Pasaron los días y las semanas; Harry hizo caso a lo que le dijeron y a pesar de sentir curiosidad por Flamel y su relación con Dumbledore, se centró en llevar al día sus estudios y tareas escolares. Las clases estaban yendo a mejor ritmo que en la evaluación anterior; de todas ellas las que más le gustaban eran Pociones, Herbología y Defensa contra las Artes oscuras; aunque esta última más por lo que en si era la materia según sus libros que por el profesor que tenían; aun así todas resultaban entretenidas y de todas se podía aprender algo.

Un sábado estaba en la biblioteca programándose el estudio de las distintas materias tanto el teórico como el práctico.

- Hola Potter – Harry alzo la vista para encontrarse con Nott hablándole - ¿te vienes a ver el partido de Quidditch?, se enfrenta tu casa con los Gryffindor

- ¿A qué hora empieza?

- En media hora

- Bien, termino esto y voy

De forma que Harry acudió a ver el partido, en realidad tenía pensado ir si terminaba sus cosas, pero decidió dejar lo que le quedaba y acudir a animar al equipo de su casa; llegó al campo y subió a las gradas, sentándose junto a Justin y Ernie. La alienación de los Hufflepuff entro al campo, había varios que estaban en séptimo año, por lo que terminarían en este curso; Harry, hacía tiempo que consideraba el puesto de guardián, sabía que le vendría bien ver algún partido de forma analítica. El equipo de Hufflepuff comenzó a realizar un calentamiento para entrenarse ensayando algunos movimientos y maniobras; aquello a Harry le parecía muy práctico, era una forma de entrar en situación y de prepararse para el parido; el de Gryffindor salió poco después, elevándose en el aire mientras se ponían en formación en el área. La profesora Hooch, que hacía de árbitro, espero a que los dos equipos estuviesen dispuestos y tras soltar las bludggers, la Snich y por último la Quaffle comenzó el partido. Gryffindor se adelantó en la posesión de la Quaffle, sus tres cazadoras tenían una excelente coordinación y sus golpeadores impedían a los cazadores de Hufflepuff hacerse con la posesión de la quaffle o bien mantenerla durante un buen rato; el guardián de Grryffindor era simplemente soberbio y el de Hufflepuff había despejado el quaffle en un par de ocasiones peligrosas, a pesar de todo, en los veinte minutos que llevaban jugando, el partido estaba claramente inclinado 40 a 10 a favor de Gryffindor; el partido estaba más concentrado en los cazadores y los guardianes con alguna intervención de los golpeadores, mayoritariamente los de Gryffindor; los buscadores por el momento no daban señas de hallar la snich. Harry miró atentamente el encuentro, el quiddicth parecía un deporta bastante violento como lo eran otros en el mundo muggle pero al mismo tiempo cada equipo parecía una microsociedad donde cada cual tenía su propia función que complementaba a la de los demás

- Que Potter, ¿disfrutando de como los inútiles son humillados por la mejor casa? – era la voz de Ron; Harry no entendía que problema porque ese chico siempre tenía que ir a molestarlo.

Detuvo con el brazo a Justin y Ernie indicándoles con la cabeza que no entrasen al trapo y se encogió de hombros, ignorando a Ron y centrándose en el partido que ya iba 80 a 20 a favor de Gryffindor; en ese momento el buscador de Hufflepuff comenzó a bajar en picado mientras que el de Gryffindor no se enteraba de que la snich había aparecido, pareciendo estar en cualquier lugar menos en el partido

- Vaya, parece que ese inútil ha perdido el control de la escoba – insistió Ron tratando de hacer saltar a Harry; pero no le funcionaba, pues Harry sabía muy bien lo que estaba ocurriendo; aunque nuevamente los que si querían responder a la agresión verbal de Ron eran Ernie y Justin a los que Harry sujeto nuevamente mientras el buscado de Hufflepuff atrapaba la snich dándole la vuelta al marcador quedando el resultado 80 a 170 a favor de Hufflepuff

- ¿Qué decías, Ronald? – dijo Harry en un tono tranquilo

- Me las pagaras Potter, tú y los inútiles de tu casa sois unos tramposos, sino, no habríais ganado.

El resto de Hufflepuffs se que había en la grada, los cuales eran bastantes, se quedó mirándolos, a Ron con furia y a Harry con curiosidad para ver como reaccionaba, los de las otras casas también estaban expectantes; Harry se giró mirando a Ron

- Ha sido un buen partido en el que ha quedado demostrada la superioridad de las cazadoras del equipo de Gryffindor – dijo sin alterarse en un tono conciliador – lástima que vuestro buscador estuviera pensando en las musarañas – agregó mientras se levantaba

Ron en un movimiento rápido intentó golpear a Harry, pero esta vez Harry bloqueo el golpe e inmovilizo a Ron en el suelo dejando a los que estaban con ellos en la grada con un sinfín de reacciones; los de Huflepuff estaban orgullosos de como Harry defendió a su casa; los de Ravenclaw se apartaban un poco y los de Slytherin miraban alegras de que un Hufflepuff "humillase" a un Gryffindor.

- Que tu equipo pierda un partido y no sepas encajar la derrota ni una observación demuestra muy poca madurez por tu parte – dijo Harry – al igual que querer zanjar las discusiones a golpes.

Lo soltó y comenzó a alejarse de las gradas; seguido de cerca por un grupo de Gryffindors, sin percatarse de ello; el grupo estaba compuesto por Ron, Seamus y otros dos de segundo y tercer año; todo ese grupo estaba molesto por la crítica de Harry a su equipo y Ron por algo más. Le cortaron el camino sujetándolo entre tres mientras lo arrastraban había donde no pasaría nadie en ese momento

- A mí nadie me humilla, Potter; y menos un inútil traídos como tu – dijo Ron furioso pegándole mientras los otros le sujetaban

Harry pensó rápidamente, tenía que liberarse de ellos pues ni estaba por la labor de que ese grupo de niñatos estúpidos le diese una paliza y menos aún de forma tan cobarde lo que suponía una ironía dado a la casa a la que pertenecían ni tampoco quería pelear con ellos pues pelear no estaba bien; como pudo movió una pierna hacia atrás a hacia arriba en un movimiento unificado dándole en le entrepierna a uno de los que lo sujetaban que acabo por soltarlo; a partir de ese momento empleando sus mínimos conocimientos de artes marciales se liberó del resto y salió corriendo; ya había oscurecido por lo que opto por esconderse bien en el estadio que era el lugar más seguro al menos hasta que el grupito ese de Gryffindor se marchase, Harry dudaba que lo buscasen por ahí. Oyó a dos adultos hablar cerca de allí y permaneció completamente inmóvil, la situación no le gustaba, sobretodo porque no hablaban de una forma muy agradable; parecían conversar sobre algo que se encontraba oculto en la escuela de lo que los alumnos no debían saber y de Fluffy, aparte de algo sobre el "abracadabra" de Quirrel. Harry entendió que había más cosas custodiando aquello que el cerbero vigilase. Aguardo a que se marchasen antes de dirigirse al castillo.

Unos días después del partido, durante el desayuno, Harry recibía una nota de Hagrid que le pedía que acudiese esa misma tarde a su cabaña, que quería mostrarle algo; de modo que después de comer se dirigió a la cabaña de Hagrid; sentía curiosidad por lo que ese hombre quisiera mostrarle, llamo a la puerta y espero a que le abriesen; el interior de la cabaña no era normal, estaba al menos diez grados por encima de la temperatura habitual y las ventanas completamente cerradas.

- Buenas tardes Hagrid

- hola Harry – saludo el semigigante - ¿quieres tomar algo?

- No, gracias; en otro momento quizás

- Veras, quería mostrarte una cosa que estoy seguro te gustara; ven – dijo situándose al lado del gran caldero que tenía en la chimenea con el fuego prendido; en el interior del caldero había un huevo de unas dimensiones bastante importantes; no se parecía al de ninguna ave que Harry conociese

- ¿Es de dragón? – pregunto lo primero que se le ocurrió

- Sabía que alguien interesado en los dragones como tú se daría cuenta – dijo alegre el semigigante – este es un Ridgbeack Noruego

Harry miraba el huevo de dragón un poco alucinado, los huevos de cualquier dragón al ser criaturas prohibidas eran muy difíciles de conseguir e ilegales; y mucho más del dragón que había mencionado Hagrid, pues este se encontraba en peligro de extinción; desde que tuvieron aquella conversación sobre dragones, Harry había leído sobre ello en sus ratos libres.

- ¿Dónde lo has conseguido?

- Hace un par de noches, en cabeza de puerco, lo gané jugando a las cartas – comentó – el hombre parecía contento por poder deshacerse de él

- ¿Cuándo nacerá? – pregunto Harry - ¿y cuánto crecerá?

- Nacerá cuando esté listo y… bueno no sé cuánto tardara en crecer realmente; va a necesitar muchos cuidados

Harry calló, no diciendo lo que pensaba, si bien le agradaba a posibilidad de ver un dragón, le parecía muy peligroso teniendo en cuenta que la casa era de madera, dejando a un lado que era ilegal criar a dragones fuera de los parajes adaptados para ello llamados reservas; aquello tenía poco sentido común

- ¿Qué harás cuando crezca?

- No lo sé, lo llamaré Norberto y te avisare cunado vaya a nacer

- Vale, estará bien

- Estuve en el partido de Quiddicth, me alegra que ganase Hufflepuff; pero Gryffindor hubiese tenido más posibilidades de ganar la copa

- Puede ser – dijo Harry en lugar de discutir aquello, no tenía ganas de ese tipo de discusiones sin sentido

Hagrid paso el resto de la tarde contándole a Harry cuanta información había conseguido sobre los dragones, como criarlos y esas cosas. Después regreso a la sala común con tranquilidad, pensando en retomar su sesión de estudio; quería prepararse bien para los finales de fin de año, pues una buena nota media siempre era importante.

Una semana más tarde, le llego el aviso de Hagrid, Norberto iba a nacer, en la carta de decía que si quería llevar a sus amigos que lo hiciera porque era un momento único; Harry pensó muy detenidamente en esto , no tenía claro que hacer y estaba seguro de que Hagrid no aprobaría algunas de sus amistades. Estuvo algo distraído durante las clases, no sabía porque pero tenía la impresión que en todo el asunto de Hagrid con el dragón había algo raro, decidió acudir solo, así que en cuanto terminaron las clases bajo a los terrenos hasta la cabaña de Hagrid; al tocar a la puerta, Hagrid lo recibió en guardia, como si estuviera tomando medidas de precaución por algo, seguramente por todo lo del huevo.

- Pasa, Harry; está a punto

Harry entro con cautela en la cabaña, el que un dragón estuviese a punto de nacer seguramente era algo digno de verse pero al mismo tiempo peligroso, pues no se sabía que reacción iba a tener el dragón respecto a ellos; pasaron media hora contemplando el huevo colocado ya sobre la mesa de madera de Hagrid; de cuando en cuando el huevo se movía indicando vida viable en su interior, no tardaría mucho más en abrirse. Pronto el cascaron, por su parte externa, comenzó a quedar marcado por unas grietas que se manifestaban en forma de anárquico circulo, el dragón lo estaba rompiendo de dentro hacia afuera eclosionado por fin; pocos minutos después el cascaron estaba completamente roto y una cría de dragón emergió de entre las ruinas del huevo; aunque ahora pareciese pequeño, no tardaría en crecer, eso Harry lo sabría; y pronto llamaría la atención. De pronto, Hagrid se levanto y corrió hacia la puerta de la cabaña, alguien había estado espiando; Harry se asomó y desde ahí supo de quien se trataba, Ronald Weasley

- Creo que vas a tener que pensar en enviar al dragón a un lugar seguro – le comento a Hagrid

- El hermano de ese chico trabaja en una reserva de dragones, además es un Gryffindor, no creo que diga nada

Harry se encogió de hombros y permaneció un rato más en la cabaña de Hagrid antes de despedirse pensando en si debía o no pedir consejo sobre la situación de Hagrid, pues podía verse en un importante problema si se descubría lo de Norberto, como evidentemente acaba de ocurrir. Al llegar al castillo se encontró con la profesora McGonagall mirándolo de forma severa y tras ella a Ron bastante alegre; Harry entendió que estaba en un buen lio, y por algo de lo que él no era culpable

- Señor Potter; queda castigado por ocultar la existencia de una criatura peligrosa y prohibida en Hogwarts

Semanas después justo después de que Harry le comunicase con mucha tristeza de que Norberto había sido llevado a una reserva de dragones; recibió una nota firmada por el director en la que le indicaba que debía acudir al vestíbulo pasadas las doce de la noche con Filch para su castigo, resignado a la hora indicada se dirigió al vestíbulo donde el conserje ya lo aguardaba con una sonrisa que no le agradaba en absoluto

- Una pena que ya no castiguen como antes, colgando de los pulgares a los malechores – dijo el conserje en un tono desagradable – el director de ahora es un blando

- ¿Sabe en qué consistirá mi castigo, señor Filch? – inquirió educadamente

- Ni siquiera el director me trata de señor – menciono el conserje cuyo nombre era Argus Filch – iras esta noche al bosque, al parecer el director ha considerado buen castigo que pases una noche allí – agrego con una alegría que no le gustaba nada a Harry, absolutamente nada

Al llegar junto a Hagrid, Filch se despidió haciendo gala de su particular sentido del humor, Hagrid estaba muy serio como si hubiese ocurrido algo muy grave, peligroso e importante; condujo a Harry ante el linde del bosque y se adentraron un poco, sobre el suelo había una mancha de un azul plateado

- Esto es sangre de unicornio Harry, encontré dos muertos la semana pasada y al parecer hay ahora uno herido, nos separaremos e iremos a buscarlo, no te preocupes, Fang ira contigo

Harry asintió, aunque no le hacía ni la menor gracia entrar solo en un lugar en el que no solo estaba prohibido sino que había leído se encontraban todo tipo de criaturas mágicas, desde criaturas amistosas y amigables hasta crueles e insensibles; el perro de Hagrid, Fang, iba delante de él olisqueando de cuando en cuando el suelo a la luz de la varita de Harry; por el momento no había ni rastro de nada, y pese a estar en pleno mes de mayo, Harry comenzaba a tener frio, como si el bosque en si estuviese recubierto bajo su superficie por casquetes polares, se arrepentía de no haber cogido la capa de invierno, aunque tal vez ese frio en realidad fuera la sobrecogedora sensación que le transmitía el bosque. Por el momento no habían encontrado ningún rastro de nada, y el bosque se hacía cada vez más y más espeso dificultando la movilidad por el mismo, de todas maneras Harry no se apartó ni se salió del sendero que cada vez más estrecho era, tenía la impresión de que terminaría en un muro de árboles; hizo un alto, observando a su alrededor, no quería perder ningún detalle de lo que veía mientras estaba allí, al poco de detenerse escucho un ruido, como el de una capa arrastrando por el suelo, evidentemente había algo o alguien que no debería estar allí y eso era lo que hería a los unicornios. Visualizó un destello plateado entre las ramas ya casi juntas de lo adentro del bosque que estaban, el rastro se salía del sendero; se quedó quieto pensando, si mandaba chispas verdes al cielo para alertar a Hagrid y verdaderamente el causante de eso estaba allí también, no quería ni pensar en lo que podría ocurrir; decidió seguir el rastro en silencio, esperando que Fang comprendiese la verdadera situación en la que se encontraban. Poco después llego a un claro, al menos ahí había algo más de luz, luz propiciada por la plateada luna, en el otro extremo del claro se encontraba el unicornio, tendido sobre el suelo, Harry estaba seguro sin necesidad de acercarse que estaba muerto. En ese momento vio una sombra deslizarse hacia el unicornio, inmediatamente se ocultó entre las raíces de los árboles, observando en silencio tratando de no ser detectado, eso sí que era un auténtico peligro, ese alguien quien fuera bebiendo sangre de unicornio, una escena completamente desagradable.

Cerro los ojos con fuerza esperando que pasara pronto, pero no pudo evitar oír una especie de forcejeo precedido por los cascos de un caballo, abrió los ojos para encontrarse con una criatura mitad humana, mitad caballo; un centauro.

- El bosque no es un lugar seguro, Harry Potter, en especial estos días

- Supongo que debo agradecerle por espantar a ese ser de la capa

- Como centauro me veo en el compromiso de proteger este bosque

Harry simplemente asintió comenzando a caminar al lado del Joven centauro quien lo acompaño hasta donde se encontraba Hagrid, Harry le comunico que el unicornio estaba muerto.

(***)

Dumbledore, se encontraba en su despacho, contento por la oportunidad de encaminar a Harry durante su casigo, de ahi que fuese el quien propusese que lo realizase en el bosque y quien le diese la idea a Hagrid de ir por separado para encontrar al malherido uncornio; bien sabia Dumbledore que era el tecero que herian esa semana, segu los informes de Hagrid, y que los otros dos, habian sido compleamente drenados en cuanto a su sangre respecta. El director de Hogwrts, intui quien se hallaba en el bosque alimetandose de los uncornios, era fundamental que Harry se enontrase con el para que actuase de la forma correcta y juntase la pistas ue y tenia, porque estaba seguro que Harry ya debia saber lo de la priedra, y actase decidiendo protegerla de Voldemort. Los "obstaculos" que habia aconsejado colocar a sus profesores, seian facilmente superables por Harry; menos el troll del profesor Quirrel, pero eso era un contratiepo del que el popio Quirrel bajo las odenes de Voldmort, se encargaria.

(***)

Tras Hagrid examinar el cadaver del unicornio, y Harry quedandose con el centauro quien le dijo dos frases en un tono mistico: "esta noche marte brilla mucho" y " los inocentes son siempre las primeras victimas". Emprendieron el camin de regreso al castillo al principio en silencio, luego Hagrid comenzo a hablar

- tendre que informar del hallazgo al profesor Dumbledore para que lo examine como a los otros dos - comento - no comprendo que clase de critura puede haberlo hecho.

- Hagrid, yo he visto una especie de sombra con figura humana bebiendo la sangre del unicornio

- ¡eso es un sacrilegio! - exclamo Hagrid indignado y comenzo a murmurar cosas ininteligibles para Harry, pues el semigigante incurrio en una falta de vocalizacion

Harry habia fruncido el ceño en cuanto Hagrid dijo lo del sacrilegio, pero no dijo nada al respecto, sino que se quedo pensativo tratando de llegar a la conclusion de que hacer.

En cuanto llego a la sala comun y toco el himno de Helga Hufflepuff para entrar, se sento en una de las mesas sobre la que se encontraba su mochila, pues antes de acuir a su castigo habia estado estudiando, saco un trozo de pergamino y comenzo a redactar una carta por triplicado, queria consultarles a Jack y Natalie, pero tambien contarle a su madre lo que sucedia.

Hola, espero que esteis todos bien, aqui en Hogwarts las cosas me van bien, bueno mas o menos, hoy me ha ocurrido algo extraño, mas bien he visto ago extraño. Pero comenzare por el principio. Hagrid , el guardabosques de Hogwarts, me invito un dia a su casa y comenzamos a hablar sobre dragones, Hagrid me comento que le gustaria tener uno. Un dia, aparecio con un huevo de dragon, me conto haberlo ganado en un local llamado cabeza de puerco jugando a las cartas. En los sucesivos dias lo visite varias veces y una mañana me mando una nota comunicandome que estaba a punto de eclosonar, de modo que esa misma tarde acudi a su cabaña, comprended que era un evento unico.

Estaba pensando en como convencerle de mandar al pequeño dragon a una reserva cuando alguien lo descubrio y se chivo a la profesora McGonagall, esta persona fue Ronald Weasley, ovbimente fui castigado por estar en conocimiento de una criatura prohibida en el castillo y no informar sobre ello. El castigo consistio en ir al bosque a ayudar a localizar un unicornio herido, Hagrid indico que tomasemos cada uno un sendero, fui yo quien hallo al unicornio, pero no me aproxime pues habia alli una especie de sombra con forma humana bebiendose su sangre, o tal vez era un ser humano, el caso es que un centauro se avalanzo sobre esa cosa alejandolo del lugar y me dijo que marte brillaba mucho y que los inocentes eran las primeras victimas. Luego de regreso al castillo le conte a Hagrid lo que vi, y me dijo que eso era un sacrilegio y menciono algo sobre que Dumledore habia examinado los cuerpos de dos unicornios hallados esa misma semana unos dias antes. Todo esto me parece raro, se que en pociones trabajamos con el cuerno y el pelo de unicornio, pero no su sangre; creo que algo raro esta sucediendo en hogwarts, aparte de que un deseado tesoro legendario se encuentre custodiado por un cerbero.

(***)

Unos días después, en cuanto recibieron la carta de Harry, decidieron reunirse para hablar sobre el asunto antes de contestarla la carta a Harry; Brennan creía que ahí ocurría algo malo, no sabía si esa creencia se debía o no a tantos años investigando asesinatos o más bien a haber pasado mucho tiempo con Booth, pero pensaba que ocurría algo potencialmente nefasto; en cambio Natalie y Jack estaban completamente preocupados con el asunto. Ambos habían puesto a corriente a Brenan de todo, siempre lo hacían, lo habían decidido así dado que ella era la máxima responsable de Harry. La última carta era inquietante.

Jack se dedico a explicarle a Brennan todo lo relativo a la sangre de unicornio junto a las sospechas que tenían Natalie y él, cosa que creían conectado desde el principio con Harry así como creían, sobretodo Jack que el director realmente estaba al tanto de todo, pero no tenía forma de demostrarlo; finamente le escribieron una respuesta a Harry.

Harry,

La sangre de unicornio es considerada un sacrilegio por el hecho de sus propiedades y usos algo tenebrosos; es empleada en rituales mágicos de índole oscura y también está relacionada con la búsqueda de la inmortalidad. Si bebes la sangre de unicornio te mantienes con vida por muy enfermo y terminal que estés, pero al mismo tiempo pagas un precio de por vida, tu alma queda completamente corrompida y maldecida, no se a que jugara el director de tu escuela mandándote al bosque como castigo, ese tipo de castigos es completamente innecesario y muy peligroso.

Por otra parte quisiera recomendarte que no imitases a tu madre en la búsqueda del bien y la justicia, por muy racional que seas durante esa búsqueda y te centres en tus estudios; es mejor mantenerse alejado de algo tan peligroso como creemos que es todo esto, creo que ya habrás deducido que esa criatura no se encontraba en el bosque de por si.

Jack.

(***)

Harry leyó la carta de Jack, a esa conclusión había llegado incluso antes de enviar la carta y mientras la esperaba había estado pensando y analizando la situación, sabía que su tío Jack era un paranoico de las conspiraciones, pero no podía dejar de estar deacuerdo con el en cuanto a que el Director tramaba algo, intuía que trataba de instarlo a lanzarse a la protección de ese objeto relacionado con el alquimista Nicolas Flamel, desde que Natalie se lo menciono había consultado un libro sobre alquimia en la biblioteca, en una sección bastante abandonada, obteniendo como resultado la respuesta al enigma, se trataba de la piedra filosofal y la información sobre la sangre de unicornio no hacía más que confirmárselo; tenia sus sospechas al respecto sospechas fundamentadas en algo que le habían mencionado hace años sobre la posibilidad de que de alguna manera Voldemort siguiese vivo; si su sospecha era acertada, Voldemort se encontraba en Hogwarts y su objetivo era la legendaria piedra filosofal.