El rey dice...

Notas previas:

No, nadie me ha roto el corazón porque todavía sigue latiendo.

Ninguna canción me pertenece.

"A mi no me importa,

Si a ti no te importa"

Órden 13: Hola, amiga.

Estaba apretando el cuello de Nidia, quería romperlo. En realidad estaba deseando verla morir lentamente.

Ella estaba moviéndose debajo de sus manos, sus pies pateaban débilmente y el rostro de Nidia poco a poco comenzaba a ponerse de diferentes colores, paso de rojo a morado, los ojos azules de Nidia brillaron con fuerza y entonces ella se defendió como la fiera que era.

Lo empujo con fuerza y esto provoco que el se golpeara contra la pared. Estaba tan furiosa que cuando lo tuvo enfrente de ella no pudo evitar comenzar a arrancarle la blusa, botón por botón y con sus finas y largas uñas. Después todo comenzó a tornarse con más pasión, ella puso sus labios sobre los de el haciendo un beso muy apasionado, sus lenguas se tocaban de una manera que para ellos era apasionante pero posiblemente para mi o para ustedes el hecho de presenciar ese beso pudo haber sido de dos formas. Asquerosa o demasiado sexual.

Ella pegaba su cuerpo con el de el sin dejar de besarlo, el tenía sus ojos abiertos en ese beso ya que normalmente cuando besaba le gustaba ver la forma de placer que ellas hacían cuando tenían una pequeña oportunidad de estar con el. Los dos eran unos depredadores y se estaban comiendo así mismos, era más fuerte que un huracán lo que estaban sintiendo.

El la cargó y fue fácil ya que su cuerpo era demasiado liviano, la cargo y la pego contra la pared ella besaba su cuello y sus labios y tocaba todo su cuerpo. Los gemidos no tardaron en aparecer, era la hembra más voraz que había conocido, no sabía que veía en ella pero le fascinaba la forma en que lo hacia sentir hombre. Ella se bajo de el y entonces hizo su magia, lo fue guiando de manera lenta hasta su cama con esa mirada que demostraba la lujuria en persona, ella pasaba su lengua por sus labios de una manera tan atrevida que incluso en estos tiempos se podría haber discriminado o se le pudo haber llamado una puta.

Pero a Nidia le venía valiendo si era una puta o no; Lo tiro a la cama y se comenzó a desvestir lentamente, haciendo un show que Inuyasha estaba disfrutando, antes de quitarse la ropa interior se coloco entre las piernas de Inuyasha y le desabotono el cierre. No duro mucho tiempo en ver lo que ansiaba, y con mucha calma comenzó a lamer y a saborear lo que el ofrecía y ella tomaba.

Fue sucia hasta el último momento. Fingían tener inocencia pero la verdad es que ya lo habían perdido desde hace mucho tiempo, acaricio el cabello bicolor de Nidia hasta sentir que ella soltaba leves gemidos, ella se levanto y lo beso. Fue el beso más asqueroso y excitante que había recibido, y entonces ambos cayeron en la cama, rolando levemente por saber quien iba a ser el que iba a dominar esa noche. Ella se desabrocho el sostén y dejo ver sus claros senos, y también pudo apreciar la perforación que ella tenía en su ombligo y el tatuaje de un hongo en la parte izquierda de su abdomen casi en el hueso.

Beso su cuello y tomo su pelo con brusquedad, la acercó a el y le hizo cosas que ella solo logro gemir al respecto. Ella lo desvistió como la mujer sedienta que era, ambos jugaron por breves minutos y después el logro hacerla su mujer otra vez.

-A tu novia no le va a gustar esto-Bromeo mientras el le reventaba ese collar de perlas que ella estaba usando, fue el sexo más violento que ambos habían tenido. El estaba enojado y fundiéndose de placer al mismo tiempo y ella estaba siendo la victima-

Hicieron muchas posiciones ya que ella era experimentada y el no era un santo.

No eran la combinación perfecta pero era lo único que los unía. Tal vez no veía a las mujeres como amigas porque podía hacer cosas sucias con su mejor amiga sin sentir algún remordimiento.

Dieron las doce, las tres y las cuatro. Y continuaron haciendo lo suyo hasta que el sol salió, ambos cuerpos cansados y agitados. Ella durmió abrazando a Inuyasha y el simplemente retiro las sucias manos de su mejor amiga, en realidad a Inuyasha le daba asco tocar la mujer que había tocado algo sin lavarse las manos, y ni siquiera le gustaba que lo tocaran después de haberlo hecho como animal.

El sol salió y fue un día nuevo y muy difícil a decir verdad.

Nidia alzo su ceja y miró con deseo a Inuyasha, las siete de la mañana y estaban sonriendo como si hubieran cometido alguna travesura.

-Estabas más vigoroso antes-Bromeo Nidia mientras el alzaba la sabana haciendo que Nidia le revelara más su cuerpo desnudo-

-Tenías más senos antes...-Nidia lo golpeo un poco pero disfrutando la atención que estaba recibiendo de el, y entonces la manzana de discordia llegó en dos minutos justo cuando los dos estaban comenzando a ser amigos y ella demostraba sus senos como si estuviera orgullosos de ellos. La persona que menos quería que lo vieran así había entrado a su cuarto con un florero y dos flores rojas dentro de el, sonriendo y mostrando la ropa más llamativa que le había visto-

Kagome no estaba usando chanel o Gucci. Sin embargo estaba ahí mostrando el uniforme de sirvienta que debía usar según las estúpidas reglas de Kaede.

-Buenos días...-Dijo sonriendo mientras alzaba la vista y se encontraba con los senos de Nidia y un Inuyasha que estaba detrás de ella lamiendo su cuerpo, desvió su mirada hacia el buró y encontró un polvo extraña y otras cosas, botellas de cervezas y de vodka. Las flores anteriores que ella le había puesto estaban tiradas en el suelo, y la ropa estaba revuelta y ese collar de perlas estaba regado por todo el cuarto, el cuarto era un desastre-

Y la dejo aun más sorprendida la forma tan casual en que Nidia podía mostrar su cuerpo anoréxico al mundo, y cuando vio su sonrisa el florero se le callo...Nidia tomo un cigarro y después fingió que se cubría sus senos.

-Inu, yo no solicite un trió-Dijo con burla mientras Kagome regresaba a verla y entonces se giraba para ver lo que ellos estaban haciendo, se sorprendió de ver a Inuyasha beber su cerveza y luego el comenzaba a tomar un par de pastillas, miró a Nidia la cual cubría su cuerpo de manera lenta. Las drogas que esos dos tenían eran suficientes para darte una grandiosa y divertida sobredosis-

'Tengo miedo de no poderme detener cuando vuelva a comenzar. Todos dicen que es fácil dejar las drogas, ellos mienten Kagome. Ellos mienten. Esta no es una dulce plática y hasta ahorita eres el intento de amiga que he esperado toda mi vida...No deseo ser un drogadicto, lo probé una vez y no me gusto...Pero Nidia...es Nidia'

Podía recordar las palabras que el utilizo para expresar el temor que sentía de regresar a ser el esclavo de las drogas. Estaba segura que casi lo veía llorar y sin duda estaba arrepentido por lo que ella había hecho.

Se apresuro a llegar hasta donde estaba Inuyasha y sin pensarlo dos veces tomo esas pastillas y se las aventó en la cara a Nidia. La muchacha quedo igual de sorprendida que Inuyasha, las dos miradas estaban posándose sobre ella.

-¿Qué?-Preguntó de manera brusca Kagome mientras la tomaba del antebrazo y la comenzaba a levantar, importándole muy poco si en verdad estaba desnuda. Miro a Inuyasha como si estuviera decepcionada de el y Nidia simplemente comenzó a gritar de manera histérica, Kagome levanto la ropa que posiblemente era de ella y se la aventó en el rostro-¡No te acerques a Inuyasha!-Le ordeno como si tuviera más dinero que ella y aunque no tuviera el dinero tenía el orgullo y una reputación que posiblemente era muy buena y mejor que la de Nidia-¡Aléjate con tus porquerías!-Inuyasha jamás la había visto así, enojada y decepcionada al mismo tiempo-

Nidia desapareció de su cuarto en cuestión de segundos más molesta que la noche anterior. Y entonces vio a Kagome, sus ojos cafés viéndolo a el ella le aventó el bóxer y entonces el se lo coloco con lentitud, encendió un cigarro y entonces vio como Kagome se acercó a el para darle una grande y dolorosa bofetada.

-¿¡Eres estúpido?!-Preguntó furiosa, y el la recordaba así. Enojona, tranquila, platicadora, social y divertida. Sonrió y vio que aunque la ceniza de su cigarro le había caído en la mano ella ni siquiera mostro una pequeña señal de dolor en su rostro-

El se estaba cansando de su propio comportamiento extraño, ¿Nadie le iba a poner atención? Al parecer no, el iba a necesitar destrozar todo, gritar y pelear para que entonces sus padres le hicieran caso. Iba a necesitar destruir el mundo si fuera necesario pero entonces estaba ahí Kagome ayudándolo a corregir su mundo.

-Escucha no tengo problemas con los drogadictos pero siempre es necesario detenerse, es decir puedes drogarte no es mi vida. Pero piensa Inuyasha, ¿En verdad deseas terminar mal? Tienes el dinero, la fama y mujeres. Eres la envidia de muchos ¿No te ponen atención? No mames todo el mundo te pone atención ¿Acaso no vez la televisión?-Sabía que los problemas de Inuyasha no eran suyos, pero no le gustaba ver ya a un drogadicto pasando a su adicción. Los amigos que tenía y que se drogaban simplemente eran conocidos, porque posiblemente si fueran sus amigos los ayudaría a detenerse o posiblemente se hubiera hecho como ellos...Y recordó el programa de la muchacha que había visto, ¿En verdad era como la protagonista de aquella bizarra historia? Esperaba que no...-Inuyasha no decía nada solo continuaba escuchando a Kagome. La mente de Inuyasha estaba pensando-

Inuyasha estaba recibiendo todas esas palabras y el sabía que ella tenía la razón pero simplemente no deseaba aceptarlo.

Y ella hizo que el la viera directamente a los ojos.

-¿Así quieres terminar? No es que sea agradable contigo pero... "Quiero humillarte yo por todas las veces que me has humillado, quiero ser yo la que destruya no un par de tóxicos"-Dijo y pensó mientras levantaba su ceja y entonces el tragaba con dificultad, Inuyasha dejo caer su cuerpo a la cama mientras cubría sus ojos. El cigarro había caído al suelo y Kagome se había encargado de apagarlo con un par de pisadas-

-Necesito estar solo...-Susurró mientras Kagome entonces mordía su labio nerviosa, posiblemente había dicho demasiadas cosas. No planeaba dejarlo solo, pero el...-¡QUE TE SALGAS, PERRA!-Gritó mientras ella asentía asustada y comenzaba a salir del cuarto demasiado asustada-

Y el estuvo ahí por un buen tiempo. Recostado sintiendo las lágrimas del temor sobre los lados de sus ojos. No deseaba salir de su cuarto, deseaba quedarse ahí encerrado hasta que la vergüenza desapareciera de sus hombros.

Deseaba no ser guiado a la tentación.

Se levanto furioso para encerrarse en su cuarto, su mente era un desastre. Por un lado estaba lo que le gustaba y por otro lo que deseaba más que nada en el mundo.

¿Qué le gustaba?

Su forma absurda de pensar aunque sonara ridículo, la forma en que tomaba las decisiones sin importarle los sentimientos de los demás, posiblemente eso era egoísta pero si no fuera egoísta entonces sería absurdamente pobre. Tenía tanto dinero que no sabia en que pendejada gastarlo. Y como era poderoso y su nombre y apellido eran de categoría así que las mujeres, el alcohol y las drogas venían casi en un paquete completo. ¿Sus vacaciones? Podía ir a Paris cualquier día o a Estados Unidos.

Le gustaba su forma fría de ver a las mujeres, las veía como un objeto las cuales eran difíciles de saciar. ¿Era ambicioso? Posiblemente si pero de seguro las mujeres eran más ambiciosos que el.

¿Qué deseaba?

Deseaba ser más normal y ser feliz. Aunque en realidad según su maestra de filosofía en este mundo ya nadie estaba cuerdo. Deseaba fumar sin tener cáncer o recibir alguna adicción sin consecuencias. Deseaba tener a la mujer perfecta a su lado y jamás crecer. No deseaba crecer y convertirse en el futuro heredero de las miles de compañías que sus padres tenían. Aunque por lo visto el que iba a heredar todo iba a ser Sesshoumaru y el solo iba a ser el vicepresidente.

Deseaba que la responsabilidad de ser el fuera casi nula. Deseaba salir a la calle sin tres guardaespaldas.

Y también deseaba que por primera vez tener verdaderos amigos, Miroku, Bankotsu y Kouga eran sus amigos ya que el siempre creyó que amigos eran los que te acompañaban en tus aventuras, los que te guiaban a consumir cerveza y a los otros placeres culposos que el ser humano tenía pero en realidad ¿Esos eran amigos? No iba a tomar un vidrio y se iba a cortar las venas.

Se levanto para meterse a bañar, el peso en sus hombros esa mañana era más pesado. Deseaba liberarse de su problemática mente, y borrar esos peligrosos pensamientos que abarcaban su mente.

Y en tiempos como esos, con su estado. Sin haber dormido un poco, sin haber desayunado y con su ropa moderna el salió de su casa con aquel lujoso carro. Su celular sonó viendo que Sesshoumaru lo estaba llamando, ¡Oh, Sesshoumaru! Desde hace mucho tiempo que no sabia de el, y entonces abrió su celular y lo contesto. Su celular era de esos modernos que costaban mucho, y que tenían hasta rastreador.

-¿Qué quieres liandra, tengo que decirte que no estoy de humor...?-Su voz fue cortada cuando escuchó la voz de su hermano, el respirar de Sesshoumaru era como el de un toro. Y ya se lo podía imaginar-

-Esto te va a sorprender tanto como me sorprendió a mi...Hay un empresario tan poderoso como nosotros...-Inuyasha bostezo importándole muy poco en la situación en la que se encontraba su familia-

-¿Y? Seguimos siendo ricos ¿Cuál es el problema?-Sesshoumaru formó una sonrisa y aunque Inuyasha no podía ver la sonrisa de su hermano, sintió un grande escalofrió que lo asusto-

-Sabes que...Olvídalo...Sigue divirtiéndote de manera salvaje cuando madures entenderás esto...-Y Sesshoumaru colgó la llamada totalmente molesto. Inuyasha guardo su celular en el bolsillo de su pantalón y después fue a correr en su BMW-

--

Por más que disfrutara de la compañía de sus amigas tenía miedo de que se fuera a quedar sola. Pero el sabor de la cerveza en ese momento era un poco malo, ni siquiera toleraba el sabor que el cigarro provocaba en su garganta o a sus amigas que estaban hablando sobre sus estúpidas historias de amor.

Detestaba en ese momento a sus amigas y la verdad no sabia porque. Escondía su molestia con una falsa sonrisa y una risa que había creado esa noche.

-¿Y para cuando tu novio, Kagome?-Rika siempre fue interesada con sus amigas, siempre deseaba saber algo y luego decirlo a los cuatro vientos. Así que fingiendo cansancio se levanto del sofá, tomo una cerveza y un cigarrillo y comenzó a irse. Dio gracias a que Sango logró encenderle el cigarro-

-De rato, tengo que madrugar...Beben más por mi-Dijo mientras salía de la casa de Ayumi y comenzaba a irse, había bebido tres cervezas y la verdad es que ni siquiera las había disfrutado-

Y el cigarro era lo más interesante que su boca y sus manos sostenían, iba por la calle demostrando que ella también era ruda tiraba la ceniza al momento en que movía el cigarro con sus dedos y bebía de su cerveza después de haber fumado.

Sus pasos eran lentos y cansados, su cabello estaba un poco desarreglado y la verdad no eran horas de andar llegando a casa. Eran las tres y media y estaba muerta de cansancio.

El humo del cigarro iba marcando su propio camino y la verdad no le molestaba, tiro la lata de cerveza en cuanto vio un bote de basura y le dio la última inhalada al cigarro. Cruzo el puente para llegar más rápido a casa, y cuando iba a bajar de él, logro ver el grande letrero que tenía la imagen de Inuyasha, levanto su ceja y entonces continúo caminando. Estaba muy cansada. Parecía demasiado cansada e incluso las personas o mejor dicho los carros que pasaban con sus dueños no podían apartar su vista de la figura que paseaba por las calles.

Se veía abatida, como si la vida le hubiera dado una pésima noticia y estuviera guardando sus sentimientos dentro de ella.

Las luces de la ciudad se veían más hermosas en la noche, y la verdad es que le gustaba esa sensación de olvido. El viento que los autos esparcían le llegaba a su cuerpo, camino varias cuadras y cuando llegó a su casa encendió la televisión, saco una cerveza del refrigerador y entonces vio las noticias. Mañana iba a desaparecerse.

Empezó a dar vueltas caminando en su pequeña sala, mientras movía un poco su cuerpo con las canciones que pasaban en la televisión. Y sus ojos cafés se posaron en una fotografía donde estaba ella con sus padres. Su mamá lucía muchísimo más joven y su padre la estaba abrazando con mucho amor. Sonrió mientras fingía que brindaba con su padre por medio de la fotografía.

Últimamente deseaba bailar y mientras más bailaba su cuerpo se llenaba de calor. Aunque fuera la canción más triste estaba bailando, con una cerveza en su mano y un cigarro a la par.

Con el control de la televisión, en calzones estaba arriba del sillón fingiendo que le daba un concierto a las personas.

Dio un trago a su cerveza y sonrió. Y entonces se escucho una canción de Inuyasha y al parecer era nueva. Se quedo sentada en ese sofá mientras continuaba fumando ese cigarrillo y bebía de esa cerveza.

"Y aunque siempre estoy al mando,

Hoy mi cuerpo infectado me hace ceder,

Si bebí más de la cuenta

Para eso mi fiesta

¿Y a ti que?"

No lo iba a negar la canción era demasiado pegajosa. Y por desgracia ya con alcohol en su cuerpo comenzó a bailar. La canción era fácil de aprender y tenía un lindo significado. Termino durmiendo hasta las cuatro de la mañana y aunque despertó en medio día fue a prepararse el desayuno y después se metió a bañar, en realidad no tenía mucho que hacer.

Se puso un pantalón, con una blusa que dejaba ver uno de sus hombros. Destacaba su cinto de pins con esos converse viejos que parecían botas de hello kittie, su cabello estaba suelto y sus ojos estaban cubiertos con unos lentes. Salió con una mochila y cerro su casa poniéndole llave, camino hasta llegar al metro compro su pasaje y después tomo asiento para esperar a llegar hasta su destino.

Era un viaje corto, iba simplemente a dar una pequeña vuelta. Termino bajando en un pueblo que quedaba a hora y media de su ciudad, hace dos años que iba a ese lugar. Cuando se bajo del tren noto que no había tanta gente, era una ciudad demasiado pequeña. Subió las escaleras y vio a las personas, no eran adolescentes eran ya personas grandes que buscaban un lugar lleno de tranquilidad. Respiró ese aire mientras caminaba tomando un camión para ir al hospital de la ciudad. La gente la miraba porque de seguro sabían que era alguna desconocida, quito sus lentes en cuanto estuvo frente al hospital y cuando vio a la enfermera su corazón latió con fuerza.

-¿Kagome?-Preguntó la enfermera mientras ella asentía, la enfermera se lanzó a sus brazos abrazándola como si fuera su propia madre. Kagome también la abrazo y le sonrió-¡Tanto tiempo sin verte!, ¿Qué te ha traído a acá?-La enfermera sonaba entusiasmada-

-Vine a verla...-Dijo con tranquilidad mientras la enfermera solamente soltaba un largo suspiro-¿Puedo?-Preguntó mientras la enfermera asentía, y le indicaba el cuarto al que iba a ir; Sus pies torpes y temblorosos recorrieron el camino sin duda alguna, estaba siendo notada entre esas personas. Se estaba sintiendo más fuerte que todas las personas que habitaban ese hospital. Todas las puertas se cerraban con cuidado y no había ningún ruido que llamara su atención, su mano temblorosa estaba por sujetar la perilla. Primero toco la puerta y escucho un interesante 'adelante' deseaba describir esa voz, un sonido demasiado calmado y aburrido así entendía esa voz. Llena de flojera o pereza, las palmas de sus manos sudaron y cuando tomo la fuerza necesaria abrió la puerta para ver algo inesperado-

Una adolescente acostada en esa cama viendo por la ventana, le estaba dando parte de su espalda lo que era sorprendente. Su cabello corto de color negro se veía sedoso y un poco desarreglado, cuando la adolescente se giro a ver quien había entrado sus ojos se abrieron y aunque trato de decir algo había sido como si la voz se hubiera ido de su cuerpo.

-¿Ka...Ka...Kagome?-Preguntó la muchacha con curiosidad mientras, Kagome solo asentía con una débil sonrisa. El cabello de la enferma era de color castaño y sus ojos eran cafés, tenía ojeras y su figura era demasiado delgada. Y la curiosidad cambio drásticamente, paso a estar enojada mostrando una furia que solo Kagome entendía-¡Vete de aquí, mentirosa!-Dijo mientras apuntaba hacia la puerta y revelaba un par de vendas en su muñeca. Y sus ojos se llenaron de lágrimas-¡Te odio, mentirosa! Dijiste que ibas a venir y no viniste...Te odio-La muchacha trataba de controlarse pero no podía le afectaba demasiado ver a Kagome-¿Por qué no viniste?-Y luego agacho su rostro temiendo a lucir ridícula-

-Perdóname Misaki...-Dijo Kagome mientras se acercaba con unos pasos lentos-Trate de visitarte pero luego tuve que trabajar... ¿Cómo has estado?-Misaki fue una de sus primeras amigas, y la conoció en ese hospital pero en diferente cuarto. Ella se había roto el brazo a sus ocho años y cuando iba a escaparse para ir a ver las luciérnagas se encontró a Misaki viendo las estrellas por los grandes ventanales de ese hospital. Lucia saludable y soñadora, su cabello era larguísimo y más sedoso de lo que tenía en esos momentos-

-Bien-Dijo la muchacha temblando aun llorando, Kagome se acerco a abrazarla y aunque Misaki se resistió termino por aceptar el abrazo de su primera amiga-

La plática surgió poco a poco, Kagome le cepillo su cabello y después de varias horas de haber hecho reír a Misaki entro la enfermera con un termómetro y un medidor de presión.

-Kagome ella es Karen-Dijo Misaki con su voz cansada mientras luego bostezaba-¿Verdad que Kagome es muy bonita?-Kagome se sonrojo y paso su mano por su cabeza de manera nerviosa-

-Así es-Dijo la enfermera con su cálida voz, la enfermera era bonita. Posiblemente unos cinco años mayor a ellas, cabello castaño y largo. Ojos que escondían algo de inocencia de color azul, y unos labios pintados con ese labial barato de color rojo, sus ojos resaltaban por estar delineados de color negro, usaba esos zapatos de enfermera al igual que su uniforme. La verdad es que la enfermera era mucho más bonita que ella, pero decidió no decir nada-¿Es tu amiga que dejo de venir?-Preguntó la enfermera creando una atmosfera un poco incomoda entre las amigas-

-Si-Contesto Kagome sin temor, mientras movía un poco su cabello y miraba directamente a la enfermera, Misaki no noto la forma en que la enfermera miraba a Kagome-¿Quieres dar un paseo Misaki?-Preguntó de manera dulce Kagome, mientras Misaki asentía-

Le ayudo a Misaki a caminar, y la enfermera simplemente continúo sonriendo viendo como Misaki sonreía más que los días anteriores; A Kagome le dolió ver esos brazos delgados, pero no demostró asco simplemente continuo tomándola de la mano y camino con ella por ese pequeño pero agradable hospital. Sabía que Misaki estaba enferma, sabía que tampoco tenía padres que cuidaran de ella...

Sabía que se había sometido a operaciones desde pequeña, y que cuando la conoció Misaki continuo teniendo esperanzas en ella misma. Y ahora estaba teniendo dieciocho años y estaba caminando como si su cuerpo ya estuviera cansado, pero aun podía sentir esa llama de esperanza que tenia en su cansado mirar. Le gustaba escucharla hablar y decir esas frases inteligentes que de las amigas de su ciudad jamás iba poder escuchar. Fue en unas dulces vacaciones de verano.

-¿Te has sentido sola, Kagome?-Preguntó Misaki mientras Kagome le contestaba con la verdad y entonces Misaki se soltó de su agarre y levanto sus manos hacia el cielo, estaban en el techo del hospital el lugar favorito de Misaki. Y estaba estirando sus manos ya que deseaba tocar el cielo y poder volar...-Yo también...-Dijo con su voz ilusionada, sin temer a sonar cursi o a ridiculizarse-Pero creo que por algo las personas nacen solas...-Y tomo un grande suspiro y un silencio que no fue incomodo, tomo la mano de Kagome y la apretó con fuerza-Duermes solo y hablas en tus pensamientos...-Apretó con más fuerza la mano de Kagome-Y mueres solo, ¿Entonces no es normal estar solo? Yo digo que si, si estas acompañado te hieren con más facilidad...Y aparte que hay más hipocresía...-¡Oh, claro! Todas las personas eran hipócritas, Kagome había olvidado eso-¿Recuerdas la primera vez que nos conocimos Kagome?-Preguntó con una voz seria y triste-

-Si...-Susurró Kagome mientras Misaki se colocaba enfrente de su amiga y miraba sus profundos ojos cafés los cuales estaban acumulando un par de lágrimas-

-Yo te quería hacer una plática dulce...Y tu querías escaparte ¿Recuerdas que te dije?-Kagome asintió mientras Misaki sonreía-Pensé que ibas a verme todos los días...Pero si pudiera cambiar el tiempo que no te vi, no lo hubiera cambiado...Ya que no hubiéramos tenido un momento así...-Y con una grande sonrisa abrazo a Kagome, y en cuestión de segundos sintió las lágrimas de su mejor amiga mojando la bata del hospital-

-Perdóname Misaki, te mentí...Perdóname, te dije que iba a venir a verte y mentí...-Y cuando se separo miro con desesperación a Misaki, sus ojos cafés se movían por todos lados tratando de encontrar otra emoción en los ojos de Misaki-Pídeme algo, lo que quieras...-Dijo Kagome mientras Misaki entonces mordía sus labios nerviosa y entonces miraba con seriedad a Kagome-

-Llévame a tu ciudad...Yo ya estoy mejor y prometo que no causare problemas...-Kagome dudo por un par de segundos pero decidió creer en Misaki-

Termino aceptando, y saco a Misaki usando ropa normal cubriendo su corto cabello con una gorra que traía y un par de lentes. Su compartiendo inexplicable le hizo aceptar la petición de Misaki, y aunque en su mente había complicaciones tomo parte de ese inteligente y creyente plan.

-¿Qué te paso en el brazo?-Preguntó Kagome viendo la venda que Misaki estaba usando-

-Intente suicidarme-Kagome negó mientras miraba a Misaki preocupada-Pero aun no era mi tiempo-Y Misaki leyó la pregunta en el rostro de Kagome y entonces sonrió mientras veía a esa señora que sostenía ese bebe-Me había cansado, deje de ser bella y deje de sonreír...Me canse de las pastillas y de los consejos, me canse de tratar de seguir viviendo... ¿Por qué vivo si estoy enferma?, ¿Por qué no he muerto? Esas preguntas rondaron mi mente, quite el suero y con la aguja del suero empecé a cortarme...Habia perdido lo poco que tenía, perdí mi cabello y mi esperanza...-Kagome la tomo de la mano y la abrazo-

-Pero ahora estoy yo contigo, siempre vamos a estar juntas...Voy a cuidarte como lo hacia antes...-Y no sabía el tamaño de esas palabras en ese momento. No sabía que Misaki estaba queriendo recibir más de lo que ya estaba recibiendo-

Al menos ya no iba a estar sola. Se entusiasmo por primera vez, al regresar a casa iba a poder decir 'Hola, amiga'. Su corazón bombeo con fuerza al tiempo en que pasaba con Misaki.

Pero posiblemente en ese tiempo ella no sabía que el día en que se reencontraron era el inicio de su tragedia. No, ella no sabía eso en ese momento...

Continuará.

N/A:

Tengo weba/cruda/weba.

LOL!

Viernes: pues todo bien (PISTO MACHIN A LA VERGA xD con mis primas)

Sábado: graduación de mi prima (pero primero fui con una amiga a su casa a ver una pelicula. Me tome una cerveza). En la graduación me dolio la cabeza, horrible...

Domingo: No se yo digo que ire al cine. O quien sabe.

DEJEN REVIEWS. UN PARO!.

"Padre, dale tranquilidad a mi mente

Y quítame el peso de mis hombres"

ATTE: WILLNIRA.RLZ, BITCHES!

DEJEN REVIEWS. DEJEN REVIEWS. DEJEN REVIEWS.