The Conspirancy

Capitulo 13: Lawrence DuBois

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Aún parecía de noche cuando Lederman entró al salón de transformaciones. Sus párpados parecían rocas oprimiendo sus ojos. A pesar de haberse dado un baño minutos antes, aún sentía ese sueño endemoniado en todo el cuerpo.

Recorrió el salón con la mirada, buscando algún rastro de Dumbledore o de alguna otra persona, pero solo él se encontraba ahí. Los salones eran tan silenciosos y pacíficos, casi irreconocibles a su aspecto común. El sonido de la puerta mató el silencio, al volverse Lederman se encontró con Dumbledore, quien lucía una túnica muy elegante.

-Buenos días profesor Lederman-saludo gentilmente.

-Buenos días profesor Dumbledore.

-La razón por la que lo he citado tan temprano es por que el señor Lawrence DuBois llegará pronto, la C.I.N.M como sabe, empezará en un par de días.

-Lo sé señor¿Cuál será mi misión?

-Usted estará a cargo del señor DuBois, tendrá que estar el mayor tiempo con él, custodiándolo.

A Ethan no le agradó mucho la idea, no tenía la menor intención de pasarse de guardaespaldas de DuBois ni mucho menos, tenía cosas mejores que hacer. Aún así, Lederman asintió sin quejarse.

-Está bien, profesor. ¿A que hora llega DuBois?

-Dentro de una hora, tendrá que estar en recibiéndolo en la entrada de Hogwarts. Por favor profesor, esto es muy importante, mucho del éxito de la C.I.N.M. depende de que DuBois este cómodo y pueda hacer su trabajo.

Dumbledore lo miró por encima de sus anteojos en forma de media luna, Lederman asintió de nuevo y se dio media vuelta.

-Asi lo haré.

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Ron cargaba una pequeña maleta que tenía algo de ropa para Harry y una que otra de sus pertenencias. Harry caminaba al lado suyo, sin embargo no había dicho más que monosílabos. Para sorpresa del pelirrojo, las heridas en el rostro de su amigo casi habían desaparecido, solo quedaba un par de la mejilla, otra que cruzaba el párpado de su ojo izquierdo y la imborrable cicatriz en forma de rayo de su frente.

-El dormitorio sigue igual, ayer me encargué de arreglar tus cosas- le dijo Ron alegre- y espero esté todo bien.

-Gracias, te lo agradezco.

Harry lo miró y le hizo un gesto con la boca, Ron sonrió dudoso ante aquella mueca. Después de cruzar el retrato de la dama gorda, Ron y Harry encontraron la sala común medio vacía.

-Esto no ha cambiado mucho-dijo Ron.

-Veo que no… Espera un momento -pidió Harry.

Sorpresivamente, Harry comenzó a recorrer minuciosamente la sala común, como si tratara de reconocer cada una de sus partes, para no olvidarlas nunca. Sus manos tocaban la tapicería con una sorprendente suavidad, observando la decoración roja y dorada que tenía la sala. El pelirrojo pudo notar la inevitable sorpresa en los pocos alumnos de la sala, sin embargo, ninguno se había atrevido a acercársele siquiera, solo lo miraban entre la curiosidad y la admiración.

Pero a Harry no parecía importarle, justo ahora examinaba los sofás junto a la chimenea, con la mirada más que maravillada. De pronto, Hermione bajó del dormitorio de chicas, lucía una camisa rosa oscuro y un pantalón de mezclilla. Miró a Harry, estaba asustada y anonadada a la vez. Harry la observó casi inexpresivo y se puso de pie frente a ella.

-¿Cómo estás?-pregunto sin emoción.

-Bien, Harry…

La castaña y el ojiverde se miraron durante unos segundos. Ron pudo notar una tensión incómoda por parte de Hermione, mientras que Harry parecía una estatua inmutable. Pasaron algunos segundos, cuando casi impulsivamente Hermione caminó junto a Harry y se aferró a su brazo, como si jamás quisiera soltarlo.

-Yo te acompañaré arriba- le dijo sin mirarle.

- Está bien.

Hermione miró a Ron, y este se acercó a ellos.

-Vamos los tres, entonces- les dijo sonriente.

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Cualquiera que hubiera conocido a Lederman antes, le encontraría casi irreconocible en ese momento. Jamás se le vio tan elegante; portaba un pantalón de vestir negro, junto con una camisa blanca de botones, una corbata negra colgaba de su cuello. Los zapatos estaban tan lustrados como podían, brillaban con cada movimiento que el hacia. Llevaba una gabardina negra simple, solo con un par de bolsillos a la altura de la cintura y para finalizar el atuendo, su pelo negro estaba peinado hacía atrás y se había rasurado la barba que cubría el contorno de su cara.

-Muy bien, profesor Lederman – lo felicitó Dumbledore-. Excelente.

Lederman no le sonrió muy contento, se sentía incómodo con el atuendo y por supuesto no estaba nada de acuerdo con haberse rasurado. Pero en fin, ahí estaba él, tenía que cumplir de cualquier forma y ya mañana arreglaría lo de la barba.

-Llegará de un momento a otro- dijo Dumbledore-, lo más probable es que quiera reconocer el castillo primero, así que deberá llevarlo a que lo recorra, después lo escoltará a su habitación y se reunirá conmigo para darme el informe¿está bien?

-Sí, profesor.

La gran y majestuosa entrada de Hogwarts estaba vacía, se había pedido a los alumnos que evitaran pasarse por ahí. De pronto Lederman miró la puerta abrirse, el gigante Hagrid irrumpió en la sala, seguido por McGonagall. Los dos lucían tan formales como Lederman, o al menos eso pretendía Hagrid, que traía un espantoso traje de peluche grisáceo.

-Ya está aquí, Dumbledore- le informó McGonagall.

Dos hombres entraron justo después de que McGonagall hablara, vestían de un verde oscuro, casi negro. El que entró siguiendo a los hombres era Lawrence DuBois, según pensaba Lederman.

-¡Lawrence!-saludó animado Dumbledore-¡Cuánto tiempo!

DuBois sonrió ampliamente. Su cabello era de un castaño claro, casi rubio, vestía una especie de túnica roja, con bordados en negro azabache en las mangas y el cuello. Todo era sujetado por un cinturón negro brillante. Una capa gris le cubría la espalda.

-Tanto tiempo sin vernos, Dumbledore – le dijo DuBois, estirando los brazos para abrazarlo- , gracias por mantener discreta mi bienvenida.

Albus Dumbledore le sonrió ampliamente y le palmeó la espalda.

-Quiero presentarte a Ethan Lederman – le dijo Dumbledore, quien se volvió hacía el aludido-, nuestro profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras.

Por un momento DuBois pareció confundido, pero inmediatamente cambió su expresión por una más amable, y saludó a Lederman con la mano. Ethan no pudo evitar sentirse incómodo ante aquella expresión, que parecía no estar dando crédito a lo dicho por Dumbledore.

-Un placer, señor Lederman –pronunció despacio-. ¿De los Lederman de Escocia¿Los grandes cuidadores de criaturas?

-Así es, señor.

-Ah –hizo una pausa-, desde la trágica muerte de David Lederman y toda su familia no había tenido noticias de ustedes, de hecho creí que no quedaba ninguno…

Lederman se sintió atacado, DuBois podía llegar a ser algo inquisitivo con su tono.

-Pues, de alguna forma- dijo rápidamente- no queda ningún Lederman legítimo, David Lederman era mi abuelo, pero mi padre nació de una relación fuera del matrimonio.

DuBois le miró arrugando la nariz, no se esperaba la respuesta.

-¿Cómo se llama tu padre?

-Marco Lederman, señor.

El hombre hizo un rápido movimiento con los ojos, pero repuso aquel gesto con una sonrisa.

-Disculpa si sueno algo inquisitivo hijo, pero tantos años trabajando como auror me han hecho ser desconfiado –le guiñó un ojo- , no conozco a tu padre, pero hazle llegar mis saludos por el respeto que le tuve a tu abuelo.

-Así lo haré, señor.

Dumbledore, que había permanecido callado durante la conversación, trató de romper la tensión.

-El señor Lederman estará a cargo de tí durante tu estancia, el será una especie de "guía".

-Albus, sabes que traigo quien lo haga- miro al par de hombres de verde- , no lo considero necesario.

-Es mejor-repuso Dumbledore-, que alguien familiarizado con el castillo te guíe. Por favor, Lawrence.

Meditó un momento, miró a Lederman fijamente y se volvió con el director.

-Está bien.

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-¿Qué te parece si vamos al campo de Quidditch - le preguntó Ron- , como en los viejos tiempos?

- Prefiero descansar y comer algo -contestó Harry.

Harry, Ron y Hermione caminaban por los pasillos de Hogwarts, varias personas se les acercaban para saludar a Harry, quien parecía importarle un cacahuate lo que le decían. Hermione y Ron no podía quitarse de la cabeza la preocupación, pero comprendían que todo era cuestión de tiempo para que Harry volviera a ser el mismo.

Era gratificante volver a ver al trío junto, pero aun había un vacío que no se podía llenar.

Se encontraron los tres frente a la entrada del Gran Comedor, Harry se paró en seco y miró fijamente a la izquierda, como si hubiera sido obra de un mero impulso. Ron y Hermione se volvieron también, y para su sorpresa, cuatro hombres de dirigían hacía ellos.

-¡Harry Potter!-dijo maravillado Lawrence DuBois.

Cuando los cuatro se acercaron más, Hermione y Ron reconocieron a Ethan Lederman, que iba justo detrás de DuBois, seguido por otros dos hombres más. Hermione notó que Lederman lucía muy galante, jamás se imagino verlo así, aunque parecía más serio que de costumbre.

-Señor Potter, soy Lawrence DuBois del departamento de Seguridad Internacional- agitó la mano de Harry-, estamos más que contentos de tenerlo de vuelta, y le protegeremos pase lo que pase.

Para sorpresa de los presentes, Harry le sonrió levemente. Después miró intensamente a Lederman, que no ocultaba cierto brillo extraño en la mirada. Se miraron unos segundos, y luego Hermione rompió el silencio.

-Profesor Lederman¿Nos dará clases hoy?

- No -contestó tajante-. McGonagall me suplirá, pórtense bien por favor-miró significativamente a Hermione.

DuBois tomó a Harry de la muñeca y se lo llevó aparte. Hablando animada, pero discretamente con él. Lederman Hermione y Ron los miraron interesados.

Cuando de pronto, Lederman se tambaleó tomando el hombro de Hermione.

-¡¿Está bien, profesor?!-preguntó preocupada.

Ron tomó a Lederman por el brazo derecho, pues el izquierdo lo tenía sobre su ojo de color azul. Ethan sentía un zumbido potente en los oídos, un punzante dolor su ojo y parte de su cabeza. Sentía que se desvanecía, pero Ron y Hermione lo sujetaron fuertemente.

-¡Profesor!-dijo alarmado el pelirrojo.

DuBois dio zancadas para acercarse a Lederman, y rápidamente le introdujo una especie de dulce en la boca. Ethan pareció volver en sí, bajo su mano izquierda lentamente, para encontrarse con algo terrible.

-Es mejor terminar por hoy Lederman¿Ha desayunado? –dijo DuBois.

-No- contestó serio.

-¿Ethan, está bien?-preguntó Hermione.

Lederman giró casi toda su cabeza para verla, la miro fijamente a los ojos y asintió con la cabeza.

-Debe ser que no he desayunado, llevaré al señor DuBois a su habitación.

Diciendo esto, Lederman caminó tambaleante dejando atrás a todos, miró a Harry que también le miraba. No le hizo caso y siguió derecho.

-Nos vemos después- se despidió DuBois-, cuídense mucho.

También miró a Harry, con una sonrisa que el ojiverde le devolvió. El par de hombres que venían con el lo siguieron, dejando atrás al trío.

-Ethan… -murmuró Hermione.

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-Descanse ya, Lederman-le dijo DuBois, frente a la puerta de su habitación- No se meta en más problemas… Lederman…

Aún confundido, y sintiendo más que nada ganas de largarse de ahí, Lederman pudo sentir ese tono despectivo que usaba DuBois al nombrarlo.

-Tengo años trabajando en el Ministerio, Lederman –continuó el hombre-, no soy tan fácil de engañar como cree, que quede claro que no me fío de usted, todo esto lo hago por Dumbledore y la C.I.N.M..

-No es necesario que me lo repita-contestó airado Lederman-, ya me he dado cuenta. Pero estoy aquí para ayudarle y cumplir mi trabajo, por lo menos cada quien cumpla con lo suyo, que después de esto dudo que nos volvamos a ver.

DuBois sonrió con malicia.

-Claro que no nos volveremos a ver… Lederman.

Lo miró de arriba abajo y se metió en su cuarto. Lederman apretó los puños y se volvió inquieto. Con prisa evidente comenzó a correr tan rápido como pudo, no podía creer lo que le estaba pasando, tenía que avisar cuanto antes de su incidente. Chocó en el camino con algunas cosas que se encontraban en los pasillos, su brazo izquierdo sufría terriblemente con cada impacto. Al doblar la esquina salió disparado al chocar con algo.

Draco Malfoy lo miró con asco.

-¡¿Está ciego, Lederman?! -gritó molesto.

Aún en el piso, Lederman se llevó su mano al ojo izquierdo, que había comenzado a sangrar. Sin contestar al rubio, se paró en seco y siguió corriendo hacia su despacho, ignorando los gritos de Malfoy que le pedían que se detuviera. Minutos después, entró despavorido al despacho y accionó una pluma mágica con su varita, la cual se elevó en el aire lista para escribir.

-Tres problemas -le dijo a la pluma, que redacto rápidamente-. Primero, no pienso aceptar todo lo que me has dado.

Hizo una pausa y tomó una poción plateada de la mesilla contigua, bebiéndola desesperadamente.

-Segundo, Lawrence DuBois ha llegado y sospecha terriblemente de mí y de ti- respiró profundamente y se toco el ojo izquierdo- .Tercero, he quedado ciego de mi ojo izquierdo. Atentamente, Ethan Lederman.

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El pasado domingo 22 de Julio del 2007, este humilde fan fic "The Conspirancy" ha cumplido un año desde su publicación, y quiero más que nada, dar una agradecimiento a todas y cada una de las personas que han leído este fan fic, y han soportado a esta dizque escritora :P durante todo un año…

Para ustedes… que han estado aquí, lo mejor de mis deseos

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¡Hola!

¿Qué les parece, ahora más rápido que de costumbre la actualización.

Y tengo la mente tan cargada y saturada que tenía que escribir desesperadamente esto. Han llegado dos nuevas ideas para dos nuevos fics… y no me han dejado en paz. Pero claro primero esta este;D. Además que me la eh pasado pensando tanto en este, y de pronto no se como rayos llega inspiración y comienzo a escribir… Pero en verdad que tengo la cabeza llena de tantas cosas… Dios…

Persona interesante ese DuBois… Parece que llego el talón de Aquiles de Lederman, que para variar le pasa lo de su ojo… Harry parece ceder… las cosas cambian.

-Sobre Deathly Hallows y La Orden del Fénix- NO CONTIENE SPOILERS

La película cumplió.

El libro, pues me gusto y nada más, tengo la sensación de que le falto algo, pero no quiero decir con eso que es malo. Solo que algo le falto un toque de la pluma mágica de JKR. Pero en verdad que es un libro que cumple, ah unos le ha parecido excelente, a mi me parece muy bien, solo algo faltó.

Pero la verdad gracias a JKR por todo este tiempo, por todo lo que nos dio y nos enseño con esta maravillosa saga. Y más que nada,¡¡ gracias por Harry Potter JKR!!

¡¡¡Gracias JKR por todo este tiempo!!!

Quien quiera el libro en ingles completo, mándeme un mensaje, un correo o agrégueme a su msn, con gusto se lo mando.

Un merecido abrazo

SilverWomen