¡Hola! Aquí esta el eperado chap 12, la cena de Slughorn. Por fín descubriremos quien es la pareja de Hermione.

-Recomendación musical: Wonderwall - Oasis

Espero que os guste :) y que os lo paseis bien en la cena de Slughorn, estais todos invitados ;) y ahora...¡a leer!

CAPITULO 12

Cena

Era viernes y algunos alumnos de los cursos superiores se encontraban nerviosos porque esa noche era la cena para los alumnos predilectos del profesor Slughorn. Hermione no podía negar se encontraba nerviosa por la cena, sobretodo porque todavía no sabía quien iba a ser su acompañante. Ahora se encontraba en el despacho de Snape que iba a decirles su próximo castigo a Malfoy y a ella.

El profesor ojeaba unos papeles ignorando completamente a los chicos. Ambos estaban nerviosos por que normalmente era Filch el que los buscaba, nunca les habían dicho el castigo a los dos juntos ni se lo había dicho un profesor. Draco que odiaba que le ignoraran y le dejaran esperando hacía ruidos tamborileando los dedos contra la madera de la mesa, pero aún así Snape no levantaba la cabeza. Hermione se estaba poniendo más nerviosa aún por culpa de los ruiditos de Malfoy y se controlaba para no levantarse de la silla y darle una buena bofetada a cada uno, sabía que si lo hacía estaría expulsada.

—¡Deje los papeles de una puta vez! — dijo Draco poniéndose en pie —. ¿Para que quería que viniéramos?

—Draco tienes que aprender a ser paciente, la paciencia es una gran virtud — dijo Snape arrastrando las palabras con lentitud —. Os he hecho llamar para deciros que hoy por la noche tendrá lugar su castigo.

—Yo tengo que asistir a la cena del profesor Slughorn — dijo Hermione.

—Yo también — dijo el rubio sorprendiendo a la castaña.

—Lo sé, lo sé — replicó Snape —. Por eso vuestro castigo tendrá lugar después de la cena. Esperaréis en la puerta principal a que llegue Hagrid, él os acompañará durante vuestro castigo.

—No será...

—Sí, señorita Granger, será en el bosque prohibido.

—Pero...

—No hay peros que valgan, Draco. Y ahora retírense.

Ambos salieron bastante enfadados ya que no les hacía mucha gracia estar castigados juntos en el bosque prohibido. Y para desgracia de ambos la clase que tenían ahora la compartían leones y serpientes, por lo que tendrían que ir juntos.

—No me sigas Granger.

—No te estoy siguiendo, por si no lo recuerdas compartimos Transformaciones.

—Pues ve por otro lado, no quiero que me vean cerca tuya.

—Este es el camino más corto, si no quieres ir conmigo ve tu por otro lado.

—No me da la gana.

Un silencio incomodo se instauró entre ellos, cada uno iba pegado a una pared del castillo por lo que no parecería que iban juntos si no fuera por que se iban lanzando miradas cargadas de ira. Ambos giraron hacia la derecha, era un pequeño atajo que aunque te mandara en la dirección contraria a la que estaba la clase, luego tardabas menos en llegar ya que subías por otras escaleras. Ese pasillo era más estrecho y estaba completamente vacío, así que tuvieron que acercarse más ya que ninguno iba a dejar que el otro fuera delante de él.

—Así que vas a ir a la cena de Slughorn ¿se puede saber con quien vas a ir sabelotodo?

—No te interesa.

—¿Es que acaso nadie quiere ir contigo?

—Si voy a ir acompañada.

—Pues dime de quién.

—He dicho que no te importa.

—Ya ya, eso me suena a escusa.

—No te estoy mintiendo.

—Pues demuéstramelo.

—No sé con quien voy a ir, Ginny me ha preparado una especie de cita a ciegas.

—A saber con quien te junta la comadreja menor — rió Draco.

—No la llames así — dijo frunciendo el ceño —. Y tú, ¿cómo es eso de que vas?

—Fácil Granger, me han invitado.

—¿El profesor?

—No, esa vieja morsa no. Me refiero a una chica.

—¿Quien?

—No te interesa — dijo imitando la voz de la castaña.

—Escusas, escusas — replicó Hermione imitándole a él.

—Por lo menos a mi no me tienen que buscar pareja.

—Yo todavía no me creo que tengas pareja — dijo Hermione arrugando la nariz al darse cuenta de que era algo patético que le tuvieran que buscar una cita.

—Las parejas me sobran. Voy a ir con Rebeca Collins de Ravenclaw.

—Eres un pederasta. Pero si la chica esa tiene catorce años.

—Lo sé. Solo he aceptado su invitación para que me dejara en paz. No me la quiero tirar así que no soy ningún pederasta.

—De todas formas no creo que a Slughorn le guste que vayas a su cena. Después de todo no estas entre sus predilectos por que eres hijo de un mortífago al que han metido en Azkaban — dijo Hermione con veneno, quería hacer daño ya que le había molestado mucho que el chico hablara así de los demás.

—Lo que yo no sé es como cogió a una inútil, asexuada sangre sucia como tú.

El veneno salió de la boca de Draco con maestría, dando exactamente donde más le dolía a la castaña. Hermione no se había dado cuenta de que estaba llorando hasta que una lágrima resbalo por su cara hasta el suelo. Malfoy la miraba con furia y desprecio, el hielo de sus ojos conseguía que temblara al recordar el suceso del puente y de la biblioteca. Hermione, asustada, retrocedió hasta que su espalda chocó con la pared. Draco al ver como la castaña le tenía miedo recordó las ocasiones en las que se había puesto violento con la Gryffindor, así que intentó relajarse y cuando estuvo lo suficientemente calmado se fue en la dirección contraria a la clase, no tenía ganas de ir. Hermione le observó irse y no se secó las lágrimas ni comenzó a andar hacia la clase hasta que el rubio no estuvo fuera de su vista.


Hermione y Ginny se vestían en el cuarto de la última. Cuando terminaron bajaron a la sala común donde les esperaban los chicos que las acompañarían a la cena, Hermione todavía no sabía quien iba a acompañarla a la cena, solo sabía que era un Gryffindor. Cuando bajaron, Harry, Ron, Lavender, Dean y Cormac McLaggen estaban allí esperándolas. Espera un momento, ¿Cormac McLaggen? ¿Esa era su cita a ciegas? McLaggen era un bruto y un estúpido, o por lo menos lo parecía; Hermione no podía creer que Ginny le hubiera dicho a ese que la acompañara.

Cuando llegó a su lado el chico la saludo con cortesía y la halagó diciéndole que estaba hermosa. Las mejillas de Hermione se sonrosaron y pensó que quizás no fuera tan malo como ella pensaba.

Ginny saludó a Dean con un beso en la mejilla que despertó al chico que observaba sin ningún pudor a Ginny. Harry contemplaba a la pelirroja admirando lo bella que se veía y lo que destacaba el color de su pelo con el de la camiseta. Ron, en cambio, observaba a Hermione, la chica se veía muy guapa y por primera vez Ron sintió ganas de besarle como lo hacía con Lavender. La rubia observaba celosa a la castaña ya que había acaparado la atención de muchos de los chicos que estaban en la sala.

Lavender llevaba una minifalda rosa y una camiseta que se ataba al cuello blanca, iba demasiado provocadora y muchos chicos se habían girado para verla, pero aún así Hermione y Ginny habían destacado más sin ir provocando como ella.

Los chicos emprendieron el camino hacia la clase de pociones, pero antes pasaron por la entrada de la sala común de Ravenclaw, donde Luna esperaba a Harry. La rubia iba vestida con un estrambótico vestido blanco con pequeños colgantes naranjas a juego con sus pendientes, además el vestido tenía un vuelo exagerado. Lavender nada más verla puso cara de asco y se rió. Pero a la Ravenclaw no le importó por que caminó dando saltos hasta Ginny y Hermione a las que saludo y luego caminó algo más relajada hasta donde se encontraba Harry.

Hermione vio como Rebeca Collins salía por donde unos minutos antes lo había hecho Luna. Llevaba unos pantalones ajustados que le llegaban justo debajo de la rodilla de color negro y una camiseta verde de manga larga y acampanada que tenía un escote bastante inapropiado para una chica de su edad. Hermione comprendió a lo que se refería Malfoy. Miró a su alrededor buscando al rubio pero no lo vio por ninguna parte por lo que llegó a la conclusión de que a Malfoy la Ravenclaw no le importaba. Pero la pregunta que llegó a su mente fue: ¿Y a ti eso que te importa?


Pansy apareció en la sala común de Slytherin vestida con un vestido sencillo pero elegante de color verde botella. En la sala la esperaban Draco y Blaise, su amigo y su acompañante. Se dirigió hacia Draco, sabía que eso fastidiaría a Blaise.

—Estas muy guapo,Draco.

—Tú tambien, Pansy — dijo giñandole un ojo.

—Gracias.

Blaise se acercó hasta ellos controlando su furia. Respiró profundamente y sonrió de lado al llegar junto al rubio y a la morena. Pasó el brazo por la cintura de Pansy de manera disimulada y le dio un beso en la mejilla.

—Estas preciosa Pansy.

—Gracias Blaise — contestó —. ¿Nos vamos?

Los tres emprendieron en silencio el camino, de vez en cuando Pansy intentaba sacar tema de conversación a Draco pero este solo contestaba lo necesario. Blaise en cambio se sentía algo desplazado e ignorado y eso era algo que no podía soportar, si ninguno quería hablar con él, tendría que sacar él el tema de conversación. No pasó mucho rato hasta que Blaise hablo.

—Draco — llamó —. ¿Por qué no vas a buscar a tu pareja?

—Porque no me da la gana.

—No es nada caballeroso dejar a una dama ir sola hasta una fiesta.

—Blaise, no se si te das cuenta de que no es una fiesta formal ni nada por el estilo — intervino Pansy.

—Pero aún así, me parece de mala educación no acompañar a tu pareja.

—Pero es que Blaise, ella no es mi pareja, solo es una cría a la que le gusto y a la que para que me deje en paz voy a acompañar. Hay miles de chicas como ella.

—No te lo tengas tan creído Draco, no todas se mueren por ti.

—Es verdad — dijo Pansy a lo que Blaise sonrío —. Creo que hay solo una excepción, Granger — esta vez fue Draco el que sonrío con burla a Blaise.

—Seguro que Granger en el fondo también — dijo Draco con altanería.

—No te lo crees ni tú — dijo Pansy riendo —. La sangre sucia es una mojigata.

—Eso si que no te lo crees — dijo Blaise sonriendo lascivo —. Seguro que Potter y Weasley tienen otra opinión.

El rubio permaneció callado mirando al frente con el ceño levemente fruncido. Blaise y Pansy rieron con fuerza. Esto hizo que Blaise mirara a Draco con superioridad acto que el rubio correspondió hasta que el moreno apartó la mirada. Draco rodó los ojos, ¿es que acaso creía que le importaba que Pansy se riera de esa broma, que además la había inventado él cuando estaban en cuarto? Pues que se esforzará por hacer reír a Pansy porque a él no le importaba.


La cena consistía en una fiesta con música ambiente y con unas mesas en las paredes con comida para picar. Hermione iba al lado de Cormac que le estaba contando que el tendría que haber sido escogido guardián del equipo de Quidditch. Bufó al ver que el chico intentaba rodearla la cintura, era la quinta vez que lo intentaba.

—Voy a por una bebida.

—¿Te acompaño?

—No hace falta, gracias.

Hermione se fue hacia la barra que había más alejada de todo. En el camino se cruzó con Ron y Lavender, como no, besándose; a Harry y a Luna hablando mientras comían pastel de calabaza y a Ginny y a Dean bailando. Cuando llegó lo primero que hizo fue suspirar un "por fin".

—Una cerveza de mantequilla, por favor — pidió al elfo domestico que atendía el bar, más tarde hablaría con el profesor sobre ese tema.

—¿Cómo tú, Granger, separada de McLaggen? — dijo Draco que estaba al otro lado de la barra y caminó hasta llegar a estar al lado de la chica.

—¿Cómo tú, Malfoy, separado de Collins? — replicó Hermione.

—Digamos que nunca hemos estado juntos.

—Pues yo con Cormac tampoco.

—Ya claro, entonces, ¿por que venís juntos?

—Ya te lo había explicado, es una cita a ciegas de Ginny.

—¿Y que tal lo estas pasando?

—Bien, por eso estoy aquí y no allí con él — dijo con sarcasmo.

—Así que no te está saliendo bien la velada — dijo entre risas burlonas.

—Callate, hurón. Lo que pasa es que ese tío es un sobón, no me deja en paz.

El rubio observó como la castaña se quejaba enfadada. La verdad es que le había costado reconocerla ya que estaba muy distinta vestida así. Tenía unas graciosas pecas en los hombros, eran pocas y desde lejos eran imposibles de ver. Los pantalones se ajustaban a sus piernas cada vez que se movía dejando ver la forma de sus piernas. Tuvo que obligarse a apartar la vista de otra parte de la castaña, tenía los pechos de un tamaño proporcionado con el resto del cuerpo. Cuando alzó la vista, suspiró aliviado al notar que la chica no se había percatado por estar refunfuñando cosas contra McLaggen.

—Bueno Malfoy, no se que hago hablando contigo así que me voy.

—¿Acaso crees que te estaba escuchando? — mintió el chico antes de que la castaña se diera la vuelta y se marchara.

Hermione se cruzó en el camino con Cormac que insistió en que bailaran una pieza, bailaron hasta que terminó la canción, cosa que a la chica se le hizo muy largo. La canción por lo menos no había sido lenta así que no tuvo que pegarse, para su suerte.

—Cormac, yo estoy cansada. Voy a irme a mi dormitorio.

—Vale, te acompaño.

—Vale — contestó Hermione con pesadez.

Ambos caminaban por las mazmorras en silencio. Esto extraño a Hermione ya que el chico no había parado de hablar en toda la noche. A lo mejor se encontraba mal, miró hacia donde estaba el Gryffindor que la estaba mirando. Al verse descubierto el chico apartó la cara y Hermione miró hacia delante con el ceño fruncido.

—Hermione — llamó el chico agarrando la mano de la castaña para que parara.

—¿Sí? — preguntó impaciente.

Cormac se acercó a la castaña. Hermione intentó retroceder pero el chico no se lo permitió al aferrarla con fuerza el brazo. Sus cuerpos quedaron pegados y Hermione sintió repulsión, asco y vergüenza. Intentó separarse forcejeando pero no consiguió nada. Las lágrimas se acumularon en sus ojos mientras gritaba pidiendo ayuda, pero nadie venía.

—Soco... — fue interrumpida por los labios del chico que chocaron sin delicadeza contra sus labios.

La castaña se removió con fuerza pero no consiguió separarse de él. Como no lograba nada tomó una medida extrema y mordió con fuerza el labio del chico que se separó con un grito ahogado de dolor. La castaña le pisó con fuerza en el pie logrando que el chico retrocediera. La visión que la chica recibía del chico era horrible, la sangre de su labio le había cubierto los dientes y tenía el pelo despeinado.

—Te vas a enterar puta de mierda — gritó el chico.

—¿Qué está pasando aquí? — gritó una voz de chico que Hermione reconoció.

Harry miraba con furia a McLaggen mientras Luna abrazaba a Hermione que lloraba desconsoladamente. Ginny y Dean también se acercaban alertados por el alboroto que había montado Harry. Dean sujetó a McLaggen que intentaba pegar a Harry mientras que Ginny hacia lo mismo con Harry.

—Harry tranquilizate.

—¡Cómo voy a tranquilizarme! Es un asqueroso cabrón.

—Por favor, Harry — suplicó Ginny sollozando.

Harry intentó relajarse al oír los sollozos de Ginny. Se giró entre los brazos de la chica para quedar frente a ella y con tranquilidad le limpió las lagrimas mientras susurraba que ya todo estaba bien. Ginny le apretó con fuerza mientras intentaba controlarse. Mientras, Dean se llevaba a Cormac a rastras ayudado por un chico de Hufflepuff que había aparecido. Luna y Hermione se acercaron a Ginny y a Harry, la castaña ya no lloraba simplemente estaba asqueada y decepcionada, además de enfadada.

—¿Estas bien Hermione?

—Sí, tranquila Ginny. No ha sido para tanto — dijo abrazándola.

—¿Cómo que no a sido para tanto? — intervino enfadado Harry —. Ese tío a intentado...

—Solo me ha besado, no me a intentado hacer nada más Harry — interrumpió la castaña.

—Eso es lo que tú te crees, pero ese quería algo más.

—Dejalo ya, Harry — intervino Ginny.

—¿Tú también?¿Por que lo defendéis?

—A lo mejor solo se ha confundido, a lo mejor creía que a mi me gustaba — explicó la castaña.

—No creo. Pero dejemos el tema — dijo Harry ajustándose las gafas.

—Volvamos a la sala común, hoy ha sido un día muy largo — zanjó Ginny.

Todos acompañaron a Luna hasta la entrada de su sala común y luego caminaron en silencio hasta la suya. Al llegar la Dama Gorda les dijo que iba a irse a dormir, que no la molestaran. Así que los chicos entraron silenciosamente.

—Hermione, ¿te quieres venir a dormir a mi habitación? — preguntó Ginny —. Seguramente Ron y Lavender estaran ocupados en tu habitación.

—No hace falta, tengo castigo. Así que me cambiaré de ropa y me iré.

—Vale. Espero que no sea muy duro el castigo — dijo Ginny —. Buenas noches.

—Que duermas bien — se despidió Harry.

—Buenas noches, chicos.

Hermione subió a su habitación y cambio su ropa por otra más sencilla: vaqueros y una sudadera azul con capucha y debajo de esta una camiseta blanca. Cuando terminó de cambiarse salió caminando despacio para no despertar a los demás hacia la entrada. Cuando llegó no había nadie, así que tendría que esperar a Malfoy y al guardabosques, solo esperaba que no tardaran mucho.4


¿Os a gustado? Contadme vuestra opinión con un review ;) Bueno, ¿que os a parecido la cita de Hermione? Una joyita, ¿ehh? Y si DoriChaan, es con el que va en el libro. Bueno el próximo será interesante, os lo aseguro ;) ya que será el castigo en el bosque y ya sabeis que pueden pasar muchas cosas...

no desvelo nada más asi que solo me queda daros las gracias a todos por leer y a:

luna-maga - Sabaana - maaddy ddibiiaSe - DoriChaan

Nos vemos en el próximo capítulo

Mona