Bimbo y Zeus

Buenas! como dije, en esta historia los descansos me vienen muy bien. No sigo un guion, dependo de la improvisación, de ideas que apunto en mi movil y luego pongo aqui, como la de hoy. Hoy tenemos un capitulo kuramacentrista en su mayoria, y por tanto DE PURO HUMOR ABSURDO. Me encanta este estilo de humor, mis pelis de humor favoritas son las de Will ferrel, con eso digo todo. En fin, disfrutarlo, paso a los review:

Adrit126: Hola de nuevo! ya echaba de menos contestar a tus comentarios XD Pues si, me encanta escribir sobre el zorro, asi que hoy tienes cucharada y media del biju, espero que te guste! un saludo!

CristobalMonroy1999: saludos! Pues si te soy sincero, estoy mirando como acabar esta historia. Es que esta bloqueando un monton de historias narusaku que querria publicar, y que no hago porque no doy a basto (Oscuridad, Eres mia, Satsuki shinden, la luz de, poder y esta activas... un infierno). Aun asi procuro darle una cierta continuidad, hoy hay muchas referencias al capitulo de nemesis, por ejemplo.

En cuanto a Sasuke, te lo repito: el sasuke de "la oscuridad en ti" te volveria loco, sobre todo por su final. Sobre esa segunda dimension... que me vas a contar, no soy capaz de verle el sentido al ultimo capitulo de shippuden. Esta serie lo tenia todo para ser de culto, pero esta mancha negra la llevara siempre: un final acelerado, cambiado sobre la marcha, sin sentido... joder, vuelvo a decirlo: puedo aceptar un naruhina, pero bien desarrollado. Y el desarrollo era descaradamente narusaku. Y en cuanto a la tercera dimension, a mi tampoco me vuelven loco esos naruharem masivos, solo los leo por lo que hace naruto fuera del harem. En muchos casos incluso creo que hacen harem por ganar followers, no porque lo pida la historia...

Y si, tengo ganas de hacer algun fic en el universo boruto, pero claro... antes debo de acabar con las cinco activas -.- Bueno, disfruta del capitulo, un saludo!

Uzumakiharuno95: hola! Muchas gracias por las felicitaciones, y me alegra que te guste xD Si, de ahi saque la idea de la grabadora xD Sasuke ironicamente puede encajar con solo 3 frases, indica que es un pj poco desarrollado. Podrian haberlo hecho bien sin ser muy hablador, tipo AfroSamurai o Gutts en berserker, pero ya sabes...

Aqui tienes este capitulo, espero que te guste, un saludo!


-aaaaaaaaa- personaje hablando

-aaaaaaaaa- personaje pensando

-aaaaaaaaa- ser sobrenatural hablando

-aaaaaaaaa- ser sobrenatural pensando

Obviamente, los personajes y el mundo Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto, yo solo aportó la historia y entierro a boruto en lo más profundo del infierno para que no vuelva a salir. No autorizo el plagio de mis obras.


En konohagakure no sato, la vida continua tras la gran guerra. Los aldeanos disfrutan de un buen periodo de paz y hacen su trabajo dentro de su rutina diaria, los ninja patrullan las calles y se encargan de que la ciudad sea segura, los comerciantes anuncian sus productos ante un público activo… todo ello presidido por el monte hokage, con sus seis rostros vigilando el horizonte; y la torre hokage, donde el hokage se encarga de que todo les vaya bien a los ciudadanos de la nación del fuego. Pero, lejos de la luz, de todo lo bueno antes dicho, se está formando una alianza terrible. En un cuarto oscuro de paredes irregulares y grises, con goteras y humedades, iluminado por un tenue foco y espantando a visitantes no deseadas gracias a su olor a cerrado y a suciedad, tiene lugar una reunión vital para el destino de muchos. Sentada en una silla de plástico barata comprada en un mercadillo, una joven pelirroja con lentes observa alrededor con cierto asco vestida con un albornoz púrpura y el pelo todavía mojado; mientras una pelirrosada de ojos jade observa de pie y con los brazos cruzados al tercer miembro con una ceja arqueada, vestida con su bata de doctora. Y, como tercer miembro del complot y presidiéndolo todo tras una mesa de madera a medio romper, se encuentra un zorro de nueve colas de metro y medio. Karin, Sakura y Kurama se encuentran reunidos en un lugar secreto, pero… ¿para qué?

-Bien…- Comenzó a hablar el zorro.- os preguntaréis por qué os he reunido aquí…- la primera en hablar fue Karin, que se incomodó ligeramente al ver la luz del techo titilar.

-Pues si, pero más por el lugar que por la razón… esto es más deprimente que un escondite de orochimaru…- se quejó la pelirroja, sabiendo perfectamente de lo que hablaba. Puede que estuviesen llenas de gritos e impregnadas de olor a muerte, pero las guaridas del sannin al menos tenían fuentes de luz estable y estaban limpias…

-¿No encontraste un sitio mejor Kurama?- preguntó Sakura, también asqueada.- ¿Se puede saber dónde estamos por cierto? Nos has traído aquí con el hirashin de Naruto, sin decir nada más ni darnos la oportunidad de hablar… yo estaba trabajando, y Karin incluso estaba saliendo de la ducha…- afirmó Sakura, mientras Karin asentía con su albornoz cubriendo su cuerpo, visiblemente indignada. Fue MUY violento que, en cuanto salió de la ducha, apareciese un zorro parlante de metro y medio en su baño, la tirase a la cara un albornoz y la pusiese una de sus patas encima para luego desaparecer ambos en un relámpago amarillo mientras ella gritaba de terror…

-Deja de quejarte Karin, llevo siglo y medio viendo cuerpos desnudos de mujeres uzumaki, te puedo asegurar que lo hice todo con total normalidad y que ya estoy cansado de ver pelirrojas explosivas… y en cuanto al lugar, ¡Es vital guardar el secretismo!- exclamó Kurama con furia, mientras karin no sabia si indignarse o sentirse halagada.- Si Naruto o el uchiha nos descubren en nuestro complot, será nuestro fin… el enemigo ha tomado nuestras casas, y es de vital importancia que contraataquemos, por eso he escogido para reunirnos este lugar: es tan deprimente, tan horrible, tan dejado de la mano de kami, que ningún ser humano con un mínimo de dignidad se atrevería a…- mientras hablaba el biju, la puerta se abrió, revelando a un impactado kiba, que miraba a los tres intrusos con una mueca de asombro.

-Pero, ¿Qué coj…? ¿SE PUEDE SABER QUE HACÉIS EN MI DESPACHO?- preguntó con incredulidad, reaccionando con asombro las féminas presentes.

-¿Este lugar es tu despacho?- preguntó Sakura con asco. Si ella tuviese que trabajar ahí, desertaría al instante de la aldea…

-Yo creía que estábamos en algún centro anbu de detención clandestina…- añadió Karin, mirando al suelo con vergüenza el inuzuka.

-Es… es el que me asignó la líder del clan, ¿vale?- se intentó disculpar el inuzuka, generando aún más asombro en las kunoichi sin quererlo.

-pero, ¿la líder del clan no es tu madre? ¿Y te ha asignado esto?- cuestionó Sakura, asintiendo kiba con los ojos a punto de romper en llanto. Ambas féminas se apiadaron del pobre castaño, al que tenían por un misógino… quizás su vida fuese más terrible de lo que parecía…

-Si, tanto que os quejáis de la misoginia y en el complejo inuzuka se da exactamente lo contrario: la misandría. Kiba no es más que una pobre víctima, un pelele usado como un trapo por su propia familia por el hecho de nacer con testosterona en un mundo de estrógenos…- explicó Kurama, sollozando ligeramente kiba mientras Sakura y karin le miraban con pena.- Pero, volviendo al tema que nos atañe, escogí este lugar después de la reunión del gaki con los demás chicos para confabular contra raul, hace ya dos capítulos, es perfecto para reuniones clandestinas. Así que, kiba, ve a darte una vuelta de la que lo uso, o se lo digo todo a tu madre…- dejó caer el biju, reaccionando con terror el inuzuka, que salió de allí de inmediato. Como para darle a su madre más razones para criticarle en sus tardes de cafetería con hanna, hinata y hanabi… Ambas féminas necesitaron unos segundos para asimilar lo que acababa de pasar.

-Vaya… si siempre anda fardando de que es un alfa y que nos va a marcar a todas, shannaro…- dijo con asombro Sakura, comenzando a comprender a su compañero de academia.

-A lo mejor es por esto… busca compensar su humillación diaria en casa…- contestó Karin a Sakura, resoplando el biju.

-Si si, pobre kiba, ya le dedicaremos el capítulo 15 de este fic si hay tiempo, ahora a lo que nos atañe… ¿Cuándo y cómo matamos a los invasores? He pensado que con algunos narcóticos del hospital podemos simular una muerte natural, y las dos tenéis acceso…- sugirió con una mueca sádica el biju, reaccionando con una ceja arqueada ambas invitadas.

-¿no te parece que estás exagerando un poco Kurama?- intentó mediar Sakura, reaccionando el biju con más ira.

-¿exagerando? ¿EXAGERANDO? Nos está pasando como a los romanos con los germanos, o a los aztecas con los españoles y las sequías, o a los shooters con esa puta mierda de juegos multijugador online, ¡UN INVASOR HA LLEGADO A NUESTROS HOGARES Y NOS ESTÁ DESPLAZANDO! Es de vital importancia que reaccionemos ahora antes de que sea tarde, ¡BIMBO Y ZEUS DEBEN DE MORIR!- exclamó con tal vehemencia que sus llamas naranjas iluminaron su lomo y chamuscaron una pared cercana.

-Estupendo, lo único que le faltaba a este lugar era una marca de quemaduras…- comentó Karin con desidia.

-Si lo quemo le hago un favor al chico perro, a peor no puede ir este lugar…- reconoció el biju, mientras la luz del lugar volvía a titilar y les dejaba unos segundos a oscuras. Cuando la luz volvió, el biju estaba a unos centímetros de ambas féminas, que retrocedieron del susto con un grito.- ¡céntrate Karin! ¡Y tú también Sakura! Pensad un poco en vuestra situación, seguro que estáis de acuerdo conmigo… es más, al ser dos, podrías cada una matar al problema de la otra y así tenéis coartada…

Porque si, el motivo del miedo de Kurama eran Bimbo y Zeus… los nuevos perros de Naruto y Sasuke. La pesadilla de Kurama comenzó hace una semana, cuando un alto dignatario del país de las llanuras llegó con su corte a konoha. En un principio solo venía a negociar unos tratados comerciales con Kakashi, pero, como todos los demás, aprovechó para reunirse con las grandes celebridades de la aldea. Y, entre ellas, se encontraba el afamado equipo 7. Todos querían congraciarse con los mejores shinobi de su generación, aquellos que vencieron a kaguya y salvaron el mundo, así que solían hacerles presentes. Normalmente eran cosas sin mucha importancia, y en el caso de Sakura y Kakashi se podría decir que fue así. A la haruno la regalaron unos vestidos de exquisita y fina seda, unos que provocaron un chillido de emoción de Ino y que tuvieron a la yamanaka persiguiendo a la ojijade por días hasta que consiguió que se los prestase. Al hatake, una edición Icha Icha platino con el doble de lemmon y 5000 críticas positivas que arrancó un chillido nada varonil en él. Estaba pensando en enviar a Naruto a buscar un ejemplar a las naciones secundarias, camuflándolo todo como una misión de rango triple S con licencia para matar y asesinar... Pero, en el caso de Naruto y Sasuke, el dirigente decidió innovar, y regalarles aquello por lo que era famoso su país: unos perros.

Kurama todavía recordaba la cara de horror de Sakura al ver a Naruto sonreír como un niño pequeño cuando un golden retriever se acercó a él con una expresión feliz, moviendo el rabo de un lado a otro con alegría. Naruto siempre quiso tener un perro, pero las circunstancias de su vida nunca se lo permitieron: de pequeño, el pobre can habría sido asesinado por algún aldeano sediento de venganza como forma de joder al niño demonio; de adolescente, pasaba tan poco tiempo en casa que habría sido una crueldad tenerlo en el piso solo, y no tenía a nadie con quien dejarlo. Así que el uzumaki se había resignado… hasta ahora. Ahora tenía tiempo y amigos para cuidarlo, ¡era perfecto! Como no podía ser de otra forma, lo llamó bimbo, un nombre tan idiota como el propio Naruto, y la expresión feliz del perro indicó que estaba contento con el nombre. En cuanto a Karin, en un principio, no se preocupó cuando Sasuke recibió un precioso mastín negro purasangre. Sasuke era frío, insensible, no atendería al animal y acabarían dándoselo al clan inuzuka. Pero tuvo que tragar hondo cuando el uchiha sonrió de lado, satisfecho, cuando el animal acudió con su nuevo amo en silencio y se sentó a su lado con disciplina. Era un animal purasangre, precioso, de color negro como su cabello y claramente de caza, ERA DIGNO DEL REY DEL SHARINGAN. Si, irónicamente, Sasuke siempre había querido tener un perro también… Y así acabaron ambas con un nuevo problema en sus respectivos hogares, problema a explotar por Kurama.

-A ver Kurama… creo que te estás confundiendo si crees que voy a matar al perro de Naruto…- anunció Sakura, reaccionando con asombro el kitsune.

-¿Cómo? Pe… pero, si le dijiste que no querías un perro en casa chiquilla…- arguyó el biju, sintiendo un pinchazo de culpa Sakura. Era cierto: en cuanto llegaron a casa, Sakura habló seriamente con Naruto sobre que no podían hacerse cargo de un perro. A ella no le gustaban mucho, nunca le habían llamado la atención, y a eso se unían numerosos problemas… ambos trabajaban y no tenían ninguna experiencia previa, un perro era mucha responsabilidad. Pero la principal razón era obvia: no veía a Naruto lo suficientemente maduro para atender a un perro. No, se imaginaba lo obvio: estaría emocionado un par de semanas, y pasadas estas, se olvidaría del pobre can y tendría Sakura que hacerse cargo de él. Porque la haruno se veía incapaz de regalarlo después de estar en su casa unas semanas. En muchos aspectos, el uzumaki era como un niño pequeño… pero, en este caso, tuvo que tragarse sus palabras.

-A ver… si que es cierto que lo dije…- reconoció la haruno, sonriendo con confianza Kurama.- Pero veo que me equivoqué… no está tan mal tener a bimbo por casa, me ha descubierto un dato… interesante… sobre Naruto- reveló con un ligero sonrojo la haruno. Porque, como siempre, su baka la había sorprendido. Se esperaba un Naruto pasota, y al pobre animal sin recibir ningún cuidado, pero fue todo lo contrario: Naruto se reveló como un dueño atento y muy cariñoso. Compró todo lo necesario para atenderlo, se informó gracias a hanna inuzuka de todo lo que podía necesitar bimbo, y jugaba con él siempre que podía. El perro estaba encantado, no podía tener mejor dueño, y Sakura irónicamente también estaba feliz. No solo por la obvia compañía que le hacía cuando su baka se iba de misión: toda duda que le quedase sobre la capacidad de Naruto para asumir responsabilidades se disipó en los primeros días, incluso la representó una imagen que provocó el sonrojo que tenía ahora… Si Naruto cuidaba así de su perro, ¿Cómo lo haría de un hijo? Sería un padre maravilloso… y en su mente, apareció Naruto acunando a un bebé rubio de ojos verdes…

-Vale, veo que te has unido al enemigo…- declaró Kurama con rencor, arrancando una mueca indignada a Sakura.

-Eh, eso no es cierto, aquí no hay enemigos…

-Nada nada, me guardo este acto de traición en mi corazón de biju… y yo que he dejado de insistirle al gaki con que se haga un harem por ti…

-¿Cómo que "insistirle en hacerse un harem"?- preguntó con una vena marcándose en la frente la pelirrosada, pero Kurama simplemente la ignoró.

-se ve que tendremos que actuar solos Karin, yo me encargo de Zeus y tú de…- comentó el kitsune, esperando un asentimiento de la uzumaki. Pero esta, en su lugar, se removió incómoda en la silla.- ¿Karin? Vamos, no me jodas, tú eres la que más tiene que ganar con esto, si el uchiha te hacía poco caso antes, ahora menos, ¡si hasta se lo comentaste a tu primo!

-Esto… si… no voy a negar que en un principio me sentí… amenazada…- Amenazada era un eufemismo. La realidad es que contempló aterrada la llegada del perro. Sasuke, el hombre de hielo, el enemigo de todo contacto físico, se mostró cercano con Zeus. Joder, lo llevaba a pasear a menudo, lo limpiaba todos los días y siempre hablaba de lo perfecto que era su can, que se llamaba además como el dios griego del rayo, un nombre perfecto para el perro del mejor usuario de raiton del continente. ¡Incluso lo dejaba dormir a los pies de la cama! A ella le costó meses convencerle de dormir juntos, y ese perro lo logró en un día… y por eso acudió a su primo, porque creía necesitar ayuda para afrontar esa situación.- Pero Naruto me demostró que quizás estaba… exagerando…- informó. Si, su primo la hizo ver la luz: Zeus la favorecía, no la perjudicaba. Porque, desde que el perro había llegado al complejo uchiha, Karin y Sasuke hacían mucha más vida juntos: solían sacarlo a pasear, Sasuke pasaba por casa aunque tuviese misión en el extranjero para verlos a ambos, e incluso se mostraba más empático… ese perro le estaba ayudando a abrirse, y eso le gustaba mucho a la ojirroja. Sin contar un detalle: como Zeus era igual que su dueño, aborrecía al género femenino. Toda lagarta fangirl que se acercase a su Sasuke era espantada por los ladridos del mastín, mientras Karin miraba todo con satisfacción. Ya se había ganado la lealtad de ese perro gracias a darle comida a escondidas de su novio, así que ella no tenía ese problema…

-¡No me lo puedo creer, os habéis vendido! Sois peores que el alcalde de la película de tiburón…- acusó el biju, reaccionando con indignación ambas féminas, sobre todo al ser comparadas con ese puto monstruo que fue capaz de ignorar la muerte de un niño devorado vivo por un gigantesco escualo en plena playa con tal de hacer dinero. El auténtico monstruo de esa película era ese desgraciado, y no el propio tiburón…

-Kurama, no lo entiendo, si bimbo te respeta, ¿por qué estás tan…?- intentó mediar Karin, pero el biju la cortó de inmediato.

-Silencio, no oiré una palabra más de vosotras… veo que tendré que encargarme del problema…- declaró con una sonrisa zorruna. Tendría que emplear el plan B…

-Kurama, me da igual que estés enfadado, ¡nada de matar al pobre bimbo ni a zeus!- ordenó Sakura, obteniendo un chasquido de lengua del biju. Tendría que ser el plan C entonces…

Porque Kurama, a diferencia de esas traidoras, tenía las ideas claras: había que librarse de ese invitado indeseado de pelo dorado y expresión de idiocia (hay que aclarar que se refería a bimbo y no al propio Naruto). Y también de Zeus, o Sasuke picaría a su gaki con que él tenía perro y Naruto no y el rubio se compraría otro… Pero su plan A había fracasado: Sakura y karin no habían accedido a hacer el trabajo sucio… cobardes, si podían hacerlo sin consecuencias: Naruto se arrancaría un brazo antes que renunciar a su Sakura chan, y karin tenía bien atado al uchiha gracias al sexo… las castigarían unos días y ya como mucho… Pero no habían accedido, así que tenía un plan B, que era matarlos él mismo. Peeero tampoco era viable, esa amenaza de Sakura era muy clara: si algo le ocurría a bimbo, ella lo confesaría todo, y el gaki si que podría castigarlo seriamente… encerrándole de nuevo en el sello, o aún peor, decorándolo todo con una temática uchiha en su paraje mental. Así que tuvo que optar por el plan C (Kurama era el biju más fabuloso y espectacular, SIEMPRE TENÍA PLANES DE RESERVA): acabar con el amor de Naruto y Sakura por el pequeño bimbo.

Si el perro se volvía una carga insostenible, sería entregado al clan inuzuka y se libraría de ese problema. Sin embargo, bimbo se empeñaba en ser un puto perro adorable: no manchaba nada, dormía en su cama, no hacía ruido de noche, esperaba pacientemente la comida en lugar de acosar a Naruto, hacía compañía a la chiquilla mientras ella leía sus libros de medicina… Así que Kurama decidió tomar el toro por los cuernos: si Mahoma no va a la montaña… Bimbo, en ese momento asomado desde una esquina del pasillo principal del complejo uzumaki, contemplaba con la cabeza ladeada y completamente confuso la situación. Frente a él, ese extraño ser con forma de zorro y nueve colas, se encontraba con la espalda arqueada y una expresión de esfuerzo, preparando su malvado plan. Tras unos minutos, consiguió al fin su objetivo: echar un gigantesco excremento en medio de la alfombra favorita de Sakura. Porque si, había leído que los perros solían hacer esas cosas en las casas de sus dueños, así que había decidido aprovecharlo: si convertía ese hogar feliz de la pareja en un lugar inhabitable por culpa de bimbo, no tendrían más remedio que librarse de él. Y jamás podría ocurrírseles la auténtica autoría de esas travesuras, era obvio quien era el culpable: ese can al que le quedaban las horas contadas…

-Hahahaaaa, perfecto.- se dijo el biju, para luego mirar con sus dos rubíes rojos brillando por pura malicia al confundido perro.- Has hecho cosas terribles bimbo… cosas terribles…- Kurama cambio su expresión a una de fingida indignación, incluso carraspeando un poco para aclarar la voz.- POR EL AMOR DE KAMI BIMBO, ¡OTRA VEZ! ¿ES QUE NO RESPETAS NI LAS MÁS MÍNIMAS NORMAS DE CONVIVENCIA? NARUTOOOOOOOOO- rugió el biju, para acto seguido aparecer el uzumaki, que estaba practicando fuinjutsu en su despacho; y Sakura, que estaba ensayando recetas en la cocina (sin mucho éxito, todo hay que decirlo).

-¿Pero qué se supone que…?- la pareja se quedó helada al ver la escena, mientras el kitsune seguía hablando.

-Ya veis, ¡OTRA VEZ! Este perro es un psicópata, ¡no respeta la más mínima higiene!- se quejó el biju, mientras Naruto arqueaba una ceja y Sakura negaba con hastío.

-Kurama…- intentó interrumpirle Naruto, pero el biju siguió hablando.

-No Naruto, ¡no puedo permanecer impasible ante esta ignominia! Quiero a este perro como si fuese un hijo, pero la situación es insostenible…- Sakura resopló con cansancio.

-Venga bimbo, vamos a la cocina, que te he cocinado algo…- ofreció la haruno al can, que con una expresión feliz siguió a su dueña. Resultaba que ese perro ADORABA los platos de la ojijade… ni Naruto ni el biju lo entendían, pero Sakura estaba encantada…

-¡ESO, LLÉVATELO LEJOS! Oh, Naruto, ser o no ser, ¡ESA ES LA CUESTIÓN! Enfrentarse al mar de calamidades que este perro nos trae con sus defecaciones…

-Kurama, ya vale…- intentó interrumpirle de nuevo Naruto, pero el biju seguía a lo suyo.

-… o soportar los latigazos de esta indecente fortuna con forma de golden retriever y…

-Kurama, sé que has sido tú…- nada más decir esto, el kitsune se frenó en su monólogo adaptado de shakespeare.- ¿Quieres hablar?

-¿Cómo?- preguntó tras unos segundos de incertidumbre Kurama, manteniendo su fingida indignación.- ¿Insinúas que yo, que he aceptado totalmente a ese perro como uno más de la familia, estoy haciendo esto? ¡Si ni tan siquiera tengo aparato digestivo! ¡Oh Naruto, tus acusaciones me duelen como si fuesen espadas en mi…!- Naruto interrumpió el nuevo monólogo del biju con una observación muy acertada.

-Kurama, tu excremento ha desarrollado manto de chakra rojo con cola…- avisó Naruto, quedándose mudo el kitsune. Efectivamente, su excremento trampa se encontraba en ese momento rodeado de un manto de chakra rojo, con una cola ondeando al viento e incluso dos diminutas orejas zorrunas. El biju chasqueó la lengua con frustración… tendría que haber hecho caso a su hermano songoku sobre los fallos de su plan, ¿Quién iba a pensar que era tan difícil fabricarse un sistema digestivo de cero usando su chakra demoniaco?- Y no es la primera vez… ya hice ayer la vista gorda con esa meada en la pared del salón… la hiciste arder entera, Sakura chan tuvo que invocar su suiton y todo…- El biju bajó las orejas, avergonzado… en ese caso, calculó mal la influencia que su fuego demoniaco tendría en su sistema urinario falso…- …o como hace tres días, cuando me encontré todo mi ramen saqueado y dijiste que fue el pobre bimbo…

-¡Eh, ahí no deje prueb…!- el biju se tapó la boca tarde para evitar su confesión, negando Naruto…

-Por si no fuese poco lo que acabas de decir… dudo mucho que bimbo, si hubiese llegado a los estantes donde lo guardo, lo hubiese podido ABRIRZ, CALENTAR EN EL MICROONDAS Y COMERLO USANDO SUS PALILLOS Y TODO…- Kurama gruñó con desaprobación… en ese caso, tenía claro que debía de comérselo para incriminar a ese chucho, pero joder… era repugnante comerse ese ramen crudo… ahí le venció la comodidad…- te lo repito, ¿quieres hablar?- volvió a insistir el uzumaki, al que ya había avisado del problema Sakura. Había decidido esperar a ver si se le pasaba la rabieta a Kurama, pero veía que no… y, como siguiese con esa progresión, lo siguiente sería dejar un cadáver en la cama del perro para incriminarlo o algo así… Como el biju no soltaba prenda, el ojiazul decidió ir al meollo de la cuestión.- No tienes por qué estar celoso Kurama…- el kitsune reaccionó esta vez con indignación de verdad.

-¿celoso yo, el grandioso Kurama, de un chucho pulgoso que no puede vivir sin acaparar vuestra atención y no dejar nada para los demás? No me seas ridículo…- espetó con veneno en la voz el kitsune, suspirando Naruto de vuelta… vale, identificado definitivamente el problema.

-Kurama, no debes de estar celoso de bimbo, no te va a quitar el sitio…- explicó con paciencia el uzumaki, mirando con los ojos entrecerrados por la sospecha el biju a su jinchuriki.- ¡Si tú eres mi mejor amigo, no mi mascota!

-Ya, y por eso últimamente solo tienes ojos para bimbo…- gruñó el kitsune, para luego imitar torpemente la voz del rubio.- "que si bimbo esto, que si bimbo lo otro, ¡que guay es bimbo dattebayo!"

-Kurama… no te voy a negar que estoy emocionado por al fin tener un perro… pero eso no quita que tú seas mi preferido…- reconoció el uzumaki, ablandándose un poco su compañero biju.- ¡llevamos juntos toda la vida! No te imaginas lo que habría fardado de pequeño por tener como amigo a un zorro mitológico gigante si no hubieses sido tan gruñón…- Comentó entre risas, arrancándole otra al biju. Cierto, si no hubiese sido tan arisco con el Naruto de niño, seguramente habría tenido al uzumaki defendiéndolo mucho antes… quizás este arranque de celos era infundado… bimbo tenía su espacio, Kurama el suyo… aunque mejor aclarar las cosas…

-Entonces… ¿no me vas a sustituir por ese perro?- Naruto rió ante ese comentario.

-¿Estás loco? Bimbo no puede darme chakra, ni regenerarme, ni acompañarme como tú en mis aventuras, ¡tú eres el gran Kurama no kitsune, el biju más poderoso!- exclamó, regalándole un poco el oído al biju, que asintió complacido. Si, esa explicación le valía, quizás debería de darle una oportunidad a bimbo… no hacía todo tan mal además, le traía el periódico por las mañanas, era un subalterno obediente… Viendo el problema solventado, Naruto decidió abordar el siguiente.- Bien, solucionado esto, a ver qué hacemos con tu… regalito…- dijo, observando como la mierda de Kurama literalmente comenzaba a derretir el suelo y a intentar moverse. Joder, era asqueroso…

-Nah, tranquilo, la tiraré por el retrete…- anunció el biju, mirándole con una ceja arqueada Naruto.

-¿Estás seguro? A ver si va a cargarse las cañerías…- murmuró el rubio, viendo a esa horrenda creación del biju como algo peligroso, pero Kurama reaccionó con desidia.

-Tranquilo, entre tanta agua no la dará tiempo a romper nada… y una vez llegue al alcantarillado, se acabó el problema… ni que fuese a ser devorada por las ratas del lugar y crear una nueva raza de ratas mutantes hiperfuertes que sembrasen el terror por la villa…- comentó con dejadez, preparándose para tirar el excremento. Como se notaba que Kurama no había leído fjaka, o el arte de no hacer nada…

Una vez aclarado este problema, y quedándose Kurama en el complejo uzumaki para desactivar las trampas que había colocado en nombre de bimbo, las dos parejas protagonistas quedaron en el parque central de konoha para pasear a sus perros juntos, como cada domingo. Mientras las dos féminas charlaban animadamente sobre esa última ocurrencia de Kurama, los perros seguían a lo suyo. Bimbo era un perro muy cariñoso y sociable, el rey del parque, y era común verle correteando de un lado a otro con su pelaje dorado, ansioso por jugar con quien fuese. Mientras, Zeus era un perro más retraído, siempre contemplaba todo con indiferencia y apartado del resto (incluso Karin juraría que oía un acorde de guitarra cada vez que miraba al mastín…), siempre con esa pose de perro purasangre que parecía superior a todo y todos, salvo cuando se le acercaba bimbo, que conseguía siempre provocarle para jugar un rato. En ese momento, ambos canes jugaban a un lado del parque, viendo quién vencía a quien entre ladridos y amagos de mordisco… y provocando la enésima competición de sus dueños…

-Tu perro no tiene nada que hacer contra el mío, dobe…- anunció con una expresión confiada Sasuke, mientras su mastín por un momento conseguía tirar a bimbo al suelo.- Zeus es un perro de pedigree, un príncipe entre los mastines, no sé porqué pierde su tiempo con un perro pulgoso como el tuyo…

-Eh, ¡no te metas con bimbo!- defendió Naruto a su amado can.- puede que Bimbo no sea tan grande y famoso como Zeus, ¡pero nunca se da por vencido! No parará hasta vencer…- anunció, mientras bimbo se reponía y rodeaba al mastín negro de Sasuke.- ¡Ves! Ya le tiene por la retaguardia y se prepara para atacar, seguro que…- Naruto se cortó al hablar mientras Sasuke primero arqueaba una ceja y luego ponía una mueca de asco e indignación.- Etto… Sasuke, ¿por qué mi perro se ha subido encima del tuyo por la espalda y está moviendo la cadera así?- preguntó un confuso e inocente Naruto, mientras incluso las féminas allí presentes miraban con sorpresa la escena.- ¿Y por qué parece que Zeus lo está disfrut…?

-Maldita sea dobe, ¡está claro que tu perro se está follando al mío!- exclamó con indignación Sasuke, entendiéndolo todo Naruto… y dibujando una mueca feliz.

-¿Ah si? Qué bonito, al fin unimos familias Sasuke, me alegra que nuestros perros hayan encontrado el…- anunció el uzumaki, intentando tocar el hombro del uchiha, que se apartó con un enfado notorio.

-¡Maldita sea! ¡La culpa es de tu perro, que no ha dejado en paz al mío hasta que ha caído! ¿Qué le costaba dejarlo en paz y vivir su vida?- exclamó el pelinegro, viendo su plan de cruzar a su mastín genéticamente perfecto irse al traste.

-¡Eh! Zeus es el mejor amigo de bimbo, y bimbo le quiere, ¡TIENE DERECHO A LUCHAR POR SU AMOR! Si lo piensas, es una historia de amor preciosa, bimbo ha salvado a Zeus de la soledad…- repuso el ojiazul, hinchándose la vena de la frente del uchiha.

-¡La culpa es tuya, que eres demasiado permisivo! Siempre andas consintiéndoles, y yo al final quedaré como el malo cuando tenga que separarlos…- se enfurruñó el uchiha, ablandando a Naruto.

-Sasuke, yo solo quiero lo mejor para nuestros perros, podemos hablarlo y…- intentó acercarse de nuevo Naruto, pero Sasuke le respondió con un aspaviento y se apartó de su amigo.

-¡NO EMPIECES! Y no me abraces en público, sabes que no me gusta…- Naruto puso una mueca herida.

-¿por qué eres tan hostil conmigo? El psicólogo al que nos envió juntos Kakashi sensei nos dijo que teníamos que hablar de nuestros problemas juntos, de forma civilizada, y tú siempre te pones a la defensiva…-se enfurruñó esta vez el ojiazul, suspirando con cansancio Sasuke y decidiendo tener más tacto.

-Dobe, no me montes una escenita delante de todo el mundo, que sabes que me da vergüenza… lo hablamos al llegar a casa…- continuó discutiendo el uchiha, mientras al fondo Zeus y Bimbo seguían a lo suyo. Y, a todo esto, las dos espectadoras contemplaban la escena con una palidez sobrenatural, sintiendo escalofríos desde que sus novios se pusieron a… hablar… así…

-Sa… Sakura… ¿te has dado cuenta de que nuestros perros son copias de nuestros novios, y han acabado…?- balbuceó Karin, obteniendo un seco SI por parte de una aterrada Sakura.- Y que, discutiendo así, parece que nuestros novios son…- Sakura contestó con otro si, mientras barajaba mil opciones para alejar a Naruto un tiempo de su amigo, no fuese a haber problemas y se cumpliese su temor de ser la punta sobrante del triángulo amoroso del equipo 7… Pero, para su desgracia, en ese momento apareció Ino, que lo había visto todo de la que se paseaba con Sai y se acercaba a las dos mujeres con una sonrisa cruel…

-Vaya vaya… y el otro día hablamos de novias tapadera…- dejó caer, pudiendo al fin devolver el golpe tras esa noche infernal con Sai y los amigos de Raul. Y hubiese sido perfecto si no hubiese aparecido su novio en ese momento…

-¡Ino!- exclamó Sai, con un adorable pero nada masculino Lasha Apso de pelo largo y blanco peinado en coletas con lacitos rosas en sus brazos, perro que se compró en cuanto su mejor amigo le hablo de lo bonito que era tener perro. Y, por primera vez en mucho tiempo, el artista estaba emocionado, adoraba a ese perro, perro que no tragaba en absoluto a la yamanaka por cierto...- Voy a dejar a "Algodón" jugar con Zeus y Bimbo, que ha sido verles jugar y querer unirse…- anunció, ignorante también por culpa de su inocencia del espectáculo yaoi de los canes de sus amigos, mientras Ino suspiraba derrotada y Sakura y karin la miraban con una ceja arqueada. Lo peor de todo es que era Sai quien había escogido la raza de perro, el nombre y le había peinado así, aunque ella se lo atribuyese a sí misma para evitar más habladurías de sus amigas…


Dedicado a esa bola gorda de pelos marrones que tengo por perro, que ahora se dedica a roncar al lado mio. Anchon, eres una pesadilla... y un cojín muy comodo.


Y fin. Si, puro humor absurdo, es mi humor favorito. Como veis, kurama no esta muy contento con Bimbo, pero ya se ha solucionado. El despacho de kiba sigue siendo un infierno, y la historia de los perros de naruto y sasuke es preocupamtemente parecida a la original... es la gracia del capitulo. Espero que os haya gustado, ya tengo una idea para otro mas. Un saludo y hasta entonces.