¡Hola hola!
Vale, sí, lo sé, me he retrasado bastante, pero tengo una buena excusa; VACACIONES! Me pasé una semanita con mis padres por España y..la cosa termina como termina; sin poder escribir una mierda(hablando claro
Aunque parece ser que esto de tener un pequeño hiatus ha sentado bien para aquellos que permanecen en las sombras salgan a la luz y me dejen un review (tal vez, me deje bastante más entre capítulo y capítulo, estáis demasiado mal acostumbradas, malcriadas xD )
Respecto a lo de la repetición... lo siento, no es cosa mía, fanfiction me trollea.
Gracias a: pauhr22, (gracias por tu efusividad... sabes que te lo debía, fui una guarra xD) Evil Targaryen, (emm..¿hola? no entro a clase hasta la semana que viene, gracias! -.- [y me ha dado besos hoy y todo...ui que mona. Pero no te esperes otra dedicatoria jum jum]) anaxia (gracias por animarte por fin a comentar, me alegra que quien me leéis dejéis un comentario, y si tiene la pasión del tuyo...mejor oye ;) ) Marymontoya17 (¿una hora? ¿Entero? is that fucking posible? Wow..me alegra muchísimo de verdad, y espero tu siguiente comentario.) y erpmeis (vale..un wow tuyo me llena de alegría, y lo de la escena de sexo..vaya, tanto miedo que tenía, parece ser que soy buena jmjum *regocijo xD*) por vuestros comentarios, me animasteis a subir hoy este capítulo.
Algo que comentaros de este capítulo; es algo intenso en cuanto a sensaciones (nada de sexo hoy, lo siento jaja), hoy mucha información de golpe, y no se si debería haber sido así. Los próximos capítulos no revelarán nada más, van a ser mera transición. Espero que os guste "el giro de 180º" , porque la historia ya no será lo que era, no será lo que esperasteis cuando leísteis el primer capítulo (eso seguro).
Sin más demora, a leer.
PD: bienvenido Rumpelstinkin
PD2: ¡ESTA MIERDA ME SIGUE TROLLEANDO CON LOS CAPIS! *llora*
Capítulo 13
La puerta de la tienda del señor Gold se abrió apresurada, dejando que el pequeño móvil que colgaba delante de la puerta se quedara sonando unos segundos mientras Gold salía de detrás de la cortina roja con una sonrisa.
-Buenos días señorita Swan, ¿qué la trae por aquí
-No me venga con tonterías, usted ya sabe por qué estoy aquí.
-Mmm… creo que no. –dijo tras fingir que pensaba con una sonrisa maliciosa dibujada en su boca.
-Bien, vamos a jugar a su estúpido juego entonces si así voy a conseguir información.
-¿Y quién le ha dicho que yo sé lo que pasa, señorita Swan?
-Si hay alguien en toda la maldita ciudad que pueda tener la más mínima explicación es usted.
-Bien señorita Swan, usted gana, pero solo por el cumplido. Sígame. –el hombre desapareció de nuevo tras la cortina roja, seguido de muy cerca por la rubia.
Buscó durante largos segundos, y su cara de frustración crecía minuto tras minuto, ¿dónde se habría metido ese maldito libro
¡Bella!
Cogió su teléfono y marcó el teléfono de su prometida.
-Hola mi amor, ¿has cogido un libro que dejé ayer por la tarde sobre la mesa en el interior de la tienda? –Emma se sorprendió, si ese libro tenía la respuesta a sus dudas, ¿cómo sabía Gold que iba a necesitarlo horas antes de que nada hubiese tan si quiera ocurrido? -¿Podrías traérmelo? Lo necesito. Gracias Bella, te quiero. –tan malvado que era con todo el mundo, y ese hombre sacaba su faceta más dulce para hablar con Bella, esa mujer hacía milagros.
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Bella llegó a la tienda pocos minutos después con el libro bajo el brazo, con el pelo recogido en un pequeño moño, una camisa beige y una falda vaquera.
-Buenos días Emma, buenos días Rumple –besó al hombre menudo y le entregó el libro –Toma, aquí lo tienes. Perdón por cogerlo, es que lo vi anoche cuando cerré y como no lo había leído, lo cogí. –la chica se ruborizó levemente escondida tras una sonrisa tímida.
-No pasa nada… -le quitó importancia éste cogiendo el libro y abriéndolo sobre la mesa, donde los tres se encontraban ahora sentados –Y que, ¿te ha parecido interesante? –"esa sonrisa burlona otra vez" pensó Emma. Todo el mundo en esa sala sabía que había pasado excepto ella, y los nervios la crispaban por dentro.
-¿Me vais a decir de una vez que ha pasado? –dijo ansiosa mientras los enamorados se lanzaban miradas y sonrisas.
-No se precipite señorita Swan, que las prisas no son buenas –rió el duendecillo verde mientras seguía buscando la página adecuada –Bien, aquí está, lo he encontrado.
-Voy a preparar té. –Bella se levantó y desapareció, sabía que era mejor si ella no estaba allí cuando la rubia se enterase.
-¿Y bien señor Gold? ¿Qué dice ese libro sobre lo que usted ya sabe? –sus ojos expectantes pedían a gritos una explicación.
-Pero... es que yo aún no lo sé –cerró el libro con aire burlón dejando una de sus manos en la página dónde estaba todo explicado, y con unos ojos divertidos, asquerosamente sedientos de ver a Emma avergonzarse, le pidió -¿Podría contarme de una vez porqué esta aquí, Señorita Swan?
-¿De verdad? –la rubia se llevó las manos a la cara y respiró hondo –Bien, a ver…Hice el amor con mi mujer y mis manos empezaron a hacer magia sin que yo lo quisiera. La habitación se llenó de bolas de luz y burbujas flotantes como si estuviésemos en un maldito cuento de hadas. Noté a Regina preocupada y he venido a por información. –Emma ladraba las palabras nerviosa y enfurecida sin poder de dejar de mover las manos y paseárse por la habitación, el duende estaba empezando a tocarle las narices –¿Ya está contento?
-Sí. –Rumpelstinskin sonrió y volvió a abrir el libro –Cuenta la leyenda que cuando dos fuerzas mágicas muy poderosas se unan entrelazando magia, poder y amor verdadero, el más poderoso y mágico mal se desatará sobre el Bosque Encantado, y qué estas dos fuertes magias, con sus dos lados unidos, el lado de la luz y el lado de la oscuridad, lograrán derrotarlo. Porque como ya sabe, la magia más poderosa de todas es el amor verdadero. –Emma perdía la consciencia por segundos mientras el Oscuro hablaba, sorprendida, con mil preguntas nuevas en la cabeza, y por otra parte preocupada. –Pero…señorita Swan, hay una cosa más.
-¿Una cosa más? ¿Qué más puede haber a que acabo de desatar un maldito mal muy poderoso sobre los habitantes de Storybrook?
-No señorita Swan, se está equivocando, he dicho el Bosque Encantado, no Storybrook. –éste volvió a sonreír, la rubia no estaba enterándose de la mitad –Aún no se cuando, pero vamos a volver al Bosque Encantado, todos nosotros, incluida usted, señorita Swan.
-Mierda… -susurró Emma echándose las manos a la cara- ¿Y qué es "esa cosa más" señor Gold?
-Me lo podrá decir usted dentro de nueve meses, señorita Swan.
-¿Qué? –saltó Emma de su silla sin creerse lo que el hombre mayor le estaba insinuando –P-pero…eso es imposible, ella...ella es una mujer, y…y yo soy una mujer, e-eso es imposible –se repetía Emma más para convencerse a si misma que para explicárselo a él. Regina iba a matarla mil veces.
El señor Gold desapareció hacia la pequeña cocina que había en la tienda buscando a su prometida y dejando a Emma sola, pensativa sentada en la mesa.
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Emma anduvo cabizbaja hacia la mansión de Regina, pensando en que iba a pasar, que iba a depararles el futuro y… ¿un hijo? Eso cambiaba mucho las cosas, y tal vez la alcaldesa volviera a asustarse, tal vez después de todo volvieran a ser infelices por culpa de la mierda de la magia. Dio un puñetazo a una cabina de teléfono que había en el camino y pronto se dió cuenta del dolor.
Llegó a la puerta de la mansión y se paró observándola desde lejos. Respiró fuerte, ¿estaría preparada para ello?
Dio pasos decididos por el pasillo rodeado de hierva hasta llegar a la puerta bajo el porche, mientras muchos vecinos la miraba boquiabiertos.
Llamó a la puerta, nada de timbre. Dio porrazos apurados a la puerta gritando el nombre de Regina.
-¿Qué pasa? –Regina abrió la puerta apresurada y asustada. –¿Qué haces aquí? Henry está en casa, y los vecinos te están viendo… –susurró con cara de consecuencias.
- Me importan una mierda los vecinos. Regina, tenemos que contárselo a Henry, –dijo ésta asustada – tenemos que hablar sobre una cosa, -hizo intención de llevársela dentro tirándo de ella por el codo- y…
Regina sintió una fuerte punzada en el abdomen, retorciéndose. Emma enseguida la rodeó con sus brazos evitando que cayera al suelo y cerró la puerta, quedándose las dos en el pequeño recibidor bajo las escaleras.
Regina se sentó en el suelo por orden de Emma, y esta la cogió entre sus brazos mientras gritaba:
-¡Henry! ¡Henry! ¡Ven aquí! ¡Corre! ¡Tráele un vaso de agua a tu madre!
Henry salió de la cocina asustado con un vaso de agua en la mano y se arrodilló junto a su madre.
-¿Mamá estás bien? ¡Mamá! ¿Qué le pasa? –le dijo a la rubia mientras se relajaba un poco viendo a Regina dejar de retorcerse y fijándose en como Emma había entrelazado sus dedos con los de su madre.
-Ya… ya estoy bien. –dijo Regina respirando a un ritmo normal.
-Bebe agua, es muy importante beber agua. Bebe–volvió a repetirle la rubia aún nerviosa mientras ya resolvía el misterio de quién llevaba a su progenitor en el útero. Ahora sí que iba a matarla.
Henry vio como las cosas se calmaban y Emma recogía a Regina del suelo y la levantaba guiándola a sentarse al sofá.
-Una pregunta, ¿desde cuando lleváis juntas otra vez? –preguntó sentándose al lado de Regina, dejándola a ella entonces en medio de los dos.
-Unas semanas –contestó Emma, ganándose una mirada sorprendida de Regina –Tendremos que contárselo ya, ¿no crees?
-Vale… -Regina suspiró –Emma y yo volvimos a estar juntas hace un mes.
-¡Bien! –saltó Henry del sofá. –¡Se lo voy a decir a los abuelos! Se van a alegrar un montón y…
-Cariño, ¿qué te parece si solo lo sabemos nosotros tres por un tiempo?
-Yo creo que es momento de decírselo a mis padres… –Emma puso una mano en la rodilla de la morena –Venga Henry, llama a los abuelos y cuéntaselo tú –le sonrió mientras Regina se encontraba descolocada en el sofá. Henry desapareció hacia su habitación y Emma suspiró –Puedo explicártelo todo… a ver…es muy difícil, mucho, pero me acabo de enterar de esto.
-¿Qué pasa Emma? –Regina se incorporó mirándola a los ojos.
-¿A ti te gustaría volver a ser madre?
-¿Cómo? ¿Estás hablando de un in-vitro? –dijo sorprendida de la pregunta. Los ojos de Emma la miraban expresivos, rogándole que contestara a la pregunta –Bueno, a ver… sí, no se, sería… -una sonrisa se formó en sus labios imaginándoselo intentado buscar un buen adjetivo –genial. A no ser que tú no quieras. Pero bueno…eso no es problema, no podemos tenerlo sin haberlo hablado antes, así qué… –su voz se dispersó cuando vio la cara con la que Emma la miraba sonriendo con los ojos empezando a humedecerse.
-¿Y si sí fuera posible? –dijo posando una mano en su abdomen -¿Qué me dirías, mamá?
Los ojos de la morena se entreabrieron, su boca se abrió formando una O perfecta y las imágenes de la noche anterior resonaron detrás de sus párpados, la punzada en esa zona varios minutos antes, y entonces solo un pensamiento en su cabeza. El libro. Ese libro que tanto tiempo atrás encontró y leyó por error, ese libro que creyó tontería y olvidó, hasta ese momento. ¿De que otra forma era posible que Emma y ella tuvieran un hijo de ambas? La tomó de la mano suavemente.
Decidió olvidarse del mal que se acercaba por un momento, ya pensarían en eso luego, y se centró en su futuro junto a Emma. Se acarició la barriga cogiendo después la mano de Emma de nuevo.
-Sí Emma, te digo que sí –atrapó sus labios entre los suyos, recordando las líneas del libro "dos fuerzas mágicas muy poderosas se unan entrelazando magia, poder y amor verdadero" , amor verdadero; Emma era su amor verdadero.
¿Qué os a parecido? ¿Qué sabe Rumple que los demás ignoramos?
¿Estarán Emma y Regina preparadas para tan gran paso ahora, o con un poco de tiempo alguna se asustará y se irá por miedo al compromiso? *jumEmmajum*
Dejadme vuestras opiniones en el cuadrito de abajo y.. nos leemos! Tengo una gran sorpresa moñas para vosotras ;)
¡Besooos!
PD:es la segunda vez que me toca subirlo, otra vez, misión fallida. Espero que salga bien.
