Capítulo 13: hasta que sea mayor.

-¿El sensei es nuestro papá de verdad?- preguntó Mikey de nuevo.

-En teoría…- respondió Donnie. –Quizá, a la hora de mutar con nosotros; al tener contacto, compartimos el ADN.-

-¿Y qué hay de mí?- pregunté. –Yo no muté con ustedes.-

-Incluso me parece curioso que sí seamos familia.- Dijo Donnie.

-Tal vez el krank te sacó de la misma tienda de mascotas.- sugirió Leo.

Me quedé pensativa. ¿Qué tan posible era esa opción? ¿Y si no fue así, cómo fue? ¿El sensei sabrá algo de este tema? Pensaba.

-¿Por qué tanto silencio hijos míos?- me interrumpió el sensei.

-Nada…- respondió Leo.

-Estábamos viendo los resultados del AD…- estaba diciendo Mikey cuando yo le tapé la boca.

Era muy tarde. El sensei me miró con duda y fastidio.

-¿Y bien?- preguntó Splinter.

-Todos somos parientes.- respondió Donnie.

-Familia…- dijo Mikey.

-¿Y no que era para ver nuestro estado de salud?- preguntó mirándome con reproche.

Los demás me miraron con burla. Solamente Leo sabía lo que yo le había dicho. Era mi confidente, todo se lo contaba a él.

-Sensei… yo quería saber si realmente éramos familia.- respondí con pena. –Lo siento…-

-¿Por qué no lo dijiste desde el principio, Vennus?- me preguntó.

-Yo no lo sé.- le respondí.

-Tenemos un par de teorías sobre nuestro parentesco, sensei.- interrumpió Donnie. –Pensamos que al mutar junto con usted, compartimos nuestros genes…-

-Yo también lo creo Donatello.- respondió Splinter.

-Y sobre Vee; no lo sabemos realmente. Pensamos que tal vez el krank la sacó de la misma tienda de mascotas que nosotros.- sugirió Donnie.

-Ahora pensándolo bien, creo que es imposible.- interrumpió Raph. –Los animales llegan ya nacidos, no en huevos.-

-Raph tiene razón. –dijo Leo.

-Yo creo saber por qué nuestro parentesco…- dijo el sensei. Pero al levantar la mirada y verme frenó su conversación.

-¿Y cuál sería?- preguntó Leo

-Aun no estas listos para saberlo.- respondió.

-¿Cómo qué no? Ya tenemos quince.- reclamó Raph.

-Pero Vennus aún es una niña, ella es la que menos está lista, Raphael.- dijo el sensei.

-ya voy a cumplir trece, sensei. Ya estoy grande.- reclamé.

-¿Tan malo es?- interrumpió Mikey inocentemente.

-Hasta que Vennus cumpla trece; antes no les voy a contar qué pasó.- respondió casi enojado. Luego se masajeó las cienes y se fue para el dojo.

-¡Rayos! – me quejé. -¿Por qué tengo que ser tan joven? Como me gustaría tener quince también.-

-Tranquila Vee, solo faltan unas semanas para que cumplas trece. – me consoló Leo.

Los días pasaban lentamente. El sensei seguía con la boca cerrada; por más que yo le insistiera.

Uno de esos días, llegué a la sala, donde estaban los demás.

-Vee ¿Qué te pasó en la cara?- me preguntó Donnie al verme.

Traía un gran moretón en mi pómulo derecho. Y el ojo un poco hinchado.

-Decidí ver los ninchakos de Mikey muy de cerca.- respondí sarcásticamente.

Ellos volvieron a ver a Mikey. Le estaban lanzando acusaciones con la mirada.

-¿Qué? Le estaba enseñando a manejarlos. Eso nos dijo Splinter que hiciéramos.- se defendió.

Al saber qué fue lo que había pasado, se echaron a reír. Se burlaban de ver mi golpe.

-¿En serio pensabas que podías manejar todas las armas?- se carcajeaba Raph. –Apuesto a que no puede ni agarrar bien mis sais.- le decía a los demás.

-¿Quieres apostar Raph?- le dije.

-¿Qué quieres perder esta vez?- me preguntó.

-Nada. Esta vez, tú vas a perder.-

-¿A sí?-

-Te reto.- le dije amenazante.

Así fue. Pronto, estábamos en el dojo. Solos, los cinco. Mis otros hermanos miraban sentados en el suelo. Raph y yo estamos en posición de asalto. Él sin armas y yo con ambos sais.

-Recuerda, los sais sirven como defensa, no como potencia.- me recordó.

-Ya lo sé.- le respondí con fastidio.

Comenzó la pelea. Raph me lanzó su primer ataqué. En un principio traté de cubrirme con los sais como lo hago normalmente con mi t-sen. Descubrí que esa no era la mejor manera de usarlos. Raphael me golpeó justo en la muñeca, haciéndome soltar el sai. Ya había perdido el primero. Seguido, casi sin darme cuenta me tiró al piso. Desde el suelo podía escuchar como los demás murmuraban: la va a apalear…

Pero cuando Raph iba a terminar la pelea con una patada en mi pecho; todavía en el suelo, le frené su ataque con mi mano libre. Con mis pies lo empujé hacia atrás y me levanté lo más rápido que pude. Él no cayó al suelo. Solo perdió el control. Pero de nuevo me atacó.

Yo solo me recordaba de un movimiento con los sais; uno que lo había visto hacer y me había impresionado. Lo intentaría; era la única cosa que podía hacer.

Conforme él se iba acercando en su ataque, yo me volteé. Enganché el sai en su muñeca; justo el brazo que me iba a golpear, mientras me esquivaba al mismo tiempo. Luego me agaché un poco y jalé hacia abajo con toda mi fuerza. Él me pasó por encima sin si quiera tocarme y calló duramente al suelo, de espaldas.

La pelea se había acabado. Levanté la mirada y vi a mis hermanos con caras de asombro. Sin chistar ninguna palabra. Y a su lado, estaba el sensei con complacencia. ¿En qué momento llegó ahí?

Le extendí la mano a Raph para que se levantara. Pero a pesar de que si la tomó y se levantó, no parecía contento.

-Demonios.- dijo entre dientes. -¿Cómo fue que lo hiciste?-

Yo le sonreí y le respondí:

-Ahora es tu turno de enseñarme a usar tus armas.-

-Por supuesto que no.- se quejó.

-Raphael…- interrumpió Splinter. –Les dije a ustedes que le enseñaran a su hermana a usar sus armas. Lo harás.-

-Hai sensei.- respondió de mala gana.

-Sensei…- interrumpí. –Ahora que les demostré que soy lo suficientemente buena y grande ¿Me va a decir cómo fue que llegué a manos del krank?-

Él se quedó pensativo. Parecía que estaba indeciso. Tal vez me diría de una vez por todas como fue mi historia.

Notas de la autora:

TMNT no me pertenece, es de nickelodeon.

Chicos dividí el mini fanfiction del "hongo alucinógeno" en dos o tres partes (Aún no me he decido). Así que hoy voy a subir la primera parte. Como regalo de navidad. Espero les guste y prometo que muy pronto subiré las demás partes.

Bueno, les deseo una feliz navidad. La otra semana sí voy a subir capítulo aún que sea treinta y uno de diciembre. Nos leemos el próximo domingo.