Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son de su excelencia Shungiku Nakamura, la historia es mía y sin fines de lucro.
Advertencia: Es una historia yaoi, relación ChicoxChico, si te gusta, adelante.
.
.:. Verdad .:.
.
Pov`s Akihiko
Ver a Misaki en ese estado me pone mal, y diez mil veces mal, porque en gran parte esto es mi culpa, quise aislarlo de todos, lo traje hasta acá para que pudiéramos arreglar de una vez por todas nuestra relación y ahora su hija se enferma, la tormenta se volvió peligrosa, ningún médico pudo llegar en toda la noche, ni al día siguiente, pero Misaki como fiel padre no se apartó de su lado, a pesar de que yo mismo me ofrecí a cuidar su temperatura y procurar que estuviera fresca, Tanaka se ofreció también; pero mi adoración simplemente no quiso apartarse de su hija, en cierta forma lo entiendo, si fuera Misaki el que estuviera postrado en cama, yo no me apartaría de su lado. Todo esto paso por mi egoísmo, si Misaki se siente mal, yo me siento la basura de la basura.
Después de un rato tuve que ir a dormir, mi cuerpo me obligo a pesar de que no quería, además pensé que también debería aprovechar y descansar, así cuando Misaki quisiera relevo podría ayudarlo.
—Akihiko-sama— me despertó Tanaka.
—¡¿Sucedió algo?!— pregunto alarmado.
—Todo está bien, la pequeña por fin mejoro.
Me levanto rápidamente, aun en pijama, me encuentro a la niña despierta, y acaricia la cabeza castaña, Misaki duerme arrodillado al lado de la cama, la niña recorre con sus pequeños deditos a mi adoración, me siento un poco celoso, lo sé, soy un idiota irremediable.
—Otosan me preparo algo de comer, dijo que me lo daría en la boca, pero de pronto cayo rendido, luce muy cansado.
La niña se me queda viendo, con esos ojos idénticos a los míos, aunque los suyos lucen inocentes, pero también un poco molestos.
—Tu padre debe descansar, yo lo cuido— parece que Hikari iba a decirme algo, pero finalmente no lo hace—, Tanaka, atiende a la niña en lo que necesite.
—Como usted diga.
Cargo a Misaki, lo llevo hasta mi cama, le quito la ropa sin segundas intenciones, solo para que este cómodo, me recuesto a su lado, le acaricio la mejilla, unas leves ojeras apenas se asoman, le doy un beso casto, y lo abrazo fuertemente.
Después de rato me despiertan sus golpes, lo tengo tan fuertemente abrazado que no puede escapar.
—¡Baka! ¡Suéltame! ¡Tengo que ir con mi hija!
—No te preocupes, Tanaka me informo que comió debidamente, y ahora duerme, ya es de noche, tu deberías descansar también.
—Ah, gracias, pero aun así debo verla, suéltame por favor.
Se levanta, pero lo detengo de la mano, se sonroja cuando se da cuenta que solo viste calzoncillos.
—De acuerdo, pero promete que regresaras a mi habitación.
Sus mejillas se ponen más rojas, como me encanta verlo así.
—¡Cómo puedes pedirme eso!
—No te soltare a menos que me lo prometas.
—¡Esta bien regresare!
Sonrió complacido, a lo mejor no regresa, pero el hecho de que lo diga me pone feliz.
El sueño comienza a vencerme de nuevo, y mi cabeza no deja de idear un pensamiento tras otro, a veces pienso que vivo en un mundo paralelo, donde Misaki tuvo una hija, donde al parecer ya no soy indispensable, sé que no regresara, supongo que he deseado tanto el tenerlo, que no he tomado en cuenta sus sentimientos, nunca hablamos de adoptar un hijo y formar una familia, porque tenerlos hubiera sido imposible, aunque Misaki embarazado es una de mis fantasías culposas, pero el hecho de que exista esta pequeña, me hace pensar que nunca fui suficiente para Misaki, a veces pienso que si nunca hubiera hablado con Takahiro, Misaki de todas formas se hubiera casado, y el resultado sería el mismo de ahora, unas lágrimas comienzan a salir de mis ojos, creo que ya no puedo más, siempre forzándome a sostener todo, desde aquella verdad que le oculto a Misaki, hasta retenerlo a mi lado, pese a su hermano, pese a sus propios miedos, pese al mundo entero.
—¿Qué tienes?
Su mano limpia mis lágrimas, ni siquiera escuche cuando entro a mi cuarto.
—Nada.
Se ha sentado en la cama.
—No mientas, te conozco, algo tienes, y debe ser algo muy serio, es la segunda vez que te veo llorar y me duele…
—¿De verdad?
—Claro, siempre me has importado, y siempre me importaras, sabes, aunque el rumbo que tomen nuestras vidas fuera opuesto…
—Hablas como si ya hubieras decidido que iremos por diferentes caminos, ¿aun seguirás buscando una madre para tu hija?
"Mi plan fallo después de todo"
—Creo que ya no, además me han borrado de las agencias de citas para matrimonios, creo que como sea, no puedo darle una madre a Hikari…
"Me siento aliviado"
-…no una que ame de verdad, pero tampoco puedo quedarme contigo.
Mis lágrimas salen con más insistencia.
—No llores, me partes el alma— dice Misaki con ojos acuosos.
—Y tú el corazón.
Sin más me besa, me besa tan tiernamente que parece un sueño, se aparta de mí, lo miro sorprendido, y más cuando comienza a desnudarse.
—No sé qué pasara mañana, pero esta noche, yo quiero estar contigo.
Nuevamente me besa, y yo lo envuelvo en mis brazos, ansioso de su piel, de su sabor, comienzo a masturbarlo lentamente, mis labios recorren su cuello, me deslizo hasta su oreja, y nuevamente viajo hasta sus labios.
—Usagi, ah, agh, mmmm.
Sus piernas se abren por instinto y yo tengo el fuego entre las mías, de una sola estocada lo penetro, sin prepararlo, y a pesar de eso, su cuerpo ya estaba listo para recibirme, tiembla y jadea mi nombre, que bien se escucha de tus labios.
—Usagi, oh , Usagi…
—Misaki, Misaki te amo.
—Ah, ah, yo, me vengo…
—Hazlo, no te contengas.
Me muevo con más ferocidad.
—¡Ahí, ahí, Usagi, si, si, ah, ah!
Gruño en respuesta, Misaki no sabe, pero darle placer es mi delirio, y hacemos el amor toda la noche, hasta que nuestros cuerpos dicen basta.
En la mañana soy el primero en despertar, temeroso de que no estuviera, pero aquí estas, descansando en mi pecho, acaricio sus cabellos castaños, y le beso en los labios, quiero que lo primero que sienta al salir el sol sean mis besos, y lo primero que vea sean mis ojos.
—Usagi-san, no importa lo que haga, yo siempre te amare, pero no puedo…
Le callo con mis labios, no quiero escuchar como termina esa oración, quiero fingir que todo estará bien y que podremos ser felices juntos.
:.
Desafortunadamente, nuestro descanso termina, regresamos a la ciudad, por alguna razón su hija ya no me trata bien, eso me pone de malas, así que antes de que dejarlos hablo con ella, aprovechando que Misaki habla por teléfono con el estúpido de James Black.
—¿Ya no somos amigos, Hikari?
—No, ya no.
—¿Por qué?
—Porque haces llorar a mi papi.
—¿Cómo dices?
—Cuando mi papi se desmayó en el cuarto, hubo un momento que lloro, limpie sus lágrimas, entonces, escuche como decía tu nombre, tú lo haces sufrir, ¡ya no te quiero!
La niña del demonio se va corriendo, tropezando con Misaki.
—¿Hija que tienes? ¿De qué me perdí?
—Lo mismo digo yo.
—Estará cansada, en fin. Muchas gracias por todo Usagi-san
Sonrió, por lo menos ya vuelvo a ser Usagi-san.
—Nos vemos en el trabajo.
—¿De qué hablabas con Black?
—Es que me comento que va a regresar de Inglaterra.
—Es un hombre muy desocupado, que tipo más odioso.
—Perdón Usagi-san, tal vez lo odies, y yo aquí de amigo con él, lo siento.
—No te preocupes, ya hace tiempo que lo perdone.
—Me sorprende, siendo tu tan rencoroso.
—No tanto, además, no es como si hubiera sido tan malo.
Misaki se incomoda por el comentario, perdón, pero es la verdad.
—Tienes razón, no tanto. Bueno, entonces, espero que sigamos trabajando como si nada, quisiera que nos centremos en eso, ¿se podría?
No quiero que esto termine aquí, viendo como Misaki traza una línea de relación solamente laboral.
—¿Podríamos ir a beber el próximo viernes? - le pregunto esperanzado.
—No sé, andas muy retrasado con el manuscrito.
"Mierda"
—¡Prometo que lo tendré listo mañana!
"Yo y mi bocota"
—Tampoco quiero que te mueras en el intento.
—Vaya que editor tan tierno, Aikawa te regañaría.
—Seguro si, bueno, pues entonces hasta pronto.
—Misaki, solo una cosa.
—Dime.
"Tengo que arrancarme esta espina, sino, tampoco viviré tranquilo"
—¿Por qué te besaste con ese mangaka?
—¿Enserio no podrías olvidar eso? Ya no importa, es decir, lo siento, perdóname ya, pero no puedo regresar la página, solo puedo decir que desearía poder regresar el tiempo para no haberlo hecho, y bueno, yo, yo…ya no discutiré esto contigo, adiós.
¡Demonios! Me cierra la puerta en las narices, no sé que pensar, solo siento que por mi estúpida terquedad he retrocedido lo que ya había ganado.
Y así sucede, porque cuando le recuerdo lo de la salida a beber me sale con una excusa, dolido voy solo al bar, curiosamente me encuentro con mi hermano.
—Los escritores tienen mucho tiempo de ocio.
—Los empresarios también, creía que estabas en América.
—Estuve, pero ya regresé, quería ver si no habías dejado a Misaki en los brazos de ese tal Ijuuin, o peor aún en los de Black.
—No me hables, has de cuenta que somos desconocidos- digo bebiendo mi vodka.
Después de varios tragos comienzo a confraternizar mas con Haruhiko, lo que no sabe es que yo tengo una resistencia casi invencible con el alcohol, al pobre se le ha soltado la lengua y me ha contado muchas de sus travesuras, de repente habla de Misaki.
—Aun no quiero cederlo a nadie, amo a ese hombre, Misaki es tan sensual, y lo mejor es que no lo sabe, ¿te conto que en Estados Unidos casi lo violan dos hombres?
Yo tenso los músculos espantado con la idea.
—Si no fuera por mí, lo hubieran follado hasta el cansancio.
—Que bueno que andabas tras él.
Haruhiko se ríe como un estúpido, me palmea la espalda.
—Se otras cosas…— me dice con una sonrisa, creo que nunca lo vi sonreír.
Realmente el alcohol lo vuelve una persona agradable.
— Nuestro padre viéndose con la sentencia firmada de muerte, quiso cumplir su deseo, verte casado, un nieto, pero tenía un obstáculo: Misaki, le advirtió que se alejara de ti o su vida se vería complicada, siendo noble seguro no te conto nada de las amenazas de nuestro padre, pero tampoco lo intimido, ni siquiera cuando le dijo que era el ruego de un moribundo, lo acoso hasta que finalmente dijo que entonces Takahiro y su familia sufrirían, solo así lo quebró, supongo que eso y su cáncer, le pidió que fuera contundente con el rompimiento de su relación para que tú no lo encontraras o mejor aún, que no lo buscaras, entonces le ayudo a montar una escena, donde se besaba con ese Ijuuin.
¡Ya lo imaginaba! ¡Y yo atosigando a mi adoración! ¡Que estúpido he sido!
— Eso lo supe por nuestro padre, que me hizo jurar que tú nunca sabrías, lo siguiente lo supe por el mismo Misaki cuando le reclame que su gran amor era basura, estaba enojado con él, y entonces me confirmo lo que ya sabía, pero que era nuestro secreto, no tiene caso guardar algo que lastima a otros, pienso, busco al tipo, claro fue fácil hacerle el favor de fingir, una gran pasión y posar para el fotógrafo que escogió nuestro padre, después arreglo su salida de Japón.
A cada palabra mi furia iba en aumento, ¿acaso no me querías padre?
Haruhiko bebió un trago más.
—Todo el tiempo en América lo frecuente como amigo, estaba más que claro quién era o sería su preferido para siempre, solo me bastaba ver los ojos de su hija, y supe que eras tú.
Haruhiko no dijo más, sin buscarla, la verdad llego a mí, ahora solo quisiera salir corriendo a ver a Misaki, y no dejarlo ir nunca más, pero tengo que encargarme de que mi hermano llegue a su casa.
:.
.:
Pov`s Misaki
Mientras cocinaba unas galletas con mi hija, vi lo mucho que se parecía a Usagi-san, y no es que no lo notara antes, pero antes, espantaba esas ideas de mi cabeza, forzándome a no pensar en mi antiguo casero, es increíble que incluso a mi hija le guste comer comida extraña, aunque después tenga que darle medicina para el estómago, es gracioso, también le gusta escribir, es muy madura para su edad, me da miedo pensar cómo será cuando crezca, pero no importa, yo también creceré como padre, he decidido criarla solo, aparte porque me ha dicho que ya no quiere ver a Usagi-san, eso ultimo me duele, supongo que ni siquiera tendré el consuelo de tenerlo como mi amigo, además creo que será lo mejor, el nunca olvidara que me bese con Ijuuin, además tiene mucha imaginación, puede llegar a pensar que de veras me acosté con él, y eso me duele, ¿Qué nunca supo que el único para mi es él?
—Papi, ¿puedo comer más galletas?
—Solo otras dos, pero también tu leche, estas en crecimiento.
—Sí, papi.
Cuando estaba con Usagi-san nunca desee tener una hija, algo muy bueno salió de ese alejamiento, no estaría aquí este hermoso tesoro.
—Papi, alguien toca el timbre.
—Ah, sí, debe ser Blacky, seguro se le olvidaron las llaves en Inglaterra.
Pero no es Blacky…
—¡Misaki, el señor Black me conto todo! ¿Estás buscando una madre para tu hija? ¡Yo puedo serlo! Además, nosotros ya nos conocemos, en el sentido bíblico.
—¡Abie-san!
—¡Por favor, nada de formalidades! ¡Esa es tu hija! ¡Hola soy Abie!
Mi hija la mira ceñuda, yo solo atino a recordar, o medio recordar, con esta mujer me acosté en Inglaterra, ya lo había olvidado, después de todo si le fui infiel a Usagi-san.
Después de arropar a mi hija en su cama, hablo con Abie, ella me toma las manos, me dice que su familia la apoya para que pueda casarse conmigo, ya había descartado esta opción, pero al parecer, el cielo me la ha enviado.
Niichan, me casare con ella, pronto.
…
Comentario.
Pues aquí con el penúltimo capítulo, si, así es, ya no puedo darle vueltas a esta historia, que originalmente seria de tres capítulos, además tengo otros proyectos, como cierta historia de vampiros, y otras locuras más.
Muchísimas gracias por sus reviews: Yoo Joo, Alis, gracias por no abandonarme T_T
Me pasaron miles de cosas, como que ya me quede sin un órgano, no se espanten no fue un órgano vital, pero tuve un 2016 de perros, en fin, ya pues, a seguir la vida!
¡Nos vemos en el último capítulo!
