Las tardes lluviosas eran las que más odiaba ese chico y aun mas ahora. Lo hacían sentirse aún más solo. Tomoki estaba recostado en el piso de su habitación. Miro al techo como si ahí estuvieran todas las respuestas. Una gran soledad invadió su corazón, pero eso no era algo que tuviera solución, así que solo le quedaba soportarlo.
Después de su amarga despedida Tomoki fue a dormir. Durmió mas por su deseo de pensar que todo había sido una mala pesadilla, pero a la mañana siguiente se encontró con la cruda verdad. Había pasado y ella ya no estaba ahí.
Si dejaran e correr en círculos… si dejaran de pensar egoístamente… si tuvieran más tiempo, tal vez las cosas podrían ser diferentes, pero ambos eran igual de necios.
El chico de pelo negro estaba cansado. El mismo la había alejado poco a poco al no aceptarla. De nuevo se estaba lamentando…
-Son demasiados problemas para alguien de mi edad…-
"Debí de decirle que le quería. Debí decirle lo que ella quería escuchar"
Después de perderse un momento con el tranquilizante silencio comenzó a escuchar el timbre de su puerta.
No tenía ánimos para levantarse "Tal vez se harten después de un rato"
Eso era lo que naturalmente pasaba cuando alguien llamaba a la puerta y no obtenía respuesta, pero esta vez fue diferente. Una, dos, tres hasta cuatro veces toco aquel timbre. Resignado a la idea de que nunca se marcharían se levantó con poco ánimo para abrir.
Con la vista abajo abrió la puerta y al ver un par de alas se emocionó, pero termino por desanimarse de nuevo cuando vio que aquel par de alas no pertenecían a la chica de pelo rosa.
-Buenas tardes Tomo kun ¿Me recuerdas?- Dedalous estaba frente a él con una gran sonrisa en su rostro.
-Como no hacerlo.- Tomoki nunca podría olvidar a la persona que le mando a Ikaros.
-Te ves decaído… ¿Puedo pasar?-
-C-claro…-
El ángel entro e inspecciono con la mirada los alrededores. La cocina seguía desordenada y parecía que no había hecho la limpieza el día anterior.-Deberías de limpiar un poco-
-Perdón… no tuve tiempo de limpiar.-
Ambos se sentaron en la mesa frente al televisor que se encontraba apagado. Dedalous tomo asiento justo frente a el.-
El joven comenzó a sentirse incomodo al ver la mirada del ángel fija a él. Su mirada era de reproche y le hacía sentirse culpable.
-Tomo kun…-
-¿si?-
-¿Qué es lo que estás haciendo?-
-De qué…-
-sabes a que me refiero.-
Soltando un pequeño suspiro Tomoki aparto la vista.-Es sobre ella ¿verdad?-
-Así es.-
-Supongo que se acabó…-
-¿Estás seguro?-
-Si… ella misma me dijo que se había acabado.-
-Entonces eso es todo lo que quería escuchar.-
-¿Q-que?-
-Oh… ¿esperabas que te dijera que volvieran a intentarlo?-
-Bueno… no.-
-Vale… entonces ahora puedo acabar con su sufrimiento sin ningún remordimiento.-
-Espera, ¿a qué te refieres con eso?-
- Vamos Tomo kun, tú mismo deberías saber que mande a Alfa para que estuviera contigo, pero como eso ya no puede ser… pienso en desactivar a Ikaros.- Esto hizo que el joven fijara su vista en el ángel con mucha sorpresa y miedo.- Si ella siguiera aquí en este mundo seguiría pensando en ti, eso no va a cambiar. Ahora que tú ya decidiste que no vas a estar con ella solo por esa pequeñez del tiempo de vida. Yo puedo desactivarla -
-N-no estás hablando en serio… ¿verdad?- Tomoki miro con algo de molestia a Dedalous.- Eso sería como matarla.-
-Pero ya no tengo ninguna misión para ella… además… a diferencia de Nimph y Astrea, Ikaros ha matado a mucha gente.-
-Pero no fue su culpa.-
-Sabes que si lo fue.- La seriedad de las palabras del ángel estaba asustando a Tomoki.
-¿Ella sabe que es lo que le piensas hacer?-
-No… sería más complicado si se lo dijera.- Dedalous se levantó de su lugar.- No te preocupes. Yo te aseguro que Alfa no sufrirá dolor. Ya me tengo que ir. Nos vemos luego Tomo kun.-
Comenzó a caminar hacia la puerta. Una serie de sentimientos entremezclados se apoderaron del joven y decidió no quedarse sin hacer nada.- ¡Espera!- Tomoki se levantó de golpe y corrió tras del ángel de pelo azul.
Dedalous freno su paso y dio media vuelta para mirar al chico que la alcanzo en la puerta.- ¿Qué? ¿Cambiaste de opinión?-
-Sí, la convenceré de que regrese, pero por favor no le hagas nada.-
-pero yo no quiero que solamente viva aquí.- el ángel puso una sonrisa traviesa.
-¿Entonces?-
-No te obligare a nada, pero si tú la mantienes aquí con la misma relación que tenían antes de que todo esto pasara. Yo vendré por ella.-
-P-pero yo no puedo tener otro tipo de relación con ella.-
-Perfecto.- Dedalous volvió a mirar hacia la puerta y comenzó a abrirla.- Me pregunto cómo se sentirá Alfa cuando le diga vine a hablar contigo para decidir esto.-
-Espera, espera.- Tomoki estaba algo nervioso.- Esta bien lo hare.-
-Entonces… dime ¿Qué es lo que vas a hacer?- el joven noto la gran sonrisa del ángel.
Tomoki comenzó a entender un poco todo lo que estaba pasando.- Es mentira eso de desactivarla ¿verdad?-
-¿tan obvio era?-
-Gracias.-
-¿Cuál es tu respuesta?-
-Está bien. Iré a traerla de regreso.-
-Eso es maravilloso Tomo kun, pero no me lo digas a mí. Ikaros está en casa de Mikako- Dedalous puso una mano en el hombro del chico.- Temo decirte que la tendrás difícil por lo mucho que la has hecho esperar.- Dedalous soltó una pequeña risilla.- Posiblemente te matara antes de que intentes llegar a ella. Ahora imagínate la ira de Nimph cuando te vea intentando acercarte a su hermanita-
-P-por favor no me des ánimos.-
-Tú te lo buscaste.-
-Sí que me la busque.- Tomoki salió de la casa.- supongo que entre más rápido mejor.- El chico comenzó a correr en dirección a la casa de la hija de los Satsukitane.-
En una habitación oscura. Yo estaba recostada en el regazo de mi amiga. Mikako me estaba acariciando la cabeza. –Ya todo termino Ikaros chan.-
-Si.-
-Oye… ¿Aun le quieres verdad?-
-No quiero hablar del tema.-
-Bueno… entonces… ¿Qué piensas de mi idea de torturar a Sakurai kun?-
-B-bueno tampoco es como para llegar a esos extremos.-
-Deberías de ser un poco más cruel con la gente. Torturar a alguien de vez en cuando está bien. Eso me relaja.- La actitud de la presidenta me divertía un poco. Siempre me animaba escuchar su extraña forma de pensar.
Mis parpados estaban. Cerré los y el sueño comenzó a ganarme.
-Tal vez aun no acabo Ikaros chan.- Mientras sentía como mis ojos comenzaban a cerrarse pude ver la gran sonrisa de mi amiga. Esa sonrisa me hizo devolverle el gesto y pensar de forma positiva.
-Sería divertido ver en que acaba si es que ese no fue el final.- Después de eso me quede profundamente dormida.
Mikako dejo a Ikaros en la cama de su habitación durmiendo. Nimph estaba muy molesta mientras comía bocadillos en la cocina. Astrea estaba tirada en el piso.
-No deberías comer tantos dulces.-
-Es que esos dos me hicieron enojar.- Nimph comía muy rápido sus bocadillos.
-De verdad son unos idiotas.- Astrea estaba igual de molesta.
-Lo son.- Nimph dejo su rostro molesto y sonrió un poco.-Que Romeo tan idiota y que Julieta tan terca nos tocó en esta historia.-
-¿Quiénes son Romeo y Julieta?-
-Olvídalo Delta.-
-Pero no se supone que en esa historia los padres prohíben su relación.-
-Solo supongamos que su tiempo de vida son los padres y que Julieta y Romeo son idiotas porque no quieren estar juntos.-
-Es una historia completamente diferente entonces -Mikako se sentó junto a Nimph –pero… si ellos son Romeo y Julieta al menos espero que no termine de la misma forma que la historia original.-
-Eso espero…-
