Huid, débiles mortales, huid antes de que sea demasiado tarde. ¡Os advierto! ¡No sigas leyendo! ¡Parad!
No me hicieron caso, ¿verdad? Estúpidos mortales, se los advertí si mueren de risa, de taquicardia o de repulsión no me hago responsable, y no asistiré a su funeral, ¿Capichi? Como sea, prepárense mis adorados mortales por que se avecina puro BBxRae, oh si, Cyborg esta saltando de alegría, dejando al androide, continuemos con el decimotercero, si el que va después del decimosegundo y antes del decimocuarto, capitulo.
Demencia absoluta.
Lunes, lunes, lunes.
No importa si eres un miserable estudiantico condenado a presentar la prueba de matemáticas a primera hora de la mañana o si eres un chico de color verde, actitud irresponsable, soberanamente imbécil y proteges una ciudad con otros cinco fenómenos, el lunes siempre será lo que es: Un horrible, aburridísimo y detestable lunes.
Chico Bestia, esa guapísima mascotita verde, odiaba los lunes, los odiaba más que a la pizza sorpresa súper especial de carne y aquella pizza enserio le repugnaba, tan solo imaginársela le provocaba nauseas, si así de espantoso comenzó aquel lunes. El chico maravilla, obsesivo como siempre, no solo los había obligado a levantarse a las 6:00am, también los había hecho entrenar durante dos extenuantes horas. Los había vuelto trizas, había hecho que golpearan ese estúpido saco de boxeo con la miserable cara de Slade pintada con Sharpie hasta que se les quebraron las muñecas, hizo que terminara con los ojos morados, los labios hinchados y ni una maldita gota de sudor que no acabara en el suelo.
Le cansaba recordar aquella incesante jornada, ¿Por qué no podía ser domingo para siempre? Frente a sus ojos todavía pasaban esas imágenes, de él convertido en cualquier clase de animal que se le viniera a la mente azotando una y otra vez ese maldito saco, luchando contra sus propios compañeros por que, según el petirrojo, los ayudaría a mejorar. Vio a Raven como si nada destrozando el saco gracias a su magia demoniaca, derrotándolo a él, al atleta, y la pelirroja, contra los únicos que no pudo fue contra el arquero y el líder titán quienes demostraron estar a su altura aunque terminaran empatados, recordó a Starfire convirtiendo en polvo lo poco que quedaba del preciado rostro de Slade en marcador, al androide disparando contra Robín quien lo esquivaba con suerte y contraatacaba, vio al estúpido azabache pelear contra la hechicera, amenazándola con su malditas tres clases de flechas, haciéndola huir para que luego una mano oscura lo cacheteara y lo estrellara contra la pared.
Ahora se encontraba descansando, despilfarrado en su caja como un humano, no cabía a la perfección pero estaba cómodo y eso era lo que le importaba, no tenía nada que hacer más que recordar. Volver a experimentar los sucesos de esa mañana, la apuesta con Wayne para ver cual de los se rendía primero, y el había perdido, la discusión con el mismo cuando le quito sus cien dólares, la frustración de haber perdido con ese imbécil y aquella inexplicable alegría al oír la voz de la gótica prestándole el dinero, tendría que rogar mucho para conseguirlo y pagarle, sin embargo no le causaba mucha preocupación, después de todo invertiría el dinero en ella, cuando su líder los dejara descansar. Además se había dado cuenta de algo, a pesar de que él, la tamaraniana, Raven y el moreno poseían asombrosos súper poderes, Todd y Robín aunque fueran simples y normales humanos demostraban ser mucho más resistentes que ellos, demostraban mejor rendimiento.
¡Maldita sea! ¡No! No podía ser inteligente de nuevo. No quería utilizar su cerebro de nuevo, no quería recordarlos.
Deseaba ser un perfecto idiota, un maldito tarado. Quería ser el ejemplar imbécil que debía ser, que había demostrado que era aquel día.
El changeling se estiro más en su caja, y paso una mano por su verde rostro, acomodo la cabeza en su brazo, mirando fijamente el interesante techo. Esa era la posición más óptima para hacer nada, ¿Para ser él?
Dejando al meta morfo de lado, veamos que hacen los otros titanes.
Damian tomaba una ducha, queriendo relajar la mente y refrescar el cuerpo. Dick lo había desmoronado, no sentía sus huesos, su coeficiente intelectual apenas si funcionaba y sus pulmones inhalaban tan poco aire que le sorprendía haber ganado esa apuesta. También necesitaba aquietar su imaginación, necesitaba olvidar el intenso dolor que inundaba su pecho al verla, al escuchar su voz dirigiéndose a él, para pedirle un sencillo favor. Y fue incapaz de soportarlo, cuando termino el entrenamiento, cuando pudo concluir el favor, huyo como un perrito cobarde que sabe que lo va a pasar mal, como el infante que no sale de la habitación consciente de sus pésimas notas y de lo mucho que lo golpearan. Apenas si emitió una excusa sin coherencia, camino rápido, sin mirar atrás, por que estaba seguro que si volteaba se perdería en aquella misteriosa mirada violeta, y no reaccionaria, se quedaría ahí como un retrasado.
Starfire y el enmascarado pasaban un tiempo de calidad como novios, ya todo el mundo lo sabía por que Dicky había insistido en contarles antes del entrenamiento. Pasaban tiempo de calidad, si se le puede llamar así a que tu novio este pegado a la computadora central de la torre con ganas de patear traseros mientras tú diviertes con tu larva de polilla mutante, entonces si, es tiempo de calidad. Cyborg por su parte, veía sus caricaturas favoritas, la película de los robots burbujas contra la invasión de los malvados panaderos, en fin ellos tres eran los únicos que no tenían problemas, por que los otros tres restantes se encontraban en un desesperado intento por resolver sus problemas filosóficos.
La hija de Trigon, en cambio leía en su habitación, las organizadas y coherentes palabras que formaban ideas con un sentido tan complicado que solo ella es capaz de comprender, la relajaban, contralaban sus emociones, ya que no quería provocar algo tan horroroso que ni siquiera podía imaginarlo. Prefería no ir a Nevermore, si ese lugar que tanto describió Poe, era consciente de que si entraba, sus estúpidas emociones lo único que harían sería confundirla, reprocharla y contradecirse a si misma. Y de por si ya estaba sumamente confusa como para tener que discutir con sus personalidades, no deseaba parecer una tonta al lado de Inteligente, ni tener que soportar las estupideces de Feliz, tampoco quería pelear con Rabia, ni convencer a Tímida, y mucho menos lidiar con Pasión. No, sería mucho mejor quedarse en su distorsionada realidad, no perderse en su mente y tratar de resolver sus problemas sola, le tardaría bastante pero seguramente sería mucho más intolerable tener que intentar sobrevivir en Nevermore.
-¡Titanes, tenemos problemas!- bramo Robín, levantándose de un salto.
-¿Qué sucede? ¿Quién es?- pregunto el arquero mientras se colocaba la remera, quien tuvo que salir del baño y vestirse lo más rápido posible.
-No lo sé, ¿Cyborg?- contesto el batboy, desenfundando el bastón al ver al resto de su equipo llegar.
-Parece que esta vez nos ataca la colmena- respondió el aludido, dejando la computadora de lado.
-¡Titanes a por ellos!- rugió el líder titán mientras se dirigía al elevador, pero antes se volteo y miro a Damian- Esta es tu oportunidad de demostrarme si eres un buen titán, no la arruines, Day.
-¿Arruinarla, yo? Dicky, lo único que yo he arruinado en mi vida fue tu pastel de cumpleaños, nada más- dijo Wayne burlesco, agarrando sus flechas.
-No me lo recuerdes.
Los héroes juveniles abandonaron la torre a tal velocidad que apenas si dejaban el rastro de polvo en el aire. Dick estaba feliz, le regocijaba poder mandar a todos los imbéciles que se hagan llamar "criminales" a la correccional de JumpCity, había aprendido muchas cosas cuando trabajaba con Batman pero lo que más admiraba del hombre murciélago era su determinación de acabar con el crimen en Ciudad Gótica, el algún momento deseó ser como él, poder hacer tantas cosas a la vez y que todo le saliera tan perfecto, por eso se frustro tanto, por no poder lograrlo, al darse cuenta de que jamás llegaría a ser como Bruce lo abandono, no quería seguir conviviendo con su ideal inalcanzable de perfección, tampoco le apetecía convivir con el nuevo protegido de Batman, Jason Todd, quería irse, ser otra persona, definir quien era Robín, quien es Richard Grayson.
La pelea contra Gizmo, Jinx, Mamut y Billy Numeroso fue aún más fácil que arrebatarle un dulce a un bebé (Enserio, un día lo intente y el desgraciado me piso el pie) Esos inútiles recibieron una paliza de padre y señor nuestro, que de no ser tan testarudos se hubieran unido hace rato a una iglesia, los pobres deberían de afiliarse a EMI, que te atiende donde estés y lo que sea que te haya pasado. Claro que es muy poco probable que luego de recibir patadas de un elefante verde lima, golpes en la cara con un bastón, descargas estelares que alimentarían todo el estado de Alaska, calzones chinos provenientes de una mano negra y demoniaca, las bombas sónicas de dos buenos amigos y un montón de flechas explosivas que aparecían de la nada, te recuperes de inmediato, tal vez les toque unas diez semanas de hospital, terapias intensivas y unas cuantas sesiones semanales con un psicólogo para borrar todas esas horribles imágenes, espantosas sensaciones y aprender a convivir con la derrota.
-Buen trabajo, chicos. Los idiotas de la colmena han aprendido su lección- Grayson sonrío triunfal, mientras giraba su bastón alegremente.
-¿Sabes, Dicky? Si esto de ser un titán es así de fácil, tal vez debería considerar trabajar como actor, seguro me cansaría más- proclamo el azabache con su típica arrogancia. Como siempre, el fue el primero en continuarle el hilo a la conversación.
-¿Cómo actor, viejo?- inquirió Cyborg, mirándolo como si fuera candidato al Míster Bichos Raros 2008- ¿Por qué? Si lo único que harías sería rebuscarte un papel aunque sea de extra por el poco talento que tienes. Además los imbéciles directores siempre están definiendo tu personalidad, te confundirás con tantos personajes que llegara un punto en el que no sabrás quien eres.
-Amigo mío, más indefinible de lo que soy no es posible-lo atajó el oji castaño, metiendo las manos en sus bolsillos.
-No te apresures tanto, Todd, tuviste suerte de que los villanos a los que te enfrentaste fueran tan imbéciles, como lo son la colmena o el Dr. Luz. Cuando te enfrentes a alguien de verdad malo, como Slade, Red X o Jonny Rancid, preferirás trabajar como actor- le respondió el chico maravilla mientras guardaba su fiel compañero, el bastón.
-Oh por favor, Dickinson- Damian se defendió como niño regañado, cruzando sus brazos y haciendo un puchero durante unos escasos segundos- ¿Acaso no me merezco un premio, Star?- cuestiono el arquero con tono de victima.
-Por supuesto que te mereces un premio, amigo Todd- contestó la chica de ojos esmeraldas, apoyando la vil idea del azabache.
-Ya oíste a tu novia, Dickinson. Tiene tan geniales ideas que me sorprende que se haya enamorado de ti y no de mí, soy diez mil veces más mono que Justin Timberlake- replico azabache, pasándole un brazo por el hombro a Starfire.
-Day, si no te callas el único que premio que vas a recibir será mi puño en tu cara de tarado- jactó Robín, apartando bruscamente a Wayne de su novia- y si vuelves a acercártele a mi novia, Bruce llorara en tu funeral.
El aludido, o el amenazado de muerte, solo atino a reírse por lo bajo de los celos de su amigo. Alejándose un poco de la pelirroja para complacerlo, mientras una ligera sonrisa se pintaba en su rostro bronceado, dejando al descubierto sus dientes blancos, alineados y perfectos (¿Qué? ¿Nunca les mencione que la sonrisa de Damian es irresistible?). Cuando se percato de que el batboy estaba lo suficientemente lejos como para que no le rompiera la mandíbula de una patada, se acerco otra vez a la chica prohibida, hizo que descendiera y cuando estuvo en tierra, la tomo en brazos y quedo a la altura de su oído.
-Cuídalo bien, Star, él te ama. Pero recuerda que siempre estaré aquí para consolarte en caso de que el tarado te rompa el corazón, ¿Prometido?- le susurro el chico de ojos oscuros suavemente, provocando una risita suave por parte de Star.
Starfire solo se burlo del chico, mientras asentía y luego le daba un golpe en el hombro para que el enmascarado no terminara empalándolo. Los jóvenes justicieros siguieron su camino hacia la aclamada torre "T", aquel alto edificio que se podría ver desde San Francisco, aquella imponente torre que se había convertido en un hogar, en la que los que la habitaban se transformaron en una familia y eso le agradaba a Damian.
Desordenada habitación de Chico Bestia.
Beast Dude volvía a estar en su caja, sin transformarse como en la mañana. Pero ya nada era como en la mañana, no tenía nada en distraerse, solo pensaba en ella y eso le asustaba. El androide, su mejor amigo había salido a comprar un antivirus para su estúpida base de datos, Robín y la princesa espacial perdían el tiempo besuqueándose y haciendo las actividades que hace la gente con pareja, con el arquero ni pensarlo, no tenía ganas de pelear y tampoco quería que le quitara sus cien dólares prestados en una de sus incompetente apuestas, no es que le cayera mal, Todd es un buen chico, un tanto molesto (pero solo un poquito), y se identificaba con él cuando estaba en su faceta positiva, cuando todo lo tomaba a broma, sin embargo no le simpatizaba cuando se mostraba misterioso, serio e impasible, cuando era demasiado coqueto con la violácea. ¿Qué tal con Raven? Bueno, esa había sido su peor idea hasta ahora, si la oscura apenas si lo soportaba cuando trabajan juntos en alguna misión, ya iba a querer pasar el día entero con él. De seguro terminaría matándolo o algo similar, pero ¿Por qué no enloquecerla? No tenía nada de malo hartarla hasta que lo enviara a la prisión de Trigon para que muriera allí, él solo la invitaría a salir como el buen Chico Bestia que era y listo, y si no aceptaba la perseguiría todo el santo día hasta que le dispara con una metralleta, nada nuevo.
El joven transformable salió de su habitación muy contento y determinado a joderle la vida a Raven, menos mal que el atleta no estaba o si no se lo hubiera encontrado y lo habría molestado con el tema de la dama de las sombras, bah como si le gustara. Este pensamiento lo dejo en un estado reflexivo, ¿Sería posible que amara a Raven?, a todas estas ¿Qué venia siendo su relación? Sacudió la cabeza con fuerza, como si le aterraran esos pensamientos, como si le tuviera miedo a la verdad. Dejó que una sonrisa de tarado se extendiera por su rostro, claramente se estaba volviendo más imbécil de lo que ya era, ¿Cómo había llegado a pensar que posiblemente le gustara Raven? ¿Acaso se había vuelto un demente? Ellos solo eran amigos, solo eso, amigos, buenos amigos, tal vez hasta mejores amigos pero de ahí había una clara línea que fijaba el limite de su relación, traspasar esa línea sería como pisar terreno prohibido, tierra de nadie, como entrar al mismísimo infierno, sería igual que suicidarse.
-¿Raven?- intrigo Beast Boy al tocar la puerta- Raven, soy yo Chico Bestia ¿Quieres aunque sea abrirme?
-¿Raven?
El changeling se preocupo al ver que la hechicera no le respondía, ni siquiera con un conocido "Lárgate", aunque no debería preocuparse, estaba acostumbrado a que lo ignorara, pero esta vez si le importo y no sabía por que.
-¿Qué quieres, estorbo?- inquirió la violácea al abrir la puerta con absoluta crudeza.
-Nada, solo quería saber si querías ir a alguna parte conmigo- repuso el chico encogiendo los hombros con cierto temor.
-No, ¿Por qué demonios desperdiciaría veinticuatro valiosas horas de mi vida contigo, pedazo de incompetente?- contestó la aludida cortante, cerrándole la puerta en la cara pero el meta morfo le detuvo- Ah, dime a donde quieres ir, yo finjo que me importa y luego te rechazo, ¿Esta bien?
-Pues… estaba bien hasta que mencionaste la palabra rechazar…- el titán menor fue incapaz de terminar la oración por que Raven le cerro la puerta en toda la face, machucándole uno de sus deditos.
El rechazado se llevo el dedo a la boca mientras lo besaba y le prometía que todo estaría bien. Cuando curo a su pobre dedo índice, lanzo un reproche al aire, lo suficientemente audible como para que medio país se enterara de que lo habían rechazado de la peor manera existente, cerrándole la puerta a pesar de que él ni siquiera se había retirado, como si no existiera. Se apoyo en la puerta e hizo un puchero, recargando uno de sus pies sobre la superficie, podría tumbar la puerta, por que aquella puerta era tan fácil de tumbar que si fuera la entrada a una casa sería la atracción de los maleantes, sin embargo no quería morir antes de casarse, tener un par de hijos y por supuesto desmayar a millones de fans, enloquecidas por lo irresistible que es.
-Tú ganas, idiota, ¿A dónde quieres ir?- cedió Raven secamente, haciendo que el imbécil verde lima cayera al suelo al abrirle la puerta.
-Ouch, no lo sé, a donde tu quieras ir- le respondió el aludido, sobándose la cadera.
-¿Qué te parece a tu funeral?- ironizo la hija de Trigon.
-Oh por favor, Raven madura- terció Chico Bestia, mientras se levantaba del suelo y esperaba su paliza al ver la mirada asesina de ella.
-¿Madurar yo? Y lo dijo la persona más sensata de toda la Tierra- fue la hiriente respuesta de la violácea.
-Como sea, Raven- dijo el changeling buscando apoyo en la gótica, quien lo empujo al piso de nuevo- Vayamos a alguna parte.
-Cualquiera, no me importa. Solo quiero estar lejos de Todd.
-¿Por qué, te gusta?
-No, solo no quiero causarle más sufrimiento del que ya le provoque.
Beast Boy no entendió en absoluto lo que Raven quiso decirle, pero solo alzo los hombros y la siguió hasta la salida. Al salir se encontraron con la persona que menos debían encontrarse en se preciso momento, en ese preciso lugar, en esa precisa situación.
-¿A dónde van par de tortolos?- pregunto el moreno, alzando la ceja y mirándolos con un pícaro brillo en su único ojo azul.
-A ninguna parte que te importe, chatarra andante- le respondió tajante la dama de las sombras, empujando al chico verde- Y para que lo sepas, voy en contra de mi voluntad.
-¿Puedo saber porque?- Oh, maldito androide, su gran boca le estaba asegurando una muerte tan maquiavélica, que ni el mismo Trigon se lo imaginaba.
-Por que tu mejor amigo están incompetente que no ha aprendido la diferencia entre una manga y un comic- (Oh, eso me da tanta rabia) lo atajo la hechicera, sin dejarle oportunidad al meta morfo de intervenir- ¿Contento?
-Como sea, diviértanse. Y recuerden llevar algo de dinero para pagar el motel- dijo Cyborg pícaramente, menos mal que la gótica no era su padre o el pobre no sería más que metal fundido.
La oscura tan solo lo fulmino con la mirada, y si las intenciones contaran Víctor Stone ya estaría en el cementerio, y no precisamente para visitar la tumba de sus padres. Stone tembló un poco, ya que la mirada exorcista de Raven le penetro hasta su inconsciente, haciéndole sentir miedo, tanto miedo, que decidió callarse y dedicarle una de sus mejores sonrisas de "Discúlpame, no me mates, Rae, yo amo mi vida" Raven sonrío fríamente al ver la expresión atemorizada de Cyborg, y siguió empujando al titán menor hasta el elevador.
-¿Por qué no me dejaste hablar, Raven?- cuestionó Beast Dude, al salir de la torre.
-Por que si lo hubieras hecho, arruinarías todo y entonces esa cabeza de oxido quedaría pensando que tu y yo podríamos acabar juntos- respondió la chica mitad demonio con brusquedad.
-¿Y es que tú y yo nunca podríamos estar juntos?- inquirió el changeling, con cierto brillo de tristeza en sus verdes ojos.
-Yo jamás podre estar contigo, ni con nadie- contestó Raven, bajando la mirada mientras la voz se le quebraba ligeramente, al recordar a Wallace, a Damian y al pensar en él- No importa cuanto lo ame- agrego secamente.
El meta morfo hubiera seguido preguntando, pero alcanzo a percibir la tristeza de la hechicera en su voz y por primera vez en su jodida vida se mostro sensato, y solo la dejo en paz, dejo que reflexionara en silencio para que volviera a ser la típica Raven hiriente, sarcástica y adorable que era. Retrocede, si, pulsa aquel botón de anterior en tu control remoto y devuélvete unos pocos segundos, ¿Había dicho adorable? Ok, esto ya le preocupaba, podía pensar lo que quisiera de la violácea, pero adorable, ya era cruzar la línea prohibida, traspasar la frontera más clara que el agua, y no, no podía hacerlo. Tal vez quisiera hacerlo, pero no debía hacerlo.
-¿A dónde vamos, Raven?- pregunto el joven transformable, sin conocer las calles que se extendían a su alrededor.
-Por si no lo sabias, imbécil, existe un lugar lleno de libros llamado "biblioteca"- respondió la violácea, haciendo comillas con los dedos y dándole un zape.
-Oh, eso se llama así, recuérdamelo para cuando cumplas años- jactó Chico Bestia, guiñándole un ojo- ¿Cómo se le ocurre a alguien inventar un lugar para apilar libros somníferos? ¿Para eso no existen las bodegas?- inquirió el chico pasándose un brazo por el cuello.
-¿Alguna vez consideraste dar clases para aprender a ser tarado?- interrogo la oscura bruscamente.
-Muchas veces, pero no creo que sea un negocio rentable- contesto el changeling mientras cruzaba los brazos y alzaba sus hombros.
-Solo entra, tarado, antes de que me arrepienta y coja un bus a casa- Raven le dio un golpe en la espalda, haciéndole caer de bruces al suelo de madera.
-Esta bien, pero luego iremos a donde yo quiera- el titán menor acepto, levantándose del piso y sobándose el mentón.
Los minutos se alargaron, la mañana se convirtió en tarde y estos dos jóvenes, aparentemente incompatibles, todavía seguían en la biblioteca municipal de Ciudad Salto. La hija de Trigon se encontraba sentada alrededor de una mesa, junto a otras personas aburridas que no encuentran nada más interesante que hacer con sus vidas, según Beast Boy, leyendo un libro de por lo menos unas quinientas paginas, el meta morfo en cambio estaba despilfarrado en un puf color rojo, con un libro en el regazo del famosísimo escritor Gabriel García Márquez, titulado "Del amor y otros demonios" (¡Viva Colombia! Pondría un libro mío, pero tengo que darles la oportunidad a los demás XD) No entendía por que Márquez utilizaba cuatro mil palabras cuando podía utilizar simple y sencillamente dos, definitivamente los escritores son personas extrañas, y sus lectores deben serlo aún más.
El fenómeno verde apoyaba su cabeza en su brazo, mientras el otro colgaba como un péndulo cerca del suelo, demostrando su aburrimiento, normalmente hubiera contado un chiste o hecho una pataleta pero la señora de pelo esponjado, plateado, penetrantes ojos verdes manzana y una expresión de policía carcelero, lo asustaba y seguramente terminaría desnucado por un libro de pasta gruesa, así que Garfield Logan utilizo su pequeño cerebro por segunda vez en el maldito día y se quedo callado, admirando las personas transformadas en minúsculos puntitos negros caminar apresuradamente por la calle, a través de aquel amplio ventanal del segundo piso que le proporcionaba un amplia y linda vista de su querida JumpCity, mirando a Raven de vez en cuando con sus ojos verde esmeralda tristes y vacíos, preguntándole como el aburrido crío en una reunión de adultos "¿Ya podemos irnos?"
-Esta bien vámonos, Chico Bestia- sentenció Raven, levantándose y devolviendo el libro- Un placer discutir contigo, Tyler- se despidió de un joven de aproximadamente veinte años, la piel color crema, despeinado cabello rojizo y ojos de un tono avellana, quien se despidió formalmente de la chica.
-Por fin, pensé que moriría aquí- sonrío el meta morfo, parándose con evidente alegría de salir- ¿Quién era él, Raven?
-Nadie en especial, solo un simpático e inteligente joven que conocí en la biblioteca- le respondió la dama de las sombras, encogiéndose de hombros.
-¿Y a él lo trataste igual que a mí?
-¿Cómo que igual que a ti?
-Mal, tú sabes, ser sarcástica y hacer que parezcas el ser más estúpido del universo.
-Oh, yo siempre trato a todas las personas así- jactó la hechicera, enarcando las cejas- Tienes suerte de que te trate aún peor que a todo el mundo.
-¿Eso significa que soy tu favorito?- cuestiono Chico bestia, mirándola con ojitos melosos.
-Por supuesto que NO, yo no tengo favoritos, soy absolutamente imparcial- le atajo la oscura, aniquilando sus esperanzas.
Beast Dude se sintió un poco decepcionado, pero no importaba, le había dicho quelo trataba peor que al resto de la civilización, y eso solo podía definirse en que le tenía favoritismo, tal vez no fuera el único al que le tuviera aprecio, ciertamente es el primero al que mataría si se convirtiera en una anti- heroína, y eso bastaba, después de todo por lo menos era su favorito, no era Goth ni Damian, ni Flashito, ni siquiera su archirrival por la atención de Raven, Dick Grayson. No, su favorito era él.
-Raven, ¿Dónde estuviste anoche?- intrigó el joven transformable, ya que ayer no había sabido nada de ella.
-Meditando, nada de vital importancia- contestó Raven con su típica neutralidad.
-No me mientas, Rae, tú nunca te demoras tanto en tus meditaciones, ¿Dónde estabas?- presiono el changeling sin creerle, con cierta rudeza.
-En ningún sitio… haciendo nada…con nadie- respondió nerviosa la gótica, bajando la mirada- ¿Cómo es que me conoces tanto, inútil?
-No me cambies el tema, jovencita, hija de Satán. Tú jamás balbuceas a menos que me ocultes algo, contesta- terció el titán más joven, como si hablara con sus hermanita y no con la hija del demonio.
-Primera, ¿Quién te has creído para hablarme así, fenómeno inservible? Y segunda, yo no te estoy ocultando nada, además ¿A ti que te importa lo que yo haga con mi vida?- inquirió Raven, fulminándolo con sus orbes amatistas.
-Vamos Rae, yo solo quiero…- Logan no pudo acabar con el motivo de su insistencia, ya que la violácea le pego tremendo grito, aturdiéndolo.
-¡¿Cuántas veces tengo que decirte, idiota, que NUNCA abrevies mi nombre?!- bramó la dama de las sombras, desatando su lado oscuro por unos momentos, hasta que se chocó con alguien- Lo lamento mucho, es que este idiota…- sin embargo ella tampoco fue capaz de terminar su oración.
-Perdóname, fue mi culpa… Raven- dijo una voz masculina, que resulto ser proveniente de un chico emo, pelinegro, Goth.
-No importa, Goth, debí fijarme por donde iba- respondió la hija de Trigon, alejándose un poco del chico.
Oh, y hablando del rey de Roma.
-¿Qué estas hacien…?- Goth nunca pudo terminar su cuestión, por que el meta morfo lo interrumpió agresivamente.
-Estamos… saliendo y preferiríamos que no nos molestaran- intervino rápidamente Beast Boy, cuya velocidad de su respuesta haría avergonzarse a Kid Flash- Fue un placer verte, Goth- lo echo Garfield bruscamente, haciendo especial énfasis en la palabra "Fue".
-Ah, comprendo. Pásenla bien, chicos- repuso el pelinegro, retirándose para dejarlos en paz.
-¿Saliendo? ¿Y por que echaste a Goth con tanta aspereza?- inquirió Raven con cierta apatía.
-Por que… por que seguramente tú te irías con él, y yo tendría que ir solo a la convención de cómics de "Soul Arrow"- contesto el joven transformable.
-Tienes razón, Goth es mucho más tolerable que tú- jactó la violácea, saliendo de la biblioteca- Un momento, ¿Por qué tengo que ir a una estúpida convenció de cómics de un inútil superhéroe?
-Por que yo te espere durante horas en tu aburrida biblioteca, es lo más justo- le respondió el changeling, ladeando la cabeza y alzando sus hombros.
-¿Y desde cuando te importa la justicia? Si, siempre haces trampa en los videojuegos- terció rudamente la hechicera, sacándole en cara sus defectos.
-Desde que me obligaste a leer ese incomprensible libro de cuatro mil palabras y unas trecientas cuarentaiocho páginas-declaró Beast Dude, haciendo un leve puchero.
-Nunca llegaste ni a la mitad, ¿cierto?
-Cállate, Raven.
Vestíbulo, Torre de los Titanes, 3:52pm
-¿Por casualidad alguien sabe donde esta Raven?- intrigo el arquero, apareciendo en la entrada de la sala.
-Salió con Bestita, ¿Necesitabas algo de ella?- cuestiono el androide, volteando a verlo.
-Si, quiero saber como asesina Raven a las personas, es un experimento- respondió Damian, haciendo que todos se rieran- Nah, enserio, le compre un libro en compensación por el que le rompí.
-¿Le rompiste un libro a Raven? Me sorprende que estés vivo, Day- jactó el batboy, rodeando los hombros de su novia en gesto de afecto.
-Pórtate serio, Dickinson, la esperare aquí- sentenció el oji castaño, sentándose determinadamente en el sofá.
Convención de cómics de "Soul Arrow"
-¡Vamos, Raven! ¡El actor de la trilogía de Alma de Flecha esta dando autógrafos!- grito el titán menor muy emocionado, como un infante que ve a Barney en persona, arrastrándola hacia un tipo con traje de arquero azul y ocultado por un capucha rodeado de más imbéciles como él.
-Sigo sin entender por que todos estos tarados, incluyéndote, se emocionan por el patético autógrafo de un incompetente que se vio resignado a hacer tres películas dirigidas a niños de siete años en adelante- fue la cruda respuesta de la violácea, mientras Beast boy la arrastraba.
Garfield Logan la miro con esa cara que pones cuando te das cuenta de que la maldita tarea que te encerró todo el fin de semana en casa, era para el martes. Como si Raven hubiera sido la culpable de que cancelaran Los Jóvenes Titanes en Cartoon Network (Yo la mato), como si hubiera asesinado al presidente con un tenedor, o peor con una cuchara.
-¡¿Cómo es posible que no sepas lo importante que es tener un autógrafo de Soul Arrow?!- reacciono Chico Bestia espantado, como si la hubiera visto besándose con Robín-¡Un autógrafo de Thomas Parker es aún más importante que ganarse un Oscar! Y me dices a mi ignorante- concluyo el changeling, zarandeándola de los hombros.
-Como sea, terminemos con este patético asunto rápido y vámonos a casa- acepto la hija de Trigon, dejándose arrastrar hacia aquel tumulto de imbéciles.
Beast Boy logro llegar a duras penas donde el fornido actor que firmaba cualquier objeto que le entregaran sus fans, y cuando digo cualquier objeto es cualquier objeto, el reconocido actor Jackson Smith tuvo que firmar un bóxer con la cara de Alma de Flecha en el lado izquierdo el cual se lo lanzo un chico de por lo menos nueve años, rubio y de ojos marrones, el cosplay de aquel ídolo lo firmo y se lo devolvió. Un montón de cosas más cayeron sobre el hombre de piel morena, ojos ámbar y cabellos castaños claro, quien tuvo que hacer merito de sus impresionantes habilidades acrobáticas para alcanzar a coger varios de los objetos, como un reloj, o un peluche, incluso los calzones de tu madre, se vio obligado a escribir rápidamente su nombre y lanzarlas de nuevo. El joven transformable, aparto a muchos infantes de su camino con un leve codazo, hubiera llegado más rápido si Raven le hubiera ayudado, pero no, según ella y sus principios pacifistas, sus poderes solo debían ser usados para el bien y no para conseguir el estúpido autógrafo de un imbécil superhéroe.
-¡Soul Arrow! ¡Señor Parker!- consiguió por fin llamar su atención el titán más joven, luego de intentarlo unas doscientas veces-¡Podría firmarme… esto!- suplico mientras le arrebataba la capa a su amiga.
-Claro, chaval, ¿Cómo te llamas?- acepto el fornido actor, agarrando la capa.
-Gar… Chico Bestia, señor Parker- contestó Garfield, tartamudeando al ver que superhéroe favorito se dirigía a él.
-Wow, ¿Acaso eres un joven titán?- inquirió sorprendido el hombre, abriendo mucho los ojos, Logan solo lo miraba con la boca abierta y asentía lentamente, mientras escribía en la capa de Raven- Para mi joven héroe más admirado, Chico Bestia, con cariño Soul Arrow.
-G… gracias, señor Parker- balbuceo Beast Dude, sin creerse lo sucedido.
-Para ti, mi querido chaval, soy Thomas- terció Smith, con dulzura, devolviéndole la capa.
-¿Por qué demonios le diste mi capa, ensalada con patas?- cuestiono Raven, arrebatándosela fieramente, sacudiéndola- ¿No te das cuenta de que yo utilizó esto?
-Por que, Raven… no tenía nada más y quería el autógrafo de Alma de Flecha con toda mi alma, además tu tienes miles de estas- repuso el meta morfo, aferrándose a la oscura y mirándola fijamente con tristeza.
-Olvídalo, soberano imbécil. En cuanto lleguemos a casa, lavare esto y tendrás que ir a otra estúpida convención para conseguir otra miserable firma- le advirtió la dama de las sombras, poniéndose su capa,
-Raven, no seas tan cruel, yo enserio quiero esa firma tanto como te quiero a ti- rogo Chico Bestia, aferrándose más a su leotardo, impidiéndole el paso.
-Como sea, lo pensare- le concedió el placer la hechicera, frenando en seco.
La multitud desesperada de tarados pasaba velozmente por medio de ellos, provocando que perdieran el equilibrio por varios momentos. Al hacer aquel movimiento tan brusco, la gótica hizo que el maldito de Logan quedara demasiado cerca de sus labios y en ese momento sus corazones dejaron de latir por unos interminables segundos.
Garfield Mark Logan fue capaz de sentir el aliento de Raven en su rostro, vivió en carne propia lo que es estar tan cerca de besar a alguien por segunda vez en su jodida vida, experimento como su respiración rozaba la piel de ella, se sonrojo y tembló levemente, sintió como su espalda se agito con brusquedad, haciendo que se acercaran más de lo que su corazón pudo soportar. Fue totalmente consciente de como el corazón dejo de bombear sangre, como su minúsculo cerebro dejo de recibir oxigeno, mientras palidecía, hasta quedar igual que el papel.
Raven, experimento como sus emociones se descontrolaban, como Nevermore se convertía en un caos total, a ella no le podía pasar esto, no. Por la gloria de Azar ¿Por qué? Ella solo era un inocente engendro del demonio, no había razón por la que el karma le tratara tan mal. Oh Azar, esta situación no podía ser cierta, simplemente ella es incapaz de tolerarla, su trágica vida amorosa había comenzado con Wallace, si con ese sexy y violable Flashito (Un momento, ¿Eso lo escribí o lo pensé?), luego había continuado con Damian, no es que sintiera algo por él, pero le dolía tanto nutrirse de su sufrimiento, sin embargo eso era lo que debía hacer, no importaba cuanta tristeza le provocara, y ahora, justo lo que le faltaba, estaba a menos de tres centímetros de la cara de Garfield Logan, esto solo podía ser una maldita pesadilla infernal, tenía que ser un mal sueño.
Claramente no había nada por que preocuparse, lo único que tenían que hacer era apartarse un poco, que digo un poco, debían alejarse unos diez metros de distancia y poner una cinta policial. Listo, problema solucionado.
-Chico Bestia- llamo su atención Raven, con un hilo de voz- ¿Me harías el favor de alejarte un poco?
-C… claro, Rae- cedió el changeling, tartamudeando mientras se soltaba del leotardo.
Beast Boy se alejo lentamente de la gótica, como si no quisiera separarse, como si algo le impidiera separarse, pero… ¿Qué?
Un chico moreno, de cabello rizado, cruzo velozmente a su lado, enredándose en los pies del titán menor, casi cae al suelo pero por suerte logro apoyarse en un poste que le salvo el rostro.
Sin embargo, el joven transformable no corrió con tanta suerte. Cuando el crío se enredo en sus pies, perdió el equilibrio y tuvo que volver a agarrarse de su amiga, en un torpe movimiento por tratar de recuperar el control de su cuerpo, el meta morfo se acerco mucho al rostro de Raven.
Se acerco demasiado.
En menos de dos segundos, sus verdes labios rozaron los de ella, provocando una pequeña descarga en ambos. Los dos se sacudieron apenas la boca de Chico Bestia experimento, tan solo unos escasos segundos, el sabor de los labios de Raven, y la hija de Trigon se estremeció como si la hubieran atravesado ciento diez mil voltios en menos de un minuto al sentir los labios del lechuguino presionando ligeramente los suyos. Sintió como su rostro se sonrojaba con fuerza, como la mitad de su sangre subía a su cara, colorándose como un tomate. Y al parecer a Beast Dude le sucedió igual.
-Lo… lo lamento mucho, Raven- se disculpo el meta morfo, apartándose lo más rápido posible de ella.
-Fue un accidente… lo mejor será que regresemos a la torre- sugirió la violácea, balbuceando, mientras caminaba apresuradamente- Se esta haciendo tarde, ¿No crees?
-Si, deberíamos de volver. De seguro Robbie nos hará madrugar de nuevo- concluyo Garfield nerviosamente, dedicándole una estúpida sonrisa.
Caja de Chico Bestia, 8:34pm
Definitivamente este no había sido un día normal, no. Aquel día que desaparecía en la noche, había sido muy distinto a sus planes, él solo había querido pasar algo de tiempo con Raven, nunca había deseado besarla.
Tranquilízate, Chico Bestia, se dijo el chico, eso ni siquiera se digno a ser un beso, tan solo fue un pequeño, leve e insignificante roce de labios, que no duro ni un segundo y medio, nada más. ¿Insignificante? Si, era tan insignificante como creía, ¿Por qué su corazón se acelero drásticamente cuando sintió sus dulces labios?
Esto no le podía estar pasando, debía ser una pesadilla ¿O tal vez un buen sueño? Oh, genial, ya ni era capaz de identificar un sueño de una pesadilla, ese "beso" claramente le había afectado significativamente su bajo (o alto) coeficiente intelectual, como es que le había gustado saborear los labios de Raven, no podía gustarle aquel simple roce. No debía desear más de aquella boca.
Se pasó una mano por el verde cabello, y cerró los ojos con brusquedad, como si no desear ver más de su habitación. Como si aquel sucio techo le recordara su efímero beso con ella, como si le incitara a probar más de aquel néctar proveniente de sus labios.
Ciertamente, este día podía definirse como una Demencia absoluta.
El confundido Beast Dude apretó sus parpados con más fuerza, y no los volvió a abrir hasta que el sol ilumino su rostro.
Gracias X´Hal, alabado sea Dios, por la gloria de Azar, he terminado el decimotercero capitulo. Casi que no, perdón por la demora, sé que ya están en el hospital por un ataque de taquicardia, pero no importa tratare de actualizar lo más rápido posible, espero que me comprendan, mis mortales alfeñiques, vayamos a responder reviews.
Robín-vivi-chan: Oh, ¿tu también viste ese episodio de Criminal Minds?, jajaja, soy tan famosa que salgo en AXN (Mentira, no me conocen ni en la esquina de mi cuadra XD) Mil gracias por leer esta escoria, por comentar y te agradezco millones de veces que te este gustando.
La Rebelde Paola, Tsk XD: Te perdono por haberte vuelto un monstruo sin corazón y no dejarme ni un review. Nah, mentira, seguramente se te olvido y no tuviste tiempo, lo importante es que dejaste uno y con eso me basta. Un solo review me hace la persona más feliz de este planeta. (Aun no me creo que tenga 25). Ciertamente soy una idiota, se me olvido advertirles que a veces me baso en los cómics, y en los cómics originales de Dc cómics, Wally se enamora de Raven, ella también pero como todos sabemos lo que es, no puede amarlo. No sé si terminen juntos puesto que no me los he terminado de leer, pero no creo, ya que antes o después (Ya les dije que no los he terminado) de Crisis Infinita, ella tiene un relación con el guapo Beast Boy.
Esme Mebe 3: Gracias por comentar, y aun más por leértelo en una maldita hora, a mi también me gustaría un romance entre Damian y Raven, pero yo amo BBxRae, y (Cuantas "y" XD) aunque me gusten otras pareja esta es mi favorita, tampoco significa que no escriba RobxStar, o sobre otras series, parejas o animes. En fin, me llenas de dicha al pedir que lo continúe.
Y ahora para presumir de mi modestia, miento, quiero agradecerles por seguir esta historia y por comentarla, así que este segmento se los dedico única y exclusivamente a USTEDES, mis queridísimos débiles mortales. Por que este fic, por que una inmortal como yo no es nada sin sus enclenques mortales. (Ya saben lo que viene a continuación)
¿Acaso este "beso" significo algo para Chico bestia? ¿También para Raven? ¿O a ella le dio igual? ¿Cómo asesinara la hechicera a las personas? ¿Qué libro rompió Damian? ¿Cómo es que no esta a veinte metros bajo tierra? ¿Las cosas serán iguales entre Beast Boy y Raven luego de este "beso"? Se enteraran el siguiente episodio de Dragon Ball Af, quise decir ¿NCIS? , oh discúlpenme ¡Marvel Agents of S.H.I.E.L.D!, oh joder, este fic.
Referencias:
New Teen Titans #3: "Cuya velocidad haría avergonzarse a Kid Flash"
Teen Titans Go! #4: "Goth" "En ningún sitio… hacienda nada… con nadie"
