13. Torbellino De Imágenes
No tardó ni dos segundos cuando bajó corriendo a la Sala pero no había rastro de ella. Se arriesgaba mucho pero decidió subir hasta su cuarto, algo lo impulsaba a saber que estaba ocurriendo y la mejor respuesta era preguntándoselo a ella y no comerse la cabeza pero al entrar todo estaba igual. No había rastro de la dueña del lugar.
"¿Dónde demonios esta?" Pataleó un armario y este se abrió.
Desprendía una luz azul intensa y en su interior había un recipiente que contenía como agua pero en su interior se veían imágenes de todo tipo.
'Un pensadero…' Malfoy se quedó con la boca abierta. '¿Cómo era posible que tuviera uno y allí?...' Aunque a decir verdad él mismo poseía uno en aquella torre también… Dudó si acercarse un poco o no pues sabía que si se acercaba más este lo absorbería y vería parte de sus sentimientos y causas. Pero seguramente descubriría el por qué le había pedido ayuda. Se podía decir que aquello era un lucha entre lo ético y lo moral.
"¡HARRY!" Ginny corría hacia él.
"¿Qué tal?"
"Te he estado buscando. Oye quería comentarte una cosa." Este la observaba tranquilamente haciendo enrojecer a la pelirroja aunque disimulándolo gracias a la pequeña carrera.
"Soy todo oídos." Se acercó y le posó la mano en la cintura mientras andaban.
"Verás, como Hermione esta muy cambiada y todo había pensado de que en la próxima salida a Hogsmeade vayamos todos juntos y entre todos hagamos algo espectacular, para animarla." Sonreía dulcemente.
"¿Animarla por qué?" Harry estaba extrañado por lo que había dicho su novia.
"Es que hay veces que la veo muy apagada." Le dio un beso rápido en los labios esperando respuesta del moreno.
"Si tu lo dices es que es una buena idea." Este le dio otro beso. "Ahora vamos a buscar a los demás para ver la final que esta a punto de empezar." Ambos con una sonrisa en la cara se encaminaron hacia los terrenos.
"Es verdad venga vamos" Le cogió de la mano y anduvieron a paso ligero.
"Espero que gané Hermione." Dijo Harry con cariño.
"Yo también aunque ese Jess también tiene las de ganar."
"¿Qué estas diciendo?" Harry se puso celoso.
"Que también es muy bueno." Harry frunció un poco el cejo.
"¿Cómo que esta muy bueno?" Harry empezaba a ponerse nervioso. Ginny lo paró en seco.
"No Harry, que es muy bueno, bueno en el sentido de jugar a básquet. ¿Cómo quieres que piense en otros chicos con lo que me ha costado conseguirte?"
"Ah… es verdad, que tonto." La cogió de la cintura y la besó. "Vamos a llegar tarde si no los buscamos pronto." Le susurró.
Ginny solo lo cogió de la mano y salieron los dos corriendo.
"¡Ron!" Rek y los demás venían corriendo dirección a él.
"Hola chicos…" Dijo un poco desanimado.
"¿Te ocurre algo?" Le preguntó Alex.
"Si te ves diferente." Añadió Sean.
"Estoy bien solo estaba…" 'Pensando en ella. La dueña de mi sufrimiento. La dueña de mi amor. En Hermione.' Pensó. "Estaba pensando en mis cosas." Sonrió y se levantó. "¿Vamos a buscar a los demás?"
Ron les indicó el castillo y todos se dirigieron a él. Ron aun seguía pensando en como Josh, Jess y los demás se habían enfrentado a Zabbini y los demás Slytherins con palabras de artes oscuras. No acababa de confiar en ellos.
No había porque juzgarlos por las apariencias pero de lo que estaba seguro era que estar en Hogwarts, con futuros mortífagos, en la Orden del Fénix y con gente con conocimientos de Artes Oscuras le había abierto un sexto sentido. El de no dejarse llevar por las apariencias fueran buenas o malas y estar siempre alerta.
"Vaya…" Malfoy pudo distinguir algunas imágenes curiosas. "Esto no esta bien." Malfoy se acercó para adentrarlo otra vez en el armario pero al volver a mirarlo este lo engulló.
'¡MIERDA!' Malfoy se maldecía todo lo que podía.
Aquello no le iba a sentar muy bien. Ver el pasado de Granger no era algo que le fascinara y sabía que no iba a ser algo muy agradable. Por otra parte tenía a la Hermione del presente, como se enterara que había entrado en su memoria no dudaría en hacer todo lo posible para maldecirlo e incluso echarlo de la escuela por husmear en un lugar privado.
Cerró los ojos por un momento intentando no marearse por aquel torbellino de imágenes que giraban a su alrededor.
Cuando menos se lo esperaba cayó boca arriba en algo blando pero rasposo. Al tocar y abrir los ojos se dio cuenta que había aparecido en una playa. Por el Sol que hacía y el tiempo seguramente era verano al medio día.
Miró a la izquierda y vio un montón de gente con tumbonas, toallas, neveras portátiles,…
'Muggles en la playa un día de verano' Pensó él pues no era de extrañar ya que Granger venia de familia muggle.
Entonces se giró a la derecha y para su sorpresa Grangere estaba tumbada en una toalla. Estaba bellísima. Estaba completamente tumbada encima la toalla exceptuando una pierna doblada. Su piel tenía un bronceado adecuado y su pelo estaba recogido en una coleta. El bikini que llevaba era amarillo chillón y tonos naranjas y verdes, la parte de arriba iba atada al cuello.
'Buf…no creí que estuviera así…' A Malfoy las hormonas de hombre se le empezaban a descontrolar con aquella visión aunque aquel pensamiento se esfumó rápido al escuchar el nombre de la chica.
"¡Hermione!" Un hombre la llamaba desde un chiringuito.
"¡Ya voy papa!" Se levantó y se fue hacia su padre.
Malfoy observó como andaba. Marcando sus pies con elegancia para asegurar el paso haciendo que su cintura se transformara y pareciera que andaba en una pasarela. Su visto se movió rápidamente a uno de los chicos que jugaba a voley playa pues se acercaba de espaldas.
"¡LA TENGO!" Corría hacía atrás sin mirar a sus espaldas.
"¡CUIDADO!" Gritó fue más la reacción que el hecho. 'Es inútil nadie me oye…' Se resignó y esperó a ver lo ocurrido.
El chico se giró en el momento justo para ver a Hermione unos centímetros detrás de él y Hermione de ver como en pocos segundos iba a haber un choque contra ella.
"¡VIGILA!" Le gritó él.
"¡AAAAHHH!" Hermione se cubrió la cara y esperó el impacto primero del chico y luego de la arena.
El chico reaccionó rápido y la cogió de manera que cuando cayó, quedó debajo de ella evitando que se diera un buen golpe y no aplastarla con su cuerpo.
"Vaya golpe. ¿Estás bien?" El chico seguía tumbado en la arena con Hermione encima sin que esta reaccionara.
Malfoy no supo porque pero no pudo controlarse y empezó a sentir rabia, furia e ira. No le estaba gustando nada aquella experiencia y menos si tenía que seguir a todas partes a Granger.
Hermione se destapó la cara y miró al chico que tenía debajo. Había esperado algo más fuerte pero solo había sentido un giro y una leve caída.
"S-si eso creo…" Salió de encima el chico y se puso a su lado. "¿Y tu? ¿Te has hecho algo?" Estaba algo avergonzada pero agradecía lo que ese chico había echo.
"No nada, lo importante fuiste tu." Sonrió. Hermione sin saber porque se sonrojo un poco hasta el punto de darlo a notar.
"Gracias." Se levantaron al mismo tiempo que se expulsaban la arena del cuerpo.
"Por cierto me llamó Gregori Klurt, pero puedes llamarme Greg."
"Greg…" Murmuró ella.
'¿Greg?' Malfoy no acababa de analizar aquel nombre pero estaba seguro que lo había oído en algún lugar.
"Yo-yo soy Hermione Granger, pero mis amigos me llaman Herms."
"Encantado de conocerte Herms." Le dio dos besos los cuales ella correspondió y luego se alejó del chico para irse con su padre.
"¿Estas bien hija? Te diste un buen porrazo." Le examinó el hombre.
"Si tranquilo estoy bien. Venga que mama y yo tenemos hambre." Dicho eso avanzó hasta las bandejas.
"Sí, sí, sois las dos unas glotonas." Los dos se pusieron a reír. Su padre le entregó una bandeja con bocadillos y patatas bravas mientras que el hombre llevaba otra con la bebida.
Se la veía muy feliz hablando con sus padres, hablaban de cosas muy triviales pero al parecer eso no les importba para nada. Cuando terminaron de comer sus padres se levantaron.
"Oye hija."
"Dime mama."
"Nosotros vamos a la terraza del chiringuito. Vamos a tomar algo de acuerdo."
"Esta bien." Ambos adultos se alejaban poco a poco.
"Haz bondad y espera para la digestión ¿de acuerdo?" Su padre la amenazo en broma.
"Seré una niña buena de papa." Sonrió.
Malfoy no conocía aquel aspecto de Granger. Al parecer no solo era la más inteligente de Hogwarts sino que también tenía sentido del humor. Nadie se lo imaginaría aunque sus amigos ya sabrían de aquella faceta.
"Hasta luego." Se despidieron los dos.
Hermione se tumbó en una hamaca y se puso a leer.
"¡HERMS!" Hermione se giró sobresaltada. Era el mismo chico que había colisionado con ella.
"Hola Greg." Le dedicó una sonrisa amistoda.
"Vaya creí que no te encontraría."
"¿Qué quieres decir?" Lo miró extrañada mientras el chico inspiraba y exhalaba profundamente.
"Pues que me he recorrido toda la playa y al fin te encuentro." Esta vez le devolvió la sonrisa. Hermione sin saber porque volvió a sonrojarse.
"¿Y eso por qué?" Preguntó extrañada.
"Para volver a verte. No he podido olvidarme de tu cara ni un instante."
'Será creído este.' A Malfoy le empezaba a caer muy mal aquel chico. Se las daba de simpático y agradable y encima presumiendo de su belleza.
Hermione no sabía que decir.
"¿Estas sola?" Esa pregunta la izo volver a la realidad.
"No vine con mis padres."
"Ah… ¿te apetece dar un paseo?" Greg le extendió la mano.
"Esto bueno…" Hermione le cogió de la mano y este suavemente la ayudo a levantarse. "…pero antes quisiera avisar a mis padres." Dijo colocando el libro el la bolsa de playa.
"No hay problema, te acompaño." Y la dejo pasar a ella delante para después colocarse a su lado. Se fueron hasta el chiringuito y los encontró en la mesa más cercana a la playa.
"Papa, mama, voy a dar una vuelta con él ¿de acuerdo?" Esperó que no hubiera interrogatorio ni ningun tipo de indirecta.
"Esta bien, pero no te alejes demasiado." Le dijo su padre.
"Y tened cuidado." Les advirtió su madre.
"Tranquilos, les prometo que cuidaré muy bien de su hija." E hizo una media reverencia.
'Vaya…' Hermione estaba impresionada con aquel chico.
Fueron andando y fueron conociéndose. Hermione tubo que mentir un poco para esconder que era una maga, estudiaba magia y toda la parte que no pertenecía al mundo donde ella creía que pertenecía desde hacía cinco años. A pesar de eso fue una charla muy agradable.
De vuelta quedaron en el chiringuito para el día siguiente, Hermione dudo un poco pero al final aceptó.
Malfoy los seguía por todas partes escuchando cada una de las palabras y gestos que se hacían pues no tenía otra opción.
"Adiós Herms hasta mañana." La cogió de la cintura le dio dos besos. Ella le respondió lo mismo aunque algo avergonzada.
Malfoy sin saber como se encontraba en el día siguiente cerca de las siete de la tarde.
A lo lejos observó a una muchacha con un vestido azul celeste de tirantes. Con un pañuelo en el cuello a juego y unas sandalias de tiras muy finas y poco talón. Solo la pudo reconocer porque el pelo lo llevaba recogido en una coleta alta y algunos rizo los llevaba sueltos y le caían en el rostro. Al bajar por las escaleras vio como miraba a ambos lados varias veces. Bajó hasta media playa pero no vio a nadie. Se dio la vuelta pero no pudo avanzar.
"¿Ya te ibas?"
"¡Greg! Me asustaste ¿lo sabías?"
"Lo siento no era mi intención."
"Me alegro de oírlo." Se dieron dos besos como saludó.
"¿Vamos?" Greg la acogió la cintura y extendió la otra mano hacía adelante.
"¿A dónde?" Preguntó intrigada.
"Conozco un lugar que te gustara." Tiró de ella y fueron andando hacia las rocas.
Hermione estaba un poco cortada. Lo conocía de hacia un día y se encontraba a solas con él y andando.
Malfoy iba por detrás de ellos. Miraba repetidamente a Hermione y como se comportaba y a ese tal Greg y su forma de actuar con ella. No podía hacer otra cosa que seguirlos.
Greg estaba muy animado hablando con Hermione. Hablaba de algunas experiencias que tenía y de vez en cuando le preguntaba alguna curiosidad o le pedía que le explicara algo.
"¡Mira!" Le cogió la mano y tiró de ella.
"Greg espera." Hermione se detuvo. "Un momento." Se descalzó y cogió los zapatos con la mano y salió corriendo hacia él.
Llegaron a unas rocas que les impedían el paso.
"Creo que no podremos pasar."
"De eso se trata." La miró y sonrió.
"¿Qué?" Se miró primero las rocas y luego a Greg.
"Venga ven." Subió dos rocas y la ayudó a escalar las rocas.
Malfoy subió sin problema las rocas y miró como Hermione se recuperaba.
"No entiendo que tienen de especial estas rocas."
"Tonta..." Y se puso a reír.
"A mi no me hace gracia que me digas tonta." Se cruzó de brazos y lo miró seria.
"Las rocas no tenían nada de especial. Me refería a eso." Le señaló la parte siguiente de la playa. Hermione se quedó con la boca abierta y ojos como naranjas.
"Vaya….no sabía que esto existiera."
Era precioso. La playa estaba rodeada por un bosque de árboles, la arena era fina y el agua clara y limpia. A todo eso se le añadía que había apuesta de Sol. El cielo rojizo y sus nubes acompañándolo. Era un ambiente perfecto.
Malfoy se quedó de piedra con aquella visión. Vio como Greg se sentaba en las rocas y Hermione lo imitaba. Estuvieron una hora sentados mientras hablaban de cosas algo más personales. Malfoy aunque no los mirara no perdía detalle de su charla.
"Lo siento pero tendría que ir tirando para mi casa." Hermione se levantó y se expulsó la ropa.
"Esta bien te acompaño." Se levantó, la ayudó a bajar y fueron andando hacia el punto de encuentro.
Malfoy tenía ganas de cogerla y apartarla de aquel tío y gritarle que era suya, que solo él podía tratarla así.
'Un momento…ella no es mía…ni siquiera a habido nada y nunca lo habrá. Todo esto me esta trastornando demasiado.' Malfoy se pasó una mano por el pelo esperando relajarse un poco.
Hermione se quedó delante de un apartamento.
"Es aquí. Nos vemos." Se dio media vuelta para mirarlo.
"Sí, mañana te paso a buscar." Hermione se acercó para darle dos besos pero se encontró con sus labios. Notó como colocaba su mano en su cuello y la agarraba por la cintura con la otra. No sabía por que pero no quería poner resistencia, le estaba gustando.
No hacía nada.
'¡¿Qué hace!?' No sabía como reaccionar nunca lo había sentido tan extraño. La había visto cuando Justin la besaba y eso se quedaba muy atrás de lo que le estaba inundando su interior, aquel momento era diferente.
Hermione se acercó a él sin poder remediarlo ya que su mano la estrechaba hacía su cuerpo. Lo rodeó con los brazos y le siguió el juego.
'Esto no es normal…' Malfoy se giró y se colocó de espaldas. No podía seguir viendo aquella escena. Una mezcla peligrosa se estaba liberando, sentimientos muy contradictorios pero a la vez peligrosos, rabia y anhelo, furia y deseo,…
Se separaron poco a poco. Se miraron fijamente a los ojos algo sofocados.
"Lo siento no deví-." Hermione calló a Greg posando un dedo en sus labios. Este se quedó parado por la reacción de ella.
"No tienes que disculparte de nada." Sonrió lo mejor que pudo en aquel momento.
Malfoy se volteó para ver que ocurría. Se fijo en Hermione. Tenía algo diferente que la última vez. Se la veía como más feliz, más reluciente. Sonreía con el corazón y no por sonreír.
'Nunca la he visto sonreír así.' Malfoy se sintió algo triste por no haber visto aquella sonrisa en siete años que llevaba en Hogwarts ni tampoco por haberlo echo él mismo. Intentó recordar algún momento pero ni los que ella decía sus mejores amigos la habían hecho sonreír así.
"Nos vemos." Le dio un rápido beso en los labios y lo dejó allí, estático y mirándola. Ella echó a correr y Malfoy salió tras ella.
Estaba feliz. Estaba mejor que nunca.
"¿Hola?" Hermione entró en el apartamento. "Habrán salido." Subió hasta su cuarto. Al llegar se dirigió al armario y sacó una toalla y una pequeña botella. Dejó la ropa de recambio encima de la cama y se fue a la puerta que había al lado del armario. Era su baño particular.
Malfoy observó el apartamento. Estaba repleto de fotografías de Hermione junto a sus padres, ella sola, su familia. También había objetos bastante caros.
'Será su casa de veraniego' Fue la conclusión que sacó. Subió arriba y nada más llegar arriba vio la puerta abierta. Miró en su interior y comprobó que aquello era el cuarto de Hermione. Escuchó como la ducha se ponía en marcha, se sentó en la cama y esperó a que saliera.
Mientras la esperaba solo tenía en la cabeza el pensamiento de querer salir de allí. Quería salir de aquel lugar lo antes posible. Pero era inútil querer hacerlo antes. Hasta que no viera lo que tenía que ver no saldría de allí.
Mientras tanto…
"Es muy simpático…y además atractivo." Hermione cerró los ojos, apoyó la cabeza en la bañera y pensó en él. Greg.
Era un chico bastante alto, haría 1,80-85 más o menos, su piel era morena, seguramente a consecuencia de la playa y jugar a pleno sol. Su cara era de facciones muy marcadas, tenía los ojos azules como el cielo, aquello le recordó bastante a Ron, su gran amigo de magia, le encantaba su mirada cuando le sonreía o simplemente cuando la miraba, su nariz era perfecta, recta y bien moldeada, su sonrisa era amplia y muy dulce, sus labios estaban bien torneados y no eran ni muy carnosos ni poco carnosos.
'Perfectos' Se dijo a sí misma, y unos dientes perfectos, aquello seguramente le gustaría a sus padres. Se puso a reír sola con aquel pensamiento.
Malfoy la escuchó reír. Definitivamente le gustaba oírla sonreír y reír de verdad.
Su pelo era negro.
"Igual que Harry" Sonrió al pensar en su amigo.
Pero era corto y cada vez que lo había visto lo llevaba hacia arriba, seguramente sería su estilo y el que más le gustaba y la verdad era que le quedaba bien, le daba un toque. Se le notaban los músculos, hacía deporte, por lo que le había contado, lucha, básquet, surf y correr de vez en cuando por la playa.
Lo que más le gustaba de él era su voz. Su voz, grave y sensual, cada palabra le hacía que se estremeciera y sintiera como penetraba sin poder evitarlo más allá de sus oídos. Y lo que más, lo que era irresistible y le daba aquel toque de sexy, guaperas, irresistible era aquella peca. Una pequeña peca sin poder disimularlo debajo de su ojo derecho. Destacaba sin poder remediarlo en su piel morena y contrastando su pupila azul. Le había dicho que no le gustaba. Ella en respuesta le había dicho que le daba el toque que le diferenciaba de los demás. Y él con aquella respuesta había jurado no quejarse más de ello y aceptarlo.
Llegó a la clara conclusión de que era perfecto para ella. Le gustaba su manera de ser. Le gustaba su físico y era todo lo que podría desear en aquel momento, sin contar que besaba de maravilla. Se sonrojó al pensar en aquel beso y sonrió. Acabó de ducharse y salió del cuarto de baño para vestirse en su cuarto.
Malfoy se quedó con la boca abierta cuando la vio entrar con solo una toalla y el pelo recogido en un moño hecho rápidamente. Se quedó embobado. Vio como empezaba a desatarse la toalla y en un acto de reflejos se giró. Sabía que Hermione como lo descubriera no le haría gracia que la hubiera visto desnuda
Escuchaba como se vestía. Sus hormonas empezaron a gritarle que se girara, que la viera,…pero resistía la tentación y no se giró cuando ella misma se sentó en la cama para calzarse unas zapatillas.
Malfoy se vio sacudido de nuevo y cerró los ojos para no marearse. Al abrirlos se vio sentado en una cafetería al lado de Hermione con Greg delante.
Hablaban animadamente. Malfoy se fijo en ellos. Había algo diferente en ellos. Se los volvió a mirar y entonces lo vio, tenían cada uno una mano encima la mesa cogidos de ellas. Malfoy cuando vio aquello se sintió extraño, un dolor procedente del estómago izo que se lo cogiera con ambas manos.
Entonces volvió a suceder, una sacudida lo levantó. Pero esta vez no cerró los ojos. Por delante de él veía diferentes imágenes. Hermione corriendo y Greg detrás, sentados hablando, en el cine, corriendo por la playa e incluso besándose.
Malfoy no aguantaba más.
"¡BASTA YA!" Gritó. Entonces fue como si alguien hubiera escuchado y todo se detuvo.
Malfoy se encontró en un lugar muy familiar pero este se desvaneció y apareció en un lugar muy extraño. Era una carretera con la playa al fondo y un camino lleno de casas alrededor de este. Se fijó en Granger. Tenía una mirada triste y preocupada. Miró hacia adelante y vio a Greg muy serio.
"¿Qué estas diciendo Greg?" Hermione se cogió las manos y las subió hasta su pecho.
"Lo que has oído. Me voy de la ciudad y no regresaré." Su mirada ahora era fría y con un brillo extraño.
"Pero…eso no lo puedes hacer… ¿Qué…qué será de nosotros?" Hermione reprimía las lágrimas.
"Ya te he dicho que lo siento" Agachó la mirada unos segundos y la volvió a levantar para mirarla. "No era mi intención que pasara esto." Entornó los ojos. Hermione cerró los ojos y sacudió la cabeza como si quisiera que aquellas palabras no entraran por sus oídos.
"¿Por qué no me dices donde vas? ¿Por qué te vas? ¿Por qué? ¿Qué quieres decir con 'no era mi intención que pasara esto'? Responde Greg ¡Responde!" Hermione había perdido los nervios. Lloraba desconsoladamente y miraba al suelo esperando obtener una respuesta que la salvara de todo aquello. Que de repente la mirara, le cogiera la cara y le susurrara que todo era mentira, que era una broma, lo soportaría pero que no se fuera, no, no quería eso.
Malfoy estaba atónito, la había visto tan feliz, tan radiante y hora de repente todo aquello se había desvanecido en unas palabras que no tenían sentido para ella.
"Eso…" Greg intentaba mantenerse firme pero se notaba que sus esfuerzos se estaban desvaneciendo. Tenía ganas de abrazarla, besarla, gritarle que volvería que sería diferente pero todo aquello era un sueño y no la realidad. "…no puedo decírtelo." Cerró los ojos implorando que no le dijera nada más que no le suplicara que se quedara pues sus ojos llenos de lágrimas le hacían desfallecer. "Solo puedo decirte que jamás podría hacerte daño después de todo, adiós Hermione." Giró sobre sus talones y se fue alejando poco a poco de Hermione.
"¡GREG! ¡GREG VUELVE POR FAVOR! ¡NO ME DEJES! ¡GREEEEEEEEEEEEEEEEG! Por favor…vuelve…" Hermione intentaba correr detrás de él pero sus esfuerzos se veían desfallecer con el dolor y la tristeza, jamás podría alcanzarlo. Vio como cada vez se alejaba más. Cayó de rodillas al suelo abrazándose mientras lloraba sin poder parar. Derramando lágrimas por alguien que le había echo creer la felicidad y en un momento todo aquello se lo había arrebatado.
Malfoy observó la escena conteniendo la respiración. Vio a Granger en el suelo rogando que volviera mientras sollozaba. Sin pensarlo se acercó pero entonces la escuchó.
"Jamás me dejaré vencer, esperaré hasta que vuelvas…entonces…todo será como antes…seré fuerte y valiente, inteligente y audaz, fuerte a más no poder y nadie sabrá de mi fragilidad, mi tristeza y mi dolor. Lo juró." Hermione se levantó con mirada de odio pero firme, tristeza pero valor.
Quiso quedarse pero la sacudida que sufrió fue tan fuerte que llegó a la conclusión que su viaje había terminado. Aunque en sus ojo y mente solo había espacio para la última imagen que había visto, Granger y su aura de odio.
Salió disparado del pensadero hacía la cama. Se frotó la frente y miró hacía donde se encontraba el armario con el pensadero. Incorporándose con cuidado repaso cada imagen y reflexionándola, había sido una auténtica experiencia. Tenía algo de sudor en la frente no sabía si por el esfuerzo del pensadero o por haber descubierto aquel aura de rencor desapercibido.
Jamás habría imaginado que Granger hubiera tenido un pasado así y fuera la razón de que cambiara su forma de ser.
Se acercó al pensadero y lo empujó hacia dentro. Una vez lo guardó salió de aquella habitación con una cosa en la cabeza. Ahora veía a Granger de otra manera. Alguien que había resistido su pasado de aquella manera significaba que no era una chica como las demás. La pregunta ahora era ¿Por qué él y no otro para ayudarla? Y ¿Exactamente por qué quería que la ayudara?
"¡RON!" Harry y Ginny se acercaban corriendo mientras reían. "¿Vamos para el campo? Debe estar apunto de empezar."
"¿Qué decís chicos? ¿Venís?" Ginny se dirigió a los de Werstensis.
"Claro, vamos." Dijo Rek muy animado. Todos se fueron al campo riendo y charlando.
Hermione se sacó un silbido del bolsillo y silbó. A los pocos segundos tres candiplatius surgieron del Bosque Prohibido.
"Hola chicos." Dijo algo triste. Acarició a Kelon, Refit y Fretoy. Se sentó, Kelon y Refit se sentaron frente a ella y Fretoy a su lado apoyando su cabeza en su pierna. Hermione acariciaba a Fretoy cuando decidió hacerles una pregunta a sus dos candiplatius antes de empezar de nuevo el partido. "¿Estáis listos?" Los dos candiplatius solo la miraron.
'Nada……………………………………………………' Aquella vez le fue más fácil mantener el pensamiento en blanco.
"Bienvenida de nuevo." Kelon fue el primero en aparecer seguido de Refit.
"Hola Hermione." La mujer de blanco la saludo cariñosamente.
"Kelon." Se lo miró y seguidamente miró a la mujer. "Refit." Los dos asintieron. "Hace tiempo que tengo una cosa en mente."
"Entonces cuéntanos, podremos ayudarte." Kelon y Refit prestaron atención a la chica.
"Creo que se quien puede ayudarme, quiero decir, creo saber quien es el chico de mi profecía, pero no estoy del todo segura que él lo acepte."
"Eso no es lo que te preocupa de verdad, ¿dinos exactamente lo que piensas Hermione?" La mujer intentaba ser lo más amable y sincera posible.
"He descubierto quien es, pero en mi mente sigue un chico, no he conseguido olvidarlo en muchos años y ahora, de un momento a otro he descubierto que él es el único que puede comprenderme pero no se como hacérselo comprender. ¿Si os digo el nombre me confirmareis si es él o no? Se… estoy segura de mi misma que es no hay duda, todo lo confirma, 'mi enemigo será mi amigo'" Hermione esperó respuesta de alguno de los dos.
Refit se miró a Kelon y este asintió ante una mirada.
"Dinos, ¿Quién crees que es?" Refit espero el nombre aunque supiera quien iba a nombrar.
"Draco Malfoy" El solo pronunciar el nombre se le estremeció todo el cuerpo, sintió un dolor de barriga fuera de lo normal y la piel de gallina.
"Así es pero… ¿estas segura?" Kelon interrumpió la respuesta de Hermione.
"¿Quién es el otro? Ya sabes a quien me refiero." Esta vez Hermione cerró los ojos y respiró hondo.
"El otro…" Murmuró. El pensar en él le hacía sufrir, el solo pensar su nombre le entraban ganas de echarse a llorar, el solo echo de tener que pronunciar aquel nombre prohibido le dolía. "Es… Gregori Klurt." Respondió con la voz ronca y dura.
"Sí ¿Qué piensas hacer ahora que sabes de quien se trata?" Refit se había acercado a Hermione y se había agachado de manera que quedaran cara a cara.
"No lo sé…no se que debo hacer, Malfoy es diferente a como lo creí…"
"De eso se trata querida." Kelon se acercó. "Tu profecía te cuenta eso exactamente, que esa persona la conocerás desde dentro y no desde fuera que es como la conocen todos. Tú has descubierto como es en verdad. Como se comporta frente a situaciones de sentimientos. Te ha mostrado lo que nunca antes había mostrado a nadie." La miraban con insistencia.
"Ya pero como decirle que él es el que yo esperaba, es verdad que le he pedido ayuda pero es diferente lo que yo le he pedido a que cumpla una profecía." No se atrevía a mirarlos.
"Eso no es verdad." Refit le cogió las manos invitándola a que la mirara. "La ayuda que tu le has pedido es la misma de la que tu profecía te habla."
"Pero…Greg…él no esta…no esta aquí, ni siquiera se si esta vivo, donde esta, como es,…" Hermione aguantaba el llanto.
La Hermione de cuerpo estaba con los ojos en blanco al igual que sus candiplatius, pero aunque no estuviera consciente en el mundo exterior, aun así de sus ojos, una lágrima le resbaló por las mejillas rosadas.
"Ahí vuelves a equivocarte." Kelon se agachó al igual que lo había echo Refit quedando cara a cara. "Sabes donde esta, lo llevas siempre dentro, lo recuerdas como si fuera la primera vez que lo vieras y sabes perfectamente que él esta vivo y que un día volverás a verlo."
Hermione movió la cabeza gesticulando un no profundo. No quería creer aquello. Aunque lo sintiera de corazón, su mente luchaba por no creer y olvidar.
"Vamos mujer, no seas así." Refit intentaba calmarla.
"Entonces…decidme ¿Cuándo lo veré? ¿Por qué es mi enemigo? ¿Qué significa eso?" Esta vez su conciencia la traicionó y sacó lo que tanto deseaba saber.
"Eso tendrá que responderlo él."
"¿Cómo que él? ¿Cuándo?"
"Falta poco, muy poco." Kelon posó su mano en uno de sus hombros que en aquel momento temblaban de temor.
"Pero hasta entonces tendrás que tener paciencia tanto para Draco como para verle a él." Refit le acarició la cara. Le ardía por el calor de la furia y desesperación.
No podía. No podía esperar más. Había esperado mucho tiempo a verlo y de repente le decían que estaba allí y para colmo que era su enemigo. Aquel que anhelaba, apreciaba, amaba era un ser aparentaba ser lo que ella había creído que era.
"Lo intentaré pero no os prometo nada." Hermione cerró los ojos sin esperar respuesta de ellos o algún consuelo y pensó solo en querer volver. Cuando abrió los ojos notó una lágrima en su cara y se sorprendió. Ella no había llorado ni derramado ninguna lágrima. Se miró a sus dos candiplatius que seguían frente a ella. Pudo distinguir una mirada de tristeza y algo de compasión. No les dirigió una palabra más. Solo los acarició, luego acarició a Fretoy que seguía apoyado en su pierna y se fue sin más.
Quería olvidarse de todo y centrarse en los partidos que le venían encima. Con un esfuerzo bastante grande disolvió sus pensamientos por el momento. Aunque no sabía como mirar a Malfoy después de lo ocurrido en su cuarto y de descubrir que era él quien esperaba hacía tanto tiempo para ayudarla a salir de aquel recuerdo.
"¡Hermione!" Ron se le acercaba corriendo.
"Hola Ron." Intentó mostrar una sonrisa pero no supo disimular pues Ron la conocía bien y sabía cuando estaba mal y cuando no.
"¿Qué sucede? Te ves apagada." Ron la miró algo preocupado.
"Nada." Desvió la mirada para no mirar aquellos ojos que le atormentaban nada más pensar que alguien en el mundo tenía aquellos mismos ojos.
"Sabes que no puedes engañarme, cuéntame va." Ron la cogió de los hombros transmitiéndole su apoyo.
"Tuve una charla con mis candiplatius hace un momento y no se que pensar, hay tantas cosas que creí solucionadas que al parecer están aun en el principio y además se le ajuntan más y ya no se como actuar, que pensar, como seguir firme ante lo que me viene, lo que me aparecerá dentro de poco." Se tapó la cara con las manos y se apoyó en Ron.
"Venga Herms, tu eres fuerte. Ahora lo que tienes que pensar es en ganar este torneo de básquet, por todos y por mí." La separó y le destapó la cara. "¿De acuerdo? ¿Lo prometes?" La miró con insistencia. Hermione asintió con la cabeza agradeciéndole su ayuda.
"Pues venga. Ya estas tardando" Hermione sonrió y salió corriendo.
Ron se dirigió a las gradas con sus amigos y ver el espectáculo.
Subió las gradas y llegó donde estaban Harry, Ginny, Rek, Alex, Seamos, Josh, Dean y Seamus. Se sentó entre Rek y Alex y esperó a que empezara. Habían cosas que el tiempo se encargaba de reparar pero sentía que con Hermione eso no era lo que ella quería, parecía como si se quisiera quedar en el pasado o simplemente no avanzar en el tiempo.
