Secretos revelados

La mañana los sorprendió aún en la cueva, por lo que debían apurarse si no querían levantar sospechas las clases comenzaban a las 10 y debían arreglárselas para llegar sin ser descubiertos.

- Creo que me cambiare de ropa, no veo conveniente aparecer asi en la escuela – dijo loane, agito su varita y el vestido que estaba sobre la cama se transformo en un enterito negro y los zapatos en unas zapas rosadas

- No se porque insistis en vestirte extravagante si sencilla te ves increíble – dijo snape mientras se vestia

- Me gusta, va con mi personalidad nada mas. Pero CREO que hoy prefiero pasar desapercibida.

Caminaron por el pueblo aun convertidos en luna y obscurus hasta que llegaron a las tres escobas, que estaba cerrado. Loane agitó su varita y se elevaron hacia la terraza, donde aun los esperaban sus escobas.

- Será mejor que lleguemos por separado. Yo ire hacia el bosque prohibido y tu puedes fingir que de verdad vienes del pueblo de reabastecerte de ingredientes – dijo ella

- Ya lo tenia planeado – dijo el y saco de su bolsillo una bolsa cerrada de raíces.

Élla le sonrió y despegaron rumbo al castillo, previamente desilucionados. A ella no le gustaban mucho las escobas y le costaba bastante maniobrarla. El no era muy hábil en el quiddich pero lograba manejarla para ir en línea recta.

- No se porque me pareció buena idea venir en escoba, las odio – dijo ella fastidiada

- ¿Por qué si venias en alguna bestia se arruinaría tu vestido? – sugirió el divertido

- Puedo volar sin escoba para que sepas – dijo ella – pero no lo hago porque la gente te mira raro si lo haces –

- ¿De verdad? – se asombró el – olvida el plan, quiero ver eso, descendamos los dos en aquel claro del bosque-

Descencieron con cuidado en un claro del bosque, el mas cercano al castillo y allí se sacaron el encantamiento. Ella sin decir palabra dejo su escoba junto a un árbol algo torcido, se volvió hacia el y con un movimiento de los brazos se elevó. La rodeaba un aura dorada, no era magia oscura para nada. No era la forma en la que volaba voldemort, ni él. Era inexplicable aquella habilidad.

-Hermana-

Esa voz entre los árboles los hizo sobresaltar y ambos se pusieron en guardia. De entre ellos salio un hombre con los brazos levantados sobre la cabeza. Era un hombre joven y muy atractivo, de físico atlético, pelo castaño corto y ojos violetas, perturbadoramente iguales a los de Loane. Ella lo miró evaluándolo y bajó la guardia un poco. Se perdió en aquellos ojos, sin dar crédito a los suyos. Se acercó un poco y bajando la voz le dijo

-¿cómo me has llamado? –

-Hermana, porque eso eres, y si le dices a tu amigo que baje su varita te lo explicaré – dijo el desconocido apuntando a Snape

- No te atacaré si no me das motivos, así que explicate – dijo desafiante Snape.

- Bueno, no se por donde empezar – dijo el, sentándose en la piedra mas cercana – verás, para que sepas, tu madre no es tu madre.

- ¿Qué? –

- si, lo que escuchas, es tu madre adoptiva – dijo el – Nuestro padre se enamoró perdidamente de un hada sumamente hermosa, que aunque no hablaba nuestro idioma siempre lograba entenderla. Era mucho mas inteligente que las de su clase, por supuesto-

- ¿Qué su madre era un hada? Pero… ¡son diminutas! – dijo snape, no daba crédito a sus oídos, que el fuera su hermano era lógico, eran idénticos. Pero… ¿un hada?

- no todas- interrumpió Loane – algunas son tan altas como los humanos, pero están casi extintas porque las han cazado a lo largo de los siglos –

- bueno, resulta que tienes razón – afirmo el joven – Cada vez que las artes oscuras amenazan con dominar el mundo, esta clase de hadas recurre a dos cosas: esconderse en lugares sumamente difíciles de encontrar o encubrirse entre los magos quitándose las alas.

- pero… ¿Qué tienen que ver las hadas con las artes oscuras?

- Este tipo de hadas es especial, tienen mucho poder y los magos lo saben – siguió el – las cazaban para robarles su poder. Son muy longevas y poderosas, resisten a la gran mayoría de las enfermedades y sus alas las protegen de numerosos maleficios. Pero es muy difícil extraerlo, por lo que las terminaban matando antes de lograr su cometido –

- ¿y eso que tiene que ver con que yo este con una familia adoptiva? – loane parecía ofendida

- Déjame que te cuente – siguió – verás tu eres mestiza, como yo, pero heredaste mucha de la magia de nuestra madre y por eso ella decidió quitarte las alas y esconderte antes de que las fuerzas oscuras quisieran poseer tu magia –

- Deja las drogas – dijo ella y se dispuso a marcharse

- No espera! – gritó - ¿no me crees? Mira entonces! – y sacó de su bolsillo un frasco transparente. En el se podían ver un par de hermosas alas color violeta que se agitaban con fervor y parecían querer escapar del frasco, como una vivida mariposa. Ella tomó el frasco y sintió de inmediato que algo en ella había regresado, algo que sabia que había perdido hacia años pero que nunca estuv segura de que era.

- Supongamos que te creo – dijo ella, aún aturdida - ¿Por qué no te escondió a ti también?

- Porque soy hombre – ella frunció la cara con desprecio al oir esto – no, no es por eso. Yo no soy un hada, lo único que heredé de mamá fueron sus ojos, nada mas. Yo estaba a salvo, pero tu no. Ella vió que nos esperaban tiempos oscuros y decidió partir. Como no eras 100% hada no podias ir con ella a la colonia, por lo que decidió quitarte las alas y darte en adopción.

- ¿por qué no me dejo con mi familia, aunque ella hubiera huido?- se sentía sumamente traicionada por una familia que nunca había conocido

- Porque hay un registro de cruzas en el ministerio, y si el mal se apoderaba de él sabrían que tu eras un 90% hada e irían por ti. Por eso cambiaron tu nombre, te quitaron las alas y te entregaron a una nueva familia. Decidimos alejarnos de ti hasta que estuvieras lista para saber la verdad. Mantenernos cerca hubiera traído sospechas, porque no puedes negar nuestro parecido. Así que mamá encontró a una joven bruja hija de muggles, ella sintió que ella estaba muy triste, había perdido el bebé que estaba esperando y su pareja lo había dejado. Mama se acercó, no podía hablar, pero siempre se dio a entender. Te puso en sus brazos, le levanto el rostro y la miró a los ojos. Ella le entendió en seguida, te miró y le dijo "lo prometo, es preciosa". Mamá lloro semanas después de esto, quiso buscarte, pero la mujer estaba feliz y te cuidaba. El saber que estabas bien le dio valor. Se despidió rápidamente y huyó. Papá fue fuerte, al menos eso desmostraba. No me mandó a Hogwarts para evitar que me cruzara contigo antes de tiempo, me enseñó el.

- Espera, ¿Dónde está él? – lo interrumpió Loane

-Falleció hace unos meses, viruela de dragón, tarde todo este tiempo en encontrarte –

Ella se dejó caer de rodillas, era mucha información por un solo día: tenía un hermano, una madre hada prófuga, un padre mago muerto, unas alas que revoloteaban en un frasco pidiendo unirse con su dueña.

- Y ¿Por qué ahora vienes a contarle todo esto? – interrumpió snape abrazándola

- Por varias razones: mi padre ya no puede impedirme buscarla, considero que mi hermanita ya es adulta y es lo suficiente fuerte para afrontar tal verdad y tercero que en estos tiempos en los que la oscuridad se viene acercando ella está en peligro y es mejor que este preparada y huya.

- ¿huir? ¿esperas que huya? – loane pareció salir de su atontamiento por un rato

- Si, huye por favor, estas en peligro – dijo él – hable con las hadas y te recibirán aunque seas mestiza.

- Mira, si piensas que voy a huir como una palomita asustada se ve que no me conoces ni un poco – dijo y se irguió completamente

- Pero. ¡estás en peligro! – parecía desesperado

- ¡Todos estamos en peligro! – grito ella – la gente muere a diario, niños inocentes, familias enteras, no me esconderé mientras pasa todo eso – Por primera vez, snape pudo ver porque su patronus era un gran león: Detrás de esa apariencia dulce y amorosa se escondía una mujer valiente dispuesta a darlo todo por los suyos.

Su hermano la miró sin decir nada por un momento, pero luego sonrió y la tomó de las manos. Se miraron a los ojos queriéndose decir todo, aun cuando a loane aun le palpitaba la vena del cuello y algunas lágrimas amenazaban con salir.

- En ese caso, tienes mi total lealtad y apoyo hermana mia. Lucharé a tu lado, por ti, por nosotros y por todos – dicho esto, la abrazó