Capítulo 11

(Parte 1)

¡Por fin el capítulo final…! bueno serán en dos partes debido a lo largo que es y encima que me tarde mucho esta vez debido a mi trabajo y un pequeño accidente que me dejo el brazo derecho lastimado por unos días y no podía moverlo sin que me doliera u.u. bueno ¡disfrútenlo! :3

Solo podía ver le borroso techo de su baño atreves del agua, así como las burbujas de aire, saliendo en un lento baile hacia a la superficie. Casi de inmediato Haru salió detrás de estas dejando un chapoteo que saco una cantidad de agua caliente en el piso del baño, tomaba bocanadas de aire, mientras su urgencia poco a poco se disipaba, no se había percatado del tiempo que había transcurrido desde que se había sumergido. Su cabello se encontraba dejando caer gotas sobre la bañera creando ondas en esta.

"¿Qué demonios esperaba? ¿A que Makoto viniera como siempre a sacarme de la bañera? Él… no está aquí, y yo… dentro de poco me iré a Australia con Rin, después regresaré para la universidad… en Tokio… Ni siquiera pude decirle a Makoto que ambos estaríamos juntos en Tokio… Es irónico, ¿no? Juntos en una ciudad tan grande como Tokio, pero cada quien tomando su propio camino, el precisamente ayer, antes de ser encontrados por Tachibana-san…" Sus pensamientos lo habían llevado lentamente al momento en el que Makoto se había atrevido a besarlo y con sus dedos tímidos recorrido su cuerpo, su cuerpo se estremeció, lentamente y sin darse cuenta, llevo su mano a sus labios al recordar, el tacto aun vivido de los labios de Makoto así como el cálido contacto que había hecho con su piel. La temperatura del agua le parecía tibia, casi fría en comparación a la calidez de ese momento… Sus ojos azules se entrecerraron vacíos, carecían de vida al momento que agachaba la cabeza mirando al pequeño delfín que flotaba delante de él. Un regalo que Makoto le había hecho, aquel día en que ambo habían elegido el delfín y Makoto se lo había dado…

Unos ligeros golpes lo regresaron a la realidad, los golpes provenían de la puerta principal de su casa, casi era n inaudibles, pero no pudo evitar que su corazón saltara y comenzara a latir rápidamente; subió su mira y trato de permanecer en silencio, sin notarlo apoyo las manos en los bordes de la bañera queriendo levantarse. Se detuvo y sin dudarlo, se levantado saliendo de ella para luego tomar una toalla que anudaba alrededor de su cintura, después de dejar de escuchar los golpes en la puerta. Camino hacia la puerta trasera, a toda prisa, al llegar apoyo su mano izquierda en la puerta y con la otra, temblorosa, puso el seguro, quedándose paralizado. Su corazón seguía frenético. Su respiración comenzaba a agitarse, estaba ansioso… no entendía que sucedía. Poco después, escucho unos ligeros paso acercarse a toda prisa, que se detenían cerca de su puerta. De repente la perilla de la puerta se movía como si alguien de afuera tratara de abrirla, por instinto retrocedió, sólo unos cuantos pasos, todo su cuerpo temblaba sin poderlo detener.

-Haru, necesito hablar contigo.- La voz de Makoto se escuchaba al otro lado de la puerta, Haru al escucharlo sintió como su corazón dio un brinco y sus manos temblaban con más fuerza.-Haru. Sé que estas en casa, por favor escúchame. Por un segundo, Haru movió su mano para tratar de abrir su puerta, sus dedos temblorosos e se acercaron lentamente a la puerta mientras su cuerpo aún seguía congelado, no esperaba esa visita, pero su corazón sentía alegría y alivio de que fuera Makoto, aun así trataba de contenerse. Paso un momento largo y no podía ni siquiera pronunciar ni una sola palabra. -Haru. Está bien si no quieres abrir, pero al menos escúchame. Quiero explicarte todo; a pesar que no debería darte explicaciones, quiero hacerlo… yo… te juro que… lo que paso es que… lo que viste no era lo que parecía. Sousuke fue a verme, quería hablar sobre Rin, y de repente me beso… sé que suena increíble pero, es la verdad. Yo te amo a ti…-Haru pudo notar el dolor que había en la voz de Makoto, y dentro de sí, eso le dolía demasiado toco la puerta, como si esta no existiera, como si atreves de esta, pudiera tocar el dulce rostro de Makoto, de igual manera, tratando de acercarse más a Makoto, Deseaba salir y abrazarlo, decirle que todo estaba bien, que le creía y que todo sería como antes. Pero no tenía el valor de poder decírselo, lo había lastimado y aceptado irse con Rin a Australia, sentía que ya no podía decirle que él también iría a una universidad en Tokio.-Aunque tú ahora estés con Rin… no quiero que creas que lo que te dije fue una mentira. Te amo y quiero que seas feliz y que no te vayas con una mala imagen de mí...

"Te creo." Solo podía pensar mientras sus ojos de Haru comenzaban a arder mientras escuchaba… recordando como Sousuke besaba a Makoto, pudo entender lo que Makoto había sentido cuando lo vio con Rin, ahora le había tocado a él, vivir parte del infiero que había vivido Makoto por mucho tiempo. Los celos, el dolor, la decepción, la derrota y la sensación de pérdida, al ver a la persona que amaba al lado de alguien más… Sin más Haru se movió de su lugar, y abrió la puerta.

Makoto ya se había ido.

Sólo se encontraba la calle vacía, con el ligero viento frío soplando las pequeñas hojas caídas de un árbol, no lo había alcanzado, lentamente se metió a su casa, cuando por fin había notado que estaba casi desnudo en la calle, debido al viento frio de la noche. Cerrando la puerta detrás de él, se apoyó en esta y deslizó su espalda contra la puerta hasta llegar al piso, cubrió su cara con sus piernas y brazos, dejando que las cálidas lágrimas rodarán por su rostro.

Al día siguiente, Makoto caminaba solo, mirando el camino del pasillo hacia los salones de clases, el día iluminado por los rayos de sol, las ojeras debajo de sus ojos delataban que no había dormido mucho. Había tratado de dormir pero la desesperación causaba que esos momentos en que conciliaba el sueño fueran breves, no podía creer que había ido a verlo. Sabía que estaba en su casa, porque Haru nunca cerraba la puerta, no podía juzgarlo, él había reaccionado casi de la misma manera cuando lo vio besándose con Rin. Pero eso, no y había podido frenarlo, en llegar al punto donde habían llegado, no había podido frenar los sueños donde hacía a Haru suyo, por completo, menos cuando ambos en su habitación, avanzaban a ese punto. Soñar como lo acariciaba lentamente con las yemas de sus dedos, mientras deslizaba lentamente sus labios en la curva de su cuello y sentía el latir de su corazón acelerado debajo de su tacto, mientras la mirada azul de Haru le suplicaba que lo tomará. Sabía que en el fondo, no se resignaba a perderlo, con la esperanza de que Haru le dijera que todo no era cierto y que era él a quien amaba ¿Cómo podía ser capaz de soñar esas cosas con una situación así? Sabía que había perdido a Haru y que tener esos sueños sólo lo torturaban más. Llegando al salón de clases, noto que era el único que se encontraba en el lugar. Lentamente se acercó a su asiento y se sentó con calma, recorrió el lugar con la mirada podía ver solitario salón de clases, llegando al lugar donde Haru siempre se sentaba, comenzó poco a poco recordar todo lo que había sucedido la noche anterior, estaba seguro que Haru estaba en su casa, pero no estaba seguro de que él escuchara lo que tenía que decirle. Habían pasado muchas cosas en tampoco tiempo, su cabeza aun no podía asimilar por completo lo sucedido. Tomo su cara entre sus manos, se sentía cansado, estaba harto de muchas cosas, entre ellas la frustración de lo que había ocurrido. No se atrevía a mirar a Haru a la cara, sentía que había hecho todo para nada; dentro de poco, ambos estarían tomando caminos diferentes y seguirían ambos sus vidas, y sentía que solo podía resignarse. Lentamente y con sigilo, comenzó a escuchar unos pasos ligeros, parecían estar acercándose a él, solo podía escuchar una silla moverse, con un rechinido sobre el piso, pero no le tomo importancia.

-Makoto, quiero hablar.-La voz de Haru, hizo que se descubriera la cara y que su corazón saltara, y comenzará correr como loco, sintió como poco apoco su rostro se calentaba y se sonrojaba. No podía creer que Haru le estuviera hablando, él había dado por hecho que Haru no le dirigiría la palabra después de lo sucedido. Trataba de concentrarse, intentando casi inútilmente en sacar de su mente el sueño tan vivido que había tenido en sus escasos momentos en que pudo dormir. Makoto lo miro y asintió con la cabeza, mientras su rostro sonrojado se encendía cada vez más cuando noto los ojos azules de Haru, mirando como él lentamente tomaba el asiento de la mesa de enfrente para que este la volteara y se sentaran frente a frente. Haru no aparto su mirada y eso hacía que el corazón de Makoto se acelerará más y más.

-Haru, sobre lo de anoche yo…-

-Escuche todo…-Haru desvió la mirada hacia un lado, el verde de los ojos de Makoto le nublaba su mente y hacia que toda su cordura desvaneciera.-Quiero saber que sucedió.

-… guardo silencio por un momento, pero era tiempo de aclarar lo sucedido con Sousuke y miró a Haru a los ojos, trago saliva sus ojos azules, le daban confianza y seguridad, y eso poco a poco ayudaban a que reuniera el valor de contarle toda la verdad. -Ayer… Sousuke, fue a verme, quería… pedirme un favor, luego parecía que habíamos escuchado a Rin gritar, y me besó… pero te juró que no quería ese beso yo… sabes que yo te amo a ti… lo siento, no debí decir eso…

-Makoto…-Makoto noto como Haru abría los labios para hablar, cerró los ojos para no tener que leer lo que ya sabía.

-No te preocupes por eso, y… ¿cuándo partirán a Australia?-Abrió los ojos tratando de permanecer tranquilo ante la situación, procurando que su voz no se escuchara distinta a lo normal. Miro a Haru y lo notó un poco sorprendido, para luego ver como giraba su cabeza evitando su mirada.

-No estoy seguro, parece que Rin arreglará todo.

-Ya veo… espero les vaya bien…- La respuesta de Makoto se había escuchado como una despedida, Makoto se sorprendió al notarlo, miro los ojos sorprendidos de Haru que al escucharlo, su rostro había palidecido.

-…-De repente compañeros de ambos comenzaron a entrar uno a uno al salón de clases sin mirar la escena que estaba en el lugar, interrumpiendo bruscamente su conversación, Haru se puso de pie y con inercia se dirigía a su asiento, la furia se veía en sus ojos, estaba frustrado no había podido decir algo que cambiaría todo.

"Está molesto, quería decirme algo, al parecer importante… pero a estas alturas… no estoy seguro de que sirva de algo. Él se irá con Rin a Australia, y yo me iré con Kisumi a Tokio. Y ahí habrá terminado todo, ¿no es así?" Los pensamientos de Makoto le hacían volver a la realidad, ambos tomarían caminos diferentes y no sabía si volverla a verlo… Todas y cada una de las veces que habían caminado juntos hacia la escuela, todas la veces que nadaron juntos, las veces que pasaban tiempo en su habitación, todas y cada una de las veces que se había repetido a si mismo que no confesaría sus sentimientos por Haru, todas las vece que accidentalmente se descubría fantaseando como sería su relación con él, todas la ocasiones en que se perdía en el océano de sus ojos, los vagos recuerdos de su confesión y del primer beso de ambos, la vez que perdió el control y estuvo a punto de hacer a Haru suyo. Los incesables sueños que tenía donde cumplía con ese ardiente deseo… ahora, se iría sabiendo que había aclarado el malentendido con Sousuke y que él sería feliz con Rin. Ahora podía irse un poco más tranquilo y en paz.

Las semanas pasaron, los entrenamientos de Gou eran estrictos y muy extensos. Su tiempo se vio reducido de una manera muy notoria, Haru no había encontrado ocasión para hablar con Makoto debido a las visitas de Rin, aunque ya no eran tan frecuentes como antes, que al contrario de las visitas de Kisumi que se habían vuelto cada vez más y más frecuentes, al punto que en varias ocasiones se había quedado a los entrenamientos y le molestaba cuando veía a Kisumi mirara con un una enorme admiración a Makoto mientras nadaba, de igual manera al elogiarlo cada vez que podía. Cada día que pasaba sabía que perdía más tiempo, las visitas a su casa eran inútiles, debido al tiempo que Makoto pasaba con Kisumi, parecía que llegaba muy tarde a casa. Lo peor de todo es que ya tenía fecha para su partida a Australia, un par de semanas después de la graduación, él se iría de Japón por una semana. Sin más la graduación llego, Haru y Makoto pasaron ese día con Nagisa, Rei y Gou. Nunca habían pensado que el día en que se graduarían llegara y menos pensaban que llegaría el día en que se separarían mucho menos, y así de la misma manera, llego el día en que se encontraría así mismo frente a la puerta de la casa de la familia Tachibana. La lluvia lo mojaba de pies a cabeza, mientras de sus ojos azules salían lágrimas que eran arrastradas por las gotas de lluvia que se mezclaban con estas, al ver la ventana de la habitación de Makoto sola y con la luz apagada.

Él, por fin se había ido a Tokio.

Sabía que Makoto se lo había estado ocultando, y sabía que era así. Pero no quería preguntar que se trataba, ahora se había ido con Kisumi y no podía hacer nada. En su interior la culpa y el remordimiento se adueñaban de él junto con el dolor de haber perdido definitivamente a Makoto. El ya no podía hacer nada, al otro día también partiría junto con Rin a Australia y eso marcaria le fin de algo que ni siquiera había tenido la oportunidad de comenzar.

Rin caminaba rápidamente, Haru con esfuerzo lo seguía entre las abarrotadas salas de espera, su chándal azul estaba de más, el calor del lugar, era incómodo. Teniendo su equipaje cargando en los hombros.

-Rin, espérame.-Haru le hablaba tratando de alcanzarlo, pero su ritmo y la constante gente que se atravesaba en su camino le impedía alcanzarlo, apenas podía ver sus cabellos rojos cubiertos casi por completo por su visera negra.

"¿Qué le sucede?" Los pensamientos de Haru, no paraban. Desde días atrás había notado como Rin se había vuelto distante, entre visitas, cada vez, menos frecuentes, y la notable indiferencia que estaba mostrando. Estaba seguro que algo le estaba ocultando, podía presentirlo. Desde el día en que había aceptado su propuesta, Rin había tardado demasiado tiempo en contestarle; por otro lado, Gou de igual manera, parecía extraña. Siempre había notado que tenía su mirada sobre él. Una melancolía mirada que sus ojos rojos quería gritar algo que ocultaba. Otra de las cosas que le intrigaban, era porque Rin se había empeñado en ser él quien arreglará todos los detalles de su viaje, sin dejar que él se metiera en ello... Al punto de que había retenido su boleto de avión.

Después de unos minutos, Haru noto como Rin se detenía en seco, se dirigió a uno de los asientos y dejando su mochila, en el suelo. Haru inmediatamente se sentó a su lado recargando sus codos en sus piernas mirando la gente ir y venir del lugar mientras los altavoces anunciaban los vuelos.

-¿Qué sucede?-La seriedad de Haru era muy evidente, Las semanas que habían pasado y todo lo sucesos habían mermado una gran parte de su paciencia. Rin solo levanto la vista y le mostro una sonrisa leve.

-La verdad… es que…

-Pasajeros con vuelo *****, con destino a Sídney, Australia, favor por pasar a la puerta numero ** para el abordaje.-El anunció del vuelo había interrumpido a Rin en su conversación. Haru suspiró frustrado al ver que no podría obtener las respuestas que quería. –Es nuestro vuelo, ¿Dónde está mi boleto?-Mencionaba poniéndose de pie mientras miraba a Rin quedarse sentado en su lugar, unos segundos más tarde, Rin tomo sus cosas levantándose, para comenzar a acercarse rápidamente al área de abordaje. Las aeromozas, se encontraban recibiendo los pasajes de los demás pasajeros que entraban al avión. Rin abrió su mochila y saco los pases da bordar, y miro a Haru a los ojos por primera vez en todo el camino.

-Toma. Este es tuyo.-Haru noto por primera vez la culpa y la tristeza junto en sus ojos. Su sorpresa no era de esperarse, era normal su reacción al ver lago que muy rara vez se veía en los ojos de Rin. Haru dudando tomó el boleto sin apartar ni un segundo la mirada de Rin.-No puedes venir conmigo Haru. Ya sé que lo decidiste, pero… ¿realmente quieres eso? Cometí… un error, ahora no puedo seguir sosteniendo que te amo, porque no es así. Ya hice mucho daño… y no quiero continuar con ello…

-Rin…-

-No pasa nada, yo… Date prisa o perderás tú vuelo.-Después de esas palabras, Rin se dio la vuelta y comenzó a caminar a donde abordaría su vuelo, dejando a Haru atrás… sorprendido, sosteniendo en sus manos su boleto… Se quedó por un largo tiempo, mientras miraba atreves de los cristales, como el vuelo de Rin despegaba poco a poco a su destino. Casi de inmediato recordó el boleto de avión que le había dado, junto con un pequeño clip que sujetaba un pedazo de papel., y tomando el boleto comenzó a leer notando que su destino era el que más deseaba. Abrió los ojos de par en par, al leer la nota adjunta:

"Espero que con esto pueda compensar un poco el daño que les hice. Aclara todo con él y sean felices… Igual espero que algún día puedan perdonarme.

"Rin."

Haru volvió la mirada al cielo para ver como el avión donde viajaba Rin desaparecía… y con fuerza sostuvo aquella pequeña nota y su boleto para viajar a Tokio.