Hola a todas y todos luego de una larga ausencia estoy de vuelta con un capítulo más. Pido disculpas por la demora. Ando ansiosa de dejar dedicaciones, este capítulo se la había prometido a mi querida amiga Adri la cual siempre me presiona para que siga con las contis. Gracias por todo linda!!
Los personajes no me pertenecen son de la maravillosa, pero cruel, de Rumiko Takahashi, la cual debido al trauma que me dejó me obligó al vicio de leer y escribir fanfics.
Simbología
-kkk- Los personajes hablan
-kkk- Los personajes piensan
Capítulo XIII Todo cambia
La anciana leyó una vez más el párrafo que tenía al frente, era curioso que el viejo libro indicara la forma para comprobar si alguien caía bajo los efectos del hechizo, se quedó pensativa por algunos instantes decidiendo si proceder o no…
-¡Nos va a decir cómo darnos cuenta de una buena vez!- gritó Ranma encarando a la vieja china.
Cologne entrecerró los ojos ofendida por la actitud del muchacho, pero dejó pasar la acción, -Calma yerno no te precipites-
El artista marcial suspiró sonoramente volviendo el rostro en otra dirección, comenzó a balbucear para si mismo -Para usted es muy fácil decirlo, como no es la que está en medio de todo esto-
-Ya abuela habla… ¿Cómo podemos saber si estamos bajo los efectos del hechizo?- dijo la chica ansiosa por una respuesta.
-Parece que nos podemos dar cuenta de una forma muy simple- señaló la parte del libro que había estado leyendo, todos fueron acercando sus cabezas para ver en cuanto fuera posible lo que estaba escrito, sin embargo todo estaba chino lo cual dejaba a la pareja dependiendo completamente de las palabras de la anciana.
-Basta con rociar el cuerpo de los afectados con la mezcla que se usó de base para preparar el hechizo… Haciendo esto una reacción hará que aparezca un aura roja que siempre los acompaña, pero nunca es visible para el ojo humano ordinario…- concluyó algo pensativa.
La menor de las Tendo estaba concentrada reflexionando hasta que habló en voz baja -¿Cómo se supone que obtendremos esa mezcla?-
Ranma se anticipó a las palabras de la vieja amazona, -Si mal no recuerdo en la habitación del maestro había un recipiente con una mezcla extraña- se irguió completamente decidido, -¡Iré por esa cosa!- su prometida lo miró sorprendida, estaba ya cerca de la puerta cuando fue interceptado por la figura de Shampoo.
-No es necesario que lo hagas- ordenó confiada la chica, la primera respuesta que obtuvo fue una mirada desafiante… -¡Apártate Shampoo iré a buscar esa mezcla y sabremos de una vez por todas si estamos hechizados!-
Ella no parecía para nada contenta con la actitud del joven Saotome, alzó los brazos y se recostó sobre el borde de la entrada fijando sus ojos color vino en la mirada glaciar que mostraba todo su disgusto ante la terquedad de la muchacha, -Si he dicho que no es necesario que vayas es por justo aquí- dijo sacando de la nada un frasco de vidrio con una sustancia extraña, -Tengo un poco de esa mezcla-
Los ojos del artista marcial se dirigieron al envase, ella lo quitó de su vista y caminó hasta donde se encontraban Akane y la abuela sentadas en una de las mesas. Colocó el frasco justo en el centro, las otras dos mujeres no podían despegar la mirada de la extraña sustancia.
Un Ranma ya más calmado tomó asiento al igual que ellas… Arqueó una ceja y cruzó los brazos sobre su fornido pecho, -¿De dónde lo sacaste?-
-Lo tomé luego de ver como el viejo hacía el hechizo- levantó de nuevo el envase de vidrio y lo miró con detenimiento, -Pensé que quizás nos podía servir para algo-
Una sonrisa se dibujó en los labios de la anciana, -Je je je je… Te he enseñado bien-
La chica de los cabellos azulados miró el objeto con recelo, lo que estaba dentro de éste definiría la situación con su prometido, todo dependía de la reacción de sus cuerpos ante la mezcla que supuestamente revelaría la existencia del embrujo… -Supongo que tendremos que hacer la prueba- musitó apenas audible para los demás.
Fue inevitable que al escuchar las palabras de la joven Ranma clavara sus ojos en ella, compartieron en ese segundo una misma duda ¿era un hechizo la razón de todos cambios que habían sufrido en los pasados días? El miedo era latente así como ese temblor a causa de la ansiedad y nerviosismo, el momento de la verdad estaba frente a ellos, luego de la prueba todas las dudas se disiparían.
Cologne estiró el brazo sobre la mesa y tomó el recipiente de cristal, -Bueno vamos a comprobar de una buena vez si ustedes se encuentran hechizados-, la joven amazona asintió algo ansiosa, pero la pareja se limitó a tragar en seco mientras observaban como la anciana se acercaba a su nieta. Akane en particular se encontraba muy nerviosa, mantenía los ojos bien abiertos para analizar cada una de las acciones que se desarrollaban frente a ella.
La pequeña mujer sujetada su bastón para lograr una mayor altura, se quedó a un costado de la silla de su nieta, con sus dedos largos inclinó el envase esparciendo por encima del cabello de la joven la extraña mezcla. Era un pequeño rocío de polvo, hizo lo posible para que quedara suficiente para la pareja más famosa de Nerima.
Shampoo miraba hacia arriba intentando detectar algo inusual en ella, pero nada pasaba. Todos estaban expectantes ante la comprobación del hechizo, parpadeaban esperando cualquier tipo de reacción.
-No pasa nada… Esto no funciona- se quejó la amazona, -Pero yo tengo que estar hechizada- volteó el rostro como un arrebato de fastidio, -Sino como podría explicarse que le hiciera caso a Mousse… Sólo la magia podría provocar algo así- concluyó.
-Mira Ranma- dijo la peli-azul señalando a la otra chica, la amazona empezó a mirarse y al igual que el resto notó el aura roja que comenzaba a emerger sobre ella.
Akane estaba asombrada, se llevó el dedo índice a la zona de la barbilla -Que raro justo cuando mencionó a Mousse reaccionó la mezcla-
Una mirada asesina surgió de los irises granates, la vena en su frente comenzó a palpitar… -¿Qué insinúas Akane?-
Fue inevitable que la primera reacción de la otra chica fuera una risa nerviosa… -Je je je je…- agitó las manos, -Yo no quise insinuar nada… Sólo dije lo que pasó-
La joven China bufó resignada. Por otro lado el muchacho de la trenza y la anciana se limitaban a mirar el aura rojiza, siempre pendientes de la conversación entre las chicas. Al transcurrir los segundos el extraño resplandor abandonó la figura femenina…
-Bueno creo que es hora que hagas la prueba la abuela- sonrió con malicia Shampoo, -Así Ranma y Akane se darán cuenta que también están hechizados-
Los jóvenes no pudieron evitar tragar en seco ante el hecho de que pronto se darían cuenta de la verdad, por un lado existía un mínimo de esperanza, no era de extrañar que las dos extranjeras se confabularan para realizar un plan para separarlos. Por otro lado las evidencias hablaban por si mismas y las dudas no dejaban de recorrer las mentes de ambos.
Akane fue la primera en respirar hondo al notar como la figura de la pequeña mujer se aproximaba a ella. Estaba muy nerviosa, unos instantes la separaban de conocer la verdad. La anciana por fin se posicionó a su lado, sus ojos estuvieron pendientes de mirar el momento en el cual la sustancia era esparcida sobre su cabeza.
Casi de inmediato Cologne llegó donde el oji-azul y repitió el mismo procedimiento. Tomó una distancia prudencial para ver desde lejos cualquier movimiento o reacción en los muchachos. La mirada de las dos mujeres Chinas se clavó en la pareja, estaban seguras que en cualquier momento el aura roja iba a aparecer.
Akane observaba una y otra vez sus manos para estar pendiente del instante en el cual éstas empezaran a reflejar el extraño fulgor. Ranma por otro lado intentaba no mostrarse ansioso, pero sus ojos traicionaron su aparente frialdad, -Me pregunto si el aura está sobre Akane…- sus irises azul grisáceos se posicionaron sobre la chica, la cual lo notó en ese mismo momento y le devolvió una mirada profunda.
-Él no tiene la reacción… Quizás en realidad no estamos hechizados…- reflexionó un poco esperanzada.
Ranma se mantuvo serio, -Nada… No pasa nada… Es probable que todo sea un montaje de esas dos para separarnos-
Mantuvieron el choque de miradas, irremediablemente el ritmo cardíaco empezaba a acelerarse al igual que esa sensación de vacío en el estómago que les venía con tan solo recordar todas las cosas que habían pasado juntos. Asustados y con el rostro cubierto de un ligero carmín parpadearon esquivando el encuentro de aquellos ojos que delataban más de lo que debían expresar…
La cara de decepción de Shampoo no tardó en hacer aparición, por otro lado Cologne se mantenía serena, pero su nieta pronto cambió de expresión, los ojos de color vino se abrieron de par en par…
-Mira abuela el aura - resaltó señalando con su dedo por inercia.
Los afectados reaccionaron a mirarse mutuamente de nuevo, ahí estaba el resplandor rojizo, que ninguno quería observar, flotando sobre sus cuerpos, dejando en claro que también habían sido alcanzados por la magia.
Ranma volteó su mano derecha de un lado para otro, solo para confirmar que la misma aura que veía sobre su prometida la tenía él también. Su ceño se arrugó ligeramente, sentía ira, no era justo que esto les hubiera pasado a ellos… -Maldición, ese viejo degenerado me las pagará… No puede ser que hayamos caído en su magia… Ahora no sé qué pasará-
De fondo la amazona hablaba por lo bajo para la menor de las Tendo, -Te lo dije Akane entre ustedes dos no ha pasado nada real, todo fue a causa de un hechizo-
Estaba tan concentrado que no se dio cuenta en el momento en que su prometida se había levantando de la silla con la mirada perdida y corrió fuera del Neko-hanten. Al voltear su ojos hacia el lugar en donde ésta estaba sentada no la encontró y se dirigió de inmediato a la anciana, que en ese momento tomaba tranquilamente una taza de té, -¿Dónde está Akane?-
-Salió- respondió fríamente, llevó la taza de cerámica blanca a boca y sorbió el líquido.
-¡Cómo que salió si hace un momento estaba aquí!- vociferó el muchacho poniéndose en pie de golpe.
Shampoo se acercó a él, logró que su brazo se enlazara con el del chico, -Tranquilo Ranma, ella se fue porque sabe que tuve razón con lo que dije, nada de lo que pasó entre ustedes fue real-
El artista marcial se deshizo del agarré de forma brusca, -Eso lo veremos- murmuró por lo bajo notablemente molesto.
-¿Qué dijiste Ranma?- preguntó la muchacha quien lo perseguía hasta la entrada del restaurante, sin embargo el chico desapareció de su vista para volar por los techos de Nerima.
-¡Ranmaaaa no me dejes hablando sola!- gritó la joven dispuesta a salir tras de él, pero la carrasposa voz de su abuela la detuvo…
-Déjalo Shampoo de todas formas nada ganas persiguiéndolo-, la amazona cruzó los brazos sobre su pecho y resopló resignada…
Corría sin rumbo mientras las lágrimas contenidas empezaban a salir de sus ojos avellana, era imposible contenerlas luego de enfrentarse a la realidad… -Ranma y yo nunca hicimos algo debido a nuestros verdaderos sentimientos… Todo fue culpa de ese maldito hechizo- se limpió el rostro con el dorso de la mano, sus piernas no dejaban aquel incesante trotar, era como si quisiera huir, pero sin saber a donde…
No tenía idea de cuanto camino había recorrido, pero estaba segura que se encontraba bastante lejos de Nerima y de cualquier otro lugar en donde pudiera ser encontrada por algún conocido. Respiró hondo para recuperar el aliento, aunque estaba acostumbrada a salir a correr y hacer ejercicio, el esfuerzo físico sumado al mal momento que estaba pasando no le daba la resistencia acostumbrada.
Apoyó la palma de la mano sobre un árbol, estaba cabizbaja con los mechones azules cayendo sobre el rostro de modo que no se podía ver más que la punta de su nariz, su semblante estaba ensombrecido… -Yo no quiero creer que todo esto sea verdad… Comenzaba a pensar que Ranma en realidad me quería y que lo que había pasado entre nosotros significaba el inicio de algo verdadero…-
-Soy una tonta- musitó por lo bajo… -¿Cómo pude pensar que él estaba interesando en mí?- su mano se deslizó hasta posicionarse en la frente, -Nunca me dijo que me quería… Y yo aún así me entregué a él…- una cristalina gota cayó justo en suelo. Alzó la vista y limpió el líquido acumulado bajo sus ojos, -Después de todo yo no tengo la culpa de lo que pasó ni Ranma tampoco… Lo mejor es olvidarnos de todo… No puedo forzarlo a que sienta amor por mí…-
El chico de la trenza salió de Neko-hanten dispuesto a encontrar a su prometida a como diera lugar, en realidad sus sentimientos y pensamientos no estaban del todo claros, pero si estaba consciente que dejarla marcharse sola luego de todo lo ocurrido no era lo adecuado. -¿Por qué demonios no dijo algo antes de irse?-, suspiró mientras sus ojos se tornaban tristes, -Acaso no sabe que Shampoo solo sabe decir tonterías… Akane… ¿Dónde te metiste?-
Había pasado quizás una hora y no tenía ninguna señal de ella, visitó todos los lugares a donde posiblemente la podía encontrar, el parque, cerca de la preparatoria Furinkan, alrededor del centro comercial, pero no estaba por ninguna parte, era como si de repente se la hubiera tragado la tierra…
Resopló insatisfecho por los resultados de su búsqueda, -¿Cómo es que avanzó tan rápido? Pasaron tan solo unos minutos y ya estaba fuera de mi vista…-
Seguía pensando en los lugares en donde la chica podría ir, pero no se le ocurría nada, hasta que una idea cruzó por su cabeza, -¿Será que se fue a casa?- por alguna razón esa alternativa parecía bastante razonable, hasta se dio en la frente por no haber buscado en ese lugar desde el inicio, -Soy un tonto como no se me ocurrió ir a casa primero- espetó en voz baja, el rumbo de sus pies cambió tomando dirección al Dojo Tendo.
Al llegar al patio trasero su vista recorrió el lugar, pero no había señal de nadie en los alrededores, ni siquiera una luz que indicara alguna presencia. Entró a la casa y caminó entre las habitaciones -¡Akaneeee!- la llamó en voz alta, -¿Akane estás aquí?- repitió sin obtener respuesta. Estaba claro que su prometida no se encontraba en la morada, se sentía confundido, por un momento creyó que lo mejor sería salir de nuevo a buscarla, sobretodo tomando en cuenta que era de noche y no era seguro que una chica anduviera sola.
-Qué debo hacer… Al final siempre tendrá que volver, lo mejor será que la espere acá para hablar con ella…- chasqueó los dedos satisfecho con su decisión -Lo haré vigilaré desde el tejado, así cuando entre me daré cuenta de inmediato-
Ranma se sentó sobre las tejas con las piernas dobladas una debajo de la otra, mientras las manos se apoyaban en cada una de las rodillas. Sus ojos azules se posaron sobre el fulgor de las estrellas… -Yo no creo que todo esto sea sólo por el hechizo… Es decir, siempre he sentido cosas por Akane, pero no quería que ella se diera cuenta-, un suspiró salió de sus labios mientras recordaba la agradable sensación de besar a su prometida y acariciar la suave piel…
-La pregunta es si ella en realidad siente algo por mí… Puede que el hechizo la hiciera hacer cosas que en verdad no deseaba…- esta idea lo asustó, comenzaba a aceptar que lo ocurrido no era producto solamente de la magia, sino que hacía varios meses, muy en el fondo, anhelaba que la relación cambiara. Podía negárselo al mundo, pero no a si mismo, hacía tiempo esperaba tener un noviazgo normal, el problema radicaba en su miedo a ser rechazado…
Ahora estaba más claro con sus sentimientos, sin embargo las dudas no dejaban de hacerse presentes. Akane podía no sentirse igual y alegar que su forma de proceder era completamente influenciada por hechizo… -Maldición por qué las cosas siempre son tan complicadas, justo hoy que le iba a decir lo que sentía por ella pasa todo esto… Yo sé que bueno… ella… me gusta… Me pregunto ¿Qué siente en realidad Akane?... ¿O será que todo esto tampoco es real?-
Eran demasiadas cosas juntas en las cuales pensar, estiró por completo las piernas, se acostó apoyando la cabeza debajo de los brazos. Su mente de nuevo empezó a repasar todo lo que había ocurrido entre ambos, inevitablemente un fuerte sonrojo se apoderó de sus mejillas al recordar algunos eventos en particular.
Cerró los ojos y aspiró la fría brisa nocturna, por instinto relamió sus labios, su cuerpo empezó a llenarse de sensaciones… Podía sentir la suavidad de su prometida con solo imaginarla, la humedad de sus besos, esa lengua recorrerle el cuello, sus senos presionando sobre su pecho, el temblar de su cuerpo cuando la tocaba. Su miembro empezaba a endurecerse ante las imágenes que venían a su cabeza, pero eso no importaba había entrado en un trance del cual no deseaba salir.
Recordaba a la perfección la exquisita sensación de hacer el amor con ella, de verla gemir ante sus caricias, el choque eléctrico sobre cada fibra del cuerpo cuando sus intimidades se rozaban, el calor producto de la fricción ente ambos, el mágico momento de ser uno solo con la mujer quería como esposa…
Estaba alterándose más de lo deseado, pero no podía evitarlo, el corazón palpitaba fuerte alterando el pulso y haciendo difícil la labor de respirar. Abrió los ojos y se sentó asustado respirando con dificultad -Vamos deja de pensar en eso… Maldito hechizo, me está convirtiendo en un pervertido… Mejor debo pensar en qué le voy a decir cuando vuelva-
El artista marcial se acostó de nuevo y cerró los ojos. Mantuvo su dilema mental hasta que sin querer el cansancio lo venció y se fue quedando dormido, su sueño fue profundo, tanto que nunca se daría cuenta del momento en el cual la menor de las Tendo volvería a casa.
Un par de horas más tarde la joven de los ojos marrones había vuelto a su hogar, entró aún melancólica, pero dispuesta a ser fuerte y seguir adelante. Estaba casi segura que Ranma debía estar durmiendo en su habitación, pese al ligero impulso de realizar una inspección nocturna se golpeó mentalmente para dirigirse a su propio cuarto… -Vamos Akane ni siquiera pienses en ir a verlo, ahora que sabe que estoy hechizada creará que abuso de la situación para estar cerca de él- no pudo evitar fruncir el ceño ante sus maquinaciones.
Llegó a su habitación y cayó rendida en sobre cama… -Mañana será un nuevo día y tendremos que hablar Ranma- abrazó su almohada con fuerza, -Debo ser fuerte…- otra lágrima involuntaria escapó de sus ojos, a pesar de todo su esfuerzo por mantener la calma no lograba asimilar todo lo ocurrido esa noche.
Continuara…
Notas:
Quiero empezar realizando la técnica del tigre caído, perdón perdón perdón perdón… Demoré mucho lo sé, entre el trabajo, actividades especiales, la realización de los regalos de cumpleaños de mi amiga Cyn, un virus en la pc, la entrada a la U, etc. no había tenido suficiente tiempo para escribir. Me siento muy apenada con las personas que siempre esperan ansiosas mis continuaciones.
Uff me siento re contenta porque el capítulo pasado batió record en número de reviews, al menos en mi historia personal. Muchísimas gracias a las personas que lo hicieron posible:AthenaDreams, Vane, Cyn, supernatali, hitoki-chan, leto-chan (por acá te digo mil gracias, bienvenida, créeme cada comentario cuenta y es importante para mí)Nenya21, Amboise R., diana, vivian, Barbarita (Bienvenida) katherinesaotometendo (Bienvenida)Sonia, Anami, Zauberry, Versago, Lalix, JJMAY (Bienvenida)y Sandra…
Como siempre les digo no me priven del privilegio y el honor de recibir sus comentarios, en realidad son muy simples de dejar, ya sea que me digan algo positivo o den sugerencias. Esto es un proceso en el cual conocer sus opiniones es fundamental para mí como escritora, sin mencionar que los lindos reviews me llenan de alegría y motivación… Así dejen sus reviews!!
Besos AkaneKagome
Notas especiales:
-Debo hacer una última revisión a la ortografía, de nuevo sé que no es lo adecuado, pero no quería demorar más la actualización.
- Tengo un nuevo oneshot llamado "El Día de Akane" por si gustan leerlo eventualmente…
