamon no tenía idea del as que tenía en las yemas de los dedos.
- "¡AAAAAHHHH! ¡Me quemo! ¡Me quemo!"- gritó el villano mientras corría alrededor de la habitación, agitando sus brazos al rojo vivo y espesas nubes de vapor salían de los circuitos de su cabeza.
Corrí hacia el panel de control y presioné todos los botones que encontré hasta que liberé a Sora. Para ese momento Datamon ya se había repuesto de la quemazón que le metí y estaba muy enojado. Trató de arrebatarme las pertenencias de Sora, mismas que recuperé cuando Datamon las tiró al suelo, pero fui más rápido y se las lancé a mi amiga.
- "¡Sora! ¡Atrápalo!"- ella no tardó en hacerme caso y los pescó con habilidad. Antes de que me diera cuenta ya había hecho digievolucionar a Biyomon y estaba lista para escapar por los aires. Con la ayuda de unos Meteoros Fugaces hizo un agujero en el muro lo suficientemente grande para poder salir por él.
Ella me miró vacilante por unos instantes y me hizo una seña con la mano, invitándome a escapar con ella. Con Datamon detrás de mí sonaba muy tentadora la oferta pero decliné. No quería provocarles un susto mayor a mis camaradas, ya había sido suficiente con Tai.
- "¡Me las vas a pagar!"- exclamó Datamon mientras me tomaba del pie. Sora trató de bajar con Birdramon para auxiliarme pero se lo impedí.
- "¡Vete de aquí Sora! ¡Yo voy a estar bien! ¡Ellos te necesitan!"- con todas mis fuerzas me sostuve del pánel mientras observaba como Birdramon se elevaba y atravesaba el agujero con su preciosa carga, la cual me gritó poco antes de desaparecer.
- "¡Muchas gracias Taichi! ¡Nunca olvidaré tu valentía!"
Un momento... ¿Me llamó Taichi? ¿ME RECONOCIÓ?
No pude reflexionar más sobre el asunto porque Datamon tenía lista su venganza. Con uno de sus brazos presionó una de las palancas del panel y un enorme agujero apareció en el piso. A través de él solo se podía ver la más negra oscuridad.
- "¡Vas a pagarla muy caro! ¡Nunca saldrás de ahí!"- y con toda la fuerza que tenía me arrojó por él. Esta vez no hubo nadie que impidiera mi caída. Era mi fin.
Sin embargo, había valido la pena. Porque Sora estaba a salvo. No importa la dimensión que sea, siempre estaré ahí para ayudarla en lo posible. Para eso son los amigos.
Mientras caía por el negro abismo, y sentía mi estómago encogerse cada vez más noté una pequeña luz blanca más abajo. ¿Una luz? ¿De dónde proviene?
No tardé en descubrirlo... esa luz provenía de una puerta abierta. La puerta de regreso al Laberinto. De regreso a los míos. De regreso a Sora.
Había pasado la prueba... había demostrado que podía ser el Defensor del Valor.
Y con esa certeza y ánimos de enfrentar lo que viniera en el futuro... atravesé a la puerta.
CONTINUARÁ
Creo que me la fumé en este capítulo. ¿Pero saben qué? Me gustó mucho el resultado. Originalmente era todo el rollo de rescatar a Sora y ya. Pero quise meterle un poco de reflexión, después de todo, cada puerta es como una prueba para los "Defensores" como se habrán dado cuenta. Y nunca había escrito una escena explícita de Taiora. Cosa extraña porque fue mi primera pareja favorita, aún antes que el Takari (ese me gustó cuando vi 02, porque antes la veía medio rara). Además que hoy vi el capítulo de Navidad. Esa escena es una cosa tiernísima, a pesar de que sea evidencia de Sorato. No importa, de todos modos es de mis favoritas. Espero que les haya gustado. Y espero poder traerles el próximo capítulo muy pronto. ¡Ténganme paciencia! La escuela me está absorbiendo muchísimo.
Dudas, quejas, sugerencias, comentarios, reviews y lo que quieran ya saben dónde (un secreto: El cuadro de ahí abajo, ¿lo ven?). Los flames y esas cosas sólo sirven para hacerme enojar (voy a ser sincera) y muestra su increíble falta de respeto. Evítenlos en lo posible. De todos modos los borro. Y para qué perdemos el tiempo en esas tonterías.
Cuídense mucho y gracias por leer ^^.
