Quiero remarcar que esta historia esta basada en la película del 2007 de las tortugas ninjas. No en las series, por lo que no crean que Donnie esta enamorado de April como en la serie del 2012 o que April es una adolescente. Las tortugas tienen dieciocho años y April unos treinta. No hay amorío entre ninguna de las tortugas y April. No se confundan. Gracias por la comprensión.
Disclamer: Las tortugas ni sus amigos ni su maestro me pertenece. Son propiedad de sus creadores y de Nickelodeon. Solo Fernando y sus secuaces y Marcos con Louis.
Chapter 13: Decisiones.
Poco mas de un mes había pasado desde que las tortugas decidieran regresar a la guarida. Leonardo había despertado casi un día después de esto, pero desde ese momento no había dicho ni una sola palabra. Aunque dejaba que Donnie lo ayudara con su rehabilitación, la alegría y la luz que tenia se había extinguido. No sonreía, no miraba a los ojos, no levantaba el rostro, se la pasaba mirando el suelo, no dormía ni comía a menos que lo obligaran a hacerlo. Muchas veces Raph, Donnie o Mikey tenían que ir corriendo a la habitación de Leo porque su hermano mayor estaba teniendo una de las terribles pesadillas que plagaban sus sueños de forma continua. Donnie había decidido medicar a Leo para que al menos durmiera un poco. Ellos mismos sufrían pesadillas con lo ocurrido con su hermano mayor, pero eran menos violentos y menos ocurrentes.
Leonardo miraba el techo de su habitación. Acababa de despertar de su sueño inducido por drogas, reconocía que era mucho mejor que soñar con Fernando sobre él violándolo y lastimándolo repetidamente. Aun así se sentía un poco extraño, su pecho estaba apretado y tenia un leve dolor de cabeza, sus músculos dolían, pero supuso que era por el duro entrenamiento que había estado realizando diariamente. Llevaba ese régimen desde que Donnie le dijo que podía entrenar ya que estaba recuperado físicamente de todo lo que su cuerpo sufrió. Se sentó lentamente y bajo la vista hacia sus manos que descansaban sobre su regazo, se acordó de como intento quitarse la vida una semana después de regresar de la clínica. Raphael lo había encontrado, con horrendos cortes en sus brazos y grandes pozas de sangre adornando el piso de su habitación. Donnie le había hecho una transfusión y mantenido dormido por tres días hasta que las heridas sanaran un poco mas. Cuando despertó se sintió pésimo por poner tanto peso sobre los hombros de sus hermanos menores. Sabia que no era el único que estaba sufriendo y debía de dejar de ser un egoísta, pensando solo en él. Si una vez logro superar lo que ese hombre le hizo, esta vez también podría. Era el líder de su familia y tenia que ser fuerte por ellos. Pero el problema era que lo que vivió de nuevo en manos de ese hombre había sido peor que todo lo que sufrió en el pasado. Sus hermanos menores habían sido involucrados en la violación y tortura al haber sido testigos de tal humillante acto, todo por lo que había vivido y peleado habían sido destrozado en ese momento, sus hermanos ahora lo veían con lastima, no con respeto o admiración de antes. Era un muñeco roto que no tenia forma de ser arreglado.
Se puso de pie con un leve gruñido, la rehabilitación había sido un éxito, y tan solo tardo una semana en ponerse de pie sin ayuda para caminar, sus piernas al principio habían estado muy débiles, y temblaban cada vez que caminaba, pero con el paso de los días y gracias a la forzosa alimentación que Donnie lo tenia, sus fuerzas habían aumentado y su peso subido. Colocándose su mascara sobre sus ojos y sus katanas sobre su caparazón salio de la habitación. Había luz en la cocina, eran pasado las cinco de la mañana y a esa hora solo podía ser Donnie, a parte de él era el único que se levantaba temprano. Suspirando, lo cual ahora era uno de sus hábitos se encamino a la cocina. Entrando, miro alrededor, Donnie se estaba preparando su café matutino como era habitual. Leo bajando la vista tomo su caja de cereales y sirviéndose en un plato, abrió el refrigerador y saco la leche. Una vez se sirvió su leche y su cereal se sentó a comer. Donnie lo miraba apoyado en el lavaplatos con cuidado y preocupación.
-¿Cómo estas Leo?-Pregunto esperando poder escuchar la voz de su hermano mayor una vez mas. Pero como ya era costumbre, Leo solo se encogió de hombros y continuo comiendo sin levantar la vista del plato. Donnie podía notar algo distinto en su hermano pero no sabia que podía ser-Anoche estuve pensando que seria bueno que Sensei regresara a la guarida. Ha estado en el departamento de April desde hace un mes y a pesar de que llama regularmente no regresa. ¿Qué crees?-Donnie deseaba que Leo hablara con ellos, pero desde que regresaran de la clínica se negaba a hablar.
Leo ladeo un poco la cabeza la cual le dolía aun mas que antes. Mirando la entrada de la cocina, el ninja de azul supo que alguien mas había despertado. Seguramente Raphael. Siguió comiendo escuchando que Donnie hablaba sobre Splinter. Realmente a él no le interesaba si su maestro regresaba o no, después de todo los había abandonado y dejado en manos de ese hombre quien arruino su vida y su honor. Dejando el plato de lado ya vació, vio como Raph entraba a la cocina bostezando. Este al verlos allí se detuvo.
-Buenas-Dijo reprimiendo un nuevo bostezo, se sentía algo cansado de tanto entrenar la noche pasada, pero sabia que Leo había entrenando un poco mas que él. No estaba seguro de cuanto mas, pero sabia que eran casi la una de la mañana cuando él se marcho a su habitación. Él al igual que sus otros dos hermanos menores intentaban apoyar lo máximo posible a Leo, pero con su hermano que se negaba a hablar y que continuaba entrenando cada vez mas, era un poco mas complicado. Lo único que lo alegraba era que al menos estaba comiendo, cosa que ya no necesitaban decirle u obligarle.
Leo se puso de pie y se dirigió al dojo, necesitaba entrenar y ser perfecto para que esta vez no fallara en matar a Fernando. Ese era su plan, entrenar para no fallar en ninguno de sus ataques, que estos fueran letales para acabar con el monstruo que destruyo su vida, su honor y su espíritu. Por horas entreno, había comenzado a las seis y media y ya era la una de la tarde, todas esas horas sin un descanso para beber agua o recuperar el aliento.
Raphael desde la entrada del dojo observaba a su hermano entrenar, desde que Donnie le dijera que estaba lo suficientemente recuperado como para volver a entrenar, Leo no se había detenido. Día y noche, horas interminables de entrenamiento era lo único que hacia. La falta de comunicación lo tenia preocupado, no sabia porque su hermano había dejado de hablar y se negaba a recibir ayuda de ellos para salir adelante con lo sucedido. Suspirando se dio la vuelta para dejar el dojo, ya casi era hora de almorzar, iría a preparar la mesa y luego le diría a Leonardo que descansara, lo había notado algo extraño en el desayuno y le preocupaba que se estuviera sobre exigiendo mas de la cuenta, ya que no sabia cuanto llevaba entrenando. Había estado corriendo por la alcantarilla por unas dos horas después del desayuno y sabía que Leo se había quedado entrenando, pero no si tomo algún descanso. Ninguno de sus otros hermanos prestaba atención a la cantidad de horas que Leo entrenaba más que él o si tomaba agua o descansaba. Intentando de dejar eso de lado dio unos pocos pasos hacia el living cuando sintió que las espadas de su hermano caían al tatami. Dándose vuelta rápidamente vio a Leo de rodillas en el piso, respirando agitado, con semblante pálido y temblando. Aproximándose a él le puso una mano en su caparazón y espero a que Leo recuperara el aliento. Tras unos largos minutos donde ninguno de los dos dijo nada, Leo por fin pudo respirar con normalidad.
-¿Qué paso?-Pregunto Raph con voz preocupada por el estado de salud de su hermano mayor.
El ninja de azul bajo la vista y respiro hondo, haciendo un intento de sentarse cayo hacia atrás siendo sujetado por su hermano de rojo. Leo frunció el ceño molesto, no sabia porque su cuerpo se había decidido a traicionarlo ahora, justo frente a su hermano testarudo.
-Vamos Leo, necesito que hables...-Raph sonaba insistente, pero a la vez preocupado. Leo odiaba preocupar a sus hermanos, suspiro y levanto la vista a la altura de los ojos de su hermano-Leo por favor, solo quiero ayudarte...
-Lo sé...-Musito con la voz ronca, llevaba varias semanas sin hablar, pero sabia que era estúpido negarse a hacerlo cuando su voz no tenia problemas. Era cierto, deprimirse no servia en su caso, dejarse agobiar por la tortura, violación y humillación que fue victima no era parte de él. Eso lo sabia perfectamente. Raphael esbozo una sonrisa al oír la voz de su hermano de nuevo tras un poco mas de un mes sin hablar.
-¿Estas bien?-Pregunto al ver tan pálido a su hermano mayor, Leo movió la cabeza a los costados. Estaba agotado y su cabeza le dolía, además sentía un fuerte tirón en su pierna izquierda y brazo derecho-¿Puedes ponerte de pie?
Leo cerro los ojos e intento hacer una breve revisión de su estado-No...creo...-Musito con voz débil-Cansado...-Se apoyo pesadamente en su hermano, su cuerpo estaba muy pesado, y su mente estaba muy difusa.
-No te preocupes, me encargare de llevarte con él-Con un poco de esfuerzo comenzó a ponerse de pie levantando a Leo lentamente con él. Una vez de pie, a paso lento y sujetando firmemente a su hermano lo llevo a la enfermería-Donnie, te necesitamos en la enfermería-Llamo a su hermano menor mientras entraba a la habitación y acostaba a Leo con cuidado en la cama que siempre solía ocupar. Donnie no tardo en llegar con rostro preocupado y seguido de cerca por Mikey, ambos al ver a Leo casi inconsciente sobre la cama se apresuraron a su lado.
-Raph ¿Qué paso?-Pregunto Donnie revisando el pulso de su hermano mayor, temperatura y dilatación de la pupila.
-Estaba entrenando y de pronto colapso, dijo que no se sentía bien así que decidí traerlo acá-Respondió el ninja de rojo viendo seriamente a Donnie. Este desvió un momento la vista de Leo hacia él-Si, Leo hablo un poco antes de terminar como lo ves-Aclaro apoyándose en la pared de la enfermería.
Donnie asintió y centro su vista en Leo, quien tenia los ojos entreabiertos y miraba el techo fijamente, podía notar los ojos nublados por la fiebre, no se sorprendía, por lo que sentía era bastante alta-Deshidratación, fiebre alta, pulso rápido pero estable, respiración trabajosa. Diría que es agotamiento lo que tiene ¿Cuanto has dormido Leo? ¿Has estado tomando tu medicina para dormir?-Pregunto suavemente para no perturbar a Leonardo.
Leo lo quedo viendo unos segundos para luego mover la cabeza afirmativamente-Lo tomo...pero...pero...-Leo susurro cayendo profundamente dormido. Donnie sonrió a pesar de las circunstancias, su hermano había hablado, eso quería decir que Leo avanzo un paso en su camino a la recuperación.
-Le colocare un suero para reponer el liquido perdido, una toalla fría sobre su frente para mantener bajo control la fiebre, le inyectare unos antibióticos por si tiene alguna infección, con su sistema aun débil posiblemente se haya contagiado con algún virus que andaba en al aire. Pero me queda la duda de porque no lo note cuando desayunaba...-Murmuro para si mismo mientras recorría la enfermería para tomar lo que necesitaría con su hermano mayor. Mikey sin que nadie le dijera tomo un tiesto metálico y llenándolo con agua fría la puso en la mesita de noche al lado de la cama de Leo, tomando la toallita que había sacado de un estante lo sumergió en el tiesto y sacando el exceso de agua lo puso sobre la frente de su hermano mayor. Se sentía contento de haber podido escuchar la voz de Leo de nuevo. Su hermano estaba mejorando y ahora podrían ayudarlo.
Leonardo durmió por largas horas, ya casi al anochecer sus ojos comenzaron a abrirse. Un poco confundido de donde se encontraba los recuerdos de esa mañana surgieron en su mente. Había colapsado frente a uno de sus hermanos, también recordó que había hablado. Su voto de silencio lo quebró por lo absurdo que era. No podía sucumbir ante lo sucedido, no cuando la venganza contra ese hombre lo motivaba, no cuando sus hermanos habían sufrido viendo lo que ese monstruo le hizo. No le interesaba ya las torturas que le causo, pero si las violaciones que sufrió y las cuales sus hermanos vieron y sufrieron por no poder detener lo que estaban viendo. Fernando lo pagaría con su vida, en cuanto su fuerza fuera optima iría a cobrar venganza, aun si eso le costara la vida. Escucho pasos a su derecha y ladeando la cabeza se encontró con Raphael.
-¿Como te sientes?-Pregunto sentándose a su lado. Leo reviso su estado, su cuerpo no le dolía como en la mañana, su pecho se sentía mas liviano y su cabeza no dolía, un leve dolor en su brazo derecho y pierna izquierda aun los sentía, pero era por el entrenamiento y se pasaría con colocar hielo sobre los músculos de esas partes.
-Mejor-Murmuro viendo a Raph a los ojos. No sabia que era pero se sentía mejor al ver a su hermano de rojo a los ojos, no veía nada de lo que creyó vería una vez que sus hermanos conocieran lo sucedido con él en Centroamérica. Lo único que veía en los ojos de Raph, era preocupación y amor.
-Me alegro, Donnie pensó que habías enfermado con algún virus que podría haber habido en el aire, pero me alegro que no es así-Raph esbozo una leve sonrisa-Pero ahora quiero saber ¿Que te hizo cambiar de parecer y comenzar a hablar?-Pregunto con tono suave para no molestar a su hermano mayor.
Leo sabia que esa pregunta seria hecha por alguno de sus hermanos y tenia la respuesta precisa para ella-Porque no puedo quedarme lamentándome eternamente por lo ocurrido conmigo. Necesito avanzar, no puedo seguir como estaba, ustedes me necesitan y yo los necesito, ustedes son lo único que me mantienen vivo-No sabia si mencionar su deseo de venganza, pero por mientras no lo mencionaría. Si las circunstancias se daban hablaría sobre eso, por mientras era mejor apoyarse en sus hermanos en su proceso de sanar mental y psicológica. Solo ellos y nadie mas. Aunque Splinter se empeñaba en que tomaran las sesiones con la psicóloga de la clínica, él no creía que fuera necesario, si no necesito de uno la primera vez que escapo de Fernando no necesitaría uno ahora. Lo que le importaba era que sus hermanos lo estaban apoyando y lo que pensó que sus hermanos harían al conocer la verdad resulto que no paso.
Aun así, en una parte de su mente, los recuerdos y todas las cosas que Fernando hizo con él giraban en su interior, aun podía sentir como Fernando lo penetraba forzosamente, podía sentir la sangre correr por sus piernas, podía sentir la respiración y aliento de Fernando en su cuello, las manos de este en su cuerpo, la voz de Fernando susurrarle al oído lo apretado que era y lo maravilloso que lo hacia sentir. Nada de eso podía olvidarlo, mientras Fernando siguiera existiendo el peso de todo lo que tuvo que pasar y hacer por ese hombre continuaría acechándolo, no importaba el apoyo que sus hermanos le daría, de eso jamás sanaría. Solo había una manera de acabar con todo eso y en cuanto tuviera la oportunidad lo llevaría a cabo, por mientras se haría mas fuerte y evitaría preocupar o causar sospechas a sus hermanos. Lo que haría seria solo y nadie mas que él tenia que hacerlo. De esa manera cerraría el capítulo mas horrendo en su vida. Con eso en mente decidió hacer lo que sus hermanos querían, ya no importaba nada. Ya nada tenia sentido para él, con lo que haría le quitaría el peso que Fernando puso en los hombros de sus hermanos y podrían vivir en paz.
To be continued...
Bueno hasta aquí les dejo el capítulo de 'Responsabilidad del Líder'. Sé que algunas pensaron que por lo sucedido en el capítulo pasado Leo sería un mar de lagrimas o se pondría histérico cada vez que lo tocaran, pero ustedes saben que Leo es el mejor en ocultar sus sentimientos para no preocupar al resto. Leo es alguien quien intenta aparentar cosas que no lo son. Puedo comentar que no todos actúan según lo que las personas esperan, muchos esperan que uno se quiebre y no sea capaz de salir adelante, pero la vida me ha enseñado que aunque todo este negro, siempre hay una luz, que nada esta perdido, solo se basa en levantarse y avanzar. Las cosas malas aunque no desaparezcan no quiere decir que continuemos viviendo una y otra vez esas mismas experiencias en nuestras mentes, hay que saber vivir con ellas y seguir andando ya que la tierra le pertenece a los fuertes y no a los débiles, hay que luchar todos los días y jamás darse por vencido.
No sé que opinan de esto, pero yo soy un buen ejemplo de esto. Escribo basándome en experiencia propia. Bueno, ojala les haya gustado y por favor dejen reviews. Son los que me motivan a continuar escribiendo esta historia. Aun falta para el final, pero ya falta poco para que eso ocurra. Gracias por leer y repito por favor dejen reviews.
