Capitulo 12
LO QUE UNO ESCONDE
Edward
La tenia en mis brazos, era mía, solo mía.
Su pelo oscuro caía sobre la almohada en una cascada de rizos. Su piel pálida y tersa como puna perla.
Jamas creí poder tener un ser tan divino en mis brazos, y mas sabiendo que me ama como yo a ella.
-Te amo -le dije mientras besaba la corona de su cabeza.
Cerré los ojos y deje que me inundara el cansancio, la inconsciencia llego lo que no duro mucho. Un suave toque en mi pecho, dejando un recorrido de electricidad y calor. Sonreí al reconocer sus dedos haciendo dibujos sin sentido en mi pecho.
-Se que estas despierto -dijo con tono ronco.
-Como lo sabes?
-Tu corazón... se ha acelerado.
-No solo se ha acelerado mi corazón -ronronee
-Ja -escondió su cara en el hueco de mi axila para ahogar sus risas.
Cuando levanto la cabeza, me acerque a ella y la bese.
-Te amo -dije contra sus labios.
-Y yo a ti -pareció dudar durante un segundo antes te volver a hablar -¿Que va a pasar ahora?
-A que te refieres?
-Edward -me reto -sabes a que...
-Bella cuando lleguemos a tierra nos casaremos y ...-me puso un dedo en la boca. Negó con la cabeza
-No es eso, me refiero a... el capitán Swan, les vas a contar que soy yo.
-No -eso lo tenia mas que claro, si supieran que Swan es Bella, tendría mínimo un competidor por el amor de ella.
-Edward no me puedo quedar aquí encerrada todo el día...
-O si puedes.
-No -negó con la cabeza -es un lugar confortable, pero cuando tu no estés... me aburriré -dijo haciendo un puchero de lo mas sensual, su labio inferior fue presionado por sus dientes, cosa que me gustaría hacer yo con mis labios.
No me contuve y la bese, sorbiendo ese delicioso labio.
-Seré tu prisionero, saca los grilletes y esposa me para que no pueda escapar -rodee sus muñecas con mis manos, llevándolas a el cabezal de la cama.-Saca los grilletes, me quedare aquí, a tu lado por siempre -dije de una forma exagerada mente teatral.
Las risas sacudían su pecho y no pude evitar que mi miembro se volviera a tensar. No teníamos ni una sola prenda de ropa puesta, nuestros cuerpos se tocaban. El calor nos recorría, obligando nos a tocarnos para saciar esta necesidad que no embargaba. Las caricias lentas le sacaban jadeos y suspiros que me cortaban la respiracion. Cuando baje mi mano a sus muslos y adentre un dedo entre sus pliegues. Bella acerco su cadera a mi mano, buscando saciarse con mi contacto.
Esta tan húmeda. Mi dedo se resbalo hasta llegar a su botón, el que acaricie haciendo círculos sobre el.
-Edward... -suspiro
Deje que mi dedo se adentrara en su interior, solo para encontrarme son su estrecha cavidad dando me la bien venida. No pude esperar mas saque mi mano de su entre pierna, la subí por el costado de su cuerpo bordeando su cintura estrecha y sus voluptuosos pechos. Me separe lo suficiente para encarar mi pene en su entrada.
Empuje con cuidado, de forma lenta me introduje en ella. Su espalda se arqueo dejando frente a mi el valle de sus pechos para mi deleite.
-Te amo -dije cuando empecé a embestir la de la forma mas salvaje y animal que pueda imaginar. Sin hacerle daño, pues ella se retorcía de gozo entre mis manos. MI boca saboreaba el dulce manjar que tenia frente a ella.
Sus paredes se apretaron contra mi miembro y con una sacudida nerviosa, llegue a mi propia liberación. Caí con la cabeza en el hueco de su cuello, sin dejar caer del todo el peso de mi cuerpo en el de ella.
-Te amo -dijo cuando se le normalizo la voz.
Gire sobre mi mismo con ella, en mi pecho, la abraza y bese.
-Vamos a volver a New York, y enfrentaremos a Aro.
-NO te puedo pedir eso.
-Cierto. Por eso te pido yo que me acompañes ha hacer justicia.
-Es tu tío -dijo levantando la cabeza.
-ES.. un cerdo, asesino, que merece que lo pongan en su sitio.
-Y que voy a ir allí como la hija de Charlie Swan... me matara.-se le quebró la voz
-No, vas a ir como el Capitan Swan. Eso pensaran todos, que eres un hombre.-dije muy serio.
-Me entregaras como tu prisionero? -por sus facciones diría que estaba muy dolida.
-No,-repetí cansina mente -como mi camarada. Vamos a enfrentarnos juntos contra Aro...
-No -su negativa era tajante -no dejare que expongas ti vida, no por mi.
-Si te pasara algo no quisiera vivir.-dije simplemente. Resoplo y me aparto de su cuerpo.
-No quiero mas vidas en mi conciencia.
-Bella -era tan fácil decir su nombre -si vamos a ajustar cuentas, lo haremos juntos -acaricie su estomago plano -no se si te has dado cuenta pero, tal vez...
-Yo no entiendo de eso...-se sonrojo -pero Thomas me dijo que habían formas de evitar que vinieran los bebes...
-Si, es algo complicado y bastante teórico, como para ponerme a explicarlo.
-¿Lo usaste, cierto? No me -sus mejillas se colorearon, era tan inocente y frágil cuando estaba sin ropa.
Aunque con esos pantalones se le marcaba un...
"Para"
"Esto es serio"
-No, ni si quiera me refrene un poco, ni lo pienso hacer, me gustan mucho los niños -la apreté entre mis brazos -Vamos a vestirnos, hace días que no comes algo solido.
Salte de la cama y me dirigí a asear me en el lavabo, quería darle un poco de privacidad. Cuando entre en la habitación, abrochando los últimos botones de mi camisa verde, mis manos dejaron de hacer su trabajo para tensar se en puños.
Bella de forma distraida pasaba las vendas por su espalda, en ella se veían las cicatriz sin curar de cuando se interpuso entre Jacob y yo.
-Te ayudo -dije dejando de lado mi enfado, pero no solo con el perro sino también conmigo mismo.
Sus manos soltaron las vendas por la impresión de mi voz, dejando así sus turgentes pecho a mi vista.
-Hermosa -le susurre dejando que mi aliento bajara por su columna.
Cuando pase la venda por delante sus pómulos estaban de un rojo carmesí, su labio atrapado entre sus dientes, los ojos cerrados me dejaron ver que aunque estuviera avergonzada le gustaba mi cercanía.
Una vez trabada la venda le acerque una de mis camisas que le quedaban enormes. Pero así ninguno de los hombres que hay en el barco la mirada. Sacudí la cabeza cuando la vi ponerse la barba.
"IDIOTA"-me grite mental mente.
"Es un hombre... Bella, va de hombre"
Pero un miedo me inundo, igual que la reconocí yo... Emmet y Jacob, tenían una intenciones con ella. Aun que Emmet tal vez...
Volví a sacudir la cabeza cuando escuche su estomago rugir.
-Tengo hambre.
-Normal, has estado días solo a caldo.
-Bueno y he tenido una noche muy movidita...-dijo con una sonrisa picara.
La atraje a mis brazos y me propuse a besar la, pero Bella me lo impidió alejándose un poco.
-La barba, tiene que ser...
-Diferente, besar a aun a mujer con mas pelo que yo -dije en un tono jocoso -pero a ti -bese sus labios tenue mente, notando el pelo artificial en mi barbilla -te besaría de todas formas.
Atrape sus labios que en ese momento sonrían por mis palabras y intensifique el beso introduciendo mi lengua en su boca. Nos separamos por la falta de aire. Tome su mano y la estire hasta la puerta. Una vez abierta la coloque tras mio.
-No te separes de mi.-dije con impaciencia.
Bella asintió y paso su mano por mi espalda. Camine por el pasillo de madera que dejaba ver las cinco habitación contiguas a la mis. Las atravesé con paso firme y sin vacilación. Subí las escaleras sin dejar muy a tras a mi Swan.
-¿Que diablos? -se escucho tras mio.
Me gire para encontrar me con Emmet desenvainando la espada para enfrentarse a Swan.
-Para -dije en tono seco, al tiempo que cambiaba de posición y colocaba a Bella detrás de mi cuerpo.
-¿Que pare? ¿Estas loco? ¿Tienes a un preso de guerra y lo dejas suelto por el barco? -su espada ya apuntaba mi pecho.
-Esta de nuestra parte.-dije con aspereza.
-Si?, ya seguro, como sabe que cuando lo dejemos en tierra lo van ahorcar.-dijo encogiendo se de hombros.
-Vamos a desayunar, ¿te apuntas?-dije intentando acabar esta discusión con algo de alimento en el cuerpo.
Me sentía desfallecer después de la noche tan agitada con mi vida.
-Si, mandare llamar a Jasper y las chicas.
-¿Estarán bien?-dijo Bella apretando mi muñeca.
-Mejor que contigo -le acuso -nosotros somos caballeros, no maltratamos damas, ni las viola...-
-Basta -dije sabiendo que eso no había pasado nunca -Quiero comer algo.
Camine dejando a Bella delante mio, sin dejar de mirar al frente por si alguno de los de la tripulación se creía que se había fugado de mi camarote.
Con una taza de café en la mano y dos bollos en el cuerpo las cosas se me hacían mas fáciles para la discusión que se avecinaba.
-Bueno -dije intentando que todos en la mesa me miraran -La cosa es...
-¿donde esta mi barco? -bramo Bella sin mas cortesía o diligencia.
-De camino a New York -dijo Jasper limpiando se las uñas de forma distraida -No pensara que le íbamos a dejar una forma de escape? -levanto la mirada.
-No voy a escapar, no sin las chicas.-Bella lo encaro, y desafió con la mirada. Esta mujer me volvía loco. Y cuando se enfadaba mas.
-JA JA Ja -la estridente voz de Emmet se hizo oír por la habitación -Eso si que no, ellas se quedan con nosotros...
-Son damas dignas de respeto -espeto entonces ella -no las voy a dejar a manos de simples...-les miro con asco -marineros -escupió
-Swan no cargue mi paciencia,-amenazo Emmet.
-¿O que? -lo desafió también poniendo se en pie.
-Ya -me interpuse entre ellos y Bella -Vamos a volver a tierra, nos enfrentaremos a Aro...
-Claro, lo que el señor Cullen quiere es a la zorra de su prometida.
-Sin siquiera parar se a pensar en las pobres chicas que se encuentran hay abajo, -Jasper señalo la escalera de mi espalda.
-Prometida -susurro la voz a mi espalda... haciendo que en mi pecho algo se rompiera en mil pedazos.
Un golpe en mi costado me aparto de su camino.
-Me entregaran a Aro y les darán su recompensa, solo con una condición -dijo con una fiera enjaulada evitando mi mirada.
-¿Cual? -dijeron a coro
-Que cuiden de Rosalie y de mi pequeña Alice, ellas... son muy importantes para mi.-dijo con la cabeza gacha
-Maldito mal nacido -escuche a Emmet mal decir -como te atreves... ellas son...
-Lo mejor de mi vida -esas palabras me dolieron.
-Bueno pues si va a ser a si de dócil el reto del camino le asignaremos un camarote.
-Bien, no tengo inconveniente en ser les de ayuda, lo que aun estoy algo débil.
-No lo quiero en mis cosas-espeto Emmet -entiende lo, no me siento agusto con un pirata cerca.
-Nunca mate a nadie, pero lo comprendo.-miro a los dos hombre con una intensidad que me dijo sin aliento.
-le indicare donde esta su camaro...
-Puede quedar se en el mio... así lo puedo vigilar.-dije con la esperanza que ella quisiera eso, después de escuchar lo de Tanya, que por otra parte no era cierto.
"No lo iba a explicar delante de ellos"
-No creo que sea necesario que me vigilen -dijo Bella mandándome un mirada helada -no tengo como escapar. Pero si quiero ver a las chicas aun que sea bajo supervisión, claro esta.
-Si ellas quieren.-dijo Jasper simple mente se levanto de su silla y camino por el salón hasta la puerta, Bella iba pegada sus talones, y no si quiera me dedico una mirada por muy furibundo que fuese.
Camine tras ellos...
-Lo dejaras morir por esa furcia. Es un hombre de honor.-dijo Emmet desde mi espalda.
-Es lo que te intentaba explicar, ella... Swan quiere ayudar, esas chicas son como su familia, nunca abuso de ellas.
-La tripulación decía lo contrario -sus mejillas se sonrojaron -pero yo comprobe que jamas la toco -dijo mas para si mismo que para mi.
-No voy por Tanya, ella...
-Te desilusiono -dijo en tono burlón.
-No, me enamore, creí que ella era la adecuada pero no, no lo era, y me alegro de saberlo.
-Que pena eso de ser puta le salio caro -dijo mofando se.
-Si la amara de verdad no me importaría que fuera... lo que fuera antes de conocerla y ser mi mujer.
-Amigo te han atrapado, ¿cierto?
-Y espero que no me suelten -camine sin decir mas, quería ver a Bella y explicarle lo de Tanya, ella era la única mujer para mi.
Toque la puerta que estaba entre abierta esperando respuesta, pero no hubo respuesta. Entre con cuidado de no ser descubierto.
-Bella, cariño no llores -dijo una voz dulce desde el puerta que daba al aseo -seguro que eso no es así.
-Desde que lo vi tuve que haberlo matado -dijo la voz inconfundible de Bella -cuando supe su parentesco con Aro debería a verlo...
Toque la puerta para que no volviera amenazar mi vida, con sus pensamientos. No espere respuesta y entre. Bella estaba en la bañera con sus amigas ayudando la a bañarse.
Mi Bella estaba con el pelo enjabonado que le caía espumoso sobre la espalda. El agua de la tina le llegaba por los peones dejándolos a mi vista, tan rosados y bellos como puedan ser. La luz de las velas hacia que su piel fuera de un cremas que apetecía ser devorado.
-Vete -espeto con odio.
-No sin antes hablar, luego si quieres me voy y sino te acompaño -señale el agua -Salid, yo me ocupo -les dije esta vez a las chicas quienes se ruborizaron pero solo asintieron y salieron de el lugar.
-Vete -me amenazo con la mirara.
Lleve mi mano a los botones de mi camisa y los empecé a desabrochar. No las tenia todas conmigo pero esperaba que la reconciliación fuera como las que se leen en los libros. Pasionales y desenfrenadas.
-No, es mas me voy a bañar contigo, necesitas alguien que te frote la espalda -se resolvió intentando salir en busca de su toalla pero no estaba. O salia desnuda o se quedaba dentro del agua esperando por mi.
-Yo no soy tu...-se le quebró la voz
-Mujer, o si que lo eres, solo mía -dije de forma tajante.
-Ahora las llaman así, a las amantes, no pienso compartir te, si eso es lo que crees que soy, te equivocas.-en su tono se denotaba el enojo pero también el dolor de ser la otra.
-No hay amante, solo tu, mi mujer. LA SEÑORA MASSEN, recuerdas?
-Eso fue anoche cuando querías que te dejara meterte bajo mis faldas.
-Tonta Bella -deje caer mi pantalón, lo saque a patadas con los zapatos -sol hay una y esa es...-introduje un pie y luego el otro, me acerque a ella con cautela -eres tu -capture sus labios con los mios en un beso forzada. Ya que Bella no lo respondió. Me separe de ella bufando.
-No me toques -y con eso su mano se estampo en mi cara -CANALLA!-cuando iba a repetirlo la pare.
-Casa te conmigo,-espete -ahora, aquí.
-¿Que? -sus ojos se abrieron como platos, brillaron como el fuego.
Me puse de rodillas ante ella.
-Hazme el honor de ser mi esposa, la madre de mis hijos, no quiero amantes, no me interesa Tanya. Solo tu, Bella, solo tu, no quiero vivir si no despierto contigo cada día.
-Me quieres a mi -negué con la cabeza.
-A ti... te amo.
Bueno no lo puede evitar, en el libro caundo Edward le dice que lo ate... eso me gusta demasiado.
Yo lo ataba para siempre...
Viene con retraso pero espero que les guste.
Muchos besos, y en proximas estaran al dia mis historias.
LAS QUIERO
