Quiéreme por favor
Advertencia: esta historia está centrada en un universo alterno, Oye Arnold! no me pertenece es exclusivamente de nickelodeon y su creador Craig Bartlett.
Aclaraciones
*para indicar lugar y fotos*
Pensamientos
Capítulo 13
Era lunes por la mañana y Helga estaba muy agotada por los acontecimientos del fin de semana pues dejar la habitación tal y como ella quería fue demasiado agotador pues tuvo que mover muebles de un lado a otro, casi no salió de su habitación y si lo hacía era para ir al baño, tomar agua y comer. Mientras movía los muebles recordaba los acontecimientos de la semana con un poco de nostalgia, aún le dolía ya no poder estar con la persona que ama y sobre todo le dolía hacerle daño a la pequeña Phoebe porque a pesar de que apenas y se conocían le agarró una gran estima.
Vio la hora al ver que era muy tarde salió corriendo de la cama y fue al baño a tomar una ducha rápida, al finalizar salió disparada a su habitación para arreglarse un poco y mientras lo hacía se puso a pensar en lo incómodo que será desde ese día el estar con el rubio en los recesos y compartir clases con el moreno y la chica de ojos rasgados, le dio una punzada en el estómago al recordar su sueño muy feo.
Sueño
Helga está sentada en su silla que está en medio del salón está muy obscuro con una luz que solo la alumbra a ella , el uniforme que trae es gris , está viendo fijamente al pizarrón cuando escucha un ruido a su derecha y se prende una luz azulada iluminando a Gerald que está cabizbajo y camina hacia ella murmurando algo que no entiende, al mismo tiempo a su lado izquierdo se prende otra luz del mismo color pero esta vez a la que ilumina es a Phoebe y de igual forma camina hacia ella murmurando. Asustada mira a su alrededor y ve con la poca luz que hay más rostros que están distorsionados con una mueca que simula una sonrisa, trata de ponerse de pie pero algo se lo prohíbe.
-Helga ¿por… por qué? Me quitaste a mi Arnold-susurraba Phoebe
-PHOEBE YO NO QUERÍA, CREÍ QUE HABÍA QUEDADO CLARO- le grita a la chica.
- Te amaba Helga, pero decidiste a Arnold- susurraba Gerald
-¡NO! ¡NO ES CIERTO! GERALD , YO…YO TE AMO- gritaba Helga a lo que susurraba el chico e intenta ir corriendo a sus brazos pero no puede y nota unos brazos alrededor de su cintura y sobresaltada voltea a ver a su espalda buscando al dueño de los brazos es nadie más que Arnold que le sonríe pícaramente y busca sus labios, asustada trata de soltarse del agarre del rubio pero este era muy fuerte , luchaba y luchaba hasta que lo logró , empieza a correr hacia donde se suponía que estaba la salida pero aunque corría no podía llegar a la salida, estaba aterrada porque sentía sus presencias detrás de ella, quería llorar trataba de evitarlo pero cuando tropezó y cayó fue la cereza del pastel , se dio la vuelta y ve como Phoebe y Gerald lloraban desconsoladamente, Arnold se estaba riendo al igual que la gente que estaban ahí, lo último que vio fue que las sombras y sus amigos se abalanzaban hacia ella. En ese momento se despertó sobresaltada y al ver que eran las 3:30 am se enojó por el sueño que tuvo.
Fin del sueño.
El recuerdo del sueño le provocó escalofríos y cuando vio la hora notó que ya era muy tarde lo que significaba tener que aguantar un Arnold de mal humor, ya podía imaginárselo rezongando todo el trayecto y reclamándole así que mejor solo se cepillo el cabello y salió corriendo de la casa sin desayunar en donde ve al chico recargado en la pared.
-Buenos días- saluda el rubio – vamos, ya es tarde
-Bu…buenos días-saluda desconcertada pues se esperaba una reacción distinta de su parte , la rubia se fue pensando en eso todo el camino de la casa a la escuela, estaba tan metida en sus pensamientos que no notó el momento en el que llegaron a la puerta hasta que su acompañante le dio un ligero golpe en el hombro.
-Oye, despierta atolondrada- le sonríe- vaya ahora si andas dormida jajajajaja, nos vemos en el receso- le revuelve el cabello y se va.
-Oye no hagas eso – responde enojada y entra a la escuela ¿qué materia le toca en la mañana? Matemáticas, que mala suerte esa es una de las clases que menos le gusta y peor aún la compartía con Gerald, aún no sabía cómo actuar en su presencia y no lo iba a descubrir si se quedaba parada en la entrada de la escuela, un vistazo al reloj y sale disparada al salón. Cuando llega aún no está el profesor en el salón, que suerte, echa un vistazo al asiento de su ahora amigo y nota que está vacío desilusionada entra al salón para después ir a su asiento.
30 minutos han transcurrido desde que se separó de ella y aún tenía el cosquilleo en su mano, ¿de dónde sacó la idea de despeinarla? Bueno solo es para la, obviamente piensa el rubio en su clase de Historia, clase que comparte con Phoebe y esta al ver que entró al salón se tensó en el acto pero este no le dedicó ni una mirada. Miradas furtivas era las que ella le dedicaba al chico y nota que él no le está prestando atención a la profesora ¿cómo debería actuar ahora, si no se podía acercar a Arnold? ¿Cómo le haría para hablar con Helga? Después de todo son amigas ¿no? Genial ahora tú también te estas distrayendo se regaña mentalmente la chica y presta más atención a su anciana profesora.
Gerald llegó 5 minutos después que el profesor y tuvo muchos problemas con este para que lo dejara pasar, por suerte lo logró, se dirige a su lugar habitual al notar a la rubia que estaba a su lado, le dedica una sonrisa y le pregunta si se ha perdido de algo a lo que su amiga responde que no con una hermosa sonrisa provocando que este desvíe la mirada, que complicado va a ser desde ahora el estar junto a ella mientras está con el rubio. Pero tú le dijiste que no iba a cambiar su amistad ahora te aguantas, no puedes hacerle esto se reprime el chico. Qué alivio, todo parece ir como antes, ahora podía relajarse hasta la hora del receso.
Pasan la jornada de la mañana y es hora del almuerzo y esto es un alivio para ella pues no comió nada en la mañana, la chica iba pensando en que iba a comer pero es interceptada por su profesor de piano.
-Hola, te estaba buscando.
-Ah, ¿sí? ¿Para qué?
-¿Cómo para qué? Pues para ensayar la melodía jajajajaja – empieza a reír
-¿Ahora?- dice la chica un poco molesta por no poder ir a comer algo, en verdad que tenía hambre- de acuerdo vamos, pero rapidito que no tengo tu tiempo
-Ya, ya no te molestes, odio que te pongas así
-Sí, si, como digas vamos que quiero terminar lo antes posible- odiaba que le interrumpieran en su hora de almuerzo, eso provocaba que se pusiera de mal humor y regresara a ser la misma persona que era a los 9 años.
¿En dónde se habrá metido esa chica? Era la pregunta que rondaba por la cabeza del rubio, en verdad que esa chica era un dolor de cabeza, claramente recuerda haberle dicho que se veían en el receso y ahora no aparecía en ningún lado, a lo lejos ve a Gerald perfecto le podía preguntar en donde se había metido.
-Hola, Gerald- saluda el rubio – ¿no has visto a Helga?
-Hola no, a lo mejor está con Curly ¿quieres buscarla ahí?
-Sí, es que mi mamá nos puso el almuerzo y me pidió que se lo diera , pero no la encuentro- le explica el rubio y se van a buscar al Helga al salón de música, cuando se iban acercando pudieron distinguir una bella melodía, las notas en el piano sonaban bellas y delicadas.
-Oh, pero si es la melodía nueva- dice Gerald- oye si quieres yo le doy el almuerzo porque si descubre que la escuchaste se va a molestar mucho contigo.
-Amm, no, no hace falta mejor al rato se lo llevo- y decide irse hasta que escucha un golpe sordo acompañado de un grito que hizo que se detuviera y fuera corriendo al salón en donde antes se escuchaba el piano. Al entra ve a la chica en el piso y a su profesor tratando de cargarla, se acerca corriendo a ella y con agilidad la toma en brazos, sale corriendo hacia la enfermería que no estaba lejos de donde se encontraban con Gerald y Curly detrás de él, la enfermera espantada le pide al rubio que la deposite en la cama que había en la pequeña habitación.
-¿Qué ocurrió?- pregunta espantada mientras le toma el pulso y la temperatura a la chica.
-Se desmayó mientras ensayaba en el piano- explica Curly
-¿Saben si estaba enferma?, o ¿se sentía mal desde antes? ¿Ha comido algo?
-Pues salimos tarde de casa así que, no desayunó y yo traía su almuerzo estaba a punto de llevárselo pero no la encontraba hasta que la haya en el salón de música, además de que no ha dormido bien.
-¿son hermanos?- pregunta la enfermera
-ammm, pues… no.
-Está bien no tienes que explicarme, se pueden retirar, en cuanto despierte le haré comer algo y podrá regresar a sus clases.-se dirige a su escritorio para hacerles un justificante por su retraso- tomen, pueden retirarse.
Las clases se les hicieron eternas para ambos chicos, no podían evitar preocuparse por la hermosa rubia así que el timbre que indicaba la salida fue música para sus oídos y salieron corriendo en busca de la chica que los esperaba en la entrada de la escuela.
-Hola, chicos- saluda débilmente
-Atolondrada, me tenías pero… quiero decir-carraspea un poco –deberías comer antes de venir a la escuela.
-Sí , ya sé, no molestes-replica la rubia- mejor vámonos a casa estoy muy cansada, ah Gerald antes de que se me olvide Phoebe me pidió que te dijera que hoy fueras a su casa para empezar con sus tutorías como a las 6:30 pm
-Ah claro, gracias, bueno me voy descansa y come algo.
-Sí, adiós-se despide del moreno un poco cabizbaja y vuelve la cabeza al rubio que estaba muy serio-¿nos vamos?
-Claro, vámonos que ya es tarde y mi madre ha de estar preocupada-dice el rubio aún serio-¿por qué Gerald iba ir a casa de Phoebe?
-ah es que le va a ayudar en las matemáticas para que él se pueda ir a Inglaterra ¿recuerdas?
-Ah es por eso –dice aliviado
-Pues si ¿qué creías? Jajajajaja, tranquilo no creo que pase nada entre esos dos-dice la chica riendo.
Cuando llegan a casa del rubio Stella estaba muy preocupada por Helga pues Arnold le había dicho que había sufrido un pequeño desmayo por no haber comido. Así que inmediatamente la llevó al comedor para que comiera, después de la comida Arnold se fue a su habitación para hacer la tarea y no pudo evitar recordar a Helga en el piso y en el cosquilleo que sintió en su estómago cuando la tomó en brazos y el hermoso perfume que desprendía su cabello.
-Oh, Helga estaba muy preocupada por ti, no vuelvas a salir sin desayunar de la casa –le dice Stella muy preocupada- Ah mañana en la tarde iremos a ver los estilos de las invitaciones para su boda.
-Ah, claro señora- dice un poco incómodo- ¿me puedo retirar? Aún sigo cansada
-sí, Helga tranquila, te llamaré para la cena.
-Gracias- se despide y se retira a su habitación, así que mañana irán a ver las invitaciones pero ella aún no sabía cuándo se van a casar, se recostó en la cama y se quedó dormida.
Nota de autora:Hola! perdonen la tardanza jejejejeje, la verdad es que no tenía el capítulo y para serles sincera este fue al ahi se va pero no quería dejarlas sin capítulo y muchas me dirán " nos hubieras dejado sin capítulo" jajajajaja pero yo no quería faltarles sin capítulo , disculpen si es muy flojo pero me falta la inspiración, creo que no me quiere xD.
Bueno , gracias por sus reviews , saben que me ayudan muchisimo además de que me alegra leerlos.
Espero y estén bien, les mando mushos saluditos , bebés y un abrazote de perro ojón y panzón :3
Nos leemos pronto.
