Un nuevo día iniciaba y una pequeña abría los ojos emocionada porque hoy era un día especial, no tan especial y maravilloso como su cumpleaños o navidad, pero igual recibía regalos, era San Valentín, día en el que comería dulces y rompería el corazón de todos los chicos porque solo tenía ojos para Kurt Hummel.

Q: Buenos días – entraba a la habitación sonriendo – Feliz día de San Valentín, mi amor – beso su mejilla

Me: Feliz día de San Valentín, mami – sonrió

Q: Mami está haciendo el desayuno, no tardes – un último beso y la rubia salió de la habitación

Melissa se arregló y salió encontrándose con Beth que parecía un zombie

Me: ¿Qué tienes, Bethy? – pregunto, pero recibió un gruñido

Mi: Sus admiradores no la dejaron dormir – se burlaba

Me: Uh, seguro Emily se va a molestar – seguía la broma

B: Cierren la boca - caminaba más rápido

Las tres niñas llegaron al comedor donde estaba Quinn sentada bebiendo café, se sentaron luego de darle un beso a su mama.

R: Feliz día de San Valentín a mis cuatro amores – aparecía con un plato de cup cakes de chocolates decorados con corazones y en medio la letra de cada una

Mi-B-Me: Feliz día de San Valentín, mami – respondieron las tres pequeñas, aunque lo de Beth fue más un gruñido

Q: Tenemos a alguien de mal humor

Me: Sus admiradores no la dejaron dormir

R: ¿QUE?

Miranda pateo a Melissa

Mi: Nada, mami

R: Tal vez no deberían ir a la escuela hoy

Mi-Me: No – las dos mujeres las vieron sorprendidas - ¿Qué? No quiero que mi asistencia perfecta se ve afectada, desde que ustedes enfermaron y fui perdonada por el director no he tenido inasistencia – está de más decir que fue Melissa

Las demás presentes, menos Rachel que estaba orgullosa de su hija, rodaron los ojos

Q: ¿Cuál es tu excusa? – pregunto a su hija mayor que se encogió de hombros

Mi: Audiciones para la obra de la escuela

R: Eso es genial, hija, ¿Cuál es?

B: Romeo y Julieta – gruño

R: Típico – rodo los ojos – Debes conseguir el principal

Q: No la presiones, Berry – advirtió – Audiciona para el que quieras – le sonrió

Mi: No lo hare

R: ¿Qué?... Ouch

Q: Continua, cielo

Mi: El director me pidió ayuda para escoger a los bailarines de la obra

Q: Eso es grande – Miranda se encogió de hombros

B: Quiero dormir – empujo su plato de comida y se durmió en la mesa


Las niñas llegaban a la escuela, cada una iba a su casillero y lo encontraron lleno de cartas, flores, chocolates y recortes de corazones. Beth miraba todo con fastidio, no le interesaba ninguno de esos niños. Miranda sonreía agradecida y Melissa estaba contando sus obsequios.

Me: El año pasado recibí mas – se quejo

Mi: Ve a clases, Melissa

Me: Buscare a Kurt para darle mi obsequio – suspiro y se fue

- Beth – Emily llegaba con una sonrisa y algunas cosas que seguro algunos admiradores le habían dado

B: Emily – sonrió, toda su molestia había pasado

Miranda rodo los ojos y decidió irse a su clase murmurando un adiós para las menores, pero fue ignorado

- Feliz Día de San Valentín – dejo todo tirado y de su bolso saco una cajita, una tarjeta y unas gomitas, las favoritas de Beth

B: Emily – miraba todo sorprendida

- Espero seas mi Valentín – Beth comenzó a asentir y la abrazo recibiendo un beso en la mejilla - ¿Vamos a clases?

B: ¿Quieres ir a casa hoy? Podríamos ver una película

- Me encantaría –


Melissa estaba en su asiento esperando a Kurt, cada vez que alguien entraba ella miraba a la puerta esperando que fuera el niño, pero no llegaba, hasta que lo vio de la mano de Dave Karosfsky, ¿acaso no se cansa?

Me: ¡Kurt! – Corrió hasta ellos – Karofsky – dijo despectivamente

- Berry –

- Hola, Mel – recibió un beso en la mejilla que la hizo sonrojar – Dave me está invitando a su casa hoy – sonrió

La pequeña Berry frunció el ceño

Me: Pensé que haríamos algo hoy, nosotros… solos

- Lo siento, Mel, ya quede con Dave, pero mañana soy tuyo si mi papa me da permiso – sonrió

Me: Esta bien – regreso a su asiento


Miranda llegaba a su salón donde la esperaba Sam

- Hola – beso su mejilla

Mi: Hola, Sam

- Para ti – le entrego una rosa – Mi hermano me llevo a comprarla de camino a la escuela

Mi: Es hermosa. Gracias – le dio un beso en la mejilla haciendo sonrojar al muchacho

- ¿Te gustaría ir a comer helado después de la escuela? – la niña asintió – Genial – sonrió


En la casa Berry Fabray las cosas no era tan diferentes, desde la noche anterior habían comenzado su celebración de San Valentín, la morena se había despertado muy temprano para llenar de besos a su esposa y bajar a hacer un rico desayuno para sus amores, incluyendo los deliciosos cup cakes de chocolate, luego regresó a la habitación para despertar a Quinn.

R: Amor de mi vida – comenzó a susurrar en su oído y a llenar su cuello, clavícula y cualquier parte desnuda que encontrara de besos – Cielo – seguía su camino de besos – te amo tanto, Quinn Fabray – llego a sus labios – Despierta – susurro en su oído y encontró la sonrisa de la rubia – Hola –

Q: Hola – la atrapo en sus brazos – Te amo más, Rachel Berry

R: Feliz San Valentín – beso sus labios

Q: Feliz San Valentin

R: Despierta a las niñas, terminare de preparar el desayuno – un último beso y salió de la habitación

Después de llevar a sus hijas cada una se fue a su trabajo, Quinn tenía todo preparado, había llamado a Sugar para confirmar si podría cuidar a las niñas en la noche mientras ellas iban a cenar por el día de San Valentín, y la chica había aceptado, no tenía cita para ese día.


Era la hora del almuerzo, Melissa estaba sentada en una mesa viendo a todos felices con sus parejas, habían niños que trataban de acercarse a ella para darle chocolates o alguna cosa, pero ella los espantaba con la mirada Fabray, en una mesa cercana a la suya estaba Kurt sentado con Dave

Me: Estúpido

- Mel – se sentó su mejor amiga

Me: Hola, Em

- ¿Por qué esa cara? – Señalo a los dos niños – Ya entiendo

Melissa suspiro y recostó la cabeza en la mesa

Me: Estoy sola

- Que dramática – se rio

Me: Mama tiene a mami, Mimi tiene a Sam el gay, Bethy tiene a Emily y yo no tengo a nadie

- Me tienes a mi – sonrió – Podríamos ir a la dulcería después de la escuela

Me: Gracias, Emma, eres una buena amiga – la abrazo


Rachel estaba esperando en la camioneta a sus tres niñas, en eso vio llegar a Miranda

Mi: Mami

R: Hola, mi amor

Mi: Sam me invito a comer helado, ¿puedo ir? – rogo

R: ¿Hoy?

Mi: Es por San Valentín

A Rachel en ese momento le iba a dar algo, ese niño cara de pez quería llevarse a su niña por San Valentín

R: Hay… hay que preguntarle a mama

Mi: Ya la llame, dijo que está bien y hablo con el hermano mayor de Sam – sonrió – Por favor

R: Esta bien

Miranda brinco y beso la cara de su mama

Mi: Gracias, gracias – se fue corriendo

En eso vio el gracioso caminar de Melissa, tan presumida como ella

Me: Hola, mama

R: Hola, mi amor

Me: Iré con Emma a la dulcería, su mama nos lleva y luego me lleva a casa, ya le dije a mami y aunque me costó que aceptara con mi poder de convencimiento dijo que si – sonrió - ¿Esta bien? - Rachel quedo algo mareada, pero asintió. Se acercó y le dio un beso a su madre antes de irse con Emma

Por ultima venia Beth caminando de la mano con Emily. Rachel abrió los ojos, ¿Qué hacían agarradas de las manos?

B: Hola, mami

Beth abrió la puerta trasera y dejo que Emily entrara y luego lo hizo ella

- Hola, Sra. Berry –

R: Hola, Emily

B: Emily vendrá a casa con nosotras, pasaremos el día juntas y sus padres la recogerán al salir del trabajo

R: Bien

Cuando llegaron a casa, Rachel les ofreció comida a las dos niñas, pero se negaron y subieron a la habitación de Beth, la morena busco su móvil y llamo al director de la serie que estaba grabando diciendo que no podría asistir hoy y luego llamo a su esposa.

Q: Hola, amor de mi vida

R: ¡Quinn!

Q: ¿Todo bien?

R: Es Beth

Q: ¿Qué, que paso? – se preocupo

R: Trajo Emily a casa – chillo

Q: ¡Rachel! – Regaño - ¿Qué tiene eso de diferente? Lo hace todo el tiempo, es su mejor amiga

R: Es diferente, Quinn. Cuando fui a buscarlas venían de la mano, de la mano y ahora están encerradas en su habitación

Q: ¡Rachel, son unas niñas!

R: Yo era una niña muy curiosa a su edad

Q: Rachel Barbra Berry – advirtió – Deja tu drama y celos

R: Lo siento, amor – suspiro y se quedaron en silencio hasta que recordó algo - ¿Por qué dejaste que Miranda fuera a comer helado con el boca de pez? – silencio

Q: Debo volver al trabajo cariño, te amo – corto

R: Traidora

La morena se sentó derrotada en el sofá rogando porque sus hijas no crecieran más y no se fueran con sus parejas, después de todo eran sus niñas favoritas


Hola, a quien aun lea esto :)

Lamento haber abadonado el fic, otra vez. Estoy trabajando para terminarlo y subirlo antes de abril.