Kagome-Black: Gracias por el comentario! La verdad el detalle de Kero transformándose fue uno de los últimos detalles que añadí. Dudaba si debía hacerlo, pero al final…bueno, ya sabes que sí lo hice.
Bueno, la poca armonía de las cartas del principio fue intencional, pero creo que fue una buena base para el resto de la historia.
Año 1 Junio 28 9:00 AM
Leandro observó distraídamente su taza de café. La cabeza le dolía, y tenía el presentimiento de que en los próximos días todo se pondría peor. Todo le estaba saliendo mal últimamente. El más reciente evento que le causó felicidad fue el haber terminado el tercer semestre de estudio universitario. Después de eso los días siguientes sólo habían sido una cadena de decepciones.
En su vida personal y común, destacaba el hecho de que no podía conseguir un empleo, sobre todo debido a su falta de experiencia en todo. Además sus hermanos saldrían hoy a vacaciones por dos semanas, y aunque los quería mucho, sí que podían ser pesados a veces.
En su vida más privada y extraña, estaba el hecho de que Kero y él habían tratado de aprovechar las habilidades mágicas incrementadas del guardián y habían tratado de localizar cartas. Sólo había resultado en una gran pérdida de tiempo. Kero normalmente se transformaba en un lugar solitario, y una vez que Leandro estaba instalado sobre su lomo los dos volaban por sobre la ciudad, protegidos por las densas nubes que Leandro siempre convocaba con la carta Nube. No era una carta que necesitara demasiada energía, pero mantenerla por horas lo agotaba, y el hecho de que la búsqueda fracasara lo frustraba aún más. Kero compartía la desilusión de no poder cooperar más, a pesar de su transformación. Esperaba que cuando fuera la hora de enfrentar una carta sí pudiera ser útil.
Ninguno de los dos había notado que desde el suelo siempre hubo alguien que los observaba cada vez que salían. Sakura, junto a Nakuru, y Tomoyo, junto a Spinel, se turnaban para vigilar al Cardcaptor (a veces con la ayuda de las tres personas que habían contactado, quienes cooperaban sin hacer muchas preguntas), y cada vez que salían a buscar las cartas uno de los equipos también salía, con el objetivo de bloquear los poderes de Kero sobre las cartas, y había resultado a la perfección. A la semana Leandro y Kero se habían rendido, y no volvieron a intentar esto.
Y para complicar un poco más la vida de Leandro, había tenido progreso en su sueño premonitorio. No había avanzado más allá del punto en que comenzaba a volar desde el viaducto hacia quien sabe dónde, pero si había tenido una inquietante imagen de eventos que pasaban antes de eso. Había soñado que estaba rodeado de agua, hundido en un gran compartimiento. Esto había atemorizado a Leandro bastante.
Desde pequeño le había temido a las grandes cantidades de agua, y el hecho de que el sueño que había tenido incluyera este temor lo había deprimido. Sabía nadar, pero si perdía el control estaba la posibilidad de que se ahogara.
Leandro siguió mirando su taza de café hasta que Kero aterrizó sobre la mesa. Afortunadamente el guardián seguía en su identidad falsa la mayor parte del tiempo, aunque sólo estuvieran él y el Cardcaptor en el apartamento.
-"Pasa algo?"-preguntó Kero. Leandro dudaba acerca de si debía contarle a Kero sobre sus preocupaciones. Decidió que tal vez no debería obligar al guardián a intentar ayudarle con sus temores. Creía que podía manejar esto solo.
-"Nada, sólo estoy un poco molesto. Víctor y Santiago estarán libres de sus obligaciones escolares por un tiempo. El año pasado en Diciembre casi lograron hacer caer el refrigerador por el balcón, y seis meses antes de eso se las arreglaron para llenar el apartamento de gatos callejeros. No quiero imaginarme de lo que puede pasar este año"-
Kero asintió, seguro de que había algo más. –"Bueno, si eso es lo que pasa entonces entiendo…creo"- Al ver que Leandro seguía igual, Kero intentó alegrar al joven –"Vamos, creo que ya tengo la habilidad suficiente para derrotarte en ese juego de computador!"
Kero fue a la habitación, y Leandro no pudo evitar animarse. Agradecía que el guardián intentara hacer algo para alegrarlo, y decidió hacer todo lo posible para parecer más feliz de lo que era en ese momento, incluyendo ganarle al guardián una vez más en esos juegos.
Casi una hora después Leandro había buscado por el apartamento y había reunido suficiente dinero para permitirse comprar un pastel, por supuesto, esto casi hace que Kero creara un alboroto descomunal. No había probado uno desde hace ya varias semanas, y a menudo lo había comentado a Leandro. El día afuera no estaba mal, y el salir estaba animando aún más a Leandro. Tal vez debería organizar algún paseo para toda la familia, ésta época es perfecta. Cuando es el Festival? Será que van a querer asistir?
El joven compró rápidamente el pastel y caminó de vuelta hacia el apartamento, planeando convencer a toda la familia (y Kero) de asistir al festival de la ciudad, el cual tendría lugar el próximo mes. Era un evento popular, y a menudo se gastaba bastante dinero, especialmente en la fiesta del último día. Se decía que este año terminaría con una gran celebración en la Plaza Mayor. No le gustaba la idea, pero suponía que a los demás sí.
Mientras continuaba planeando, no pudo evitar sentir la débil presencia de una carta. Era lo que menos quería en ese momento, pero no podía simplemente olvidarse de su deber. Con mucho pesar, dejó el pastel en la nevera, y antes de que Kero protestara lo calló explicándole la situación.
-"Sabes en dónde está?"-
-"No sé, pero es en esa dirección"-dijo Leandro desde el balcón, señalando –"Supongo que no te importara llevarme, verdad?"
A Kero no le importaba. No le hacía mucha gracia servir de medio de transporte, pero era lo mejor que podía hacer por ahora.
-"Llave que guarda los poderes de la estrella, muestra tu verdadera forma ante Leandro, quien aceptó la misión contigo. Libérate!"-una vez que tuvo el báculo listo, salió al balcón. –"Nube"-susurró.
Apenas la carta fue activada, se empezaron a formar nubes a baja altura, lo suficientemente densas para ocultar al Cardcaptor y al guardián. El problema era lograr llegar hasta la altura suficiente para que funcionara, y viendo la urgencia de la situación, no había tiempo para ir y encontrar algún lugar del que pudieran despegar.
Kero pareció haber pensado eso también, ya que se había transformado y salía al balcón. –"Tendrá que ser aquí"-Una vez que el joven estuvo bien montado sobre el lomo de Kero, Leandro miró alrededor hasta que fue el momento adecuado y nadie fuera a verlos. –"Ahora"-
Kero ascendió rápidamente, hasta que llegaron más arriba de las nubes creadas. Una vez que se estabilizaron, Leandro señaló la dirección de la presencia de la carta. Desafortunadamente no podían ver a través de las nubes. Entre más iban en esa dirección, más fuerte se sentía la presencia, hasta que llegó al punto que comenzó a debilitarse, lo cual significaba que se alejaban. Al menos esperaba eso. Retrocedieron e intentaron bajar lentamente para poder ver que había directamente debajo de ese punto.
Era un edificio grande, en forma de cuadro. Estaba lleno de gente, al menos se alcanzaba a ver varios puntos que se movían. Leandro examinó el área, para poder definir qué era eso. No le tomó mucho tiempo averiguarlo.
-"Es el colegio de mis hermanos"-dijo –"Qué bien, una cosa más para…"-Leandro dejó de hablar, recordando su anterior intención de intentar ser más alegre.
Kero se movió repentinamente y comenzó a descender. Leandro instintivamente agarró el cuello del guardián y tiró, tratando de detenerlo. –"Detente! Espero que no hayas pensado en aterrizar en medio del patio"
Leandro señaló un sector cercano que tenía bastantes árboles. Si bajaban rápidamente tal vez no serían vistos. Seguramente bajar de los cielos sobre Kero y aterrizar en medio del colegio me haría el héroe de los estudiantes. Es una pena que no pueda.
Una vez que estuvieron en tierra firme y Kero había vuelto a tomar su identidad falsa, se acercaron a la entrada del colegio, Kero escondido. Como Leandro ya había venido antes, la gente de la entrada lo reconoció, y no tuvo problemas para entrar. La mayoría de gente en el establecimiento estaba celebrando que habría dos semanas de vacaciones, así que tal vez Leandro pasaría desapercibido.
Leandro caminó por ahí, tratando de localizar de dónde provenía la presencia. Mientras buscaba, no pudo evitar encontrarse con Víctor y Santiago. Los dos parecían estar sorprendidos de que el hermano mayor estuviera ahí.
-"Porqué estás aquí, Andro?"-preguntó Santiago –"Estamos en problemas?"
-"Eh…sólo estoy aquí para…hablar con sus profesores. Nada especial"-mintió Leandro. Víctor se mostró más relajado, sintiendo que Leandro mentía. Probablemente estaba haciendo sus cosas de magia. Santiago seguía inquieto.
-"Bueno, que te vaya bien. Vamos Santi, creo que deberíamos dejar que Andro haga eso"-dijo Victor, tirando de su hermano menor. Santiago se zafó y antes de irse le pidió a Leandro que no creyera ni una palabra que sus profesores fueran a decir. Leandro luchó por no poner los ojos en blanco, y una vez que sus hermanos estuvieron fuera de vista, continuó con su búsqueda. La carta se había movido y había llegado al otro lado del colegio.
La carta parecía moverse lentamente, y seguía un orden predecible, pero no podían enfrentarla en cualquier lugar del colegio. Leandro se detuvo un momento para organizar sus pensamientos. No tomó mucho tiempo saber dónde la carta estaría en poco tiempo. Leandro comenzó a correr hacia la biblioteca del colegio, ya que era el lugar más apropiado para encontrase con la carta si esta continuaba moviéndose de esa forma.
La biblioteca estaba completamente vacía, no siquiera quien fuera el encargado o encargada estaba presente, así que tenía el terreno libre. Afuera de todo, sonó una campana. El día escolar había terminado, las semanas de descanso había comenzado oficialmente. En poco tiempo la gente comenzaría a dejar el colegio–"Libérate!"-susurró Leandro, presintiendo que la carta estaba a punto de entrar, mientras Kero salía del bolsillo y se preparaba para un posible enfrentamiento.
En pocos segundos, diferentes cosas comenzaron a levitar a poca altura del suelo. Libros dejados sobre las mesas casi tocaban el techo, mientras que otros que estaban en los estantes salían de su puesto. No se podía ver la forma de la carta que hacía esto, pero se podía sentir que estaba en medio de la estancia. Concentrándose, Leandro alcanzó a ver una forma redonda con alas. Parece un globo.
-"Es la carta Flote!"-informó Kero.
-"Flote? Bueno, no parece una gran amenaza"-dijo Leandro, algo aliviado. Kero asintió, tal vez un poco decepcionado de que no pudiera mostrar su fuerza contra una carta como esa.
Leandro dio unos pasos adelante, al ver que la carta había notado que el Cardcaptor se hallaba presente. Flote no perdió tiempo en salir de la biblioteca. Al poco tiempo todas las cosas que levitaban cayeron ruidosamente al suelo, algunas sobre Leandro y Kero. –"No voy a soportar esto. Flecha!"-
El ya conocido arco se materializó en el aire, una flecha ya en posición. –"No te quedes atrás, Kero"-
-"Flote no es una carta violenta, y su poder es limitado. No podrá levantar cosas demasiado pesadas!"-dijo el guardián, siguiendo a Leandro mientras éste abría todas las puertas del pasillo y miraba al interior de los salones y lugares. En la mayoría se podía ver que Flote había pasado por ahí en algún momento, las cosas estaban desordenadas, y casi todo objeto frágil y ligero estaba roto en el suelo y sobre las mesas. Los salones y el único laboratorio del colegio darían una gran cantidad de trabajo al personal de limpieza del colegio. En el último salón al final del pasillo, pudieron ver cómo las cosas caían, mientras Flote salía. Ya habían alcanzado la carta!
Leandro levantó el arco y apuntó a la carta mientras esta intentaba escapar por una de las ventanas. La flecha dio en el blanco, y Flote mostró claras señales de que había recibido daño. Logró salir por la ventana e intentó volar más, pero la carta comenzó a caer lentamente al suelo del patio, cerca de donde los estudiantes del colegio estaban. Un gran número de niños se dirigían al estacionamiento del colegio para abordar los buses y otros vehículos. Nadie excepto Leandro podía ver la carta.
Leandro guardó la Flecha, considerando que ya había debilitado a Flote, pero la carta enemiga se levantó del suelo. Casi se podía decir que temblaba. Todos los objetos, basura, macetas, otras cosas varias en todo el patio comenzaron a levitar, algunos llegando más allá del techo del colegio–"Creo que hiciste enfadar a Flote"-comentó Kero, también mirando por la ventana.
-"Enfadar? Es literalmente un globo! Cómo vas a suponer que está enfadada?"-preguntó Leandro sarcásticamente, mientras buscaba una forma de salir al patio para sellar la carta.
-"Todas las cartas son mucho más profundas de lo que crees, Andro. Ya deberías saber eso"-
-"Bueno, ya, entendí. Las cartas tienen emociones, ya lo había supuesto. Simplemente no creí que Flote fuera lo mismo, por la forma y todo"-respondió el Cardcaptor, un poco avergonzado, antes de salir por la puerta. Ya los estudiantes habían dejado el pasillo, pero lo que inquietaba a Leandro era que la carta no estaba a la vista.
Después de una corta pausa, pudo sentir la presencia de Flote, en el pasillo hacia el estacionamiento. No, por favor. Allá no. –"Kero, sí la carta está así, será un problema?"
-"Espero que no, pero podría intentar ser más destructiva que antes. Debes sellarla lo antes posible!"-
El estacionamiento era un gran patio en el borde del colegio, al cual se accedía a través de un pasillo y bajando escaleras al aire libre. Varios buses y autos estaban parqueados, esperando que los estudiantes y otras personas subieran, y Leandro podía verlos. La genta parecía tener prisa para iniciar su tiempo de descanso. Flote estaba a varios metros en el aire, directamente encima del estacionamiento. Empezaron a levitar varias hojas y piedritas esparcidas por el estacionamiento. Esto no puede ser bueno
-"Todos suban a sus vehículos! Rápido, suban a un vehículo!"-gritó Leandro, al ver lo que podía pasar. La gente no le prestó atención a Leandro, hasta que algunos estudiantes comenzaron a levantarse del suelo. –"Que están esperando, suban rápido!"-Leandro seguía gritando, y esta vez la gente pareció tomar más en serio la advertencia. La mayoría empezó agolparse para entrar a varios autos y a los buses, mientras tiraban de aquellos que levitaban, para mantenerlos en el suelo. Parecía ser más difícil cada vez.
Leandro sacó Flecha una vez más, listo para debilitar a Flote de una vez por todas. La gente se sujetaba de lo que podía, aferrando varios niños y adultos que flotaban, formando cadenas de gente. En ese momento los vehículos comenzaron a levantarse también, aunque a pocos centímetros del suelo, haciendo que la gente entrara en pánico.
Antes de que Leandro pudiera disparar la flecha, uno de los niños de una de las cadenas se soltó, no pudiendo resistir más. El niño gritaba aterrorizado, tratando de volver a aferrarse a algo. Al llegar al nivel de Flote, la carta y el niño comenzaron a ascender. Leandro se había quedado inmóvil del horror al ver que ese niño era Santiago.
-"Andro, despierta!"-gritó Kero, empujando al Cardcaptor, haciendo que éste cayera al suelo, ya que Kero se había transformado otra vez. Leandro se repuso instantáneamente, y sin esperar un permiso o algo se abalanzó sobre Kero. –"Arriba, ya! Vuela!"-gritó, acomodándose. El despegue lo desestabilizó un poco, pero una vez que recuperó el equilibrio volvió a apuntar a Flote. No podía hallar la forma de poder usar Flecha sin poner en riesgo a Santiago, el cual yacía inmóvil mientras Flote lo llevaba cada vez más alto. Leandro guardó Flecha, mientras trataba de pensar en una forma de atrapar Flote sin lastimar a su hermano. Abajo en el estacionamiento todos los vehículos y las personas cayeron al suelo, todos ilesos, ya que Flote se encontraba lejos.
-"Esto no funciona. Tenemos que alcanzar Flote y sellarla. Más velocidad, Kero!"- el guardián intentó ser más rápido, pero no tuvo mucho progreso. Flote aún estaba fuera del alcance.
-"Nos lleva demasiada ventaja, Andro!"-
Leandro estaba desesperado. Desde la altura en que estaban podía ver los límites de la ciudad, y no quería imaginar cuánto tiempo tendrían antes de que Flote ascendiera demasiado. Tengo que atrapar a Flote. O alcanzar…pero que imbécil soy. Leandro se dio un golpe en la frente al darse cuenta de que tenía la solución más obvia. Una vez que se aseguró de que no fuera a caer del lomo de Kero sacó la carta.
-"Ahí vamos, Kero. Carrera!"-Leandro activó la carta. El efecto fue instantáneo, y el Cardcaptor se alivió de haberse sujetado bien. Se acercaban a Flote, y subían más rápido que éste. Una vez que estuvo a pocos metros de la carta, levantó el báculo lo más alto que pudo sin soltarlo. –"Regresa a la forma que mereces! Carta Sakura!"
Kero redujo la velocidad hasta detenerse, mientras el globo era sellado. No tomó mucho, y pronto el trabajo estuvo hecho. La carta quedó en la mano de Leandro, y Santiago seguía inerte. Luego comenzó a caer.
Tal vez estaba demasiado debajo de Santiago, ya que cuando el niño cayó sobre Leandro y Kero el impacto hizo que el Cardcaptor perdiera el equilibrio y cayera del lomo de Kero. –"Andro! No otra vez"-
Esta vez Santiago y Leandro caían velozmente hacia tierra, teniendo más velocidad a cada segundo. Santiago se había desmayado, y Leandro esperaba que fuera desde hace rato. Kero había quedado fuera del alcance de Leandro casi instantáneamente, a pesar de los esfuerzos del guardián de alcanzar al joven y al niño. Sin embargo Leandro no perdió el control esta vez. Como pudo se volteó y trató de poner a Santiago sobre su espalda, mientras sacaba un bolígrafo. Se alegraba de haber empezado a siempre tener uno desde hace meses.
Como pudo escribió su nombre sobre la carta Flote. Esperaba que fuera lo suficientemente legible. Al ver que ya alcanzaba a ver cada vehículo del estacionamiento, movió el báculo para que tocara la carta. –"Flote!"
El descenso se detuvo en poco tiempo. Leandro y Santiago se mantuvieron levitando, hasta que Kero logró llegar al mismo nivel. –"Todo está bien?"-preguntó. Leandro asintió, e intentó ponerse a salvo con el guardián. Una vez que estuvo sobre Kero, siguió apuntando con el báculo a Santiago. Abajo va
Santiago descendió lentamente hasta ser posado sobre el suelo. La gente rodeó al desmayado chico. Leandro estuvo observando desde arriba hasta que vio que Santiago despertaba. Vio cómo su hermano Victor celebraba que todo hubiera salido bien, y cómo una vez pasó la conmoción Santiago subía a uno de los buses junto con varios compañeros, quienes parecían preguntarle cosas.
Leandro notó que casi todos en el estacionamiento miraban hacia arriba y lo veían, pero sabía que con la altura no podrían distinguir nada concreto sobre él o Kero. Estaba a salvo.
Cuando el bus que llevaba a sus hermanos arrancó, Leandro y Kero se dirigieron al apartamento. El joven rogaba que todo esto no hubiera afectado a Santiago o Victor en forma alguna.
-ooooo-
Leandro abrió la puerta, y Victor y Santiago entraron, visiblemente menos activos que de costumbre. Leandro se esforzó por parecer como si no supiera nada.
-"Bueno, como estuvo este último día?"-
Los dos chicos comenzaron a hablar al mismo tiempo. –"Como siempre…te perdiste algo…comencé a volar…casi salgo del bus para atraparlo…la rectora gritaba…salones desordenados…estaba de vuelta al suelo"-fueron las únicas frases que pudo entender.
Una vez que sus hermanos se calmaron, Leandro pidió más detalles. Volvieron a relatar la historia, y Santiago confirmó que había perdido el conocimiento cuando comenzó a ascender. –"Impresionante!"-dijo Leandro.
-"Tuve bastante miedo, Andro. Fue lo peor que me ha pasado"-comentó Santiago.
-"No sé qué hubiera hecho si yo hubiera estado afuera"-dijo Victor. Leandro asintió, y siguieron hablando hasta que los chicos habían agotado toda palabra y opinión sobre ese evento. Santiago fue a su habitación, y antes de que Victor fuera también aprovechó que estaba solo con Leandro. –"Andro…creí haberte escuchado…estabas ahí?"-
Leandro dudó un momento antes de responder. Aún no le parecía bueno contarles a sus hermanos sobre su tarea como Cardcaptor. –"No, ya me había ido"-
-"Ah…bueno, si eso dices"-dijo antes de ir a la habitación. Leandro habría jurado que había visto gratitud en la expresión de Victor antes de que éste lo dejara solo en la sala. Santiago no parecía haber tenido nada más que un susto. Bueno, tal vez estas dos semanas no serán tan malas.
16. Flote
