Disclaimmer: South Park no me pertenece.
(Capítulo XIII)
-Hey, amigo, al fin te encontramos-Saludó Marsh, acompañado de Stotch, acercándose a mí, ya habitual, escondite, donde reposaba mi espalda contra la vieja pared y pisaba la colilla del cigarro que acababa de terminar.
-Hey…-Correspondí desinteresado- ¿Qué sucede?
-Kenny y Kyle nos pidieron que te buscáramos-Respondió el pelinegro.
-Llevas varias horas desaparecido y los chicos te ne-necesitan-Agregó el más bajo, frotando sus nudillos. Al instante alcé mi ceja derecha como interrogante.
-No lo sé, creo que debes ir a la oficina del consejero en…-Comprendió Stan, deteniéndose para observar la hora en su celular- treinta minutos-Completó- Por cierto, si tienes una de estas mierdas es para que la utilices-Agregó molesto enseñándome su teléfono, en referencia al mío.
-No eres mi novia, Stan-Bromee secamente antes de sacar de mi bolsillo una cajetilla de cigarrillos, acto que alertó en seguida al rubio menor.
-¿Q-Que haces? Te pueden descubrir y…-Formuló Stotch asustado, desviando su mirada de un sitio a otro.
-No lo harán y, si es así, me importa una mierda-Contesté procediendo a encenderlo.
-No te preocupes, Butters, mejor ve a decirle a Kenny que ya lo encontramos-Tranquilizó Stan, dándole una pequeña palmada en el hombro al aludido.
-Salchichas, está bien-Aceptó antes de retirarse del pequeño callejón. Enseguida, el pelinegro reposó su espalda contra la pared contraria, alcé la cajetilla frente a él y cogió inseguro uno de mis cigarrillos.
-A Kyle no le gusta que haga esto-Comentó observando el pequeño objeto.
-No seas marica y fúmatelo de una vez- Indiqué, ante lo cual el aludido terminó por acceder.
-Hey, merde- Llamó una conocida voz desde el acceso de nuestro escondite. Al instante, noté como el cuerpo de mi acompañante se tensaba, al igual que el mío, no obstante, me limité a dirigirle la seña familiar al recién llegado.
-¿Qué mierda quieres?-Cuestioné secamente.
-Vengo a dejarte las cosas claras-Notificó acercándose de forma amenazante hacía nosotros.
-No van a pelear otra vez, Topo-Interrumpió el pelinegro.
-Tsk, la única razón por la que sigues intacto es porque Tweek me lo pidió-Aclaró posándose, finalmente, frente a mí, haciendo a un lado a Marsh- Pero créeme que, si es necesario, no dudaré en hacerlo otra vez y mucho peor.
-Como si pudieras.-Reté fiel a mi naturaleza altanera, dándole una nueva calada a mi cigarrillo, restándole importancia a sus amenazas.
-Craig…-Me nombró el de ojos azules, en claro tono de advertencia. Quería hacerme ceder.
-Escúchame bien, Tucker, porque no volveré a repetirlo-Anunció tomándome bruscamente, con ambas manos, desde el cuello de mi camisa- Me importa una real mierda si tu vida dependiera de pasar tiempo con Tweek, pero si aprovechas cualquier momento de esas obligaciones, me olvidaré de todo y me encargaré de que te arrepientas de haber pisado este jodido instituto-Terminó de decir, antes de estamparme bruscamente contra la pared, sin desligar, en ningún instante, nuestro ácido juego de miradas.
-Ni siquiera sé de qué me estás hablando-Respondí, expresando en mi voz toda la tensión y desprecio que el francés me generaba. Contenerme no estaba siendo fácil.
-Solo recuérdalo, merde-Exigió con un leve acercamiento a mi rostro.
-No me jodas-Expresé obligándolo a terminar el agarre, con un brusco movimiento.
-Como si pudieras hacer algo al respecto-Soltó, luciendo en su rostro una sonrisa ladina cargada de arrogancia, a la vez que me arrebataba mi cigarrillo, le daba una calada al mismo para luego arrojarlo al piso.
-¿Crees que…-Intenté formular dando un paso hacía el castaño.
-Ya terminen con esto-Interrumpió bruscamente el pelinegro, tomando mi hombro.
-À tout à l'heure,connard- Expresó soberbio el de ojos marrón, retomando la distancia inicial para luego alejarse del sitio.
-¿A qué viene eso? Últimamente no ha sucedido nada-Cuestionó Marsh claramente confundido.
-Ni puta idea-Contesté irritado-Solo quiero partirle la cara-Dije antes de comenzar a seguir los pasos del castaño, no obstante, el pelinegro me detuvo una vez más, sujetando fuertemente mi brazo derecho.
-No otra vez, Craig, lo sabes, además, eso no te hará mejor que él, no te rebajes-Razonó.
-Hijo de puta-Mascullé apretando fuertemente mi mandíbula. Si tan solo pudiera hacerlo desaparecer.
-Además, tienes que ir donde el consejero-Recordó intentando distraerme, a la vez que terminaba el contacto.
-Que gran panorama-Contesté sarcástico, rodando los ojos.
-Vamos, una visita más, una visita menos-Animó dándome un leve empujoncito, alentándome a caminar.
-Que se jodan…-Maldije resignado, dando pesados y lentos pasos hacía mi aburrido destino, cruzando una que otra palabra con mi acompañante durante el trayecto, el cual solo intentaba hacerme olvidar el mal rato recién pasado.
-Iré a jugar videojuegos, nos vemos al rato-Notificó Marsh, una vez afuera de la oficina del consejero- Y…dile a Kyle que no se olvide de lo de hoy-Agregó acompañado de un leve rubor y tímida expresión en su rostro.
-Ya te pusiste marica-Comenté ante su cambio de actitud, mientas posaba mi mano sobre la perrilla de la puerta, visualizando la nerviosa risa del pelinegro, antes de adentrarme al cuarto.
-Tucker, al fin llegas-Saludó Broflovski quien se encontraba de pie a un lado de la oficina.
-Te gusta hacerte de rogar ¿eh?-Comentó el rubio cenizo, quien no dejaba de comer los dulces que se encontraba en un plato sobre el escritorio del adulto.
-Craig, hola, siéntate-Intervino finalmente el mayor, haciendo alusión al puesto frente al escritorio, junto a relajado McCormick.
-¿Y bien? ¿qué hice?-Cuestioné de forma aburrida, una vez tomado asiento en el lugar indicado.
-No has hecho nada, Craig-Respondió abriendo una carpeta, sacando un par de papeles de la misma.
-Entonces…-Apresuré impaciente.
-Craig, comparando el avance curricular y los resultados de tu vieja escuela con nuestra institución, estás bajo el promedio-Notificó deslizando frente a mí un cuadro comparativo que respaldaba lo recién expresado- Producto de esto, deberás someterte a tutorías en determinadas materias para nivelarte con tus compañeros y conseguir un buen desempeño.-Terminó seriamente.
-¿Ah?-Formulé alzando mi ceja derecha.
-No será mucho tiempo, si cooperas con ellos-Complementó.
-Nos divertiremos, Craig-Anunció el rubio cenizo deslizando un pequeño caramelo hasta mí, acompañado de su habitual mirada lasciva.
-Mmmmm-Expresé incrédulo- ¿y qué si me niego?
-No hay lugar a objeciones-Negó al instante el mayor.
-A la mierda-susurré molesto. Definitivamente no quería perder las pocas horas "libres" que tenía en este lugar en unas jodidas tutorías.
-¿Lo repite?-Desafió.
-¡Gah! Lamento llegar tarde-Interrumpió adentrándose rápidamente a la oficina, Tweek Tweak.
-Tú…-Llamé confundido, dirigiendo toda mi atención al tembloroso y atractivo cuerpo del recién llegado.
-¡Gah! Craig ngh-Contestó por reflejo, cerrando bruscamente su ojo izquierdo producto de su tic nervioso- Señor, ngh lo lamento-Desvió su mirada para dirigirse al encargado.
-No se preocupe, aún está a tiempo-Tranquilizó.
-Gracias ngh-Dijo posándose junto al pelirrojo, a mis espaldas.
-En fin, como le decía, los presentes se encargaran de guiarlo en las materias-Señaló haciendo alusión a mis compañeros. Al instante sentí como una gama de emociones arremetían contra mi pecho. Tweek sería mi tutor, ahora todo tenía sentido, su pelea en la cafetería y las amenazas del francés. Involuntariamente, una pequeña sonrisa se formó en mi rostro.
-Broflovski se encargará de guiarte en historia, McCormick en biología y el señor Tweak en química. Estas son las materias bajo el promedio que es urgente que nivele, Tucker-Terminó de notificar, reposando sus manos y entrecruzando sus dedos sobre el escritorio.
-Como sea-Acepté moderando la expresión de mi rostro.
-Excelente. Reúnanse y cumplan con este horario-Agregó extendiéndome una nueva hoja- Broflovski moderara el tema. Coopera con ellos, Craig. Pueden retirarse-Finalizó, ante lo cual, al instante, abandonamos el lugar, luego de despedirnos, con diferentes grados de formalidad, del mayor.
-¿Esto es en serio?-Cuestioné afuera de la oficina del docente, retomando mi aversión ante la idea, a pesar de poder volver a pasar tiempo con el rubio, pensar en invertir más de mi tiempo en esas materias no dejaba de molestarme.
-No será tan malo, te lo aseguro-Expresó McCormick generando un efímero roce entre nuestras manos.
-Hemos hecho esto con la mayoría de los recién llegados o quienes bajan su rendimiento por alguna razón, inclusive Stan cuando ingresó-Habló el pelirrojo.
-Podrían habérmelo dicho antes-Me quejé ocultando mis manos en los bolsillos de mi pantalón.
-Tus calificaciones no eran bajas, pensé que te librarías de esto-Comentó Broflovski- Además, también se nos entregó hace poco la lista de estudiantes que requerían la tutoría.
-Andar de romeo en clases al parecer no fue de mucha ayuda-Se burló el rubio cenizo, ganándose, al instante, un fuerte codazo en las costillas por parte del pelirrojo.
-Como sea…-Hablé dirigiéndole una mirada ácida al adolorido chico. Su comentario, claramente, había incomodado al de cabello alborotado, el que desviaba, nervioso, sus ojos verdes- ¿Qué haremos con esto?-Pregunté agitando las papeles recién adquiridos.
-Vayamos al alguna mesa del patio a coordinarnos-Sugirió McCormick, sobando la zona afectada.
-Mejor a la cafetería, quiero comprar un latte-Expresé, consiguiendo enseguida la iluminada mirada del rubio sobre mí. Sabía que le gustaba la idea.
-¡Gah! ¡Vayamos!- Aprobó entusiasmado, comenzando a caminar.
-No tengo tiempo que perder-Accedió Broflovski riendo levemente ante la reacción del rubio, siguiéndole el paso.
-Yo tampoco, tengo trabajo que hacer este fin de semana, Karen necesita unos nuevos libros-Añadió el de ojos celestes imitando la acción, al igual que yo.
-¡Gah! ¿cómo está tu hermanita, Kenny?-Cuestionó el de alborotado cabello rubio.
-Bien, sigue esforzándose mucho- Contestó el aludido reflejando una sonrisa llena de orgullo en su rostro- Hey, adivina donde trabajaré este fin de semana-Continuó dándole suaves codazos al más bajo.
-Adivinar es ngh demasiada presión-Respondió jalando los extremos de su chaleco.
-Jajaja, tranquilo, en una exposición de café, deberías ir-Confesó McCormick, consiguiendo que el contrario abriera ampliamente sus ojos verdes, producto de la impresión.
-¡Gah! necesito ir, dime ngh donde-Exigió tomando bruscamente el brazo del rubio cenizo.
-Tranquilo, te enviaré la dirección por chat, sabía que te gustaría la idea-Dijo revolviendo el cabello del contrario. Sencillamente, envidiaba profundamente a McCormick en estos instantes, podía disfrutar cómodamente de la compañía de Tweek.
-No lo vayas a ngh olvidar-Manifestó frunciendo levemente el ceño.
-Si lo hago puedes decirle al Topo que me maté-Bromeó generando, nuevamente, la incomodidad del rubio.
-Ngh supongo-Contestó sobando su brazo izquierdo con la mano contraria.
-Hey, yo haré los pedidos, vayan a alguna mesa, luego arreglamos ¿me ayudas, Tweek?-Interrumpió Broflovski, cuando ya estábamos por ingresar a la cafetería.
-Sí ngh-Aceptó Tweek, siguiendo al pelirrojo hacía la barra de atención.
-Eres un jodido genio, McCormick-Dije aludiendo a sus inoportunos comentarios.
-Lo siento-Se disculpó sobando su nuca- por cierto, Craig, tú también deberías ir-Insinuó mientras seguía la indicación de pelirrojo, eligiendo y acomodándonos en una mesa al centro.
-No más de tus estúpidos planes, ¿no te parece suficiente todo lo que ha pasado? Después de todo, me sorprende que nos vayamos a sentar en la misma mesa-Contesté seriamente.
- Sin que el topo venga a estrellar tu rostro contra ella-Completó bajando el tono.
-No jodas con eso-Reproché al instante, dedicándole la seña Tucker.
-Hombre, al fin tu hermoso rostro volvió a ser el de antes-Continuó tomando bruscamente mis mejillas entre sus manos.
-No me toques-Ordené quitando ásperamente sus manos de mi rostro- Hablando en serio, no entiendo por qué hacen esto de las ayudantías- Continué, cambiando de tema.
-Ah, buena pregunta-Dijo el rubio cenizo, reposando su mejilla sobre su mano derecha-Kyle hace el máximo de tareas extracurriculares posibles para prepararse y obtener mejores recomendaciones para la universidad.
-Neeerd-Me burlé de forma perezosa, sacándole una carcajada a mi acompañante.
-Tengo fe en que Kyle nos mantendrá a todos en el futuro-Comentó de forma relajada.
-Puta McCormick-Formulé, acompañado de una sonrisa.
-Hey, ¿de qué hablan?-Cuestionó el pelirrojo en cuestión, incorporándose al ambiente, seguido de Tweek, ambos con un café en cada mano.
-De nada importante-Sonrió el de ojos celestes.
-Espero ¡gah! que te guste, no sabía cuál ngh traerte-Dijo Tweek entregándole un vaso térmico al rubio cenizo- Es uno de mis ngh favoritos.
-Aaaw, gracias-Contestó el aludido. Mientras, el pelirrojo me extendía mi pedido, el cual agradecí secamente, sacándole un suspiro agotado al mismo. Verdaderamente envidiaba a McCormick y no podía dejar de centrarme en esos sentimientos.
-Comencemos con esto-Inició la charla el de cabello rizado, luego de acomodarse en su sitio- Cada uno debe cumplir 3 horas de tutoría a la semana-Continuó sacando una agenda de su mochila y comenzando a buscar una página en específico dentro de la misma- Dado que tenemos horarios de clases casi idénticos, salvo algunas actividades, propongo esto-Dijo levantando el objeto ante la vista de todos, el cual tenía diseñado un pequeño horario.
-Que mierda-Comenté perezosamente, reposando mi mejilla contra la mesa.
-No es para tanto-Refutó el pelirrojo- si seguimos este plan, no extenderemos tanto la jornada diaria y podremos seguir con el resto de nuestras obligaciones.
-Todo sea por el dinero-Dijo McCormick encogiéndose de hombros.
-Ngh a mí me parece bien-Aceptó el rubio, antes de darle un gran trago a su café.
-Sí, de todas formas podemos modificarlo en el caso concreto, pero esta sería una base-Añadió Broflovski.
-Por mi está bien-Reforzó McCormick, seguido a esto, todas las miradas se centraron en mí.
-No tengo opción, hagámoslo.
-¿Cómo van?-Cuestionó Broflovski, posándose frente a la mesa donde nos encontrábamos McCormick y yo, repasando las lecciones de biología.
-Bien, Craig toma el ritmo muy rápido-Respondió Kenny cerrando un libro.
-No es difícil-Comenté despreocupado, reposando mi mejilla sobre mi mano derecha, a la vez que seguía garabateando sobre mi cuaderno.
-Después de todo es solo un repaso de lo esencial, aún falta para ponerlo al día ¿no, Kenny?-Añadió el pelirrojo.
-Sí, de todas formas no creo que tengas problemas, haces mi trabajo de pobre becado más sencillo-Bromeó McCormick- En cambio en matemáticas…no veo la forma de hacer que Clyde entienda y logre pasar la materia-Confesó desesperado el rubio cenizo, revolviendo su cabello con ambas manos.
-Tranquilo…trata de motivarlo con algo que le guste, así lo he hecho yo los semestres pasados-Animó el de cabello rizado.
-¿Cliente frecuente?-Cuestioné burlesco.
-Podría decirse que sí-Afirmó Broflovski, luego de soltar un suspiro.
-Hola ngh ¿Ya terminaron?-Intervino Tweek, acercándose al grupo, con un termo entre sus manos y su mochila al hombro.
-Hola Tweek-Contestó McCormick guiñándole el ojo derecho-Yo por hoy sí, Clyde me espera-Agregó acomodando sus cosas- Así que ahora es todo tuyo-Dijo luego de ponerse de pie y antes de posar su mano derecha sobre mi hombro.
-¡Gah! Genial-Expresó, obteniendo las miradas curiosas de los presentes- ngh digo para ¡gah! que no se haga tarde ngh presión-Completó desviando su mirada de un lado a otro.
-No jodan-Exigí ante su exagerada mal interpretación de las cosas.
-Jaja, está bien, nos vemos-Se despidió risueño el rubio cenizo, no sin antes dirigirme una mirada picara.
-Nos vemos en la cena-Agregó el pelirrojo antes de alejarse juntos por los largos y laberinticos pasillos de la vieja biblioteca.
-¿Empezamos? Ngh-Preguntó sentándose frente a mí, claramente nervioso. Era la primera vez que estábamos solos luego de mi fallida declaración, por lo cual una leve sensación incomodidad se hacía evidente entre nosotros, y sus temblorosas manos lo dejaban en evidencia.
-Sí-Acepté buscando en mi mochila el libro de química, mientras mi acompañante daba sucesivos sorbos a su termo lleno de café.
Comenzamos la lección de forma rápida, intentando omitir la tensión que aún se hacía presente entre nosotros, remitiéndonos únicamente a lo formal de la reunión, el rubio dominaba bastante bien la materia, pudiendo explicar cualquier duda que se presentara con suma claridad obviando las trabas que sus nervios le producían.
-¿Por qué eres tan bueno en esto?-Cuestioné rompiendo el silencio que se había generado, a la vez que resolvía un pequeño ejercicio. Era mi oportunidad para retomar poco a poco la confianza que habíamos perdido.
-Debo saber ngh de que se tratan las ¡gah! Cosas, que sustancia puede ngh matarme y cual ngh no, nunca se ¡gah! Sabe-Respondió haciéndole honor a su conocida y adorable histeria.
-Sí, tienes razón-Acepté dedicándole una sonrisa ladina, provocando que el cuerpo de contrario diera un pequeño brinco en el lugar, producto de la impresión.
-Hey, ya terminó la clase, merde-Interrumpió el francés posándose frente a nosotros, cerrando el libro del rubio.
-Aún no terminamos-Rebatí alterando la expresión de mi rostro.
-¿En serio? Porque yo te veo charlando como una vieja cualquiera-Comentó ácidamente.
-Chris, no es necesario-Llamó seriamente el rubio, silenciando al instante al contrario- Trae ngh hechos estos ejercicios para la próxima ngh tutoría-Se dirigió a mí, arrancando una hoja de su cuaderno, dejándola sobre el propio- De todas ngh formas ahora tengo que ir a ayudar a ¡gah! Otro chico.
-Okey-Acepté ignorando al castaño- Gracias por tu ayuda.
-No es ngh nada-Respondió poniéndose de pie, terminando de recoger sus pertenencias.
-Vamos a la cafetería antes de tu próxima clase-Dijo el francés tomando la mano del rubio apenas este se puso de pie.
-Ngh sí-Aceptó incómodo el gesto, debido mi atenta mirada.
-Nos vemos mañana, Tweek-Interrumpí, desafiando sonriente al castaño, a la vez que alzaba el dedo medio. Ya no podía evitar que tuviera contacto con el rubio y eso me hacía tan feliz.
-Sí ngh, nos vemos-Contestó.
-Ta gueule, merde-Expresó el castaño, posando su brazo derecho por encima de los hombros del rubio, alentándolo a caminar.
Las tutorías continuaron su curso normal, por cada clase que pasaba, la situación entre el rubio y yo se tornaba cada vez más natural, no podía decir que las cosas estuvieran como antes, no obstante, tampoco estaba tan lejos de lo mismo, en pequeñas pausas intentaba charlarle de algo que pudiera interesarle, ganando así un poco más de su atención y confianza, a pesar de vernos habitualmente interrumpidos por la presencia del francés, quien venía, sin falta, a buscarlo tras cada sesión.
-Hey…-Interrumpí al rato, mientras el rubio sacaba un nuevo termo de su mochila- ¿Qué tal estuvo la exposición de café de la que hablaba McCormick?
-Ngh no pude ir-Contestó reflejando decepción en su pálido rostro-Mis padres me necesitaban ngh en casa ese fin de semana.
-Oh…-Expresé- De seguro pronto habrá otra, es más, creo que vi algo así-Dije desbloqueando la pantalla de mi celular y comenzando a rebuscar en las redes sociales el evento en cuestión- Mira-Agregué enseñándole la pantalla del aparato al rubio, el cual entusiasmado tomó el aparato entre sus manos.
-Oh ngh dios, es genial-Expresó sonriente, leyendo los detalles del evento- pero…es ngh lejos de aquí, no creo que ngh pueda llegar-
-¿No es cerca de la casa de Token? Pídele hospedaje-Señalé sin reparo.
-No creo que ngh sea adecuado…-Contestó inseguro.
-Si no lo haces, yo lo haré, tienes que ir, es perfecto para ti-Afirmé con mi habitual tono monótono, conectando nuestras miradas, provocando un leve sonrojo en las mejillas del contrario.
-Yo…ngh creo que deberíamos continuar, no nos queda mucho-Desvió rebuscando entre sus libros.
-Merezco un descanso, ya subí un poco mis nota gracias a ti-Agregué reposando mi mejilla perezosamente sobre mis cuadernos.
-Vi ngh tus resultados y ngh noté que ngh tu promedio en matemáticas es muy alto-Dijo mientras garabateaba en su cuaderno un par de ejercicios.
-Ah, que puedo decir, me gustan porque son simples y aburridas-Contesté honestamente.
-Suena muy ngh como tú-Comentó posando efímeramente su mirada sobre mí, ya que, al sentir la conexión con la mía, la desvió al instante.
-Sí, realmente-Acepté sonriente, sin dejar de contemplarlo.
Me encontraba sentado en el borde de la ventana de mi habitación, observando atentamente el cielo nocturno, en espera del cambio que lo haría más deslumbrante que de costumbre, sabía que la luna ofrecería un espectáculo y no estaba dispuesto a perder la oportunidad de contemplarlo, sin importar donde estuviera. Al rato acepté que desde esa perspectiva no podría apreciarlo en cuestión de minutos y me perdería el apogeo del evento, por lo cual me levanté perezosamente, llamando la atención de mi compañero de habitación, quien se encontraba ensimismado leyendo un nuevo comic.
-¿Ya te vas a dormir?-Preguntó curioso.
-No.-Respondí tomando mi chaqueta, acomodando la prenda sobre mi cuerpo.
-Espera…¿A dónde vas, Craig? ya van a ser las 12 de la noche, nos puedes salir-Recordó el castaño, incorporándose en su cama.
-Clyde, si te callas y no te mueves de este jodido cuarto, prometo mañana comprarte todos los tacos que quieras –Declaré de forma sería.
-Está bien-Aceptó emocionado, recostándose nuevamente y fijando toda su atención en la historieta. Sonreí levemente para mí mismo ante mi exitosa propuesta, ya estaba aprendiendo lidiar con el alegre castaño.
Finalmente, terminé por escabullirme silenciosamente por los oscuros pasillos de la institución, acercándome al pequeño pasadizos que daba a la azotea, donde me reuní con mis compañeros, por primera vez, hace ya varias semanas. Temía que la puerta de acceso estuviera cerrada, no obstante, para mi sorpresa, estaba se encontraba levemente abierta. Subí cuidadosamente los peldaños, alumbrándolos con la linterna de mi celular, hasta divisar el final de la escalera. Apenas estuve de pie bajo el cielo nocturno, sintiendo como el frio viento arremetía mi piel, me percaté de que la persona que se había adelantado a mis acciones no era nada más que el rubio dueño de mis alborotados sentimientos.
-Hey…-Susurré al instante.
-¡Gah! ¿Quién está ahí?, no me ngh mates-Gritó volteando bruscamente a la vez que cubría su rostro.
-Espera, soy yo, Craig-Informé intentando tranquilizarlo.
-¿Craig? ngh ¿que ¡gah! Haces aquí? -Cuestionó agachándose a recoger, rápidamente, unas libretas y lápices que estaban en el piso.
-Yo…venía a ver la luna-Contesté inseguro ante la brusca reacción del chico- Lo siento, no sabía que estabas aquí, puedo irme si quieres.
-Ngh…creo que-Comenzó a formular inseguro tras unos segundos- yo debería ngh irme.
-Tú…¿estabas escribiendo algo?-Teoricé, acortando levemente la distancia entre ambos. A la vez que el chico negaba con su cabeza- ¿Dibujando?-Continué.
-Ngh un poco…-Contestó inseguro.
-Entonces no deberías perder esta oportunidad. Simplemente yo me quedaré por allá-Dije señalando un sector- y tú sigues con lo tuyo. No te molestaré y además, en caso de que venga un asesino, entre ambos podremos acabarlo-Argumenté en busca de su compañía.
-¡Gah! Tienes razón-Aceptó convencido ante mis últimas palabras- Entonces ngh…que sea así-Dijo tomando asiento tímidamente en su sitio, re acomodando sus pertenencias, a la vez que yo me alejaba unos cuantos pasos del mismo y me recostaba en el frío techo, listo para contemplar el cielo. La luna definitivamente poseía un tamaño mucho mayor al de lo usual, además de un resplandor único que iluminaba perfectamente la solitaria azotea, permitiéndome observar al atento rubio, que imitaba mi acción diferenciándose, únicamente, en como garabateaba en la libreta que sujetaba entre sus manos. Al rato, cuando volvía a desviar mi atención hacía él, noté como sus ojos también se posaban sobre mí, conectando nuestras miradas, esto produjo enseguida que el contrario diera un saltito en el lugar y desviara avergonzando su atención, volviendo a deslizar bruscamente el lápiz sobre su libreta.
-Lo ngh siento-Se disculpó tímidamente. Sin poder visualizar la sonrisa que se había formado en mi rostro producto de su inesperada atención.
-¿Por qué?-Cuestioné modificando mi posición, sentándome en el piso.
-¡Gah! No soy un ngh jodido psicópata-Formuló arrancando bruscamente la hoja que anteriormente había estado garabateando.
-¿Por qué haces eso?-Cuestioné confundido.
-Tal vez ngh no soy muy talentoso-Se excusó arrugando el papel.
-Me gustaría ver lo que haces-Confesé, obteniendo su atención.
-No es ngh la gran cosa- Argumentó, arrancando otra hoja más.
-Quien sabe-Insistí incrédulo- ¿Sueles subir aquí?
-A veces, ngh es bueno alejarse un poco, me relaja-Respondió acomodando los lápices que reposaban en desorden a su alrededor.
-La vista es muy buena aquí-Comenté dirigiendo mi mirada hacia el cielo captando, de reojo, como el rubio emulaba la acción.
-Sí, ngh es hermoso, desde mi casa no puedo observar algo como esto.
-Cuando era niño era muy fácil observar las estrellas claramente desde mi pueblo, pero con el paso de los años fue creciendo cada vez más, jodiendo todo-Narré rememorando mi infancia.
-Por eso es ngh bueno alejarse un ngh poco-Repitió de forma suave. Nos mantuvimos en silencio por varios minutos, observando atentamente el espectáculo inusual que la fría noche nos ofrecía a ambos. Sencillamente, aún no podía creer que estuviera disfrutando de estos momentos con él, sin previa planificación. Definitivamente las cosas habían cambiado y puesto, por fin, a mi favor.
-Sabes…hay algo que he querido preguntarte-Introduje posicionando mi mirada sobre su cuerpo, el cual enseguida se tensó.
-¿Qué ngh sucede?-Cuestionó intentando controlar sus inminentes nervios.
-¿Por qué hacen las tutorías?-Retomé el tema que McCormick no había terminado de explicar, como una excusa para poder seguir charlando con el rubio, además de satisfacer mi curiosidad.
-Kenny y yo somos becados y, para recibir algunos apoyos extra, nos encargamos de tareas adicionales acorde a nuestro ngh desempeño. Aunque no lo ngh parezca, Kenny se esfuerza mucho-Contestó bajando levemente la guardia.
-Algo así he notado, McCormick ha salido a trabajar todos los últimos fines de semana-Comenté, cerrando mi chaqueta producto del descenso de la temperatura y el incesante viento que incrementaba su intensidad- ¿Por qué lo hace?-Decidí seguir indagando.
-Para ayudar a su ngh hermanita, Karen, es una niña muy tierna-Contestó sonriente-Siempre ngh quise tener una hermanita.
-No lo creas, son molestas, chillonas y ruidosas-Respondí aludiendo a la grosera pelirroja que tenía por familiar.
-Jajaja ngh de seguro la extrañas mucho-Dijo posando sus ojos verdes sobre mí.
-Tal vez…-Contesté casi en un susurro- y tú…¿por qué lo haces?
-Lo mío no se compara ngh a Kenny, simplemente es una pequeña ngh ayuda a mis padres, además las ngh tutorías me ayudan a poder comprar café-Confesó ligeramente avergonzado.
-En serio que bebes mucho-Comenté sonriendo ante su adicción.
-Lo ngh sé, me acostumbré desde ngh pequeño en la cafetería de mis padres.
-¿Tus padres te daban café desde niño?-Pregunté descolocado ante la irresponsable acción- y ¿dónde está?-Corregí rápidamente. No quería ofender indirectamente a los padres del rubio.
-En el centro de la ciudad vecina ngh.
-Oh, sería genial ir-Comenté sinceramente.
-Con los años ngh han mejorado mucho, te gustaría-Contestó de forma natural. Lo estaba consiguiendo- Clyde y Token, cuando me acompañan a casa, siempre ngh pasan y los disfrutan ¡gah! Mucho.
-Creo que Clyde está ansioso por ir de nuevo-Confesé aludiendo a los habituales lloriqueos del castaño por la ausencia del rubio en el grupo- Te extraña bastante.
-Lo sé ngh me he alejado un poco-Aceptó cabizbajo- Yo también los extraño-Añadió haciendo crecer la incertidumbre dentro de mí, debido a la pluralidad de su expresión.
-Quizás deberíamos actuar más normal, como antes, lamento lo que ocurrió-Me aventuré a formular, poniéndome de pie, caminando hacia él, el cual me seguía atento con sus particulares ojos verdes- No te imaginas cuanto jode Clyde.
-No lo ngh sé-Contestó inseguro, levantándose frente a mí.
-Prometo no joderte con "eso", Tweek-Añadí seriamente.
-Si hablas en serio ngh podríamos intentar ser ngh amigos-Aceptó en voz baja.
-Si eso es lo que quieres-Agregué escondiendo mis manos en los bolsillos de mi chaqueta.
-Yo…le seré fiel a Chris, Craig-Recordó, desviando su Mirada hacía los frondosos árboles que no dejaban de agitarse producto de la insistente brisa.
-Lo sé y lo acepto-Mentí sin reparo, reposando mis brazos sobre el barandal de la azotea- ¿Entonces?-Volteé mi rostro para observar al chico, el cual me sonreía cálidamente mientras el viento agitaba su brillante cabello rubio y la luna matizaba sus delicadas facciones.
-Volvamos a ngh ser los de antes.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Así con la gente que no actualiza en dos meses e.e pero ahora les traje un cap extra largo como esos que no había hecho nunca (tiene más de 4.500 palabras) xd Ahora ya tengo más claro lo que se viene y si la universidad me lo permite actualizaré pronto, sino, no :c chininin.
Diganme que les pareció o insultenme por desaparecer tanto xd una de las dos tendrá efecto en mí y me motivará a seguir escribiendo e.e (¿?
RequeteMiau
