Saludos a Moste-Angelo, otro guapo seguidor de esta historia . . . definitivamente dejare de dirigir mis mensajes en género femenino. Un beso a los caballeros lectores de este fic.
CAPITULO 13
Por aquellos días la tensión y el estrés parecían estarse apoderando de Ron, iba al entrenamiento a la oficina de Aurores y volvía a la casa para hacer planes, sacar cuentas y pensar en trabajos alternativos que le dieran algún ingreso extra, pero no lograba dar con algo que le conviniera lo suficiente y además fuera de su agrado. Su preocupación empezaba a ponerlo de un humor difícil y todos en la Madriguera comenzaban a resentirlo, todos menos los pequeños mellizos que extrañamente se convirtieron en su remanso de tranquilidad.
Ginny pasaba el día con los bebés, abajo, en la sala o cocina mientras lavaba o ayudaba a su madre con la comida. O mientras recibían las visitas de Bill y Fleur que ahora eran más frecuentes por la mañana, cosa que le molestaba bastante a Ginny pues las mañanas son los momentos de más actividad en todas las casas y la Madriguera no era la excepción. Además de que en ausencia de su familia, Fleur había estrechado mucho la relación con su madre, y su madre había desarrollado un limpio afecto hacia ella . . . ella podía ser una chica difícil pero amaba a Bill, de eso no había duda, y eso era suficiente para que Molly la apreciara.
Fleur buscaba a Molly con frecuencia para que la orientara acerca de curanderos, tiendas para bebés para magos, etc. Su madre se entusiasmaba conociendo las costumbres de las familias descendientes de veelas . . . eran un poco diferentes y muy sofisticadas para mantener ese aire magnetizador en la sangre.
Uno de esos días Ginny se quedó sola en casa con los bebés haciendo de comer mientras su madre y Fleur habían ido a visitar a un fabricante de cunas. Se escuchó un CRAK e inmediatamente el llanto de uno de los bebés debido al susto que le provocó el sonido, Ginny volteó, pero antes de decidirse a ir tenía que esperar a vaciar unos ingredientes a la comida y bajar el fuego porque . . . cuando volteó ya no era necesario, el llanto cesaba y Lily estaba en brazos de su tío más joven.
-Ay gracias . . . cómo te fue?-
-Bien- Ginny tomó su varita y fue a sentarse a un lado de él
-¿Cómo te sientes Ron?-
-Bien- El pelirrojo contestaba secamente mirando a la mesa
-¿Qué te preocupa Ron?-
Él no le respondió, simplemente llevó su mirada a la pequeña, Ginny trató de retirarla de sus brazos para hablar con él, pero Ron no quiso, como si la niña fuera a servirle de escudo para evitar una platica que no quería tener con nadie en ese momento.
-No te quedes callado . . . confía en mí! Yo nunca he dejado de confiar en ti. Te aseguro que lo que pasas es mucho menor a las que he pasado yo . . .-
Ron la miro con una mirada suave, reconociendo que las palabras de ella eran probablemente muy ciertas . . .
-Me quiero casar Ginny . . . Sí quiero . . . pero si las cosas no se acomodan . . . no sé que le voy a decir a Hermione-
-Claro que podrán casarse, te estas precipitando con pensamientos negativos. Preparen una boda sencilla y cede un poco ante la ayuda que se te ofrece . . .-
-No, no Ginny!-
-Ron . . .-
-No, como crees que voy a aceptar que los papás de Hermione . . .-
-Ron, Ron, Ron escúchame- interrumpió Ginny pues su discurso empezaba a acalorarse –Entiendo que no quieras aceptar nada de los padres de Hermione, pero porque no le aceptas a papá lo que te ha ofrecido y a . . .-
-Porque . . . porque papá siempre . . . y yo . . . Y mucho menos de Bill que se le vienen los gastos encima con el embarazo de Fleur . . .-
-Ron, yo también te quiero ayudar. Dime algo que tu quieras que yo . . .-
-¡Estas Loca?! Tu . . . tu de dónde piensas sacar dinero, si tu también estas en la quiebra con 2 hijos que mantener!-
-Yo necesito muy poco . . . no me acabaría el dinero de la cámara de Harry ni aunque fuera despilfarrada, jeje, y además, qué gasto con los niños si ellos comen de mí y mamá les hizo chambritas hasta los 10 años . . . no hay motivos para que no aceptes . . . Además . . . Harry no te habría dejado padecer económicamente en esta situación que habría sido una felicidad enorme para él, esta es más bien una ayuda suya y no mía . . .-
Los ojos de Ron brillaron húmedos bajo las rojizas pestañas, él sabía que Ginny tenía razón. Harry hubiera dado media cámara para la boda de sus mejores amigos; y él bajo la promesa de devolvérselo pronto o cualquier tipo de compromiso que Harry no hubiera aceptado, habría aceptado su ayuda porque era su mejor amigo. Ginny sintió un estremecimiento pues sabía que Ron estaba conteniendo apenas las lágrimas, en su intento por ayudarlo, le había recordado que Harry no estaría . . . no estaría su boda.
Ginny no lo contuvo y sí liberó las lágrimas que humedecieron su cara mientras se recargaba sobre el brazo con el que Ron sostenía a Lily, él pasó la otra mano suavemente sobre su cabeza. Entonces ella cortó repentinamente y esforzándose por recuperar la alegría siguió.
-Oh y además no te he dicho!! Mamá negoció con McGonagall que nos presten 30 elfos de Hogwarts para el banquete de tu boda, con la comida y la mano de obra. Hermione se pondrá feliz!!-
-¿Qué dices?- musitó Ron sin poder evitar que su cara resplandeciera de gusto
-Sip, dijo McGonagall que estará feliz de estar ahí, por supuesto mamá ya la invitó-
-Claro, pero . . . podemos pagar la comida, no sé-
-No es necesario, tu sabes de la bastedad que hay en Hogwarts. McGonagall dijo que estaría feliz de contribuir porque Hogwarts y Gryffindor le deben mucho a los Weasley . . . así dijo!-
-No lo puedo creer!-
-Alegrate Ron!! Mira menos el banquete, que era uno de los gastos más fuertes, y si yo te pongo el salón . . . seguro se pueden arreglar con los ahorros que tienen-
-Tal vez . . .- dijo Ron pensativo empezando a sacar cuentas y a tachar cosas en su lista mental
-¡MERLIN ESTRELLADO!-
-¿QUÉ?- gritó Ron saliendo de sus cavilaciones violentamente
-La comida!!!-
Poco más tarde llegó su madre con Fleur, esperaron a Bill que iría a comer también y todos comentaron acerca del gran detalle que había tenido Minerva McGonagall para con ellos. Bill volvió a ofrecerle su ayuda a Ron, pero si antes Ron no la aceptó ahora menos lo haría. A lo que Ginny intervino rápidamente suplicándole a Bill que sí le ayudara a Ron en algo verdaderamente importante . . . escoger su Traje de Novio. Ron se ruborizó.
Una vez mejorada la situación, Ginny a escondidas se metió en el cuarto de Ron cuando él no estaba y le mando una nota urgente a Fred o George (quien la recibiera) con Pig. Tardo cerca de una hora en tener la respuesta, cuando la recibió se sonrió ampliamente y mandó otra nota a casa de Bill quien respondió rápidamente, entonces salió de la habitación para darle de comer a sus pequeños que seguramente ya la extrañaban en sus cunas.
Mas tarde Ron le comentó despistadamente que Pig pedía y pedía recompensa como si hubiera hecho algo, Ginny había olvidado darle un poco de frutos secos a Pig en recompensa por su labor. Entonces justificó diciéndole que probablemente había olvidado darle de comer y tenía hambre. Para su buena suerte Ron estaba tan distraído esos días que pensó que era cierto.
Al día siguiente Ginny se preparó con todos sus bultos y espero a que Ron se fuera para bajar y avisar a su madre que saldría por un rato. Un rato después llegaban Fred y George juntos con un considerable saco de monedas. Ginny se sorprendió de que llegaran juntos . . . ¿habrán cerrado la tienda por ese día? En fin, los gemelos tomaron a los mellizos, Fred a Lily y George a Arthur y Ginny con todo lo demás, y partieron con rumbo a ¨La Posada Solariega¨; el salón para eventos que enamoró a Hermione.
El salón era perfecto, tenía una elegancia tan fina y sutil que daba una impresión de intimidad y hogar, el lugar no admitía más de 300 personas lo que hacía que para los aproximadamente 200 invitados que formaban las listas de ambas familias estuvieran perfectamente cómodos y el lugar luciera toda su belleza. Cuando los gemelos entraron al lugar les encantó. Ginny se sintió profundamente orgullosa de poderle dar esa alegría a Ron y a Hermione, así que recordando y calculando fechas separó una y liquidó el pago consiguiendo un descuento por el pago anticipado y de contado.
Los gemelos desde que abrieron su tienda habían tenido un éxito rotundo con niños, jóvenes, adultos y hasta miembros de Ministerio . . . su economía era desahogada y definitivamente podían colaborar con uno de sus hermanos favoritos. Así que aprovecharon para dar sorpresa redonda a la hora de la comida preguntándole a Ginny con qué podían ellos favorecer a la pareja. Después de dejar todo listo en ¨La Posada Solariega¨ empezaron a caminar en busca de lo que regalarían los gemelos a la pareja.
Después de caminar un rato sin encontrar nada que les gustara a los gemelos lo suficiente, finalmente fueron a los Sortilegios Weasley, pues los chicos tenían pendiente por haber dejado la tienda completamente en manos de su empleada. Ginny después de andarse un rato por la tienda mientras arrullaba a Lily después de comer, pues la chiquilla estaba negada a quererse dormir. Encontró algo que parecía unas lámparas que daban una luz muy fina con efectos sutiles que a Ginny le parecieron sumamente románticos. La idea llegó a su cabeza. La decoración. Con la maravillosa creatividad de los gemelos, aquello sería un verdadero sueño.
Cuando la buscaron para irse de nuevo a la Madriguera, Ginny les dijo su idea y las traviesas miradas de los gemelos demostraron que sus mentes empezaban a trabajar en ello. Al llegar a casa se encontraron con la familia dispuesta para comer a lo que se apuntaron inmediatamente Fred y George. Hermione estaba ahí. Ginny terminó de dejar a los bebés y demás pertenencias en la sala y se sentó pesadamente a la mesa sintiéndose por un momento como cuando tenía 8 meses de embarazo. Cansada, pesada, con ganas de caer en la cama rendida.
Comieron sin comentar nada aunque George parecía que lo escupiría de un momento a otro. Después de terminar la comida y platicar un poco en la mesa Ginny se levantó trayendo a Arthur para alimentarlo, sacó de la pañalera la manta que usa para cubrirse (ya no lo hace hasta la cabeza, solo hasta el hombro) y fingiendo que ocupaba ayuda mientras sacaba sus cosas de la pañalera le dio a Ron un pergamino.
-Detenme esto- Ron miró el pergamino con curiosidad
-¿Qué es?-
-Oh, Por Dios! Dámelo!!- grito Ginny con una falsa desesperación, Ron huyo rápidamente de la mesa para verlo. Los planes de Ginny nunca fallan . . . Cuando Ron se dio cuenta de lo que era miró a Hermione con los ojos muy abiertos, ella se levantó alarmada y lo observó, abrió la boca tan grande como los ojos de Ron y volteó hacía Ginny que ya esbozaba una gran sonrisa.
-Es mi regalo de bodas . . . les gusta?-
-Por Dios Ginny!!!- Hermione corrió a abrazarla, mientras Ron le sonreía agradecido desde donde estaba
-Siento haber escogido una fecha, pero para apartarlo era necesario dar una, de cualquier manera me dijeron que en los siguientes 10 días se pueden hacer cambios-
Hermione miró el pergamino pensativa unos momentos y fue hacia Ron mostrándole la fecha y buscando su opinión con la mirada, Ron cabeceó y Hermione asintió lentamente.
-Me gusta, esta bien-
-Pero eso no es todo- empezó George que no podía ya retenerlo
-Ya tenemos contratada la decoración!-
-¿De verdad?- preguntó Hermione asombrada
-¿La decoración? ¿Dónde?- preguntó Ron intrigado pues ni siquiera había tomado en cuenta ese detalle
Los gemelos sonrieron idénticamente y se apuntaron entre sí, Ron puso cara de no haber entendido bien y Hermione se quedo pensativa tratando de ubicarlos como decoradores . . .
-Esta Hermosa . . .- dijo Ginny dándole a Hermione la seguridad que le estaba haciendo falta
-Y entonces que falta?? Ahora resulta que no pondremos nada!!- Dijo Ron divertidamente enojado
-Claro que vas a poner, no te vas a escapar Ronnie . . . El novio tiene que pagar el vestido de la Novia!- Dijo Molly mirando decida pero sonriente a su hijo, él buscó la mirada de Hermione y ella levantó la ceja y afirmó presumidamente
N/A: Váyanse preparando para la boda que ustedes forman parte de los invitados. Solo que con la boda viene el fin, ahora sí.
