Nahuel POV

¿Diga?

¿Nahuel? No vas a creer esto – Sayen gritaba emocionada por el otro lado del teléfono.

Tranquilízate y dime que ocurre – intenté calmarla.

Han… han aparecido dos más.

¿Dos más? – pregunté confundido.

¡Son gemelos! ¡Somos cinco ahora!

No puede ser.

Ver para creer, hermano. Nehuén y Manuel están aquí, ven lo más rápido que puedas, quieren conocerte.

Estaré allí en cuanto pueda

Colgué el teléfono, pero en vez de llamar a Nessie, marqué el número del aeropuerto. De todos modos, ella estaba con el licántropo, intentando ayudarle con su familia perdida.

Conseguí un asiento para el próximo vuelo a Brasil, el cual saldría a las 4 de la mañana. No iba a llevarla conmigo, a pesar de odiar a ese chico, no podía llevármela en un momento tan importante de su vida. Fue entonces cuando me decidí a marcar su número. Extrañamente, tardó un poco en contestar, cosa que nunca ocurre con Reneesme.

¿Diga?

Nessie…

Ah, hola amor – parecía disgustada.

¿Dónde estás? Necesito hablar contigo, es urgente – respondí un poco alterado.

Estoy de camino, no te alteres. ¿Pasó algo malo? – preguntó dudosa.

Mis hermanas han encontrado…dos posibles hermanos, y no sé si otros híbridos más...

¿Qué? No puede ser cierto…pues, eso es genial.

He de imaginarme que no vendrás así que sólo saqué un boleto. Ven lo más pronto que puedas, el vuelo sale a las cuatro.

No, no voy a ir, sí… estaré en casa en diez minutos. Adiós, te amo.

Yo a ti.

Luego de que ella colgó el teléfono me dispuse a preparar el pequeño bolso que llevaría conmigo durante mi estadía en la casa de mis hermanas. Odiaba abandonar a Nessie, pero era por una buena causa y lo sabía. Decidí irme al living a esperar a Reneesme, la cual llegó veinte minutos después y yo salí a recibirla con alegría. La besé delante de Jacob, y pude percibir como la ira y la impotencia lo carcomían. Pobre lobito amnésico, seguramente deseaba ser él quien la abrazara, lo noté porque prácticamente corrió a su cuarto con tal de no vernos. Puse mi mejor cara de póquer intentando parecer interesado.

¿Cómo les fue hoy amor?

Pues bien, fue muy emotivo, Jake estaba…extasiado. Ver las fotos de sus sobrinos lo enloqueció – contaba embelesada por el acto.

Vaya que eso es bueno – esbocé una sonrisa falsa.

Dejemos de hablar de Jake, ¿Puedes explicarme lo de tus hermanas por favor?

Pues no hay mucho que decir, sólo que encontraron gemelos que podrían ser nuestros hermanos. No sé realmente si hay alguien más, sólo me contaron de ellos dos.

Te felicito – me abrazó. ¿Así que te vas en un par de horas?

Sí, ¿vas a acompañarme al aeropuerto?

Por supuesto. Mi padre va a manejar, no tengo sueño realmente.

No te preocupes, - le besé la frente-. Aunque yo sí estoy un poquito cansado. ¿Serías tan amable de acompañarme a los aposentos? – bromeé.

Por supuesto, Don Nahuel – correspondió a mi broma.

La alcé en brazos y comencé a hacerle cosquillas. Podría escuchar su risa todo el día.

Me desplomé en la cama y me dejé ir. Supuse que eran cerca de las tres de la mañana cuando Reneesme comenzó a zamarrearme, amenazándome con no acompañarme si no me levantaba. No tuve otra opción más que levantarme. No quería dejar a Nessie sola con ese lobo al acecho.

Una vez que me vestí intenté seducirla para que me levante de la cama, a lo que respondió:

Eres tan inmaduro

Estaba extraña, pero pudo darse cuenta de eso y se disculpó. No sabía bien que le estaba ocurriendo. Se excusó diciendo que no había dormido aunque me di cuenta que no estaba molesta por eso. Tal vez estuviera mal porque me iba así que sólo me limité a decirle que estaría devuelta lo más pronto posible. Acto seguido, llamó a su padre y en menos de dos minutos llegó con el Mercedes de Carlisle. Mientras esperábamos, se quedó pensativa más de una vez y tuve que llamarle la atención. Moría por saber que pasaba por esa cabeza justo en ese momento.

Tomé unas barras de chocolate, las guardé en mi pequeño bolso y salimos corriendo al auto, sino llegaríamos tarde. Ni bien Nessie se desplomó en el asiento trasero, se quedó dormida. Yo sólo me limité a mirar por la ventana, prefería dormir en el viaje.

Nessie se despertó sobresaltada cuando le informé que habíamos llegado y que estábamos demorados. Saludé a Edward y a Bella y salí del coche haciendo malabares con el bolso y la valija. Intentamos correr lo más rápido posible de forma humana y llegamos al pasillo a tiempo.

Cuídate, te amo. Juro que no te darás cuenta siquiera que no estuve – Intenté hacerla sentir mejor, mientras la besaba.

Lo sé. Yo también te amo, pero debes apurarte o se van a ir sin ti. – Si no la conociera, pensaría que realmente estaba deseando que me fuera. A medida que iba caminando hacia el avión, pude ver como mi novia se alejaba y se perdía en la multitud.

Pasé la mayor parte del viaje durmiendo, pues ganas no me faltaban. Al llegar a Brasil, casi no tenía noción del tiempo, pero ya había amanecido, supuse que era de mañana. No era hora para llamar a Nessie y recordarle que llegué bien, debería estar en su octavo sueño.

Mis hermanas me esperaban en las afueras de la ciudad. Dos jóvenes esbeltos, con ojos profundos, me miraban con ansias. Si que me parecía a ellos…Corrí a abrazar a mis hermanas y acto seguido me presentaron a los jóvenes.

Este es Manuel – dijo Mailén señalando al joven de pelo largo.

Es un placer conocerte Nahuel, es bueno saber que tenemos familia – me estrechó en un fuerte abrazo el cual correspondí, emocionado.

Y este es Nehuén – volvió a repetir mi hermana, pero esta vez señalando al joven idéntico a Manuel, sólo que con pelo corto.

También es un placer conocerte – recibí otro abrazo de parte de él también.

No quiero interrumpir esto, realmente, pero creo que será mejor irnos, la gente de enfrente nos está mirando de forma muy sospechosa – acotó Sayen y soltó una pequeña risa.

Con cautela, nos escabullimos por las calles y comenzamos a correr una vez adentrados en los pastos y árboles. Llegamos a la cabaña y fui a la que antiguamente era mi habitación, para acomodar todo y poder dedicarme a mis hermanos.

¡Ven al living Nahuel! – me gritaron a coro las insoportables de mis hermanas. Salí de mi habitación y me senté en un sillón al lado de mis nuevos hermanos, Estaba realmente emocionado, ansiaba saber más de ellos.

Nos encontramos de caza hace una semana. Habíamos vivido cerca por mucho tiempo pero no sabíamos de la existencia de ninguno. Fue realmente interesante saber que pertenecíamos a la misma especie… y el parecido. – Nehuén explicaba detalladamente.

¿Poseen algún talento? –preguntó Mailén de repente-. Lo siento, no se los pregunté antes, voy a olvidarme si no les pregunto ahora.

Pues si, si tenemos – dijeron Manuel y Nehuén intercambiando una sonrisa maliciosa-. Yo tengo una especie de escudo, es algo muy potente, puedo proteger a alguien de forma permanente, no hace falta estar cerca ni concentrarme en ello, con sólo poner mi cerebro una sola vez en el y enviar el escudo, alcanza – dijo Manuel con orgullo.

Fascinante – dije sorprendido-. Funciona parecido al escudo de Bella.

¿Bella? – preguntaron ambos, confundidos.

La madre de mi prometida, es una vampira de diez años de edad, tiene 18 años eternos.

Pero los vampiros…no pueden tener hijos.

No, pero concibió a Reneesme siendo humana, con su esposo vampiro, Edward.

¿O sea que es una de las nuestras? – Preguntó Nehuén esperanzado.

Sí, si lo es. Y tiene el don de mostrar sus pensamientos tocándote con su mano.

Pues bien, yo puedo crear falsos recuerdos con tocarte – dijo Nehuén alardeando.

Nunca van a dejar de sorprendernos hermanitos, -bromeó Sayen.

Si, Keira y Nerina opinan lo mismo…

¿Quiénes? –pregunté confundido.

Oh cierto, el no lo sabe. Hay más bichos raros por ahí. Nuestras esposas, mejor dicho – bromearon-. Casualmente son gemelas.

¿De verdad? Y…esto… ¿ustedes tienen hijos? –pregunté inquietante. Ambos se miraron apenados.

No Nahuel, no podemos.

Aquello me derrumbo. N podría tener hijos con la razón de mi existencia. ¿Podía la vida ser más injusta? Sin decir nada, salí pitando de la habitación y me refugié en el bosque. Mailén me halló y se sentó a mi lado, también muy apenada.

Sé que es difícil, nosotras también nos entristecimos.

¡Ustedes no están enamoradas! Nessie va a odiar cuando se entere que no puede quedar embarazada…

Nessie si puede quedar embarazada – agachó la cabeza mientras yo la miraba confuso.

Por favor explícate.

Las mujeres…sí somos fértiles. Por algún extraño motivo, ustedes son los estériles. Tanto Manuel como Nerina, tuvieron antes de conocerse una pareja humana. Nerina logro quedar embarazada, perdió al bebé luego, pero eso no viene al caso. En cambio Manuel y su pareja no podían lograrlo. Fue entonces cuando él y Nerina se encontraron y ella le contó lo ocurrido. Estaba destrozada y él se encargó de ella. Había terminado su relación con su antigua pareja y Manuel también. Se enamoraron y luego de un tiempo Manuel encontró por casualidad en las calles de Rio a su antigua mujer…embarazada.

Esto no puede ser cierto…- gritaba con la cara entre mis manos mientras mi hermana menor me consolaba.

Sh…tranquilo. Tal vez un milagro ocurra, no pierdas las esperanzas.

Luego de que mi hermana intentara darme su apoyo logré calmarme y volví a la casa a hablar con mis hermanos. No iba a llamar a Nessie hasta el día siguiente, no me sentía bien para contarle lo ocurrido. Afortunadamente al próximo día me sentí más aliviado, pero moría por saber más sobre Nehuén, Manuel y sus…habilidades. Llamé a Ness para informarle que tardaría una semana más de lo acordado. Ella sólo me escuchó y nuestra conversación telefónica finalizó. No la llamé muchas veces luego de ese día, pero me impacienté a la hora de tomar mi vuelo de regreso a Forks. ¿Qué diría Nessie sobre mis hermanos, que se encontraban en las butacas de al lado, deseosos de conocerla? Era mi pequeña sorpresa.

Al aterrizar, salimos pitando a la casa de mi novia. Les mostré el camino a mis hermanos a través de los inmensos bosques, para que no se perdieran a la hora de salir a cazar, cuando un olor familiar llamó mi atención. Un gran lobo de pelaje rojizo llevaba a un niño en el lomo, que brincaba de completa felicidad. Me provocó mucha envidia de sólo ver esa escena y al maldito protagonista, un ser mezquino que había regresado para arrebatarme todo lo que tenía. Saber que jamás podría estar así, con nadie… una imagen tan familiar. Estaba enfermándome.

Hice sonar el timbre y una hermosa mujer sorprendida me abrió la puerta. Mi corazón se agrandó. Corrí a abrazarla para sacarla de su sorpresa

Sé que no me esperabas todavía pero quise sorprenderte. Te he extrañado. Y tengo algo para mostrarte.

Acto seguido abrí aún más la puerta, dejando al descubierto a mis dos hermanos, que le sonreían a Nessie de una forma cálida y familiar.

Hola a ambos – dijo luego de abrazarme y besarme.

Hola Nessie, yo soy Manuel y el es Nehuén – se introdujeron.

Es un gusto conocerlos. Yo soy Reneesme y ellos son Mis abuelos Carlisle y Esme, mi madre y mi padre Edward y Bella, y mi tía Alice. Aún faltan mis otros tíos - dijo señalando al fondo de la casa. No me había percatado de que el resto de la familia estaba en la casa. Corrí a saludarnos. Todos ellos saludaron formalmente a mis hermanos y comenzaron a cotillear como abuelas. Mis dos hermanos parecían dos juguetes nuevos. Edward estaba algo frustrado porque no podía leer sus mentes. Yo sabía el motivo, el escudo de Fue en ese momento cuando volvieron a tocar la puerta. Corrí a abrirla, para no interrumpir a la familia ni a mis hermanos.

Hola – la voz del otro lado del umbral borró mi felicidad.

Hola lobito – dije con cierto sarcasmo.

Tío, tío… - la voz del niño que había visto previamente en el bosque me sobresaltó- . ¿Quién es él?

El es sólo un amigo de la tía Nessie, Jake – dijo Jacob dedicándome una sonrisa perversa.

¿Había llamado a Nessie, tía? ¿Es que acaso este tipo estaba loco? No pude pensar en mucho más porque el niño corrió a toda velocidad hasta donde estaba mi novia.

¡Tía! –coreaba sin cesar.

Hola, precioso – decía Nessie mientras colocaba al niño en su regazo.

Hola Ness, - Saludó Jacob siguiendo al niño. Automáticamente mi novia se ruborizó, ¿acaso estaba perdiéndome de algo?

Desde la otra punta de la casa, podía ver como Bella le hacía señas a Nessie para que subiera. Ella hizo lo que su madre le pidió. Abandoné la sala con cautela, sabiendo exactamente qué debía hacer para que ninguna de las dos notara mi presencia. Tenía que escuchar su conversación. Me acerqué a la ventana pequeña del baño, por fuera. Tal vez así no me percibieran. Ésta estaba cerrada, sin embargo me permitiría escuchar bien.

Debes pensar bien que vas a decirle hija – Bella la aconsejaba.

Oh, ¡pues será muy fácil!, ¿verdad? ¡También lo quiero! No puedo herirle…

Lo harás de todas formas, además… la prueba…

¡PUES YA VERÉ QUE HAGO CON LA MALDITA PRUEBA! Jacob también tiene que saberlo de todas formas. – Nessie salió por la puerta disparada, seguida por Bella. Yo aproveché y me escabullí en el baño, ¿una prueba? No entendía de qué estaban hablando…Y ahí fue cuando la vi.

Sobre la mochila del inodoro, un pequeño palillo yacía dentro de un pequeño envase. "Babytest", decía el envoltorio. Abrí la caja pero al ver lo que había dentro, la arrojé al suelo, en estado de shock. Dos rayas. Nessie…estaba embarazada de ese maldito hombre lobo. Una ráfaga de sensaciones mezcladas sacudió mi mente. Las principales, ira, dolor y sobre todo frustración. Mi semilla debía estar allí dentro, no la de ese asqueroso perro. Luego me pregunté a mi mismo como pude haber sido tan ciego. Era demasiado obvio lo que estaba ocurriendo. Las miradas, el cariño… ella había estado engañándome. Por algún extraño motivo, no la odiaba a ella, sino a ese monstruo peludo que había estado dentro de ella aprovechando mi ausencia. Debía acabar con él. Fue entonces cuando el plan perfecto traspasó mi mente. Debía estar con mis hermanos a solas. Luego recordé que Edward podría leer mi mente. Agradecí mis habilidades de simulación y le envié un mensaje de texto a Manuel. "Protégeme."

Al bajar, me di cuenta que la primer parte del plan había salido de maravilla.

Nahuel, no puedo leerte – dijo Edward frustrado mientras intentaba descifrar que ocurría con él.

Relájate Edward, tal vez la frustración de no leerlos a ellos está afectando a tu don- intenté calmarlo.

Puede que tengas razón, muchacho – asintió.

Durante la tarde y la noche no me despegué de Nessie. Hablábamos de todo tema habido y por haber, y de todo lo que ocurrió mientras yo no estaba. Ella estaba incómoda y yo sabía por qué pero no me importó. Sólo la abandoné una vez que ella se quedó dormida en nuestra habitación, luego de que todos se fueran a cazar dejándonos espacio a mí y a mis hermanos para descansar luego del viaje.

Debo hablar con ustedes – dije al encontrarme a mis hermanos en la cocina mientras hablaban de la ostentosa mansión Cullen.

¿Qué pasó cuándo me mandaste ese mensaje de texto? – preguntó Manuel.

Me he enterado de algo. Nessie, está embarazada de ese lobo asqueroso.

Maldita perra – Nehuén bufó.

Que asqueroso, embarazarte de un perro – Manuel apoyó el pensamiento de su gemelo.

Ella no tiene la culpa – los corregí. Ambos me miraron de forma venenosa.

¿Y pues quien la tiene entonces?

El maldito licántropo. Tengo un plan que creo que podría servir. Tú Manuel, debes proteger a Jacob, ¿lo harás?

¿Protegerlo? ¿Por qué?

Nadie puede saber que pasa por su mente. Me imagino que no han develado sus dones…

No, ni hicimos a tiempo. Ellos también contaron historias interesantes. – Nehuén habló.

Genial, entonces haremos esto: tú lo protegerás, como bien te he dicho, y tú Nehuén vas a poner un recuerdito en la cabeza del lobito.

¿Qué tipo de recuerdo? – dijo riendo por lo bajo.

Pues uno no muy bonito. Debes crear una imagen bien vivida mía haciendo el amor con Nessie, y a un Jacob destrozado, mirando desde el umbral de la puerta como su novia lo engaña.

Ojo por ojo… -rió Manuel.

Pues bien, ¡manos a la obra! ¿Cuento con ustedes hermanos?

Por supuesto – ambos aseguraron.

¿Y que hay con el bebé? – preguntó Manuel inquieto.

Pues… eso se verá luego.

Salí de la cocina y me dirigí a la recámara. Pensé en muchas cosas una vez apoyada mi cabeza en la almohada.

Por un lado, estaba feliz de haber llegado a Brasil a ver a mis hermanas. Las había visto hacía cosa de tres semanas aproximadamente pero siempre era grato para mí reunirme con ellas. A pesar de eso, no podía dejar de pensar en Reneesme y en lo que podría estar haciendo con ese asqueroso perro. Era evidente que ella seguía amándole. Esa forma de tocarlo, de mirarlo, jamás había sido así conmigo. Yo la amaba, sin embargo. La amaba porque ella me había salvado y yo había optado también tomarla así, destruida como estaba, muerta por dentro. ¿Qué ocurriría ahora con nosotros? No lo sabía, pero no iba a permitir que ese maldito me la sacara. Ella era e iba a ser sólo mía por el resto de la eternidad.

Y SU BEBÉ TAMBIÉN.

JACOB POV

Había llevado a Jacob a la mansión con la intensión de que viera a los Cullen y me dejara estar con Nessie, pero los freakies interrumpieron mis planes. Era extraño tener dos híbridos hermanos del maldito zanguango en la casa. Era obvio que eso iba a dificultar la charla de Nessie con su noviecito, así que tendría que esperar para amarla de nuevo, aunque creo que fuimos un poco evidentes cuando llegué con mi sobrino y este se abalanzó gritándole tía a Reneesme. Ella luego se ruborizó cuando la saludé. Esa mujer me iba a volver loco. Mi sobrino se había quedado escuchando muy atento a estos dos hombres y a las historias de vampiros, realmente agradecía eso, sin embargo Nahuel no se despegó ni un segundo de mi amada. Hablaríamos después. Ya era tarde cuando llevaba a Jacob en el lomo. Lo deje con Rachel y volví a la mansión. Nessie ya se había dormido, al lado del maldito estúpido ese, así que me dirigí a mi habitación.

Me desperté de mediodía. Me dirigí al baño y acto seguido volví a pasar por la habitación de Nessie, que seguía dormida, aunque sin Nahuel a su lado ¡Demonios! Tendría que seguir esperando. Decidí pararme en el umbral para verla dormir, era tan hermosa.

Un flashback vino a mí repentinamente. Estaba recordando. Pude ver sobre esa cama a dos personas haciendo el amor, vaya que se amaban. Esa alegría que sentí al recordar el amor se desvaneció cuando vi el rostro del joven que estaba con Nessie. Era Nahuel. Al vernos, Nessie salía corriendo detrás de mí.

Amor, puedo explicarlo – gritaba llorosa.

Allí finalizaba mi visión, o mejor dicho, mi recuerdo. Estaba shockeado. Una sensación de odio me invadió. Crucé el umbral para enfrentarla. Mi vida se había vuelto una mentira


HOLAAAA, PERDÓN POR EL RETRASO, PERO ANOCHE CORTARON LA ELECTRICIDAD Y NO PUDE ACTUALIZAR.

ESPERO QUE LES GUSTE ESTE CAPÍTULO, FUE UNO DE LOS MÁS COMPLICADOS PARA ESCRIBIR.

YA SABEN REVIEWS Y FAVOURITES... SERÁS BIENVENIDOS

SUGERENCIAS Y CRÍTICAS, TAMBIÉN, BESITOS.