Cap. 13

Lágrimas bajo la lluvia

Encerrada en su cuarto sin querer hablar con nadie, Kagome sólo se auto maldecía, si tan sólo hubiera escuchado a Sango cuando le advirtió, le importo tan poco aplastar su miedo y admitir que sentía algo más que amistad por Inuyasha, tantas noche ya la habían atormentado esos sueños donde él la besaba, tantas veces deseo repetirlo y ese día después de la pelea con su abuelo, donde la defendió a capa y espada para ahora encontrar que la maestra Kikyo tenía una relación con él, aunque era bastante raro, pues todo había sucedido en ese mismo día.

Antes sentía una inquietud bastante fuerte por Kouga, pero ahora no sabía porque sentía un tanto de rabia por él, por la tarde sus palabras punzaron en su cerebro y corazón cuando insinuó que Inuyasha era un mujeriego, por una parte quería decir que si, para justificar su falta de valor, pero por otro sentía que era envidia. Que importaba eso ahora, tan sólo deseaba verlo con toda su alma y no darle tiempo de hablar, sólo besarlo para después reclamarlo ante el mundo como suyo.

No muy lejos, Inuyasha pese a que se retiro del Karaoke, tampoco fue a su casa, no deseaba que Kikyo tuviese excusa para irlo a ver los fines de semana teniendo su dirección. Extrañamente se la pasaron dando vueltas no muy lejos de la casa de Kagome, inconcientemente quería ir a ella, preguntarle si de verdad amaba tanto a Kouga, si no valía ni lo mínimo para que ella lo defendiera a él y no al lobo apestoso.

Su cabeza rodaba en más de una manera, olvidando por completo que a su lado iba Kikyo, tal vez en parte su mente estaba distraída, pero su conciente conducía bien, aunque por rumbos cada vez más cercanos a la casa de esa pequeña amiga que le robo el corazón, su nombre resonando en la cabeza, más y más y sus celos, lo estaban volviendo loco. Al parecer no tardaría en llover, el día estaba tan triste ahora, igual que él.

- Por favor ya préstame atención

- Perdón, no estoy de ánimos de hablar

- Pero si ni siquiera hablas, sólo me ignoras, no se para que viene contigo

- Yo no te lo pedí - su actitud de hielo hizo rabiar a Kikyo, pero por ello ahora menos se daría por vencida - Tu viniste por metic… - recordó que era su compañera de trabajo por lo que se lo trago - no deberías de haber venido, no tengo ánimos de hablar con nadie

- Honestamente, me preocupo ver que estas teniendo problemas con un alumno, eso no es bueno

- Pero eso no te da derecho a opinar en una discusión que no es tuya y menos enredar con ello más las cosas

- No fue mi intención, pero al menos si le veo algo positivo, haz visto la poca madurez de los chicos con los que estabas, por cierto, por qué saliste con ellos

- Es algo privado de lo que no pienso hablar

- Parece que te gusta una de las chicas, acaso la pelirroja

- Ya es suficiente Kikyo… podrías bajarte de mi auto e irte a casa, deseo estar sólo

- No me voy a bajar hasta que me lleves a mi casa

- Y desde cuando tengo esa obligación

- Me lo debes, te apoye en el Karaoke mientras las mocosas se pusieron del lado del tipito - dio en donde más le dolía - y en este momento intento apoyarte y comprenderte y me pagas con tu antipatía

Sin contestar nada, paro el carro y se echo a caminar, estaba muy cerca de un parque el cual reconoció, era el lugar donde él beso a Kagome. Sin pensarlo empezó a caminar en dirección del mirador, el cielo ya no tardaría en oscurecer y los relámpagos aparecían dándole a las nubes diferentes tonalidades para después romper en un fuerte estruendo.

Curiosamente cierta niña se había salido por la ventana de su casa, tratando de evitar las preguntas de su madre, las miradas de reproche del abuelo y a una preocupada Ayame. Ya no lo soportaba, su cabeza sólo le decía "Lo quiero… lo amo… no lo se… no lo quiero perder"… después de meditarlo tras sus pasos, quiso revivir aunque fuera un instante, el momento más significativo de su vida. Llego al parque minutos antes que un auto se estacionara.

Sin saber porque, corrió con una loca esperanza que le gritaba el corazón, no había nada más en ese momento, se calificaba de tonta por sentir tanta emoción por estar en ese lugar, nada más le importaba, soñaba que corría a sus brazos, un sueño o un deseo… que más daba. Se recargo en el barandal del mirador mientras aspiraba el aire, hacía frió pero no importaba nada, era extraño, hasta el aroma empezó a cambiar, de uno húmedo a el perfume de su Inuyasha, inclusive su voz, era producto de su imaginación o seria real.

- ¿Por qué no me contestas? - Kagome voltea al fin y ve a Inuyasha preocupado.

- No… no pensé que te encontraría aquí

- ¿Qué haces aquí Kagome?

- Yo… tan sólo… ¿pero que más te da¿por qué estas aquí tu? - balbucea ella mientras él se acerca.

- No me evadas - sin poder contenerse la toma por los hombros - ¿O tal vez quieres escuchar la misma respuesta que tu te estas guardando?

- No se de que me hablas, déjame por favor - Kagome esta demasiado sonrojada, su corazón late muy rápido y siente que no puede mirarle a los ojos sin derretirse.

- Te engañas tu sola, viniste porque me extrañas… niégalo - al principio de su frase Inuyasha sonaba bastante seguro, hasta el final donde temía que su temor fuese cierto.

Yo… - baja la voz - yo… creo… que… - sintió subir por su espalda un escalofrió al recibir la calida respiración de él en su cuello, en algún momento mientras ella balbuceaba, Inuyasha se recargo en su cuello - por qué… dime Inu… por qué te fuiste con ella…

Esa respuesta fue la que menos se esperaba y eso lo hacía todo más confuso, puesto que él estaba molesto al verla defender a Kouga y ahora se mostraba insegura porque Inuyasha se marcho con Kikyo, al parecer sus sollozos eran para él, mientras preguntaba tímidamente, posiblemente era una oportunidad para entrar en su corazón, pero antes de hacer algo más, debía preguntar lo que le estaba quemando.

- Tu me pediste que me fuera

- Pero no con ella - se despego del chico mientras lo miraba con furia

- Te quedaste con Kouga

- Es eso… ese es tu pretexto para irte con ella

- No es ningún pretexto, me retire y ella me siguió

- Si claro te voy a creer que… - en ese momento Inuyasha no entiende el porque dejo de hablar y ella pone una mirada de furia. Kagome esta viendo a que esta abajo del mirador, buscando a Inuyasha y eso si que no sólo la molesta - que… ¡Como te atreves a traerla aquí!, me niegas que estabas con ella y todo este rato tu… seguías con ella

- Kagome cálmate, en ningún momento te he mentido, si ella esta aquí es porque no volví al auto

- Eres un descarado, dices que no y admites que venias con ella en tu auto, a que estas jugando

- Ya tranquilízate, si me dejas explicarte…

- No quiero saber nada

Sin previo aviso él la abraza fuertemente y la besa, al principio algo violento, pues ella no dejaba de moverse, pero Inuyasha no desistió hasta que Kagome se tranquilizo y le respondió. Ya no había forma de poder aclarar las cosas, pero ella le estaba demostrando que si lo quería y por el momento eso era un gran aliciente para seguir luchando por ella, pero ahora tendría que ser ágil para evitar un desastre.

- Antes que digas algo, es mejor que no tengamos más presiones de otras personas, - Inuyasha se incomodo al dejar de besarla, pero debía de decirle esto ahora que estaba relativamente tranquila - para poder hablar claro, no deseo que dudes de mi palabra, por lo menos dame el beneficio de la duda, - Kagome lo miraba entre molesta y confundida e interiormente emocionada por el beso - me encantaría llevarte a tu casa, pero con esa señorita allí, nada más va a hacer comentarios perjudiciales para ti, será mejor que me vaya primero y luego regresas a tu casa, te llamare en una hora

- No quisiera… tratare de confiar en ti… vete antes de que me moleste más…

Y antes que otra cosa pasara, le volvió a robar un beso, pero este fue tierno y calido, tan hermoso y rápido que parecía un sueño, ella lo vio alejarse sonrojado y con una sonrisa y antes de bajar de mirador, vio que él miro a la maestra haciendo una mueca, lo que la hizo sentirse mejor.

Él la miro también después del beso, estaba tan roja y regalándole una mirada que le pedía más besos, cosa que le hizo enorgullecer además de sentirse más tranquilo con algo más que una esperanza, al parecer las cosas iban a cambiar mucho y eso lo hacia pensar tanto en lo que sucedería en esa llamada.

Cuando bajo, vio que Kikyo había ido en dirección del auto, cosa que prefirió apresurarse, con suerte y ella se iría y él podría regresar por Kagome para poder estar solos mientras la lleva a su casa, pero su suerte tampoco fue tan buena, Kikyo se metió al auto y lo esperaba, Inuyasha entro y tomándolo por sorpresa, ella se le arrojo y beso al tiempo que lo abrazaba y se le juntaba muy descaradamente, pero no fue lo único que sucedió, un flash vino de afuera y al parecer Inuyasha no se percato por la molestia que le provoco esa mujer.

Continuara…


Nota Autora: Ya se que me estarán queriendo matar, pero me encanta dejar las cosas así jejejeje… después de tanto tiempo y actualizar, si soy maldita lo admito jajajaja… bien, bien… les agradezco por sus comentarios y espero sigan dejándolos y también espero menos amenazas jajaja… por favor, dejen sus mails, para mandarles mensajes cuando actualice o suba otro fic (por cierto que hice uno de Inuyasha y Ouran High School, esta jaladísimo pero bastante bueno… ojala se animen a leerlo), nos vemos a la próxima nn