Hola! Como se encuentran esta noche/mañana/tarde... No se cuando vallan a ver esto. Pero prometí actualizar lo antes posible y aqui esta la actualización.

Este capitulo contiene lemon (Ashido y Rukia) y una escena (Ichigo y Rukia) lleno de muchos sentimientos confusos. Se que me arriesgo al poner dicha escena pero la vida seria muy aburrida si no arriesgamos nada... o es lo que yo creo. En fin disfruten este capitulo y nos vemos mas abajo

LOS PERSONAJES DE BLEACH NO ME PERTENECEN SON PROPIEDAD DE TITE KUBO LA HISTORIA EN CAMBIO ES MIA

12

"Brillas como luna en el camino"…

Ibas a lograrlo Rey, tan solo unos pequeños milímetros te separaban de sus preciosos labios un segundo y tu labio inferior logro rozar el suyo, cerraste los ojos dispuesto a perderte en lo que tú considerabas sería un beso increíble.

Dos segundos rozando y un fuerte dolor invadió tu abdomen soltaste el aire y te encorvaste sobre ti mismo…alzaste la vista y te topaste con unos furiosos ojos violetas, la pequeña morena frente tuyo mantenía su puño tenso, sin importar el tiempo sus golpes seguían doliéndote como la mierda.

-Maldita enana del demonio- murmuraste seguías encorvado y tu voz salió ronca producto del dolor. Aun así fuiste capaz de ver un deje de nostalgia en sus ojos, la llamaste justo como en antaño cuando solo eran ustedes dos.

-Quiero que me dejes tranquila- te ordeno con la voz firme y sus enormes ojos llenos de nostalgia, te paraste derecho al entender que protagonizarían una nueva discusión Rey.

-¿Eso es lo que quieres?- le preguntaste mirando directamente cada una de sus facciones te acercaste y miraste como ella retrocedía cada paso hasta que ella topo con uno de los muchos árboles del lugar- Dime que ya no me quieres y no volveré a molestarte- la mantenías acorralada con tu cuerpo y tenías una mano a cada lado de su precioso rostro.

Detallaste como ella abrió la boca y sus ojos se dilataron, su respiración se volvió pesada y viste como mordía su labio mientras negaba con la cabeza.

-¿Por qué haces esto?, ¿por qué ahora?- te pregunto con voz contenida, a ti se te formo un nudo en la garganta al verla en ese estado.

-Yo sé que todo lo que hice estuvo mal, pensé que podía estar lejos de ti, que el lazo que nos unía era fuerte y que no importaba lo que hiciera ya que tú estarías conmigo. Pensé que podía mentirme y mentirnos a nosotros...- ella soltó el aire y tu tragaste despacio. Rukia era una mujer inteligente, se había dado cuenta cuales eran tus intenciones.

-¿Nosotros?- te pregunto con un tono de incredulidad, eso fue suficiente para que un pequeño pellizco atravesara tu corazón y una pequeñísima sonrisa se formara en tu rostro.

-Si, por que siempre fuimos tu yo ¿no?, cuando íbamos juntos al instituto y cuando insistías en quitarme mi comida porque no querías cargar tu lonchera de Totoro, cuando me obligaste a acampar afuera de la Shonen Jump porque iban a lanzar el nuevo tomo de One Piece- con cada palabra viste como ella se relajaba y su rostro se relajó solo un poco- Siempre ha habido algo entre nosotros- expresaste con algo de soltura.

Ella suspiro y bajo su mirada, viste como jugo con la correa de su mochila –Pudiste darte cuenta de todo eso antes ¿sabes?- te miro con una ceja levantada- Quizá ahora ya es muy tarde.

-¿Lo es?, ¿realmente es muy tarde para remediar mis errores?, te lo dije antes… dime que ya no me quieres y me iré.

Sus ojos temblaron y se dilataron- Tan solo dime que es lo que quieres Rukia…

-Quiero irme- escupió con una mirada furiosa antes de empujarte con su fuerza sobre humana y lanzarte unos metros lejos.

Te quedaste parado viendo cómo se perdía en el estacionamiento, entonces te diste cuenta de que ella estaba huyendo de ti, aunque no sabías si eso era buena o mala señal, pero el que no te respondiera no hizo más que preocuparte y dejarte con una multitud de cuestionamientos.

¿En verdad sería demasiado tarde?.

-O-

El aire fresco soplaba con tranquilidad, el verano se terminaba dando inicio al otoño y aunque en las noches se sentía frio, aun no era momento de usar chaquetas o abrigos. O eso es lo que pensaba Ashido, el joven miro sus cartas detenidamente y miro a su amigo que parecía sufrir un pequeño colapso mental por el juego y lanzo una risita, luego de hablar con su novia por teléfono había decidido aceptar la invitación de ir con Hisagi a jugar cartas, claro que Ashido sabía que lo que en realidad quería era averiguar sobre la pequeña morena y la chica de coletas fucsia.

-¿Tanto trabajo te cuesta formar una escalera?- le pregunto burlón, el moreno lanzo un bufido antes de lanzar las cartas a la mesa.

-Muy bien, no tengo juego ¿contento?- se puso de pie y camino al pequeño frigo-bar donde saco otras dos cervezas, su departamento estaba a solo unas cuadras del de Ashido, vio de reojo como su amigo volvía a barajear las cartas y un poco de desidia lo invadió, hecho que fue notado por su amigo una vez que las cervezas estaban en la mesa ya que Hisagi lo veía nervioso.

-Puedes preguntarme…- dijo tomando un sorbo.

-Tsk... si tu insistes...- bufo medio indignado antes de ponerse serio- ¿Has hablado con Riruka?.

-No, porque tendría que hablarle- respondió con tono seco, recordando el pequeño encuentro que tuvieron en la mañana.

-¿Entonces no tienes idea de porque rechazo la beca de Julliard?- el joven de cabellos cobrizos frunció el ceño.

-Porque tengo la ligera sospecha de que tú sabes algo al respecto- dijo serio ambos varones, se vieron a los ojos y el moreno termino por desviar la mirada –Aunque no entiendo que tiene que ver eso conmigo.

- A Tsukishima Haku le diagnosticaron metástasis- soltó haciendo que en el rostro de su compañero se formara una mueca de incredulidad.

-¿Qué?, ¿cómo sabes eso?- hizo una pregunta tras otra.

Shuhhei simplemente le conto que Riruka se había topado con ellos dos en la cafetería antes de dar concluido el último bloque de sus clases, le pidió a Momo que la acompañara a casa de sus padres adoptivos pues tenía que hablar con ellos, horas más tarde cuando el moreno se reunió con Momo esta le conto como la joven de cabello fucsia rechazo una oferta increíble y sus razones.

Ashido escuchaba en silencio, sabía que Riruka era muy apegada a Tsukishima eran su familia y si bien era cierto que ella al final tomo el apellido de su fallecida madre, eso no cambiaba el lazo que lo unía a esas personas, se sobo las sienes al imaginar el momento en el que se encontró a la joven.

-Es todo lo que se, al parecer Riruka considera más importante estar con Shukuro antes de que Haku muera, claro que la noticia se esparce como fuego en el bosque, incluso Mashiro lo publico en su cuenta personal- la voz del moreno sonaba tranquila, tratando de transmitirle dicha tranquilidad a su amigo- Al final Riruka no se va a ir.

-No es raro, Riruka adoraba a Tsukishima- sonrió con algo de nostalgia e ironía- Tanto al padre como a su hijo- por un momento su mente viajo al momento en que los conoció y Shukuro lo interrogara justo como hizo Byakuya.

-¿Todavía la quieres?- pregunto viendo el semblante preocupado de su amigo.

-No- respondió sinceramente y de manera veloz- Es solo que…

-Te preocupas por ella- añadió el moreno y Ashido solo asintió despacio, totalmente resignado.

-Pero no de la forma en la que tú crees. No es algo romántico es solo que ella y yo...- empezó a atorarse con sus palabras y Hisagi sonrió mientras le quitaba las cartas de las manos.

-Lo sé- le respondió viéndolo a los ojos.

-Compartimos muchas cosas, estuvimos juntos alrededor de 2 años hasta que nos peleamos… es lógico preocuparme por ella.

-Es muy normal, además no puede interesarte al menos amorosamente- su amigo lo vio raro- Es decir tu estas saliendo con Rukia y a juzgar por lo acaramelados que han estado quiero suponer que ya pasaron una noche juntos- su comentario provoco que Ashido se sonrojara furiosamente.

-¡Imbécil!- grito al momento de desviar la mirada. Hisagi estallo en carcajadas antes de dejar la baraja en la mesa.

-Ya- dijo con un tono divertido, señalo a la mesa- Reparte…

-O-

Resoplaste aburrido. El día apenas había empezado y tú ya querías que terminara.

¿Por qué tenías que soportar esas aburridas juntas con accionistas?... porque ahora eres el puto dueño de todo eso Rey.

Mirabas desde la punta a la casi veintena de hombres en esa sala de juntas, uno de ellos es que reconociste como el encargado de la logística y carraspeo un poco antes de hablar.

-Como verán el primer bimestre lo cerramos el balance del consorcio con un 25%- miraste como los socios que mantenía tu empresa, compartían una mirada de satisfacción– La reciente fusión empresarial con Kageyoshi ha brindado la oportunidad de ampliar nuestro campo de negocios no solo aquí sino también en el sur y este de Asia, en frente suyo encontraran un resumen de todo el bimestre.

El joven se sentó y te miro de reojo.

-Gracias Toshiro- respondiste agradecido, ese joven era unos años menor que tú y aun así era más listo que todos esos vejestorios juntos –Si deciden seguir asociándose con Engetsu es indispensable que firmen el documento frente suyo, como socios adquieren no solo beneficios si no también responsabilidades que se renuevan bimestralmente.

-Es impresionante que a una edad tan joven tenga semejante logro, sin embargo pensé que tendríamos una participación más grande en esta fusión- hablo un nuevo socio, o eso supusiste Rey puesto que no lo habías visto antes- Es decir un 25% es bueno, pero podría ser más grande si todos los socios participáramos de lleno en esta nueva fusión.

Toshiro estaba a punto de responder pero tú lo detuviste alzando una mano.

-Es cierto, pero la nueva sociedad que se formó con Kageyoshi no incluye a los socios- te sentaste correctamente en tu asiento de piel- Ellos tienen sus socios y nosotros tenemos los nuestros. Si alguno de los presentes tiene el deseo de invertir con Kuchiki es libre de hacerlo- la sola mención del apellido hizo que varios miraran con detenimiento el documento frente suyo, sonreíste al darte cuenta de que eras uno de los pocos que podía hacerle frente a una familia como esa.

La reunión termino media hora después, caminabas de regreso a tu oficina y Toshiro te seguía a unos pasos de distancia.

-Pudo incluirlos- hablo el joven de cabello blanco, tú lo viste indicándole que siguiera hablando- Es cierto que si incluye a el consorcio sus ganancias serían mayores a un 25%, moralmente es inaceptable pero técnicamente puede hacerlo.

-Sí lo sé, pero eso solo puede traernos problemas más adelante, ese tipo de sociedades nunca son seguras- el joven al lado tuyo te dio la razón, ambos entraron en el ascensor y mientras él se bajaba en el décimo piso tú llegaste a tu oficina.

Apenas llegaste te quitaste el saco junto con la corbata, te tiraste en el largo sillón que tenías en tu oficina, tenías ganas de un trago y tu garganta se secó al recordar el leve roce de los labios de Rukia. Estabas jodido no lo olvidabas Rey… reconocer que querías a alguien y que esa persona estaba con otra era como la mierda.

Cerraste los ojos y si no fuera porque alguien pellizco tu mejilla de manera tosca, jurabas que podías haberte quedado dormido.

-¿Qué?- te incorporaste y viste como Nanao te miraba desde arriba- ¿Por qué no tocaste la puerta?.

-Lo hice cuatro veces paras ser exactos, pero no me respondió y decidí entrar- te mostro varios documentos y carpetas- Necesito que apruebe esto y revise la propuesta para el próximo bimestre.

Tú asentiste mientras te ponías de pie y te sentaste en el escritorio, te encantaba Nanao ya que era el prototipo de secretaria perfecta, incluso tenía un peinado de esa naturaleza. Trabajaron juntos alrededor de 20 minutos.

-Revisare esto y lo consultare con Ishida- informaste viendo la nueva propuesta de trabajo, no despegabas la vista del papel, quizá si lo hubieras hecho notarias la mirada de Nanao.

-Disculpe Kurosaki-san, ¿usted se encuentra bien?- la pregunta hizo que tu ceño se frunciera y la miraras desconcertado.

-Por supuesto... ¿qué quieres decir con eso?.

-Es solo que luce cansado- supiste que tu perfecto y bello rostro se veía demacrado por las pequeñas ojeras cuando ella te lo evidencio.

-Solo he tenido malas noches… es todo- respondiste serio enfocándote en tu trabajo.

-Sé que no es de mi incumbencia pero generalmente a las mujeres nos gustan los regalos- te dijo y tú estuviste a punto de reírte por eso.

-Sí, pero también puede que les gusten más otras cosas- murmuraste apenas audible.

-Puede ser- te contesto- Pero usted tiene una ventaja sobre el nuevo novio de Kuchiki-san.

-¿C-como sabes sobre Rukia…?- dejaste la pregunta inconclusa y ella se alzó de hombros.

-Puedo hacerle una pregunta- tu asentiste- ¿Usted está verdaderamente enamorado de ella?.

-Sí, creo que siempre lo estuve y fui tan imbécil por sentirla mía y la realidad es que solo la aleje de mi cada vez más- respondiste y echaste hacia atrás tu cabeza- Y ahora ella esta con ese- dijiste con desprecio y algo de ironía hechos que hicieron reír a tu secretaria- Así que dime… ¿qué clase de ventaja puedo tener sobre él?- preguntaste con real interés.

Ella te vio con algo de cariño- Usted la conoce, me atrevo a decir que mejor que a usted mismo, sabe lo que le gusta y lo que no. Quien sabe quizá solo puede usar eso- te sonrió antes de tomar su enorme carpeta y salir.

Sonreíste con nostalgia al darte cuenta de lo cierto que eran esas palabras. Miraste tu agenda y sonreíste con más ganas al ver que tenías la tarde libre.

-O-

Del otro lado de la cuidad, en el despacho de abogados "Fullbring", dos jóvenes organizaban los papeles en los diferentes archiveros, Riruka que no entendía nada de lo que decía los papeles y simplemente obedecía las órdenes del pelinegro.

-Pon eso allá y ordena esto por orden alfabético- la mirada del joven lucia sombría, tenía algunos días sin dormir y solo comía algo de la máquina expendedora.

Riruka asintió y cuando Tsukishima se alejó ella pensó que él estaba más delgado, ordenaron la oficina en cuestión de minutos, en un silencio que si bien no era incomodo tenía un aire de nostalgia, como se negaba a ser miserable tan temprano la joven decidido hacerle una visita a su pastelería favorita obligando al pelinegro a acompañarla.

"Tienes que comer algo más rico que unas simples galletas" alego, robándole una sonrisa al más grande, una vez que estuvieron en la cafetería pidieron una enorme rebanada de pastel junto con una enorme malteada de chocolate para Riruka y un té chai para Shukuro.

-No tenías que acompañarme- murmuro el pelinegro y se ganó la atención de Riruka- Sé que tenías clase hoy en la mañana, soy un adulto responsable y puedo manejar los asuntos con la madurez y la tranquilidad necesaria para … ¡auch!- se detuvo de inmediato cuando sintió un fuerte dolor en la espinilla producto de la patada que la joven que proporciono.

Ella suspiro y hecho para atrás sus coletas –Sé que puedes hacerlo solo, pero si no fuera por mi aun estarías en casa escuchando a U2 o a Nirvana como un hippie o un yonki- dejo caer mientras sorbía de su bebida- Él es mi padre también y quiero ayudarlo en todo lo que sea posible.

Tsukishima la miro con una mezcla de orgullo y tristeza- Sabes que te amo ¿no es cierto?- le pregunto tomando su pequeña mano entre las de él, ella solo asintió mientras disfrutaba de la calidez del tacto, ellos eran hermanos, se querían como si fueran unos de verdad.

La plática continúo en cosas triviales, planeando citas médicas y aunque el pelinegro insistió en que no era necesario que ella sacrificara sus sueños y planes, Riruka solo alego que era algo que ella también necesitaba.

-Por cierto hablando de Hippies y yonkis… ¿no has hablado con Ashido?- Riruka casi se atraganta por la mención de ese nombre, recuperando la postura segundos después.

-¿Por qué tendría que hablar con él?- pregunto fingiendo que no le interesaba, algunos meses antes él hubiera sido la primera persona en enterarse de todo, pero Ashido no estaba más con ella.

El pelinegro chasqueo la lengua –Bueno se pelearon porque tu ibas a irte, ahora vas a quedarte…así que…- ella abrió la boca indignada.

-No puedo creer que nuestro padre se esté muriendo y tu pienses en esas cosas tan ridículas- ella se indignó y lanzo el dinero correspondiente- Tu deja una buena propina- dijo mientras se ponía de pie.

-Solo tienes que decirme que todavía quieres al hippie y ya- se puso de pie, tomando su saco y tomando el pequeño bolso que se le olvido a su hermana.

Los hermanos pasaron de largo las siguientes mesas, ignorando a la pelirroja sentada en una de ellas que estaba a punto de terminarse el pastel de selva negra tamaño familiar, ella sola.

Karuta tenía la punta de su nariz roja, así como sus ojos, ahora además de estar sola subiría de peso pensó y una lagrima rodo por su pálida mejilla. Sollozo una vez más antes de comer de manera increíble una enorme porción de pastel.

Cuando el pastel se le termino pido unos biscochos rellenos de crema batida y cuando esto le fue insuficiente sencillamente empezó a llorar, otra vez. Con la cabeza recargada en la mesa, por un momento deseo ser una niña pequeña otra vez, deseo que su mamá fuera por ella al colegio y mientras la abrazara le dijera que todo iba a estar bien.

Escuchar de su padre que era menos que indigna la desmoralizo por completo, sin embargo lo que la había destruido era el saber que Ichigo ya no le pertenecía.

-Aunque quizá nunca fue mío…- susurro mientras se sentaba bien, tenía el maquillaje corrido y cuando sus ojos se acostumbraron identifico a un pequeño niño que a penas la vio salió corriendo- Debo verme como una mierda- siempre hubo algo que le dijo que el chico de cabello extravagante nunca le perteneció por completo, si bien era cierto que pasaban largas horas juntos en completa diversión, siempre la trato a ella como la otra, siempre estando a la sombra de una mujer… una mujer que al parecer ahora inmune a su persona.

Mientras se encamino a pagar la cuenta millonaria, pensó en la expresión de Rukia, el destello de vida y seguridad en los ojos violetas era algo que no olvidaría nunca.

-O-

La pequeña morena suspiro cuando sintió el tacto lento de los dedos recorrer su espalda, estaba cansada y desnuda, froto su mejilla contra el pecho desnudo y aspiro su aroma fuertemente provocando que el joven enredara sus brazos en su estrecha cintura.

-Eres muy pequeña…- murmuro contra su cabeza, ambos permanecían acostados en la cama del joven, la morena estaba acostada encima de él sin embargo a su novio parecía no molestarle puesto que ella era delgada –Eres tan perfecta- dijo cuándo sus manos volvieron a acariciar la tersa piel de la espalda.

Rukia suspiraría, seguía sin entender la respuesta que tenía su cuerpo ante un acto tan carnal, todo en ella era una revolución de sensaciones y sentimientos increíbles que se denotaban en cuanto Ashido besaba el espacio que había entre su cuello y hombro. Sonrió con dulzura mientras se estiraba y dejaba su rostro frente a él.

-¿Te he dicho que te quiero mucho?- pregunto coquetamente mientras rozaba apenas sus labios con el joven que se dedicó a sonreír.

-Sí, creo que los has mencionado algunas veces- la tomo por la nuca y ambos compartieron un beso que el chico no tardo en profundizar, las pequeñas manos de Rukia se aferraron a su pecho mientras las de él seguían tallando la espalda de ella y cuando esto le fue insuficiente Ashido la hizo rodar, quedando el arriba de su menudo cuerpo.

La pequeña morena suspiro y ahogo un gemido cuando el comenzó a besar su cuello con hambre mientras se colocaba sobre su menudo cuerpo, sus partes más íntimas se rozaron provocando que ambos jadearan, Rukia comenzó a besar el cuello de su novio con apremio y acaricio el marcado abdomen provocando que este se contrajera con sus caricias.

-Joder- soltó el joven al sentir como una de las traviesas manos de la chica rozo su punto más sensible- No hagas eso- pidió con voz ronca mientras repartía besos por su mandíbula y mejillas.

-¿O qué?- reto con una sonrisa en el rostro totalmente fascinada por el efecto que sus caricias tenían en él, se vieron a los ojos y a la morena la recorrió un estremecimiento cuando la mirada de él joven se oscureció.

Lo siguiente fue un recorrido de besos por parte del chico que se entretuvo un rato en su pecho en donde no dudo en besar y mimar sus perfectos senos, lo hizo con pasión contenida y aun así dejo un par de marcas rojizas en ellos, su recorrido llego más al sur del cuerpo de ella, la pelinegra lanzo un gemido y se mordió el labio inferior arrugando las sabanas con fuerza. Ashido se entretenía en su centro probándola exquisitamente y cuando sintió como las piernas de su novia flaqueaban supo que era momento de proseguir. Se posiciono adecuadamente y empujo levemente su duro miembro hasta que ambos se fundieron.

La habitación era solo llenada por los gemidos y suspiros de la joven pareja, la visión de sus cuerpos era tan erótica como romántica que casi parecía prohibido, la morena se aferraba con fuerza a la ancha espalda mientras que el apretaba su cadera, cuando el joven se movió con mayor necesidad e ímpetu provoco que el interior de ella lo apretara con fuerza y eso fue la ruina del muchacho.

El seguía dentro de ella y con la respiración agitada chupo uno de sus hombros mientras vaciaba su esencia en ella, Rukia abrió sus ojitos cerrados por la excitación quedando maravillada y totalmente prendada del muchacho sobre ella al contemplar su expresión de total satisfacción por lo que hambrienta busco los labios de su novio fundiéndose en un cariñoso y significativo beso, cansados y con las respiraciones casi en sincronía volvieron a compartir un abrazo que les lleno el corazón y alma, pudieron haberse quedado en esa posición todo el día ya que resultaba ser de lo más grato para ambos jóvenes, sin embargo el hambre empezó a hacer mella en ambos, resignados y con un deje de decepción se vistieron y compartieron una sencilla comida en el apartamento de Ashido.

Portando un bonito vestido color beige que dejaba a la vista sus hombros y espalda, Rukia observó entre sus libros el horario de su bloque vespertino.

-¿Estas segura que estas bien tomando eso?- le pregunto su novio, haciendo alusión a las pastillas anticonceptivas que la morena estaba tomando, ella solo asintió con la cabeza.

-Estaré bien mientras no los mezcle con antibióticos- le dijo antes de ponerse de pie y caminar hacia el librero más grande- ¿Los has leído todos?.

El asintió- Algunos los compre yo, otros son regalos...- se encogió de hombros restándole importancia.

Rukia tomo uno en particular, delgado en comparación con el resto leyendo el título "En mi mente" no reconoció dicho nombre y frunció el ceño antes de abrirlo. Abrió los ojos encontrándose con lo que parecía una dedicatoria de una chica llamada Riruka para su novio.

-Ashido…- su novio despego la vista de sus apuntes y la dirigió a la morena- ¿Qué es esto?- pregunto extrañada sosteniendo el pequeño libro con sus manos.

-No, es lo que tú crees- afirmo rápidamente mientras se ponía de pie- No estoy engañándote ni nada por el estilo, eso fue un regalo de hace mucho tiempo y además…

Ashido no dejaba de hablar y Rukia frunció el ceño antes de propinarle un ligero puñetazo a su novio, cuando el soltó el aire ella recobro la compostura.

-Ya sé que fue un regalo aquí lo dice- señalo el libro- Y no, no estoy enojada solo quiero saber quién es, es todo- explico simplemente mientras dejaba el libro en la mesa del centro y volvía a sentarse.

-¿No estas enojada?- ella negó suavemente- ¿Entonces porque me golpeaste?- pregunto con el ceño fruncido.

-Porque no dejabas de hablar puras incoherencias…- dijo severamente. Ashido resoplo y se revolvió el cabello antes de sentarse al lado de ella.

-Golpeas muy duro- tomo su pequeña mano para besarla posteriormente haciendo temblar y sonrojar a su novia con tan sencillo acto, estaba igual de perfecta que siempre pensó mientras miraba su rostro que efectivamente no tenía ningún rastro de estar siquiera molesta- Riruka Dokugamine fue mi novia durante un año y medio, fue hasta unos seis meses antes que terminamos.

-¿Por qué?- pregunto de inmediato, pero luego se dio cuenta de su error- Es decir, llevaban un año juntos y no quiero decir otra cosa- explico atropelladamente haciéndolo sonreír.

-Ella y yo tuvimos una discusión sobre el rumbo que tomaría nuestra relación y todo se originó porque fue aceptada en una prestigiosa escuela en Canadá- brevemente le explico sobre su discusión y se maravilló al ver lo comprensiva que era la morena, cuando ella le dijo: "Es obvio que tenía que haber alguien antes de mi" mientras lo abrazaba cariñosamente reposando su cabeza en el reconfortante pecho de él… dejándose embriagar por la calidez y cariño que cada día incrementaba más al compartir tiempo con el chico.

El resto del medio día lo pasaron juntos, pues Rukia tenía clases en la tarde y Ashido tenía que ver al asesor de su tesis junto con Hisagi. La pareja se despidió compartiendo un efusivo beso que lleno de calidez el alma de ambos.

-O-

Se dirigió a su pequeño escritorio de arce, una antigüedad que su esposa le había regalado hacia quince años. Ella había muerto hacía tres años y cuando se sentó tras la mesa le parecía que todavía podía oír su voz. Extendió las hojas de la carta delante de él, en el cartapacio…

El sonido estridente de la risa de su prometida obligo a Ulquiorra a detenerse en su lectura, suspiro y busco su separador colocándolo con cuidado antes de cerrar su libro, hacia unos días que su hermano había regresado a Konoha prometiendo volver para su boda y hace unos días que había dejado de vomitar "La sorpresa marina de su novia".

-Al menos esa mujer ya está de mejor humor- pensó mientras intentaba otra vez retomar su lectura.

En la sala dos mujeres reían sonoramente mientras veían una película de comedia, Rangiku y Orihime eran muy parecidas en algunos aspectos y ambas se tenían mucho cariño siendo la primera quien animara a la pelinaranja a iniciar la relación que tenía con Ulquiorra.

Cuando la película termino continuaron hablando de trivialidades hasta que la rubia le pregunto a Inoue que tan profunda era la relación de Rukia con Ichigo.

-En realidad estuvieron distantes mucho tiempo, antes eran mejores amigos fue Ichigo quien saco adelante a Rukia cuando su hermana murió- medito un momento- Siempre pensé que terminarían juntos, ambos se conocen a la perfección- rio un poco después de meditar algo que vino a su mente- Incluso Ichigo sabe que Rukia ama las fresas y Rukia sabe que Ichigo ama el chocolate.

Tal afirmación hizo que Rangiku quedara perpleja algunos segundos y mientras su amiga seguía poniéndole mermelada a sus palomitas. Ella empezó a cuestionarse que tan profundo seria el lazo de la pelinegra con el joven de cabello naranja.

-O-

El suave viento de la tarde meció los mechones que escapaban de su improvisado chongo, camino relativamente cansada hasta la puerta de su casa, quien dijo que estudiar la universidad era fácil era un cretino. Apenas entro y se quitó sus pequeños botines para caminar hacia la sala, no había nadie en casa a excepción de su abuelo, que muy probablemente estaría en su despacho bebiendo un poco de té, sonrió pensando en la idea.

Se dejó caer en el sillón más grande y se acurruco antes de buscar el control de la televisión apenas la encendió y la reproducción automática del aparato comenzó.

Rukia jadeo cuando "El gran Gatsby" comenzó, sonrió y disfruto de la era en definitiva su película favorita, iban poco más de 15 minutos cuando una pregunta invadió su mente.

¿Quién había hecho eso?, sus hermanos no vieron la película, de hecho podía jurar que ella era la única de la casa que la había visto ya que parecía que a nadie le gustaba dicha película, aun así le parecía raro por lo que se acercó al Blue-ray y se disponía a quitar la película.

-Es tu favorita ¿por qué no terminas de verla?- la voz a sus espaldas hizo que ella abriera los ojos y que su espalda se tensara, se volteó despacio topándose con la imponente figura de Ichigo.

El pelinaranja tenía las manos en los bolsillos y la veía desde el umbral de la puerta detallando el vestido que más bien parecía blusa, debido a lo corto que era, y su vista se detuvo en los hombros descubiertos.

-Si no te pones un suéter terminaras resfriándote- anuncio y la chica solo se enojó al punto de tensar fuertemente sus piernas, Ichigo premedito la fuerte patada voladora que se avecinaba y que logró esquivar a duras penas.

-¿Qué demonios haces aquí?, ¿quién te dejo entrar?- pregunto molesta, mientras lanzaba patadas y puños que el chico esquivaba con mayor agilidad.

-Tantos años soportando tus golpes tenía que aprender a esquivarlos en algún momento- tomo el pequeño puño con la palma y el impacto de esta le ardió segundos después.

Rukia respiraba con algo de dificultad y se soltó bruscamente del agarre que el joven tenía sobre ella.

-¿Qué demonios haces aquí?- pregunto molesta y con un alto grado de fastidio.

-Vine a dejarte tu película favorita, sé que no la compraste porque nadie más quería verla- ella jadeo al oírlo.

-¿Así que ahora me acosas?- pregunto molesta y viéndolo a los ojos.

El negó despacio –Solo lo sé, de la misma manera en la que sé que fuiste a verla tres veces al cine, como también sé que te sientes mejor ahora que Koga está en casa y que te has dejado de sentir culpable de la muerte de Hisana- tales afirmaciones hicieron que la pelinegra se tensara y negara con la cabeza.

-Tu no me conoces- afirmo orgullosa y levantando la barbilla.

-Claro que si- rebatió él, ligeramente molesto – Sé que roncas en las noches y que necesitas dormir boca abajo para conciliar el sueño, se también que detestas la rutina por eso siempre buscas hacer cosas diferentes todos los días, se lo que vas a decir incluso antes de que lo digas- le quito un mechón de la frente y la chica no se opuso al contacto pues ella lo escuchaba atentamente- Sé que quieres gritarme y maldecirme- sonrió- Sé que tienes bocadillos nocturnos en tu cuarto, porque no te llenas con la cena, sé que fumas como vil chimenea cuando estas estresada, sé que visitas la tumba de tus padres todos los viernes y la de Hisana la visitas los jueves, sé que quieres más a Byakuya que a tu propio abuelo- bajo la mirada hasta toparse con los ojos violetas que lo veían incrédulos y molestos –¿Me equivoque en algo?... no, no me equivoque en nada y eso es porque yo te conozco.

Rukia apretó las muelas de sus dientes, sintiendo un extraño y molesto calor en el pecho.

-¿Qué es lo que intentas lograr?, ¿quieres probar que eres Don Juan y que todas las mujeres se derriten por tus encantos?- pregunto con una mezcla de sentimientos: rabia, alegría, rencor, emoción, decepción… furia. Ni siquiera sabía cuál era más grande-Yo no soy como una de tus conquistas, ¡alguien que puedes usar y luego desechar!- grito y sus ojos se cristalizaron ligeramente.

Ichigo que la había estado escuchando en silencio, se desesperó a un punto que no había retorno.

Puede ser que quisiera demasiado a esa chica, pero ella era tan terca y orgullosa, así que obedeciendo a su instinto, actuó. La tomo firme por las muñecas antes de plantar sus labios en los de ella, Rukia abrió enormemente sus ojos, no pudo objetar nada ni reaccionar pues la acción de Ichigo la tomo desprevenida.

El beso fue violento sin ninguna implicación romántica, ese beso en vez de agradarle le dolía a la morena porque no sabía que intentaba lograr, cuando se separaron Ichigo que mantenía el ceño fruncido la vio a los ojos.

-¿Sentiste eso?, ese fue un beso cualquiera sin ningún sentimiento- anuncio y segundos después volvió a besarla, introdujo su lengua en la boca de ella y la morena no pudo reprimir un leve gemido de sorpresa ante tal acción, el beso estaba cargado de lujuria podía sentirlo.

-Ese fue un beso para una de mis conquistas cualquiera, así es como solía besar a Karuta- soltó con algo de rencor, Rukia trago apenas visiblemente y su ceño se frunció enojado ante la mención de la chica, el joven también lo noto y aflojo el agarre que tenía la muñeca izquierda- Y este es un beso para la chica que quiero junto a mí.

La tomo del mentón con cuidado y puso sus labios en los de ella sin darle oportunidad a reaccionar nuevamente, un pequeño rubor cubrió las mejillas de Rukia quien cerró los ojos en un acto de reflejo, con cuidado y delicadeza movió sus labios contra los de ella, eran suaves y carnosos, la beso lentamente con cuidado y luego con ternura repito la acción una segunda y tercera vez, reconociendo terreno. A cada roce los sentidos de Rukia se durmieron y el joven al sentirla con la guardia baja ladeo la cabeza profundizando el beso, la morena correspondió al beso dejando de lado la enorme cantidad de emociones que tenía, el mordió con ternura su labio inferior antes de chuparlo y dando por terminando el beso.

-¿Sentiste la diferencia?- le pregunto suavemente- ¿No es eso lo que uno siente cuando está enamorado?

Segundos, breves segundos pasaron en los que el calor en el pecho de Rukia se intensifico y un nuevo sentimiento la invadió: Culpa. Pensar en Ashido, su novio le revolvió el estómago y estuvo a punto de quebrarse, y no… no por la acción impulsa y tonta de Ichigo.

Se le revolvió el estómago por lo que ella sentía, por haber correspondido ese beso…por no haberlo impedido. Negó con cabeza y dos lágrimas resbalaron con sus ojos.

-¿Por qué me confundes tanto?- le pregunto con voz contenida.

Ichigo solo le sonrió triste y dejo libre la muñeca de la morena.

-Por qué te quiero a mi lado- respondió con tranquilidad.

Notas Finales

*espera ser golpeada*

No quiero que la actitud de Rukia se malinterprete se que se vio, muy mala leche pero esta escena era necesaria para partir en lo siguientes capitulos, aclaro que ella no le sera infiel a Ashido ella esta confundida solamente, aunque parezca que puse a Inoue y Matsumoto de mero relleno en realidad las necesito para los siguientes capitulos, la escena de estos besos digamos que es un mal necesario. Solo puedo decirles que si les gusta la pareja (Ashido y Rukia) y aun asi siguen queriendo ver a Ichigo y Rukia juntos... sigan leyendo pequeños :)

Muchas gracias a: Zelda-24, Sherry uwu, sinaloca86, Shinny 26, yocel, lightdesired, Ichirukikawaii, Fer Diaz, Yuki05, Vinsmoke y Megalex

Lamento no responder individualmente pero me ahogo en deberes escolares XDD pero quiero contestar a un Guest (no se si sea chico o chica, asi que lo llamare Pyon) que me ha dejado unos reviews bien bonitos

Pyon: Como ya te habia dicho antes, tomare en cuenta su opinion, por eso quiero que me digas que te a gustado de este capitulo y que no. Y si Ichigo vil hijo de perra que es XD y no te tienes de que preocuparte Riruka en realidad no intentara nada con Ashido ;)

Es todo, la siguiente actualizacion tardara un poquito mas... tengan me paciencia

Nos leemos pronto

Cuídense :))