Solo?? leean!! jeje... grax x sus comentarios y 1000 sorrys x la demora!!
"La cadena de engaños"
CAPÍTULO 15 El apoyo.
Pasaron unos días en que todo en la vida de estos futuros padres estuvo totalmente tranquila. Hermione se fue a vivir a la casa de Ron después de que hablaran con los padres de ambos para explicarles acerca de lo sucedido con Viktor Krum…
--día Miércoles, la madriguera, 22:00 pm --
-¿QUE HERMIONE ESTÁ EMBARAZADA DE TI? PERO SI, TÚ ERES NOVIA DE VIKTOR KRUM QUERIDA. ¿CÓMO ES POSIBLE QUE LO ENGAÑARAN DE ESA MANERA?- gritaba la señora Weasley histérica dirigiéndose a Hermione.
-Escuche señora Weasley, Ron y yo estábamos juntos desde antes que yo fuera la novia de Viktor y… por circunstancias de… "la vida" TUVE que ser la novia de Viktor pero, como al que en realidad amaba era a su hijo y él a mí, pues… seguimos juntos a escondidas de Viktor- a Hermione le daba mucha vergüenza admitir que había sido infiel frente a los Weasley, pero debía hacerlo para que ellos entendieran el por qué de tan extraña situación.
-Molly, no te alteres- la tranquilizaba el señor Weasley- si los chicos hicieron lo que hicieron es por algo, ¿no? Ahora lo que realmente me preocupa es lo que va a pasar en su futuro chicos. Solo hace poco más de un año que salieron de Hogwarts y llevan pocos meses estudiando. Hermione, ¿qué va a pasar con tus clases para ser la "mejor medimaga del mundo"? y Ron, ¿tus prácticas con los Chuddley Cannons, además de la academia de aurors a la que querías postular? Tú mismo me dijiste que deseabas ser auror para que no vivieras solo del deporte y tuvieras de que sostenerte si el quidditch fracasaba. No sé a ti Molly, pero a mi me preocupa mucho más eso que el qué dirán los demás.
-Mamá, además, ellos se quieren demasiado y eso lo sabemos desde… siempre.
-¿Y por qué no la regañas a ella y a Harry mamá? Ella también está embarazada y tú "extremadamente" feliz y contenta, pero a mi me regañas… eres muy injusta.- Ron y sus infantilismos
-¡No compares los casos Ronald! Tu hermana está casada con Harry, es muy distinto. Y no es que no esté feliz con mi nieto, pero es que- al momento Ron la corrigió.
-Nieta mamá, nieta. El niño es de Ginny.
-¿Es… es niña, Hermione?
-Si señora Weasley, es una niñita de ojos azules, pelirroja y muy… "inteligente" jeje.
-¡ES LA MEJOR NOTICIA QUE ME HAS DADO, QUERIDA! ¿oíste Arthur? ¡Es una niña pelirroja, ojiazul e inteligente!... oh… hay tantas cosas que se le pueden tejer y comprar, cosas rosadas, ¿te gusta el rosado querida?- le preguntaba a Hermione mientras ésta asentía asombrada y era llevada por su "suegra" hacia un rincón del living dónde ésta le mostraba lanas con distintas tonalidades de rosa.
-En todo caso papá, definitivamente es necesario pensar en qué hacer con respecto a lo que dijiste.
--día jueves, casa de los padres de Hermione, 22:00 pm--
-¡Despierta Josh! ¡Josh querido!- decía Jane, la madre de Hermione mientras trataba de despertar a su esposo quien se había desmayado por la impresión de aquella noticia. Cuando al fin, el padre de Hermione, despertó lo primero que dijo fue…
-¡Por favor dime que es hijo tuyo Ron! Hermione, ¿cierto que es hijo de este muchacho y no de ese… búlgaro? ¡por favor dime que es así!
Hermione sabía que su padre le iba a decir aquello, por eso cuando en la mañana Ron le había preguntado por qué estaba tan tranquila, ella simplemente le contestó que era todo por la reacción que, seguramente, tendría su padre con respecto a la noticia. Josh Granger odiaba tanto a Viktor Krum que estaba segura que se alegraría mucho cuando supiera que ella estaba con Ron y que él era el padre de su hija.
-Si papá, mi bebé es hija de Ron.
-¿Hija? ¿Cómo puedes saber que es niña?
Entonces Hermione le mostró el examen a su madre quien se alegró mucho.
-¡Que bien! Entonces, Hermione, debes seguir la tradición de las mujeres Granger.
-Mamá, eso debo hablarlo primero con Ron ¿no crees?
-¿Cuál es esa tradición señora Granger?- preguntó Ron muy nervioso.
-Lo que pasa es que… es una tradición en mi familia que todas las mujeres lleven de primer o segundo nombre… Jane. Mi abuela lo llevaba de segundo nombre, mi madre de primero y yo de segundo, es decir-
-Que ahora tiene que ir de primer nombre ¿no es así?
-Exacto.
-Por mi no hay ningún problema, la verdad Jane… me gusta mucho.
Hermione esbozó una sonrisa.
-Bueno, yo creo que nos tenemos que ir ¿no crees Ron? Tenemos algunas cosas qué hacer.- se pudieron de pie y se despidieron de los señores Granger.
--
Era una nueva mañana. El sol adornaba el cielo totalmente despejado y una pareja dormía plácidamente y muy acurrucados. De pronto la mujer que pertenecía a aquella pareja despertó y al mirar el hermoso horizonte que estaba frente a ella, le pareció ver el paraíso. Más aún cuando, junto a ella, reposaba la persona dueña de sus pensamientos, su mejor amigo, su novio, su amante y el padre de su hija, Ron. Al verlo dormido le pareció estar viendo a su ángel protector, entonces se acercó a él y comenzó a besarlo suavemente en los labios. Poco a poco el pelirrojo comenzó a responder el gesto y al mismo tiempo a abrir sus ojos.
-Que linda forma de despertar. Ojalá fuera así todos los días- con eso logró que Hermione le dedicara la sonrisa más bella y dulce que había visto en su vida.
-Desde hoy puede ser posi- pero Hermione cortó lo que iba a decir pues comenzó a sentir algo muy extraño pero a la vez maravilloso. Tomó la mano de Ron, quien en ese momento la miraba preocupado y la puso en su vientre- ¿lo sientes?
A Ron se le dibujó una gran sonrisa en el rostro a la vez que contestaba.
-Si, claro que lo siento- y luego la besaba.
Era la imagen perfecta, pero para cierta pareja de amigos que miraba desde lejos no era exactamente lo más hermoso que había visto en su vida.
-Juro que me las pagarás Weasley, si Hermione y esa bebé no son mías, no serán de nadie y menos de un pobretón imbésil como tú, ya lo verás- dijo mientras en su rostro se dibujaba una maquiavélica sonrisa.
-¿Estás seguro de lo que vas a hacer amigo? Recuerda que después de que comienzas no puedes arrepentirte- preguntaba Jonathan Keiry, un joven alto, rubio y de ojos grises.
-Claro que si, el plan incluirá el hechizo más grande y poderoso que conocen los magos.
-¿Te refieres al hechizo de la rosa del corazón de sangre?
-Exacto-contestó Krum y en su mirada ya no se podía observar ni una pisca de la alegría o bondad de antes, ahora era odio y rencor puro lo que mostraban sus ojos.
CAPÍTULO 16 El regalo de Krum.
Durante la semana todos los días era, más o menos, lo mismo. Hermione se despertaba, despertaba a Ron, se duchaban, tomaban desayuno y se iban a las prácticas de medimagia y de quidditch, respectivamente. A las 7:30 pm, Hermione volvía a la casa que compartía con Ron, le preparaba algo de comer y media hora después ambos estaban juntos nuevamente. Su relación, ya se estaba volviendo una verdadera rutina, pero había algo que hacía que esto no ocurriera, los detalles que tenía Ron con ella. Cada noche, cuando volvía de las prácticas, siempre le traía un pequeño presente y luego iban a su habitación a hacer "cosas de mayores".
Pero aquel día algo hizo que la rutina diaria se rompiera totalmente. Era un día domingo, el reloj marcaba las 9:00 am y nuestra pareja principal se encontraba durmiendo tranquilamente. Estaban abrazados y desnudos. La noche anterior había sido muy larga y se encontraban cansados pero de repente tocaron a la puerta lo que los obligó a abrir los ojos.
-Mmm… no le abras. Seguro que son Harry y Ginny.
-Bueno por lo mismo, tengo que ir a abrirles. No los puedo dejar afuera Ron- Hermione trató de levantarse de la cama pero un brazo musculoso se lo impidió tomándola de la cintura.
-Ron, es tu hermana y nuestro mejor amigo. DEBO ir a abrirles.
En ese momento Ron comenzó a besarla apasionadamente pero ella se zafó, casi, olímpicamente y se vistió rápidamente para ir a abrir la puerta.
-Hola Herrmione. Que bueno que te encuentrro vestida esta vez.
-Viktor. Dijiste que nunca más te veríamos- Hermione se sentía asustada. La última vez, Krum la había tomado fuertemente de las muñecas y realmente le había hecho daño pues las marcas habían durado 1 semana.
-No te prreocupes, solo quiero entrregarrle un pequeño prresente parra la que alguna vez fue la madrre de mi hija-dijo extendiéndole un pequeño regalo envuelto en un papel de regalo brillante.
-Viktor no creo que deba aceptarlo. Ahora estoy con Ron, estoy muy feliz y no quiero arruinar nada con él. Por favor vete.
-Herrmione yo estoy muy arrepentido porr lo que pasó… porr eso te trraje este prresente parra que me perrdones. Porr favorr acéptalo como el rregalo de una perrsona que te quierre mucho, que es tu amigo.
Hermione lo miró desconfiada, pero decidió aceptarlo pues la cara que había puesto Viktor, realmente, le daba pena.
-Grracias, perrdona y… suerrte en tu nueva vida. Cuida muy bien a-
-Jane, Jane Weasley.
-A Jane- repitió Krum-bueno… despídeme de Weasley y adiós.
Cuando él se dio vuelta para irse, Hermione cerró la puerta. Abrió el regalo y descubrió una caja de bombones, aquellos que tanto Krum como Ron sabían que eran sus favoritos. Nunca se podría resistir a ellos. Todos tenían un relleno distinto y de acuerdo a éste tenían un color distinto, de almendra (café claro), de cereza (rojo), de maní (amarillo) o de caramelo (negro), pero su predilecto era, sin pensarlo, aquel relleno de menta (verde). Así pues, cogió uno de los tantos verdes que contenía la caja y se lo llevó a la boca. En aquel momento comenzó a sentir su cuerpo débil y veía todo borroso, abrió la boca y lanzó el gritó más fuerte que pudo llamando a su novio. Escuchó los pasos provenientes del segundo piso lo que le dio a entender que seguramente Ron se había levantado de la cama y estaría vistiéndose rápidamente. Esto fue confirmado cuando ella sintió a lo lejos pasos de alguien que bajaba la escalera, pero antes de que sus ojos pudieran ver al pelirrojo la castaña cayó desmayada al suelo.
-Calma hermanito, Hermione es muy fuerte y tú lo sabes. Quizás, solo sea algo propio del embarazo- murmuró Ginny con la intención de levantarle el ánimo a su hermano mayor pero sabía, tan bien como Ron, que era imposible que fuera un simple síntoma del embarazo.
-Sabes muy bien que lo último que dijiste es la mentira más grande que has dicho en tu vida Ginebra- Ron se encontraba más que preocupado por el estado de salud de su novia y de su hija.
-No te preocupes amigo, como dijo Ginny, Hermione es una chica muy fuerte y sabrá salir de ésta- le dijo Harry mientras palmeaba la espalda del pelirrojo.
Los 3 amigos, junto a los señores Grangers y Weasleys estaban reunidos en la sala de espera de San Mungo.
-Pero Ron, por favor dinos exactamente lo que pasó.
-Ese es el problema señora Granger, yo no lo sé.
-Bueno hijo pero dinos qué es lo que tú sabes.
-Escucha papá, estábamos durmiendo tranquilamente y de pronto tocaron a la puerta. Ambos pensamos que eran Harry y Ginny así que Hermione se levantó rápidamente y bajó a abrir la puerta. Yo no voy a mentirles, la verdad tenía sueño y me di vuelta para seguir durmiendo. Tras unos minutos escuché el grito de Hermione, pero fue un grito despacio, como si ella hubiera usado todas sus fuerzas para hacerlo. Me puse pantalones y bajé rápidamente… justo para ver como mi novia caía desmayada. Al principio pensé que podía ser algo del embarazo pero al ver que no despertaba la traje directamente a San Mungo y les avisé.
-Pero… no habían rastros de algún hechizo… o algo que nos diera alguna pista.
-Pues la verdad, al lado del cuerpo de Hermione, encontré una caja con esos chocolates que tanto le gustan a Hermione y… faltaba solo uno. Supuse que podrían tener algo que ver así que los traje y se los pasé al medimago- después de unos segundos en silencio pareció sentirse muy deprimido otra vez- solo espero que ambas estén bien. Si algo les llegara a pasar… yo… me muero- entonces Harry comprendió que debía cumplir su papel de mejor amigo y abrazó al pelirrojo en el momento justo en que el medimago salía de la sala de emergencia.
-¿Familiares de la señorita Granger?
-Si, aquí- contestó la señora Weasley.
-Bueno… déjenme decirles que no es fácil lo que les tengo que decir… la señorita Granger fue… atacada con una poción muy poderosa… la poción de la "sangre eterna".
Todos quedaron con cara de no entender nada, excepto Ginny quien abrió los ojos desmesuradamente exclamando: ¡no puede ser! Antes de abrazarse fuertemente a su marido.
-Al parecer, solo la muchacha entiende la gravedad del asunto. La poción de la "sangre eterna" se refiere a un tipo de brebaje muy difícil de realizar, no solo por los ingredientes sino porque la persona que hace la poción debe tener un fuerte sentimiento de traición hacia quien va dirigido este brebaje. Pero la peor parte es que solo se puede realizar en mujeres embarazadas… pues… el líquido comienza a destruir la placenta, que es la que protege al bebé, dejando a la criatura sin posibilidades de sobrevivir. Además de esto, ataca las defensas de la madre, haciendo que las pacientes mueran por un simple resfriado muggle. Es por esto que es la poción más oscura y poderosa que existe en el mundo mágico. Lo siento- agregó mirando a Ron quien se sujetaba de Harry para no caer al piso desmayado- pero esa es la verdad.
-¿Y no hay nada que se pueda hacer?- propuso el señor Weasley
-Si… bueno… hay un hechizo- con esto captó la atención de todos los presentes- un hechizo exclusivo para eliminar totalmente la poción de la "sangre eterna"… se llama… el hechizo de "la rosa del corazón de sangre".
