Disclaimer: Digimon no me pertenece.

Imagen: Pareja fumando. Propuesta por Scripturiens.

Campos de papel

Nota 13: El humo es pasajero de memorias

Daigo tiene los ojos puestos sobre ella, en el fondo se pinta la seriedad que pocas veces le ha visto, las luces de la calle filtran el fuego que tan bien le conocía de niño. Hoy no lleva puestas esas horribles pantuflas rosas ni la bata que nunca ha comprendido, es un traje negro el que tiene encima y se dice para sus adentros que no va con el Daigo que fluye con el río, el que no sabe hacer planes pero siempre tiene uno en la punta de la lengua.

—Cásate conmigo —dice y trata de ser indiferente, se lleva un cigarro a la boca, ¿desde cuándo fuma? Desde siempre. Pero quizá lo haya decidido hace cinco minutos. Maki no se decide y deja salir un suspiro pesado que recae en su pecho.

—Eso es una orden, no una pregunta.

Le roba la caja de cigarrillos del bolsillo en el saco, él se retrae, sorprendido por la cercanía que no ha visto en años.

—Maki…

Para Daigo todas las oportunidades recaen en un segundo, el preciso, pero para ella es distinto, sostiene el cigarro con los nudillos y lo une al suyo. Maki observa el hilillo de humo que deja el fuego creando cenizas, dolor que asciende y se va con sus propias oportunidades fabricadas.

Ha dejado de ver a Daigo y la pasión en sus ojos. Ha dejado de ver el mundo con ojos inocentes. El mundo es tristeza, es odio, es guerra, es sacrificio…

Se pierde en un punto de sus pensamientos y no sabe de qué mundo habla.

Decide apartarse. Sus tacones agujerean el silencio, el humo la sigue de cerca. Daigo también. Muchas veces es su sombra inexperta en las artes de ocultarse. Comprende que no es lo que él quiere hacer.

Retrocede unos pasos, ahora están al mismo nivel. Caminan juntos, sería genial que fueran los mismos niños ensoñados en una aventura.


Gracias por leer, como siempre :3