Diario de una viajera.

Ultima nota.

Bueno, al parecer ya hemos llegado a su última entrada, no olvide entregarlo en mi oficina de 7.00 a 17.00, yo lo revisaré y le enviaré mi diagnóstico. Pero de momento, este ultimo tema tratará de las cosas que ha aprendido, no con este diario, sino en general. Planteemos como punto de partida el momento en que su vida se vio alterada por sus enfermedades, ¿siente que es más fuerte ahora? ¿se siente más débil? ¿sola? ¿cansada?. Extiéndase tanto como quiera.

¿Desde el momento en que descubrió que el pozo de su casa conducía al pasado? Uff… ¡Sí que habían pasado cosas!

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

-Buenos días, señorita, se ha despertado temprano hoy.

-Lo sé, es que hoy debo terminar de escribir mi diario y volver a mi época a tiempo para entregarlo.

-¿Volver a se época? ¿Lo sabe ya Inuyasha?

-Pues…

Flash back

-Yo quiero…

-…no.

-Pero yo solo…

-…no.

-¡Déjame al menos terminar la…!

-…NO.

-SIÉNTATE.

Plaf.

-¡Te estoy informando que volveré a mi época, no te estoy pidiendo permiso!

-¡Pero tú y yo ahora estamos juntos, tienes que respetarme!

¡¿Qué?! El muy idiota no se atrevía a decir algo como eso en público, pero podía pronunciarlo fuerte y claro cuando necesitaba tener poder sobre ella. ¡Sobre ella!

Las mejillas enrojecidas de la azabache y los ojos echando chispas debieron ser una advertencia para cualquier ser vivo que estuviese cerca de que el lugar no era seguro.

Pero Inuyasha prosiguió.

-¡Así que ya no quiero escuchar nada más del asunto!

-Inuyasha… SIÉNTATE.

Plaf.

-¡¿Por qué fue esta vez, Kagome?!-preguntó el hanyou desenterrando su cara de piso.

-¡¿Y todavía tienes que preguntar?! ¡No soy de tu propiedad, Inuyasha, soy una persona, no un objeto, no un premio, no algo que tú puedas controlar!

-Yo no dije…

-¡Siéntate!

Plaf.

La azabache se dio la vuelta y empezó a caminar toda enojada hacia el campamento, no sin antes gritar sobre su hombro una ultima vez.

-¡Siéntate!

Plaf.

Fin del flash back.

-Lo doy por enterado.-dijo la azabache al monje riendo nerviosamente.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

He aprendido muchas cosas, algunas son cosas que no me han gustado tener la necesidad de saber, pero todas son muy valiosas.

He conocido a muchas personas asombrosas, y a otras que no lo son para nada.

-¡Kagome!

Boom. Ese fue el sonido de alerta, el viento cortante resuena en el aire. Shippo salta a mis brazos y yo corro porque no traigo mi arco y flechas conmigo.

Pero no temo, no dudo ni un segundo, después de todo tengo que cuidar de Shippo, si me paralizo de miedo entonces ¿Qué será de él?

A lo lejos puedo ver la cabaña abandonada donde nos quedamos anoche, allí esta mi arco. Cuando lo tenga, podré ayudar a los chicos en la pelea.

He aprendido a confiar en mi misma.

No sé cómo, pero siento el sonido del aire siendo corado en mi dirección, justo cuando estoy a dos pasos de encontrarme con mi arco. Una mano hace que mi espalda choque contra el pecho de alguien, suelto a Shippo para que corra, para que se aleje, para que se mantenga a salvo, pero él va directamente hacia mi arco, y sé, porque lo conozco, que volverá a mi para entregármelos aunque sea la cosa más imprudente del mundo.

La voz de mi captor se escucha en mi oído en forma de un no te muevas, perra. Me inquieto, sí, pero no lloro, no hago algo estúpido, sé que Inuyasha esta cerca, él no dejará que algo malo me pase.

He aprendido que dejar mi vida en manos de alguien no es malo ni debe darme miedo.

Puedo sentir un golpe seco y el sujeto que me sostenía aterriza con un duro golpe a un metro de mi.

-Kagome, ¿estas herida?

-Mh-Uh, estoy bien, Inuyasha, gracias.

-¡Kagome!-Shippo corre hacia mi con mis flechas y mi arco.

Los tomo, se lo agradezco y le pido que se mantenga junto a Kirara.

Preparo una flecha en mi arco y espero mientras veo como mis amigos siguen luchando contra nuestros enemigos, busco al líder, busco su punto débil, busco.

He aprendido que nada es más fuerte que su punto débil.

Disparo.

Porque todos tenemos un talón de Aquiles.

La batalla acabó.

-Sango.-grito mientras me acerco a ella, esta inconciente y Miroku la sostiene junto a él en el suelo de manera delicada.-No la mueva, iré a conseguir mi mochila, allí tengo con que curarla.

Mi brazo arde, pero sigo corriendo para encontrar la dichosa mochila, no sabía que al final había resultado herida.

Empiezo a curar a Sango, recibió unas cuantas heridas, pero se recuperará si intenta no moverse mucho por un tiempo.

Mi adrenalina ha bajado y el dolor en mi brazo se incrementa, creo que la sangre ya es más visible que la tela en mi camiseta blanca.

-¡Kagome, para, estas herida!-Inuyasha me grita. Sé que esta preocupado.

-En un momento termino de curar a Sango.

-¡PARA YA!

-Señorita, Sango esta casi lista, yo terminaré por usted, mejor concéntrese en curar su herida que parece bastante…. delicada.

He aprendido que siempre hay personas que están en peores circunstancias que yo pero no por eso mi circunstancia es mejor.

Creo que me desmayo después de eso.

OoOoOoOoOoOoOoOoO

Me desperté con el brazo vendado, mi cabeza dando vueltas y unos ojos amarillos observándome de cerca.

-¿Cómo te sientes, Kagome?

Como si me hubiese pisado un camión.-Bien.

-¿Necesitas algo?

Un beso sería bueno.-No, estoy bien.

-Lamento que este herida.

Yo también.-No es tu culpa.

-¿Quieres que entregue el diario por ti?

Eres mi héroe.

Una sonrisa apareció en los labios de Inuyasha.

Creo que eso último lo dije en voz alta.

-¿Cómo están los demás?-pregunté cambiando de tema.

-Bien. Sango esta mejorando, Miroku la cuida, Shippo esta corriendo de una cabaña a otra para estar un tiempo con Sango y otro tiempo contigo.-Sonrió de lado.

-Pero ella va estar bien ¿no?

-Keh, Sango es fuerte, por supuesto que ella va a estar bien.-se levantó y tomó el diario.

He aprendido que no importa que tan mal estén las cosas, siempre se puede rescatar algo bueno.

-Sabes, no es imposible entregar el diario mañana.

Inuyasha me miró sin entender si bromeaba o me había golpeado terriblemente fuerte la cabeza.

-¿Te quedas conmigo, Inuyasha?

Me corrí para dejarle espacio para que se acostara a mi lado, él primero se quedo en shock, luego su cara se coloreo, estoy muy segura que estuvo tentado a salir corriendo, pero finalmente, sin decir nada y sin mirarme a los ojos, se acostó a mi lado.

-Inuyasha, si esto es incómodo para ti.

Y entonces me besó.

FIN.-

OoOoOoOoOoOoOoOoO

N/A: Este es el final, final, chic s, espero no haber decepcionado a nadie con el final de la historia, lamentablemente esto es todo lo que mi imaginación pudo lograr. Termino la historia ahora porque ya no se me ocurre que cosas más agregarle y creo que por extenderla tanto la estoy echando a perder. Y si se preguntan ¿Por qué demoro tanto en subirlo? Bien, solo diré que lo siento, pero estuve de baga.

Saldos desde Uruguay.