¿LA PRIMAVERA DEL AMOR?
Después de toda una semana de viaje por París estaba ansiosa de que el avión aterrizará y poder ir a descansar a casa. No me quejo del destino que visite sino del motivo, el cual había sido por trabajo ya que a Paty se le ocurrió la gran idea de cambiar el reportaje original que se tenía planificado para edición de febrero de la revista. Y tuvo la genial idea de colocar los lugares arquitectónicos más visitados para el día de San Valentín y por ello fue elegido París por la Torre Eiffel y los Jardines Elíseos.
Y lo peor de todo es visitar esos bellos lugares por trabajo pues no se disfrutaban de la misma manera, no es irónico el que haga un reportaje "Romántico" y no estar acompañada por mi querido duque en lugar de Samy el fotógrafo. Estos días alejada de él no había podido borrarlo de mi mente y creo yo… es lógico debido a lo acontecido últimamente, su ayuda con el stand y ante todo la última vez que nos vimos; la noche de su cumpleaños en su fiesta y en ese momento mágico, el beso….
Lamentablemente fuimos interrumpidos por su padre, ya que los invitados comenzaban a irse, incluyendo a Paty así que tuve que irme yo también sólo dándonos tiempo para una ligera despedida y decir que estaríamos en contacto; él me llamo al otro día y hablamos de todo un poco a excepción del beso y todo porque yo andaba en los preparativos del viaje que era ese día por la tarde, pero Terry menciono en algún punto de la conversación que hablaríamos y yo estuve de acuerdo.
Pero ahora que estoy a unos minutos de regresar a Chicago no se que pensar, ya que él quedo de ir por mí al aeropuerto. He imaginado cientos de escenarios y por supuesto en cada uno de ellos nos besamos de nuevo pero no imagino en qué términos así que ¡sólo queda esperar!
El aviso de colocarnos los cinturones de seguridad me saca de mis pensamientos y nos empezamos a preparar pues finalmente dan el anuncio que hemos llegado y yo estoy más que nerviosa.
Con forme voy caminando a través de los pasillos de ingreso del aeropuerto comienzo a sentir una molestia en mi estómago lo que solo provoca que sienta que el camino es más largo de lo habitual, cuando llego a las escaleras mecánicas pienso en como saludarlo. Al fin salgo del área de llegadas y comienzo a buscarlo y en un instante me quedo con la mente en blanco. Ahí está él caminando apresurado, por inercia me dirijo hacia él quien al fin se fija que estoy cerca, me sonríe y yo también le sonrió; cuando finalmente estamos frente a frente me quedo inmóvil y por unos segundos no decimos ni hacemos nada hasta que se acerca y me da un beso en la mejilla el cual prolongó un poco más de lo debido y yo lo disfrute, no era lo que esperaba pero era algo
- ¡Hola Candy! Disculpa la tardanza, ¿hace mucho que aguardas por mí?
- ¡Hola Terry! – salude animada – no te preocupes acabo de salir, no te espere ni 5 minutos
- Me alegro, no quería que me esperaras – y me regaló su sonrisa coqueta - entonces si ya estas lista… ¡vamos!-
- Claro vamos – y comencé a caminar pero él no lo hizo y eso me extraño, no entendía por que
- Candy ¿y tus maletas? – me detuve en seco, hasta ahí caí en la cuenta que no las había ido a buscar todo por las ganas de verlo.
- Jejeje, no he ido por ellas - le dije apenada, él sólo sonrió y para mi sorpresa me extendió su mano gentilmente para que yo la tomara.
- Ya veo, vamos a buscarlas para podernos ir – de la mano fuimos por ellas, yo iba más que contenta, se sentía tan bien su mano junto a la mía
Gracias a su ayuda fue fácil ubicarlas para luego podernos ir, nuevamente de la mano nos dirigimos a su auto, me ubicó en el asiento del copiloto mientras él introduce la maletas al baúl y así juntos partir.
Aún era media tarde y el clima no estaba tan frío a pesar de ser febrero, aunque por un rato no hablamos me sentía tan cómoda a su lado
- Y dime ¿qué tal estuvo el viaje?
- Que te puedo decir, estuvo corrido, cansado terminado, listo para llevárselo a Paty y reclamar mis días de descanso
- Me imagino, la verdad es que lo viajes de trabajo pueden ser muy pesados – de apoco volteaba a verme para no perder de vista el camino
- Ni que lo digas, más si son a otro continente y que no se puede disfrutar como uno quisiera
- Cierto, pero ya estas de vuelta - al decir lo último pude notar que su voz cambió pero no supe apreciar si fue alegría o nerviosismo, pero no le quise darle importancia – aprovechando que es temprano que te parece si vamos a comer
- Me parece perfecto, sólo no escojas un lugar tan elegante que no vengo preparada – no iba tan mal pero luego de más de 12 horas de vuelo tampoco es que este pulcra y presentable.
- No te preocupes tu siempre te ves hermosa – de nuevo me regaló su cautivante sonrisa
Para mi alegría me llevo a una pizzería cerca de mi hogar y lo que pidió fue para llevar diciendo que era mejor que yo ya estuviera en casa, pronto llegamos y subimos a mi piso; Terry llevaba mis maletas y yo llevaba la pizza. Al entrar agradecí y me felicite a mí misma por tener la idea de pagar a alguien que limpiara de manera regular y máxime cuando viajaba, ya que había dejado un desastre, tranquilamente invite a Terry a pasar quien llevo mis maletas y las coloco en el pasillo vestibular. Le pregunté si no le molestaba comer en la sala y a él le pareció bien, yo saqué una botella de vino de mi reserva personal y nos acomodamos en la alfombra de la sala de estar.
Mientras disfrutamos de la comida también platicamos más sobre mi viaje, su trabajo y que la cabaña pronto estaría lista, estaba muy emocionada por ver cómo había quedado.
Cuando ya habíamos comido y compartíamos una deliciosa tasa de chocolate, la plática seguía pero había momentos de silencios, eran cómodos, que yo sentía que nos uníamos más, no habíamos tocado el tema del beso por un lado estaba bien porque a la vez tenía miedo que él me dijera que sólo me veía como una amiga.
- Y ¿Qué tienes planeado hacer en los días libres que tendrás?
- Pues aún no lo se, todo depende de cuantos días le da la gana a Paty darme, pero lo que si quisiera sería visitar a mi papá
- Ya veo, y para el… – ya no continuó hablando porque mi bostezo lo interrumpió – estas cansada
- La verdad un poco – bostece de nuevo
- Entonces mejor me voy – me dijo mientras sonreía y comenzaba a levantarse, yo empecé hacer lo mismo, quise decirle que no se fuera pero entre mis nervios y dudas no encontré el valor para hacerlo.
- Gracias por esta tarde ¡la pase genial - fue lo único que atine a decir, mientras él se ponía su chaqueta.
- Me alegra saberlo, otro día lo repetimos-
- Encantada, entonces tenemos una cita-
- Tenemos una cita – me sonrió y caminó hasta la puerta, lo acompañe y antes de abrirla se volteó – adiós Candy-
En lugar de responder me entró un momento de valentía, me acerqué e hice lo que llevaba soñando hacer, lo besé, mi idea era sólo un roce pero para mi sorpresa Terry me sostuvo por la cintura y me correspondió, todo duro unos segundos pero al fin me sentía completa, así como me sustentó me soltó y al verlo identifique confusión en su mirada, la misma que yo tenía al no saber en que terreno estábamos y él intento hablar
- Candy yo… - poniendo un dedo en sus labios, no lo dejé continuar
- Nos vemos Terry – me vio sin comprender – espero sea pronto – en su mirar vi que entendía que en ese momento no quería hablar y lo aceptó
- Así será – sonriendo abrió la puerta y antes de irse me dijo – descansa - yo sólo asentí para luego cerrar la puerta tras él y recostarme en ella, no habíamos definido nada pero yo me sentía feliz por haber sido correspondida, todo podría ser cuestión de tiempo, siendo positiva fui a dormirme
Me encontraba en la oficina poniendo al día el progreso de los proyectos que estábamos por terminar, era bueno ver que el trabajo nunca nos faltaba, ya no estábamos tan presionados como a fin y principios de año pero por el momento estábamos ocupados hasta julio.
Entre lo que estaba por terminar se encontraba la cabaña de Candy, estaba contento con el resultado, era seguro que a ella le gustaría también pero dejando aparte eso, nuevamente estaba en mis pensamientos, se los había robado completamente desde la noche de mi cumpleaños
Era cierto que yo había aceptado arriesgarme para conocerla mejor y ver que sucedía pero nunca espere que el límite de amistad y algo más se estuviera volviendo más difuso a cada momento.
En los días de su viaje pude enfriar mi mente y me dije que no le daría tanta importancia, me comportaría dependiendo de como ella lo hiciera y guardaría un poco la distancia, para no tomar las cosas a la ligera
Con ese pensamiento, entre los pocos mensajes que compartimos durante su ausencia debido al cambio de horario quede de ir por ella al aeropuerto; todo iba de maravilla, incluso con su despiste de la maletas. Me sentía tan a gusto que se me ocurrió una idea, pero para finalizar la tarde algo que no esperaba sucedió, con su beso todo se revoluciono de nuevo, sabía que ya no podíamos estar a medias ¡había que hablar! pero para mi sorpresa ella no lo permitió y para mi por el momento fue una buena decisión ya que no estaba seguro de nada o al menos no como me encontraba hace unos días.
Con mi mente confundida más que nunca, la idea fue descartada y me debatía si lo mejor era alejarme por un tiempo o continuar y dejar que sucediera lo que debía pasar
Y hoy días después me decidía a continuar, mi idea volvía a mi y antes que me arrepintiera lo hice.
Al fin podía descansar, a Paty le encantó mi artículo y me dio 7 días para descansar, claro primero la tuve que ayudarla a editar los artículos de los demás pues con es cambios de última hora la editorial era toda una zona de desastres, era algo que me gustaba hacer y ella confiaba en mí que casi tomaba el puesto de segunda editora. Hoy 13 de febrero, me encontraba relajada en mi hogar y como todos los últimos años Paty y yo habíamos quedado de celebrar juntas el día de la amistad, con mi duque pues… no nos habíamos visto pero si hemos hablado por teléfono y enviado mensajes de texto todos los días, aunque yo quería verlo pero nuestros trabajos lo impedían, en medio de mi nostalgia recibí una llamada
- Hola Candy, espero no interrumpir - al reconocer su voz casi me caigo del sillón
- Hola Terry, no te preocupes estoy en mi casa disfrutando de mi primer día libre -
- Me alegra escuchar eso, y dime ¿qué tienes planeado para mañana? -
- ¿Mañana? -
- Si, verás - dudo un poco y lo note nervioso – estaba pensando que mañana podría ser un buen día para repetir nuestra tarde juntos, recuerda tenemos una cita - yo no podía creer que me estuviera invitando a salir para el día de San Valentín
- Me parece bien, ¿y que tienes en mente?
- Por el momento sólo te diré que pasó por ti a las 6:00 de la tarde-
- Vaya, así que todo será un misterio -
- Algo así –
- Al menos dime de que modo debo vestir para no desentonar -
- Por eso no te preocupes, ve como sientas mejor -
- Esta bien, me arriesgaré a confiar en ti -
- No te arrepentirás – me lo dijo de forma arrogante haciéndome reír
- Ya veremos Terry -
- Bien, paso por ti mañana, nos vemos Candy -
- Nos vemos Terry-
En vista de mis nuevos planes lo siguiente era llamar a Paty para decirle que ya no podría ir con ella y según lo que me dijo al parecer tenía planes y todo su día estaría muy ocupada, por lo cual mejor dejamos todo para el sábado. No le dije que saldría con Terry sino ella no me dejaría en paz sólo le comente que me invitaron a una cata de vinos y papá me solicito encarecidamente que debía asistir, se le noto que es excusa no la convencía del todo pero acepto y agradecí que no insistió con eso.
El viernes llego y yo estaba muerta de nervios para calmarme llame a mi papá para desearle un buen día, con entusiasmo me contó que las ventas iban muy bien y quede visitarlo el próximo martes. A la hora de almuerzo sólo me tome un yogurt ya que por los nervios sentía que mi estómago no podría con algo más complejo.
Llego la hora de arreglarme y ese fue otro tormento ¡escoger el vestuario! pero antes de atormentarme decidí darme un baño de burbujas; después de 45 minutos estaba más relajada, aprovechando mi pelo húmedo comencé a peinarlo, dejando mis rizos sueltos y definidos, luego regresé a mi problema de siempre… "la ropa" pensando que había frío escogí un pantalón de corduroy negro, era de un estilo que me permitía hace uso de mis botas caquis sin tacón para evitar resbalarme y me llegaban a la rodilla para la blusa escogí una de algodón con cuello de tortuga color ladrillo manga tres cuartos, para finalmente tomar un abrigo corto color caqui, me sentía hermosa y muy cómoda; me maquille para tomar un aspecto natural. Faltaba poco para las 6:00 así que me fui a la sala para esperar, sabía que Terry sería puntual.
A las 6:00 en punto mi señor duque tocaba a la puerta y me encantó verlo, mis nervios aumentaron pero no pude evitar el notar lo guapo que se miraba, iba con una camisa cuello en v azul plomo, pantalón de mezclilla negro, botas y su chumpa de cuero café quemado, pero lo más atractivo era su sonrisa altanera.
- ¿Hola Candy? - de nuevo me beso en la mejía, tardándose un poco más
- Hola Terry, me alegra verte -
- A mi también y déjame decirte que te ves hermosa -
- Gracias - dije sonrojada
- ¿Estas lista? -
- Si -
- Perfecto entonces podemos irnos – y comenzó a avanzar hacia el ascensor
Tome mi bolso y bajamos, al llegar al parqueo yo buscaba su deportivo pero no lo hallé en eso él me hablo a los lejos y para mi asombro lo vi tomando un casco de una motocicleta, me acerque dudosa.
- Espero no te moleste pero tenía que hacerle el servicio al carro-
- No me incomoda pero nunca imagine que manejaras una motocicleta -
- Pues ya ves la vida te da sorpresas – y nuevamente esa sonrisa de medio lado
- Sin duda, bien pongamos en camino -
- Pero antes la protección – hasta ahí me fijé que tenía 2 cascos, se acercó y me puso el casco sobre mi cabeza, lo acomodo. Yo me deja hacer pero eso pero no fue lo único también me dio un abrigo - el aire puede ser fuerte y no me gustaría que te enfermeras, lo puedes usar sobre el que ya traes puesto y es probable que te quede algo grande, pero solo será para el viaje el cual no será muy largo – asentí la tome y me la puse poniendo cuidado en cerrarla, a la vez que él también cerraba la suya y se colocaba el caso
Se subió a la moto luego me tendió su mano, con tranquilidad me subí atrás de él, me dijo que lo agarrara fuerte y así lo hice; cuando lo abracé me sentí en el cielo, recosté mi cabeza en su espalda y disfrute del viaje.
Como dijo el viaje no fue largo, se detuvo en una zona vieja de la ciudad pero elegante, con su ayuda baje primero para luego hacerlo él, me ayudó con la indumentaria que me había prestado, para luego él hacer lo mismo; su pelo estaba algo desordenado pero eso no le quitaba lo guapo y me imaginé como estaría mío, con disimulo me pase las manos por el esperando que no estuviera hecho un desastre. Me tendió la mano y cuando me fijé donde estábamos, observe la casa de ladrillo con 2 niveles que tenía un letrero que decía París, volteó a verlo asombrada
- Espero te guste, ya que no podemos ir al viejo continente, al menos podemos probar un pedacito -
Con exactitud estaba sin palabras, lo único que pude hacer fue sonreírle y la duda que había en sus ojos desapareció. También sonrió para luego tomarme la mano y juntos entrar al lugar. Era un restaurante hogareño pero con todo el ambiente francés, no era faustoso pero si elegante y acogedor pude ver tenia reservaciones, mientras nos guiaban a la mesa observé el lugar, era una vieja casa remodelada, ambientada con fotos de toda Francia y la decoración propia del país, nos ubicaron junto a un gran ventanal que daba una gran vista al lago Michigan iluminado por una hermosa luna.
En poco tiempo llego una señorita para dejarnos la carta y dijo que regresaría cuando estuviéramos listos para ordenar, me dispuse a ver el menú y lógicamente estaba en francés ¡bufe! el idioma no se me daba bien
- ¿Algún problema? -
- Bueno la verdad es que el francés nunca fue una de mis materias favoritas en el colegio -
- Ya veo - pude ver que sonrió evitando reírse y yo me sonroje - a mi no se me da tan mal, si quieres puedo traducirla -
- Te lo agradecería – y decir que no se le daba mal era poco, al oírlo bien podía jurar que era francés, su voz era hechizante.
Al fin decidimos que ordenar y la chica llego, Terry pidió por los dos, nunca imaginé que un lugar así estuviera en la zona.
- Y dime ¿qué te parece el lugar? -
- Sinceramente es maravilloso, tiene un toque especial y se siente la esencia francesa -
- Te entiendo por eso es mi restaurante favorito y que tiene un significado especial para mí -
- Y se puede saber ¿Por qué? -
- Porque fue el primer ambiente que remodele, no es lo que acostumbro hacer, pero hay algo que siempre me cautivó -
- Entiendo perfectamente, este lugar es excepcional -
Nos llevaron la comida, junto con una botella de vino tinto, mientras disfrutábamos de la cena nos envolvimos en una platica amena
- Y dime ¿Cómo es que el francés no se te da y Patty te envía a Paris? - no pude evitar sonrojarme de nuevo
- Bueno, normalmente yo escojo que reportaje hacer y está vez yo quería ir a Venecia, ya que adoro Italia, pero al parecer lo que hizo Flamy no funciono-
- Y ¿qué tiene de malo Flamy?
- En realidad nada pero al parecer a mi querida jefa se le ocurrió hacer un cambio a ultima hora y no publicar su historia, y aunque ya lleva un año en la revista Patty aún no confía en ella y pues para evitar problemas accedí a realizar el reportaje de Paris
- Ya veo, y como resolviste el pequeño detalle del idioma-
- Pues fácil – me vio extrañado - hablar lo menos que se pueda -
- ¿Eso es posible?
- Para alguien que ha tenido que afrontar más de una vez esto, si… es posible - dije segura
- Pero ¿Cómo lo logras? – preguntó curioso
- Pues - me reí – reservaciones desde aquí con desayuno incluido, comer y cenar en el restaurante del hotel, ya que siempre habrá alguien que hablé español o inglés, aunque esta vez Samy y yo no salimos del todo librados -
- ¿Samy? -
- Samy es el fotógrafo que me acompaño -
- Comprendo ¿y qué sucedió? – ya se estaba riendo levemente
- Está vez en el último día decidimos pasear, para al menos no sentir tan pesado el viaje y pasamos comiendo a un restaurante y si a mi no se me da bien el francés a Samy no sabe ni como decir ¡Oui!, pero aun así nos arriesgamos. Yo se al menos las palabras básicas, así que nos dieron una mesa y el menú, al llegar el mesero probé suerte con el inglés y nada, luego con el español, menos en… - comencé a reírme y Terry lo hizo también – entonces me tocó usar mi pobre francés pero el mesero empezó a molestarse tanto que tomó a Samy del brazo y nos enseñó la salida, claro para esto varias personas ya nos veían, de pronto llego otro hombre hizo que soltara a Samy y si dirigió a nosotros en inglés, era nada menos que el gerente, se llevó al mesero y al final el nos atendió – seguíamos riendo – no fue nada tan dramático pero si penoso
- Ya me imagino así que para la próxima volverás a tu plan de siempre -
- Exacto - aún nos reíamos
- Bueno ahora que sabemos que idioma no se te da ¿cuál si dominas?
- Inglés por el colegio, pero el idioma que me gusta y me esfuerzo por aprender es el italiano -
- Vaya, interesante, ¿y porque italiano?
- Pues siempre me ha gustado su historia y como te dije, adoro Venecia -
- Me imagino que ya has ido-
- La verdad sólo una vez a Venecia, gracias a la revista, en esta ocasión quería ir ahí pero con todos los cambios ya no se pudo llevar a cabo.
- Qué lástima -
- Si, pero pronto espero realizar el viaje, sólo por el gusto de ir - me sonrió y yo le correspondí
- Aprovechando porque no me dices algo en italiano – me sonroje
- Pero que te podría decir
- No se, lo que quieras - no me pude negar a su mirada, pensé que decir y me atreví a algo
- Mi piace davvero e voglio che tu mi veda più del río amiho – "me gustas mucho y quisiera que me vieras más que tu amiga"
- Y eso significa que… - no esperaba eso y me puse nerviosa
- Me gusta mucho este lugar y me alegra haber venido – ahora que lo pensaba ojala y él no entienda el idioma
- Vaya, debo decir que gusto mucho tu acento italiano ¡muy sexy! – no supe que responder a eso, así que solo tome un poco de vino y Terry sonrió, también tomó un trago, le iba a preguntar que idiomas sabía él pero la mesera llegó para ver si queríamos postre y ya no pude preguntar
Nos llevaron un delicioso tiramisú, seguimos platicando, ya no de idiomas pero si de nuestros viajes por Europa, estaba siendo un maravilloso 14 de febrero. Después de tomar nuestro postre me dijo que quería enseñarme algo, así que nos levantamos y nos dirigimos a la parte de atrás, donde había más mesas y para mi asombro también había una pista de hielo donde muchas parejas la estaban disfrutando, lo volteo a ver
- ¿Te animas? – no dije nada sólo asentí, como parte del servicio alquilaban patines, pedimos unos y fuimos a la pista, ninguno de los dos éramos expertos pero la estábamos pasando de maravilla
Por no se cuanto tiempo patinamos, en ocasiones de la mano y otras solos, en un suspiro yo hice un giro y perdí el equilibrio por completo, sabiendo que pronto sentiría el hielo, me prepare pero lo que sentí no fue la superficie fría sino unos fuertes brazos sosteniéndome
- Candy ¿estas bien? – al decir esto me acerco a su pecho, con pena subí la mirada
- Si estoy bien, gracias Terry - sólo eso pude decir ya que me perdí en su mirada, que lucia preocupada pero segundos después se volvió tierna y me sonrió, comenzó acercarse yo también lo hice y nos envolvimos en un beso suave
Con cada beso yo sentía mil cosas y estando a su lado sentía que todo era perfecto y que no había otro lugar en el que estuviera estar, no se cuanto tiempo pasó hasta que él se separó
- Se está poniendo frío, mejor entramos - hasta que dijo eso sentí el viento fuerte, me tomo de la mano y regresamos al interior y pidió un par de cafés.
Lo tomamos sin decir mucho al parecer ninguno quería romper el momento; terminamos y me dijo que era hora de ir a casa; estuve de acuerdo y luego de pagar la cuenta y dejar la propina a quien brindo el servicio nos dirigimos de nuevo en la moto y tomamos camino hacia mi departamento al llegar, me acompaño a mi piso y nos quedamos frente a mi puerta
- Terry, gracias por este día, lo disfrute mucho -
- Yo también lo disfrute – mientras hablaba metió las manos a su bolsillo - Feliz día de San Valentín – me entregó un pequeño paquete
- ¡Oh Terry, gracias! - la dije emocionada - sólo que ahora yo no tengo nada para ti
- No te preocupes, el que hayas compartido este día conmigo es más que suficiente – con esas palabras no supe que decir y sin esperarlo me tomo de la cintura y me acerco a él para darme un beso donde yo transmití lo que comenzaba a sentir y también percibí muchas cosas por parte de él, sólo esperaba que fuera lo mismo, se separó lentamente de mi - Candy yo…
Al parecer llego la hora de hablar pero una puerta cercana abriéndose lo interrumpió
- Candy mejor me voy, entra y abrígate que aún estas fría por el viaje - asentí y antes de soltarme me dio otro beso - Te veo pronto - me liberó y por inercia me voltee para abrir mi puerta, ya adentro nos despedimos con la mano y al fin cerré, me sentía en la luna
Tenía tantas cosas en la cabeza y sentía tanas emociones que lo único que se me ocurrió fue ir al piano y tocar, sin saber bien escogí el tema Love Story, en medio de cada nota analice lo que mi señor duque me hacía sentir, definitivamente me estaba enamorando, recordé su regalo y decidí abrir la pequeña caja, lo tome del piano y encontré una bella pulsera de oro con un dije de rosa roja ¡era hermoso! me la logre colocar con algo de dificultad y seguí tocando, todo estaba pasando tan rápido y peor aún no sabía que pensaba él, pero quería creer que era lo mismo pero tenía miedo.
El sábado llego y lo pase con Paty, nada como pasar tiempo con mi mejor amiga, entre mis pensamientos, cosas pendientes por hacer y mensajes con Terry llegó el martes y con el mi viaje a Lakewood esta vez mi padre dijo que nos viéramos en el viñedo que quería enseñarme algo
Llegue cerca de las 2:00 pm y Papá ya me esperaba, estaba muy emocionado. Me sentía orgullosa de él pues estaba cumpliendo su sueño y el de mamá. Cuando llegue a su lado me preguntó más por el viaje para luego decirme que fuéramos a comer, pero en lugar de ir a los carros me dijo que debía traer algo de la cabaña de cata y me solicito que lo acompañara, caminamos juntos yo iba sumergida en su platica de sus planes que no fije a donde íbamos hasta que llegamos… era nada menos mi antiguo hogar, mejor dicho mi futuro nuevo hogar y estaba terminada ¡no lo podía creer! mientras miraba todo escuché pasos al ver quiera era pude ver al autor de y ejecutor de todo esto, del que podría decir que se ha convertido en mi Arquitecto Favorito y al llegar a lado de mi padre ambos dijeron sorpresa, para luego juntos entregarme una llave
- Espero sea como te lo has imaginado – me dijo papá emocionado, vi la llave en mi mano y comencé a caminar, abrí la puerta y me quedé maravillada
Era la misma casa donde había crecido pero ahora modernizada, antes cada espacio era una cuarto, ahora la sala y comedor eran un solo ambiente y una gran chimenea coronada la estancia, me acerque a ella recorrí el lugar tenía hermosos ventanales, luego del comedor seguía la cocina y la lavandería, emocionada subí al segundo nivel mientras buscaba la habitación principal y lo primero que vi era que también contaba con chimenea un gran armario y baño, habían 3 cuartos más pero encontré otras escaleras con duda subí y sólo encontré una puerta suponiendo que seguía siendo el ático al abrir concebí que no era así por la forma y la poca iluminación entendí que era mi cuarto oscuro y rápidamente lo imaginé equipado y supe que era perfecto. Terry había plasmado mis gustos muy bien, aun maravillada regrese a la sala y ahí encontré a los 2 hombres que hacían girar mi mundo, sin dudarlo abracé a George
- Papá es perfecta ¡gracias! -
- No tienes que agradecer es tu hogar, tu madre y yo lo queríamos así -
- Lo se, pero ya al verlo así, es grandioso -
- Lo más importante es que te guste y te veas aquí con tu familia -
- Y lo veo papá, no lo dudes - claro que lo hacía
- Y claro sin el trabajo de Terry esto no fuera posible – agregó papá y hasta ese momento me dirigí a él
- Cierto - me acerque y sin importarme lo abracé - gracias Terry todo es perfecto
- Me alegró te guste, ese es el fin, que lo sientas tuyo - me dijo aún abrazados, recordando donde estábamos lo solté - no lo amueblamos ya que eso sólo tu sabes como lo quieres
- Claro, no te preocupes en poco tiempo lo tendré listo
- Me alegra saberlo hija, me alegra, ahora bien vamos a comer
Salimos de mi nuevo hogar y fuimos a un restaurante cercano, estaba tan emocionada ya imaginado en cómo quedaría la cabaña, pero en medio de mi alegría recordé algo, al estar terminada ya no tendría excusas para ver a Terry tanto como antes, cierto eso de vernos fuera del tema de la cabaña había avanzado pero en este momento todo era incierto y tomando en cuenta que nuestros trabajos eran exigentes no sabia que esperar, pero quería pensar que nuestra historia aún no terminaba.
つつ"く...
Love Story: Melodía de la película Love Story de 1970
D: Bueno que les podemos decir…
G: Yo diría que toca decir ¡Feliz Navidad! ¡Feliz Año 2016! ¡Feliz día de Reyes! ¡Feliz San Valentín! Y ¡Feliz día de la Mujer!
D: Tienes razón amigo, debemos empezar por eso, esperamos que la hayan pasado de maravilla, también corresponde disculparnos, tarde pero aquí seguimos.
G: Si como dijimos vamos lentos pero seguros
D: Exacto y pues ahora nuestra pareja disfruta de su tiempo juntos, haber si pronto se definen
G: Si porque eso de todo a medias no puedo traer nada bueno
D: No digas eso, mejor demos las gracias a todas las que nos leen, es genial ver que les gusta la historia
G: Si gracias por seguir con nosotros
D: También gracias a su apoyo ya superamos los 50 rw, es maravilloso
G: Nada mejor que saber que nuestra locura les gusta y ahora contestamos sus comentarios
Paula: Gracias por escribirnos, nos alegra te guste y ya veremos como le va a la parejita
Gladys: No te preocupes, te entendemos, nosotros también nos desesperamos pero aquí estamos y seguiremos
Maya: Gracias a ti por aguantarnos, esperamos nos sigan acompañando
D: También gracias por la alertas y a todos los lectores silenciosos, por hoy es todo
G: Nos vemos pronto, ojalá antes de medio año
D: GERHIN…
G: Yo no más decía…
Gerhin y Dayana
