¿Mamá Potencial?
Capitulo: "nacimiento"
De repente sentí un dolor intenso en la parte baja de mi vientr, la tan temida contracción. "dales un poco más de tiempo" rogaba en m interior, pero mi bebe actuaba contra mi.
Me levante de la cama y el dolor aumento, no lo pude evitar y di un gritito. Tenía miedo, mi bebe había estado seguro dentro de mi, pero una vez fuera de mi ser, ya no podría garantizar su seguridad.
Ya no importaba mi destino, solo quería que mi bebe estuviera seguro. Y de todas form, suando naciera no podría defenderle, estaría muy debil y apenas podría levantarme.
-Espera un poco más...por favor- le rogé acariciandom el vientre.
Nuevamente sentí otro dolor, una puntada que se azemjaba a ser atrabesadas por pequeñas espadas, dolía, verdaderamente dolía. Lanzé un verdadero grito de dolor y sentí como un liquido se dislisaba por mi pierna, no sabía que hacer, no sabía si moverme o noo. Estaba confundida, pero sabía que no podría darle a luz sola.
Así que me quedaba con pocas opciones, si decidía que mi hijo naciera, le condenaría a una vida oscura, o a la muerte. Y si no dejaba que naciera, moriría conmigo y le salvaría de una vida horrible, pero dejaría a Shiro sin esposa, y sin hijo. Tenía tan solo dos opciones, podía ver morir a mi hijo, o podría dejar que mi amado me viera morir.
Ninguna de las dos me gustaban, y no se porque, las lagrimas se meescapaban de los ojos junto con otro gritito de dolor que apenas y logre acallar. De repente sentí que la puerta se abría y vi a mi sentinella ocn una sonrisa malisiosa, y eso no podía significar nada bueno. Atrás de él, se encontraba Kishari, con una sonrisa peor que la de su compañero. No podía moverme bien por las contracciones , y ellos se aprovecharon de ello.
Kishari me tomo por la espalda y yo apenas y pude moverme, mientras que mi guardian m eponía algo en la nariz y al respirar, perdí el conocimiento...
Cuando despesperte, me encontraba amarrada a una camilla, y las cuerdas estaban muy apretadas, y yo demaciado cansada como para liberarme por mi misma, incline mi cabeza y no pude ver la usual redondeada forma de mi vientr.
En ese momento la desesperación me invadio por completo. Con las fuerzas que me quedaban, logré aflojar las cuerdas lo suficiente como para mover mis brazos hasta mi vientre, estaba chato, tan liso como lo estaba antes de mi embarazo.
Comenzé a llorar, llorar de fuerza he impotencía, no había podido hacer nada, no había podido defender a mi hijo, era un pesima madre. De la nada, sentí una oleada de odio recorrer mi ser, ¡nadie me quitaba a mi hijo!
Con una fuerza que nunca había experimentado, termine de aflojar las cuerdas que me atabn y logre salir opararme para terminar de quitar las cuerdas de mi tenía mi espada, no sabía muchos kidoh, pero tenía algo que Aizen no tenía, algo que proteger.
Camine por los pasillos a paso rapido, que pronto se convirtio en una corrida, que por alguna razón, se convirtio en shumpo. Estaba usando shumpo, pero no importaba, lo que importaba era mi bebe. Y lo encontraría aunque fuera lo ultimo que hiciera. Los idiotas me habían dejado en algo semejante a una enfermeria, sin llave, que ilusos, de seguro no conocen la furia de una madre.
Sentí un riatsu nuevo, más bien, dos riatsus nuevos, ambos muy debiles, pero allí estaban. Se me hacían conocidos, pero a la vez no lograba identificarlos, pero fui tras ellos. Pasillos y pasillos se desvanecían a mi paso, deformandose ante mi vison periferica. En tonces encontré una puerta, la ultima puerta.
Con decision y sin vacilar, abrí la puerta al momento que sentía montones de riatsus conocidos.
Los de Ichigo, Rukia, Matsumto, Ken-chan, Shiro-chan, en otras paabras, todos, todos había venido por mi.
Abrí la puerta y utilizando el shumpo, pronto quede frente a Kishari, quien tenía en sus brazos a dos niños.
-Debuelvemelos- ordené y ella me observo sorprendida.
-¿cómo es posible que sigas de pie?- respondio ella.
-Eso no importa, dame mis hijos- dije terminantemente.
Entonses, frente a mi, aparecieron los demás espadas, claro, eran el segundo nivel de los espadas, más fuertes, pero sin sentimiento alguno, vacios, eran muñecos hechos para pelear, nada más que eso.
-Yo podría criarlos sin problemas, matenla- ordeno Kishari a sus marionetas.
De a grupos se abalanzaron sobre mi, y yo con rapides los esquive, y fui por Kishari, quien confiada se había dado vuelta para irse con mis dos hijos. Le quite una espada a uno de los que había pasado y con rapides, le di un golpe certero en la espalda a la maldita secuestradora.
-Maldita- dijo ella meintras caía de rodillas.
Kishari dejo a mis hijos detrás de ella y ambos comenzaron a llorar, quería abrazarlos, arrullarlos y mas que nada, mirarlos por primera vez, pues estaban envueltos en una manta.
La manipuladora se puso de pie, y tomando su espada comenzamos una lucha, mientras que los demás se encargaban de Aizen y los demás espada, yo quería matar con mis propias manos a aquellas asquerosa criatura.
No tengo idea de cuanto tiempo paso, pero mis hijos lloraban a lo que sus pequeñas gargantas les daban. Eso era lo unico qu me impulsaba a seguir con esta pelea, mis hijos. Ahora sabía porque mi vientre era tan grande y por que, según mis calculos, habían nacido antes de tiempo.
Esquivaba con dificultad los ataques de Kishari, pero yo le daba con fujerza, y siempre en su misma herida, para profundisarla, hasta que ella callo de rodillas y luuego su cuerpo callo medio muerto en el suelo.
Estaba consada y no me importaba a estas alturas. Corrí hasta donde estaban mis bebes, y los tome en brazos, pero mis piernas estaban cansadas y pronto caí al piso totalmente agotada, para tenderme junto a mis hijos, para poder descansar de una buena ves, descansar por primera vez en meses.
Tumbada al lado de mis hijos, tomé la manta que les cubría y la quite, para ver sus infantiles rostros. Una niña, de pelo rosado platinado y ojos verdes se encontraba adormilada, mientras que un varon, de pelo blanco y ojos iguales a los de sus hermana, apretaba con sus manitas uno de mis dedos. Con esfuerzo, levante la vista y me encontre con que Toushiro estaba asesinando a Aizen con odio, un verdadero odio invadido en sus ojos, en sus actos, y ni siquiera por toda la sangre que corría por su cuerpo, parecía deterse.
Todo el cuerpo de mi amado estaba ensangrentado, no se si con sus sangre o con la de sus enemigos. Pero estaba enfadado y muy cansado al parecer. Entre el e Ichigo, con un poco de ayuda de los demás capitanes, lograron vencer a Aizen, quien se encontraba moribundo en el suelo, mirandome y dandome por ultima vez esa odiosa sonrisa inundada de cinismo e hipocresia.
Ya no importaba si moría en ese momento, ya no me importaba nada más que ver la sonrisa de las dos criaturas que habían nacido de mi. Toushiro corrió hacía mi, y con sus cuerpo, perlaod de sudor y sangre, me juro que todo iba a estar bien, mientras que por alguna razón, mi vista comenzó a nublarse.
-Shiro-chan... te extrañe ¿Sabes?- dijé mientras él depositaba un beso en mi frente.
-No tienes idea de cuanto te extrañe yo...- dijo el mientras observaba a nuestros bebes. Luego, mi vista se nuclo de nuevo.
Abrí mis ojos lentamente por segunda vez, y note que practicamente todo mi cuerpo estaba vendado, quizas por los ataques que recibí de Kishari. Pero no importaba, la había matado, y estaba viva, mis hijo estaban bien, y eso era todo lo que tenía importancia en ese momento para mi.
Termine de abrír mis ojos y espere a que mis pupilas se acostumbraran a la luz de la enfermeria del sereitei. Estaba en casa. Al fin, me sentía bien, el dolor que atravezaba mis musculos perdio relevancia, y me senté en la cama, pro se me escapo un pqueño gritito de dolor.
Me acerque a la cuna doble donde estaban dos niños, blancos como la nieve y de perfectos ojos verdes. Sonreí, esos dos niños tan perfectos como angeles eran mios, mios y de él. Tomé mi anillo de casamiento y lo bese, mientras me juraba mi misma, proteger a mi familia, aunque de eso dependíera mi vida.
En ese momento entró mi esposo, estando el con herida peores que las mias, y con sus ojos esmeraldas,me miró para lueg o acercase y abrazarme delicadmente para evitar que me doliera. Después de un rato de esa forma comenzé a llorar, ¿cuánto tiempo había pasado desde que lo abrasé por ultima vez?
-Shiro-chan...te amo- murmure yo a su oido, demostrandole con mi voz, el dolor interno que me había causado su ausencia.
-Yo también- me respondio.
Pero en aquel momento, mi bebe comenzo a llorar. Entonces recorde que si era mujer, yo decidía en nombre, y si era varon, él lo haría. Pero ya que eran gemelos, y uno de cada sexo, supongo que ambos elejiriamos.
-Quiero que se llame Tsuki- dije mientras la tomaba en mis brazos para arrullarla.
-Souta, creo que es un buen nombre- dijo el mientras tomaba a la peuqeña copia de él entre sus brazos.
Fin del capitulo
Hola, perdon por la tardanza. Pero ahora estoy de vacaciones y actulizare como antes lo juro!
rose-roxette: hola, bueno, lamento (ya lo dije) haberme resado tanto tiempo , detesto la escuela, pero bueno, aquí les dejo el capitulo
Kirara11: hola Carla, bueno, si sabia eso de ls shinigamis pero yo lo modifique un poquito en uno de mis famosos momentos de locura XD nos vemos, pero gracias por la informacion de todos modos, nos vemos guapa!
Park Ji Sang: hola, gracia spor leer mi historia y espero que este capitulo tambien te guste, nos leemos espero otro comentario tuyo, chau y suerte.
Tsukishirohime-chan: hola, yo me large a reir cuando me imagine a un chibi shiro de pelo rosado XD, pero bueno, la ortografia me arruina todo, Linda hija de profesora de lengua que soy. En este mundo hay cada ironia, nos leemos!
