¡Hola! Con ustedes, un nuevo capítulo de este delirio.

Disclaimer: el potterverso le pertenece a Rowling, yo sólo juego en su caja de arena.


Capítulo 13 - Acelerando

Volver.

No está bien… no lo está… no sólo lo siente sino que lo vive de esa manera. Se mira al espejo, se estudia a sí misma, sus gestos, su rostro, su cuerpo, su espíritu, todo en ella es diferente ¿o sólo lo ve así?, ¿será un espejismo?, ¿una mentira que se repite a sí misma hasta la locura?

Prácticamente fue hace una vida entera que Evelyn dejó el mundo mágico, en todo ese tiempo vivió la crianza de una hija, sintió el amor de dos hombres, temió a causa de dos guerras, lamentó las cientos de vidas desperdiciadas. Su corazón sufrió vuelcos indescriptibles, dolores impensados, miedos indeseables… sí, todo en ella ha cambiado pero; sin embargo, el mundo mágico no lo ha hecho.

Nada cambió.

Tan irritante, tan frustrante, tan endemoniadamente rígido es este mundo que ahora vuelve a transitar. Ella no debería estar acá, ya no, se había resignado hace dieciocho años, —"¿por qué de nuevo?, ¿por qué el jodido destino me vuelve a traer? ¡¿Por qué?!" — se pregunta y repregunta sólo para responderse que, tal vez, el mundo mágico nunca la soltó del todo. Tal vez, sólo tal vez, la alejó un tiempo, sin soltarle la mano, la condujo por un camino curvado que volvería tarde o temprano al punto de partida.

Y, ahora, aquí está de nuevo.

Siente la presión que cae sobre ella, su respiración se agita, el llanto y los gritos contenidos empujan y golpean su pecho para salir con la furia de un huracán, el miedo y la angustia la acechan como viejas sombras que clavan sus garras en sus hombros y la hacen sangrar por dentro. Lleva sus manos a la altura de su corazón, cierra los ojos, inspira y espira, trata de serenarse, trata de controlar sus sentimientos, no porque quiera o pueda sino porque debe hacerlo, por su hija, por Hermione, por su pequeña.

Dirige su mirada al reflejo que le devuelve el espejo, se contempla en toda su magnificencia. Sí, ella ha vuelto a la fuerza y ahora debe escavar en su corazón y reencontrarse consigo misma, con Evelyn Eleonora Briana Prince y dejar en su lugar a Evelyn Jean Granger, muerta y enterrada en lo profundo de su ser.

Tal vez nunca dejó de ser aquella niña rica, tal vez sólo la durmió por un tiempo o la controló para que no se despliegue completamente en el mundo muggle. De nada le servía su porte aristocrático siendo una dentista y ama de casa, siendo la esposa del hombre honrado que es John Granger. Más de una vez él le dijo que tiene incorporadas las maneras al punto de que es inconsciente de ellas, sólo podría contenerse pero nunca dejar atrás completamente su origen, tal vez él sabía más de ella de lo que creía posible.

— "¡Cuánta razón tenías, John!"— piensa mientras corona su rostro con una media sonrisa.

Un último vistazo a su traje, se perfuma y ya está lista, suspira, llegó el momento de comenzar a darle velocidad a la rueda, después de todo, sólo hará lo que se espera de ella… y más, mucho más.

—Mucha suerte, ama—

—Gracias Gotty—

Ella se agacha y abraza al pequeño y anciano elfo para luego aparecerse en el Callejón más exclusivo del Londres mágico vestida con un pantalón palazzo de seda negro a la cadera, tan ancho que cuando se encontraba parada parecía la falda de una túnica pero al caminar fluía con sus pasos. Le incorporó una faja verde esmeralda cuyos lazos se dejaban caer en un costado aportando movimiento y sensualidad y una camisa de seda de cuello mao bordado con hilos de plata, la tenía puesta debajo del pantalón, lo que contribuía a resaltar su cintura. Su rostro iba perfectamente maquillado, el tenue esfumado en sus párpados y el sutil carmesí en sus labios tenían el objetivo de acentuar sus gestos y sus miradas.

Ella sabía qué es lo que hacía con cada detalle.

Prince siempre fue una vanguardista de la moda en el mundo mágico, nunca estuvo a gusto con lo que dictaminaban los estándares sociales y por eso le imprimía su propio gusto a lo que llevaba puesto marcando tendencias. Ahora no iba a ser diferente, al contrario, si el mundo mágico no había cambiado ella debía ser la misma harpía que fue antes de irse, la misma dama de la alta sociedad que destilaba elegancia, buen gusto y carisma.

La prensa se haría eco de su 'paseo' matutino por el Londres mágico, específicamente por el Adamantia Alley. Se preguntaba quién de todos los que le están abriendo paso le escribirá a 'El Profeta', quién le tomará la foto que aparecerá mañana en la portada.

Sonríe con el mentón bien alto, no necesita ver dónde pisa.

Ella siempre fue distinta al resto de las 'jóvenes' de aquel entonces pero ¿por qué?, ¿quién era Evelyn hace veinte años?

Alguien envidiado y temido.

Hija de una familia sangrepura y dotada de una belleza deslumbrante y algo siniestra por el profundo negro de su cabello, sabía que era mejor elevar la comisura de sus labios que arrugar su nariz o su ceño. Nunca fue de las que miran con seriedad y asco a los demás, no, eso quedaba para las hermanas Black, ella sonreía siempre de lado con una mirada altanera. Su único gesto que interpelaba a los demás, sin necesidad de emitir sonido alguno, era el arqueo de su ceja izquierda, algo que compartía con su primo Snape aunque él carecía de sonrisa alguna. Esos ademanes y ese porte causaban mucha impresión, respeto y temor puesto que nunca se sabía si estaba molesta con lo que ocurría o era una simple sonrisa de conformidad. Ese desconcierto provocaba nervios en quienes la atendían y siempre daban su mejor esfuerzo porque nadie quería ser el causante de que ese gesto desapareciera... si ella podía ser cruel cuando estaba molesta y no lo demostraba, ¿qué pasaría si su enojo llegaba a borrar su sonrisa maquiavélica?

Estarían en problemas… en serios y gravísimos problemas, tal como lo comprobó el fotógrafo que hace poco más de una semana osó levantar su varita contra su hija sólo por querer tomarle una fotografía. Aunque una parte de ella se sentía un poco mal por ese joven, debía darle un escarmiento ¿y qué mejor que enviarlo con la comitiva periodística que acompañaba la investigación de los animales mágicos en la selva amazónica?, sí, sus influencias aún estaban intactas, en un tiempo haría que vuelva... en un tiempo largo, cuando esté muy picado por los mosquitos, cuando el calor y la humedad hayan fundido su cerebro, cuando se haya encontrado cara a cara con una anaconda y recuerde que está ahí por su impertinencia hacia la familia de una serpiente. Sí, ella cobraba las deudas, con intereses de ser necesario.

¿Por qué volvió si tanto detesta este mundo mágico, si tanto dolor le causa?

Por amor a su hija.

Cada paso que dio en su vida fue por amor.

Por ella renunció a su magia y aprendió a vivir en un mundo que se le había enseñado a despreciar desde el instante mismo que fue concebida. Por garantizar la seguridad de su pequeña decidió educarla lejos de los estándares viperinos y permitió que John influyera hasta el punto de volverla una leona. Por su niña guardó en lo profundo de su ser a su verdadero amor permitiéndose sentir el calor de otro hombre, alguien a quien debió aprender a querer. Ahora se sonríe y siente angustia, esas son las ironías de la vida, en el mundo mágico su corazón eligió libremente y en el mundo muggle el deber se impuso sobre sus sentimientos, nunca dudó del amor de John y aprendió a quererlo con los años a pesar de que en su corazón siempre estuvo firme la sombra de otro hombre.

Todo fue por ella, por Hermione, por su bebé, por la hija de Evan.

Y por ella volvía a transitar este lugar a pesar de que ya no quiere, a pesar de que se había reconciliado con su destino, a pesar de que le duele profundamente estar en ese mundo sin su verdadero amor, aquél con el que se enlazó, aquél que compartió su núcleo mágico con ella y que aún aporta calidez en su pecho.

Por su hija moriría aunque sabe que le es mucho más útil estando viva… es una slytherin después de todo, no arriesgaría su pellejo en vano, sabe que vale más su ayuda si aún respira, ella sabe que se hundirá en el mismísimo lodo por Hermione, sólo para que su pequeña no deba ensuciarse… demasiado.

Siente tristeza por la niña que acunó durante las noches de incertidumbre rodeadas por la guerra y el odio. Ahora su hija se enfrentaba a un dilema que carcomería su alma de a poco, la cambiaría para siempre porque deberá sacar esa serpiente interna, deberá afrontar la verdad de su corazón, deberá herir su orgullo gryffindor cuando actúe como una serpiente porque se ha metido al nido de una y sólo podrá sobrevivir si viste la misma piel.

Ella le enseñará… sí, lo hará. Sabe que otros estarán a su lado pero la madre… ¡oh, la madre!… hay una sola y ésta lo dará todo por su cachorra.

—"Somos prisioneros de nuestro destino" — siempre lo dijo, siempre lo dirá y lo recuerda en este preciso momento que se mueve entre los transeúntes más adinerados del mundo mágico.

A cada paso que daba, un rostro volteaba a admirarla. Su largo y lacio cabello de ébano brillaba gracias a los tímidos rayos de sol, su piel cetrina resaltaba sus pómulos, sus labios tenuemente maquillados de carmesí cumplían su objetivo y acentuaban su gesto provocador y soberbio. Los magos y brujas, sin reconocerla aún, se hacían a un lado, su andar seguro sólo indicaba clase y sofisticación, no querían cometer el error de cruzarse y provocar el enojo de tan bella dama.

Con un movimiento leve de su muñeca hizo que la puerta de la patisserie más exclusiva de todo Londres mágico se abriera. Delante de ella, tras un mostrador de madera, una joven bruja le daba la bienvenida sin siquiera levantar el rostro.

—Buenos días— saludó, sabía que nadie importante llegaría durante la media mañana y la Temporada aún no comenzaba así que, sea quien sea que haya cruzado la puerta, no merecía su atención —¿A nombre de quién la reserva? — preguntó con el hastío filtrado en su voz mientras leía un artículo sobre las familias Rosier y Prince en 'Corazón de Bruja'.

—¿Reserva?— dijo Evelyn con soberbia y un dejo de sorpresa en su voz.

—Sí, sí, nadie puede entrar sin una reserva— espetó.

La bruja elevó una ceja y sonrió maquiavélicamente, el lugar estaba casi vacío, habría unas diez personas en un espacio preparado para más de cincuenta con posibilidad de expandirse si la ocasión lo requería.

—Entiendo— dijo sin que su voz sufriera una mínima inflexión —decepcionante—

La chica, que para ese momento ya se había agotado de responderle a alguien lo suficientemente terco como para no entender que no podía ser recibida sin una reserva, levantó por primera vez su mirada y palideció de inmediato.

—La-la-lady Rosier— dijo aspirando un chillido y llevando su mano a la boca, miró de reojo la fotografía en la revista que leía, no podía creer que estuviera frente a ella y encima le respondió cómo le respondió —"¡Merlin se apiade de mí!"— pensó.

—Lady Prince, por favor, o si lo prefiere Madame Rosier, Lady Rosier es mi hija— corrigió con suficiencia.

—Por-por supuesto, Madame-madame Rosier— la vergüenza se apoderaba de su rostro, equivocarse de esa manera, con los títulos y las formas era considerado un insulto, una afrenta, ahora lo sabía, estaba frita.

La comisura izquierda de Evelyn se elevó lo suficiente como para hacer temblar a la joven bruja. Sin palabra de por medio, se giró y se dispuso a retirarse pero fue detenida de inmediato por una voz conocida, una voz que esperaba escuchar en cualquier momento.

—Evelyn, mi pequeña, dichosos los ojos que la ven y la contemplan— el dueño mismo la alcanzó antes de que diera un solo paso fuera del lugar y extendió su mano solicitando la mano de la dama para ser besada.

El viejo Gerald rondaba los ochenta años, la vio nacer y crecer, fue el encargado de cada pastel y bocadillo que los Prince dispusieron en sus mesas en cada recepción, fiesta, baile o encuentro que organizaban. Se trata de un hombre sensible que no se avergonzaba por reconocer que lloró de alegría al leer 'El Profeta', él amaba a esa niña como si se tratara de su propia hija y sabía que en algún momento aparecería por su 'humilde' negocio y no lo defraudó, ahí estaba como si los años no hubieran pasado sobre ella, idéntica a la jovencita que vio por última vez hace veinte años.

Cuando la vio entrar, la emoción lo paralizó pero rápidamente volvió en sí al ver que la 'incompetente' de su recepcionista no la estaba dirigiendo a la mesa más exclusiva que tenían y casi muere de un infarto al ver que Evelyn se giraba para retirarse. Se desesperó, abriéndose camino entre los mozos que deambulaban a su alrededor, no supo como pero en un parpadeo estuvo en la entrada junto a ella.

—Ha pasado mucho tiempo, mi querido Gerald— respondió ella con calidez.

—Sabía que vendría— la alegría se escuchaba en su voz —desde que vi su fotografía, sabía que vendría a brindarle un poco de su tiempo a este anciano, siempre fue una niña dulce—

—No podía dejar de ver al hombre que siempre me trató como una hija, regalándome pasteles a expensas de mi padre— sonrió y miró de reojo a la empleada —aunque ya no soy una niña y, decididamente, nunca fui dulce— sus palabras finales helaron la espalda de la chica que veía su trabajo en riesgo.

—Por favor, disculpa a la juventud, no aprenden modales—

—La joven bruja sólo cumplía con sus obligaciones—

El hombre negaba con la cabeza —Su obligación es darle la bienvenida a las damas y caballeros con su mejor sonrisa y conducirlos hacia su mesa—

—¿Aunque la dama no haya hecho una reserva?— dijo con picardía y elevando su ceja.

—Tonterías, usted nunca necesitó una y jamás deberá rebajarse a eso—

—Me alegra saber que soy bien recibida—

—Siempre, puede considerar este su segundo hogar—

La condujo a la mejor mesa, aquella reservada sólo para la elite, una que el Ministro podía disfrutar sólo si iba bien acompañado.

—¿Sola?, Madame— preguntó mientras jalaba de la silla en la que se sentaría Evelyn.

—Por ahora—

—Entiendo— le sonrió —su té, ¿cómo siempre? —

Ella sólo sonrió y asintió con suficiencia.

—"Como siempre… sí, para bien o para mal, las cosas no han cambiado en el mundo mágico desde mi partida" — pensó tras la pregunta de Gerald.

Su presencia no pasaba desapercibida en la patisserie, pronto se correría la voz.

—"Sólo es cuestión de esperar… paciencia… ya llegarán" — se decía a sí misma mientras recibía la infusión, té verde con jazmín —" ¿Me pregunto quién de todas las damas de la sociedad aristocrática vendrá a mi encuentro?, ¿quién dará el siguiente paso?, yo lancé el guante ¿quién lo recogerá? "— pensaba mientras esperaba, según sus cálculos no deberían tardar mucho.

No alcanzó a darle un delicado sorbo a su taza cuando escuchó que la puerta se abría, sonrió, ya había llegado el momento.

Unos tacos avanzaron hacia ella, alzó la vista y sus miradas se encontraron.

—Madame Black— saludó con un gesto

—Madame Rosier— musitó con altanería y soberbia.

Ahí estaba de pie, con la mayor arrogancia posible, la primera de las brujas de la aristocracia mágica que fue a su encuentro, aquella que la pondría a prueba sería nada más ni nada menos que la matriarca y última miembro de una ya casi extinta familia; madre de Andrómeda, Bellatrix y Narcisa, hermana de Timeus y tía de Evan… sí, había llegado a su encuentro Madame Druella Black née Rosier, la que hace cincuenta años ostentaba el título de Princesa de los Rosales.


— "Nott y la jodida madre que lo parió" — pensaba mientras mantenía su mandíbula apretada fuertemente —"Más le vale a ese bastardo malnacido que esto tengo un propósito" — caminaba con rapidez hacia su sala común, ya había dado el primer paso para saldar su deuda pero eso sólo hizo que enfureciera más —"¡Está loco!, ¡jodidamente enfermo!

Blaise que iba un poco más atrás que él, lo tomó del brazo para que disminuya su velocidad, tampoco era necesario llegar como un huracán llamando la atención de todos.

—Ya, ya… vayamos más lento— comenzó a decir pero, como siempre, sus últimas palabras terminaban de sacar de quicio al rubio —no es para tanto, tranquilo—

Una vez más, Blaise había presionado el Botón Rojo del Armagedón en Draco. El rubio se paró en seco, su rostro estaba desencajado, sus ojos color acero parecía llamear.

—¡Tranquilo!, ¡¿Tranquilo?! — comenzó a berrear —¡¿Tienes una puta idea de lo que significa esto?! ¡¿Eh?! ¡Dime! ¡¿Alguna mínima idea de lo que implica hacer esto?! ¡¿Te das cuenta?!—

—Sí, lo sé, por eso…— intentó decir mientras con las manos le hacía señas para que baje el volumen de su voz pero, como todo con Malfoy en ese estado, era en vano.

—¡Por eso NADA!, ¡NADA!, ¡ES UN MALDITO ENFERMO!, ¡ESO ES LO QUE ES! —

Blaise apenas si alcanzó a lanzar un 'Muffliato', no era necesario anunciar a los cuatro vientos lo que harían y no podían decir que lo hacían por requerimiento de Nott. Suspiró y mantuvo una mirada fría en su amigo, sólo lo escuchaba.

— ¡¿QUÉ?! ¡No te das cuenta!, ¿¡Acaso lo excita ver como otros se acercan a esa sangresucia!? … ¡¿le sirve para hacerse la paja durante las noches?!—

—Yo que tú tendría más cuidado con lo que digo— comenzó a decir cuando vio que se estaba yendo de boca —decir eso de Theo no es… digamos… recomendable y llamarla así, aquí y ahora, siendo quiénes somos y siendo quién es, no nos traerá nada bueno— suspiró —más si vamos a llevar adelante esto— terminó de decir pasando su mano por su cabeza con resignación.

—¡Me importa un cuerno lo que la gente piense!, ¡ya estoy harto!, ¡se suponía que las cosas iban a mejorar! —

—¡¿Y qué esperabas?! — dijo con el ceño fruncido mientras cruzaba sus brazos, su rubio amigo estaba comenzando a molestarlo, algo que muy pocos lograban —¡¿Volver a Hogwarts como si nada hubiera pasado?!, ¡¿Eh?!, ¡¿Ser el pendejo rico, el vanagloriado Príncipe de Slytherin!?, ¡Pasamos por una puta guerra, Draco!, ¡GUERRA!, y no sé si lo has olvidado pero estábamos del otro lado, más tú que yo para ser precisos, así que no me vengas con aires de injusticia—

—¡No eres nadie para callarme, Zabini! — masculló entre dientes acercando su rostro al moreno, estaba amenazadoramente cerca, sosteniendo demasiado fuerte su varita.

—No quiero pelear contigo, Draco— suavizó su voz, no tenía deseos de llevar la 'conversación' a un duelo, tampoco quería discutir pero estaba viendo que no tenía otra salida —creo que ambos ya hemos tenido suficiente y, para tu información, no me preocupa tanto lo que piense la escuela o cualquiera de esos perdedores que ahora se pavonean frente a nosotros, sintiéndose con el derecho de menospreciarnos, me preocupa que Theo nos escuche, que te escuche diciendo lo que dices o llamándola así, no te das cuenta, él la reclamó como propia, es de él

Remarcó las últimas tres palabras, no con miedo, no con pánico sino con respeto, ninguno de ellos toca la propiedad del otro, regla fundamental de los slytherins, pero a estas alturas, ya nada le importaba al heredero Malfoy.

—¡¿Qué coño más hará si se enoja?!— la ira se había apoderado de él y no lo dejaba razonar.

—Tú— comenzó diciendo mientras señalaba el pecho del rubio haciéndose más grande —tú mejor que nadie, sabe qué más puede hacer, ¿o necesitas que te lo enumere?—

Draco sólo trago fuerte.

No, no lo necesitaba y por eso comenzó a calmarse mientras engullía su propia bilis con fuerza obligada, su respiración volvía a la normalidad poco a poco, o lo más normal que se podía dado el contexto, su mente iba repasando los pequeños y grandes porqués, esas razones que lo llevaban a cometer esa locura, a hacer lo que se le había requerido.

Theodore Nott… el callado, estudioso, enigmático Theodore Nott. La gente, según piensa Draco Malfoy, cree que su extraño compañero y amigo es nada más ni nada menos que un misántropo pero él sabe la verdad, o cree que lo sabe al igual que Tracey o Blaise, cada uno está seguro de conocer al pelinegro.

Tracey creció con él, su experiencia es particular, ella conoce los antes y después del chico, sabe cómo ha ido mutando con cada experiencia hasta ser lo que es ahora, después de todo, lo ha observado toda la vida, se le enseñó que ese es su propósito y lo cumple a la perfección. Puede que de niña, y hasta hace unos dos años, lo haya hecho con el objetivo de sus padres, contraer matrimonio, pero ahora no, ahora lo hace por motivos personales que van más allá del amor, interés u obsesión, lo hace por lealtad.

Blaise… es Blaise… y tiene una opinión formada del pelinegro, sabe que no debe meterse con él y sabe que siempre estará para brindar su ayuda siempre y cuando uno esté dispuesto a pagar el precio, si de algo estaba seguro era que Nott no brillaba justamente por la generosidad desmedida y desinterés de su corazón.

Draco Malfoy, el Príncipe de Slytherin, el mismísimo hurón botador de las mazmorras, él tenía su historia, había conocido a Theodore hace ya varios años y su opinión fue mutando con el tiempo.

Un día su padre lo llevó con él a una visita de 'negocios'. Él estaba emocionado, ir con Lucius Malfoy significaba que ya era grande e importante, que ya podía ayudar con los deberes de la familia. Así fue como se preparó con lo mejor, pidió elegir él mismo su atuendo y vestirse solo, sin ayuda de los elfos domésticos porque ya había dejado de ser un niño, estaba a punto de ir con su padre a una reunión de negocios, eso era un reconocimiento a su adultez.

Aparecieron en la sala de Nott Manor y vio a ese hombre serio y taciturno, Lord Bastian Nott. Miró a su padre que lo saludaba con apenas una inclinación de su cabeza y él hizo lo mismo, imitó hasta el último detalle: la mirada arrogante, la pequeña elevación del mentón, los labios unidos formando una línea recta. El hombre lo observó y elevó su ceja izquierda, le sonrió de lado y lo saludó como había saludado a su padre, era genial, fue reconocido como un Malfoy y fue tratado como tal, ahora debía esperar y sentarse con su padre en el despacho del dueño de casa.

Todo era perfecto hasta que apareció un niño de su misma edad, sin expresión alguna, serio y silencioso. El joven Malfoy lo miró con la misma soberbia que miraba a todo ser en la tierra que no sean sus padres y luego apartó su vista, nadie requería una segunda mirada, ahí fue cuando escuchó la sentencia:

—Draco, ve a jugar con Theodore—

Listo, la frustración lo inundó, ¿acaso no había ido con su padre a una reunión de negocios?, sí, se respondería años más tarde, fue con su padre pero él no formaba parte de la reunión, aunque sí de los negocios, el de Lucius eran asuntos de adultos y el de Draco… pues… de niños.

Durante ese encuentro y varios que le siguieron no vio nada especial en ese niño de cabello negro y ojos carbón, nada importante, nada relevante, en definitiva, Theodore Nott era insignificante.

Pensó lo mismo el día que se encontraron en el Expreso de Hogwarts aunque algo había cambiado, lo pudo sentir, el carbón en sus ojos se había encendido, incluso cree recordar esa chispa roja y asesina que le lanzó apenas entró a su compartimiento. Sin embargo, Draco era un Malfoy y no se dejaría intimidar por nadie, ni siquiera por esa sombra de niño que sólo era relevante por ser hijo de un amigo de su padre. Para el joven rubio, Theo estaba a la altura de la suela de sus zapatos y, en consecuencia, podía ser aplastado cuando lo desee.

El tiempo le demostró que no era así, sólo le bastó sentarse en el lugar que Nott había proclamado silenciosamente como suyo para saber que con él no podía jugar esos juegos. Por mucho tiempo, Malfoy esgrimió una guerra de egos y, para su desdicha, nunca recibió respuesta verbal, sólo miradas y alguna que otra mueca que lograba darle escalofríos.

Cuando fue lo suficientemente grande como para entender que los Nott realmente eran importantes por sí mismos y por su antiquísima relación con los Malfoy, decidió cambiar de estrategia. Ya no lo trataba como a la mugre bajo la suela de sus zapatos ni como a un niño más sino que le mostró el debido respeto como a un igual, algo que definitivamente no pasó desapercibido por Theodore. Desde ese momento, ambos se volvieron verdaderos compañeros de casa, sabiendo que serían futuros compañeros de negocios. Posiblemente, el tiempo tornó esa relación en amistad pero ninguno de los dos jamás lo reconocerá, demasiado poderosos, demasiado orgullosos, demasiado slytherins como para hacerlo.

Con la llegada del Señor Tenebroso y todo lo que eso significó para los Malfoy fue decisivo el comportamiento de Theo. El joven misántropo decidió hacerse a un lado, se mantuvo oculto sin recibir la Marca y eso lo libró de toda culpa, salió limpio de la guerra con todos sus intereses cuidados, con su riqueza resguardada y con su ego más grande que nunca.

Fue Nott con sus apenas dieciocho años el que sacó del barro a Draco, lo salvó a él y a su madre de Azkabán. Aunque fue de ayuda que Narcisa Malfoy engañara al Señor Oscuro y dijera que Potter había muerto cuando, en realidad, aún respiraba, no era suficiente para que el Wizengamot le diera la libertad, sólo había conseguido reducir su pena. Increíblemente, Theodore había manejado la evidencia de modo tal que ante los miembros del jurado, tanto él como su madre, fueron vistos como víctimas de la manipulación, el hostigamiento y el terror de Voldemort y otros mortífagos. De que así fue, así fue, pero nadie les hubiera creído de no ser por la defensa del misántropo, argumentativamente nadie le ganaba. Con su padre fue otro cantar, Lucius Malfoy debió negociar con Theodore la reducción de su pena, no lo hizo por voluntad propia, un abultado giro de la cuenta Malfoy a la Nott fue necesario, además de ciertas dádivas que nunca llegó a conocer Draco.

A eso se le suma que Theo conoce cada negocio de los Malfoy, los legales y los turbios, y si el rubio deseaba salir adelante una vez finalizado Hogwarts, necesitaba mantener a flote su pequeño imperio financiero con esas mismas acciones como punto de partida. Si el pelinegro, por alguna razón, tomaba represalias contra él en este momento tan jodidamente endeble, la ruina sería irrefrenable. Sin contar con qué los Greengrass esperan que él lo convenza de contraer matrimonio con Daphne, prometió interceder y negociar en nombre de ellos, algo en lo que no quería ni pensar en este momento. ¿Cómo le explicaba a la hermana de su actual no-prometida que Nott pretendía a una sangresucia… y a esa sangresucia en particular?, lo único que mantenía en su mente, por el momento, era hacer lo posible para casarse con Astoria, una vez enlazados vería cómo darles la noticia a sus futuros suegros y cuñada.

Draco observó a Blaise mientras se calmaba y pensaba cuán fastidiosamente suertudo y estúpido era el moreno. La única razón, el único motivo por el cual bailaba al son de Theo era por Tracey Davis, porque estaba enamorado hasta las náuseas de esa bruja y eso lo fastidiaba y enervaba aún más.

— "¿Por qué no se casa con esa de una vez?" — pensaba todo el tiempo, era algo simple y sencillo, sólo debía hablar con Theo, pedir la mano de Tracey y fin de la historia. Sin embargo, había algo más, algo que se le escapaba, algo con lo que el misántropo tenía agarrado al moreno, algo que Draco desconocía —"¿una amenaza?, ¿le habrá insinuado que la daría en matrimonio a otro si no cumple con lo que él quiere?, no, no puede hacer eso, ¿o sí?, no, no, Theo no es ese tipo de personas, es un jodido manipulador pero no llegaría a eso, ¿o… o sí? — se debatía mentalmente mientras se tranquilizaba.

Ese era uno de los ases bajo la manga de Nott, la duda, la insana duda que carcome la mente de hasta el más sensato, lógico y calculador. La mejor arma de Theo, que los que están a su alrededor nunca tengan la certeza de qué es lo que hará o cuándo o cómo o dónde, que se cuestionen y pregunten y repregunten hasta la locura, esa era su herramienta favorita. Lo mejor de este instrumental era que requería de un mínimo esfuerzo pero obtenía alarmantes resultados.

Inhaló. Exhaló. Con la frente en alto emprendió su camino de nuevo. Al llegar a la sala común encontró al sujeto que provocaba su actual migraña, le asintió con la cabeza, ya había puesto en marcha lo requerido, Nott se encargaría de cosechar los resultados sin lugar a dudas.


Lejos de ahí a la salida de la biblioteca, Hermione paró en seco al aparecérsele una elfina. Era extraño, más aún cuando la pequeña criatura le hizo una reverencia, la chica miró en todas las direcciones, ¿acaso estaba ahí por ella?, ¿qué debería hacer?

—Pitty saluda a la Señorita—

A su mente vino el consejo que su madre le dio alguna vez siendo pequeña —"Cuando no sepas cómo dirigirte a alguien, simplemente imita o sigue sus gestos. Ese, mi niña, es el mejor modo de evitar un conflicto u ofender al otro"—, así que inclinó sutilmente su cabeza y le entregó una amable sonrisa esperando que resultara.

La elfina le ofreció un ramo de margaritas blancas acompañado de una nota, Hermione no supo qué hacer realmente, ¿recibirlas?, ¿ignorarlas?, ¿qué hacer? Dio un paso al frente y estuvo a punto de inclinarse pero la criatura, simplemente, dio un paso hacia atrás y miró hacia los lados con desesperación. Hermione temía provocar la autoflagelación a la que solían someterse cuando no cumplían su propósito, no quería ver cómo se golpeaba, pero no sabía cómo debía actuar, qué se esperaba de ella.

A su alrededor, varios estudiantes se habían concentrado a observar la situación en silencio, apenas murmurando. La castaña estaba incomodándose, cada vez que daba un paso hacia adelante, la criatura se alejaba un paso pero seguía ofreciéndole el ramo, cuando se giró con el propósito de ignorarla, con un 'plop' volvió a aparecer frente a ella ofreciéndole el ramo nuevamente, ¿qué significaba esto?, ¿acaso era una broma?

Tracey, para suerte de Hermione, no estaba lejos. Estaba decidida a pasar su tiempo con la castaña si eso era lo que su Señor quería, así que fue a buscarla, sabiendo que a esa hora se encontraría en la biblioteca. Iba un poco apurada cuando notó a ese grupo de chicos que comenzaba a crecer, avanzó con cuidado tratando de escuchar qué decían. Al llegar vio la situación, tragó grueso.

—"¿Acaso esto es lo que Theo esperaba que pasara?" — pensó.

Sin dudarlo un segundo, fue hasta Granger, se paró entre ella y la elfina, colocó su pie derecho detrás del izquierdo, flexionó sus rodillas, inclinó su cabeza y extendió sus manos. La elfina hizo lo propio con una gran sonrisa de satisfacción y le entregó el ramo de margaritas que, acto seguido, la propia Tracey le daba a Hermione. La castaña recibió el ramo con la duda dibujada en la cara, observó como la elfina volvía a reverenciarse ante ella y la pelinegra para luego desaparecer con un 'plop'.

—Caminemos— sugirió imperativamente la pelinegra, dejando un tenue murmullo a sus espaldas.

Luego de unos pasos, habiéndose alejado de todos, Hermione ya no soportó y pregunto —¿Qué demonios fue eso? —

—Eso fue una invitación—

—No entiendo, ¿quién…?— no sabía realmente qué preguntar primero —¿por qué tú…, el ramo… yo…?— se detuvo en seco, necesitaba una explicación a la voz de 'ya'.

—"¿Acaso Theo preveía esto?" — se mordía el labio, su nueva 'amiga' se había detenido y reclamaba una explicación. Se cercioró que en los alrededores no haya nadie, tampoco era cuestión de ponerse ella en vergüenza o ridiculizar a la castaña porque ya imaginaba su reacción.

—Mira, Granger…—

—Hermione…—

—No importa, Granger o Hermione— suspiró — esa elfina debe pertenecer a una familia importante, acaba de entregarte un ramo de margaritas, ese es el primer paso del cortejo—

La castaña parpadeó un par de veces, escuchó bien ¿no?, Tracey había dicho 'cortejo' pero ella trataba de pensar si había varios significados para esa palabra además de lo que todo el mundo supone que significa. Sólo la voz de la pelinegra la trajo de vuelta.

—Sí, cortejar, alguien intenta conseguir tu 'disposición'—

—Pe-pero…— "¡¿QUÉ CARAJOS…?!— frunció el ceño con fuerza —Estás equivocada— agregó con firmeza.

—No, no lo estoy— respondió sin verse alterada.

—Por supuesto— comenzó a reír —¿quién en su sano juicio me cortejaría? —

La pelinegra se veía tan aturdida como la propia Hermione, llevó su mano a su mentón, estaba tratando de conjeturar.

—"Theo podría pero él no mandaría margaritas… él sería… diferente… los Nott siempre han sido particulares al respecto"— pensó antes de responderle a la castaña tras un suspiro —Se ve que alguien está interesado, ¿por qué no abres la maldita tarjeta y dejas la negación para otro momento? —

Era verdad, el ramo venía con una tarjeta pero al leerla, sólo pudo caer sentada y con el rostro sorprendido. Tracey estiró su mano, la castaña le entregó la nota en profundo silencio, dos segundos después la pelinegra estaba sentada junto a Hermione sin aliento.

—Imposible— opinó la slytherin.

—Debe haber un error— agregó Hermione mirando un punto fijo en el suelo.

—No, no lo hay, los elfos no cometen esos errores. Además, la nota está dirigida a ti específicamente—

—Debe ser una broma, ya verá cuando lo encuentre…— ahora comenzaba a enojarse.

—No harás nada de lo que tienes pensado, él no jugaría con las tradiciones. Si decidió cortejarte, debe tener una razón, debe estar interesado—

—¡Tracey!, ¡es Draco Malfoy!, ¡él es él y yo soy... yo! — chilló mirándola con cierta desesperación.

—Sí, todos somos quienes somos, gran observación— rodó sus ojos con hastío.

—Pe-pero ¡él sigue comprometido con Astoria!—

La chica suspiró y se hizo hacia atrás, miró las nubes pasar, estaba despejando su mente. Sin lugar a dudas, aquí estaba la mano de su Señor, no lo discutía ni lo cuestionaba pero ¿por qué?, lo único seguro era hacer lo que se le había encomendado, acompañar a la gryffindor en todo momento, brindarle ayuda y consejo, proporcionarle conocimiento, instruirla en sus conductas.

—Creo que había quedado claro que el compromiso de esos dos está anulado— Hermione la miró horrorizada —y que te esté cortejando no significa que haya dejado de interesarle Astoria, es común que los magos se inclinen por dos o tres brujas y que las brujas reciban el cortejo de varios magos—

—Es broma…— Hermione tenía la boca seca.

—Aunque tengo inclinación por el humor… no bromeo con estas cosas— chasqueó su lengua y negó con la cabeza.

—Entonces es simple, la próxima vez que lo vea le lanzo este ramo por la cabeza y le dejo claro que no soy ninguna muñequita que pueda manipular—

—Podrías, ciertamente, dado quien eres…— había reprobación en su comentario.

—¿Qué quieres decir con eso? — el comentario lo encontró insultante.

—Cómo eres una hija de muggles no estás atada a nuestras costumbres así que bien podrías lanzarle el ramo, quemarlo, maldecirlo… en fin, cualquier cosa barbárica que hagas, estaría justificada—

Hermione se sintió total y plenamente agraviada en varios sentidos, primero, porque era patente su ignorancia y no saber le carcomía el ánimo; segundo porque Tracey la estaba tratando de maleducada, algo que ella consideraba que no era. Guardó su orgullo gryffindor bajo llave, carraspeó y preguntó.

—¿Qué… haría una… sangrepura…?— su voz apenas era audible.

Tracey la observó de reojo —"Hmmm, ¿así que le interesa saber el protocolo?, ¿será simple curiosidad?, no creo que justamente ella, la sangresucia más terca que jamás haya pisado el mundo mágico, se incline por nuestras costumbres" — meditó qué decir y comenzó, una vez más a instruirla.

—Seguiría una serie de reglas que determinan su comportamiento y el del pretendiente— dijo sin demasiada atención, esperaba picar la curiosidad de Hermione —el matrimonio es una cuestión de linaje, sangre, honor y, especialmente, una cuestión de negocios—

—¿Me… me… me dirías…— tragó grueso queriendo humedecer su garganta seca — me dirías qué es lo que hacen?... sólo por simple curiosidad—

—¿Sólo por interés cultural? —

—Ajá— masculló.

—Bueno, todo sea para saciar tu curiosidad— se sonrió —la dama nunca recibe los obsequios del pretendiente de forma directa, ese es el papel de la dama de compañía—

—Por eso la elfina se negaba a entregarme el ramo a mí— eso le había resultado extraño, le estaba ofreciendo las flores a ella pero no se las entregaba.

—Una dama sólo recibe flores directamente de la mano de su prometido, un pretendiente sólo es eso, un simple aspirante, aún no se formaliza la relación—

—¿Tú actuaste como mi 'dama de compañía'? —la situación le resultaba hilarante a la castaña.

—Y, digamos que verte confundida y a la pobre elfina retrocediendo mientras tú avanzabas me resultó lo suficientemente patético como para querer intervenir—

—Muchas gracias— se reía de sí misma, viéndolo en perspectiva, la imagen tenía su gracia—¿Quién diría que en el mundo mágico existen las damas de compañía? —

—No es tan extraño como parece y estás rodeada de ellas— suspiró con cansancio —¿Sabes, Hermione?, hablar contigo de estas cosas es como hablar con una niña, realmente no tienes idea alguna, ¿no?, ¿nunca indagaste sobre nuestra cultura o nuestras costumbres? —

La castaña se sentía apenada, debía reconocer que no había leído absolutamente nada sobre la sociedad mágica sangrepura… ¿por qué?, porque le parecía innecesario, tenía un solo calificativo para todo ello y era 'arcaico', reconocía que también era un modo de rebelarse ante ese dogmatismo que parecía enclaustrar a muchos, especialmente a los slytherins.

—No… nunca me pareció… importante…—

—¡Ja!, sólo aprender hechizos, encantamientos, pociones, runas y un largo etcétera, ¿no?... no puedo culparte, en realidad, tu curiosidad es… práctica, por decirlo así, tienes inclinación por aquello que te resulta útil y… digamos que… las costumbres de los mestizos y sangrepura que mantienen sus tradiciones es algo completamente infructuoso para ti— finalizó su frase levantando levemente su ceja.

—Algo así…— respondió, ¿para qué negarlo?, ¿no?, suspiró… sentía que estaba naciendo un tenue dolor de cabeza —si la dama no recibe nada de manera directa, ¿cómo hacen?—

—La dama de compañía es importante porque es la intermediaria durante todo el asunto junto con el padre, madre o tutor de la pretendida, ella acepta la invitación y entrega la respuesta, estará en todo momento dado que la pareja no puede estar sola—

—"Ridículo, absolutamente ridículo e insufrible" — pensaba la castaña.

—Los encuentros son para conocerse, ver que tienen en común y en qué difieren. El hombre se cerciora de la educación de la dama y la dama evalúa los intereses del hombre—

—"Machista, maldita sociedad patriarcal en la que viven…"

—El primer objetivo siempre será contraer matrimonio—

—"Hmpf, obvio, ¡¿pero qué demonios piensa Malfoy?!, casarse no debería estar en sus planes"

—El segundo y no menos importante, conocer a un futuro socio— ante la mirada dubitativa de Hermione la pelinegra agrega —es evidente que la bruja no se casará con el primero que aparezca, por lo menos no en la mayoría de los casos, pero ambos se estudiarán mutuamente para ver si en el futuro pueden tener negocios en común o pueden interceder en asuntos de interés personal—

—"¿Con quién carajos cree que me voy a casar para querer estar en buenos términos conmigo?, ¡cómo si yo fuera a interceder por él! pffff… patético… si supiera que soy una Rosier lo creería pero… ¿acaso Theo le habrá dicho?... no, imposible… no, no, no… no puede ser"

—Por ejemplo, si te casaras con Theo— la castaña se ruborizó —y Draco quisiera cerrar un negocio con él pero no está en buenos términos contigo, sería contraproducente—

—Supongamos por un instante que sí, que… que…—

—que terminas casada con Theo— completó con una sonrisa.

—E-eso… — tragó grueso y continuó —¿no sería más sencillo hablar conmigo sin tanto protocolo? —

—La verdad, siendo quién eres, sí, eso sería lo más sencillo—

—O sea que si fuera una mestiza o sangrepura, él debería sí o sí hablarme así, ¿no podría hacerlo cómo amigo? —

—A ver, sí podría como amigo pero no se está acercando a ti como amigo, se acerca primero como futuro marido, si eso no sale, quedarán en buenos términos para futuros tratos—

—Complicado— opinó.

—Protocolar— respondió.

Luego de unos minutos en los que ninguna de las dos dijo nada, Tracey espetó —Bueno… que decides hacer…—

—¿Qué quieres decir? —

—¿Le arrojarás el ramo por la cabeza luego de maldecirlo o aceptarás el cortejo? —

La castaña se ruborizó —¿Qué…?— comenzó a decir a la par que tragó grueso —¿qué sería lo aceptable? —

—"¡Merlín bendito!, ¡¿en serio pensará seguir con el cortejo?!" — pensó antes de responderle —Lo aceptable sería seguir con el cortejo—

—Ajam…— masculló —y… ¿qué…— no podía formular la pregunta, se negaba aunque quería, juntó fuerzas y espetó —¿qué debería tener en cuenta? —

—Bueno… él comenzó el cortejo, lo que significa que te reconoce como una dama, más allá de tu estatus de sangre— "Veamos cómo reacciona la linda Tory cuando se entere… a estas alturas alguno ya le habrá ido con el chisme, lo que aún no sabe es que su ex-prometido es el pretendiente de Granger" —no pueden hablarse directamente, siempre debe haber un intermediario—

—¿Me estás jodiendo? ¡Eso es taaaaaan arcaico como…!—

—¿Tan arcaico como el vasallaje? — preguntó con ironía interrumpiéndola —te recuerdo que en este mundo todo eso no es arcaico, es contemporáneo, que tu universo de comparación sea el muggle no significa que puedas desmerecer nuestros ritos y costumbres— se sintió bien corregir a la insufrible sabelotodo.

Hermione no respondió, estaba digiriendo las palabras, pensando en su madre. Contenía sus gritos, se regañaba a sí misma por verse obligada a aceptar todo esto porque, después de todo, cuando salga a la luz que es una Rosier, recibirá más de un pretendiente y sería bueno saber cómo debía actuar para no quedar en ridículo. Hacia sus adentros agradecía a Merlín y Godric tener a Davis junto a ella, lo que Hermione no sabía era que debía agradecerle a alguien mucho más cercano y terrenal.

—Bien— dijo resignada —dime todo lo que deba saber sobre… este asunto—

Tracey se sonrió, pensaba que esto sería divertido, tanto por ver a dónde iban Draco y Hermione o el propio Theo como por ver a las Greengrass en semejante situación. La dulce Astoria ahora debe mantener su mirada en Granger algo que, sumado a que debe rendirle su vasallaje a Rosier, convertiría su vida en un infierno. La altanera Daphne, la que nunca siquiera miró a Tracey ahora deberá enfrentar una situación similar a la de su hermanita si desea concretar algo con Theo y, encima, él no la quiere a ella sino a Granger. Sí, sin duda alguna, esto será divertido, carraspeó antes de continuar.

—Primero, dado que tus padres son muggles, debes elegir un tutor o tutora para que te represente en este asunto, puede ser cualquier mago o bruja que conozcas, en lo preferible alguien que sepa el protocolo, suficiente con que se te debe explicar a ti qué hacer como para tener que decirle al tutor cómo proceder— la miró un instante, era obvio para ella que elegiría a Mcgonagall —cuando hayas conversado con la tutora, tu dama de compañía, en este caso yo a falta de una, deberá informarle a Draco sobre tu decisión para que pueda dirigirse a la tutora. Ambos concertarán la hora y el lugar de la cita a la que irás tú, él, un amigo de él, yo, su padre, madre o tutor y tu tutora—

—¿Por qué no invitamos al resto de la escuela y al cuerpo docente? — dijo poniendo los ojos en blanco.

Tracey sólo la ignoró —Lo recomendable y tradicional es que sea durante la tarde, la hora del té es propicia. El primer encuentro se da en un espacio cerrado compartido por todos y luego una breve caminata por los jardines, o cualquier otro espacio exterior, lo que permite que ambos puedan conversar de manera privada—

—Y el resto de la comitiva… ¿qué hace? —

—Los padres o tutores hablan de los intereses en común y de los acuerdos a tener en cuenta en el contrato matrimonial. La dama de compañía y el compañero del pretendiente, simplemente, están para auxiliar y hacer más ameno el encuentro—

Hermione se tomó la cabeza y la llevó entre sus piernas, todo era tan complicado, tan confuso, por su mente no había otra pregunta más que ¿Qué carajos quería Malfoy con ella?, creía que el rubio seguro se había golpeado muy fuerte jugando al quidditch o bien la Marca Tenebrosa había terminado por envenenarlo llevándolo a la locura. La leona lo entendería si ya se supiera que es una Rosier, incluso lo llegó a imaginar después de la charla anterior que había mantenido con Tracey pero… ¿ahora?, ¿ahora que creía que era una hija de muggles?, llanamente, todo le parecía una locura.

—Bien…— dijo y suspiró, ya había tomado la decisión, todo sea por el decoro, las apariencias y las futuras relaciones de la familia Rosier —Tracey, ¿aceptarías oficiar como mi dama de compañía? —

La pelinegra le sonrió —Creo que ya lo soy, no—

—Debo pagarte alguna comisión por eso—

Rió fuerte y divertida, pocas veces estaba tan relajada a pesar de que el tema de conversación era un tanto complejo —No, no hay comisión alguna ni pago—

—¿Y qué ganas tú o cualquiera que oficie como tal? —

—Bueno… en realidad… la dama de compañía puede ser una hermana, como en el caso de las Greengrass, o una amiga como Bulstrode respecto a Parkinson y viceversa. La única ganancia son las relaciones, muchas veces se da un compromiso entre el compañero del pretendiente y la dama de la pretendida—

—Me dirás que el compañero de Malfoy durante el cortejo de Astoria…—

—sí, fue Theo—

—Y la dama de compañía de Astoria era Daphne… entiendo…—

Tracey comenzó a reír causándole intriga a Hermione.

—¿Qué te ocurre? —

—Sólo me río por lo bizarro que está resultando todo—

—Sí, creo que es la palabra correcta para calificar lo que está haciendo Malfoy—

—No sólo eso, todo… desde ayer domingo, todo es muy bizarro— se sentía a gusto junto a Hermione, jamás le había ocurrido algo similar, se sentía libre de opinar sin tener que cuidarse para no ofender a una princesita de los Sagrados Veintiocho —sólo puedo reírme por lo desesperados que están muchos y las tramas y subtramas que estarán pergeñando y todo por la aparición de la heredera Rosier— seguía riendo —y encima tú… tú ahora estás siendo pretendida por Draco… te juro que no ha habido tantas complicaciones ni enredos en la aristocracia mágica en mucho, mucho tiempo— se calmó un poco y concluyó —¿Sabes? En parte lo agradezco, es mejor esto que ser perseguido por mortífagos y carroñeros, ¿no? —

La castaña la miró, sí, era mejor esto a correr por tu vida aunque, en cierta medida, aquello tenía más sentido que todo lo que estaba empezando a vivir ahora. Además no podía dejar de preocuparse, todos los enredos comenzaron por su llegada a fin de cuentas, pero escuchar a Davis reír la relajó y aunque no podía decir sus pensamientos aún se repetía en su mente —"Cuando se enteren quien soy… eso sí que los dejará boquiabiertos"

—Por ejemplo— comenzó a decir Tracey divertida —ambas Greengrass querrán ser las damas de compañía de Lady Rosier, seguramente al igual que Eurídice Fawley—

—¿Quién? —

—La otra familia miembro de los Sagrados Veintiocho que es vasalla de los Rosier son los Fawley, tienen tres hijos, el mayor Anthony, la del medio Eurídice y el menor Sullivan, todos fueron a Hufflepuff. El mayor fue contemporáneo de mi hermano y es el que le dio trabajo cuando mi padre lo repudió, Eurídice está en Francia, trabaja en el Departamento de Cooperación Mágica Internacional, gracias a eso estuvo alejada de la guerra. Me extraña que no recuerdes a Sullivan, es sólo un año mayor que nosotras—

Los Hufflepuff siempre le resultaron indiferentes a Hermione, a excepción de algunos.

—El punto es que estarán detrás de esa chica buscando su favor y, sobre todo, ser lo suficientemente cercanas como para tener el 'honor' de ser sus damas, poder estar con ella en la intimidad, ser sus consejeras y confidentes—

—Dudo que lo logren— "Decididamente, no tendré a ninguna de las Greengrass como mis confidentes"

—¿Por qué lo dices? —

—"Oh… no debería opinar tan libremente" — pienso que… que los Greengrass están molestos con su llegada, ha estropeado sus planes, no deben guardarle mucho cariño que digamos... y ella… ella lo debe intuir—

Luego de mirarla fijamente asintió —Tienes razón… de haber crecido juntas, otra sería la historia, hubieran aprendido a verla como su Señora desde la cuna, ahora que apareció de golpe, deben verla como una opresora…—

—"Algo a tener en cuenta, sin lugar a dudas" — meditó —Dime Tracey… en tu caso… ¿quién oficiaría de dama de compañía?—

—Bueno… soy el último eslabón en la cadena nobiliaria y los intereses de mis padres han hecho que las demás 'señoritas' no deseen mi amistad— "un matrimonio con alguien muy superior a mi lugar, decididamente, es algo muy ambicioso, al punto de ganar enemigas" — así que… sea quien sea, deberá hablar con Theo directamente, no habrá cortejo. Si mi hermano— se silenció de repente y exhaló con cansancio —si mi hermano estuviera conmigo… su esposa debería ser mi dama de compañía… pero no—

Theo le había explicado hace unos meses la situación del hermano de Tracey, desterrado por haber decidido casarse con una hija de muggles. Sin embargo, pensaba ahora la castaña, siendo Theodore el actual cabeza de su familia, ¿no debería poder 'perdonarlo', traerlo de vuelta?, algo para reguntarle cuando lo vea.

—Aunque…— continuó con una sonrisa ajena a los debates mentales de la gryffindor —visto y considerando que tienes una vaga idea de lo que significa todo esto… te haría mi dama, eso si no te molesta— la miró con algo de temor, ser rechazada por una princesa de los Sagrados Veintiocho era una cosa, ser rechazada por una hija de muggles, terminaría por quebrar su orgullo.

—Con todo lo que has hecho por mí, Tracey, lo menos que podría hacer sería seguir el protocolo al pie de la letra y ayudarte a concretar tu matrimonio—

Ambas se sonrieron, dentro de poco se les acababa el tiempo libre y deberían volver a clases. Tracey pensaba en lo que acababan de charlar, tal vez Theo hizo mucho más por ella, le había dado la oportunidad de encontrar una buena amiga, alguien que no estaba interesada en su estatus de sangre. Hermione por su parte estaba nerviosa, que Malfoy haya decidido cortejarla pensando que era una hija de muggles era llamativo y extraño; sin embargo, su nueva e improvisada amiga le aseguraba que no podía haber juego ni engaño de parte del rubio, la tradición era demasiado importante como para jugar con ella. Tampoco estaba atada a decir que sí así que no perdía nada con seguir el protocolo, le serviría para más adelante, cuando tenga que portar el apellido con soberbia y orgullo, ahí no tendría la oportunidad de ensayar y cualquier cosa que haga tendría un alto costo para su familia.

—"Esto es una oportunidad de aprender, sólo eso" — se repetía una y otra vez, nuevamente la risa de Tracey la trajo de vuelta —Ahora, ¿qué te ocurre? —

—Entiendes que Malfoy te situó junto a Astoria Greengrass, ¿no? —

—Sí, lo sé… y no le va a gustar—

—Vas a ver los colmillos de la serpiente, Hermione, estate atenta y preparada—

—Creo que puedo con esto, pasamos una guerra, ¿lo olvidas? —

—Sí, pero te puedo asegurar que este campo de batalla será muy áspero y difícil, no puedes confiar en nadie—

—Confío en ti—

La pelinegra acarició el puente de su nariz y asintió —Te ofrecí mi lealtad, la tendrás en todo momento, aunque a veces no lo parezca—

—Entiendo— dijo con firmeza, había aprendido que los slytherin podían mostrar muchas caras pero que eran fieles cuando lo decidían.

—Volvamos a clases, luego podremos ir con Mcgonagall y preguntarle si quiere ser tu tutora— recomendó Tracey mientras se paraba.

—¿Debe ser sí o sí la directora? —

—No… pero creí que… al haber sido la jefa de tu casa… tú…—

—Hablaremos con el profesor Snape—

—¡¿S-snape?! — dijo sorprendida, no pudo evitar fruncir el ceño y mirarla extrañada.

—Sí, él— respondió con una media sonrisa —"Mi tío, lo más cercano a un padre que tengo en el mundo mágico" — pensó mientras le daba la espalda a la slytherin rumbo al salón de clases.


N/A: ¿qué tal?, ¿les gustó?... ha sido un capítulo más tranquilo, creo que tiene sus revelaciones pero no al punto del anterior.

Debo comentar que Druella Black née Rosier sí existe en el canon, aparece en el árbol genealógico de los Black, por su edad la dejo como hermana menor de Timeus, el abuelo de Hermione en este fic. Sí, esto hace que Andrómeda, Bellatrix y Narcissa sean sus tías en segundo grado, al igual que Snape lo es por parte de madre. En consecuencia, Draco y Nymphandora son sus primos segundos y Hermione es una especie de tía tercera de Teddy Lupin. Jajajaja, la genealogía es importante para los sangrepura, a no olvidarla eh...

Sullivan Fawley también aparece en el canon, específicamente en el juego para PS2 HP y el Prisionero de Azkabán.

Druella, al haber sido de joven una Rosier, fue la última princesa de los rosales... mmmm... ¿qué pasará ahora?... mmmm pensemos que ella debió ser la que eliminó a Andrómeda del árbol genealógico por casarse con Ted Tonks...

Draco, pobre, no puede con su ira. En serio, me lo imagino de niño imitando a su padre y no sé si quiero golpearlo o abrazarlo jajajaja. Dado cómo terminó todo creo que me inclino por golpearlo.

Blaise es precavido y tiene su historia con Theo... veremos.

Tracey y Hermione... cada vez me gusta más su amistad... veremos qué tal se toma la pelinegra la noticia de que Hermione es la heredera Rosier... no olvidemos que es una slytherin... un gryffindor se ofendería a más no poder por la falta de confianza y porque le mintieron... un slytherin... bueno, sus reacciones son diferentes.

¿Qué les pareció el cortejo?, no sé si me quedó demasiaaaaado rebuscado pero creo que cumplí con mi objetivo de acercar aún más a Tracey y a Hermione y dejé ver qué es lo que pretende Theo... sí, entrenarla... además que él también tiene presente la genealogía y sabe que Draco y Hermione son primos segundos.

Ahhhh! qué dirá Snape cuando se entere que Draco cortejará a su sobrina jajajajaja... me río de las situaciones que yo misma imagino, perdón!

Bueno... no sé cuando pueda volver a actualizar... espero que pronto.

Respuestas:

rooh-guzman: Gracias! Me alegro que te haya gustado el capítulo. Sí, soy muy macabra con el vasallaje. Cuando decía que la llegada de los Rosier y los Prince no era algo menor me refería a esto y a lo que seguramente acabas de leer (Druella Black née Rosier no sólo está para darle la bienvenida… los intereses mueven montañas y la matriarca de una familia casi extinta tiene los suyos…). Theo ayuda siempre y cuando obtenga algún beneficio o bien ve la manera de obtener algo a cambio sin que se enteren… ya diré que piensa hacer con Tracey además de darle una amiga… es maquiavélico el chico… y aún así lo amo. Pude actualizar 'orígenes', estoy feliz por eso, te responderé los comentarios de ese fic en el próximo capítulo que publique (espero no pase mucho… no creo).

danaesirianneblack: Tal cual! Ella empezará a ver la trama y subtrama de los sangrepura… Theo se está encargando de que nadie tenga ventaja sobre ella en el mundo aristocrático… después de un par de sesiones con Tracey y su madre, irá despertando la serpiente que lleva dentro. Oh sí, cuando se enteren las Greengrass… no me decido bien qué tipo de reacción tendrán pero puedo prever que no será nada buena jajajaja.

JazySpain: Oh! aquí dejé fuera a Nott, sólo di una breve aparición desde la perspectiva de Draco. Ya llegará su momento, lo prometo jejeje. Me alegra que te haya gustado el vasallaje… sí, soy mala por dejar a las Greengrass así pero bueno, el fic lo requiere jejeje.

YUKI NICKY1: Sí, Theo es una serpiente en todo su esplendor, usa lo más valioso que tiene a su favor… o sea, la información. Gracias por tus palabras! Qué gusto que hayas disfrutado de mi perversión jajajaja. Ahora Astoria se las verá mucho más grises aunque sepa que Draco no puede ir en serio querrá averiguar los motivos reales, la que va a trinar de lo lindo es Daphne, sus pretensiones con Theo sí que se ven coartadas por Hermione. Creo que aquí explico el porqué del cortejo, Theo sabe que en cuanto Hermione se presente, tendrá un sinfín de solicitudes y todas van a ser supervisadas por la prensa y por ojos que verán hasta la más pequeña pelusa en la chica… ahora no, ahora mientras estén en Hogwarts Hermione podrá tener su breve aprendizaje lejos de las cámaras y… a la vez, Theo le mostrará el verdadero rostro de las Greengrass así no se dejará engatusar en el futuro… nuestro querido Theo las piensa todas jajaja. Tienes razón, he postergado mucho a Ron y Harry, hay una conversación que tengo escrita y aún está pendiente su publicación, puede que en el próximo capítulo. Puedo decir a mi favor que, según los tiempos de la historia, sólo han pasado diez días desde el capítulo 4, sí… he sido leeeeenta, ella le pide explicaciones a su madre un viernes, el sábado se encuentra con Harry en la tarde-noche, el domingo abandonan a John Granger, van a Prince Manor y ve a su tío Snape, martes fue a Gringott, miércoles regresa a Hogwarts, jueves la invita Tracey a su cumpleaños, sábado va a Azkaban y esa noche tiene la fiesta en las mazmorras, domingo Tracey le ofrece su amistad y en este capítulo vuelve a ser lunes. Sï, sé que fue mucho en poco tiempo... espero no entramparme más y avanzar. ¿Qué te pareció el berrinche de Draco?... mmm espero no haber exagerado… realmente. Te agradezco tus palabras, tus comentarios siempre me ponen muy feliz, eres atenta, muchas, muchas gracias.

Pepa: Gracias por dejar tus palabras, espero leerte en el futuro! Un abrazo

varekLestrange: Aquí traje un nuevo capítulo… espero lo disfrutes. Traje al hufflepuff solicitado jajajaja, aunque no es el que recomendaste. Pasa que los Fawley son de esa casa según el canon y ya había dicho que ellos son vasallos de los Rosier en el capítulo 9 aunque no dije específicamente vasallos sino algo así como que 'se deben a los Rosier'… ahí mencioné a los Greengrass, los Fawley y los Flint jejeje. Veré cómo traigo a Ernie Mcmillan, lo prometo… le daré participación ya que lo has mencionado jejeje. Harry… no sé, hay mucha presión por parte de las lectoras de que lo aleje de Ginny jajajajaja, no sé realmente… no lo tengo decidido… y Lunita, no habrá sorpresas pero no confirmaré las sospechas tampoco jejeje. Espero te haya gustado el capítulo, un gusto leer tu review.

Guest1: Hola! Qué pícara! Notaste que Theo elevará el estatus de Tracey… me alegro que lo hayas visto… con lo que no sé si pueda coincidir es con eso de que mejorará la relación con Blaise y Malfoy… mmmm… depende qué significa mejorar, amigos no… eso puedo asegurarlo, que serán más cercanos… sip. Ahora… el cortejo de un Malfoy a una Rosier… eso sí traerá algún comentario jajajaja. Todo lo que dices tendrá su respuesta de a poco, sólo espero que cubra las expectativas. Nos estamos leyendo.

Guest2: No, no lo creo, Tory mostrará sus colmillos venenosos pero… ¿se desquitará con Hermione?, mmmm, ¿se atreverá a enfrentarse a la heroína? Mmm, veremos. Lo único que puedo decir a tantas preguntas jejeje es que sí, el comportamiento de Daphne y Tory afectará la decisión de Hermione a futuro, ellas no saben lo que les espera. Espero que el capítulo te haya gustado. Un abrazo.

TsukihimePrincess: La información es poder, realmente jejeje. Creo que Theo conoce lo que Hermione puede llegar a ser en el futuro y sabe que a su lado, ambos brillarán y alcanzarán el éxito y el poder jejeje, no es un chico santo, para eso está Harry, el sabe lo que le conviene jajaja. A él no le importaba que Hermione sea hija de muggles o mestiza… de por sí relacionarse con la heroína del mundo mágico era suficiente (que eso no ponga en duda el amor que le tiene a la castaña) pero enterarse de que es una Rosier… bueno, eso sí que es información valiosa y sabe los peligros a los que se enfrentará, por eso hace lo que hace, no puede dejarla mal ni permitir que pierda porque él también perdería… Theo cuida sus intereses muy bien jejeje. Evelyn es importante porque ella maneja otros hilos, ella puede prever lo que tejen las mujeres y hombres de su antiguo círculo social, aquellos que aún manejan a sus hijos y que querrán llegar a Hermione por medio de ellos… ella sabe… además, conoce lo de los aristoi y podrá ayudar a Hermione con eso, aún tiene trabajo nuestra chica… y mucho. Confieso que Snape está porque siempre lamenté el final que tuvo y quiero darle una familia y cariño fraternal jajajaja, no lo veo cortejando a una bruja ni casándose así que pienso que lo suyo, su paz después de tanta guerra, está con la familia. Creo que ya lo está lamentando jajajaja, Harry tiene su pequeño papel en el futuro, es el amigo de Herms y la eligió a ella, por lo menos lo prometió… veremos que tal le sale. Un abrazo virtual, nos estamos leyendo.

soniamezavega9: Gracias por tus palabras! :)

GabiLime14: Qué bueno! Compartimos un amor especial por esta serpiente jajaja, también me encanta Marcus, debo confesar... por eso pedí una historia de él como regalo de cumpleaños en el foro El Mapa del Mortífago. Gracias por acercarte, espero te haya gustado el capítulo. Puedo desaparecer un tiempo por cuestiones de trabajo pero vuelvo… sí sí, no abandonaré mis fics jajaja. Nos estamos leyendo

Andrea xP: Gracias por tu review. Sí, lo sé… me cuesta hacer diálogos fluidos y naturales… es difícil, por lo menos para mí jejeje. Espero mejorar con el tiempo… lo intento. Gracias! Espero te haya gustado el capítulo. Nos estamos leyendo.

Natalia MerVel: Aquí dejé un poco de lo que ve Malfoy en Nott y el por qué hará lo que le pida por más que no quiera… no puede darse el lujo de despreciar un requerimiento de Theo, sobre todo cuando fue su propia impertinencia la que lo dejó a merced del misántropo, ¿no te parece?, Malfoy no es cobarde pero sabe dónde le aprieta el zapato jajajaja, no puede darse el lujo de despreciar a Nott, son socios financieros, no sólo compañeros de casa o amigos. Gracias por tus palabras! No sé si tengo talento… sólo ideas que sé que en mejores manos darían mejores resultados jajaja. Por ahora estoy repartiendo mi tiempo entre este fic y el otro que escribo y que lo tenía bastante abandonado… Espero que te haya gustado el capítulo, los comentarios siempre ayudan, por ejemplo, el saber qué es lo que les gustaría leer a veces sirve para comenzar un capítulo que no se sabe muy bien por dónde agarrarlo jajaja (por lo menos es lo que a mí me pasa), así que si quieres algo en particular no tienes más que decirme. Nos estamos leyendo, un abrazo.

Janet: Theo será así en este fic… me doy el gusto de mostrarlo cómo una astuta serpiente manipuladora jejeje. Espero te haya gustado el capítulo, no ha sido tan revelador como el anterior pero puse lo mejor de mí jejeje. Nos estamos leyendo.

crazzy76: Sí, puedo decir que quise que naciera una relación entre Tracey y Hermione antes de que ella sea mostrada como una Rosier, creo que hace que sea más sano el trato y más real y sincero aunque, cuando Tracey se entere… bueno… lo diré en el capítulo que corresponda jejeje. Me has dejado esa idea de la entrevista de Skeeter… mmmm… se me hace agua la boca, si no te molesta que me inspire en eso, habrá una escena a futuro con nuestro escarabajo maldito jajaja. Gracias por pasarte por 'Orígenes'… ese es mi primer fic así que le tengo un cariño especial aunque lo tenga medio abandonado en relación a este jejeje. Espero te haya gustado el capítulo, un abrazo.

Aid4: Jejeje, lo único malo que veo es que estoy generando mucha expectativa con la presentación de Hermione… uy! Me veo en problemas jajaja… no lo estoy retrasando por eso, sigo el fluir de la narración, pero cuando llegue… espero que la camisa no me quede muy grande. Gracias por tu tiempo, espero que tus cosas marchen bien. Un abrazo.

Jaaaviera: Tracey está resignada respecto a Theo y tiene una lealtad casi… obsesiva… él salvó a su hermano, ya desarrollaré eso más adelante, además que siempre la cuidó desde las sombras… ella sabe que no puede casarse con él, sólo fueron las pretensiones de sus padres y ella sufrió eso cada segundo de su vida. Tampoco es que ella quiera y que Theo esté interesado en Hermione mmmm… sólo puedo decir que va a disfrutar ver la cara de horror de su madre. Espero te haya gustado el capítulo, agradezco que te hayas dedicado a comentar cada capítulo, ha sido lindo leer las correcciones, ayudan a crecer. Un abrazo, nos estamos leyendo.

patrigt410: Aquí, una nueva actualización más pronto de lo que creí, espero te guste. Un abrazo


Gracias por llegar hasta aquí

Espero les haya gustado

Dejen un review si puede, alimentan esta historia

Un abrazo vitual a todos

XD