Capitulo XII - Su dulce voz que solo desprende mentiras
Mi primer Lemon :3 malisimo
Los penetrantes ojos zafiro de Ikuto me observaban fijamente, la proximidad de su cuerpo junto al mío, hacia que mi corazón latiera cada vez más rápido mientras él se movía lentamente hacia mí y esto aceleraba aun mas mis latidos, el deseo de poseerme emanaba del cuerpo de Ikuto y su calidez me embargaba haciéndome sentir embriagada de amor, un gemido se escapo de mis labios cuando Ikuto comenzó a recorrer con su lengua mi cuello, subió a mis mejillas cubriéndolas con incontables besos hasta llegar a mis parpados, luego busco mi oreja para morderla y susurrar.
--- ¿sabes cuán desesperadamente te necesito? – Pregunto Ikuto entre besos.
--Lo sé Ikuto. Yo también. –Dije animándolo a continuar con los besos.
--Recuerdo ese día antes de Diciembre cuando compartimos habitación, tú no lo notaste pero yo solo hubiera querido agarrarte y tirarte al suelo e inmediatamente comenzar a besarte como lo estoy haciendo ahora.
Ikuto busco mi mirada, él quería saber cómo reaccionaría yo ante sus palabras, me sonroje. Ese día yo había pensado que Ikuto no me quería, no me deseaba o simplemente tenía mucho miedo a lastimarme, tanto como para estar conmigo. Aparte la miraba de Ikuto apretando mi cuerpo contra el suyo porque la intensidad en me veía, estaba quemándome por dentro y fuera de mi cuerpo. El deseo de Ikuto se apretujaba junto al mío implorándole así que siguiera con lo que hacía. De pronto una duda cruzo por mi mente, Ikuto lo noto y se detuvo.
--¿Qué sucede? – aun estaba encima de mí. –Amu si no estás segura de esto… --No lo deje terminar censure sus palabras con un beso.
--No es eso… estoy segura pero tú sabes muy bien lo que haces y yo nunca lo he hecho. –Me costó terminar lo que iba a decir pero lo dije aunque estaba muy avergonzada. –Tengo miedo de decepcionarte.
--Amu Baka – Dijo- Ikuto me abrazo acerándome a su pecho desnudo. Yo Te amo. –Concluyo con esas simples palabras que anularon todas las dudas.
Las caricias de Ikuto, sus besos todo parecía magia ya no sentía ningún tipo de vergüenza aunque Ikuto me había arrebatado la camisa, el derramo besos en mis hombros y me volteo para pasar su lengua por mi espalda, yo no podía ver el fuego de Ikuto en sus ojos pero si podía sentirlo con cada toque de sus manos y lengua. Ikuto me termino de quitar el pantalón del pijama y con ellos las bragas que cargaba besando así el interior entre mis muslos y buscando mi sexo con su lengua.
Otro gemido se escapo de mi boca esta vez fue aun más fuerte, mi cuerpo se ondulaba en una fuerte ola de sensualidad, Ikuto separo aun mas mis piernas y indagando en mi interior buscando cada rincón que me hacia arder. Mis senos se tensaron con la oleada de éxtasis que estaba sintiendo, el lo noto y fue un llamado a que él se quitara los pantalones de un tirón, la dura erección que se apreciaba no era ningún secreto ¡Por Dios! También se había quitado los bóxers, el estaba completamente desnudo y de mis ropas solo quedaba mi sostén y pronto desharía de él. Deslizo su mano en mi vientre, arrebatando mi sostén, ansioso por conocer lo que cubría, tirándolo así a un lado. Con la palma de sus manos acaricio mis pechos sintiendo así como mis pezones se endurecían.
Fue ahí cuando Ikuto perdió el control, introdujo uno de mis pezones en su boca succionándolo, mi cuerpo parecía de temblar de la urgencia, necesita que Ikuto me hiciera suya y el también estaba a punto de explotar del deseo, de tomar mi cuerpo. Llevo sus manos a mis muslos, yo estaba totalmente húmeda. Aun así Ikuto no me penetro, él beso de nuevo en mi sexo húmedo, esta vez rebuscando la piel más delicada, atrayendo así mi clítoris a su boca, yo le acariciaba su cabello mientras alcanzaba el éxtasis una y otra vez hasta que Ikuto no soporto mas sus necesidades.
La punta de su pene se deslizó hasta la posición correcta ajustándose a mi sexo a la perfección, penetrándome con una poderosa arremetida, solté un pequeño grito de dolor y placer mientras sentía la fuerte presión del sexo de Ikuto dentro del mío, fue así como sentí en mi cuerpo una cálida y dulce invasión que desapareció todo rastro de dolor, el también lo sintió lo pude percibir por como reacciono su cuerpo. Al final los dos terminamos envueltos en el más profundo núcleo de nuestro ser, gritando de placer.
Mis parpados se abrieron y mis sentidos se agudizaron al escuchar una dulce melodía muy cerca de mí, era la voz de Ikuto, estaba cantando de nuevo esa canción que había escuchado cerca de la tumba de mi madre mientras él me espiaba por detrás, esta vez el me tenia envuelta en sus brazos. Aun no advertía que yo estaba despierta así que me quede tranquila para oírlo.
Muyuubyoo No Yoo Ni
(Como si estuviera durmiendo)
Toki O Kizamu Hari O Sagachite Mo
(No importa como busco la aguja que marca el tiempo)
Mitsukaranai
(No puedo encontrarla)
Furete Shimae Ba Togire Soo Anata Wasetsunakute
(Todas las veces que iba a tocarte, veía dolorosamente mis sentimientos interrumpidos)
Otoshita Shizuku Hiroi Atsumete Mite Mo Ai Ni Wa Naranai
(Aun cuando intento coleccionar las gotas caídas, ellas no se convertirán en amor)
Kono Yoru Tsukamaete Mo. Onaji Yoo Ni Hito No Namae Yobenai
(Incluso si atrapo esta noche no puedo convocar el nombre de esa persona)
Arekara Ari Fureta Yume Ni Nemuru Yume O Mitsuzuketeiru Yo
(Desde entonces, continuo investigando por el ordinario sueño que duerme dentro de mis sueños)
"Lo latidos de mi corazón por alguna extraña razón aumentaron y él lo noto".
Amu –Dijo Incorporándose y apoyándose sobre su codo. – ¿Desde hace cuanto estas despierta? –su tono parecía molesto.
--Poco- Respondí. -¿Estas molesto? Lo siento, quería escucharte cantar. Me gusta esa canción, es hermosa y cuando la cantas tu aun mas.
--No debería gustarte, es una canción triste. Así como la melodía que escuchaste mientras tocaba el violín. ¿Recuerdas? –Por alguna razón Ikuto parecía enojado.
--¡0h si! Quiero verte tocar otra vez ¿lo harías para mí? –Pregunte Animada. Y no es una canción triste. –repuse.
--Vuelve a dormir. –Lo había dicho como una orden, su mirada se había endurecido.
--Esta bien.- Dije. –No le insiste en mi petición de verlo tocar, algo le había enojado. Solo lo atraje hacia mi pecho, sostuve su cuerpo en un abrazo con toda mi fuerza apegándolo aun mas mi cuerpo. Era casi como si tuviera miedo de que Ikuto saliera corriendo y me dejara, tal vez hacia eso para no sentirlo distante o quizás solo era una pista que ignoraría, como las demás.
– Aishiteru Amu. –Dijo Ikuto. -Cerré mis ojos y al instante volvía quedarme dormida no antes sin decirle.
–Aishiteru Ikuto.
Fin Del Capitulo
