Intentare publicas los lunes, miércoles y viernes, pero no lo afirmo fielmente ya que a veces me es imposible hacerlo, pero mientras pueda lo haré así.
CAPITULO 12
Sentía como la adrenalina empezaba a subir por todos los músculos de mi cuerpo al sentir como mi Suzuki ronroneaba entre mis piernas, era la misma sensación que tenía toda las veces que tenía que correr una carrera, pero esta era diferente. Quería enseñar a mi pequeño ángel que yo podía conseguir siempre todo lo que quería en esta vida y sobre todo no iba a permitir que el estúpido de Alec ganará esta carrera sabiendo lo que me jugaba en ella.
Por un momento me arrepentí de haber pedido a Bella que corriera conmigo sabiendo que si tuviera un mínimo fallo y perdiera la carrera tendría que obligarla a que pasara un rato con él y dejar que hiciera lo que quisiera con ella, pero solo ese pensamiento hacía que mi sangre hirviera como lava caliente por mi cuerpo. Nadie tenía derecho a tocarla, era miá desde el momento que pose mi mirada en ella, y así lo quería demostrar haciéndola correr conmigo.
Sentía los nervios de mi pequeña a través de su abrazo, cada segundo que pasaba su agarre era más fuerte, pero yo no me quejaba, su calor me recorría toda la espalda y solo sentir que estaba allí por que yo se lo había pedido era una pequeña batalla que había ganado con dirección a su corazón. Estaba empeñado en que me hiciera un hueco allí y no iba a desistir hasta conseguirlo.
Yo aún seguía dando vueltas a las palabras de Jasper de esta tarde, ¿estaba enamorado de ella? No lo se, pero lo que si sabia es que no quería que nadie se acercara a ella, no quería a nadie a su alrededor que no fuera yo, y más aún no quería que nadie le robara sus besos como se los robaba yo.
Deje de pensar en eso para concentrarme en la carrera y más aún cuando vi aparecer la moto de Alec con su pequeña hermana detrás de él agarrada a su cintura mirándome aún con esa furia que me tenía. Yo solo pude darle una sonrisa burlona mientras la guiñaba un ojo para enfurecerla aún más.
-¿Preparado para perder Mansen?-me grito Alec desde su moto mientras miraba con ojos lascivos a mi pequeña.
-Sigue mirándola así y te arrancare los ojos cabrón-dije mientras soltaba una de mis manos y acariciaba el muslo de la pierna de Bella-ella es miá y el que vas a perder eres tu.
-Tantas amenazas vacías-dijo el riéndose.
-Cuando acabemos la carrera veremos quien hace amenazas vaciás-dije, en ese momento lo vi como su sangre huía de su cara, a veces pensaba que no me conocía y sabia perfectamente que yo no amenazaba yo advertía de lo que iba a pasar, pero al segundo se recompuso y una nueva sonrisa maléfica apareció en su cara, algo guardaba bajo su manga y no me fiaba de él ni un pelo.
-Eso ya lo veremos-el silbato del comienzo de la carrera sonó para que nos preparábamos. Yo baje la visera del caso y me centre en la carretera que teníamos delante.
Sentí como el agarre de Bella se hizo aún más fuerte y yo di un pequeño aceleron para hacer rugir mi moto. Todos estábamos preparados para cuando dieran la señal, y así fue a los pocos segundo. Un segundo pitido más estridente sonó y todas las motos salieron disparadas hacia delante. Yo de inmediato me puse en la delantera seguido por Alec, pero al poco tiempo él se coloco a mi lado.
Gire un poco mi cabeza para mirarle y fue cuando lo vi, el cabrón acerco su moto lo suficiente como para derribarme y casi lo logro ya que tuve que hacer una pequeña maniobra hacia la derecha para que su moto no impactaran con la miá, un pequeño grito vino de la parte de detrás de mi, pero en seguida pude estabilizar la moto viendo como el muy capullo había aprovechado mi inestabilidad para colocarse en la delantera. Acelere todo lo que pude hasta colocarme justo detrás de él, en algún momento debía adelantarle y quizá más adelante tendría la posibilidad de lograrlo.
Casi le estaba alcanzando cuando llegamos al puente donde debíamos dar la vuelta de regreso hasta la meta. Y aunque aceleré todo lo que pudo él logro hacerlo antes de que yo le diera alcance. Pero aún tenía una posibilidad de ganar, en el momento que hice el giro mi moto empezó a coger de nuevo velocidad y volví a darle alcance.
Mi rueda delantera se puso a la par que la suya trasera y con un pequeño aceleron conseguí ponerme a su lado, volví a ver que quería hacer lo mismo que antes, pero esta vez fui más rápido y lo adelante antes de que pudiera hacerlo. Pude ver por el espejo como su moto por un momento perdía el equilibrio pero a los pocos segundos volvía a meterse en la carrera.
Quedaban pocos metros para llegar a la meta, pero Alec estaba demasiado cerca, como pude volví a dar otro aceleron poniendo a máxima potencia y así consiguiendo dejarle detrás llegando a la meta unos segundos antes que él. Cuando llegue me baje hecho una furia de la moto dejando a Bella temblando encima de ella mientras daba una mirada significativa a Alice de que cuidara de ella.
Yo fui directo a Alec que en ese momento se estaba bajando de la moto y se estaba quitando el casco. Con toda la fuerza y la furia que llevaba en ese momento levante la mano la cual llevaba el casco y sin pensármelo dos veces le di un golpe en toda su cara con él tirando le al suelo mientras veía como empezaba a sangrar por su nariz.
-EDWARD-escuche como gritaban detrás de mi mientras yo volvía a cogerlo del cuello y le volvía a golpear con mi puño.
-Eres un hijo de puta, has estado a punto de tirar de la moto a mi chica y eso no te lo voy a perdonar-dije entre dientes mientras volvía a golpearlo.
-Por favor para-decía una voz detrás de mi mientras me agarraba por el brazo y tiraba de él para que no descargara otra vez mi puño contra Alec.
-Agradecele que te deje con vida cabrón-dije empujándole para tirarle de nuevo contra el suelo-el lunes quiero el dinero-dije mientras miraba a Jane que estaba en estado de sock viendo como pegaba a su hermano-mandare a Jasper a buscarlo y lo quiero todo.
Me di la vuelta y me tope con la mirada horrorizada de Bella, no lo pensé dos veces y la agarre de los hombros para llevármela de allí, por hoy ya había sido suficiente que viera como era mi mundo. Había decidido llevarla a su casa para que se tranquilizara un poco y a la vez tranquilizarme yo.
-Vamos te llevaré a casa-dije montándome en la moto de nuevo, ella solo asintió con la cabeza y se subió detrás de mi sin decir ni una sola palabra.
Sabia que la había cagado con ella, pero tampoco iba a permitir que un perdedor como él me desafiara de esa manera y no hiciera nada. Ella tendría que aprender de una vez por todas con que tipo de gente se estaba rodeando si aún quería seguir conmigo, aunque una parte de mi conciencia solo rezaba por que se separara de mi antes de que toda esta mierda la rodeara y corrompiera su pequeña alma.
Yo ya estaba jodido, y aunque gran parte de mi mente quería obligarla a que siguiera a mi lado, esa otra pequeña parte intentaba separarla. Yo no podía cambiar lo que era, desde que perdí a mis padres mi destino se dirigió hacía aquí pero ella aún tenía tiempo de echarse para atrás y seguir con su vida.
Como siempre ocurría el tiempo que paso hacia su hogar fue demasiado corto y en el momento que vi como eramos rodeados por mansiones enormes y el ambiente se llenaba de gente con dinero sabia que ya estábamos cerca de su casa. Sabia que tenía que separarme de ella, pero aún no me sentía preparado para ello.
Cuando llegamos cerca de una casa con una enorme reja negra supe que habíamos llegado y la deje bajar de la moto, ella se bajo aún temblorosa y empezó alejarse de mi sin dirigirme una sola palabra. Al principio supe que era lo mejor, que se fuera de esa manera de mi lado, pero como siempre mi lado más posesivo salio a flote y no quería que se fuera así.
-Espera -la sujete de brazo sintiendo como su calor me recorría a través de la chaqueta de cuero que aún llevaba puesta-no quiero que te vallas así.
-¿ y como quieres que me vaya?-dijo ella con lagrimas en los ojos-casi le das una paliza a un chico delante de mi ¿y por que? ¿para demostrar los macho que eres?¿para demostrar quien es el más fuerte?-de un tirón fuerte se soltó de mi agarre mientras se alejaba de mi con un par de pasos-pues ya lo has hecho, ya has demostrado a todo el mundo quien es el que manda.
-Sabias donde te metías cuando me acompañaste-dije yo entre dientes sacando un poco de rabia-sabias perfectamente como era mi gente, y no podía permitir que un gilipollas como ese se burlara de mi en mi cara.
-Eso es lo malo, que lo sabia, pero no sabia hasta que punto estaba preparada para ver lo que he visto esta noche-bajo su cabeza escondiendo su bello rostro de mi, y con poco de disimulo acerco una de sus temblorosas manos a su cara para quitarse una pequeña lagrima que recorría por su mejilla, quise hacerlo yo he intente acercarme pero ella de inmediato dio otros dos pasos para alejarse más de mi-no se si estoy preparada para esto-dijo en un susurro-no se si lo estaré en algún momento de mi vida.
-No te obligaré a nada Bella-dije yo acercándome despacio a ella-pero querría que me comprendieras, esta es mi forma de vivir, no conozco otra-cuando estuve lo suficiente cerca muy despacio acune su cara entre mis manos y se la levante para que me mirara-pero lo que estoy seguro es que no quiero perderte.
-¿Por que?-pregunto en un susurro.
-Aún no lo se-dije en el mismo tono que ella. Solo pude ver como negaba con la cabeza y colocaba su manos encima de las miás. Unas lagrimas bajaban por sus mejillas y me acerque para poder quitárselas con mis labios.
-Yo tampoco quiero separarme de ti-dijo mientras más lagrimas bajaba por su cara-pero necesito tiempo para digerir todo esto Edward-solo pude acercarme a ella y besadla de una manera que sabia que seria un beso de despedida, pero con él no quería decirla que esta historia iba acabar.
-Te estaré esperando mi dulce sirena-dije en un susurro mientras me separaba de ella.
-Adiós Edward- se soltó de mi agarre y se separándose de mi se alejo, yo solo pude quedarme paralizado viendo como se iba una de las personas más importantes que habían pasado por mi vida, pero en ese momento había conseguido tener una decisión, la daría todo el tiempo que ella quisiera, pero no me iba a rendir tan fácilmente.
Como una revelación que vino a mi mente como un balazo supe en este momento que si estaba enamorado de Bella Swan y que tarde o temprano ella sería mi mujer y nunca la dejaría escapar como en este momento la estaba dejando hacerlo.
Cuando llegue hasta mi habitación después de dejar a Edward en la puerta de mi casa, pude descargar en la cama todo el dolor que en ese momento tenía en mi corazón, no podía creer lo que hoy había vivido. Lo que había empezado como una magnifica noche, se había vuelta en un gran dolor al ver como Edward daba esa paliza a ese chico.
Y aunque no comprendiera que es lo que había pasado en su totalidad para ganársela, me dio miedo volver a revivir toda esa violencia. Yo debía reconocerme a mi misma que no estaba preparada para esa vida, y me dolía en el alma separarme así de él, pero tenía empezar a pensar por mi misma y no ser tan egoísta poniendo en peligro a mi familia por ser solo el capricho de un chico que seguramente a las pocas semanas me dejaría hecha polvo.
Por que ahora si podía reconocerme que estaba enamorada de él, pero aún no estaba preparada para poder vivir en su mundo. Me sentía insignificante al lado de ellos. Y lo peor que en este momento no sabían en que mundo encajaba. Bueno si sabía en que mundo encajaba pero en este momento estaba totalmente destruido por culpa de un maldito borracho que había roto todo mi mundo.
No se en que momento de la noche me había quedado dormida pero aún tenía rastro de lagrimas en mi cara cuando me levante. Me fije que aún tenia la chaqueta de Edward puesta y el pañuelo de su compañero. Me lo quite todo y lo escondí en mi armario, y aprovechando que estaba en el armario busque un vaquero cómodo y una camiseta para estar en casa. Hoy decidido que no iba a salir a ningún lado.
Hoy Alice tampoco vendría ya que tenía el día libre, por eso decidí no salir de mi habitación. También sabia que Rosalie no estaba en casa. Al parecer se había ido a pasar el fin de semana con su novio Royce, pero era algo que no me preocupaba. Últimamente estaba totalmente desconectaba de sus amigos y tampoco quería acercarme mucho a ellos, sobre todo a Jacob. Las cosas con él no habían mejorado y tampoco yo hacía esfuerzo por mejorarlas, pero hoy me sentía devastada para pensar en todas esas tonterías. Tenía un terrible dolor de cabeza por a ver estado toda la noche llorando.
Pero por un día quería estar sin pensar en nada, quería tener un tiempo para mi sola, por eso aprovechando que estaba sola en casa cogí mi libro favorito una pequeña manta y baje a la biblioteca donde estaba segura que nadie me molestaría.
Por un tiempo conseguí mi cometido, pero al final los recuerdos de la noche consiguieron atravesar la barrera que me había auto impuesto. La frase que me dijo Edward venía una y otra vez a mi mente "sabias donde te metías cuando te viniste conmigo" y es verdad sabia donde me metía ya que Alice me había advertido, pero para lo que nunca estaría preparada era para toda la violencia que presenciaría allí.
Si decidiera seguir viéndole ¿ estaría preparada para todo ese mundo? Una chica con cerebro pensaría que no que tendría que evitarlo todo lo que pudiera, pero mi rama rebelde me gritaba que si, que volviera a él y me dejara enseñar todo lo que aún no había visto.
Pero tenía tanto miedo en involucrarme más con él y resultara que era verdad lo que me dijo la rubia tonta esa, tenía tanto miedo en que solo fuera un capricho para él, que ese miedo me hacía dar pasos hacia atrás y no querer saber más de ese mundo que le rodeaba. Pero por otra parte la sangre de mi padre, la que se revelo contra su familia para conseguir lo que realmente amaba me gritaba a pleno pulmón que luchara por esa persona que me hacía sentir feliz, después de todo lo que había pasado.
Unos golpes en la puerta de una doncella me avisaba que la cena ya estaba preparada, algo que me pareció increíble, lo cual confirme al mirar por la ventana y ver que había anochecido y estaba todo oscuro menos la luz de lectura que tenía encendida. Nunca pude imaginar que mis pensamientos me llevarán tanto tiempo, ni siquiera me había acordado de comer.
Me levante del sillón donde estaba sentada y me dirigí hacia la sala donde normalmente comíamos algo un poco abstracto ya que iba a cenar yo sola y eso me parecería algo grande para mi, pero al cruzar la puerta una desagradable sorpresa me sorprendió. Mi prima Rosalie estaba sentada en la mesa y me miraba de una manera burlona mientras una sonrisa aparecía en sus labios.
-Vaya si esta aquí la rebelde-dijo con burla.
-¿Perdona?-la mire sin comprender que era lo que estaba planeando en este momento.
-Da la casualidad que esta mañana cuando he llegado a casa, alguien me ha llamado al móvil y me ha contado tu pequeña aventura de anoche-dijo ella mirándose las uñas como si lo que me estuviera contando no fuera muy importante, pero yo en ese momento me quede completamente paralizada.
-N..No se de que me hablas-intente decirle lo más tranquila que pude pero mis nervios me traicionaron en parte.
-¿A no?-una gran carcajada salio de su pecho mientras sacaba de su regazo un pañuelo el cual yo conocía muy bien-pues al parecer esto que he encontrado en tu armario dice lo contrario.
-Devuélvemelo-dije dirigiéndome hacía ella para quitárselo.
-No-en un movimiento rápido se lo volvió a guardar-esto pequeña es mi seguro para los planes que tengo contigo, si no los cumples estoy segura que mi querido padre encontrará muy interesante la historia que tengo para él.
-no se de que historia me hablas-intente volver hacerme la inocente pero la sonrisa de Rosalie me hizo saber que no creía nada.
-A ver si te suena- se pudo uno de sus dedos en la barbilla como si estuviera pensando y yo me quede de pie mirándola fijamente, si creía que me iba acobardar estaba equivocada-anoche a la afueras de esta casa te pillaron con un pandillero en una moto que da la casualidad que llevaba este pañuelo que tengo aquí.
-Es tu palabra contra la miá, ese pañuelo lo pude encontrar en cualquier lado-dije cruzándome de brazos.
-¿Estas segura?-saco un sobre amarillo el cual me tiro en el lado de mi mesa, yo lo cogí y fue cuando me di cuenta que mis manos temblaban-mira la otra sorpresa que te tengo.
Abrí el sobre y lo que allí vi me dejo blanca como el papel. Había fotos miás y de Edward dándonos el ultimo beso y daba la casualidad que se nos distinguían quien eramos, más a mi que a él que solo se le veía de perfil, la siguiente fue del abrazo y nuestra despedida. Mire a Rosalie que aún mantenía esa sonrisa estúpida en su cara y en ese momento fue cuando comprendí la furia que invadió a Edward anoche, esa misma que estaba sintiendo yo misma, no era por lo que me pudiera pasar a mi, si no por lo que le pudieran hacerle a él si se descubría quien era en realidad.
Al igual que paso anoche cuando él pego a ese chico por pensar que si hubiéramos tenido ese accidente, la que más daño se hubiera hecho abría sido yo. Él solo quiso protegerme, pero anoche en aquel momento no supe ver su punto de vista, por eso en este momento me golpeaba yo misma por no haberle comprendido y apartarle de mi vida como lo hice.
-¿Que es lo que quieres Rosalie?-pregunte con un hilo de voz mientras me desplomaba en la silla.
-Muy sencillo, lo primero que no vuelvas a ver a ese salvaje-dijo ella.
-Eso ya lo he hecho-dije yo bajando mi mirada mirando de nuevo las fotos.
-Eso no lo creo, pero para asegurarme del todo, este fin de semana se hará una fiesta en la casa de los Black ya que su familia no estará, y ¿a que no sabes quien sera la pareja de Jacob?-me volvió a mirar con esa sonrisa mientras yo intentaba tragar el nudo que se me había formado en la garganta.
-No puedes obligarme a salir con Jacob-dije yo.
-Si, si que puedo. No entiendo que le a dado a Jacob contigo pero le tienes atontado, y hace días le prometí intervenir por él para que volvierais a salir, y fijate que suerte he tenido y que pronto te voy a convencer.
-No pienso salir con Jacob-en ese momento cerré los ojos y la escena que tuve con él en el coche el día de la fiesta de Jessica volvió a pasar por mi mente.
-Si que lo harás, o si no estas fotos llegarán a manos de mi padre-se levanto como una diva al saber que había ganado-por cierto esta semana te quiero cariñosa con él, vendrás a todos sus entrenamientos y cuando él se acerque a ti seras la niña más sumisa y dulce que jamas ha pasado por sus manos.
-Rosalie por favor, no es buena persona-mi ultima baza era intentar convencerla para que no me obligara a salir con él-la ultima noche que pase con él...
-Que ¿te intento forzar para que te acostaras con él?-yo levante mi cabeza bruscamente mirándola con los ojos abiertos-se lo que paso esa noche, él mismo me lo contó, pero que quieres si te presentas como una cualquiera delante de él-dijo con reproche-pues lo más normal, son hombres cariño, y solo tienen el cerebro en un sitio-se acerco a mi mientras yo la miraba de una manera incrédula por sus palabras-y si no fueras tan tonta, si le dieras lo que quiere, tú por tu parte conseguirías mucho más.
-Pero !eso es como si me prostituyera!-exclame yo levantándome de golpe de la silla-jamas tendría estomago para eso, y menos con una persona que no me gusta.
-¿Ya te has acostado con el pandillero?-yo solo pude negar con mi cabeza, no entendía a que venía su pregunta ahora-en eso has ganado, seguro que solo te rondaba para eso igual que Jacob, la única diferencia es que Jacob te dará todo lo que quieras y ese muerto de hambre solo te meterá en problemas, en los mismos que en los que estas ahora.
Al terminar de decirme eso se dio la vuelta y salio de la habitación, yo solo pude sentarme con mis manos tapándome la cara mientras pensaba en todo lo que me había dicho Rosalie. ¿Acostarme con Jacob a cambio de cosas?¿como si fuera una prostituta? Si hiciera eso, mi padre se revolvería en su tumba. Jamas llegaría a pasar algo como eso si yo pudiera evitarlo.
