Hola hola! Quiero disculparme primero que nada porque ciertamente hubo un pequeño error en el capítulo anterior, error que ya corregí si se fijan de nuevo. Confundí los nombre de Helene y Diane a mitad de capítulo, porque al principio las llame bien por su nombre y de pronto comenzé a llamar "Diane" a "Helene". Para evitar confusiones futuras explico:

Helene: chica rubia, con una personalidad muy dulce y amable, que le gusta mucho Remus, yRemus gusta much ode ella, amiga de Lily.

Diane: chica de cabellos negros, como me dijo alguien "parecemorocha de Sirius", un poco impulsiva, hasta arrogante, es amable pero digamos que esta siempre a la defensiva, actualmente es novia de Sirius.

Jejeeje, espero que bueno no se me vallan a confundir los que leyeron el capítulo anterior antes de que lo corrigiera, los que lo leyeron ya con la corrección no se preocupen mucho porque entonces no van a entender mucho toda esta explicación, simplemente sigue leyendo ; )

Aprovechare para responder los reviews de una vez:

Pipu-Radcliffe: Hola! muchisimas gracias de verdad, gracias a ti pude darme cuenta de el gran error que cometí, pero bueno, no sé porque sigo asociando el nombre de Diane con una rubia y quiza por eso me confundí, pero prefiero el nombre de Helene para la chica de Remus por eso le deje ese nombre, si te fijaste bien al principio del capitulo anterior todo lo escribi como era de pronto me fui y le cambie el nombre a la pobre chica. Gracias!

Gerulita: Ciertamente James es de lo más adorable, es el hombre perfecto con todas sus imperfecciones, yo también quiero uno como el! jejejee! Gracias por leer el fic!

Marce: Hola! quebueno que te haya gustado el capitulo anterior, espero te guste este próximo, lo hize mucho más largo d elo que estoy acostumbrada a hacerlo, hasta tuve que dejar cosas para el próximo porque me iba aquedar super larguisimo! espero te guste!.

Tenshi Lain: Hola! disculpa la confusión,Helene va con Remus, y Diane con Sirius. Fue un error que cometí al escribir ese capítulo, ya lo he corregido, y espero que entiendas algo con la explicación que dí antes. Que bueno que te haya gustado el fic, me alegra mucho, y espero te guste este nuevo capitulo. ; )


CONFUSIONES Y LUNA LLENA

James había salido de la habitación y aún Remus miraba hacia el espacio vació por donde había salido su amigo, aun tenía algunas cosas en las manos agachado junto a su baúl, las palabras de James lo habían confundido y aún sonaban en su cabeza…. "Y no te has puesto a pensar Remus que quizás de esta forma le haces más daño"… Como había sido tan tonto, si el cada día la quería más entonces ella quizás sentiría lo mismo, como pudo haber sido tan egoísta, como nunca pensó que tarde o temprano Helene saldría lastimada, de cualquier forma, ahora se sentía tan confundido, no podía seguir pensando solo en como él se sentía. Tendría que hacer algo y pronto.

Cuando salió de la habitación encontró a Helene en la Sala Común hablando con otra chica, se veía tan hermosa, era tan dulce, tan adorable, tan segura de sí misma, tan…ella. ¿Qué hacer, de pronto la rubia al probablemente sentir su mirada volteó a verlo, le regalo una hermosa sonrisa, se despidió de la chica con quien hablaba y se acercó a él.

¿Te pasa algo Remus? –preguntó con una sonrisa al llegar hasta donde estaba el chico y mirarlo tan serio, el chico la miró fijamente a los ojos por unos segundos y luego respondió.

¿Nos vamos? –preguntó después de negar con la cabeza, la chica asintió y caminaron hacia el cuadro.

Helene lucía muy emocionada con toda la idea de San Valentín, toda la decoración del pueblo y las tiendas las miraba emocionada, Remus la miraba con una sonrisa y casi no hablaba, ya ella se había acostumbrado a no hacer muchas preguntas, aunque tuviera muchas por hacer, ese era pare del trato, y aunque no le gustaba ya se había acostumbrado a reprimir sus dudas, sus sentimientos, ya no estaba segura si quería seguir con esa relación así, pero sabía que aunque la dejara ahora iba a volver a estar con él, con cualquier palabra que le dijera iba a convencerla, por ello ya había decidido dejarlo solo cuando estuviera completamente segura que eso era lo que quería hacer, que no daría su brazo a torcer luego, que no habría vuelta atrás. Pero Remus nunca se comportaba de esa forma, siempre estaba alegre y sonreía por cada cosa que ella hacía o decía.

Oye Remus…en serio¿Qué te pasa? –preguntó la rubia parándose frente al chico. Remus la vio por un momento y quitó un cabello que tenía en la cara.

¿Te he dicho que eres muy hermosa? –Helene lo miró confundido.

¿Qué ocurre Remus? –preguntó la chica, el chico miro a ambos lados y la tomó por un brazo y la llevó hasta un banco que estaba cerca y los dos se sentaron.

Necesito hablar contigo….Helene….necesito que sepas que nunca antes había conocido alguien como tú, los momentos que paso contigo son los mejores del día, agregas mucha luz a la oscuridad que me rodea, y eso te lo agradezco –Helene lo miraba confundida, a pesar de que Remus decía todas esas cosas linda, sabía que había algo más la manera en que las decía no le daba mucha felicidad en realidad- pero…yo creo que lo mejor es que no sigamos saliendo….que…que nos limitemos a la amistad tan bonita que tenemos –Remus había terminado de hablar y miraba a Helene con una mirada triste.

¿Lo mejor para mi?...no entiendo Remus –preguntó confundida.

Helene no me lo hagas más difícil, por favor.

¿Difícil? –preguntó sonriendo sarcásticamente- mira Remus esta bien, no me des explicaciones, nunca las das. Pero no me pidas mi amistad, al menos no ahora.

Pero Helene…yo no quiero dejar de hablarte ni de verte.

Entiende algo Remus, yo no puedo ser tu amiga de hoy para mañana, desde que comenzé a salir contigo he hecho todo lo que tu me has dicho, no he hecho preguntas cuando he querido hacerlas…y yo pensé que eras otro tipo de persona, yo confié en ti, y ya basta de que me haga daño yo misma….Tampoco pienso que ser enemigos sea la solución, pero entiende algo, yo no puedo ser a partir de este momento tu mejor amiga y asentir con una sonrisa a todo lo que tu me digas porque ¿sabes que, me rompiste el corazón…muchas gracias Sr. Lupin –estas ultimas palabras las dijo ya con lagrimas en sus ojos. Se puso de pie y cuando iba a comenzar a caminar Remus la detuvo tomandola por un brazo.

No te vallas Helene.

¿Para qué me invitaste a salir hoy? –preguntó Helene moleta soltando su brazo al no recibir ninguna respuesta de parte del chico- déjame ir, quiero volver al castillo…sola.

Ya era tarde y Lily se sentía cansada, se despidió de James, y se dirigió a su habitación, todavía recordaba con una sonrisa los momentos lindos del día, entró en la habitación y se detuvo en seco cuando se encontró a Helene llorando sobre su cama, no había más nadie en la habitación, Lily se acercó cautelosa, confundida, porque lloraría su amiga, entonces alcanzó la cama de la chica.

Helene ¿Qué pasa? –preguntó Lily preocupada sentándose junto a su amiga, la rubia tan solo soltó la almohada que sostenía y coloco su cabeza en el regazo de Lily.

Así estuvieron largo rato, Lily no quiso hacer más preguntas, cuando Helene estuviera lista le contaría que había ocurrido, así que no quiso presionarla. Helene le contó en su momento a la pelirroja lo ocurrido con Remus, Lily no sabía que decir, Helene continúo llorando hasta quedarse dormida, cuando Lily la arropaba entró Diane en la habitación, Lily le contó lo ocurrido y le pidió que no hiciera ruido para no despertar a la chica. El día siguiente llegó, Helene no quiso acompañar a sus amigas a desayunar, les dijo que bajaría luego, Remus siempre desayunaba temprano, calcularía una hora en la que ya estaría saliendo del Gran Comedor y comería algo rápido, aunque realmente no tenía mucho apetito.

Luego de un rato, sintió un poco de hambre así que decidió encaminarse hacia el Gran Comedor, salió cautelosa de la sala común, y se encaminó decidida a ignorarlo si se lo encontraba. Helene caminaba y mentalmente pedía, no…deseaba no encontrárselo en ninguna parte, deseaba que ya no estuviera en el gran comedor y en algún momento quiso devolverse a su habitación, pero no se escondería, esa no era su manera de ser, si se lo encontraba simplemente lo ignoraría y listo, pero que difícil era la sola idea de coincidir con él en los pasillos, tendría que verlo en algunas clases, pero sería fácil de ignorar porque al menos tendría algo que ver y a que prestar atención. Finalmente cuando estaba por llegar al gran Comedor, ya estaba sintiéndose feliz por no haberlo conseguido en todo el camino, pero cuando estaba por cruzar la puerta y de cantar victoria, se o encontró de frente, por poco chocan, se detuvieron bruscamente y se miraron por unos segundos.

Buenos días Helene –dijo el chico nervioso.

Buenos días Lupin –dijo la chica con un tono frío y entró al Comedor.

Remus se quedó frío en la puerta, no podía moverse, sentía como si el corazón se le rompía, hacía muchísimo tiempo que Helene no lo llamaba Lupin, y nunca antes a había visto actuar tan fríamente, nunca pensó que una chica tan dulce podría ser tan fría con ningún gesto. Remus respiró profundo y se dijo a sí mismo "Es por su bien", se fue del lugar con una tristeza que no había sentido nunca antes.

El día había transcurrido normalmente hasta que vendría la clase que tendría que compartir con Remus, Defensa Contra las Artes Oscuras, Helene pensaba solo en como haría, antes se sentaba junto a Lily y Remus junto James, pero hacía un tiempo que habían cambiado de lugares, tendría que buscar otra opción, pero el salón estaba ya completo, no sobraba ningún puesto junto a nadie, no que recordara, y no quería sentarse junto a él, eso le haría mucho daño, entró en el aula, y aún no habían llegado todos los alumnos, aún no llegaba Remus, pudo ver que entre las personas que si estaban, estaba Lily con James ya sentados en su lugar, se acercó a ellos, ya que su puesto habitual estaba frente al de la pareja. Los saludo dulcemente y se sentó en su lugar. Lily miró a su amiga, que lucía realmente triste y tomó una decisión.

Oye Helene –dijo la pelirroja llamando la atención de su amiga- ¿Te sientes cómoda¿Sabes, por lo de que tendrás que compartir con Remus tu escritorio? –preguntó cuando la chica había volteado.

La verdad Lily, no –respondió la rubia con tristeza- pero no hay otra opción, todos pospuestos están llenos.

Si quieres te sientas aquí con Lily –dijo James tomando parte de la conversación y sintiéndose preocupado por la chica, ya que esa no era su actitud natural, pero antes de que la chica respondiera Lily la interrumpió.

No…siéntate aquí con James, yo me sentaré con Remus¿Te parece? –preguntó la pelirroja con una sonrisa y guiñándole un ojo a su amiga.

Si está bien con James –dijo Helene con una sonrisa, la verdad se sintió bastante aliviada. James asintió con otra sonrisa.

Hecho! –dijo la pelirroja tomando sus cosas y poniéndose de pie.

De pronto comenzó a entrar todos los alumnos que faltaban y entre ellos Remus, Sirius y Diane. El licántropo se dirigió a su escritorio habitual y se sorprendió un poco al encontrarse con Lily, miro hacia el escritorio de James y vio que allí se encontraba Helene, quien leía con mucho interés su libro. Se sentó junto a la pelirroja y no pudo evitar preguntar.

¿Ahora tu serás mi compañera?

Así es mi querido amigo¿te molesta? –preguntó con una sonrisa.

La verdad no, pero…. –sin terminar de hablar miro hacia atrás donde se encontraba Helene.

Ella está mejor con James, por ahora –le interrumpió la chica entendiendo lo que él quería decir- te noto muy triste Remus.

Nunca pensé que Helene podía ser tan fría conmigo, eso me duele mucho

Está muy dolida Remus –dijo la chica, luego de un momento en el que estuvieron en silencio no pudo evitar preguntar- Remus tu eres mi amigo, y te conozco muy bien, conozco tus secretos y te quiero muchísimo, pero…¿Por qué dejarla en lugar de contarle lo que realmente te pasa?

Tengo miedo de hacerle daño, es por su propio bien…además me da mucho miedo de que no entienda.

Remus, hace muchísimo tiempo que yo lo sé, y hace mucho más tiempo que James y Sirius y Peter lo saben, y aún estamos a salvo, aún te queremos, aún no nos has hecho daño….¿Qué te hace pensar que ella no lo entenderá? –justo cuando Lupin iba a responder el profesor entró en el salón y no pudieron seguir hablando.

Los días pasaban y Helene seguía intentando evitar a Remus mientras le fuera posible, y cuando era inevitable simplemente era fría con él, se sentía muy decepcionada de él y consigo misma, por haber aceptado desde el primer momento tener esa "relación" con Remus, y simplemente pensó que Remus era distinto a los demás chicos, entre los Merodeadores parecía ser el menos mujeriego, más serio, y había resultado ser el peor, porque sus amigas estaban con los que siempre habían parecido ser los más mujeriegos de todos y resultaron ser mucho más serios de lo que había resultado ser Remus.

Remus por su parte se encontraba tan confundido, no sabía que hacer, lo que más quería en el mundo era ir y abrazarla, pero con la actitud fría que tenía sabía que era lo último que podía pensar en hacer. Sus amigos no sabían si reconfortarlo o regañarlo, aunque solo él era dueño de su secreto y él sabría a quien contárselo y a quien no. Una noche antes de dormir, James hablaba con Sirius en su cama, y peter los escuchaba con admiración y reía ante cualquier comentario apenas chistoso que hiciera cualquiera de los dos, Remus estaba recostado en su cama pensando.

Necesito una opinión chicos…de verdad ya me voy a volver loco de tanto pensar –comentó el chico a sus amigos.

¿Más loco aún? –preguntó Sirius con una sonrisa, comentario con el cual Peter rió con una carcajada, James y Sirius lo miraron reprobatoriamente y se calló de inmediato.

La verdad Remus tu situación no es muy fácil –respondió James.

Pero que harías tu en mi lugar James? –preguntó Remus

Yo….yo creo que se lo contaría todo a Lily y esperar lo mejor de ella, si ella no fuera capaz de soportarlo entonces no sería una chica para mí, y aunque no quisiera tendría que aceptarlo.

Yo creo que James tiene razón, yo también se lo contaría a Diane.

Me da miedo perderla por eso –respondió Remus.

Yo creo que de cualquier forma ya la perdiste –comentó Peter aburrido.

Creo que Peter tiene razón¿qué tanto tienes por perder ahora? –dijo finalmente James.

La confusión que tenía Remus en su cabeza se mezclaba con el hecho de que esa noche sería luna llena, ya se estaba sintiendo mal, siempre antes de luna llena se sentía mareado y andaba pálido, Dumbledorele daba cada día de luna llena una botella de poción, esta poción simplemente lo ponía a dormir durante toda la noche, así que aunque se transformara tan solo dormiría. Ya se acercaba la noche y sus amigos se preparaban para acompañarlo hasta la casa de los gritos, siempre lo habían hecho, se transformaban ellos mismos en animales y acompañaban a su amigo durante gran parte de la noche, y se aseguraban de que la poción había hecho efecto para dejarlo solo de nuevo.

¿Listo Remus? –preguntó Sirius a su amigo que estaba sentado en su cama con la cara pálida y sudando frío

Debemos apresurarnos, se nos ha hecho un poco tarde y pronto anochecerá –comentó Peter, Remus solo asintió con la cabeza y se puso en pie.

Ya Lily fue en busca de la poción, dijo que nos encontraba en el Vestíbulo –dijo James a Remus y lo tomaba por un brazo para ayudarlo a andar.

Los chicos bajaban las escaleras hacia la sala común, no había mucha gente allí así que esperaban pasar desapercibidos, Remus llevaba puesta una gabardina y su cara de malestar no la podía esconder, James lo llevaba por un brazo. Con el paso del tiempo Remus había podido manejar mejor su situación, cuando apenas había llegado al colegio, los días de luna llena los pasaba en gran parte en la enfermería o acostado en la cama, no aguantaba los mareos y el sudor frío, pero mientras crecía se hacía más fuerte ante esos malestares, pero aunque ahora asistía a clases normalmente, sintiéndose un poco mal, mientras más se acercaba la noche peor se iba sintiendo.

Cuando cruzaron el cuadro, no se percataron de que alguien los miraba con mucha curiosidad, una chica rubia y delgada que desde un rincón de la sala, estaba sentada leyendo un libro, no les quitó la vista de encima hasta que desaparecieron por el cuadro. Helene estaba molesta, pero por primera vez podría seguirlos y saber que pasaba, si él no quería contarle entonces ella debía averiguarlo por sus propios medios, ella sabía que hasta su amiga Lily era cómplice en lo que sea que estos chicos hacían, pero nunca había querido decirle que pasaba. La chica se puso de pie y dejo el libro sobre el sillón donde estaba sentada. Y se encaminó sin pensar las consecuencias, a seguir los chicos.

Ella trato de ir lo más lejos que le fuera posible de ellos pero sin perderlos de vista, porque Sirius miraba a todos lados a cada rato, de pronto se detuvieron cerca de la puerta principal, Helene vio como alguien se les acercaba, era una chica pelirroja, Lily, y le daba algo a Sirius, le dio un beso en la mejilla a Remus y otro en la boca a James, definitivamente ella era cómplice en lo que sea que este grupo hacia. Lily entró en El Gran Comedor y entonces ella aprovechó para salir de su escondite y dirigirse hasta la puerta, cuando salió se percató de que hacia algo de frío, pero no iba a volver. Siguió caminando y los vio de nuevo, se dirigían hacia el Sauce Boxeador, James hizo un hechizo paralizador y entraron por un orificio que había en la base del árbol. Helene estaba confundida, que harían ahí, seguramente era algún pasadizo secreto, pero adonde llevaría. Por un momento pensó y se dio media vuelta, mejor volvía al castillo, pero antes de dar el primer paso, se dio media vuelta de nuevo y comenzó a caminar en dirección hacia el árbol, ya estaba oscureciendo, entro en el árbol y pudo comprobar que definitivamente era un pasadizo secreto, siguió caminando y escuchaba a lo lejos las voces de los chicos, cuando termino el pasadizo, vio unas escaleras y una trampilla sobre ellas, subió y se detuvo a escuchar antes de entrar, no se oían voces.

Cuando estuvo dentro pudo notar que era una casa vieja y gastada, parecía que se iba a caer. Entonces fue que se imagino que quizás sería la casa de los gritos en Hogsmeade. Subió las escaleras con todo el silencio que pudo pero la madera rechinaba mucho con cada paso, pero los chicos parecían muy absortos en una conversación, podía oír sus voces, cuando llegó hasta arriba, los vio a todos reunidos en una gran habitación, pero su suerte había durado mucho, se había acercado demasiado como para no ser notada.

Los chicos habían llegado a la casa de los gritos y subieron las escaleras cuando estuvieron arriba sentaron a Remus en una silla y James se dispuso a batir de nuevo la poción bien, mientras Sirius y Peter hablaban distraídos, de pronto Sirius se quedó callado y se acercó a la puerta, y pudo verla, era Helene que estaba cerca de la puerta.

¿Qué haces aquí? –preguntó Sirius muy serio a la chica.

Todos los demás se asomaron a la puerta, Remus se puso de pie y se acercó también y la vio ahí parada frente a Sirius. De pronto una ira lo invadió, quizás porque su transformación estaba por darse o porque simplemente le molesto la presencia de la chica, pero quito a todos del medio a empujones y la tomo fuertemente por un brazo, la chica hizo un gesto como de que le hacía daño.

¿Qué haces aquí? –preguntó desesperado- Responde.

Yo…sueltame que me lastimas….

No tienes derecho, no tienes nada que hacer aquí –James y Sirius se adelantaron, porque Remus sacudía a la pobre chica fuertemente.

Cuando lograron quitarle a la chica de las manos, Remus calló al suelo y empezó a sudar, James puso en manos de Sirius a la chica, Helene estaba muy confundida, James corrió hasta donde había dejado la poción y se la dio a Remus, y lo ayudo a beberla.

Es muy tarde…Sirius tendremos que reternerlo hasta que la poción haga efecto –dijo James mirando a su amigo mientras obligaba o ayudaba a Remus a tomar la poción completa, luego dijo mirando a Peter- tienes que llevártela de aquí, en este mismo momento –Peter asintió y tomó a la chica por un brazo y se la llevó lo más rápido que le fue posible.