CAPITULO 14

Porque vuelves a complicarlo todo?

El seco y aturdidor sonido de los relámpagos, el continuo golpeteo del agua de lluvia que chocaba contra mi pared de vidrio y el ulular del viento arrastrando a las ramas de los árboles, no dejaban a mi mente que sea sometida a la pesadumbre que sentían mis parpados.

Al no poder llegar a una conclusión sobre aquel acontecimiento, o querer decirla en mi presencia, papá me recomendó venir a dormir. Acepte su oferta porque ya casi me estaba quedando dormida en brazos de Jacob, y ahora sin su calor no podía pegar un ojo.

Ayer había sido el día mas largo de mi corta vida. Jacob me había dado lo mejor que tuvo ese día, una perfecta demostración de amor y un pacto que la sellara.

Aunque lo que realmente me mantenía en vela es aquello que despertó en mí ver a mi tía de esa manera. Toda su gracia y alegría desaparecieron con su perturbadora visión, no supo decirnos que vio y no estaba segura de todo lo que sintió porque las emociones se mezclaron con las que ella sentía por su visión. Solo podíamos asegurar que Alice no era la misma, su alma chispeante y vivaz había deshabitado su cuerpo.

Con el transcurso de todas mis cavilaciones había dejado de llover y las primeras luces del día comenzaban a iluminar mi habitación.

— ¿Renessme?...— papá se asomaba por la puerta entreabierta.

— Pasa

— Hija, no has dormido nada... no puedes dejar que te afecta tanto la visión de tu tía

Sabes que Alice cambio, no me moleste en hablar.

— Ella volverá a ser la de siempre, solo esta asustada.

¿Como puedes estar seguro?

No obtuve respuesta, solo un bajo suspiro y un recuerdo perdido en sus ojos.

— ¿Quieres ir a probar el auto? — cambio de tema.

— No estoy de ánimos

— Lo estarás cuando te subas en él — pronuncio entusiasmado.

Lo pensé unos momentos.

— Vamos... haz el intento — insistió apesadumbrado.

Sácalo del garage, enseguida bajo, me resigne.

Me vestí y camine rápido por la casa hasta salir. Se escuchaban murmullos en el estudio del abuelo pero hice odios sordos. Estallaría en llanto si veía a mi tía en estado catatonico.

Papá ya estaba en el asiento del acompañante, mirando por la ventana mi llegada.

El auto era bellísimo, la tapicería de cuero color crema hacia de su interior un lujo.

— ¿Te acuerdas como conducir no? — pregunto papá cuando quede sin reacción ante el volante.

Di vuelta la llave y el motor apenas se escucho encender. A no mucha velocidad atravesamos el serpenteante camino hacia la carretera. El día estaba nublado y casi no había autos en la autovia.

— ¿Ves como te hace pensar en otras cosas?

— debo darte la razón

Si bien me gustaba ir rápido debía prestar mas atención que alguno de mi familia, no tenía la vista tan desarrollada como ellos. Lleve el velocímetro a 100 Km/h como máximo, hasta la cercanía de un pueblo entre Tacoma y Seattle.

Luego di la vuelta hacia la Push, esta vez presionando un poco más el acelerador y alcanzando los 130 km/h. Me dirigí hacia un acantilado, donde estacione mi coche nuevo y con papá bajamos a admirar el amanecer.

No había dicho mucho en todo el trayecto, se lo veía concentrado en el camino.

— ¿Estas algo mejor?

Suspire profundamente la brisa de mar que nos envolvía.

— Si... gracias

Nos concentramos en el mar algunos minutos, respirando aire puro y fresco de la mañana.

— No puedo creer que te vayas a casar tan pronto... — pensó en voz alta.

Lo mire desconcertada por su abrupto penar, no le dije nada a mi también me sorprendió.

— ¿Estas segura? — prosiguió.

— Estoy segura de querer pasar el resto de mi vida con Jacob

— ¿Y por que estas dudando?

— Yo no dudo papá...es que... pensaras que soy una nenita, pero me cuesta tener que dejarlos

— Siempre vamos a estar contigo Reneesme y nunca dejaras de ser mi nenita.

— Ya lo se papá — esboce una sonrisa.

El ruido de la rompiente contra las rocas del acantilado nos entretuvo un corto tiempo.

— ¿Puedo darte mi observación de porque estas asustada?

— Adelante

— No creo que Bella y yo te preocupemos... me parece que es Nahuel quien te angustia — me puse un poco nerviosa, pero no dije nada, me concentre para que no pudiera escuchar nada en mi mente —... ¿Qué es lo que paso con él Nessie?

Al parecer algo se había escapado de mi cabeza o quizás de la de Nahuel.

— Tú ya debes tener una idea... Nahuel esta enamorado de mí— le conté con voz lenta y calma.

— ¿Y tú que sientes por él?

— Yo lo aprecio pero solo amo a Jacob... Nahuel es un buen amigo, y eso también me pone de malas, que mi amigo sufra por mí. Quisiera alejarme de él por su bien, pero sigue insistiendo

— Es como un deja vu en tercera persona— hablaba papá con el mar.

— ¿De que hablas?

— Bueno... en realidad no— seguía mirando al agua. Yo no alcanzaba el hilo de sus pensamientos— mira Ness, no te voy a decir nada que no sepas... Nahuel si te ama. Pero su amor no es como el de Jacob o por lo menos tu no eres igual sin él, es como si faltara algo en tu interior cuando estas con Nahuel... — mi corazón. Jacob se apropio de él, pensé — solo sé feliz hija, tu corazón esta vez tiene que ganar no puedes ser tan testaruda y tampoco puedes pretender hacer feliz a todos. Nahuel es grande, aprenderá a manejarlo o se ira...ya encontrara alguien que le de felicidad.

Todo lo que dijo papá no eran más que mis ideas puestas en orden.

— Esta dolido papá... Él ya se castigo bastante hasta que nos encontró... y lo que le estoy haciendo pasar... es...es...soy una persona horrible— me reproché, escondiendo el rostro entre mis manos— verlo sufriendo me hace mal...

—Sufrir es parte de la vida hijita — me decía acariciando mi cabellera— siempre se aprende algo del sufrimiento, para bien o para mal, él podrá usar esto como experiencia Reneesme, piénsalo de ese modo y se te hará mas fácil...

Lo abrasé y me recosté sobre su hombro.

Nunca iba a ser fácil ver a mi mejor amigo sufrir por mi causa. Quizás ya no pueda hacer nada con los sentimientos de Nahuel, pero él debería superarlos y yo seguir con mi vida.

El sonido del mar y la charla con papá me habían relajado, como la oscuridad y una almohada no pudieron. Entrecerré mis ojos, solo por unos minutos...

El cielo despejado sobre el horizonte comenzaba a oscurecerse. Tenia en mis manos uno de los diarios de papá cuando el crepúsculo me había alcanzado. El color del sol en él era mi preferido, anunciaba la entrada de la brillante luna. Ni en un segundo la gran estrella se convirtió en el pálido satélite. Me perecía estar llorando, no sabia bien porque. Pase mis manos por las mejillas y lo comprobé. Quede viendo la humedad en ellas sin entender porque brotaban de mí. Sin razón aparente la transparente agua salada se volvió roja y espesa... cada vez más abundante... apetecible...

Alcé la vista a la luna y ahora de ella caían al océano gotas del mismo liquido... formaban un delicioso océano de sangre...

De pronto me encontraba rodeada de llamas... hacia mucho calor...y ahora las llamas me alcanzaban... ¡me estaba quemando!

Desperté bruscamente con la garganta al rojo vivo.

Estaba envuelta en suaves sabanas blancas y ya no tenía la compañía de mí padre. Me levante y corrí las cortinas, era completamente de noche.

¿Como he podido dormir tan profundamente? Ni siquiera recuerdo que alguien me haya cargado hasta mi habitación. De no ser por la ferviente sed seguro dormía hasta el día siguiente, aunque en realidad ya era el día siguiente. El reloj digital en mi mesita marcaba las 2:00AM.

¡Dormí todo el día! ¿Porque nadie me ha despertado? Ahora no dormiré hasta la noche próxima.

Debo ir a cazar, me recordó la sed.

Antes de abrir la puerta divise pegada en ella una nota de excelente caligrafía:

"Querida hija mía fuimos con los tíos a buscar a una persona que pensamos puede ayudarnos a saber que le pasa a Alice. Tu mami y yo regresaremos en un par de días. Rosalie y Emmett estarán contigo cuando amanezca. Tus abuelos se quedaran contigo durante la noche.

Pórtate bien... te aman... mamá y papá."

¡Agh! ¡Yo y mi tonta necesidad humana de dormir! Me perdí un día en el que por lo visto habían descubierto algo.

Me reí sola al comprender un segundo significado en la nota. Papá no solo me estaba avisando que no debo tener miedo, que iba a estar acompañada, sino también advirtiendo que me iba a mantener vigilada en su ausencia, su "Pórtate bien" no podría significar otra cosa.

Si bien la nota de papá decía que no iba a estar sola, no había nadie en la casa que me acompañe en mi expedición. No podía esperar a que mis abuelos volvieran de vaya a saber donde, por lo que salí sola.

La sed era demasiada y la corrida por el bosque estaba consumiendo mis energías. Llegue hasta la reserva natural de Olympic y conseguí dos ciervos rojos y un corzo, bebí de lo primero que se me cruzo. No iba a tener tanta suerte como para que encuentre un oso de sangre más dulce, además no creo haber dispuesto de las fuerzas para acabar con él. Esos pequeños animales herbívoros no me satisficieron sin embargo debería alcanzarme para mantenerme en pie algunas horas hasta que alguno de mis tíos me acompañen de nuevo.

Habiendo cruzado los límites de la reserva en mi camino de regreso, un torrencial aguacero caía del cielo oscuro. Corrí lo más rápido que pude, la lluvia confundía mis sentidos, veía solo a mí alrededor y olía un poco más allá pero me confundía los olores que iban siendo tapados por el agua.

— ¡Buuu!— gritaron a mis espaldas cuando estaba por entrar a casa.

Salté del susto pero unas manos me agarraron por la cintura limitando mi movilidad.

— ¡Ay, por dios! ¡Casi se me sale el corazón por la boca! ¡¿Como puedes asustarme así Jacob?

— ¡¿Que no me has sentido?— decía muy divertido riéndose de mi.

— ¡Sabes que cuando llueve así el agua tapa hasta mis narices!— le recriminaba golpeando inútilmente su pecho para que me soltara.

— No te voy a soltar así que deja de pegarme— me decía con voz picara y dedicándome una de sus sonrisas mágicas.

No me iba a comprar con ese perfecto gesto, me había asustado y mucho.

— Adiós— de un empujón lo aparte y entre en la casa dando un portazo frente a sus hermosas facciones.

Conté los segundos hasta que la volví a abrir y ahí estaba mi Jacob con cara de perrito huérfano.

Enrosque mis brazos en su cuello y lo atraje hacia mi, chocándome en el camino con su boca. Él volvió a sujetar mi cintura con sus grandes manos. Su cuerpo medio desnudo, tan junto al mío, ahora me daba ese calor que la fría lluvia me había quitado. Sus labios en los míos eran fuego puro y el compás de nuestras lenguas la mejor melodía.

— Ahora estamos a mano— le aclare al separarme de él para respirar.

Empapados y con la ropa goteando entramos a ciegas a mi casa mientras nos seguíamos besando, hasta que chocamos contra una pared.

Acaricio fervientemente mis costados, subiendo lentamente hasta desenroscarse de mis brazos y elevándolos para arrinconarlos contra la pared, entrecruzo sus dedos con los míos y descendió con sus labios y lengua por la piel de mi cuello.

Tire mi cabeza hacia atrás para dejar salir el intenso sollozo de placer que provocaban sus labios en el hueco de mi cuello.

Desesperado y tan agitado con yo, libero mis manos para tocar mis muslos aun mojados, subiendo por mi abdomen llegando a mi espalda y apretándome más a él.

Mis dedos revolvían fuertemente su pelo y su lengua se arremolinaba con la mía apasionadamente.

Como me besaba, como me tocaba, y lo fuerte que me mantenía apretada contra la pared me estaba volviendo loca, ya no me podía concentrar en respirar y un cosquilleo se sentía por toda mi piel. Lo deseaba con locura.

Jake me sujeto por las caderas y me alzo hasta su vientre donde lo envolví con mis piernas, parecía que hubiese escuchado mis deseos porque ahora me llevaba a algún lado, mientras nuestros besos se volvían mas y mas frenéticos.

Solo cuando tome contacto con la tela supe que estábamos en el sofá del living. Su firme cuerpo me aplastaba placenteramente.

Me abrió la blusa de un tirón y bajo con su boca hacia mis pechos. No necesitaba experiencia para saber como provocarme, había logrado que mis respiraciones entrecortadas fueran cada vez mas sonoras y mi cuerpo se moviera debajo del suyo ansiándolo. Él ya estaba dispuesto a poseerme pero no entendía por que no lo hacia aún.

— ¡No aguanto mas Jacob! ¡Hazme tuya de una vez!— grité sin aliento.

Obedeciendo mis órdenes, quito su boca de mis pechos para volver a mis labios y paso una mano por entre nuestros abdómenes en busca de su pantalón.

— ¡Ahhh!—el grito de una voz aguda me saco por completo del clímax. Jacob rodó sobre mí cayendo al suelo— ¡Oh! Chicos no sabia que ustedes ... — la abuela Esme se puso tan incomoda que no pudo terminar la frase y cubrió sus ojos con las manos, apenándose.

La vergüenza que sentí se reflejaba en mis mejillas que ardían como el sol.

— ¡Oh! Genial— escuche decir sarcásticamente a Nahuel que aparecía detrás de mi abuela.

¡Si genial! pensé yo también.

Hice un rápido nudo en mi blusa para taparme pero igual quedo descubierto algo de mi abdomen.

— Esme perdóname no era mi intención abusar de tu confianza— Jacob se había incorporado y le explicaba a mi abuela, agitado y nervioso, algo que no necesitaba de ninguna traducción. Después de todo, mi casa no estaba libre de ese tipo de pecados.

— Tápate ahí, estas en presencia de damas— le ordenaba altivamente Nahuel a Jacob, haciendo referencia al relieve de sus pantalones.

Jake agarro uno de los almohadones para cubrirse y su cara no era más que un fiel retrato de la vergüenza por haberse mostrado así ante mi abuela.

— De verdad lo siento Esme— seguía lamentándose mi Jake.

— Disculpa abuela, nada fue planeado

— No te preocupes querida, ustedes se aman y lo entiendo. Además me lo habían advertido pero yo igual te deje sola.

Un quejido malicioso se escucho salir de Nahuel.

Jacob lo miro mal.

—Jake— me levante del sofá y le agarre su mano temblorosa.

Me empujo detrás de él bruscamente apenas me había acercado a su lado.

— ¡Desgraciado! ¡Como te atreves a mirarla!— le gruñía enfurecido a Nahuel.

Me había perdido ese cruce de miradas, preocupándome por el estado de Jake, pero lo que dijo me recordó que mi blusa aun se transparentaba de lo húmeda que estaba. Me sonroje un poco al pensar que Nahuel no evito verme.

— ¡Cálmate Lassie!— ahora Nahuel también alzaba la voz, con mucha acidez y resentimiento— ¡Además ya he tenido la oportunidad de verla mucho mejor!

— ¡¿De que demonios estas hablando?

No. Mi mejor amigo no podía estar haciéndome esto. Jacob no debía enterarse de ese raro consuelo que encontré en Nahuel. No había significado nada para mí, aunque significó para Nahuel y seguro también lo haría para Jacob.

— Jake... no le hagas caso, seguro lo dice por esa vez en el lago—Hable apurada para que Nahuel no tenga tiempo de interponerse y decir lo que yo temía confesar.

Fulmine con la mirada a Nahuel, cuando mi voz apaciguó a Jacob.

— Claro...claro— dijo Nahuel con autosuficiencia.

Ya cállate, pensé.

Jacob se ponía cada vez mas tenso con cada cosa que salía de la bocaza de Nahuel.

— Basta, ya debes irte Jacob. No admito violencia en mi casa, vuelve cuando estés calmado. Y para ti es lo mismo Nahuel, ve a la casa de huéspedes por favor— mi abuela Esme ponía orden a la situación que creí que se me iría de las manos.

Ni Jacob ni Nahuel repudiaron las palabras de mi abuela, solo se dedicaron mutuamente miradas de odio y amenazadoras y emprendieron camino a retirarse.

Nahuel se iba hacia la cocina para salir por la puerta trasera y yo acompañaba a jake a salir por la puerta principal.

— Controla tus celos... sabes que solo te amo a ti —le pedí y aclare a Jake bajo el umbral de la puerta.

— Te estaba faltando el respeto Ness

— Olvídalo ¿si?— lo bese para que dejara en el pasado aquella situación.

Cuando el sol se puso, a las pocas horas en que se fue Jacob, volvieron mis tíos y mis padres.

Habían ido a buscar información sobre la vida humana de mi tía Alice y solo consiguieron la historia clínica de cuando había estado internada en el neuropsiquiatrico. No era de ayuda porque eso era lo que los humanos debían saber sobre su existencia. Su creador, quien debería conocer algo más, había muerto. Un amigo de él, también vampiro, les contó que en realidad lo habían matado tratando de proteger a mi tía del ataque de un nómada, él pudo huir con Alice pero no quería hacerse cargo de ella y la abandono. Nunca había tratado con ella dentro del hospital por lo que no sabia ni porque estaba allí.

El abuelo Carlisle igualmente reviso en detalle la historia, tratando de encontrar cualquier condición que haya podido permanecer con ella en su transformación.

Mi tía Alice estaba bajo la constante mirada de mi tío jasper, con su control emocional parecía la de siempre, pero mi tío quedaba agotado.

Esa misma tarde había conducido hacia la Push para ver a Jacob. Estábamos caminando por la playa, cuando sin tapujos lo preguntó.

— ¿Que es lo que pasa con Nahuel, Reneesme?

Trague saliva, me puse nerviosa.

— ¿A que te refieres?— trate de hacerme la desentendida. Me hubiese gustado que se olvidara del tema.

— Sabes de lo que hablo— me conocía de toda la vida, por supuesto que no le iba a poder mentir.

— Jake... — dude. Mis ojos nerviosos no sabían que ver.

Jacob no perdonara que haya dejado a otro hombre tocarme. Me odio a mi misma por haber besado a Nahuel ¿En que estaba pensando? Solo conseguí perder nuestra amistad y lastimarlo.

Respire hondo para evitar las lágrimas. Mire a los ojos a mi amor dispuesta a confesarlo.

— Nessie júrame que nunca pasó nada con él

Podía ver su alma desnuda en el fondo de sus ojos. Le destrozaría saber la verdad.

— Nunca ha pasado nada con Nahuel, Jacob — le mentí. Él no parecía convencido —te lo juro— redoble mi mentira descaradamente.

Pase mis manos por su cintura y lo bese tiernamente. Su respuesta era algo distante.

— Jacob no tienes porque estar celoso— trate de desviar el tema, de la sospecha a los simples celos. Como me odio por hacerle esto — te amo a ti y por eso seré tu esposa —quise que mis palabras nos animaran a ambos.

— No soporto como te mira... ¿Por que no le dices que se largue? A ti también te molesta ¿verdad?

— Él es mi amigo Jacob — suspire, escondiendo la mirada en su pecho.

— No puedes ser amiga de alguien que esta enamorado de ti— levante la vista de inmediato— ¿Acaso creías que no me iba a dar cuenta? Todos lo saben... y créeme que esa amistad no va a funcionar, he pasado por eso... y no quiero que te haga mal a ti

Demasiado tarde, mi relación con Nahuel había hecho que mintiera a mi Jacob.

— Te amo— le dije, acurrucándome en su pecho y adueñándome del abrigo de sus brazos.

— Yo también te amo— susurraba, dándome un beso en el pelo.

— ¡Jacob!— gritaban a lo lejos.

Él suspiro y volteo a ver. Era Quil que se acercaba a nosotros corriendo.

— Jacob, Sam te anda buscando hay problemas con los pajarracos

— ¿Que pasa ahora?

— No lo se, pero Sam este furioso— le informaba Quil.

Jake lo pensó unos segundos.

—No hagas esperar a Sam, Jacob, de todas formas ya tengo que irme— le dije.

Me acompaño al auto y ya en marcha vi por el espejo retrovisor como corría hacia el bosque para convertirse.

Estaba tan enojada por haberle mentido que estaba decidida a poner las cosas en claro con Nahuel. Le dolería a él y me dolería a mí, pero las mentiras no se iban a seguir interponiendo en mi relación con Jacob. Si volvió con otras intenciones además de una amistad, que es lo único que le puedo ofrecer, no iba a conseguir nada.

Junte coraje y pise fuerte el acelerador para llegar rápido y hacerle frente.

— ¿Mamá, donde esta Nahuel?— apurada pregunte a mamá al pasar por la cocina.

—Se fue a cazar con todos los hombres... tu te ves algo agitada ¿estas bien?

— Es solo que necesitaba hablar con él de algo importante.

— Vendrán al alba

No seré capaz de mantener este coraje por tanto tiempo.

¡Maldición! Pensaba ser dura con él para no prolongar su pena y ahora solo terminare llorando a su lado.

— Ah, Ness, aprovechando que estamos solas pensamos con Rosalie y Esme hacer una piyamada para animar un poco a Alice

— Claro mamá me parece una buena idea— cualquier cosa que me distraiga de mi lucha interna.

Subimos a la habitación de la tía Alice, donde ya nos esperaban con un montón de juegos de ingenio para chicas y mucho, mucho maquillaje. Mi pequeña tía parecía estar algo mejor o por lo menos ahora se reía.

Viendo como Rosalie destrozaba a mamá en un ajedrez con piezas de Kitty, me distraje con el brillo que una lámpara daba a mi anillo de compromiso.

Pronto seré su esposa, pensaba sin quitar la vista del brillante.

— No creas que me he olvidado de tu boda— exclamaba mi tía Alice

— Tía no te preocupes, no necesito una súper fiesta

— Pues tendrás una súper fiesta— me aclaraba la tía Rosalie.

— Así es cariño, tendrás tu fiesta... solo que tardaremos un poco mas en hacer los arreglos.

— Esa es mi culpa— acotaba Alice. La quedamos mirando angustiadas por ella — por no haberlas entrenado en organización— trato de levantarnos el ánimo usando un tono vivaz fingido.

— No tienes que hacerlo si no estas bien tía

— Ness esto me mantendrá ocupada... y debo distraerme con algo

La abrasé fuerte tratando de contener cualquier sentimiento que la ponga peor. Mamá Rosalie y Esme se unieron al abrazo.


Hola!
Primero que nada disculpen que anteriormente dije que antes del finde publicaba, ayer estaba muuy cansada:)... lo que si decidi es tratar de publicar siempre los miercoles y los sabados, o por lo menos dos veces en la semana...
Segundo y super importante! Gracias a los que dejaron las reviews del cap 13!

En este cap se revelan las intensiones de Nahuel a partir de ahora... Que pasara con Nessie? Cuanto se prolongara su mentira?...

Ahora le dejo para que opinen: Les parece bien que Edward no se meta en los asuntos de su hija? Porque él sabe todo, o la gran mayoría.
Escucho (/leo) cualquier duda, sugerencia o critica

Besos a todos! Y no dejen de leerme ¡!