GRACIAS DE TODO CORAZÓN POR LOS REVIEWS, aquí va el tercer chapter de la SECUELA de SR. Y SRA. KENT!!

- texto - Son diálogos.

Texto Pensamientos/acotaciones.

-- titulo del fanfic, o incluso un cambio de escena –

** SOMOS TÚ, YO Y...¿QUIÉNES SON ELLOS? **

Encerrarse a piedra y lodo en la granja. Pésima idea, ¿qué tal si Luisa venía a buscarlo...eso no empeoraría más las cosas? ¿Entonces...desaparecer por un buen tiempo, hasta que sintiera que todo volvía a la normalidad? Peor...Luisa posiblemente no se lo perdonaría, y no quería perderla ahora que estaban tan cerca, además su trabajo en El Planeta era satisfactorio y le gustaba. ¡¡Entonces deja de tener esos sueños tan depravados con ella!! Fue lo que casi quiso gritar el kriptoniano mientras se quitaba la camisa negra con el escudo de la 'S' y lo dejaba en el cesto de la ropa sucia; y procedía a tomar un baño.

Cuando decidió que Clark Kent estaba muerto, fue fácil desprenderse de todo, pues todo lo creía perdido. En el albor de la batalla con su némesis kriptoniana, no tuvo la oportunidad de despedirse de Luisa, y la última vez que la vio; se comportó de manera fría con ella. Cuando fue a buscarla con desesperación a la cabina telefónica de la improvisada cita con el 'borrón bicolor' y no la encontró, el mundo se hundió bajo sus pies. Se sintió culpable de ambas tragedias, y la pesadez en su corazón por no haberle podido decir adiós a Luisa se agrandó. La presencia de sus amigos le confirmaba que una vez más, una persona inocente pagaba las consecuencias.

Ella regresó y él juró que se alejaría. Posiblemente creyó que sería fácil, y fue todo lo contrario...La despedida de Lana fue dolorosa, pero el encontrar a Luisa sana y salva le devolvió la esperanza y la confianza. Trató por todos los medios de borrarla de su memoria, pero le fue difícil. De manera increíble, Clark Kent se encontró regresando paulatinamente al mundo de los vivos. ¿El aliciente? Luisa Lane. Se sorprendió cuando, a pesar del daño ocasionado varios meses atrás durante la estadía de Lane en Star City; Luisa lo recibió en El Planeta con un abrazo. Yo también te extrañe, Luisa…Fue lo primero que salió de sus labios...Era la verdad…confesada con claridad y nostalgia. Tuvo que pasar tres semanas con el corazón deshecho, resignándose a olvidar a todo y todos; para que se diera cuenta del lugar tan especial que ocupaba esa mujer en su vida. Esa mujer que se había encargado de curar un corazón que francamente encontró imposible reparar por si mismo, pero que ella con tiempo, cariño, y una bien cimentada amistad de años, logró realizar. Sin ella proponérselo, se empezó a apoderar de un corazón destrozado tantas veces antes, que ahora era prácticamente estúpido seguir negando lo que ya era un secreto a voces. Estaba completamente enamorado de Luisa Lane.

¡Qué problema! Podrían decir los demás. Pues ese era el meollo del asunto...decírselo. Decírselo equivaldría a decirle su secreto, y a sacar su fabulosa interpretación como Flecha Verde en aquel callejón hace ya algunos años. En el mejor de los casos, se enfrentaría a la ira Lane por un buen tiempo, y luego el enojo pasaría. Si los problemas no parecían suficientes, lo que en seguida se le vino a la mente mientras se duchaba lo hizo sonrojarse.

S-E-X-O...si, cuatro sencillas y simples letras, que reunidas y en contexto parecían una maldición o algo prohibido. ¿Qué tan extraño es que tu yo del futuro disfrute de tales placeres con la mujer a la que amas? Cerró los ojos y trató de concentrarse en otras cosas...a partir de lo sucedido con el coma de Luisa y el haber tenido un asiento reservado para revivir la aventura de Lane en el futuro, el tema más socorrido por su pervertida mente era ese. Él...en la intimidad...con Luisa. Alguna vez llegó a preguntarse como sería...¡nada serio, por supuesto! Pero algunos pensamientos realmente sobrepasaban la supuesta 'amistad' que él sentía por ella. El problema se magnificó cuando él le dio rienda suelta a los recuerdos y estos empezaron a hacerse presentes en cualquier lugar y a cualquier hora...incluido su espacio de trabajo y el tiempo que compartía con la mujer que, literalmente se encontraba en sus sueños. Clark estaba realmente preocupado por los efectos que sus fantasiosos sueños estaban teniendo sobre él. Durante los últimos días, su voluntad de acero fue puesta a prueba varias veces. Se preguntaba cuándo por fin, flaquearía. Ganas no le habían faltado para tomarla de la mano en pleno bullpen y llevársela al cuarto de archivos y seguir el ejemplo del Clark versión 2010...Y eso...llevaba consecuentemente al ya consabido temor por el alcance de sus poderes...estaba pensando seriamente en pedirle ayuda a Jor-el porque realmente el deseo por ella se estaba volviendo urgente...¿qué tenía de raro, si él deseaba comprobar por si mismo lo que el Kal-el del 2010 ya había tenido la fortuna de probar...y que por lo visto le había gustado mucho...tanto que deseaba que tuvieran más tiempo para estar juntos?

Es por eso que su mente se encontraba en un frenesí, tratando de encontrar posibles soluciones que lo mantuvieran lejos de ella, y que acabaran con la posibilidad de que él actuara en consideración con sus impulsos...impulsos que de inocentes y de lentos no tenían nada.

Cerró cansado el grifo, y cerró los ojos una vez más. El delicado aroma femenino inundó el ambiente del baño, y él aspiró con fuerza, llenándose de el. Luisa estaba en la granja...Imágenes de botones cayendo al suelo, sus manos apartando con rudeza la ofensiva prenda femenina y las suaves manos de ella en el botón de sus pantalones hicieron acto de presencia, y él se encontró considerando seriamente el pedirle a Luisa que se retirara porque no se sentía bien...No quería ser el culpable si no podía detenerse y hacía algo totalmente ajeno a su control. Salió de la ducha, cubriéndose con una toalla y ocultó en una bolsa las ropas del borrón y las metió bajo llave en una de las gavetas de la cómoda en el baño. ¡Era pésimo para mentir, y Luisa podía oler una mentira a kilómetros de distancia! ¿Qué pasaría si ella preguntaba qué era lo que le pasaba? Su mente era traicionera...posiblemente contestaría algo como: verás Luisa...tengo que confesarte que soy un viajero intergaláctico venido de un planeta llamado kriptón, y te estoy diciendo esto porque últimamente he soñado contigo y francamente me estoy cansando de tener que reprimir que te deseo como jamás he deseado a nadie...estoy tratando de portarme como un caballero y no tomarte justo en este momento...y además quería decirte que te amo...¡oh, si, la confesión de amor perfecta! Ohhh...mejor le decía primero que la amaba, y después procedía de acuerdo a su pervertido plan. Podía ser una variación de esto último...Suspiró para darse fuerzas y no correr escaleras abajo a supervelocidad, besarla y llevársela a su habitación. Entró a la habitación y se tomó su tiempo para vestirse y arreglarse. Escaleras abajo, el joven entró y se sintió como en casa, empezó a deambular por todos lados maravillándose con el estado intacto que tenía cada cosa en la granja. Un álbum de fotos llamó su atención porque en su línea de tiempo, ese objeto no existía. Lo tomó con curiosidad y lo hojeó hasta encontrarse con una página que sobresalía de entre las demás, por la persona que se encontraba en las fotos. Las letras esparcidas en la hoja formaban la palabra love. Luisa se acercó para ver que era lo que lo había captado el interés del muchacho. Fotografías de Lana Lang...

- Es su gran amor...- replicó ella con tono seco, y el joven volteó a verla y enarcó una ceja.

- en mi tiempo es muy diferente...- dijo él, seguro de su respuesta y sosteniendo el álbum entre sus manos. Luisa se lo pidió y vio con detenimiento la hoja, sin percatarse que Clark ya había bajado las escaleras y la miraba con curiosidad, atento a su reacción.

- aún así, algunas cosas siempre son iguales...- respondió ella tocando con suavidad el borde de las figuras donde se encontraban las letras. Love...esbozó una sonrisa triste y cerró el álbum. Esto era lo que Clark había estado observando cuando ella fue a verlo a la granja después del incidente con los zombies...posiblemente recordándose que no estaba con la mujer a la que amaba...que no podía tener lo que siempre había deseado...Se le hizo un nudo en la garganta que trató de deshacer sonriendo a medias. El joven la miró extrañado. Clark se sorprendió cuando vio la tristeza en su rostro...

- Lu...Luisa...¿qué...?- tartamudeó el kriptoniano cuando vio al joven a su lado.

- no te preocupes Clark, tu santuario con las fotos de Lana está intacto...- y el tono le cayó helado...no Smallville...Clark...

- no...¡no es eso! Es que...me sorprende...-

- ¿verme por aquí?- dijo ella...y el asintió.

- si...-

- bueno...te traía a una visita...no sé su nombre pero tal vez a ti te tenga la confianza suficiente como para decirte quién es y de dónde viene...¿tal vez un primo venido desde Poughkeepsie para verte...?- y ambos enarcaron una ceja. Oh...las 3 semanas que había pasado perdida en el futuro...Clark se sorprendió al ver el brillante anillo de la legión en el dedo índice de la mano derecha del muchacho. El joven lo miró detenidamente y asintió levemente.

- ¿qué año es este?- Luisa frunció el ceño. Clark habló.

- estamos a finales del 2009...-

- 2009...¿entonces ya pasó un año desde la boda de la tía Chloe?- Tía Chloe...bueno...esto si que estaba resultando interesante...

- ¿tía Chloe...? ok, si estamos en el 2009, pero ¿eso qué tiene que ver?- y Luisa se quedó callada cuando vio al joven sumamente pensativo.

- entonces Tempus no vino a este año...y mis hermanos están perdidos...-

- ¿tus hermanos?-

- oh...lo siento...no me he presentado como se debe...soy Jonathan Kent...-

- ¿te conozco...somos parientes?- preguntó Clark y Jonathan abrió los ojos por la sorpresa y tratando de no delatarse, miró hacia el álbum de fotos, lo que consiguió que Luisa malinterpretara su silencio y aquella mirada.

- ¿ella es tu madre?- preguntó ella dolida y Jonathan se quedó callado.

- ¿Luisa, de qué hablas...?- preguntó Clark confundido.

- Lana Lang...¿verdad?-

- no...¡no entiendes, no puedo decirte nada! ¡necesito tu ayuda!- dijo en tono asustado implorando que Clark entendiera.

- en-entonces voy a ver si Chloe está en el Talon, ella los puede ayudar...creo que ustedes necesitan un tiempo a solas...- dijo Luisa escondiendo el rostro, dejando las notas para Clark sobre la mesa y yéndose sin despedirse. Clark suspiró derrotado y se concentró en el problema. Le pidió al joven que se explicara mejor...Jonathan suspiró con pesadez y comenzó...

- vengo del futuro...a estas alturas debes estar acostumbrado a que te digan eso ¿verdad? Bueno...vengo del año 2028...nuestra línea de tiempo ha estado sufriendo alteraciones, pequeñas, pero sin importancia según lo que la Legión le dijo a mi padre...hace unos días un prisionero escapó del Asilo Arkham y tiene el poder de viajar en el tiempo...Mi padre decidió ir tras él, pero la Liga de la Justicia se lo prohibió...se llama Tempus y conoce su debilidad...si mi padre se arriesgaba a viajar en el tiempo, Tempus haría todo lo posible para matarlo en este tiempo, sin un pasado, no hay Sup...un futuro...es por eso que nos encomendó esta misión, y nos envió a todos pero algo salió mal y ahora no sé dónde están mis hermanos...-

- ¿y porqué viniste a este año?-

- bueno...mi padre dijo que muchas cosas sucedieron en este tiempo...él pensó que Tempus aprovecharía que tú trataste de alejar a mi madre de ti para protegerla de Zod...tal vez por eso nos ordenó que viniéramos al 2009...-

- ¿traté de alejar a tu madre?- Jonathan rodó los ojos y se rió.

- en verdad eres igual de despistado en el pasado, mamá nos lo advirtió...- y cuando vio la cara de 'no entiendo ni jota de lo que estás diciendo' de Clark, se volvió a reír.

- tú eres mi papá...- y Clark se quedó inmóvil. Clark Kent...estaba casado...y tenía hijos...

- mis hermanos viajaron conmigo con la ayuda del anillo, pues mamá dijo que era más seguro si veníamos todos juntos e impedíamos que Tempus hiciera algo contra ustedes...-

- ¿y hay algo que nos sirva para encontrarlos?-

- bueno, al llegar dejamos la marca de nuestro escudo familiar...así sabríamos a dónde habíamos llegado y nos podríamos identificar con facilidad...además tengo esto para localizar a Tempus...- dijo el joven sacando del bolsillo de su pantalón un pequeño aparato parecido a un teléfono celular.

- este dispositivo detecta variaciones electromagnéticas y distorsiones en la línea del espacio-tiempo...si alguien de otra línea de tiempo trata de cambiar los sucesos que ya han ocurrido o que están por ocurrir esta cosa nos dirá su localización...no se puede cambiar lo que esta destinado a suceder y vamos a asegurarnos que Tempus regrese a donde pertenece...-

- ¿y cuántos son?-

- somos siete...y dejo espacio para un octavo y un noveno porque con mis padres nunca se sabe...parecen conejos...- dijo el joven riéndose y Clark se sonrojó.

- Yo soy el mayor...Laurel es un año menor que yo y es la segunda a cargo, luego siguen Chris de 13, Kara de 10, Joel de 8, Lisa de 7, y Jason de 6...-

- ¡pero, son unos niños...tenemos que encontrarlos, es peligroso...!-

- ya sabemos cuidarnos...Clark...Papá... ehh...¿como quieres que te diga?-

- ehhh...Clark, Clark está bien...-

** DEPARTAMENTO DEL TALON...SMALLVILLE **

Llegó cansada de buscar a Chloe por todas partes (Watchtower incluida) y ni rastro de ella. El departamento estaba vacio y a oscuras pues ya era de noche...

- qué día...gente del futuro...Lana Lang...dolores de cabeza...no sé cuánto más pueda soportar...- dijo en un susurro mientras dejaba caer su bolso sobre el sofá e iba a la cocineta a prepararse algo de café. Lo que sirviera para despertarla y subirle los ánimos era bienvenido. No reparó en el pequeño visitante dormido sobre la cama, ni se dio cuenta cuando despertó y la vio con la típica sonrisa marca 'Kent'. El pequeñito de escasos 6 años se levantó sin hacer ruido y avanzó hacia Luisa, mientras ella estaba de espaldas a él, saboreando su café recién hecho.

- ¿mami...?- Luisa abrió los ojos por la sorpresa cuando sintió que alguien la abrazaba por la cintura.

- ¿¡có...cómo? ¿¡mami!?- balbuceó ella nerviosa tratando de separarse de él, pero cuando vio que los ojitos azules del niño empezaban a hacerse cristalinos, optó por dejarlo abrazarla por un buen rato. 15 minutos después el pequeñín se encontraba sentado sobre la mesa de la cocina, tomando un vaso de leche con chocolate y meciendo sus piernitas de arriba abajo, cantando la canción de un elefante se columpiaba...y apenas iba en 5 elefantes...¡mátenme ahora! pensó Luisa mientras veía con ternura al chiquillo.

Luisa aspiró hondo y se tomó el puente de la nariz tratando de que el dolor de cabeza no se le convirtiera en una migraña del tamaño de Kansas...

- déjame ver si entendí...te llamas Jason y tienes 6 años...-

- ajá...mami...¿qué ya no te acuerdas...te golpeaste la cabeza otra vez?- preguntó el niño sonriéndole, y ella se puso a pensar ¿de dónde se le hacia tan conocida esa sonrisa?

- ¿otra vez...?-

- si...papá dice que de más joven te golpeaste muchas veces la cabeza...- por alguna extraña razón eso le sonó completamente como algo que diría Clark...tan Smallville...

- no...de eso estoy bien segura...al menos no que yo recuerde...- ella se rió y el niño también.

- gracias mami...- dijo él cuando se terminó su vaso de leche y lo dejó en la mesa. La mesa estaba algo alta y el pequeño alzó sus brazos pidiéndole silenciosamente a Luisa que lo ayudara a bajar. Ella suspiró y lo levantó con cuidado dándose cuenta que el niño había enredado sus bracitos alrededor de su cuello y se aferraba a ella sin querer soltarla...corrección...ahora ya sé cuánto puedo soportar, y eso incluye un niño llamándome mamá...La respiración del pequeño se normalizó y se hizo lenta, informándole a Lane que ya se había dormido. Apenas ella trató de dejarlo en la cama, el niño apretó su agarre y Luisa volvió a suspirar resignada. No sabía si reírse o enojarse...Al borde de un ataque de nervios, y con un naciente tick en el ojo se concentró en llamar a alguien que pudiera ayudarla...tomó su celular y marcó con rapidez cuidando de no despertar al niño que se encontraba cómodamente recostando su cabecita sobre el hombro de Lane.

- Smallville...- al otro lado de la línea pudo oír que él se rió.

- ¿no me digas que te metiste en problemas? ¿qué no ibas al Talon?-

- si pudiera hablar más fuerte te gritaría, pero en lugar de eso sólo voy a calmarme y pedirte de la manera más atenta que traigas esa cosa enorme que llamas cuerpo al Talon en este instante...-

- Luisa...¿qué pasa?- ella hizo un sonido gutural como un gruñido, cuando el niño se movió entre sueños.

- no conforme con haberme encontrado a un joven en plena carretera, me acabo de encontrar a un niño en el departamento del Talon...creo que debajo de esa faz inocente se esconde un ser maligno que quiere matarme...- Clark se rió, y Luisa rodó los ojos, viendo al niño detenidamente.

- ¿dices que hay un niño ahí?-

- ¿siempre preguntas cosas tan obvias, Smallville? ¡Duhh! ¡Ya te dije que hay un niño!-

- perdón...es que no me imagino que tendría que estar haciendo un niño ahí...y contigo...-

- gracias Smallville...yo también te quiero...me urge que vengas y me lo quites de encima...-

- ¿de encima? ¿¡Lo estás cargando...porqué lo estas cargando, Luisa!?- dijo Clark entre risas.

- está dormido, posiblemente derramando baba sobre mi hombro, ¡yo qué sé! ¡Smallville...mi ego en estos casos no sirve de nada; así que voy a humillarme y te voy a pedir que me ayudes...no creo resistir si él se despierta y empieza a llamarme mami de nuevo...!- y si Clark ya estaba teniendo para ese entonces un ataque de risa, cuando Luisa dijo lo del niño llamándole mami, las risas del kriptoniano se multiplicaron.

-¿¡Te llamó...mami!?- preguntó él entre carcajadas...Luisa rodó los ojos, encontrándole el lado gracioso a la situación.

- ríe cuánto quieras Smallville...si esta criatura me hace algo o me asesina...tú serás el culpable y vendré del más allá para asustarte por las noches...- Luisa oyó que la línea se quedó en silencio y Clark dio gracias a que ella no pudo ver su sonrojo. Eso de todas las noches no sonaba tan mal...claro...no precisamente la actividad de 'asustar'...Clark suspiró sacudiendo la cabeza para sacarse esos malos e impuros pensamientos y dijo con resignación...

- voy para allá...y por lo que más quieras...no vayas a asustarlo...- y la conversación se terminó. Clark miró el teléfono y pensó con algo de temor...que nadie me culpe si no me puedo contener al estar cerca de ella...Vio el reloj y tuvo que esperar el tiempo suficiente para que Luisa no sospechara sobre su repentina rapidez. Jonathan estaba durmiendo en su cuarto.