Holis aquí Arimo con un nuevo capitulo y el ultimo de memorias de mama! Bueno, he de decir una cosa, hacer esta historia me ha gustado muchísimo, a pesar de tener algunos problemas y incluso los errores ortográficos, solo deseo que les haya gustado tanto como a mi. Aunque claro, me disculpo de los errores.
Por cierto Beyblade Metal Fight (BMF) no me pertenece.
Cuando Gingka y sus amigos regresan a Koma. Se dan cuenta que ya era medio día, Aiko fue la primera en recibirlos.
"¿Cómo les fue?" Pregunto en tono de preocupación.
"Tranquila mama, lo hemos logrado... Se han ido" Dijo Hyoma.
La mirada de Aiko parecía que iba a llorar pero luego abrazo a Gingka y Hyoma con mucha fuerza hasta sacarles el aire. Madoka y los demás solamente miraron la escena con una gota de sudor estilo anime encima de la cabeza.
"¿Porque siempre ustedes me tienen tan preocupada?" Dijo Aiko.
Gingka y Hyoma hicieron varios intentos por escapar del abrazo de Aiko pero no lo lograron.
"Aiko no les saques el aire a los niños" Dijo Hokuto que apareció junto a Aiko.
Aiko rápidamente soltó a Gingka y a Hyoma, ambos cayeron al suelo respirando con dificultad.
"Lo siento" Dijo Aiko apenada.
"N-no se preocupe Aiko" Dijo Gingka levantándose.
"Me alegro de que hayan vuelto a salvo" Dijo Hokuto.
"La verdad esos tipos no eran tan rudos como me lo imagine" Dijo Yu poniendo sus manos detrás de la cabeza.
"Pero aun así causaron varios problemas" Dijo Tsubasa.
"Pero en fin aun así pudimos con ellos y ya no volverán" Dijo Masamune.
"Bull, bull es cierto" Dijo Benkei.
"Bueno, pero... ¿No exageramos un poco?" Dijo Madoka.
"¿Sobre qué cosa Madoka?" Pregunto Kenta.
Por un segundo todos miraron a Kyoya que hasta ahora había permanecido en silencio.
"¿Porque todos me miran así?" Dijo Kyoya en un tono molesto.
Hubo un momento de silencio incomodo, hasta que el estómago de Benkei gruñe.
"P-perdón" Dijo Benkei.
"Ay Benkei" Dijo Kenta.
"Por lo que veo tienen hambre, ¿qué les parece si los invito a comer en la casa?" Dijo Aiko.
"Muchas gracias" Dijeron todos.
Al poco tiempo todos ya estaban comiendo en la casa de Hyoma. Pero luego Gingka se detiene por un segundo notando algo.
"Por cierto Aiko, ¿has visto a mi papa?" Pregunto Gingka dejando de comer la hamburguesa que le preparo Aiko.
"La verdad es que... No lo he visto en todo el día" Dijo Aiko mientras paso una mano por su cabello para recogerse un mechón que cayó por su cara. "¿Qué hay de ti Hokuto?"
"No lo he visto tampoco" Dijo Hokuto levantándose del suelo. "A lo mejor está en la bodega otra vez"
Gingka se levantó de la silla y en su mirada se notaba que estaba un poco nervioso. "Espera Hokuto... ¿Qué quieres decir? Me refiero a lo que dijiste en la bodega otra vez"
"Bueno, no puedo decir con certeza de lo que Ryo está buscando ahí, pero lleva desde hace 2 días buscando algo" Dijo Hokuto. "Le he preguntado si le puedo ayudar a buscar, pero me ha dicho que no"
Gingka se detuvo un momento a pensar en las palabras de Hokuto. "Acaso... Lo que papa está buscando en la bodega es... ¿El diario de mama?"
Gingka rodeo la mesa y se dirigió a la puerta.
"¿Gingka?" Dijo Hokuto.
"Solo iré a ver si papa está en la bodega" Dijo Gingka haciendo una pequeña sonrisa. "Los veo al rato amigos"
Cuando Gingka sale de la casa de Hyoma. Corre hacia la bodega con la esperanza de que su padre este ahí.
Mientras corre en la aldea, sus pensamientos hacen eco en su cabeza.
"Debo decirle, si papa está buscando el diario de mama, debo que decirle que lo tengo yo"
Cuando llega a la bodega, lo primero en notar fue la puerta abierta. Gingka se detiene por un segundo para recuperar el aliento por haber corrido.
Gingka camino hacia adentro de la bodega, el olor a polvo y a objetos viejos, ese olor le hizo recordar aquella tarde en que al mover las cajas por petición de su padre, encontró por casualidad el diario de su madre.
"¿Papa? ¿Estas aquí?" Dijo Gingka pero lo única respuesta que pudo escuchar fue la de unas cajas cayéndose mas adelante.
Cuanto más Gingka se adentraba a la bodega, se hacia mas difícil mirar por donde pisabas. A pesar de ser mediodía, la luz del exterior no llegaba al interior de la bodega. Gingka se detuvo cuando pudo escuchar a alguien toser.
"Papa ¿eres tú?" Dijo Gingka.
"¿Gingka?" Dijo Ryo levantándose del suelo, estaba recogiendo lo que se había caído de las cajas. "¿Qué haces por aquí?"
"Bueno, vine a buscarte... Mis amigos y yo pudimos alejar a los trabajadores del bosque... Lo logramos" Dijo Gingka, apenas podía ver a su padre de pie en la oscuridad. "Papa... ¿Qué haces por aquí?"
Ryo no contesto, en cambio se volvió a agachar a recoger lo que se habia caído del suelo. Y cuando termino de cerrar una caja contesto. "Solo... Buscaba algo"
Gingka permaneció en silencio por un momento en lo que poco a poco su vista fue acostumbrándose a la oscuridad, al poco tiempo apenas podía ver los objetos que estaban a su alrededor.
"Papa... ¿Estás buscando un diario?" A Gingka le costó decir esas palabras, ya que no le había dicho a nadie acerca del diario de su mama.
Cuando Ryo escucha las palabras de su hijo, este deja de mover las cosas y se tensó.
"Papa... Es eso lo que estás buscando ¿verdad?" Gingka sentía como su corazón se acelero, pensó que había hecho mal en ocultárselo a su padre. Pero al mismo tiempo se sintió aliviado de decírselo.
Ryo no respondió, simplemente suspiro. Y dijo con cierta felicidad al hablar. "Por eso me preocupaba pedirte que movieras esas cajas a la otra bodega, pero al menos sé que no está en malas manos"
Gingka pudo sentir como su padre lo abrazo cuando termino de decir esas palabras, su corazón se calmó y ya no se sentia tan angustiado como antes.
"Perdón por no te decirte nada" Dijo Gingka en susurro.
"No hijo, soy yo quien debería pedir perdón por esto" Dijo Ryo. "Además fui yo quien oculto el diario aquí"
Gingka no se separó del abrazo de su padre, en cambio lo abrazo más fuerte.
"Pero ocultártelo no era mi intención... Solo quería cumplir su último deseo" Dijo Ryo al hablar su voz se escuchaba temblorosa, como si le doliera decir las palabras.
"¿Qué quieres decir papa?" Dijo Gingka.
Ryo soltó a Gingka y dijo con seriedad: "Te explicare, pero no aquí"
Ryo y Gingka salieron de la bodega y cerraron las puertas. Ambos caminaron hacia su casa, por algún motivo Gingka tenia la sensación de lo que diría su padre sería algo que lo cambiaria todo, pero en cierta forma no quería adelantarse a los hechos, por esta ocasión decidió ser paciente y escuchar.
Al cerrar la puerta de la casa Gingka y Ryo se sientan en el sofá.
"Escucha Gingka... Cuatro días antes de que tu madre muriera... Ella me pidió una cosa" Dijo Ryo, le costaba hablar de ello ya que tenía miedo a que su propio hijo lo viera como algo negativo.
Flashback
Hace 7 años atrás...
"Ryo... Creo que ya no me queda más tiempo" Dijo Emiko recostada en la cama, ella apenas podía mantener los ojos abiertos, se sentía que los parpados le dolían y se sentía muy cansada.
"Emiko no pienses eso, te vas a mejorar, tu solo aguanta un poco más" Dijo Ryo tomando la mano de su esposa con delicadeza.
"Ryo..." Dijo Emiko tratando de hacer fuerza en la mano donde su marido tenía su mano. "Tengo miedo..." Las lágrimas comenzaron a formarse en sus ojos. "¿Que pasara... con Gingka si yo... Llego ya no puedo estar ahí?"
Ryo comenzó a temblar.
"¿Podrá ser feliz?... ¿Tendrá amigos que lo apoyen?... ¿Se lavara los dientes cada mañana y noche?..." Dijo Emiko y desvió la mirada hacia la pequeña figura de Gingka durmiendo en la otra cama donde duerme su marido.
"Emiko..." Ryo no podía decir ni una sola palabra, tenía tanto miedo como su esposa.
"Ryo... ¿Puedo pedirte algo?" Dijo Emiko, y miro a su marido. "Ryo... Mírame a los ojos por favor..."
Apenas Ryo tuvo el valor para levantar la mirada y ver los ojos de la única persona que amo en su vida que lentamente parecía desvanecerse.
"En caso en que yo llegue a faltar... Muéstrale el diario... Que lea la parte final... Y Ryo... Cuida de nuestro hijo... Cuídalo por mí..." Emiko le costaba hablar, pero logro decir todo lo que quería.
"Lo hare... Te lo prometo" Dijo Ryo las lágrimas se deslizaron por sus mejillas mientras miraba a su mujer con determinación.
Fin del Flashback
Gingka no tenía palabras para lo que su padre le acaba de contar. Ryo se sentía muy mal, de alguna forma sentía que debió habérselo contado a su propio hijo desde hace tiempo, pero aun así la reacción de su hijo lo hizo cambiar de idea. Gingka se levantó del sofá y le tomo del hombro a su padre.
"Te mostrare algo, dame un segundo" Después de decir esas palabras Gingka, se dirige a su habitación y saca de aquel cajón escondido el diario de su mama y la carta azul. Cuando regresa a la sala de estar, Gingka deja las cosas en la mesita que hay en el centro de la sala. Y luego mueve el sofá que está enfrente de la ventana, para mover el pedazo de madera y sacar la caja con el símbolo de Fireblaze marcado. Gingka coloca la caja sobre la mesa. Al ver las cosas Ryo por un momento pareció confundido hasta que su hijo hablo.
"Yo también le hice una promesa a mama"
Flashback
Hace 7 años atrás...
"Mama, ¿cómo te sientes hoy?" Dijo Gingka parado junto a la cama de Emiko.
"Hoy me siento un poco mejor..." Dijo Emiko sentándose en la cama. "¿Cómo te fue hoy Gingka? ¿Pudiste hacer que tu beyblade pasara el rio?... Se llama... ¿cruce de bey?"
"Si mama, lo logre" Dijo Gingka, el tomo una de las manos de su mama. Y se tensó por un segundo "Están mas frías que ayer" pensó.
"¿Qué te pasa hijo?" Pregunto Emiko notando la reacción de Gingka.
"N-no es nada mama" Gingka agacho la cabeza, pero luego siente los brazos de su mama abrazándolo con cariño.
"Hijo te quiero mostrar algo..." Dijo Emiko soltando a Gingka del abrazo, al poco tiempo se levantó de la cama.
"Espera mama... Papa ha dicho que no debes levantarte de la cama" Dijo Gingka
"Tranquilo hijo, a pesar de que no lo aparente soy muy fuerte" Dijo Emiko tratando de mantener su sonrisa, pero en el fondo, ella sentía que se iba a caer en cualquier momento, su cabeza y sus piernas le dolían mucho, pero aun así hizo el esfuerzo de no demostrarlo. Aun así Gingka se mantuvo cerca por si pasaba algo.
Emiko camino hasta un tocador de madera, en el primer cajón a la izquierda lo abrió y lentamente saco lo que parecía una caja de madera, las manos de Emiko temblaban, no sabía si iba a poder seguir sosteniendo aquella caja.
"Mama déjame ayudarte" Dijo Gingka, tomando la caja.
Emiko hizo un último esfuerzo y llego a la cama. Se sentó y le pidió a Gingka poner la caja sobre sus piernas.
"Hijo... Esta caja es muy especial para mí..." Dijo Emiko mientras puso su mano sobre el símbolo de Fireblaze. "Esta caja... Me la dio mi mama cuando era niña... Ella me dijo que aquí puedo guardar las memorias que por siempre voy apreciar... Hijo... Quiero que la tengas... Cuida de esta caja por mí... Todas las memorias y sueños las he almacenado aquí..." Emiko sonrió con gentileza y acaricio el cabello de Gingka.
Gingka puso una de sus manos en la caja y dijo. "Si mama..."
"Y una cosa más... No le digas a tu padre sobre esta caja... Lo más probable es que se sienta mal si sabe de esto..." Dijo Emiko. "Además no queremos ver a papa triste ¿verdad?" Emiko sonrió.
Gingka no dijo nada simplemente le dio un abrazo a su madre que aun permanecía sentada y las lágrimas lentamente salieron de sus pestañas...
Fin del Flashback
Ryo no dijo nada después de haber escuchado a su hijo, pero sus pensamientos son interrumpidos cuando nota que Gingka lleva en la mano derecha el colgante de Emiko.
Gingka por su parte abre la caja con el símbolo de Fireblaze, y saco lo que contenía... La libreta de partituras, las fotos, y el lanzador bey.
"Papa... Mama me había pedido que cuidara de esta caja... Donde todas sus memorias permanecen... Pero me di cuenta que, debía decírtelo... Al igual que tú me has contado acerca del diario de mama" Dijo Gingka. "No quiero olvidarla... Por eso-" Gingka no pudo terminar la frase debido a que su padre lo envolvió en sus brazos.
Así se mantuvieron un rato en silencio, hasta que Ryo se separa de Gingka y toma el diario de Emiko.
"Emiko me pidió que leyeras la última parte del diario" Dijo Ryo cuando le entrego el diario a su hijo.
Gingka hojeo las páginas hasta llegar a la última. En la última pagina había una foto de Emiko, Ryo y Gingka juntos. Y en el margen inferior derecho había unas palabras que decían. "La familia es como la música, algunas notas altas, otras bajas, pero siempre es una hermosa canción"
Gingka permaneció en silencio por un momento hasta que escucha que su padre se ríe.
"Ay Emiko... Cuando se trata de la familia... Siempre piensas en música..." Dijo Ryo
Gingka entonces comprendió por que su madre había escrito una frase así... "Es verdad... A mama le gustaba la música..." Gingka se sintió feliz cuando vio a su padre reírse como siempre... Después Gingka reviso lo que había escrito debajo de la fotografía... "Siempre recuerden que sin importar en donde nos encontremos... Nuestros lazos jamás se perderán... Aun si los años pasan y crecemos... Seguiremos siendo una familia... Los quiero mucho Ryo y Gingka"
Entonces bajo la mirada hacia la carta azul que había encontrado en la libreta de partituras. "Para mi hijo..."
Gingka abrió el sobre y saco la hoja. Decía...
"Hijo... Si estás leyendo esto es porque yo... Ya no estoy ahí para ti... Desde que me dio la enfermedad, yo... De alguna forma sabía que no me quedaría mas tiempo, tenía tanto miedo de saber que les ocurriría a tu padre y a ti. Ya que conociendo a Ryo lo más probable es que haga una locura que me sacara de quicio. Ay... No sé, en fin, quiero que sepas esto, siempre te voy a cuidar, aun si no me ves. Además tu padre me ha contado que cuando tengas la edad suficiente, él te dará a Pegasus, y no te preocupes estoy segura que Pegasus también cuidara de ti. Los beys son nuestros compañeros, si nosotros abrimos nuestro corazón hacia ellos, estoy segura que te escucharan... Solo deseo una cosa para ti, cuídate mucho, cuida de tu padre (estoy segura de que hará una locura, así que cuidado también con eso) y también cuida de Pegasus.
PD: Aliméntate bien, duerme bien, lávate los dientes y se un buen niño.
Con mucho amor mama."
Gingka se levantó del suelo, sonrió y se limpió las lágrimas que apenas iban a salir de sus pestañas. Se sentó devuelta en el sofá junto a su padre. Al poco tiempo se quedó dormido en el hombro de su padre. Ryo acaricio el cabello de Gingka antes de que también se quedara dormido...
En la noche Ryo se despertó al sonido de que alguien tocaba la puerta, con cuidado dejo a su hijo recostado en el sofá, guardo las cosas en la caja con el símbolo de Fireblaze y camino hacia la puerta. Eran los amigos de Gingka.
"Señor Ryo, ¿Gingka está aquí?" Pregunto Madoka.
Ryo puso un dedo en sus labios y susurro: "Esta dormido... No hablen tan fuerte"
Cuando Ryo dejo pasar a todos y vieron a Gingka dormido profundamente.
"Señor Ryo, mañana la estación de trenes estará abierto, e iremos de vuelta a Metal Bey City, y queríamos decirle a Gingka" Dijo Tsubasa, hablando en voz baja.
"No se preocupen yo me encargare de decirle" Dijo Ryo.
"Señor Ryo... "Dijo Kenta. "¿Nos permite quedarnos una noche más en su casa?"
"Claro, siempre serán bienvenidos" Dijo Ryo "Pero denme un segundo"
Ryo lentamente levanto a Gingka sobre sus brazos y lo llevo hasta la habitación de su hijo. Tomo el diario y la caja, los dejo en la mesita de noche junto a la cama de Gingka.
Cuando Ryo regreso Tsubasa, Yu, Benkei y Kyoya se habían ido. Ryo preparo los futones para Masamune y Kenta, en cambio Madoka durmió nuevamente en el sofá. Antes de apagar las luces del pasillo se detuvo y abrió un poco la puerta de la habitación de Gingka, para ver si se encontraba bien. Después de ver cerró la puerta y se dirigió a su habitación a dormir.
A la mañana siguiente
Esa mañana Ryo, Gingka y sus amigos se encontraban en la estación esperando el tren para regresar a Metal Bey City.
"¡Miren, el tren ya viene!" Dijo Yu con emoción.
Cuando el tren se detuvo y abrió sus puertas, Masamune es el primero en subir.
"Oye Masamune ¿porque tanta prisa?" Pregunto Hyoma.
"Por nada, solo quería ser el primero en subir" Dijo Masamune.
"Muchas gracias por su hospitalidad" Dijo Madoka.
"No hay problema, siempre serán bienvenidos" Dijo Aiko parada junto a Hyoma.
"Vuelvan pronto a visitarnos" Dijo Hyoma
"¡Lo haremos!" Dijeron Kenta y Yu al mismo tiempo.
Madoka, Kenta, Tsubasa y Yu se subieron al tren, Kyoya por su parte, sin ninguna prisa subió y Benkei fue detrás de él.
Ryo se subió al tren, Gingka fue detrás de él, pero se detuvo cuando escucho una voz familiar.
"Buen viaje" Se escuchó.
En ese momento Gingka vio a su derecha la silueta de su mama, que apenas se podía ver, ella tenía el cabello castaño, largo hasta las caderas, ojos violetas y vestido blanco como la nieve. Poco a poco se desvaneció en el aire, pero aun así Gingka sonrió.
"Claro mama..." Dijo Gingka en susurro.
"Gingka ¿todo bien?" Pregunto Aiko.
"A si, perdón me distraje" Dijo Gingka y subió al tren. "¡Nos vemos, cuídense!"
La puerta del tren se cerró, y Gingka se sentó junto a sus amigos, miro por la ventana, el paisaje del bosque en realidad era algo que le recordaría por siempre su hogar y aquellas memorias de su infancia...
FIN
Espero que les haya gustado, muchas gracias por sus reviews y su apoyo, en serio se los agradezco, si tienen algún consejo o comentario, siempre pueden dejar un review. Espero que hayan disfrutado. (^_^) Eso es todo Arimo se va!
Arimo: Por fin termine esta historia, me siento muy feliz.
Zero: Bueno entonces que harás ahora?
Arimo: Dormiré un poco... Nos vemos y gracias por su apoyo
