Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen, son de Masami Kurumada, Shiori Teshirogi y en algunos casos de Toei Animation.
- ¿Estas seguro que sale al continente?
- Sí, al menos dos veces al mes.
Shura le dio un sorbo a su bebida. Nunca había estado en la casa de Saga; sin duda el lugar era grande y hasta cierto punto sorprendente, no era como la de Death Mask, pero sin duda era impresionante. En esos momentos se encontraban en la oficina que tenía el gemelo mayor.
- ¿Sabes qué es lo que hace?
- No - Shura miró seriamente a Saga - iba a averiguarlo la próxima semana. Conseguí un bote, es pequeño pero ayudará...
- Bien, cuando sepas que es lo que hace avísame.
- Claro... ¿qué es lo que harás?
- Depende de lo que él haga.
Shura sintió un leve escalofrío, agradecía no ser Kanon.
- Bien, supongo que debo agradecerte. Haces bien tu trabajo. Si sigues así pronto estarás al nivel de Misty o incluso hasta podrás superarlo.
- ¿Y de verdad confías en Misty?
- ¿Qué piensas tú?
- Que trabajó para Death Mask.
Saga sonrió.
- ¿Y tú lo asesinaste, cierto?
Shura casi se ahogó debido a que le estaba dando un sorbo a su bebida cuando Saga dijo eso. Sin duda no esperaba ese comentario tan fuera de la situación en la que se encontraban.
- ¿Quién dice que yo lo hice? - preguntó ya calmado. Por fuera, una sonrisa burlona apareció, pero por dentro, por dentro sentía que iba a desmayarse en cualquier momento.
- Es una suposición, todavía no estoy completamente seguro. Solo existen teorías sobre ese día.
- ¿Y qué me dices del martes pasado, también son teorías lo que dicen que sucedió?
- Yo no tuve nada que ver con la muerte del chico. Cuando eso sucedió creí que nos disparaban a nosotros.
Shura asintió, no tenía ni la mas mínima idea sobre lo que hablaba Saga, pero trataría de recordar cada palabra para decírselas a Aioros.
La reunión transcurrió normal, Shura se aseguró de que Saga no sospechara al escucharlo preguntar tanto, era sutil en sus preguntas, y de vez en cuando se aseguraba de no hablar demasiado sobre la muerte de Death Mask, si hablaba de más podría involucrar a sus amigos y sin duda eso era algo que no quería que pasara. Si había algo que hacía sentir bien a Shura era la seguridad que le había dado pasar todos esos días viendo series de televisión y películas estilo policíaco para aparentar un estilo criminal.
Shura se calificaba como bueno en muchas cosas, y sus más cercanos no podían dudar de eso, lo era, pero si existía algo en lo que realmente se destacada era en el arte de imitar personas. Lo que él llamaba su entrenamiento en ser un criminal definitivamente le había funcionado, incluso Aioros se lo había mencionado en una ocasión anterior, un alago que Shura agradeció completamente sonrojado; actuaba de forma madura, aparentando que guardaba secretos, lo hacía, pero Shura sabía que Aioros se refería más a temas "oscuros", como si algo estuviera presente en su mente, algo que le aseguraba ya no habría retorno una vez que su trabajo de infiltrado terminara, algo que sin saberlo estaba sucediendo dentro de Shura.
Lejos de la lujosa casa de Saga, en una casa igual de lujosa pero que dentro de lo que podía era más sencilla, el auto de Shion se estacionó frente a la misma. Al salir del mismo se dio cuenta de que lo estaban esperando, frente a la puerta se encontraba una mujer mayor que esperaba a que la puerta de copiloto se abriera.
- Dohko, será mejor que te apresures, nos están esperando - dijo Shion mientras tocaba la ventana.
El hombre salió molesto del auto, se paró frente a Shion mientras trataba de colocarse correctamente su corbata.
- Esto es tu culpa - dijo viendo el pedazo de tela no se anudaba - si me hubieras avisado con tiempo hubiera podido arreglarme mejor.
- El hubiera no existe mi querido amigo - Shion comenzó a caminar hacia la casa.
- Para ti es fácil decirlo, tuviste tiempo para arreglarte y no es la primera vez que te reúnes con el gobernador.
Shion rió levemente, se detuvo y ayudó a su amigo a amarrarse la corbata, Dohko solo lo miro con una expresión que rayaba en lo sorprendido y molesto. Una vez que Shion terminó continuo caminando. La mujer iba adelante mientras que Dohko se había quedado atrás admirando la casa del gobernador, probablemente porque le sorprendía lo poco suntuosa que era, para ser un político, Dohko esperaba ver el tipo de cosas que un hombre con acceso a grandes cantidades de dinero comúnmente tenía, cosa que no se admiraba en esa mansión. La mujer los llevó a la sala y después de decirles que el gobernador llegaría pronto se retiró del lugar para continuar con su trabajo.
- Estoy nervioso - susurró Dohko debido a que temía que el gobernador apareciera en cualquier momento y lo escuchara.
- No hay por qué estarlo, Asmita es una buena persona, estoy seguro que después de que lo conozcas no dirás lo mismo.
- Años trabajando como infiltrado, viniendo casi diario a la isla y a penas voy a conocer al gobernador, ¿te gusta hacer las cosas lento, no Shion?
- Que tú no lo conozcas no significa que él no sepa de ti o te conozca. A penas te presentaste ante mi y Asmita ya estaba leyendo tu expediente.
- ¡¿Qué?! - Dohko se levantó de un salto del sofá, estaba a punto de gritarle una serie de majaderías a su amigo pero justo en ese momento entró Asmita a la habitación.
Dohko se sintió levemente confundido, ya había escuchado de los rumores sobre el que Asmita se estaba quedando ciego, sin embargo él los consideraba eso, rumores, pero ver justo en esos momentos al gobernador caminando lentamente y siendo apoyado por un chico demasiado parecido a él, que Dohko supuso que era el hijo del que había escuchado tanto, fue suficiente para comenzar a creer.
El chico le susurró algo a su padre, acción que hizo que Dohko levantará la ceja, no llevaba más de cinco minutos ahí y ya sospechaba del joven.
- Hola, es un placer, usted debe de ser el detective de la Europol - dijo Asmita volteando la cabeza hacia donde estaba Dohko y extendiendo la mano.
- Gobernador - Dohko respondió el saludo y supuso que el joven sólo le había dicho a su padre quienes estaban en su sala; se sintió un poco tonto al comenzar a sospechar de un chico que realmente no parecía malo.
- Shion, tiempo sin saber de ti - Asmita soltó la mano de Dohko y la movió esperando que Shion estuviera en la dirección en la que se había movido. Por suerte lo estaba - siento la espera, estaba ocupado haciendo un poco de papeleo, nada que supongo ustedes deben de conocer. Por cierto - Asmita se acercó a Shaka - él es mi hijo, Shaka.
- Ya lo conocía Asmita - Shion saludó al joven - es un placer volver a verte, Shaka.
Shaka sólo sonrió, después miró a Dohko. Al intercambiar un apretón de manos y miradas Dohko volvió a sentir esa leve sospecha del principio. Sabía que no debía de olvidar su primera corazonada, después de todo, para Dohko la primera impresión era lo que importaba.
Después del intercambio de saludos y miradas, Shaka salió de la habitación, sabía que no debía de estar presente cuando su padre hablaba de los asuntos de trabajo, era una falta de respeto, tanto para su padre como para los hombres que trabajaban con él.
- Bueno Asmita, creo que debemos de comenzar con lo que nos llevó a esta reunión - Shion se sentó y cruzó las piernas mientras que esperaba a que el rubio tomara asiento.
- Lo sé, lo sé - dijo Asmita sentándose.
- Las cosas se han complicado un poco con los eventos de los meses pasados, supuse que con la muerte de uno de nuestros mayores problemas las cosas se resolverían poco a poco pero creo que sólo se han complicado - Shion suspiró - los gemelos Ntaláras avanzan rápidamente, tienen miedo, tratan de ser precavidos, de eso no hay duda, pero eso no evita que avancen. Por eso pensé que sería una buena idea que conocieras pro fin al hombre que se supone nos ayudará a llevarlos tras las rejas.
Shion volteó a ver a Dohko esperando que este dijera algo pero en cuanto eso sucedió el hombre se quedó en blanco. La mirada insistente de su amigo no sirvió para ayudar a que era presión disminuyera, parecía más bien que esta aumentaba.
- ... llevo viniendo a la isla desde hace cinco años más o menos... - dijo abruptamente.
- Sí, lo sé - dijo Asmita.
Dohko abrió la boca tratando de decir algo más inteligente pero en ese momento la mujer que había estado esperándolos en la puerta apareció para dejar una charola con té.
- Lo que trato de decir es que... - el hombre esperó a que la mujer terminara de servirle su té a Asmita - conozco como se mueve el mundo criminal de la isla. Incluso hasta soy capaz de determinar cuales podrían ser los movimientos futuros de los gemelos.
- Algo que podría servirnos de mucho - Asmita sonrió antes de darle un sorbo a su té.
- Que comentario tan tonto - susurró Shion con la taza en la boca mientras miraba a Dohko.
Dohko pateó a Shion, acción que provocó que la mujer que le servía su té los mirara entre sorprendida y molesta por todo lo que hacían frente al gobernador.
- Aunque... - dijo Asmita dejando su taza en la pequeña mesa frente a él - ¿qué es lo que podría decirnos que nos podría ayudar a terminar con la delincuencia que azota a la isla?
- Contamos con el apoyo de la Europol - Shion mordió una galleta - sin embargo debo de admitir que a la hora de hacer un enfrentamiento,ellos son los primeros en irse.
- Hay muchos asuntos que atender además de una isla en medio de la nada cuyo gobierno no es capaz de controlar a simples payasos con armas - Dohko miró a Shion molesto.
- ¿En serio estas diciendo lo que creo? - Shion dejó su taza en la mesa - sólo dices eso porque no nos hemos vendido a tu estúpido gobierno.
- ¡Ni siquiera soy europeo! - ante el grito de Dohko, Asmita movió la cabeza en señal para que la mujer se retirara.
- ¡Todavía peor!- Shion movió los brazos - te estas vendiendo y quieres que nosotros también lo hagamos.
- No sabes de lo que estas hablando - Dohko suspiró - escucha si dejaran que nos instalemos aquí estoy seguro que personas como los gemelos Ntaláras no se convirtiera en criminales que intentan controlar la isla.
- ¿Y dejar que otras personas se hagan cargo de nuestros ciudadanos dejándonos a nosotros como un grupo de fracasados inútiles?.
- Darle a los ciudadanos la oportunidad de vivir en paz y sin temer que en cualquier momento en que salgan a la calle mueran por una bala perdida o algo peor.
- No sabes de lo que estas hablando - Shion miró seriamente a Dohko - la gente confía en nosotros.
- ¡Tú no sabes de lo que estas hablando! Mira, Shion, esto es...
- Señores, por favor - dijo Asmita, no sin gritar, pero su voz resonó en toda la casa - esta clase de discusiones son lo que nos lleva a cosas como lo que sucedió hace tres años.
Shion y Dohko se quedaron en silencio al recordad el hecho. Era un suceso que todos querían olvidar.
- Lo que necesitamos son soluciones, no discusiones - Asmita suspiró - sé que le fallé a la ciudad en cuanto a seguridad... pero no quiero dejar las cosas así... no me quiero sin al menos haber hecho algo bien durante mi administración.
- ¿A qué se refiere con "dejar las cosas así"? - dijo Dohko titubeando.
- Me retiraré - Asmita volvió a tomar la taza de té - en un par de meses haré el anuncio. Me estoy quedado ciego, eso ya lo debe de saber usted - dijo antes de darle un sorbo a su bebida - de nada sirvo para la isla. Es una lástima que esto se tenga que hacer a inicios de mi reelección.
- No digas eso Asmita, eres el mejor gobernador que este lugar ha tenido en años - dijo Shion inclinándose hacia adelante.
Asmita sonrió, en una combinación de alegría y tristeza que había logrado conmover a Dohko, Shion tenía razón, Asmita había sido el mejor gobernador de la isla en años, Dohko lo sabía por experiencia. Tenía un compañero de la Europol que había estado trabajando con el anterior gobernador y en palabras de ese hombre todo había resultado un desastre monumental; por esa razón Dohko se había mostrado reacio a aceptar el trabajo de su compañero cuando este fue asesinado por los gemelos, pero para su suerte el periodo de aquel gobernador había terminado, iniciando ahora el de Asmita.
- Bueno, esta conversación se ha desviado de su finalidad original, así que, díganme, ¿cómo va el caso de los gemelos?
- Tengo un agente trabajando en el caso - Shion siguió comiendo galletas - él tiene un agente infiltrado y por lo que me ha estado informando ese trabajo está bien, sólo necesitamos reunir la suficiente cantidad de pruebas para encarcelarlos. Para eso se supone que está Dohko, apoyando con rumores e investigando el mercado de armas.
- Sí - Dohko miró a Asmita - por ahora apenas estoy tratando con los gemelos. No confían mucho en mi ya que mientras los hombres de Shion se concentraban en los gemelos yo lo hacía con Death Mask, pero poco a poco me dejan acercarme; recientemente más de lo que esperaba.
- ¿Y existen teorías sobre esa repentina confianza contigo? - preguntó Asmita.
- Hay un rumor entre los hombres de alto rango - Dohko miró a los presentes - sobre una libreta de Death Mask.
Shion casi se atraganta con el té al escuchar lo que decía Dohko. Ya había escuchado ese rumor de sus hombres pero definitivamente no esperaba que Dohko hablara sobre lo que él consideraba un rumor.
- No creo que debamos de confiar en eso - dijo Shion una vez que se sintió recuperado - sólo son simples rumores que esparció Death Mask para tratar de tener a sus hombres controlados.
- Sea real o no, tener esa cosa en nuestras manos haría las cosas más sencillas para nosotros - Dohko cerró los ojos, de sólo imaginar que todos sus problemas se resolverían con la dichosa libreta.
- No debemos de confiar en un rumor - Asmita suspiró - pero fuera de eso estoy contento con los resultados - sonrió - estos avances me hacen creer que podremos ganar esta guerra.
Dohko y Shion se sonrojaron al mismo tiempo; ninguno esperaba esa clase de alago de parte del gobernador.
- Bien - siguió Asmita - ¿cuales son los siguientes planes que tienen para acabar con esta guerra?
- Haremos un operativo - dijeron ambos al mismo tiempo.
Asmita levantó una ceja.
- Planeamos otro ataque - volvieron a decir al mismo tiempo.
- No he recibido noticias aún, pero es probable que sé algo junto con algunos miembros de la Europol.
- ¿Tú que opinas, Shion?
- No creo que sea buena idea invitar a los la Europol después del desastre pasado, pero Dohko planea hacer un ataque definitivo.
- Sé que tienen razones para desconfiar de la Europol, siendo honesto yo también tengo mis dudas, pero quiero cortar el problema de raíz, y si usted,señor gobernador, planea retirarse me gustaría poder brindarle la sensación de no haberle fallado a los habitantes de este lugar.
- Confío en que lo hará - Asmita volvió a sonreír.
- Creí que eras educado y no espiabas las conversaciones ajenas - Sorrento miró a Shaka, que se encontraba sentado cerca de las escaleras en el primer piso.
Shaka miró al chico, no esperaba verlo en su casa en ese momento. El rubio sonrió, el recuerdo de su niñez cuando su madre solía reprenderlo por pararse afuera del estudio de su padre cuando este tenía reuniones, esperando a que la reunión terminara para poder jugar con él.
- Será mejor que llames a Saga, es necesario que sepa ciertos aspectos interesantes.
- Creí que ya no nos involucraremos.
- A veces es necesario darles cierto empuje, como con lo de Shion.
- ¿Y eso tiene algo que ver con la reunión del piso de abajo?
- Tiene que verlo todo - dijo Shaka antes de sonreír.
Comentarios:
Y después de unas vacaciones forzadas finalmente pude volver. De verdad lamento mucho la demora, pero finalmente podré publicar los capítulos finales.
En fin, gracias por leer!
