Shindo

Vampire Knight no me pertenece

Llegamos al fin de esta historia. Sólo queda el epílogo. Disfruté mucho escribiendo esta historia, que espero les haya gustado.

Para quienes les interese, del 19 al 25 de junio será la semana Zeki, donde Imaginarylights de tumblr propuso temas para cada dia, donde se puede aportar fanfics, dibujos, poemas, lo que se quiera de esta hermosa pareja. Cualquier consulta pueden mandarme un mensaje privado. Seria genial que nos unamos!


Siempre pensé que mi vida sería como en los cuentos, que un día llegaría mi príncipe azul montado en un caballo blanco, y confesaría su inmenso amor por mí.

Al principio creí que él era el correcto, que en alguno de los bailes de la academia podríamos hablar, conocernos, bailar y todo terminaría como siempre soñé. Ichijou-senpai es tan atractivo. Además se parece mucho al protagonista de mi novela favorita, en la que el príncipe se enamora de la princesa, la cual le corresponde, y son felices por siempre. Pensé que Ichijou-senpai podría ser mi príncipe. Le gusta leer mangas, al igual que a mí, se preocupa por el bienestar de las personas, es muy atento. Pero hay algo en él que es muy extraño… cuando mira a las personas, es como si mirara a la nada, y cuando sonríe, se ve que no lo hace desde su alma.

Luego vino él… mi salvador. Todos en la academia dicen que es imposible, que Kiryuu-kun no se preocupa por nadie, sino por él mismo, que da miedo, que es un psicópata. Antes pensaba igual, pero ahora no creo que sea nada de eso, mucho menos ahora que lo conozco un poco más. Puedo ver que detrás de su personalidad seria, oculta mucha tristeza y dolor, y me gustaría poder hacer algo para al menos aliviar un poco de su carga, pero sé que ese no es mi lugar. Porque Kiryuu-kun no se parece en nada al príncipe de la novela, todo lo contrario, pero él cuida de su princesa con todas sus fuerzas, y sé que daría su vida si fuera necesario para protegerla.

Me da mucha envidia Cross-san. Al verlos juntos, cómo interactúan, como se comportan, puedo darme cuenta lo que sienten el uno por el otro, y la envidio, y me da mucha tristeza el no poder estar en su lugar. Cuando me dijo de tener una cita con Kiryuu-kun, pensé que era un sueño, uno hecho realidad. Podía imaginarme tomada de su mano, diciéndonos cosas bonitas, y finalmente, besándonos… pero no salió como esperaba. Durante la cita, pensé que era una trampa, y que querían burlarse de mí, pero al ver la expresión en el rostro de Kiryuu-kun, supe que no era así. Ahí me di cuenta que tampoco él sería mi príncipe.

No comprendo cual era el motivo por el que Cross-san quería que Kiryuu-kun estuviera a mi lado, pero era muy obvio para mí que a quien él quería… quiere… a su lado, no es a mí. No creo que Cross-san haya tardado mucho tiempo en darse cuenta, porque ahora, cada vez que los veo, me doy cuenta que algo cambió entre ellos. Ya no se comportan como antes, ella ya no mira de la misma manera a Kuran-senpai, así como yo ya no miro de la misma manera a Ichijou-senpai, y dejé de formar parte de su club de fans.

Lo que más envidia me da, es ver como Kiryuu-kun y Cross-san brillan juntos. Mucho más al verlos sonreír, juguetear, molestarse mutuamente. Hay momentos en que parecen niños, sobre todo cuando pelean, pero luego, al ver sus sonrisas cómplices, se ve que sus peleas no son reales. En realidad, no sé si es envidia. Es un sentimiento extraño, porque me gustaría estar en lugar de Cross-san, y a la vez no. En las novelas que leo, siempre hay una antagonista, la mala que quiere quedarse con el protagonista, haciendo lo imposible para lograrlo, hasta dañando a la protagonista. Sé que yo nunca haría algo así. No podría. Tan solo imaginarme luchando con Cross-san por el amor de Kiryuu-kun me parece ridículo, porque se, además, que no llegaría a nada. Ellos son el uno para el otro, por más que me duela. Él es el caballero, ella la princesa. No hay lugar para mí en esa historia.

Pues él tampoco es el indicado para mí. Así que, solo me queda esperar, aun no pierdo la esperanza. Sé que algún día, mi príncipe azul llegará. No sé si montado en un caballo, eso sería un poco extraño, tampoco creo que inmediatamente se enamore de mi, ni confiese su amor tan pronto, pero sé que vendrá, que lo amaré y me amará, y que crearemos nuestra propia historia de amor, aunque no haya príncipes, princesas, calabazas ni ratones. Pero aunque mi historia no llegue a ser así, aun creo en cuentos de hadas, la historia de Kiryuu-kun y Cross-san me da esperanzas.

Fin