Revolución Akatsuki: las dudas sobre el líder
Hola, tanto tiempo! Es que tuve y sigo teniendo problemas con mi computadora. Hoy pude hacerme un tiempo libre para seguir escribiendo esta fic que tanto me entusiasma. Que lindo es volver!
Como dije, no prometo subir tan seguido, mas ahora no tengo computadora propia. Pero como ya dije anteriores veces... esta historia va a tener un final...
Ojalá les guste este capítulo y sigue este flashback tan largo XD
CAPÍTULO 11: El imitador y su traumática pubetad (Parte 3)
Los únicos que quedaban sin encarcelar eran Pain, Konan, Deidara, Tobi e Itachi.
- ese Zetsu es una bomba de tiempo. Hum.
- ¡Tú, blonda quinceañera! Vienes con nosotros.
- ¡Blonda quinceañera tu abuela, hum!
Ese guardia, que al parecer era muy apegado a su abuela, se abalanzó salvajemente a Deidara con intenciones de vengarse. Trató a de esposar las manos del Akatsuki, pero Deidara forcejeaba bastante fuerte para tratar de liberarse. Insultos al nivel de Hidan, gritos y miradas de los entrometidos de adelante hacían pasar vergüenza a Pain en ese aeropuerto.
"Trágame tierra… caribeña" pensó Pain, rezando para que esto no se fuera de los límites…
Pero la situación empeoró para el líder Akatsuki…
De repente, estaban los dos en el suelo: el guardia tratando de esposar a las dos manos de Deidara, mientras que el rubio…
Mientras que el rubio…
- ¡NOOOOOOOOOOOOOO!
- Líder, ¿Qué le pasa, hum?
- ¡QUEDATE ASÍ! ¡QUEDATE QUIETO!
- Líder, cálmese. Se esta poniendo en vergüenza. Lo están mirando todos, hum.
Pain giró bruscamente la cabeza hacia adelante, donde estaba toda esa enorme fila llena de gente… que lo miraban… con sus ojos…
- ¡¿Qué miran?! ¡ENTROMETIDOS!
"El muerto se asusta del degollado" pensaba Itachi.
- líder, ¿ya me puedo mover, hum?
- ¡NO! ¡QUEDATE QUIETO!
Con los nervios hirviendo en la sangre, Pain fue a donde estaba Deidara… arriba del gran cuerpo del guardia… el rubio levantaba una mano con instinto asesino…
Una mano…
- ¿Qué intentabas hacerle? – susurraba el líder, odiando solo con su voz.
- líder, usted sabe que soy artista.
- ¡Sabía que ibas a hacer eso!
- ¿Qué, hum?
- si te conoceré.
- ¡¿Qué?! – preguntó, harto.
- Deidara, no puedes ir por la vida haciendo tuarte. Eso es algo subnormal.
- ¡Tú, alfiletero! Vienes con nosotros.
Por solo un poco, Pain no tenía un tic en el ojo de los tantos nervios que tenía. Lentamente, para darle suspenso, giró su cabeza para dirigir su autoritario Rinnegan al guardia que le estaba gritando… dando una imagen más escalofriante que la niña de la película "El Exorcista".
- ¿Acaso no sabes quién soy yo?
- si, eres una persona que violó las reglas de este aeropuerto – contestó el guardia que se atrevió a gritar a Pain – has dicho la palabra prohibida de los aeropuertos.
Pain rebuscó en su memoria a ver cuando dijo la palabrabomba.
- pero si yo no he dicho nada.
- encima de rebelde… mentiroso – protestó el guardia.
- usted tiene ganas de encarcelarme, señor.
- ¡No puede insultar así mi autoridad!
- Y usted no puede encarcelarme porque quiere.
- Pain, por favor, cállate – suplicaba Konan. Odiaba cuando le agarraba esos ataques de adolescente rebelde.
- Líder, el guardia tiene razón, hum – interrumpió Deidara.
¿Acaso dijo lo que creyó que dijo?… Al propietario del Rinnegan le comenzó un tic en el ojo. Pain dirigió su girada de cabeza "Exorcista" hacia su desobediente subordinado…
- supuestamente, Deidara, me tienes que ayudar. Como bien dijiste, soy tu líder.
- si, pero el guardia tiene razón. Además, usted siempre me enseñó a respetar a la autoridad.
- ¡YO SOY TU AUTORIDAD, MALDITO IDIOTA!
- Pain, cálmate. Estás llamando demasiado la atención – suplicaba Konan.
- No me importa quién es la autoridad de su maldita secta terrorista. Ustedes vienen con nosotros por decir la palabra prohibida en los aeropuertos.
- ¡NO ME VOY A MOVER DE AQUÍ QUE YO NO HE DICHO NADA!
- Lider, deje de decir mentiras, hum.
Pain estaba de los nervios, no entendía porque le decían mentiroso.
- Pain, ahora que recuerdo, has dicho la palabra – soltó una voz femenina.
- Konan, ¿tu también? – jamás pensó que su ángel haría eso, Pain puso cara de cachorrito triste – me duele tu traición.
- No es traición. ¿Acaso no lo recuerdas? Pasó cuando Deidara estaba peleando con el otro guardia.
Pain viajó en sus recuerdos recientes…
Flashback en el flashback:
Con los nervios hirviendo en la sangre, Pain fue a donde estaba Deidara… arriba del gran cuerpo del guardia… el rubio levantaba una mano con instinto asesino…
Una mano…
- ¿Qué intentabas hacerle? – susurraba el líder, odiando solo con su voz.
- líder, usted sabe que soy artista.
- ¡Sabía que ibas a hacer eso!
- ¿Qué, hum?
- si te conoceré.
- ¡¿Qué?! – preguntó, harto.
- Deidara, no puedes ir por la vida solo haciendo tu arte. Eso es algo subnormal.
Entonces el líder Akatsuki tuvo que reconocer que también tenía su grado de subnormalidad…
No podía admitir abiertamente tal estúpido error, eso era una patada directa a los genitales de su orgullo. El autoproclamado Dios, JAMÁS cometería un error, JAMÁS reconocería ni un mísero error…
Pain, como todo buen criminal, comprobaría su inocencia hasta el final de los tiempos.
Sin importar si tenía que usar ridículos argumentos para que no lo encarcelen…
- Técnicamente, si vamos a apoyar la teoría del guardia, se podría afirmar que dije la palabra prohibida en un sentido figurativo, ¿verdad? Pero si tomamos el significado literal de la palabra "arte" antes dicha, no tendrían ninguna razón para encarcelarme, ¿cierto?... es decir, es como el ejemplo de la palabra "salchicha". Si lo dices en una situación rutinaria de la vida, te refieres a un inocente alimento. Pero si ya agregas otro significado seguido de malas intenciones, suena muy feo. ¿Cuál es el punto?... El punto es que yo no merezco por malinterpretación de usted, señor guardia, la encarcelación.
°Además, ¿Cómo puedo saber si usted es un verdadero guardia? Jamás me ha mostrado su placa de identificación. ¿Qué es lo que puedo pensar yo de usted, señor?... Pienso que usted y los demás guardias son unos malditos pervertidos que solo quieren encarcelarme a mí y a mis compañeros para así poder tener, como bien dijo mi subordinado malhablado, una orgía exitosa… ¿Me equivoco?...
…jamás el aeropuerto estuvo tan silencioso…
...Silencio...
...Suspenso...
Los grandes ojos de Konan, los guardias y de los entrometidos de adelante delataban su gran desconcierto ante las disparatadas conclusiones sexópatas de Pain. Es decir… ¿A que clase de persona se le ocurriría acusar a un guardia de seguridad de querer realizar un acto sexual en el medio de un arresto?... Bueno, si lo piensas de otra manera, Pain (supuestamente) no es persona, él es un Dios… aun así, una acusación como estas no suele dar buen resultado…
¡CLICK!
- ¡KYYYAAAAAAAAAAAHHH! ¡¿QUE ME ESTÁN HACIENDO?! – gritó el alfiletero.
- te estoy esposando. Estas bajo arresto por decir la palabra prohibida de los aeropuertos. Vendrás con nosotros y con tu amiguita quinceañera.
- ¡Que no soy chica! – gritó Deidara, que estaba esposado también - ¡Y tengo diecinueve años, hum!
- no te preocupes, Deidara-chan, pronto ya serás una chica… - dijo Pain con una sonrisa maléfica.
- ¿Qué? ¿Por qué dice eso, líder?
- ¡PORQUE TE SACARÉ LAS BOLAS DE UN SHINRA TENSEI, IDIOTA!
- Auch – dijo Tobi, tapándose sus partecitas.
- ¡LÍDER, NO ME ECHE LA CULPA DE SU ARRESTO! ¡HA SIDO USTED SOLITO QUIEN DIJO LA PALABRA PROHIBIDA, HUM!
- ¡NO LA HUBIERA DICHO SI NO TE HUBIESES TIRADO ENCIMA DEL GUARDIA! ¡ES QUE SIEMPRE TE TIENES QUE HACER EL GENIAL MOSTRANDO TU ARTE! ¡SI ESO ES ARTE, TE JURO QUE BAILO "LA MACARENA" AHORA MISMO!... ¡Y SABES QUE ODIO "LA MACARENA"!
Al escuchar semejante insulto sobre su arte, Deidara sabía que tenía que decir esa frase… esa oración que siempre tuvo preparada desde el primer día que entró en Akatsuki. Sabía que era muy riesgoso usarla, pero esto era una emergencia… tenía que decirla, debía decirla…
- ¡JASHIN ES EL DOBLE DE MEJOR DIOS QUE TU!... ¡HUM!
Al escuchar semejante herejía, el Rinnegan de Pain se abrió a más no poder… ¿Qué había dicho ese bastardo?...
- ni siquiera existe ese dios que mencionas.
- precisamente, hum.
- ¡AHHHHHHHHH! ¡MALDITO HIJO DE…!
Al fin y al cabo, los guardias forcejearon con Deidara y Pain hasta lograr llevarlos a la sala de retención… en medio de intentos de golpizas y gritos, claramente…mientras que Tobi fue corriendo detrás de su inseparable amigo rubio…
- ¡SEEEEEMPAAAIIIIIIII! ¡NO ME DEJE SOLITO, SEMPAI!
Otro guardia fue caminando lentamente con sonrisa pervertida hacia Konan. Ella ya olía la baba desde kilómetros de distancia…
- ¡Oh! ¿Te dejaron solita, muñeca?
"Idiota" pensó la peliazul, rodando los ojos.
- escucha – dijo Konan, sin prestarle atención al baboso – no sé si has visto a mi amigo de cabello naranja.
- ¿Es ese loco que no dejaba de gritar y adicto a las perforaciones corporales?
- eh… si.
- tienes mal gusto en los hombres, nena.
De repente, un color rojo furia subió en el rostro de la chica. Konan se dijo que era un momento de calmarse y su piel volvió al color original.
- basta, solo quiero decirte que me dejen ir con él. Se pone muy histérico si no esta conmigo, le agarra como ataques y estoy segura que no quieren lidiar con eso.
- déjalo, hermosa. Solo puedes ir con él si estas su misma condición legal. ¿Para que lo quieres a él si me tienes a m., dulzura? Además estamos los dos solos…ese alfiletero no puede vernos. Vamos, yo sé que tu quieres venir conmigo…
Konan ya asustada de todo lo que decía aquel ninfómano, ideó un gran plan contra ese guardia:
- Bomba.
- ¿Qué? – preguntó el baboso.
- dije bomba.
De mala gana, el pervertido esposó a Konan y la llevó a la sala de retenciones.
- maldita perra – susurró el idiota.
El Uchiha miraba la fila con aire extrañado.
"¿Qué…? ¿Qué pasó?" se preguntaba el de ojos rojos "¿Porque siento todo tan tranquilo? Nunca está todo tan tranquilo… ¿Por qué no estan discutiendo Hidan y Kakuzu? ¿Por qué Pain no esta gritando? Algo muy raro y estúpido esta pasando…"
El último de los guardias miraba a Itachi con cierto aire de preocupación. El Uchiha lo miraba y se sentía invadido.
- Se siente feo quedarse solo, ¿no? – dijo el ultimo guardia - Se siente un lindo silencio...
Itachi suspiró, harto de toda esa tranquilidad aburrida. Digamos que no quería perder la costumbre:
- Bomba.
Y colorín colorado, los Akatsuki fueron encarcelados.
Continuará...
Ojalá les haya gustado :D
***Akatsuki-Fan***
