etto... perdonen la tardanza! je.. es que.. bue.. para que excusarse? :( no me pegen!! jaja.. bue bue.. como sea.. lean y despues les dire un par de cosas..
Cáp. 13: Enamorados…
Trago con dificultad, mientras que pensaba que hacer, que decirle a Inuyasha quien estaba sentado en la cama sin decir nada… aspiro con fuerza y dio un paso hacia el, dudosa. Podía ir y hablarle, ¿de que? Aun no sabia, ni siquiera se le ocurría algo, o, podía decirle que a ella también le gustaba y… bueno, eso dependía de lo que el decía… aah… ¿Por qué demonios tenia que ser todo tan difícil?
Suspiro profundamente. En realidad, no tenia palabras para ese momento, solamente ordenes en su mente en las cuales todas eran besarlo, de una u otra manera. Su corazón palpitaba con tal fuerza que parecía querer salirse de su pecho… tomo aire y lo miro decidida a besarlo. El, como sospechando de sus intenciones la miro, sus ojos dorados tenían esa chispa extraña, pero hermosa. Sonrió de medio lado, pasando su lengua por sus labios.
Inuyasha al parecer había entendido y se incorporo, sin despegar su mirada de la suya. Sintió que el iba a decirle algo, pero no le dio tiempo, ya que, acorto la distancia y lo beso con pasión, el al instante llevo sus manos al cuello de ella, donde comenzó un juego de caricias…
O.o
-Ese Sesshumaru es un idiota –replico Sango con un suspiro cansado, mientras caminaba junto con Miroku hacia la fiesta, a pesar de la pelea, la fiesta aun continuaba y mas animada que nunca.
-Es verdad –coincidió Miroku, observando las cabañas, en algunas salían cierto sonido que su mente había interpretado perfectamente. Sonrió de medio lado al ver la cabaña de el e Inuyasha con la luz prendida. Podía aprovechar la situación… -Sango –la paro, tomándola de la mano, ella lo miro asombrada, luego dirigió su mirada a sus manos unidas.
-¿Qué quieres? –le pregunto bruscamente, tratando de soltarse de su agarre, pero era inútil –Miroku, este no es el momento de… -iba a reprocharle, pero el la cayo, poniendo un dedo sobre sus labios.
-Sango te amo –se acerco a ella, para poner ambas manos sobre su cintura, ella desencajo la mandíbula de sorpresa –Te amo, te amo –repitió, acercándose a sus labios, mientras entrecerraba sus ojos. Sango no hacia movimiento alguno –Te amo –rozo sus labios, sintiendo su aliento adentrarse en su boca –Te amo –susurro, besándola con extrema lentitud y suavidad.
-Miroku –murmuro contra sus labios, el mordió suavemente su labio inferior –Yo también…te amo –y cerro sus ojos, envolviendo con sus brazos el cuello de el, para comenzar a corresponderle aquel beso.
O.o
Se miro al espejo, mientras se tocaba el labio inferior, haciendo una mueca de molestia. ¿Cómo demonios había acabado así? El perdiendo… debió de ser todo un maldito sueño, el no podía estar así… con el labio roto, su ojo derecho hinchado y con un dolor tremendo de estomago. Nunca pensó que su hermanito menor pudiera haber cambiado tanto. Suspiro, abriendo el agua de la ducha.
-Kagome…
No podía evitar recordarla, era hermosa pero… suspiro nuevamente, estaba lejos de su alcance… además se notaba que esa muchachita ni siquiera un poco de interés le tenia. Se desabrocho la camisa, quitándosela. Estaba completamente sucia.
Dos suaves golpes en la puerta, hicieron que aun conservara los pantalones, hizo una mueca de fastidio y fue a abrirla.
-¿Quién demonios molesta ahora? –cuestiono, abriendo la puerta. Encontrándose con Sarah, la nerd de la escuela. Frunció el ceño. La había visto el primer día que entro al instituto, cruzaba por los pasillos y casi le dio un paro cardiaco cuando la vio, por un momento pensó que era hija del cuco mismo, o peor aun, pensó que esa niña estaba endemoniada, cualquiera fuera la situación, nunca había tenido tanto miedo como ese primer día… por suerte vio a Kagome y el miedo dio paso al…
-H-ho-hola… -saludo tímidamente, con un sonrojo ocupando todo su rostro. La examino antes de saludarla. Traía el cabello suelto, una musculosa de tiras con escote, bastante lindo… y una pollera negra que resaltaba sus piernas blancas. Vaya… no estaba tan mal… al parecer no era hija de sangre del cuco, era todo una princesa… lastima que estaba un poco demacrada, pero bueno… o era buen cuerpo y cara fea o cara linda y cuerpo pasable. Todo no se podía tener en este mundo. Aunque Kagome…
-Hola linda –dijo con una sonrisa. Sarah se sonrojo aun mas y apretó sus brazos contra su costado, haciendo que Sesshumaru tuviera mejor vista a sus senos -¿Qué haces por acá? –le pregunto en forma picara, ella sonrió de medio lado, aun con su sonrojo.
-Yo..
-¿Te perdiste? –le pregunto rápidamente, perdiendo la paciencia, pero sin demostrárselo. Si esperaba a que ella contestara le iba a salir una cana blanca.
-No, yo…
-¿Quieres pasar un rato? –le cuestiono, dándole lugar a que pase. Ella vacilo unos momentos –Pensaba en darme un baño, pero un poco de ayuda no viene mal…
Sesshumaru pensó que Sarah estaba por desmayarse. La vio temblar levemente y eso le causo satisfacción, muchas mujeres habían temblado por el y debajo de el… pero nunca pensó que verla a esa nerd temblar y sonrojarse le causara tantas ganas de tirarla a la cama y apoderarse de ella. Estaba siendo un desconsiderado, ¿pero que mas da? Era un hombre, y si te aparece algo así golpeando tu puerta… no puedes simplemente desecharla, ahí que aprovechar la situación.
Agrando su sonrisa y la tomo de la cintura, haciéndola que diera pasos torpes hacia dentro de la cabaña. Su bronca estaba comenzando a desaparecer… por lo menos iba a tener algo de acción esa noche…
O.o
Sintió la fría pared en su espalda, mientras que el con desesperación le quitaba el top que traía. La besaba, como si fuera que trataba de devorarla. Sus manos masculinas recorrían todo el cuerpo de ella, tocándola sin límites, saciando su sed… la escuchaba gemir en su oído, mientras que notaba apenas como su cabello negro se pegaba a su rostro sudado…
-Kikio –susurro contra su oído, elevándola un poco, su rodilla choco contra el inodoro, causando una risita de ambos.
-Bankotsu… -rió por lo bajo, el la beso nuevamente, haciendo un movimiento medio raro para lograr quitarse los bóxer. Que locura, ¡Kikio y Bankotsu haciendo el amor en un baño!
O.o
Golpeo la puerta del baño con brutalidad. Hacia diez minutos que estaba parado ahí afuera esperando que salieran del baño, ya no aguantaba más, necesitaba hacer pi pi. Miro detrás de el, había una gran cola esperando hacer lo mismo que el, o eso imaginaba. Rolo los ojos molesto, golpeando nuevamente la puerta, esta vez con insistencia. Habiendo tantos lugares buenos para tener sexo, no… tenían que encerrarse allí. Comenzó a mirar todo el lugar, buscando algún lugar donde podría largar todo el pi pi…
-Una maceta –murmuro con una sonrisa. Comenzó a desabrocharse el cinto, mientras caminaba hacia la linda planta de plástico. Era tres de la mañana y ya todos estaban ebrios, teniendo sexo en cualquier lugar con puerta o hasta en algún lugar cómodo, algunos estaban en la arena, en el agua… y dos desgraciados en el baño.
-¡Kouga! –le toco alguien el hombro. Estaba apunto de hacer pi pi hasta que lo interrumpieron, guardo a su amigo rápidamente y se giro, encontrándose con Ayame, wow… estaba hermosa esa noche o era por que estaba ebrio. No sabia, pero sus ojos verdes lo estaban matando por dentro.
-¡Ayame! –exclamo el, mirándola de arriba abajo. Y entonces, sin decir ni una palabra, mejor dicho, sin que ella le diera tiempo a el de decirle algo lindo, de halagarla. Ayame lo acorralo contra la pared con brutalidad, besándolo con pasión. El quedo con sus ojos abiertos como platos, ¿Qué había… ¡baa al demonio! La tomo de la cintura y comenzó a corresponderle el beso, por lo menos… no pasaría solo esa noche.
¡Viva la fiesta en la playa! –pensó con entusiasmo Kouga.
O.o
Comenzaba a amanecer, y solo algunos aun se encontraban bailando ebrios, y otros estaban tirados en la arena, riéndose como locos. Esa fiesta había sido más que genial, fue la mejor fiesta del año, habían tomado hasta el cansancio, tuvieron sexo con gente que al otro día no recordarían. William, que ``supuestamente´´ estaba enamorado de Sango, termino en el mar desnudo, junto a Renkotsu, hermano de Bankotsu.
Toda la noche juntos, estuvieron. Al parecer, William, resulto ser un gay más.
A Sango mucho no le importo esa noticia, después de todo, andaba con William para vengarse de Miroku, pero ahora eso ya no importaba, por que había perdonado a Miroku. Y eso había quedado todo en el pasado… aunque, cuando se entero que William era gay, casi vomito todo su desayuno.
N.A: y claro, anda ver que se metió en la boca, ¿No? Jaja... ya perdón, sigan leyendo. ^^Sesshumaru y Sarah luego de una noche llena de pasión, todo había sido muy raro, por que a pesar de que ella era una inocente y fea nerd, había terminado ser una hermosa princesa que había echo desear a Sesshumaru que esa noche no terminara jamás. Fue una noche muy agotadora, por lo que Sarah había echo lo que ninguna chica había podido hacer con Sesshumaru, dejarlo con muchas ganas de repetir esa noche.
Al final, salieron de la cabaña abrazados y muy cariñosos, dejando mudos a casi todos los que se encontraban saliendo de sus propias cabañas. Y es que, en realidad era muy extraño eso.
Ayame y Kouga, un amor que nunca iba a renacer si no fuera por esa fiesta y por el alcohol que corría en su organismos en ese momento. Creo que media escuela los había visto haciendo el amor aun lado de una maceta, algunos hasta lo habían grabado en sus celulares, cuando se dieron cuenta de ello, ya había sido tarde. El video corrió por todo el instituto y ahora, el chico informático y la chica desconocida, eran populares.
Kikio y Bankotsu, bueno… fue un poco raro eso. Aunque viniendo de Kikio, nada era raro. Bankotsu estaba en el baño, cuando de pronto entra la alcohólica de Kikio, quien sin dudar, ni decir nada, acorralo a Bankotsu, quien ni siquiera se opuso. Después de todo, no resulto ser un gay mas… y ahora, cada vez que se encontraban en algún lugar oscuro, y solitario, terminan teniendo sexo.
Nadie iba a olvidar aquella fiesta y ahora todos estaban comenzando a desear que el año pasara pronto y volvieran a ir a la playa, para otra noche inolvidable.
Abrazo a su novia por los hombros, mientras observaba a sus amigos reír en el almuerzo. Ahora todos eran amigos, esa fiesta había echo que mas de uno se le aclararan la mente y supieran que era lo que en verdad querían. A Kagome ya no le molestaba mas Kikio, ni siquiera pensaba en hacerle bromas. Eran best friends como Kikio suele decirle cuando están con Sango.
A Kouga le empezó a agradar Inuyasha, e a Inuyasha le comenzó a agradar Bankotsu, el supuesto gay que lo acoso mas de una vez, ahora al único que no quería ver era a William, ese había comenzado a escribirle cartitas con corazones, haciendo que mas de una vez Inuyasha amenazara a William con pegarle. Pero siempre ahí estaba Kagome para detenerlo.
-Ese gay de mierda… -mascullo apretando sus puños. Kagome lo abrazo –No deberían dejar entrar a este instituto a hombres con el coso en la boca…
-Ya Inuyasha –lo tranquilizo, dándole un beso en la mejilla.
-¡Pero me acosa! –exclamo, haciéndose la victima.
-No le hagas caso –le sonrió. El suspiro, sonriendo.
-¿Sabias que te amo mucho…? -le susurro, acercándose a su rostro.
-Uhm… No me lo has dicho –le dijo divertida. El la abrazo.
- Te amo, Kag… -le dijo tiernamente, mientras la besaba.
¡Fin!
bue.. creo que fue algo sorpresivo el final, verdad? gomen! pero es que debia terminar esta historia por que aun tengo un par mas que no estan terminadas y quiero darles fin de a una! aunque bueno, tan mal no estuvo el final no? je.. ;( jaja.. en fin! ehm..
ya les tarere otra historia tierna.. jeje.. buieno como siempre, grax x sus comentarios..
click en GO y deja un revienw? (como se escriba) xdddd
