Recuerdos y Reencuentros.

A eso llamaba bochorno se decía interiormente la pecosa de ojos color cielo, aquel caballero era el ultimo que deseaba ver en ese momento, el padre del mayor granuja que había conocido sobre la tierra, aquel descarado que se había atrevido a besarla de manera tan brutal la noche anterior, ahí estaba el padre de ese malcriado que le robara un beso Frances diciéndole que el pondría en su lugar a aquel que la había faltado el respeto

-Señorita Alice, ¿no me va a contestar?- pregunto el castaño

-lo lamento duque, es solo que me tomo por sorpresa, no se preocupe, solo recordaba un incidente que me ocurrió en Lakewood aunque quisiera el tipo que me falto al respeto esta del otro lado del océano, pero no se preocupe, recibió su merecido- dijo la pecosa algo sonrojada

-me da gusto ver que es usted una señorita valiente e independiente que sabe cuidarse por si sola, digna hija de Candice y William Albert- sonrió con calidez el castaño

-si me disculpa Duque, debo regresar a mi camarote, debo preparar todo para el desembarque-declaro la pecosa haciendo una reverencia al duque

-adelante joven dama- dijo galantemente el duque- y recuerde señorita Alice, si algún día necesita que alguien de la cara por usted, no dude en pedírmelo, tengo una deuda de honor con la memoria de su padre y es mi deber protegerlas a usted y a su madre- declaro seriamente

-sobre todo a mi madre verdad- sonrío recobrando su picardía la joven pecosa

-¿disculpe?- dijo algo sonrojado el Duque

-a mi mama le gustan mas los hombres que no usan bigote…. Hasta mas tarde duque- después de esto al pequeña Andrew salio tarareando una cancion

-hasta… mas tarde… jum- sonrío el castaño- otra pecosa y entrometida… tenias que ser su hija- después el duque se llevo la mano a la boca-¿sin bigote eh?...- sonrío el castaño mirando el amanecer- ojala fuera un hombre libre… Albert, no te fallare amigo, te juro protegerlas- sin mas el castaño se perdió en la visión del infinito mar.

-Alice ¿donde habías estado?- pregunto la dama mayor mientras terminaba de arreglarse

-estaba en cubierta, le fui a dar los buenos días a Papá- sonrío la pecosa

-como siempre en camisón, Alice no debes hacer eso, podrías encontrarte con algún pervertido

-al único que me encontré fue a tu eterno enamorado- dijo la chiquilla sacando su ropa para darse una ducha

-¿Terry?- dijo la dama poniéndose completamente colorada

-ah, pero que bien sabes a quien me refiero- se burlo la rubia al ver el rostro rojo de su madre

-no… no que tonterías dices- tartamudeo la mujer con nerviosismo

-¿Cómo les fue anoche?- pregunto la rubia esta vez sacando una toalla- ¿se divirtieron?- pregunto-¿Qué tal la recepción?

-eh?... agradable- dijo la pecosa mientras el color rojo se aumentaba en sus mejillas cosa que le pareció muy extraño a su hija- y a ti?, ¿Qué tal les fue a Eleonor Richard y a ti?

-estuvo bien dijo la pecosa menor- hasta que…- a la mente de la chiquilla llegaron las imágenes de la noche anterior en cubierta, el beso que le diera ese mocoso malcriado y se sorprendió al darse cuenta de que saboreaba sus labios buscando rastros de ese enviciante sabor a canela consiguiendo ponerse roja

-¿hasta que?...- pregunto la duquesa Andrew al ver a su hija roja y en silencio

-hasta que se acabo el encanto Richard se puso en plan de hermano mayor- sonrió nerviosamente la pecosa- me voy a bañar – declaro la rubia

-estoy pensando en pedir servicio a la habitación- dijo la madre de la chica

-¿y eso?- pregunto la menor sin embargo por dentro estaba feliz de que así sucediera, no correría el riesgo de toparse con ese mocoso engreído en el comedor

-bueno… es el ultimo día que comeremos juntas y me gustaría estar sola contigo, sin interrupciones- sonrió la dama-"además así no corro el riesgo de encontrarme con Terry" pensó la mujer al recordar lo pasado la noche anterior

-esta bien por mi Candice- sonrió la pecosa- espérame en un momento me baño, mientras tu pide el servicio-sin mas la chica se mete al baño dispuesta a bañarse

En otro camarote de el barco

-¿Por qué papa se tarda tanto?-pregunto la castaña impaciente- si no nos apresuramos Al y Candy terminaran de almorzar y no podré verlas- dijo tristemente

-…- el chico parecía perdido en su cama muy pensativo no había escuchado lo que decia su hermana

-quiero comentar con Alice la fiesta de ayer, le pediré que nos veamos en su cuarto o en el mio a escondidas para que me siga enseñando a bailar Twist- sonrió la castaña- ella se veia tan linda y graciosa bailando

-…- el chico parecía seguir ignorándola

-¿Richard?- pregunto la castaña al notar la ausencia de su hermano

-¿eh?... perdón ¿decías?- dijo el rubio saliendo de su mundo

-nada, olvídalo… tengo hambre- dijo acariciando su estomago en señal de hambre

-Duque aun le falta mucho, podemos adelantarnos

-no, esperen ya salgo- tras esas palabras el varonil rostro de su padre se dejo asomar

-¡Papá!- exclamo la pequeña castaña con el rostro sonrojado, siempre vio a su padre como un hombre apuesto pero verlo así, se había quitado varios años de encima

-¿duque?- su hijo estaba sorprendido, sin el bigote su padre se veía mucho mas joven

-¿y bien?... por que esas caras ¿tan mal me veo?- pregunto el castaño al mirar las caras sorprendidas de sus hijos

-eh… solo se ve diferente- dijo el rubio mirando sorprendido a su padre, ya le habían dicho que se parecían pero el nunca quiso creerlo, ahora que su padre estaba afeitado, la única diferencia aparte del mejor y desarrollado cuerpo de su padre era el color de cabello

-te vez mas guapo papi- sonrió la castaña- voy a ser la envidia de el comedor- dijo tomando un brazo de su padre y con el otro el de su hermano- dos apuestos hombres tomando el almuerzo conmigo…¿nos vamos caballeros?- sonrió alegremente

-andando joven dama- sin mas la familia Grandchester se encamina a donde el comedor, la castaña tenia ganas de platicar con Alice la noche anterior y ver la encantadora y divertida sonrisa de la dama Andrew ante sus aventuras de esa noche, el duque ansiaba con todo su corazón toparse con la hermosa visión de la dueña de su vida, mientras que el rubio estaba muy serio y pensativo, recordaba su actitud de la noche pasada y a decir verdad se sentía fatal, recordar el rostro lloroso de la hija de los Andrew lo estaba matando ¿y si ese hubiera sido el primer beso de la rubia pecosa?, se sorprendió a si mismo sonriendo ante esa posibilidad, mas aun al sentirse orgulloso, poderoso y presumido ante esa posibilidad y cambiando a ira infundad al pensar que tal vez no fuera el primero en probar ese delicioso sabor a fresas silvestres que la heredera del clan Andrew poseía, las ilusiones de los tres grandchester se fueron abajo al terminar de desayunar y no haberse encontrado con ninguna de las damas de cabellera rubia y llenas de pecas

-no vinieron- dijo Eleonor exteriorizando la desilusión de todos los presentes

-¿Quiénes?- pregunto Richard aun sabiendo la respuesta

-Al y su mama, quería platicar con ellas- la chiquilla puso una cara triste

- quizás mas tarde pequeña dama- dijo el duque con una sonrisa a su hija- es el ultimo día que pasaremos juntos, esta noche la pasaran en el colegio… ¿Por qué no lo disfrutamos juntos?- sonrío el castaño

-¿Cómo duque?, no hay mucho que hacer- dijo fastidiado el rubio

-bueno, por lo menos podemos jugar cartas no lo crees?- dijo el castaño con su típica y arrogante sonrisa

-¿tu juegas cartas?- el muchacho estaba incrédulo, en esos días de viaje su padre mostraba una actitud mas fresca y alcansable a la que conocía, parecía mas alegre y vivaz, mas libre y cómodo, al chico no le agradaba el hecho de qu ese comportamiento de su padre le agradara, y es que conocía la razón y el nombre de ese buen humor "Candice White Andrew"…

De regreso con las Andrew….

-te voy a extrañar mama- dijo la pequeña rubia en brazos de su mama mientras ojeaban juntas un álbum de fotos

-y yo a ti mi dulce niña… hija aun podemos negarnos ante el consejo de la familia- declaro la pecosa de mayor edad

-¿y perderme de conocer ese colegio al que tanto le suspiras violar todas sus reglas como tu lo hacías y ser el dolor de cabeza de la madre superiora como tu?... ni hablar- dijo ella sonriendo

-espero que no te metas en problemas Al- declaro la dama

-¿recuerdas este día?- dijo la menor señalando una foto donde estaban ella y sus primos a la edad de entre 8 y 10 años-eran buenos tiempos, la abuela Elroy estaba muy complacida, todos jugábamos en el portal de piedra o en el de rosas … bueno todos menos el limón chupado y sus secuaces- dijo la pecosa con burla

-Alice…- dijo en tono cansado la pecosa mayor

-sabes que si lo son… no entiendo como pueden ser hijos del tío Daniels y la tía Annie, ellos son muy buenos, en cambio este trío pesadilla…

-jajajaja sabes, tu tio Daniels no siempre fue como ahora, de hecho el era muy malo conmigo, puede ser que mas malo de lo que son Ángelo y becky con tigo y el resto de tus primos

-¡no te creo!, si el tío Neal es un pan de Dios, hasta me gusta para papá- dijo la pecosa haciendo que su madre se sonrojara

-no creo que a tu tía Franchesca le haga gracia ese comentario señorita

-la tía Francesca es una bruja… ah ya entiendo de ahí salieron los tempanitos de hielo amargo- sonrió la pecosa

-hija por favor deja de ponerle apodos a tus primos

-no son apodos mamá, son descripciones que son muy diferentes jijiji- se rió la pecosa con ganas

-hay hija- suspiro la dama con resignación, a decir verdad le gustaba como era su hija, era de nobles sentimientos, pero a diferencia de ella, sabia defenderse con uñas y dientes cuando la situación lo ameritaba, en eso se parecía tanto a Albert-albert…-suspiro la mujer al darle vuelta a la hoja del álbum y encontrar la fotografía de su boda

-Papá era muy apuesto- dijo la joven acariciando el retrato de su padre

-el mas apuesto del mundo, pero también el mas valiente y mejor amigo que pude tener

-mejor que el duque?- pregunto la pecosa menor

-¿Por qué la pregunta?- dijo la mujer de mayor edad a su hija

-mamá… ¿Qué fue lo que te gusto del duque de Grandchester en tu juventud?- pregunto la menor- así como me lo describes, papá y el eran polos completamente opuestos- dijo la chica de ojos azules mirando a su madre

-no tanto… los dos eran espíritus libres que solo deseaban seguir su camino y ser ellos mismos- suspiro la rubia, al final de el camino, tu padre decidió tomar las riendas de la familia Andrew por mi y yo decidí acompañarle alejándome de mi propio camino… a veces envidio a Terry, por que el pudo seguir su camino …

-¿Cómo?- dijo la menor

-cuando Terry y yo nos separamos en san Pablo, el decidió ser Actor y míralo, ahora es uno de los mas famosos actores de Broadway y Londres, además de ser el nuevo Duque de Grandchester- sonrió la pecosa- creo que eso fue lo que me gusto de Terry, que nunca se dio por vencido pese a las dificultades y siempre lucho por lo que quería

-excepto por ti- dijo la chica dándole vuelta a la hoja del álbum

-te equivocas Alice- dijo la rubia mayor mirando a su hija- fui yo quien no le permití luchar por mi

-¿Cómo?- dijo la de ojos azules abriéndolos con sorpresa

-cuando vi como sufría Terry por tomar una decisión, yo la tome por el y ahora l comprendo… casi 17 años después… esa noche era el estreno de romeo y Julieta- dijo la pecosa mostrándole el recorte de periódico de esa fecha- Terry me invito, pero antes de entrar a la sala, escuche que unas mujeres hablaban sobre Susana Marlow

-¿la duquesa?-pregunto la rubia

-si, ahora es la duquesa de Grandchester… pero en ese entonces solo era una actriz, una actriz que amaba a Terry y que expuso su vida por el, una joven actriz que perdió su pierna por salvarle la vida, al amputarle la pierna, también le amputaron los sueños de grandeza sobre el escenario-dijo la pecosa con pesar- Terry sabia eso, y se sentía en una encrucijada, la abuela de elie y richard, la madre de Susana le exigía que se hiciera cargo de ella, el tenia el corazón lleno de amor por mi…

-¿no crees que eres muy pretenciosa White?- dijo con burla su hija

-no- contesto seriamente- el me amaba tanto o mas de lo que yo lo amaba a el, después de nuestra separación yo logre superarlo tu padre tuvo mucho que ver con eso – la pecosa le guiño el ojo a su hija- pero el… el tardo mucho mas tiempo que yo para hacerlo- dijo la pecosa cerrando los ojos mientras recordaba como lo había encontrado en ese teatro ambulante- bueno… aquella noche en que nos separamos yo fui quien le dijo adiós, no permití que se quedara conmigo e hiciera de lado su responsabilidad con Susana- declaro la pecosa

-Mamá…- la rubia menor no dan acredito a lo que escuchaba

-esa noche deje en New York parte de mi historia y de mi vida- sonrió tristemente la mujer recordando el dolor aquel día

-y también parte de tu corazón- dijo la rubia menor limpiando esa lagrima traidora del rostro de su madre

-oh… bueno tu también pasaras por cosas así Alice, es parte de crecer- dijo su madre con una sonrisa

-no, yo no, yo … yo… mi corazón se quedo en Lakewood y cuando termine esto de san pablo regresare a el- dijo decidida

-oh… Tomas?- dijo con picardía la joven cabeza de la familia Andrew haciendo burla a su hija

-si lo sabes para que lo preguntas- dijo ella con un sonrojo en sus mejillas y levantando su respingada nariz

-jajajajaja- sonrió la pecosa- sabes me recuerda mucho mi viaje a Londres… yo tambien llevaba en mi corazón a tu tío Anthony…

-Tomas no esta muerto!- se apresuro a decir la pecosa menor

-lo se, lo se… pero aun eres muy joven Alice, mírame , yo me enamore de Anthony ciando era muy joven, mas joven que tu, después Terry, me enamore de el cuando tenia tu edad y por ultimo tu padre… hija, aun te falta conocer muchas personas y … déjame decirte que los ingleses tiene su encanto- dijo la mujer guiñándole el ojo, en ese momento y sin saber por que a la imagen de la joven cierto rubio de ojos color mar, un delicioso sabor a canela le lleno la boca y un sonrojo furioso ataco su cara recordando el beso que le diera la noche anterior-¿te encuentras bien hija?, de momento te pusiste toda roja- dijo preocupada su mamá

-eh?... oh si, si estoy bien… oye como que ya hace hambre otra vez no?... que te parece si comemos algo antes de desembarcar- dijo la pecosa menor parándose de golpe, quería quitar la imagen de ese beso de su mente

-¿eh?... si por que no- dijo la mujer sin entender que le pasaba a su hija

De regreso con los Grandchester….

-¡aja!, les gane de nuevo- sonrío la castaña con superioridad

-no es posible llevas ocho juegos seguidos ganándonos- declaro el rubio con incredulidad

-jajaja, tienes buena suerte- dijo el Duque con una sonrisa al ver cuan fresca y feliz se había vuelto su niña con tan solo unos días a lado de las Damas Andrew

-ya me aburrí ustedes no?- pregunto la castaña- además en un par de horas desembarcaremos, deberíamos comer algo antes de irnos

-tienes razón-dijo el duque poniéndose de pie- después de todo ya tenemos todo listo

-vallamos al comedor por un refrigerio entonces- dijo el rubio apoyando la decisión de su familia, sin mas los tres grandchester salían del camarote, tenían que pasar por un sector del barco que a los dos caballeros le Traian recuerdos, para uno un recuerdo hermoso y muy lejano de mas de 17 años y para el otro un dulce recuerdo sabor a fresas silvestres de la noche anterior, sin saber como sus recuerdos tomaron forma, frente a ellos estaban esas dos ninfas que al verlos no pudieron hacer mas que sonrojarse, ambas sumergidas en sus recuerdos

-Candice- susurro el Duque

-Richard…- pensó la rubia menor tomando un ligero sonroso en su rostro

-Terry- la mente de la dama Andrew había viajado 17 años atrás en esa misma área de la cubierta

-Alice…- el corazón del conde estaba desenfrenado al ver a la joven en el mismo lugar que la noche anterior le robara un beso

-¿Terry?... te afeitaste- dijo casualmente la rubia mayor, no quería perder la amistad del duque por el incidente de la noche pasada, el recuerdo de días felices los habían arrastrado a ese beso, lo mas seguro es que con el cerraron esa parte de su juventud inconclusa y su amor frustrado, para comenzar con una historia de amistad

-oh, si bueno… ya era momento de un cambio- dijo pasando su mano por la boca como si no recordara el que se había afeitado

-te sienta bien, te vez mas joven y buen mozo- sonrió la dama

-gracias, significa mucho viniendo de ti- sonrió el castaño

-Alice!- corrió la pequeña castaña hasta su nueva amiga- que bueno que pude verte antes de llegar al colegio, quiero que nos frecuentemos estando allá, tal vez pueda ir a tu cuarto o tu al mío

-Elie… no lo se, creo que me quedare en la misma habitación que una de mis primas- dijo ella con una sonrisa

-oh… tienes amigas en el colegio- dijo bajando la mirada

-si… como tu- la chica mira como la castaña baja la mirada-¿Por qué tienes amigas en el colegio verdad?

-este… no…- declaro la castaña

- pues ya tienes una-dijo con jovialidad la rubia- estoy segura que mi prima Geza también te querrá mucho y se llevaran muy bien- sonrío la pecosa.- también estarán el primo Archie, Anthony y Alistear, ya veras, son inos locos mis tres paladines- sonrió con entusiasmo la rubia

-¿me los presentaras?- dijo al castaña con ilusión

-¡claro!- sonrío la pecosa

-nosotros íbamos a tomar un refrigerio- ininterrumpió Richard captando la atención de los presentes- gustan acompañarnos madames

-"¿Quién te viera tan educadito ahora y tan granuja anoche"- pensó la rubia menor con furia

-ibamos a lo mismo Richard, gracias, creo que sera agradable

-entonces si nos permite- dijo el duque extendiendo su brazo a la pecosa de su vida

-gracias- sonrió la mujer con agrado

-señoritas- dijo Richard extendiendo sus brazos a las dos jovencitas

-"este esta loco…ayer tan violento y hoy… tan dulce y tierno…¿Qué estas pensando Alice!!"- se recrimino la rubia mientras tomaba el brazo del rubio-"esto solo lo hago por no dejar mal a mamá con el duque"- se decía para auto convencerse la rubia y dejar de lado esas mariposas que sentía en el estomago

Ambas familias tomaron el te y un pastel como postre, pasaría mucho tiempo para que los jóvenes pudieran probar dulces nuevamente, las reglas del colegio eran bien fundadas, nada de postres y dulces sin un permiso especial, conversaciones, experiencias y recomendaciones fueron el tema de platica de los integrantes de la mesa, el tiempo de desembarcar se acercaba y las dos familias se retiraron para tomar sus maletas, se reencontrarían de nuevo en cubierta para desembarcar

-¡cuanta gente!- exclamaba la rubia sorprendida- ¿Cómo encontraremos a el tío George y a mis primos entre tanta gente?-pregunto la pecosa menor

-no te preocupes- dijo Richard poniendo su mano sobre el hombro de la joven- es mas fácil que ellos te vean a ti que tu a ellos

-si, tienes razón- contesto ella como si nada hasta que ambos se dieron cuenta del contacto que tenían y se sonrojaron separándose rápidamente, sus padres que habían visto aquello sonreían para sus adentros, esa escena les recordó una tarde en el zoológico Blue River- ahí están!!!!- grito la rubia mientras se abría paso entre la multitud del barco

-Neal!- grito con felicidad la mayor de los Andrew para sorpresa del duque

-Anthony!- grito con euforia la pecosa menor al toparse con un chico de ojos azules y cabello dorado

-¿Anthony?- como si se tratara de un balde de agua la imagen de un cariñoso abrazo entre ese rubio y la pecosa le cayó al joven conde

-¿Neal?- dijo con furia el Duque mas aun al ver a la joven rubia salir corriendo hacia el

-llorona, no sabes cuanto te extrañe- sonrió el primo Alice al tenerla entre sus brazos mientras le daba un beso en la mejilla

-Neal!- grito nuevamente la joven dama

-Candy!- exclamo el gallardo caballero de piel bronceada mientras extendía sus brazos para recibir a esa bella mujer y ella corría para abrazarlo

-me da tanto gusto verte- la mujer es sujetada por la cintura y el caballero la eleva dándole vueltas

-estas mas hermosa de cómo te recordaba, cuanto tiempo de no vernos- dijo bajándola y dándole un fuerte abrazo- chica traviesa se que tienes muchos asuntos en America pero debes acordarte de nosotros de vez en cuando

-no exageres Neal, solo han pasado tres meses desde la ultima vez que nos vimos

-a mi me parecieron tres siglos- sonrió el caballero

-ejem- carraspeo el Duque al estar a lado de la pareja

-¿tu eres?…GRANDCHESTER- el americano estaba perplejo, a la ultima persona que se imaginaria ver era a ese chico del colegio con el que había tenido tantos altercados

-Leagan- dijo frío el Duque al ver a aquel hombre

-veníamos en el mismo barco- aclaró la líder del clan Andrew americano-el y sus hijos

-comprendo, así que ya eres tronco de familia, me alegro- dijo el moreno extendiendo su brazo para estrechar la mano del duque

-Papá la hija de sirvienta esta causando alboroto con mis primos otra vez, que vergüenza, no es propio de una dama- dijo becky una chica de cabellos rubios y ojos marrones como los de su padre

-Becky, discúlpate ahora mismo-reprendió el padre de inmediato

-¿Por qué?, solo dije la verdad

- no es adecuado que llames así a tu prima de esa manera

-y por que no? , la tía Elisa me ah dicho que esta es una sirvienta salida de un establo

-fiuuu- silbó el joven rubio al escuchar aquello- la violencia viene de familia- dijo con una sonrisa mientras el resto de la pandilla de jóvenes se acercaba a la escena- pero al menos Alice siendo la hija de una sirvienta como tu la llamas tiene mejores modales que los tuyos mocosa caprichosa

-insolente- dijo la jovencita- no te metas en esto rebelde sin causa, yo insulto a esta dama de establo como se me de la gana

-SUFICIENTE REBECA!-grito encolerizado el hombre tras la mirada atónita de los mayores, es verdad que la adolescente era malcriada pero nunca había llegado a los extremos de insultar a la cabeza de la familia

-SOLO LA DEFIENDES POR QUE ES TU AMANTE!, LO SE!- dijo la chica con lagrimas en los ojos

-Rebeca hablaremos de esto muy seriamente- Neal tenia la mirada llena de coraje

-TE ODIO- sin mas la chica salio corriendo

-Becky- una chica de cabello rubio y ojos azules salio corriendo tras ella-apresúrate Ángelo, debemos alcanzarle- sin mas la joven de 14 años sale tras la hija de Leagan

-espérame Annia- dijo el chico de cabellos castaños y ojos marrones tan parecidos a los de su padre

-lamento esto Candice- dijo Neal realmente apenado

-no te preocupes Neal- contestó la rubia- pero me preocupa lo que ah dicho Becky

-ignóralo… son las ideas falsas que su madre le mete en la cabeza

-Franchesca sigue aferrada a esa entupida idea?...Neal no quiero causarte problemas con tu familia, tal vez sea mejor que tomemos en cuenta el que las acciones Leagan y Andrew se separen para evitar esto

-de ninguna manera, las acciones siempre han estado juntas y así seguirán, ya cedí mucho con mi mujer al unir parte de mis acciones a su familia

-pero…

-los asuntos de negocios los tratamos después Candy

-gracias por defender a mi mama Grandchester- dijo la pecosa

-yo te conozco… estas en el equipo de equitación de san Pablo- dijo el rubio que recibiera tan efusivamente a la rubia Pecosa

- Corwell no?- dijo el rubio con una sonrisa

-así es, siempre te veo en el área de practicas pero no había podido saludarte Grandchester

-¿se conocen?- dijo al pecosa desconcertada

-algo así- sonrió su primo

-Alice!- grito un joven de cabellos castaños y ojos azules- Alice llegas justo a tiempo, acabo de inventar algo maravilloso para ti

-ah… no tiene que ver nada con agua verdad Stear, por que siempre terminas empapándome…

-no, no , esta vez te aseguro que es un éxito

-¿Dónde dejaron a la Tía Anny y al tío Archi?- pregunto la pecosa

-están en el carruaje esperando, junto con la tía Franchesca-

-¡la papa a la francesa!... hay no- dijo la chica

-no te preocupes ella y mi mama se Irán en otro carruaje- dijo una chica de cabellos rojizos y ojos verdes tras ella

-¡Geza!... prima!.- la chica la abraza con entusiasmo

-Al, hermanita no sabes cuanto te eh extrañado, cuéntame, ¿Cómo están las hermanas del hogar?, ¿Cómo esta Tom… y …Steve?

-jajajaja no puedes pasar cinco minutos sin preguntarme por Steve verdad?- le guiño el ojo la pecosa

-oh , no, no también te quería preguntar por la tía abuela …

-todos están bien y Steve te extraña mucho

-gracias… se sonrojo la chica de ojos verdes

-bueno yo me retiro esto es una reunión familiar … Eleonor- llamo su hermano

-si…- dijo la chica quien había permanecido callada todo ese tiempo

-¿Quién es esta damita tan bella?- pregunto Anthony con galantería

-es una amiga que hice durante el viaje, chicos les presento a Eleonor Susan Grandchester- sonrió

- mucho gusto- dijo el rubio besando la mano de la castaña pecosa

-e…el gusto es mío- se sonrojo

-chicos sus padres me enviaron a traerlos, por dios el que sea solo dos años mayor que ustedes no me convierte en su niñero- dijo un joven de cabellera negra y ojos marrones

-Hermano, no seas tan cascarrabias

-vale vale ya están todos reunidos supongo que los puedo presentar rápidamente- dijo la rubia- Elie, el chico de ojos azules u cabello rubio que te acaba de saludar es Anthony Corwell Brighton, el castaño a su lado es Alistear Corwell Brighton los dos son hermanos

- a sus pies madame- dijeron al mismo tiempo los chicos

-ella es mi prima Gezabeth Rockwell Leagan…

-un placer- dijo la chica de cabellos de fuego y ojos verdes- puedes llamarme Geza

-el viejo del grupo es Jhoseph, es el hermano mayor de Geza- sonrío la pecosa

-muy graciosa Alice… es un placer conocerte- dijo el chico con una calida sonrisa-faltaron mis primos Becky, Ángelo y Anny pero …

-pero ni te molestes en conocerlos ellos jamás se juntan con nosotros- contesto Stear

-Stear, es nuestra hermana- dijo el rubio con enojo

-si, pero que culpa tengo yo que a mamá se le cayera de chiquita y terminara loquita- se burlo stear a lo que todos comenzaron a reír

-tu no entiendes- se molesto Anthony

-chicos, ellos son Eleonor y Richard Grandchester, también van en el colegio san Pablo

- a tu hermano ya lo había visto pero no tenia el placer de conocerle Madame- sonrío con coquetería Anthony

.¿Que?... o bueno es que los sectores están muy lejos y…

-espero que me de la oportunidad de conocerle un quinto domingo próximo

-oh… bueno yo…

-ejem- carraspeo el castaño estando atrás de los jóvenes- Richard, Eleonor, apresúrense, compartiremos carruaje con los Andrew

-si papá- sin mas el rubio toma de la mano a su hermanita y la arrastra hasta el carruaje

-¿celoso papá?- le bromeo la dama Andrew al notar que las coqueterías de su sobrino le habían afectado

- tal parece que el nombre Anthony siempre me traerá dolores de cabeza- dijo molesto viendo a la pecosa haciendo que esta se sonrojara al notar por que lo había dicho

-Terrence- se escucho el grito de una mujer, habían pasado mas de 17 años desde la ultima vez que escucho esa voz, pero Candy jamás la olvidaría, jamás podría borrar de su cabeza el sonido de esa voz suplicándole que no le quitara al hombre de su vida, tanto el Actor como la Enfermera voltearon lentamente, sabían a quien pertenecía esa voz pero se negaban a creerlo

-Mamá- grito la pequeña Eleonor corriendo hacia donde estaba la rubia apoyada con un bastón

-Su…Susana…

XD CONTINUARA!!!!!!

Soy mala, a que si!