Capítulo 13: Cosas de borracho

Dianna se dirigió al sofá sin prestar atención a nada a su alrededor mientras dejaba el abrigo y el bolso tirado en el suelo a su paso. Chris en cambio la siguió en silencio, observándola con detenimiento y evaluando el estado en el que estaba su amiga.

-Dame esa botella -dijo la rubia mientras se sentaba en el sofá después de haber cogido dos vasos de camino al salón

Chris se acercó a ella sentándose a su lado para después darle la botella y automáticamente la otra llenó los dos vasos cogiendo el suyo y bebiéndolo entero de un solo trago.

-¡Guau! -exclamó el chico sorprendido mirando a su amiga- Tranquila -pero Dianna le ignoro y volvió a llenar su vaso bebiendo esta vez hasta la mitad para después suspirar pesadamente y dejarse caer en el sofá con la mirada perdida.

El silencio se instaló en la habitación mientras que la rubia estaba perdida en sus pensamientos y Chris la observaba sin saber muy bien que decir o cuanto era lo que sabia, porque de lo que estaba seguro era que todo aquello era debido a cierta morena.

-Me ha dicho que es mejor que nos mantengamos alejadas -dijo en apenas un susurro mirando a algún punto de la pared frente a ella.

-Sinceramente, creo que es lo mejor Di -murmuró bebiendo levemente de su vaso.

Dianna rápidamente giró su cabeza para mirarlo con una expresión airada en su rostro asustando a su amigo, pero a los pocos segundos su expresión se relajo y pasó a ser una extraña mueca de tristeza.

-¿Porque es todo tan difícil? -dijo frustrada tapándose el rostro con las manos.

-No lo se -le acarició la espalda con suavidad intentando mostrar su apoyo- Pero si te ha dicho eso, tendrá sus motivos.

-¡Unos motivos que nadie me quiere explicar! -dijo alterándose de nuevo y mirándolo dolida.

-También tendrá sus motivos para eso -dijo algo incomodo evitando la mirada de su amiga.

-Pero es que si me lo dijera sabría a que atenerme. ¿Qué le paso? ¿La busca la mafia? ¿La policía? ¿Mató a alguien? ¿Escapa de alguien? ¿O de algo? ¿Perdió a un ser querido? -hablaba demasiado rápido sin ni siquiera esperar a que Chris le respondiese porque en realidad no quería saber la respuesta, no por él al menos.

Chris suspiró sintiéndose tremendamente culpable por no contarle toda la verdad a Dianna, pero sabía que eso no le correspondía a él y que ella no quería enterarse así, aunque a lo mejor, era mejor que no se enterase y se olvidase de ella definitivamente.

-Olvidate de ella Dianna -dijo sintiendo como la expresión de la otra se volvía mas triste- En un par de semanas empezaras con la nueva película y no vas a estar en Los Ángeles por un tiempo, aprovechalo para pensar en ti y disfrutar, no te dejes atrapar por ella.

-Pero es tan difícil.. -murmuró de nuevo perdida en sus pensamientos.

-Lo se, por eso te vendrá bien cambiar de aires -pero Dianna ya prácticamente no le escuchaba mientras terminaba su vaso y volvía a rellenarlo inmediatamente.

-La quiero... -confesó después de beberse otro vaso mas mientras que algunas lágrimas se escapaba por sus mejillas- No se como lo hizo, como me cautivo, pero no puedo vivir sin ella -divagaba mirando el vaso en sus manos.

-Si puedes... -intentó animarla el chico- será duro pero podrás

-¡Pero es que no quiero! -gritó frustrada

-Yo no se muy bien que decirte... -murmuró mordiéndose el labio.

-No te preocupes -dijo después de un largo suspiro- Con que me hayas traído el whisky me sirve -murmuró volviendo a beber.

Chris la observó claramente preocupado, no sabía que hacer para animarla, para que no sufriese o simplemente para que dejase de beber. Pensándolo detenidamente a lo mejor no había sido buena idea traer la botella. Sacó su móvil del bolsillo y sin que Dianna se percatase, envió un mensaje rápidamente

"Necesito que vengas a casa de Dianna, es urgente"

A los pocos segundos recibió una respuesta.

"Ahora mismo voy"

Cuando alzó la vista del teléfono se dio cuenta que Dianna la estaba mirando con un brillo de esperanza en sus ojos que no conseguían ocultar sus lágrimas.

-¿Es Lea? -preguntó esperanzada.

-Es Naya... -murmuró viendo como el semblante de su amiga volvía a tornarse desesperado y triste- Viene para aquí -le explicó.

-¡No quiero que venga! Quiero ver a Lea, ¡llamala! -le exigió para después terminarse su vaso y ya no se molesto en rellenarlo, en cambio cogió la botella bajo su brazo sin intención de soltarla.

-No puedo hacer eso Di... -dijo intentando sonar calmado y convincente.

-Si no la llamas iré a verla -se incorporó del sofá con grandes dificultades y cuando estuvo totalmente de pie, de repente, todo comenzó a darle vueltas- Uaaaaaau ¿hay un terremoto? -comentó aferrándose al reposa brazos del sofá para no caerse.

-Siéntate anda -le pidió Chris después de girar los ojos ante el comentario de su amiga.

-¡No quiero! Ya haya un terremoto, tsunami o el fin del mundo, pienso ir a verla, tengo que hablar con ella -dijo con tono de berrinche intentando caminar hacia la puerta mientras bebía de la botella e intentaba mantener el equilibrio.

-Dianna -dijo con tono de reproche acercándose rápidamente a ella y cogiéndola del brazo para no se cayese- Definitivamente no eres buena tolerando el alcohol -murmuró para si mismo.

-¡Dejame! -gritó zafándose del agarre de su amigo y provocando que se cayera al suelo de culo y cuando se dio cuenta comenzó a reírse de manera exagerada.

-Dios mio... -murmuró agachándose para mirarla- ¿Estas bien? -preguntó.

Dianna no respondió, en cambio continuó riéndose pero la risa poco a poco se fue tornando en llanto y en apenas unos minutos comenzó a llorar descontroladamente aun aferrándose a la botella.

Justo en ese momento sonó el timbre de la puerta y Chris, asegurándose de que Dianna no podía moverse del sitio, se levantó rápidamente y fue a abrir la puerta, nada mas que lo hizo, Naya entró en el apartamento estrepitosamente.

-¿Qué ha pasado? -preguntó preocupada mirando para todos los lados hasta que vio a Chris del que no se había dado cuenta hasta ahora.

-Lea le ha dicho que es mejor mantenerse alejadas y bueno... no lo ha tomado muy bien -le explicó de manera rápida mientras se encaminaba de regreso junto a su amiga seguido de Naya.

Cuando llegaron junto a Dianna esta se encontraba aun llorando mientras intentaba recoger las ultimas gotas de alcohol que quedaban en la botella.

-Chris -murmuró sin mirarlo- ¿Te has bebido tu la botella? Ya no queda nada -dijo inclinándola todo la posible sobre su rostro y sacando la lengua para que cayese alguna gota en ella.

Naya la miró con la boca abierta y luego se giró a mirar a su amigo, que se mordió el labio sintiéndose culpable.

-¿Le has dejado que se beba la botella entera? -le recrimino- ¿Como se te ocurre traerle alcohol? -dijo alterándose

-Pensé que le ayudaría.. -murmuró- No creí que se pusiese así

-Por dios Chris, la chica a la que quiere la acaba de mandar a la mierda, yo si fuese ella me bebería hasta el agua de los floreros.

-Nay Nay... -dijo Dianna llamando la atención de los otros dos mientras intentaba levantarse de nuevo- ¿Me llevas a casa de Lea? -le preguntó a modo de suplica aun con lágrimas en sus ojos.

-No creo que sea conveniente cariño -dijo mientras intentaba ayudarla a levantarse con la ayuda de Chris- Vamos al sofá y me cuentas lo que ha pasado, ¿de acuerdo?

Dianna asintió dejándose llevar al salón de nuevo, pero antes de volver a sentarse se paró de repente y agarró el rostro de Naya mirándola con los ojos muy abiertos.

-¡¿Como se te ocurre venir en medio de un terremoto? -exclamó ante una Naya que la miraba entre asustada y confusa- ¡Te podría haber pasado algo!

-¿Que? -preguntó mirando de reojo a Chris ya que Dianna no le permitía mover la cara.

-Todo le daba vueltas y pensó que era un terremoto -le susurró el chico y Naya no pudo evitar comenzar a reír ante una confusa mirada de la rubia.

-¿Te ríes de mi? -dijo en apenas un hilo de voz mientras sus ojos comenzaban a llenarse de lágrimas de nuevo.

-No no no -dijo rápidamente con expresión de terror- Vamos a sentarnos anda -dijo queriendo cambiar de tema y Dianna asintió lentamente desapareciendo las lágrimas de repente y una sonrisa estúpida apareció en su rostro.

Los tres se sentaron en el sofá dejando a la rubia en medio para vigilarla mientras los otros dos se miraban sin saber muy bien que decir momento que aprovecho Dianna para coger con toda la rapidez de la que era capaz en esos momentos y coger el vaso que había dejado Chris sobre la mesa a medio beber y llevárselo a la boca.

-¡Eh eh! -rápidamente Naya se lo arrebató justo en el último momento- Creo que ya esta bien de beber.

-¡Pero yo quiero! -pataleó intentando recuperar el vaso, pero Naya fue mas rápida y se lo bebió ella dejando a Dianna con una expresión total de tristeza.

-Tu ya has bebido bastante, este era para mi -dijo mientras dejaba el vaso vacío de nuevo sobre la mesa- Cuéntame que pasó -le pidió.

-Lea no me quiere -murmuró mirando al suelo y jugando con sus manos en su regazo- no me quiere tener cerca... y yo la quiero y... -se mordió el labio con fuerza intentando contener las lágrimas.

-Ya pasó... -dijo Naya abrazándola haciendo que Dianna escondiese el rostro en su pecho- Ella se lo pierde -susurró en su oído acariciando su cabeza.

-Pero yo la quiere... -dijo con la voz cada vez mas apagada y al minuto siguiente estaba totalmente dormida en los brazos de Naya.

Naya frunció el ceño al darse cuenta y miró a Chris en busca de ayuda, ya que apenas se podía mover si no quería que su amiga se estrellase contra el suelo. Entre los dos, como pudieron y con grandes dificultades consiguieron llevarla hasta su habitación y cuando ya estuvo echada en la cama, el chico decidió salir para darles intimidad y que Naya le pusiera algo mas cómodo para dormir.

Mientras que las otras dos estaban dentro y Chris no dejaba de oír maldecir a Naya ya que debía de tener alguna dificultad para desvestirla, el chico comenzó a recoger los vasos y la botella que se había quedado tirando a mitad de camino del salón y la puerta de salida. Después recogió la chaqueta y el bolso que habían quedado tirados por ahí y al hacerlo el móvil de la rubia se cayó al suelo con un golpe sordo. Lo miró frunciendo el ceño y después dirigió su mirada hacia la puerta del dormitorio que seguía cerrada y después de mucho pensarlo lo recogió viendo que había un mensaje en la bandeja de entrada. Volvió a cerciorarse de que estaba solo y lo abrió.

"Te quiero pero no quiero hacerte sufrir, lo siento"

Era un mensaje de Lea y Chris sin pararse a pensarlo mucho, lo borró inmediatamente y en ese mismo momento la puerta se abrió y salió Naya, cerrándola de nuevo tras de ella lanzando un largo suspiro. Chris guardó con rapidez el móvil de nuevo en el bolso y lo terminó de recogerlo todo.

Naya caminó hasta el sofá y se dejó caer en él claramente cansada. Pocos minutos mas tarde Chris la acompañó y los dos se quedaron en silencio, meditando que iban a hacer con Dianna después de aquello.

-¿Qué vamos a hacer con ella? -preguntó Chris ya que no llegaba a ninguna conclusión.

-No lo se -murmuró Naya pasándose la mano por el pelo.

-Lea no le conviene -dijo Chris haciendo que la otra le prestase toda la atención posible con una mirada confundida.

-Tu sabes cosas -afirmó girándose para mirarlo mejor y él simplemente asintió, ella se mordió el labio pensativa- ¿Sufrirá mucho? -preguntó.

-Demasiado... -susurró el chico desviando la mirada haciendo que Naya asintiese lentamente.

-Entonces tenemos que hacer que la olvide -sentenció la chica y los dos lanzaron un largo suspiro, porque sabían que iba a ser extremadamente difícil.


Respondiendo a alguno de los comentarios que he recibido. No es que me sorprenda tanto que hayais cogido especial cariño a Lea, claramente esa era mi intención desde el principio, solo me sorprende que os guste tanto tanto a pesar de no saber nada de ella.

Me han amenazado con huelga de hambre o manifestación si no alargo mas esta historia, que malvadas. Debo decir que desgraciadamente a pesar de poder alargarla mas, no lo voy a hacer porque tiendo a irme por las ramas a crear situaciones y demas en las que luego no se como salir y ahora mismo tengo muy claro como quiero que vaya la historia, asi que seguire con mi idea. Lo siento.

littlerobin55 En el último capítulo de esta historia dejare un comentario dirigido a ti, leelo.

Muchas gracias por todos los comentarios, la verdad es que ver que os ha atrapado la historia tanto como a mi me da mas inspiración para seguir escribiendo. Asi que de nuevo muchas gracias.

Mañana vuelvo a salir de viaje, pero tendre internet, pero aun asi si me tardo un poco, sera por eso.

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SaraChana1